{"id":5147,"date":"2022-07-06T21:15:05","date_gmt":"2022-07-06T21:15:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5147"},"modified":"2023-11-24T18:29:00","modified_gmt":"2023-11-24T18:29:00","slug":"lectura-de-perversos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/lectura-de-perversos\/","title":{"rendered":"Lectura de \u00abPerversos\u00bb"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Mois\u00e9s C\u00e1rdenas<\/strong><\/h4>\n<p>En la contraportada del libro <em>Perversos<\/em> (\u00abAlfadil Ediciones\u00bb, 2004) aparece las siguientes palabras que llaman la atenci\u00f3n: \u00ab[\u2026] <em>Jim\u00e9nez Ure usa a sus lectores como campo de su experimento narrativo que puebla de monstruosas im\u00e1genes <\/em>[\u2026]\u00bb. Record\u00e9 una ocasi\u00f3n cuando interactuaba con Alberto en el \u00abchat\u00bb del <em>Facebook,<\/em> en la cual le dije que \u00abme hab\u00eda inquietado y estimulado el libro\u00bb. \u00a0\u00c9l respondi\u00f3: \u00abSiempre que incomode, ilumine, despierte o perturbe las conciencias, la Literatura tendr\u00e1 sentido\u00bb. El comentario me dej\u00f3 pensativo. Entonces, conclu\u00ed durante mi indagaci\u00f3n que la obra \u00a0<em>jimenezureana<\/em>, cumple con el designio del <em>genio creador<\/em>: hacer que el lector encarnice a los personajes de los cuentos.<\/p>\n<p>El autor de <em>Perversos, <\/em>agita el esp\u00edritu y explora el poderoso reino de la mente. Ante el libro sucumben los sentidos del lector: nos trasmite pensamientos buenos o malos. Las experiencias, los deseos, las motivaciones en el lector har\u00e1n que se identifique o se comporte como los personajes que aparecen en <em>Perversos. <\/em>El parapsic\u00f3logo y profesor Roger Luc Mary sostiene: \u00ab[\u2026] El autor que mejor cumple su tarea es aqu\u00e9l que sabe hacerse olvidar del lector para permitirle a \u00e9ste que se descubra, que se reconozca, a fin de dejarle experimentar s\u00f3lo su capacidad espiritual [\u2026]\u00bb.<\/p>\n<p>(1984: 62).<\/p>\n<p>Alberto Jim\u00e9nez Ure no es el escritor \u00abcomercial\u00bb que escribe para entretener a los lectores. Al contrario, permite que el lector experimente sus capacidades: goce, disfrute y sea parte de \u00e9l. De ah\u00ed mi siguiente afirmaci\u00f3n: la escritura de URE es para despertar el animal que llevamos dentro y mirar lo que somos. No es para\u00a0 \u00abpervertirnos\u00bb, porque nacemos morimos \u00abpervertidos\u00bb.<\/p>\n<p>Muchos escritores, investigadores y acad\u00e9micos han abordado sus obras. Cada uno especula o afirma lo que cree o considera sobre Jim\u00e9nez Ure, y seguir\u00e1n haci\u00e9ndolo por lo \u00abextra\u00f1o\u00bb de su literatura. Mientras la Humanidad contin\u00fae bajo \u00abla fealdad de sus actos\u00bb, siempre habr\u00e1 motivos para escribirle \u00abficciones\u00bb que no se alejen de su \u00abverdadera naturaleza\u00bb.<\/p>\n<p>Enrique Plata Ram\u00edrez afirma: \u00ab[\u2026] <em>Leer a Jim\u00e9nez Ure es abordar lo extra\u00f1o e interpretar, a la vez, descubrir las distintas variantes de un cosmos \u00fanico, original <\/em>[\u2026]\u00bb (2009: 116).<\/p>\n<p>El\u00a0 libro <em>Perversos<\/em> es, sin duda, el espejo de nuestra especie, la m\u00e1s horrenda del planeta.