{"id":5128,"date":"2022-07-06T19:15:38","date_gmt":"2022-07-06T23:45:38","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5128"},"modified":"2025-09-02T15:09:06","modified_gmt":"2025-09-02T19:39:06","slug":"ana-teresa-torres-semblanza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ana-teresa-torres-semblanza\/","title":{"rendered":"Ana Teresa Torres: Una semblanza de su vida"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Ana Teresa Torres (Caracas, 1945)<\/strong> es escritora, psic\u00f3loga y profesora venezolana. Hizo estudios de psicolog\u00eda en la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello (UCAB) en Caracas y tambi\u00e9n es larga y reconocida su labor acad\u00e9mica e investigativa en el \u00e1mbito de la psicolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis. La escritora vive actualmente en la capital venezolana, aunque lleve una vida diasp\u00f3rica, entre Caracas y Canad\u00e1, donde viven sus hijos. Ana Teresa Torres es la \u00fanica hija que tuvieron Felicitas Garc\u00eda y Miguel Torres, tambi\u00e9n la nieta de do\u00f1a Carmen Teresa Mart\u00ednez Madriz, de quien recibir\u00eda una importante influencia durante su ni\u00f1ez. Para esta escritora venezolana la literatura es una vocaci\u00f3n de vida y la pasi\u00f3n por el relato es su credo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo me siento antes caraque\u00f1a que venezolana,<\/strong> \u2014cuenta Ana Teresa Torres\u2014 y tengo un recuerdo poderoso: el de la lluvia cayendo fuertemente en el jard\u00edn sobre las ramas de un sam\u00e1n; eso lo tengo como algo muy cercano a mi procedencia; si me preguntas por qu\u00e9, no s\u00e9 la respuesta. Para la autora de la novela <em>Do\u00f1a In\u00e9s contra el olvido<\/em> (1992), la cuesti\u00f3n de sus or\u00edgenes se podr\u00eda reducir a la patria de su infancia, aquella cuyos dominios abarcaban tanto la presencia amorosa de su abuela Carmen Teresa, \u00abdescendiente por los cuatro costados de caraque\u00f1os\u00bb, como la ciudad pret\u00e9rita que tendr\u00eda en la jovencita Ana Teresa una testigo especial.<\/p>\n\n\n\n<p>Precisamente, en torno a la ciudad aparece otro recuerdo que permanece todav\u00eda en la escritora, en su vida como huella del tiempo y en Caracas como la confidente que nunca revela sus secretos. \u00abLo que los caraque\u00f1os viejos llamaban \u201cir a Caracas\u201d \u2014cuenta Ana Teresa Torres\u2014 era una excursi\u00f3n al Centro, al Casco Central de la ciudad; los viejos dec\u00edan \u201cvoy a Caracas\u201d. Tengo ese recuerdo de pasar por delante de la plaza Bol\u00edvar, La Pastora, las esquinas, detenernos \u2014mi abuela y yo\u2014 en alguna tienda para una diligencia que ella quer\u00eda hacer; eso est\u00e1 muy vinculado a mi lugar de procedencia, aunque luego no volv\u00ed demasiado\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pasar\u00edan muchos a\u00f1os hasta que Ana Teresa Torres regresara a esos espacios de la ciudad, al Centro de Caracas. La visita frecuente se dar\u00eda con el comienzo de sus estudios de psicolog\u00eda en la Universidad Cat\u00f3lica Andr\u00e9s Bello; y es que el primer a\u00f1o de estudios lo hac\u00edan en la esquina de Jesuitas, en el colegio que all\u00ed estaba y que funcionaba como universidad. \u00abPero \u2014dice Ana Teresa Torres\u2014 ya esa ciudad no tiene el mismo sentido de pertenencia que mi abuela le daba\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Creo que el universo narrativo y po\u00e9tico se gesta en la infancia<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Yo creo que el universo narrativo y po\u00e9tico se gesta en la infancia<\/strong><strong>,<\/strong> \u2014afirma Ana Teresa Torres\u2014 creo que escribir tiene que ver con esa imagen infantil de relatar lo que ocurr\u00eda, porque el lenguaje tiene esa facultad de componer y ordenar la realidad, o lo que se ha entendido como realidad, condens\u00e1ndolo en palabras y d\u00e1ndole un sentido que los hechos aislados no tienen, pues son m\u00e1s ef\u00edmeros y precarios, no se pueden sostener de la misma manera en que se sostiene una narraci\u00f3n. Es un sentido, claro, que ha creado el propio escritor.