{"id":5444,"date":"2022-07-27T23:37:05","date_gmt":"2022-07-27T23:37:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5444"},"modified":"2023-11-24T18:28:21","modified_gmt":"2023-11-24T18:28:21","slug":"intencion-determinismo-y-alegoria-en-falke","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/intencion-determinismo-y-alegoria-en-falke\/","title":{"rendered":"Intenci\u00f3n, determinismo y alegor\u00eda en \u00abFalke\u00bb"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Adri\u00e1n Hern\u00e1ndez<\/h4>\n<p style=\"padding-left: 60px;\"><em>En todo caso, a quien me pregunta le digo: \u201cVa a ser una novela hist\u00f3rica.\u201d Adem\u00e1s se venden m\u00e1s, \u00bfcu\u00e1l es el problema? Entrevista a Federico Vegas por Suniaga (2009)<\/em><\/p>\n<p>Falke (2005) es una novela escrita por Federico Vegas que recrea el resultado de la expedici\u00f3n del vapor Falke, con la cual se intent\u00f3 derrocar la dictadura de Juan Vicente G\u00f3mez, y que termin\u00f3 en un total fracaso, en las costas de Cuman\u00e1, el 11 de agosto de 1929. En dicha expedici\u00f3n particip\u00f3 un grupo subversivo de exiliados antigomecistas, encabezado por Rom\u00e1n Delgado Chalbaud, que con ayuda de antiguos amigos del Cr\u00e9dit Francais y de la Casa Dreyfus, as\u00ed como tambi\u00e9n por el magnate petrolero venezolano Antonio Aranguren, configur\u00f3 un plan de invasi\u00f3n y liberaci\u00f3n de Venezuela. Para ello, se fund\u00f3 la \u201cJunta Suprema de Liberaci\u00f3n Nacional\u201d. Sus miembros principales fueron el Dr. Santos An\u00edbal Dominici, el Dr. Alberto Smith, Jos\u00e9 Rafael Pocaterra, Pedro Lugo Delgado y el Dr. Leopoldo Baptista. El comandante en jefe fue, claramente, el general Rom\u00e1n Delgado Chalbaud.<\/p>\n<p>El formato en el que est\u00e1 escrita esta novela emula el estilo biogr\u00e1fico, ya que es el personaje principal, Rafael Vegas, quien escribe sus \u201ccarpetas\u201d, en una especie de tono confesionario de diario, y en las cuales se relatan las peripecias que acontecieron antes, durante y despu\u00e9s del fallido proyecto de liberaci\u00f3n. Otros personajes intervienen en la trama, tales como Armando Zuloaga Blanco, Carlos Delgado Chalbaud, Julio Mc Gill, Juan Colmenares, Luis Rafael Pimentel, Francisco Linares Alc\u00e1ntara, Doroteo Flores, entre otros.<\/p>\n<p>La obra est\u00e1 dividida en tres partes: una primera compuesta por el pr\u00f3logo, donde el narrador-personaje expone los motivos que lo incentivaron a investigar la historia del Falke y descubrir el enigma tras la mirada del \u201ct\u00edo Rafael\u201d; una segunda parte, que contiene las transcripciones de las cartas y las cinco carpetas que conforman los escritos de Rafael Vegas (que representan el desarrollo de la obra); una tercera y \u00faltima parte, construida por las apostillas, donde ya no se trata la obra como tal, ni su trama, sino su proceso de producci\u00f3n, se aclara qu\u00e9 acontecimientos del relato son reales, cu\u00e1les son inventados y cu\u00e1les se presentaron como una verdad sobre la cual se fue fabulando.<\/p>\n<p>Federico Vegas juega con los apellidos (Rafael Vegas-Federico Vegas) para hacer creer al lector que lo que se est\u00e1 leyendo forma parte de algo ver\u00eddico, y es el autor quien supuestamente, gracias a la ayuda de una t\u00eda (Helena Vegas, hija de Rafael, a quien conoci\u00f3 por medio de una amiga arquitecto, cuya profesi\u00f3n \u201ccasualmente\u201d es tambi\u00e9n, en la vida real, la de Federico Vegas), descubre las carpetas en donde se narran las vicisitudes de Rafael Vegas, escritas por \u00e9l mismo, un aparente familiar, el \u201ct\u00edo Rafael\u201d, en la traves\u00eda del Falke. Claro est\u00e1, nunca se nos cuenta qui\u00e9n es ese descubridor de la verdad, ese ansioso personaje que se emborracha la primera noche que tiene las cajas en su poder, donde se encuentran las carpetas de Rafael Vegas. Deja que los lectores hagan ese empalme. El autor busca darle un tono de familiaridad, acercamiento, un enlace aparente con el ahora, donde los lectores puedan hacer un puente entre la realidad y la ficci\u00f3n, de la mano de un ente que posee v\u00ednculos consangu\u00edneos, de fuente directa. Esta estrategia discursiva de trasponer autor, narrador y personaje busca acercar a los lectores a la intimidad del relato, haci\u00e9ndolo m\u00e1s familiar, pr\u00f3ximo y a la vez colocarlos en una especie de complicidad con la historia narrada. La primera persona sobresale al comenzar el libro, cual narrador protagonista al referir: \u201cUna sola vez lo vi en mi vida. Fue un domingo en la ma\u00f1ana. Mi padre ven\u00eda bajando las escaleras y Rafael Vegas lo esperaba en la entrada de nuestra casa\u201d (p. 9). Escarlet J. Montoya Castro, en su escrito \u201cVerdad y autenticidad en Falke de Federico Vegas \u201c(2013), establece que<\/p>\n<p><em>De esta manera el narrador-personaje busca ganarse la autoridad autentificadora, coloc\u00e1ndose como testigo de los acontecimientos, adem\u00e1s que crea un parentesco familiar con el que va a convertirse en el protagonista de la narraci\u00f3n, Rafael Vegas.