\u00a0 Los 48 cuentos recogidos en el libro exponen las angustias de la existencia humana, la ansiedad ante el porvenir y la obligaci\u00f3n de nuestro destino por hallar reparos. El escritor mantiene la l\u00ednea destructiva y de cuestionamientos que se advierte en casi todos sus textos: va m\u00e1s all\u00e1 de las tramas ficticias, se empecina en demostrar su \u00abtesis\u00bb seg\u00fan la cual el Ser Humano debe voluntariamente desaparecer del Universo. De este libro he seleccionado tres cuentos que son interesantes por describir escenas de \u00abhorror\u00bb, \u00absuicidio\u00bb,\u00a0 \u00abmuerte\u00bb, \u00absarcasmo\u00bb, \u00abvenganza\u00bb, \u00abs\u00e1tira\u00bb y el \u00abpoder\u00bb. Todas las mencionadas, \u00abinmanentes al ser pensante\u00bb.<\/p>\n<p>El cuento <em>Metamorfo,<\/em> la locura y el suicidio dominan al personaje. Busca la huida en manos de la muerte con planteamientos filos\u00f3ficos: \u00ab[\u2026] <em>basta que el Hombre desee quitarse la vida para que, de hecho, no exista. Yo soy por cuanto me afirmo ante la realidad. Quien aut\u00e9nticamente morir anhela a nada se adhiere <\/em>[\u2026]\u00bb (Jim\u00e9nez Ure, 2004: 52).<\/p>\n<p>El aut\u00e9ntico rebelde no admite doctrina pol\u00edtica que profesar ni consiente doblegarse por mendrugos, ef\u00edmera quietud o merecer el perd\u00f3n de cierta f\u00e1bula rid\u00edcula \u2013sostuvo Jim\u00e9nez Ure en uno de sus epifonemas-. Tal vez por eso el Hombre, durante milenios,\u00a0 se ha sentido la especie dominante: la \u00abRaz\u00f3n y el Deicida\u00bb. \u00a0De ah\u00ed que desate su brutalidad cuando hiere o ajusticia al pr\u00f3jimo, y pocas veces se muestra misericordioso. Si en alg\u00fan momento lo hiciere no ser\u00eda por \u00abconverso\u00bb a determinada creencia religiosa. Pero, los pocos o muchos exterminadores de su propia especie saben que no est\u00e1n exentos.<\/p>\n<p>En ese relato llama la atenci\u00f3n el uso del n\u00famero 11: \u00ab[\u2026] <em>regres\u00f3 con 11 envases llenos y, sent\u00e1ndose frente a su escritorio, <\/em>[\u2026]\u00bb (2004: 52). Otra menci\u00f3n que podemos encontrar: \u00ab[\u2026] <em>en 11 ocasiones se levant\u00f3 de la silla para buscar los envases que yac\u00edan en el refrigerador <\/em>[\u2026]\u00bb (2004: 53).<\/p>\n<p>Se cree que el \u00ab11\u00bb simboliza un plano de conocimientos y realizaciones. Tambi\u00e9n es el \u00abn\u00famero de las revelaciones\u00bb. Pero es probable\u00a0 que en el cuento el 11 tenga que ver con \u00abflagelarse\u00bb, forma elegida por el personaje para escapar de la existencia. Las 11 ocasiones que se levanta, los intentos de acomodar la soga y el acto de orinar tres veces le causan placer; puede interpretarse como los pasos para encontrarse con la muerte. Aunque para llegar a ella tenga primero que danzarla.<\/p>\n<p>En sociedades ca\u00f3ticas o incesante crisis, los ciudadanos pueden padecer o exhibir los s\u00edntomas del suicida: depresiones severas, desquicio y manifestaciones violentas contra el \u00abotro\u00bb. Es la sociedad de la cual forma parte la que lo incita, porque ella es suicida: [\u2026] \u00ab<em>-\u00a1calla, desgraciado, y entra sin ruido a la muerte! -le replic\u00f3 uno de los vecinos que, al parecer y coincidentemente, igual ostentaba extrema embriaguez. \u00a1M\u00e1tate ya y d\u00e9janos dormir!<\/em>\u00bb [\u2026] (2004: 53).<\/p>\n<p>En el <em>Cap\u00edtulo 11<\/em> del libro b\u00edblico de Juan, el <em>Numero 11<\/em> infiere que \u00abla muerte es un sue\u00f1o\u00bb. Al leer el cap\u00edtulo, L\u00e1zaro ha muerto y Jes\u00fas acude a despertarlo del sue\u00f1o. Luego, \u00e9sta acci\u00f3n da pie para que sus detractores\u00a0 persigan al maestro.