<\/p>\n\n\n\n<p>Probablemente, el momento que dar\u00eda lugar al posterior nacimiento de la escritora sucedi\u00f3 en la casa de la abuela paterna, cuando apenas ella era una ni\u00f1a de siete a\u00f1os. \u00abEstoy en la casa y tengo una vivencia muy extra\u00f1a, \u2014rememora la escritora\u2014 que es la de que yo quisiera que se filmara una pel\u00edcula con todo lo que hab\u00eda sido mi vida hasta ese momento. Entonces, yo misma pensando desde mis siete a\u00f1os, sin conocer el sentido de la elipsis, dije: bueno no es posible porque si tengo siete a\u00f1os y la pel\u00edcula dura siete a\u00f1os, pues, tardar\u00eda siete a\u00f1os en verla. Entr\u00e9 as\u00ed en un c\u00e1lculo absurdo hasta que desist\u00ed de la idea\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>De esta forma de relacionarse con su entorno, ya desde muy peque\u00f1a, surgi\u00f3 en la ni\u00f1a Ana Teresa cierto inter\u00e9s por contar la vida, por reciente que esta fuera para sus ojos. Con el tiempo, ese poder de las im\u00e1genes en su cabeza, de donde le viene el inter\u00e9s por el cine, se fue convirtiendo en una pulsi\u00f3n, que le dec\u00eda en lo m\u00e1s profundo: hay algo que relatar, algo por volver a imaginar y algo para escribir. As\u00ed, la b\u00fasqueda se fue haciendo signo para Ana Teresa Torres, m\u00f3vil vital y mecanismo art\u00edstico que la ha llevado a derroteros que la convirtieron en una de las voces m\u00e1s importantes de la literatura venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De esos ya muy lejanos a\u00f1os en Espa\u00f1a<\/strong> \u2014cuenta la escritora\u2014 me qued\u00f3 algo muy valioso, y es que en aquella \u00e9poca la educaci\u00f3n ten\u00eda un fuerte sesgo humanista, dentro de los par\u00e1metros de censura que ten\u00eda un pa\u00eds con la dictadura de ese momento; pero aun as\u00ed hab\u00eda esa proyecci\u00f3n hacia lo human\u00edstico y eso me tom\u00f3 enseguida y nunca m\u00e1s me abandon\u00f3. Tambi\u00e9n es verdad, reconoce la autora, que ella no era muy h\u00e1bil para las ciencias y las matem\u00e1ticas; adem\u00e1s, recuerda que en la \u00e9poca hab\u00eda un clima en el que pudo ir al teatro y disfrutar de cierto ambiente de la cultura espa\u00f1ola, con lo cual aliment\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el inter\u00e9s por las humanidades.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Creo que esa posibilidad de ver lo que ocurre, pero como un poco de lejos, me ha acompa\u00f1ado a lo largo del tiempo<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La entonces jovencita Ana Teresa estudi\u00f3 el bachillerato en Espa\u00f1a y vivi\u00f3 all\u00e1 junto a su padre y otros familiares, pues su madre hab\u00eda fallecido cuando ella apenas ten\u00eda ocho a\u00f1os. De aquella joven venezolana que fue, la escritora rescata \u2014como reflexi\u00f3n de esos a\u00f1os vividos y no como recuerdo\u2014 que el haber estado fuera de Venezuela, a pesar de ir y venir con frecuencia, le otorg\u00f3 una mirada desde el distanciamiento. \u00abY es que el hecho de estar all\u00ed, dentro de una familia venezolana, pero en Espa\u00f1a, es decir fuera, produc\u00eda una mirada del pa\u00eds m\u00e1s distante. Creo que esa posibilidad de ver lo que ocurre, pero como un poco de lejos me ha acompa\u00f1ado a lo largo del tiempo. Fue poder ver el pa\u00eds dentro y, a la vez, en perspectiva, creo que eso pudo haber sido valioso ahora que lo pienso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me hice lectora quiz\u00e1 con cinco o seis a\u00f1os<\/strong><strong> \u2014<\/strong>cuenta Ana Teresa Torres\u2014, aunque no tengo un recuerdo exacto de cuando empec\u00e9 a leer.