(p. 72)<\/em><\/p>\n<p>Pero no es este t\u00f3pico el que ha llamado la atenci\u00f3n de muchos lectores y cr\u00edticos literarios en la novela. Por el contrario, solo se menciona como lo que representa, una estrategia discursiva con un fin ya establecido. M\u00e1s la aparente carga aleg\u00f3rica ha dado mucho de qu\u00e9 hablar. Diversos han sido los puntos de vista que ha levantado esta novela en cuanto a ciertos paralelismos pol\u00edticos, transfigurados a trav\u00e9s de sus palabras, en supuestas cr\u00edticas al gobierno de Hugo Ch\u00e1vez, configuradas con puentes hist\u00f3ricos que, para algunos, son evidentes dentro de la trama de la historia, y que hacen de espejo de una realidad pasada, evidentemente de caracteres negativos (el fracaso, la locura, la venganza, etc.) que, seg\u00fan, se evidencian en esa primera d\u00e9cada de gobierno del expresidente Hugo Ch\u00e1vez. \u00bfBuscaba el autor hacer ver al pa\u00eds que la historia se estaba repitiendo, que se iba por mal camino?<\/p>\n<p>Juan Crist\u00f3bal Castro asoma algo de ello en su art\u00edculo \u201cHerencias nocivas: pol\u00edticas espectrales de la figura de R\u00f3mulo Gallegos en la Venezuela revolucionaria\u201d. (2013), en donde afirma sobre Falke que:<\/p>\n<p><em>La trama parte de un n\u00facleo traum\u00e1tico, esta vez representado por el fracaso de la toma de Cumana, el derrocamiento de la dictadura gomecista y la imposibilidad de darle sentido a esa aventura. Esta experiencia quiz\u00e1 podr\u00eda tener como correlato en la vida del autor de la novela la crisis petrolera y el golpe de Estado del 2002, cuando una \u201celite\u201d pretendi\u00f3 tomar el poder pasando por alto los mecanismos democr\u00e1ticos y el trabajo pol\u00edtico. (p. 65)<\/em><\/p>\n<p>A este parecer, Castro (2013) habla de \u201ccorrelato\u201d, con la alusi\u00f3n de historia paralela, de lo ocurrido en los d\u00edas 11, 12 y 13 de abril de 2002, donde un grupo pol\u00edtico, adverso a Ch\u00e1vez, tom\u00f3 el poder, en una trama del tipo novelesca, en la que al final, el presidente vuelve y los insurrectos se van, dejando por entendido que todo el esfuerzo, tiempo y dinero no sirvieron de nada pues su objetivo no se lleg\u00f3 a consumar. Resulta curioso que Castro lo relacione con este hecho, cuando el relato del fracaso de Cuman\u00e1, con todos los personajes que estuvieron involucrados, se encuentra registrado, hist\u00f3ricamente hablando, en los anales de la historia venezolana. Pareciese que se pretendiera traer del pasado, un hecho sin ninguna correlaci\u00f3n intr\u00ednseca, al presente, invoc\u00e1ndolo, anud\u00e1ndolo, amarr\u00e1ndolo, arrim\u00e1ndolo hacia ac\u00e1 desde un all\u00e1. El mismo Castro encabeza este art\u00edculo con la siguiente frase:<\/p>\n<p><em>\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan Juan Carlos Zapata, Federico Vegas y Elisa Lerner? En principio nada: uno es un periodista de origen humilde; el otro, un narrador de importancia, proveniente de una familia de renombre; y la \u00faltima, una gran cronista de ingenio, inmigrante jud\u00eda. Sin embargo, hay algunas semejanzas. Primero, todos han expresado incomodidad con el gobierno neoautoritario de Hugo Ch\u00e1vez. Segundo, en la primera d\u00e9cada del siglo XXI se dieron a la tarea de explorar nuevos g\u00e9neros. (p. 54)<\/em><\/p>\n<p>La intencionalidad de mencionar la incomodidad \u201ccon el gobierno neoautoritario de Hugo Ch\u00e1vez\u201d que tiene el autor de Falke, en un art\u00edculo de esta naturaleza, y colocarlo, por sobre todo, en donde este principia, llama la atenci\u00f3n notablemente. Castro resalta dos caracter\u00edsticas que a simple vista podr\u00edan no tener conexi\u00f3n alguna. Esa incomodidad y la exploraci\u00f3n de nuevos g\u00e9neros pareciese que para \u00e9l tienen alguna conexi\u00f3n. M\u00e1s adelante agrega una m\u00e1s al se\u00f1alar: \u201cTercero, y m\u00e1s importante, todos han revelado una particular obsesi\u00f3n: revivir la figura de R\u00f3mulo Gallegos.\u201d (p. 54). Dicho esto, claramente se sobreentiende que no se trata solamente de un personaje llamado R\u00f3mulo Gallegos que interviene en las historias, sino que al parecer estos autores buscan reflejar a la naci\u00f3n a trav\u00e9s de su escritura, alegorizando acciones que coinciden con un presente no muy alentador, que se pretende llevar por la senda del progreso y la rectificaci\u00f3n. Estas aseveraciones podr\u00edan colocar a Falke dentro de la categor\u00eda galleguiana de novela fundacional, o al menos, de novela que busca marcar una ruta, un camino a seguir, que permita abrir nuevos horizontes al porvenir nacional.<\/p>\n<p>Gallegos aparece en Falke como una figura que juega un papel importante desde dos perspectivas: la configuraci\u00f3n de la trama narrativa que hay en las carpetas de Rafael Vegas, en las cuales el antiguo maestro rehusa involucrarse, pues plantea a su antiguo disc\u00edpulo que lo escrito all\u00ed \u201cno tiene cabida para nadie m\u00e1s\u201d (Vegas, p. 20), y por otro lado, la figura pol\u00edtica que sirve de referencia en cuanto a la implementaci\u00f3n de acciones gubernamentales que repercutir\u00edan en un verdadero camino hacia el progreso en Venezuela. Es Gallegos qui\u00e9n, a trav\u00e9s de sus cartas, da razones para elaborar una historia que merece ser contada, resaltando lo orgulloso que se siente de haber sido su maestro (Gallegos fue maestro de Rafael Vegas en el bachillerato, en la ciudad de Caracas) y por otro lado es tambi\u00e9n el futuro presidente que, empezando a hacer cambios significativos en la naci\u00f3n, es derrocado por los militares.