<\/p>\n<p>Tal vez el personaje del cuento <em>Metamorfo<\/em> quiera dormir en la muerte, y no la ve como un padecimiento o algo escalofriante. Quiz\u00e1 el personaje tenga conocimientos, instrucci\u00f3n filos\u00f3fica sobre lo que significa la muerte. En lugares pol\u00edtica y socialmente insufribles, muchos ciudadanos desean morir. Aunque lo piensen, planeen o pretendan infligirse da\u00f1o para su consecuci\u00f3n, el miedo a la \u00abmuerte\u00bb suele vencer sus prop\u00f3sitos. Es destacable el uso del <em>N\u00famero 4<\/em> en el cuento: \u00ab[\u2026] <em>en el piso 4, Apartamento A-13, r\u00e1pidamente, respondi\u00f3 uno de los entremetidos: tenga cuidado, est\u00e1 furioso <\/em>[\u2026]\u00bb (2004: 53). En otra parte, leemos: \u00ab[\u2026] Tienes suerte de que se detenga en el piso 4 [\u2026]\u00bb (2004: 53).<\/p>\n<p>Los estudiosos en numerolog\u00eda exponen que el N\u00famero 4 es \u00abs\u00edmbolo\u00a0 del orden y los valores, que es signo de lo pr\u00e1ctico, la lealtad, la rigidez y la represi\u00f3n\u00bb. Para los cabalistas, es \u00aborden y autoridad\u00bb (Aun Weor, 1979: 311).<\/p>\n<p>La presencia de gendarmes es s\u00edmbolo de autoridad, represi\u00f3n y poder:\u00a0 \u00ab[\u2026] <em>de inmediato, los gendarmes (tres) desenfundaron sus armas: empujaron con sus pesados cuerpos las rejas y \u2013a balazos-lograron ulteriormente abrir la puerta principal <\/em>[\u2026]\u00bb (Jim\u00e9nez Ure, 2004: 54).<\/p>\n<p>La obra <em>jimenezureana <\/em>se caracteriza por describir la fuerza en las manos de la autoridad y el poder que ella representa. El accionar de las armas y la manipulaci\u00f3n del Hombre mediante su poder es una forma de mostrar su metamorfosis. Al ser humano, cuando se le da poder, se \u00abtransforma\u00bb: cambia, irreversiblemente, para \u00abbien\u00bb o para \u00abmal\u00bb. Aunque las cantidades de veces sean m\u00e1s para el \u00abMal\u00bb. Porque es lo que seduce a \u00ablas malditas almas atormentadas que gobiernan la faz de la tierra\u00bb.<\/p>\n<p>En el cuento <em>El periodista y la polic\u00eda del tr\u00e1nsito<\/em>, el personaje Ulises Dellmorall Monagas se siente cautivado por Rosalba (la <em>resguardaleyes<\/em>). Le expresa su fantas\u00eda y anhelo\u00a0 de fornicar con\u00a0 una mujer polic\u00eda. \u00c9l representar\u00eda al \u00abpueblo\u00bb que siente deseos por la \u00abautoridad\u00bb, en la figura de una f\u00e9mina \u00abuniformada\u00bb. \u00bfCu\u00e1ntas veces hemos visto a mujeres sentirse seducidas por hombres con uniformes (militares o polic\u00edas) s\u00f3lo\u00a0 porque representar\u00edan al \u00abpoder\u00bb. O viceversa, como Ulises Dellmorall Monagas? \u00bfCu\u00e1ntos no ans\u00edan tener sexo hasta con monjas? Es decir: en el fondo, el Ser Humano es masoquista porque le encanta que la autoridad lo tome y domine. Un \u00abpueblo\u00bb \u00a0inculto es un pueblo\u00a0 vulnerable y propenso a la sumisi\u00f3n. Los \u00abpueblos fantaseosos\u00bb son proclives a permitir que los ultrajen. Tarde comprenden que conceden \u00abpoder\u00bb a violadores. La autoridad es la \u00fanica que obtiene, metaf\u00f3ricamente, \u00absatisfacciones\u00bb:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] <em>En ese instante a ella le sobrevino un orgasmo y pit\u00f3 tan fuerte que enloqueci\u00f3 al periodista. \u00c9l sac\u00f3 su falo, que ya expel\u00eda semen, y le dio un pu\u00f1etazo en la cara a la bella mujer polic\u00eda. Rosalba reaccion\u00f3 de inmediato: con su arma de reglamento, le apunt\u00f3 en direcci\u00f3n a los test\u00edculos y dispar\u00f3 dos veces el enorme rev\u00f3lver <\/em>[\u2026]\u00bb (Jim\u00e9nez Ure, 2004: 68).