&nbsp; Mi mam\u00e1 me tra\u00eda muchos libros: cuentos y f\u00e1bulas de Perrault, Andersen y Grimm, que se consideran ahora muy crueles (y quiz\u00e1 lo son), pero te estimulaban la compresi\u00f3n de situaciones humanas. Ana Teresa Torres recuerda que los libros y suplementos infantiles ocuparon un lugar importante siempre en su casa y es que, por ejemplo, la primera vez que ella vio televisi\u00f3n ya ten\u00eda ocho a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la escritora recuerda con claridad cu\u00e1ndo ley\u00f3 la primera novela, el primer libro que la invit\u00f3 a leer corrido un texto que ya no relataba con im\u00e1genes. Ese libro fue <em>Mujercitas<\/em> (1868) de Louisa May Alcott, obra bastante difunda en esos a\u00f1os. \u00abY no era una lectura tan inocente, porque recuerdo haber le\u00eddo que Simone de Beauvoir dijo que esa hab\u00eda sido una de las obras m\u00e1s importantes de su vida; entonces, creo que mi recuerdo tambi\u00e9n es fiel a la idea de que esa novela era importante\u00bb, cuenta Ana Teresa Torres acerca del modo como se hizo lectora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El encuentro con la escritura creo que fue bastante temprano en m\u00ed<\/strong> \u2014cuenta la escritora\u2014, de hecho, recuerdo haber escrito algunas cosas en la adolescencia, que afortunadamente bot\u00e9. Luego en la juventud s\u00ed recuerdo que comenc\u00e9 a escribir cuentos, como es com\u00fan que ocurre con los narradores que no siempre empiezan por la novela. Algunos de esos cuentos de Ana Teresa Torres se publicaron a principios de los a\u00f1os 2000, por la editorial El otro El mismo, en cierto modo porque ella los tiene como parte de su historia literaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero ser\u00eda en 1984 cuando Ana Teresa Torres decidir\u00eda dedicarse a la escritura como vocaci\u00f3n profesional. Y es que en ese a\u00f1o ella ganar\u00eda el afamado concurso de cuentos de El Nacional, con un relato titulado <em>Retrato frente al mar<\/em>; con Mar\u00eda Fernanda Palacios, Carlos Noguera y Ben Am\u00ed Fihman como miembros del jurado. \u00abEn ese momento era muy prestigioso y muy importante ganar es concurso, cuenta \u2014Ana Teresa Torres\u2014 y me dio algo as\u00ed como la confirmaci\u00f3n de que yo ten\u00eda las posibilidades de ser escritora, adem\u00e1s yo ya estaba por cumplir cuarenta a\u00f1os, por lo que deb\u00eda tomarme la escritura en serio, como actividad \u00fanica\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Llegu\u00e9 a casa y me vi mano a mano con el beb\u00e9 que me hab\u00edan entregado en la cl\u00ednica<\/strong> \u2014cuenta Ana Teresa Torres\u2014. Era mi primer hijo, Gast\u00f3n, y entend\u00ed que era algo determinante; entonces me dije: esto es una responsabilidad, un compromiso para siempre, y yo quer\u00eda tener hijos, pero al sentirlo all\u00ed en mis brazos, entend\u00ed que era una responsabilidad de 24 horas, una responsabilidad de por vida.<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora que se convirti\u00f3 en madre por primera vez en 1975 no niega lo complicado que signific\u00f3 esto en su vida; pero no lo dudaba y mucho menos se arrepiente. Recuerda lo importante que fue el apoyo del padre de sus hijos, un hombre que cumpli\u00f3 su parte y estuvo siempre para la familia. De esa condici\u00f3n de madre, Gast\u00f3n e Isabel, son prueba viviente de que ser mam\u00e1 no es algo que se hace un tiempo o de lo que puede aburrirse, sino que es una conversi\u00f3n hasta la muerte.