<\/p>\n<p>Castro (2013) hace este balance del Gallegos prefigurado en Falke:<\/p>\n<p>La evidencia, pese a los matices, es clara hasta ahora. Bien sea desde la \u201coposici\u00f3n\u201d o desde el Gobierno; desde la cultura letrada, medi\u00e1tica u oficial, nuestro escritor aparece, como buen fantasma burl\u00f3n, de inesperadas formas, cosa que deber\u00eda obligarnos a repensar el lugar de una obra can\u00f3nica dentro de una cultura, no como monumento de un muerto olvidado, sino como sombra incansable de un vampiro en acecho, sediento de sangre nacional. (p. 55)<\/p>\n<p>Colocar a Gallegos, el escritor, que proviene, seg\u00fan \u00e9l, de la cultura letrada, medi\u00e1tica y oficial, como un \u201cfantasma burl\u00f3n, un vampiro en acecho, sediento de sangre nacional\u201d es un gesto un tanto po\u00e9tico y generalizador. Esto va emparentado por la resoluci\u00f3n que Castro hace en su art\u00edculo sobre los v\u00ednculos de las narrativas actuales con las narrativas identitarias y nacionalistas que se dieron a comienzos del siglo XX, en la cual inserta a Falke, lo que dar\u00eda cr\u00e9dito a que esta novela, ciertamente, pudiera representar una alegor\u00eda de la naci\u00f3n venezolana que busca un fin espec\u00edfico en la realidad del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Si bien la tem\u00e1tica de lo nacional ha sido una parte importante de la literatura venezolana, ser\u00eda arriesgado decir que es realmente lo que buscan como tal los escritores. Y a esto anexa, como funci\u00f3n primera de este fantasma:<\/p>\n<p><em>su presencia dice algo m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo, algo que nos demanda una tarea \u2013reparar una injusticia, redimir una culpa, recordar un tiempo perdido, saciar una p\u00e9rdida, evocar un olvido\u2013 y nos recuerda una herencia que tenemos del pasado. (p. 55).<\/em><\/p>\n<p>Se trata pues, de revivir una figura, para darle respuesta a un problema, cuya ra\u00edz est\u00e1 en lo pol\u00edtico, y de la cual hace uso el escritor, para convertir su obra en un manual de instrucciones, o un espejo del pasado, que es c\u00edclico, en donde el mismo refleja el presente. M\u00e1s adelante Castro (2013) sostiene que:<\/p>\n<p><em>Poco antes de las fechas en que se dan la gran mayor\u00eda de estos trabajos, se hab\u00eda vivido en el pa\u00eds un proceso de escisi\u00f3n de la sociedad nunca antes visto, que lleg\u00f3 hasta su m\u00e1ximo nivel con los sucesos del 11 al 13 de abril de 2002 y el infructuoso y errado paro petrolero; estos hechos radicalizaron la vena militante y militarista del chavismo y llevaron a gran parte del ingente espectro cr\u00edtico del Gobierno, as\u00ed como a los actores m\u00e1s moderados que acompa\u00f1aron al presidente, a replegarse. La Revoluci\u00f3n hab\u00eda logrado una victoria importante en sus planes de<\/em><br \/>\n<em>consolidaci\u00f3n, no solo gracias a sus avances provocadores, sino a la torpeza de cierto liderazgo opositor \u2013incluida la sociedad civil\u2013, que desde\u00f1\u00f3 el papel de sus pol\u00edticos. (p. 56)<\/em><\/p>\n<p>Esta f\u00f3rmula de causas y consecuencias que maneja Castro es apoyada por muchos en las esferas de la cr\u00edtica literaria, en donde la escritura tiene una raz\u00f3n de ser, gracias a un acto del pasado (o del presente) que interfiri\u00f3 o inspir\u00f3 el hecho de la escritura, y, en algunos casos, critica o apoya esto de lo que se pretende escribir. Establece tambi\u00e9n Castro que la figura de Gallegos en estos tres autores, luego de presentar una visi\u00f3n de la pol\u00edtica de exclusi\u00f3n del pasado del gobierno de Ch\u00e1vez, tiene una raz\u00f3n de ser en estas novelas, afirmando:<\/p>\n<p><em>Visto as\u00ed, no es dif\u00edcil entonces pensar que la presencia espectral de Gallegos en las obras de Vegas, Zapata y Lerner puede entenderse como una reacci\u00f3n frente a las pol\u00edticas del olvido y su ret\u00f3rica del odio y la negaci\u00f3n que ha promovido el Gobierno. (p. 62)<\/em><\/p>\n<p>Para Castro (2013), la presencia de Gallegos en una novela como Falke, podr\u00eda entenderse como una contrarespuesta a una pol\u00edtica de olvido, odio y negaci\u00f3n que supuestamente implement\u00f3 el gobierno de Ch\u00e1vez, convirtiendo la obra en un instrumento de salvamento de car\u00e1cter pol\u00edtico del pasado y sus implicaciones. La novela cumple una funci\u00f3n aleccionadora de conferir cr\u00e9dito a los elementos positivos que tuvieron otros tiempos. Traer, revivir, resucitar un personaje como Gallegos, para Castro, m\u00e1s que una estrategia discursiva, tiene un fin ideol\u00f3gico, y agrega a posteriori \u201cInvocar la figura espectral es aqu\u00ed tambi\u00e9n invocar su estilo, su lenguaje, algunas de sus obsesiones y giros. Pero es, adem\u00e1s, resucitar su obra.