<\/p>\n<p>Nuestra especie no es fiel en sus actos. Ante ciertos eventos act\u00faa perversamente. Simb\u00f3licamente, el \u00abPoder\u00bb toma su posici\u00f3n ante sus \u00abamados\u00bb: ambos \u00abfornican\u00bb \u00a0y se complacen mutualmente, pero cuando la \u00abautoridad\u00bb \u00a0toca una parte del cuerpo (en este caso el \u00abEstado\u00bb) y quienes se revelan ante su\u00a0 ejercicio, entonces le son cortados sus \u00abtest\u00edculos\u00bb. La cosa es que en lo que va de siglos al ser humano le gusta la perversi\u00f3n: de ah\u00ed que tengamos dementes, mani\u00e1ticos, desalmados, monstruos que emplean la muerte para acabar con el \u00abotro\u00bb. Mario Vargas Llosa dice: \u00ab[\u2026] <em>el hombre necesita matar, es un ser predatorio. Comenz\u00f3 haci\u00e9ndolo, hace millones de a\u00f1os, porque era la \u00fanica manera de sobrevivir, de comer, de no ser matado. Y ha seguido haci\u00e9ndolo siempre, en todas las \u00e9pocas de su historia, de manera refinada o brutal <\/em>[\u2026]\u00bb (2003: 344)<\/p>\n<p>No hay duda que la Especie Humana esta pervertida. En lo que llevamos de existencia, la muerte y destrucci\u00f3n gobiernan: son la autoridad. Jim\u00e9nez Ure nos transmite, muy bien y a fondo, su videncia. Es un ser trasvasado a otro mundo cuando escribe sus cuentos, por ello su literatura luce \u00abextra\u00f1a\u00bb.<\/p>\n<p><em>El dignatario<\/em> es un relato sat\u00edrico. El autor lacera, fustiga, nuevamente, la \u00abautoridad y el poder\u00bb como principal fuente de dominaci\u00f3n. La que gobierna y cautiva a mentes doblegadas para convertirlas en servidumbre. Aparece la figura del \u00abcaudillo\u00bb, quien controla la sociedad bajo sus propios delirios. El personaje principal del cuento, el \u00abSe\u00f1or Com\u00e1ndate\u00bb, obliga comer sus defecaciones a sus seguidores, adherentes pol\u00edticos y al gabinete de gobierno. Jim\u00e9nez Ure narra escatol\u00f3gico:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] &#8211;<em>Con la cuchara sopera, servir\u00e1s mis excrementos a los ministros en sus manos. De ese modo, los que conforman el Poder Ejecutivo demostrar\u00e1n su lealtad a mi proyecto revolucionario <\/em>[\u2026]\u00bb (2004: 120). El \u00abDignatario\u00bb describe el bestialismo de un gobernante autoritario protot\u00edpico que, en cualquier naci\u00f3n del mundo, ejerza demencialmente el poder y en perjuicio de un pueblo est\u00fapido que lo ovaciona y por \u00e9l delira. Un gobierno que ejerce su dominio en una ciudad o pa\u00eds como si fuera un cuartel. Sabe que la sociedad postrada a sus pies est\u00e1 idiotizada, y que le place alimentarse con las migajas que da el \u00abGobierno\u00bb sin importarle que sean orines o materia fecal. La mente de un pueblo inculto lo condena a la servidumbre. El \u00abDignatario\u00bb gobierna y folla al \u00abvulgo\u00bb que somete a penurias de todo tipo. Porque la perversidad le provoca euforia al \u00abgobernante\u00bb. Jim\u00e9nez Ure lo expresa:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] <em>Fue inenarrable la felicidad experimentada por el pueblo cuando ingiri\u00f3 el caldo de las entra\u00f1as del poder. El Dignatario de la Rep\u00fablica Revolucionaria gobern\u00f3 durante toda su vida y, similar al Mes\u00edas, siempre multiplic\u00f3 su materia fecal para mantener bien alimentado a sus seguidores <\/em>[\u2026]\u00bb (2004: 121).