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La vida del escritor es como cualquier otra: con ventajas, dificultades, problemas, alegr\u00edas y fracasos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>La escritura es un oficio, no es que el escritor est\u00e1 como en las nubes. <\/strong>La vida del escritor es como cualquier otra: con ventajas, dificultades, problemas, alegr\u00edas y fracasos, afirma Ana Teresa Torres. Para ella escribir es un trabajo y muy mal remunerado, en general, a lo que pueden sumarse graves dificultades econ\u00f3micas. Esta escritora tampoco es del tipo de creadores que se definen como tal porque dicen no saber nada m\u00e1s, pues ella s\u00ed sabe y ha hecho otras cosas.<\/p>\n\n\n\n<p>Ana Teresa Torres no s\u00f3lo tiene una vocaci\u00f3n bien definida, como es el caso de la escritura, sino que adem\u00e1s se ha dedicado a la psicolog\u00eda; s\u00ed, tambi\u00e9n por vocaci\u00f3n. En al \u00e1mbito de la psicolog\u00eda y el psicoan\u00e1lisis logr\u00f3 hacer una s\u00f3lida carrera acad\u00e9mica, que incluye: investigaci\u00f3n, docencia y publicaciones. Esto lo hizo hasta que la vida le permiti\u00f3 la cortes\u00eda de tener tiempo para dedicarse al oficio terap\u00e9utico en psicolog\u00eda y a la escritura, a la vez. Ahora, como sabemos, se dedica por completo a escribir.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el pasar de los a\u00f1os, Ana Teresa Torres no tiene reparo en reconocer que se convirti\u00f3 en una escritora. \u00abYo veo que triunf\u00e9, \u2014cuenta la escritora\u2014; pero me refiero al hecho de que logr\u00e9 ser lo que yo quer\u00eda ser, no me estoy refiriendo a situaciones externas, del tipo si me leyeron o me gan\u00e9 un premio, no. Soy una escritora conocida por los lectores de mi pa\u00eds y, del resto, creo que no tengo ninguna trascendencia; pero ha sido un \u00e9xito ese saldo final de conseguir lo que yo quer\u00eda\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Ha sido un \u00e9xito ese saldo final de conseguir lo que yo quer\u00eda<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>La pasi\u00f3n por el relato, lo que me gusta a m\u00ed es relatar<\/strong><strong> \u2014<\/strong>explica Ana Teresa Torres\u2014 y yo creo que la novela, el relato, el diario, la cr\u00f3nica siempre son relato, aunque no todo el mundo va a compartir esta idea; pero hablando de los g\u00e9neros que he transitado, creo que siempre se trata de un relato, en parte inspirados en la realidad y en parte imaginarios o versionados por el escritor. No en vano, Ana Teresa Torres es de las narradoras m\u00e1s le\u00eddas en Venezuela, con una obra novel\u00edstica que es referencia obligada para el que quiera comprender cierta tradici\u00f3n literaria venezolana dentro de la narrativa de los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La literatura en el mundo ha cambiado radicalmente<\/strong> \u2014considera Ana Teresa Torres\u2014 porque ahora se escribe m\u00e1s, tambi\u00e9n por la aparici\u00f3n de la publicaci\u00f3n digital y la manera en c\u00f3mo se comercializan los libros. Todo eso es un mundo con el que yo no me inici\u00e9 y no s\u00e9 si ser\u00e1 para mejor o para peor; eso se ver\u00e1 con el tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>Y en cuanto a la literatura venezolana, Ana Teresa Torres cree que se da por primera vez algo particular: una literatura del insilio y otra del exilio, una que se produce adentro y otra que se produce afuera del pa\u00eds. Aunque entiende que muy pocos escritores est\u00e1n propiamente exiliados, pero s\u00ed que escriben desde la di\u00e1spora. \u00abCreo que se va a producir un cambio que se ver\u00e1 en unos a\u00f1os; de momento es interesante porque se han hecho muchas antolog\u00edas de escritores que est\u00e1n afuera, cosa que antes era inimaginable\u00bb, cuenta Ana Teresa Torres.