\u201d (p. 65), entendiendo a la figura espectral como Gallegos, dentro de Falke, y \u201cresucitar su obra\u201d como darle un sentido paralelo a la obra de Vegas, una carga aleg\u00f3rica.<\/p>\n<p>Para Castro, ficcionalizar la historia, el acto de creaci\u00f3n de algo nuevo, es algo indistinguible de la naci\u00f3n, y a la vez, un elemento de respuesta a ella misma, al decir que: \u201cLa ficci\u00f3n es ese don \u201cencantatorio\u201d que nos cura y conjura la confusi\u00f3n de la naci\u00f3n. Principio de orden, espacio de autoridad: la ficci\u00f3n es parte de la naci\u00f3n, su mapa indistinguible, el cuerpo de su esp\u00edritu.\u201d (p. 67).<\/p>\n<p>El fantasma de Gallegos \u201cpuede entenderse entonces como una pr\u00e1ctica de resistencia frente a la pol\u00edtica del olvido promovida por la nueva hegemon\u00eda chavista\u201d (p. 69), y justifica su aparici\u00f3n en Falke al decir \u201cDetr\u00e1s de la obsesi\u00f3n de revivir a Gallegos esta la obsesi\u00f3n por conjurar el espectro nacional\u201d (p. 73).<\/p>\n<p>Por su parte Fabi\u00e1n Coelho (2009), en su art\u00edculo \u201cTestimonio de una \u00e9pica fallida: una dimensi\u00f3n hist\u00e9rica de la historia en Falke de Federico Vegas\u201d, nos habla de las repercusiones que tiene, en una novela como Falke, la narraci\u00f3n de un acontecimiento como el sucedido en Cuman\u00e1 en el a\u00f1o 1929, al asomar la idea de lo simb\u00f3lico cuando dice:<\/p>\n<p><em>Y es precisamente por el valor y sentido simb\u00f3lico de este acontecimiento con respecto al presente y a la Historia, que \u2014nos aventuramos a sostener\u2014 Federico Vegas ha decidido volcar su mirada sobre un evento que, en la vasta narraci\u00f3n de la historia venezolana, llena de h\u00e9roes y revoluciones, no luce sino como una curiosa an\u00e9cdota cuyo resultado es ilustrativo, por una lado, de la solidez inconmovible del r\u00e9gimen, y por el otro, del patetismo y las \u00ednfulas \u00e9picas de sus protagonistas. En este sentido, la elecci\u00f3n del marco hist\u00f3rico referencial, es decir, del per\u00edodo<\/em><br \/>\n<em>en que se enmarcan los acontecimientos de car\u00e1cter hist\u00f3rico en la novela, implica tambi\u00e9n el despliegue de una potencial lectura desde el plano simb\u00f3lico. (p. 142)<\/em><\/p>\n<p>Coelho hace un empalme al se\u00f1alar que este evento tiene un valor y sentido simb\u00f3lico en referencia al presente y a la historia, y a\u00fan m\u00e1s, a\u00f1ade que Vegas lo sabe y lo utiliza con toda intenci\u00f3n, con un fin \u201cilustrativo\u201d. Le atribuye una carga a la novela que sobrepasa, m\u00e1s que una recreaci\u00f3n de la historia, lo expresado a trav\u00e9s de sus cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Un r\u00e9gimen \u201cinconmovible\u201d, protagonistas pat\u00e9ticos, una haza\u00f1a que desde un principio de la novela se nos muestra como algo improvisado donde sus actores, al parecer, presienten que van hacia un fracaso, dudan de lo que pueda suceder, no est\u00e1n seguros de su victoria, creen que pueden tener una oportunidad, pero el creer en una situaci\u00f3n como esa no es una opci\u00f3n. Ciertamente, como se\u00f1ala Coelho, el r\u00e9gimen de G\u00f3mez, en la novela, se muestra imperturbable, inalterable, quieto, solo espera, porque sabe de antemano lo que viene, y est\u00e1 preparado para ello, y por sobre todo, conoce lo pat\u00e9tico de la empresa de Chalbaud, sus personajes, la locura de su l\u00edder, su tal\u00f3n de Aquiles. Es por ello que quien lo espera en la ciudad de Cuman\u00e1 no es menos que Emilio Fern\u00e1ndez, a quien G\u00f3mez le encomienda la empresa de detener a Chalbaud, y del cual el dictador se invent\u00f3 el cuento de que mientras este estaba en la c\u00e1rcel, Fern\u00e1ndez le visitaba a su esposa. Hombres que no saben utilizar un fusil, estudiantes de Paris, con una preparaci\u00f3n b\u00e9lica pobre, que van tras la misi\u00f3n suicida de un Chalbaud obsesionado, sediento de venganza y que pierde totalmente la cordura cuando cruza el puente sobre el r\u00edo Manzanares, en la ciudad de Cuman\u00e1, donde el mismo muere abaleado. Al parecer, si la intenci\u00f3n de Vegas es alegorizar la naci\u00f3n a trav\u00e9s de la novela, puede que no sea otra que la omnipotencia del gobierno y lo pat\u00e9tico que resultar\u00eda intentar derrocarlo, o tal vez, la superioridad de los entes gubernamentales sobre las masas, o, como se\u00f1ala Castro, es la narraci\u00f3n simb\u00f3lica de lo sucedido en abril de 2002. De ello hay<br \/>\ndiferentes puntos de vista.