<\/p>\n<p>En todo el planeta hay seres que <em>\u00ab<\/em>ofrecen su materia fecal\u00bb de forma simb\u00f3lica mediante el ejercicio de un poder horrendo, y comenten todas sus delirantes acciones tras emitir pintorescas y aplaudidas peroratas. La perversidad gana terreno ante el juicio y controla la raz\u00f3n. <em>El dignatario <\/em>asemeja al personaje de la novela de Joel D. Hirst, <em>El teniente de San Porfirio<\/em>. En su trama el poder obliga obedecer: \u00ab[\u2026] el gobierno es la fuente de toda\u00a0 autoridad, dice el comandante mientras blande un rifle AK-103 que compr\u00f3 con el dinero de nuestros impuestos para utilizar en nuestra contra\u00bb \u00a0(2013: 230).<\/p>\n<p>La Autoridad, el Poder, la Dominaci\u00f3n, usa el <em>N\u00famero 04<\/em> de forma literal. Ejecuta la posici\u00f3n <em>\u00ab<\/em>sexualmente\u00bb, monta la existencia. Sabe que la Especie Humana es pervertida. Por los siglos de los siglos, el planeta es controlado por <em>\u00ab<\/em>perversos\u00bb. Ya Mois\u00e9s, hacia el a\u00f1o 1473, en las <em>llanuras de Moab,<\/em> manifest\u00f3:<\/p>\n<p><em>\u00ab<\/em>D\u00e9jame ocultar de ellos mi rostro, d\u00e9jame ver cu\u00e1l ser\u00e1 su fin despu\u00e9s. Porque son una generaci\u00f3n de perversidad, hijos en quienes no hay fidelidad\u00bb (Deuteronomio, 32:20).<\/p>\n<p>Es por eso que a Jim\u00e9nez Ure le repugna la Especie Humana. En sus obras manifiesta su anhelo por su extinci\u00f3n, planteamiento al cual adhiero: porque, verdaderamente, hemos desequilibrado la existencia, y para volver al orden debemos primero desaparecer. En una entrevista que le hicieran, aparecida por primera vez en el diario Tal Cual (Caracas, Junio 25 de 2009) Alberto Jim\u00e9nez Ure expres\u00f3:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] <em>Bogo por la desaparici\u00f3n no violenta de nuestra fracasada y cruel especie. Es imperativo, urgente, que el llamado Agujero Negro absorba a la materia y todo lo que implica su existencia<\/em> [\u2026]\u00bb<\/p>\n<p>Hay mucho por investigar en la estimulante e interesante obra\u00a0 <em>jimenezureana<\/em>. Mientras el mundo siga siendo ca\u00f3tico habr\u00e1 motivos suficientes para el estudio, an\u00e1lisis, de la obra literaria de Jim\u00e9nez Ure: quien pareciera ser un elegido de otro mundo para denunciar y combatir nuestra especie. Si Baudelaire dijo que Diderot fue un autor \u00absanguinario\u00bb y POE escritor \u00abde los nervios\u00bb, yo digo que Jim\u00e9nez Ure \u00abde la muerte\u00bb.<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>Aun Weor, Samael: <em>Tarot y C\u00e1bala<\/em>. \u00abAsociaci\u00f3n Gn\u00f3stica de estudios antropol\u00f3gicos y culturales\u00bb, Ciudad de M\u00e9xico, M\u00e9xico [1979]<\/p>\n<p>Hirst D, Joel: <em>El Teniente de San Porfirio<\/em>. \u00abEditorial Grito Sagrado\u00bb, Buenos Aires, Argentina [2013]<\/p>\n<p>Jim\u00e9nez Ure, Alberto: <em>Perversos.<\/em> \u00abEdiciones Alfadil\u00bb, Caracas, Venezuela [2004]<\/p>\n<p>Plata Ram\u00edrez, Enrique: <em>Las fantasmagor\u00edas en Alberto Jim\u00e9nez Ure.<\/em> \u00abEdiciones de Bolsillo, Alcald\u00eda de Libertador\u00bb, M\u00e9rida, Venezuela [2009]<\/p>\n<p>Vargas Llosa, Mario: <em>El lenguaje de la pasi\u00f3n<\/em>. \u00abEdiciones Grupo Santillana\u00bb, Buenos Aires, Argentina [2003]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mois\u00e9s C\u00e1rdenas En la contraportada del libro Perversos (\u00abAlfadil Ediciones\u00bb, 2004) aparece las siguientes palabras que llaman la atenci\u00f3n: \u00ab[\u2026] Jim\u00e9nez Ure usa a sus lectores como campo de su experimento narrativo que puebla de monstruosas im\u00e1genes [\u2026]\u00bb. 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