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la escritora venezolana \u2014residenciada en Caracas y que va a Canad\u00e1, donde est\u00e1n sus hijos, y vuelve constantemente\u2014 es imposible saber qu\u00e9 va a pasar con la literatura venezolana ahora mismo, porque habr\u00eda que pensar en lo que va a suceder, m\u00e1s con los hijos de los emigrados que los que emigraron, porque si ellos empiezan a escribir en esa otra lengua, \u00ab\u00bfpodr\u00e1 hablarse de literatura venezolana o mexicana o cubana cuando el escritor ya es hijo o nieto?, esto es un cambio m\u00e1s definitivo\u00bb, piensa Ana Teresa Torres.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>No me gusta nada tener la vida diasporizada <\/strong>que me ha tocado llevar ahora, con mis hijos en Canad\u00e1 y gran parte de mis amigos tambi\u00e9n fuera de Venezuela, cuenta Ana Teresa Torres. Mientras la escritora est\u00e1 en Caracas puede dedicar alguna tarde al encuentro con amigos, aunque son m\u00e1s los que est\u00e1n ya fuera del pa\u00eds que dentro. \u00abY de las cosas que me siguen entusiasmando, pues lo que me m\u00e1s me gusta hacer es leer y ver pel\u00edculas y series, que es una forma de relato tambi\u00e9n. Ya con unos a\u00f1os cumplidos uno tiende a ser menos exigente en cuanto a qu\u00e9 cosas quiere hacer o necesita hacer. En ese sentido, yo me siento bastante satisfecha y tranquila\u00bb, termina por contarme Ana Teresa Torres desde su casa en Caracas, un mediod\u00eda lluvioso de junio.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/www.anateresatorres.com\/biografia\/publicaciones\/\"><strong>En la mochila literaria<\/strong><\/a><strong>, <\/strong>entre otras publicaciones, Ana Teresa Torres tiene: <em>El exilio del tiempo <\/em>(1990, 1991, 1992,1993<em>)<\/em>, <em>Do\u00f1a In\u00e9s contra el olvido <\/em>(1992<em>)<\/em>, <em>Vagas desapariciones<\/em> (1995), <em>Malena de cinco mundos<\/em> (1997), <em>Los \u00faltimos espectadores del acorazado Potemkin <\/em>(1999), <em>La favorita del se\u00f1or<\/em> (2001), <em>Cuentos completos (1966-2001)<\/em>. (2002), <em>El coraz\u00f3n del otro <\/em>(2005), <em>Me abraz\u00f3 tan largamente. En Dos novelas<\/em> (2005), <em>Nocturama<\/em> (2006), <em>La fascinaci\u00f3n de la v\u00edctima<\/em> (2008), <em>La escribana del viento<\/em> (2013) y <em>Diorama<\/em> (2021).<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00e1gina web personal: https:\/\/www.anateresatorres.com\/<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Novela<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-corazon-del-otro\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El coraz\u00f3n del otro<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-escribana-del-viento\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La escribana del viento<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-exilio-del-tiempo\/\" target=\"_blank\">El exilio del tiempo<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/los-ultimos-espectadores-del-acorazado-potemkin\/\" target=\"_blank\">Los \u00faltimos espectadores del acorazado Potemkin<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dona-ines-contra-el-olvido\/\" target=\"_blank\">Do\u00f1a In\u00e9s contra el olvido<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/malena-de-cinco-mundos\/\" target=\"_blank\">Malena de cinco mundos<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-favorita-del-senor\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La favorita del se\u00f1or<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cuentos<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-ana-teresa-torres\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, Ana Klein? y La semilla de la infelicidad<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cuatro-textos-breves-de-ana-teresa-torres\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Cuatro cuentos breves<\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Foto: Renato Donzelli<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Ana Teresa Torres (Caracas, 1945) es escritora, psic\u00f3loga y profesora venezolana. 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