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante Coelho explica que el plano simb\u00f3lico de Falke no apunta espec\u00edficamente hacia un tema de la actualidad pol\u00edtica venezolana para cuando se escribi\u00f3, sino que va enmarcado por otro norte, y as\u00ed lo expone cuando afirma que:<\/p>\n<p><em>La historia del Falke se ha de convertir en la plataforma para exponer y problematizar el aspecto de la sociedad venezolana donde Rafael cree hallar las razones del fracaso del Falke m\u00e1s all\u00e1 del fracaso mismo: la desmemoria hist\u00f3rica del venezolano. (p. 144)<\/em><\/p>\n<p>La desmemoria hist\u00f3rica, seg\u00fan el autor, es el trasfondo que mueve a Vegas a escribir su novela. Pero esta problem\u00e1tica, de forma indiscutible, lleva al texto al di\u00e1logo con el presente venezolano, haciendo de este tema un problema tambi\u00e9n de la realidad pol\u00edtica y social en el contexto en el que fue escrita la novela. Coelho nos est\u00e1 queriendo decir, cual ecuaci\u00f3n matem\u00e1tica, que la desmemoria hist\u00f3rica es un problema de los venezolanos que hace que recaigan en los mismos errores una y otra vez, es por ello que est\u00e1n viviendo el presente que ellos mismos se han ganado, y que no es m\u00e1s que una r\u00e9plica del pasado, un presente repetido una y otra vez; y eso es causa de tantas desgracias. Agrega el autor sobre la novela lo siguiente:<\/p>\n<p><em>Falke cobra un valor que trasciende su cualidad ficcional, fungiendo, ella misma, en su calidad de novela hist\u00f3rica, como una suerte de herramienta para atacar la desmemoria hist\u00f3rica. Su prop\u00f3sito de revertir ese proceso que nos ha llevado a la amnesia colectiva apelando a la revisi\u00f3n misma del pasado y su puesta sobre el tapete para ser interpelado, cuestionado, repensado, busca realzar, desde la propia plataforma de la ficci\u00f3n hist\u00f3rica, la importancia\u00a0 de adquirir como sociedades la conciencia hist\u00f3rica de nuestros procesos pol\u00edticos, econ\u00f3micos y sociales, y la memoria que de nuestro pasado como naciones hemos de conservar en procura de poseer una comprensi\u00f3n m\u00e1s cabal y acertada de nuestro presente y nuestro futuro. Su mensaje, m\u00e1s all\u00e1 del contexto sociopol\u00edtico que retrata en el marco del gomecismo, quiere decirnos algo acerca de nuestro presente y de eventos similares vividos en nuestro pasado reciente. \u00bfEs que acaso hemos regresado de alg\u00fan modo a esa din\u00e1mica pol\u00edtica heredada del siglo XIX, de intentos de tomar el poder por las armas, de fallidos golpes de Estado, de pretensiones revolucionarias y vociferantes caudillos? No hay, en todo caso, nada que lo aluda expl\u00edcitamente en toda la extensi\u00f3n textual de Falke, y sin embargo sabemos que las novelas hist\u00f3ricas tienden siempre a ejercer esa fascinaci\u00f3n enigm\u00e1tica que envuelve su mensaje hacia el presente, cifrado en historias lejanas en el tiempo y, sin embargo, pr\u00f3ximas, poderosamente actuales, intemporales. (p. 146)<\/em><\/p>\n<p>Coelho, de forma indirecta, se da a entender con p\u00e1rrafos como este, donde asoma, insin\u00faa el paralelismo de un presente y un pasado cargados de significados sociales, de un regreso a hechos heredados que terminan en fracaso y derrota. Es evidente la carga aleg\u00f3rica que encuentra el autor en esta obra, haciendo esa analog\u00eda de hechos donde ciertos personajes del pasado, se transfiguran al presente, reviviendo la historia.<\/p>\n<p>Tomando como elemento aleg\u00f3rico este suceso de la toma de Cuman\u00e1 en 1929, y llev\u00e1ndolo a la interpretaci\u00f3n hist\u00f3ricosocial del paralelismo del golpe de estado de 2002, podr\u00edamos encontrar elementos en la novela, no ya solo el punto de vista de la cr\u00edtica, que as\u00ed pudiera darle cabida a una idea como esta, tal vez ya no desde la alegorizaci\u00f3n del hecho como tal, que los diferentes autores antes citados ya han dado a entender, sino desde las posibles cosas que se hicieron mal, o se dejaron de hacer para que la intentona tuviese \u00e9xito (ambas), e inclusive, de los males que han aquejado a la naci\u00f3n y que hoy d\u00eda se siguen presentando; es as\u00ed como en la obra un di\u00e1logo de Rom\u00e1n Delgado Chalbaud donde habla sobre la poca convicci\u00f3n cronol\u00f3gica que han tenido los opositores de G\u00f3mez, puede leerse como una clara alegor\u00eda de los errores que se cometieron 2002 cuando refiere:<\/p>\n<p>Cada quien anda por su lado. No hablemos de ego\u00edsmos, que de ese vicio nadie puede predicar: hablemos de sensatez. Todos piensan en el d\u00f3nde y en el c\u00f3mo, nunca en el cu\u00e1ndo. \u00bfQu\u00e9 tanto cuesta ponernos de acuerdo al menos en las fechas? [\u2026] Debemos golpear todos a la vez, por distintos sitios, por diversas causas, con diferentes objetivos, lo importante es que sea a un mismo tiempo. \u00bfQu\u00e9 podemos hacer si se desbordan las ambiciones? Pero al menos que se desborden a la v ez.\u201d (Falke, p. 46)<\/p>\n<p>Esto podr\u00eda leerse de varias maneras: un an\u00e1lisis y reflexi\u00f3n de lo sucedido en diciembre de 2002, una invitaci\u00f3n racional a hacer las cosas y que salgan bien (un golpe de estado efectivo), un llamado a la unidad, o un manual de instrucciones dirigido a los partidos opositores de ese entonces, entre otros. Resulta un tanto complejo, bajo la premisa de estos hechos hist\u00f3ricos, tratar de no desligarlos, sobre todo por la cercan\u00eda de la fecha de publicaci\u00f3n de la novela (2004 en su primera edici\u00f3n) y la coincidencia aparente de los hechos que se narran y de aquellos vividos en 2002 en Venezuela. No es casual que la cr\u00edtica insista en que la gran alegor\u00eda de la obra tenga que ver con lo sucedido en esta fecha, pues dentro del cuerpo de la misma existen m\u00e1s elementos que as\u00ed podr\u00edan comprobarlo:<\/p>\n<p><em>Nadie quer\u00eda afrontar que el pa\u00eds segu\u00eda igual hac\u00eda m\u00e1s de dos d\u00e9cadas, solo estaban pendientes de alg\u00fan demente que intentara una nueva invasi\u00f3n. No hab\u00eda manera de detener tanta sapiencia banal y preparar una c\u00e9lula revolucionaria que al menos estuviera en capacidad de actuar cuando se presentara la oportunidad. (p. 334)<\/em><\/p>\n<p>Federico Vegas, como todo hombre de su tiempo, que no escapa de la realidad y el espacio que lo circunda, puede que haya dejado plasmado una que otra visi\u00f3n personal de lo que \u00e9l piensa sobre la naci\u00f3n, y esto puede tal vez interpretarse de esta manera al traer a colaci\u00f3n comentarios, fragmentos que se encuentran en la novela, que podr\u00edan catalogarse como reflexivos, cuya finalidad no es otra que ahondar en la esencia misma de la naci\u00f3n, las tendencias y conflictos que prevalecen en las mentes del colectivo que la compone. Un ejemplo de ello podr\u00eda ser, en un di\u00e1logo entre Doroteo Flores y a Rafael Vegas, la afirmaci\u00f3n de un elemento como este:<\/p>\n<p><em>La historia de Venezuela comienza en Re mayor y termina en Mi sostenido. El Regenerador sustituye al Rehabilitador y \u00e9ste al Restaurador, y todo mediante reacciones, reformas, revoluciones, revueltas, y reivindicaciones, que tarde o temprano rematan en un mediocre &lt;&lt; m\u00edo-m\u00edo &gt;&gt;, en un &lt;&lt; m\u00ed &gt;&gt; con demasiado bemoles. (p. 119)<\/em><\/p>\n<p>En esta cita, la interpretaci\u00f3n podr\u00eda estar contextualizada para la \u00e9poca, se\u00f1alando al presidente Ch\u00e1vez como uno de esos regeneradores, rehabilitadores o restauradores, que mediante reacciones, reformas, revoluciones, revueltas y reivindicaciones han llevado a la naci\u00f3n a lo que es hoy d\u00eda. La notas musicales, donde se metaforiza la historia del pa\u00eds, entre dos momentos que no contemplan un espacio amplio, sino por el contrario, un salto entre uno y otro, sin intermedio, y de la cual se hace un juego fonol\u00f3gico de comienzo con la nota \u201cRe\u201d y terminando con la nota \u201cMi\u201d. Dando a entender al lector que la historia ha sido c\u00edclica, y que se ha repetido una y otra vez, con la misma tendencia, en donde finalmente, todo queda en la exaltaci\u00f3n y beneficio de un \u201cyo\u201d, luego de un conglomerado de acciones que, para el autor, suelen ser siempre las mismas. Si bien est\u00e1 clara la intenci\u00f3n del escritor con un comentario como este, en donde la naci\u00f3n est\u00e1 se\u00f1alada, hay que destacar que no va dirigida a un elemento espec\u00edfico, sino que la generalizaci\u00f3n permite hacer paralelismos con un amplio espectro de situaciones pol\u00edticas y sociales que ha vivido la naci\u00f3n venezolana a lo largo de su historia (dictadura de P\u00e9rez Jim\u00e9nez, gobierno de Jos\u00e9 Antonio P\u00e1ez, sucesiones de gobiernos de los partidos pol\u00edticos preponderantes del siglo XX, y la se\u00f1alada directamente en la novela, la dictadura de Juan Vicente G\u00f3mez, entre otras). Se trata, como menciona Pacheco (1997) en su art\u00edculo \u201cReinventar el pasado: la ficci\u00f3n como historia alternativa de Am\u00e9rica Latina,\u201d de una b\u00fasqueda afanosa de la identidad, que no hace otra cosa que mirar en retrospectiva, para entender el presente.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s del juego fon\u00e9tico presentado en la cita anterior, tambi\u00e9n se encuentran otros apartados dentro de la obra que refieren ciertos fragmentos que pueden ser le\u00eddos como alegor\u00edas de la naci\u00f3n, de un presente que se pretende ver reflejado en un pasado, y del cual se debe aprender para no seguir cometiendo los mismos errores. Es as\u00ed como Gallegos habla, desde esa figura siguientes l\u00edneas sobre la venezolanidad y su futura educaci\u00f3n, haci\u00e9ndole saber que \u201cLa tarea esencial es comprender nuestro car\u00e1cter, mezcla de servidumbre y prepotencia. Los venezolanos no solo somos rebeldes a toda ley, deber o autoridad, sino tambi\u00e9n esclavos a toda fuerza e instrumento de toda tiran\u00eda\u201d (p. 22). Esto, m\u00e1s que una contextualizaci\u00f3n de la sociedad de 1929, hace una referencia indirecta a la Venezuela de 2004, en donde un presidente, catalogado por muchos como tirano y autoritario, se encuentra en el poder por la naturaleza pasiva y sumisa que demuestran sus habitantes frente a la fuerza y el totalitarismo.<\/p>\n<p>Es Gallegos, de nuevo, en quien recae el deber de decir verdades inc\u00f3modas que explican el porqu\u00e9 de una realidad, que busca el despertar, la reacci\u00f3n al mutismo y la obediencia ciega de los venezolanos frente a las figuras de poder. Es as\u00ed como desde el pasado, y a trav\u00e9s de la alegor\u00eda, se trae a colaci\u00f3n a la naci\u00f3n, su devenir y posible respuesta del presente. En Falke esta noci\u00f3n galleguiana del remedio a los problemas que acongojan al pa\u00eds reflejadas en la escritura no pasa desapercibida. A pesar de que la naturaleza de la obra muestra a personajes y acciones imbuidos en una atm\u00f3sfera de fracaso, negatividad, omnipresencia del poder y olvido, en ella tambi\u00e9n se encuentran elementos que apuntan a se\u00f1alar que existe ese positivismo tan particular de la novela criollista, claro est\u00e1, en una dosis baja, pero que hace reflexionar sobre la figura de Gallegos y su papel dentro de la trama.<\/p>\n<p>Un apartado interesante en la novela, y que hace recordar lo mencionado por Sandoval (Roche [2013]) al referirse a la naturaleza de la narrativa actual venezolana, cuando refiere que \u201cAunque sea de soslayo, en alusiones m\u00e1s o menos vedadas, el chavismo aparece en casi todos los autores venezolanos como motivaci\u00f3n pol\u00edtica o sociocultural de la \u00e9poca para explicar la actitud de los personajes\u201d. (p. 1), es aquel comentario que hace Pocaterra al joven Armando Zuloaga, afirmando en la obra que \u201cNo hay quien se salve de gomecismo, Zuloaga\u2026Unos est\u00e1n a favor y otros en contra mientras nuestro verbo gira desde hace demasiado tiempo alrededor del mismo s\u00e1trapa. Es un caso de vampirismo. \u00a1Nos han chupado hasta los sesos! (Vegas, 2010, p. 58). Pareciese que hay una referencia al hecho de la invasi\u00f3n de los espacios \u00edntimos en la \u00e9poca del chavismo, incluyendo la literatura que se inclina por esta tendencia, y que no hace otra cosa que llevar a esa \u201cinsania\u201d mencionada por Lecuna (2012) en los escritores y lectores. Podr\u00eda percibirse esto incluso como un autose\u00f1alamiento de Vegas a su misma obra y la justificaci\u00f3n del conjunto de posibles alegor\u00edas existentes dentro de ella.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Fernando A\u00ednsa (2003), una de las voces m\u00e1s autorizadas de la cr\u00edtica literaria latinoamericana en el tema de la novela hist\u00f3rica, una de las formas de abordar la reescritura del pasado es desde una postura \u201crevisionista\u201d (p. 75), es decir, mirando de cerca cierto periodo de la historia que se considera sensato revisitar y releer, rescatar y reescribir, con el fin de iluminar zonas oscuras u oscurecidas por la historiograf\u00eda. En esta b\u00fasqueda se podr\u00eda incluir a Falke. Hay en los acontecimientos que rodean el fracaso del Falke algo que habla, que interroga e interpela a la naci\u00f3n; eso a lo que se accede a trav\u00e9s de la visi\u00f3n y narraci\u00f3n de un Rafael Vegas que ofrece en su propio relato una visi\u00f3n alternativa de la historia. Y qu\u00e9 mejor forma de plantearla que desde la visi\u00f3n menos privilegiada de todas por la historiograf\u00eda tradicional: la del vencido.<\/p>\n<p>En la novela existe una an\u00e9cdota que juega de forma aleg\u00f3rica con el tema de la venezolanidad y todo lo que conlleva. Rafael le comenta a Gallegos, el destinatario de su relato, luego de lo acontecido en el Falke y su fuga escalonada hasta Europa, que se encuentra trabajando en un hospital psiqui\u00e1trico, en Espa\u00f1a. Se trata \u201cde un magn\u00edfico sanatorio, que surgi\u00f3 de una estructura completamente anticuada, propiedad de una congregaci\u00f3n religiosa\u201d (Vegas, 2010, p. 449). Y contin\u00faa: \u201cYo quer\u00eda no s\u00f3lo ver, sino ser parte activa de la lucha que emprend\u00eda un psiquiatra moderno para transformar algo prehist\u00f3rico en una instituci\u00f3n racional\u201d (p. 449), haciendo alusi\u00f3n al Dr. Mira y a la modernizaci\u00f3n que ven\u00eda llevando a cabo en el sanatorio. Es aqu\u00ed, extrapolando situaciones, momentos, lugares, que Rafael parece estar haciendo referencia al proyecto de modernizaci\u00f3n que, abortado en un principio por la decepci\u00f3n de la expedici\u00f3n, desea emprender en Venezuela. El hospital psiqui\u00e1trico San Baudilio de Llobregat ser\u00e1 para Rafael, Venezuela, con la discrepancia de que \u00e9ste, a la inversa de Venezuela, ya avanza en un proceso de modernizaci\u00f3n que en el pa\u00eds, sin embargo, se figura distante, pues para ese entonces G\u00f3mez a\u00fan no ha muerto. Rafael se encuentra fuera de su pa\u00eds. No puede hacer realmente nada por cambiar esta situaci\u00f3n, as\u00ed que lo \u00fanico que este puede hacer es aventurar conjeturas, especular sobre posibles causas del estado de estancamiento pol\u00edtico de la sociedad venezolana. En ello entonces desarrollar\u00e1 la tesis fundamental de Falke, donde relaciona a Venezuela con un \u201cprodigioso manicomio\u201d (p. 449) cuyo mayor padecimiento es la histeria, de la que afirma el personaje:<\/p>\n<p><em>La histeria viene a ser la ant\u00edtesis de la historia por consistir en una condici\u00f3n que bloquea la posibilidad de entender el sentido y las lecciones de nuestros fracasos y limitaciones. Dice un investigador que la histeria es como una plataforma donde rebota todo lo que nos acontece, impidiendo que lo vivido pueda transformarse en experiencia. Esto hace que nos quedemos continuamente en la superficie, sin llegar jam\u00e1s a profundizar, sin llegar a tener una visi\u00f3n interior, sin unir nuestro pasado a la historia del hombre sobre La Tierra. (p. 449)<\/em><\/p>\n<p>En esta enfermedad el personaje reconoce la causa, en el caso venezolano, de esa incapacidad para transformar los sucesos en experiencia, la experiencia en conocimiento, y el conocimiento en herramienta de cambio, de mejoramiento, de aprendizaje, haciendo referencia con ello al comportamiento err\u00e1tico de la historia pol\u00edtica venezolana, sometida, por un lado, al enga\u00f1o, la arbitrariedad y la opresi\u00f3n del caudillo o del grupo hegem\u00f3nico de turno, y, por el otro, a los levantamientos y rebeliones de otros grupos que persiguen de igual modo hacerse con el poder sin mayores ambiciones pol\u00edticas m\u00e1s all\u00e1 del poder mismo. Por ello dice Rafael que Venezuela est\u00e1 sometida y condenada a una \u201crepetici\u00f3n infernal\u201d (p. 450), de lo cual se extrae que una resultante de esta situaci\u00f3n de mayor pobreza y tragedia sea \u201ccarecer de una verdadera historia de nuestro empobrecimiento\u201d (p. 450) y, en medio de esto, anotar\u00e1: \u201cdesconocemos nuestros pa\u00edses, nuestra historia, nuestra organizaci\u00f3n social, nuestra psicolog\u00eda, nuestras posibilidades\u201d (p. 451).<\/p>\n<p>Si Venezuela se encuentra alegorizada por Vegas en esa figura del vapor Falke, la interpretaci\u00f3n m\u00e1s acertada que podr\u00eda hac\u00e9rsele es que la misma va rumbo a un fracaso que de por s\u00ed ya auguran sus habitantes. Carece de los medios y las ideas necesarias para salir victoriosa. Est\u00e1 comandada por un conglomerado de personas que reflejan el absurdo, con ideales estereotipados que son un rid\u00edculo frente a la realidad, y su mayor l\u00edder no busca otra cosa que tener el poder a toda costa, motivado por la venganza y la ambici\u00f3n. Poco le importa lo que se har\u00e1 despu\u00e9s de lograr hacerse de \u00e9l. Navega con pesadumbre, y en ella pululan cobardes que no lo pensar\u00edan dos veces para abandonarla, tirando su redenci\u00f3n por la borda, y haciendo del exilio una salvaci\u00f3n. Es curioso que se mencione el tema de la enfermedad psicopatol\u00f3gica relacionada con la naci\u00f3n, pareciese que existe una tendencia a alegorizar algunas de las diferentes enfermedades de la psique con las actitudes, hechos y sucesos que en el pasado llevaron y llevan a que Venezuela sea lo que es hoy. En todo caso, en Falke el aspecto pesimista busca culpar a los atributos de la identidad nacional, y as\u00ed reproducir un atisbo oscuro, imponiendo un relato determinista que puntualiza a los venezolanos como los herederos merecedores de un destino sombr\u00edo que no augura cambiar.<\/p>\n<p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>A\u00ednsa, F. (2003). Reescribir el pasado. M\u00e9rida: El otro, el mismo.<\/p>\n<p>Castro, J. C. (2013). Herencias nocivas: pol\u00edticas espectrales de la figura de R\u00f3mulo Gallegos en la Venezuela revolucionaria. Cuadernos de literatura. 17 (33), 52-75<\/p>\n<p>Coelho, F. (2009). \u201cTestimonio de una \u00e9pica fallida: una dimensi\u00f3n hist\u00e9rica de la historia en Falke de Federico Vegas\u201d. Revista Cifra Nueva. [Revista en l\u00ednea], 141-148. Disponible: http:\/\/www.saber.ula.ve\/bitstream\/123456789\/33614\/1\/artichtml. [Consulta: 2012, Junio 01].<\/p>\n<p>Lecuna, V. (2012). \u201cNarrativa y paranoia en Venezuela.\u201d Voz y escritura. Revista de estudios literarios, 20, 151-161.<\/p>\n<p>Pacheco, C. (1997). \u201cReinventar el pasado: la ficci\u00f3n como historia alternativa de Am\u00e9rica Latina\u201d. Revista andina de letras, 6. 1-22.<\/p>\n<p>Roche Rodr\u00edguez, M. (2013). Carlos Sandoval: \u201cHoy los cr\u00edticos se interesan m\u00e1s por lo nacional\u201d. El Nacional. [Art\u00edculo en l\u00ednea]. Disponible: http:\/\/www.el-nacional.com\/escenas\/Carlos Sandoval-Hoy-interesan nacional_0_200979923. ulo14.pdf [Consulta: 2013, Noviembre 20]<\/p>\n<p>Vegas, F. (2010). Falke. Venezuela: Mondadori.<\/p>\n<h6>*Publicado en: Entreletras, N\u00b0 5. Enero-Junio de 2019. p.29-35<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adri\u00e1n Hern\u00e1ndez En todo caso, a quien me pregunta le digo: \u201cVa a ser una novela hist\u00f3rica.\u201d Adem\u00e1s se venden m\u00e1s, \u00bfcu\u00e1l es el problema? Entrevista a Federico Vegas por Suniaga (2009) Falke (2005) es una novela escrita por Federico Vegas que recrea el resultado de la expedici\u00f3n del vapor Falke, con la cual se [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5445,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[44,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5444"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5444"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5444\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5447,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5444\/revisions\/5447"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5445"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5444"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5444"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5444"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}