{"id":5063,"date":"2022-07-02T00:23:27","date_gmt":"2022-07-02T04:53:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5063"},"modified":"2025-10-22T14:49:20","modified_gmt":"2025-10-22T19:19:20","slug":"karina-sainz-borgo-una-semblanza-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/karina-sainz-borgo-una-semblanza-de-su-vida\/","title":{"rendered":"Karina Sainz Borgo: Una semblanza de su vida"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alirio-fernandez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Karina Sainz Borgo (Caracas, 1982)<\/strong> es una escritora y periodista venezolana que vive en Espa\u00f1a desde 2006. Ha publicado libros en el \u00e1mbito del periodismo y dos novelas. De estas \u00faltimas es conocida como un fen\u00f3meno editorial la primera: <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> (Lumen, 2019), publicada y traducida en varios pa\u00edses. M\u00e1s reciente es su segunda entrega narrativa, <em>El tercer pa\u00eds<\/em> (Lumen, 2021). Trabaja dentro del periodismo cultural en Vozp\u00f3puli, Zenda y Onda cero. Karina Sainz Borgo es una caraque\u00f1a \u00abexpulsada de su pa\u00eds\u00bb a la que Madrid dio acogida, una mujer entregada a la escritura y la lectura, legado que le viene de su madre, su hermana y los lejanos afectos arag\u00fce\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seg\u00fan el registro civil nac\u00ed en Caracas,<\/strong> pero mis recuerdos de m\u00e1s raigambre, mis relatos infantiles y familiares pertenecen al estado Aragua, cuenta Karina Sainz Borgo, desde Espa\u00f1a. Y es que la caraque\u00f1a que todos conocen por sus novelas y su trabajo period\u00edstico es apenas una de las capas que conforman la vida profunda de esta mujer, una rubia delgada e inquieta que perfora la nube de su cigarrillo. En torno a los valles de Aragua, en ese lugar provinciano donde reina la ciudad jard\u00edn de Venezuela, Maracay, donde la familia materna de la escritora hizo vida y teji\u00f3 costumbres, all\u00ed la ni\u00f1a Karina sentir\u00eda por primera vez lo que era ser libre; lejos ya del concreto, el cristal y el asfalto de Caracas.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAragua y la presencia de la tierra \u2014cuenta Sainz Borgo\u2014, tanto por sus flores, sus animales; un lugar muy taurino, la Ganader\u00eda Guayabita de G\u00f3mez&#8230; todo eso estuvo muy tejido a m\u00ed, me dio una relaci\u00f3n de pertenencia muy poderosa, y muy por encima de la propia ciudad\u00bb. Esos a\u00f1os de estancia provinciana de la peque\u00f1a Karina servir\u00edan luego como sustrato para alimentar al personaje central de su primera novela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfLa caraque\u00f1a, entonces, d\u00f3nde queda?, le pregunto a Sainz Borgo. Una interjecci\u00f3n le aprieta los labios, se refugia en la memoria por un instante para enumerar lugares hoy lejanos. \u00abMmm\u2026 \u00bfsabes? A veces pienso que la caraque\u00f1a se fue muy joven \u2014cuenta la escritora\u2014. Me fui con 23 a\u00f1os, pero por supuesto que tengo recuerdos hermos\u00edsimos de la ciudad: aquellos bloques de El Silencio, la plaza Miranda, la Av. Universidad; tengo unos recuerdos del Parque Los Caobos, con todas aquellas estatuas de Narv\u00e1ez, al atravesarlo miles de veces por la noche, mientras hac\u00eda un curso de fotograf\u00eda en Bellas Artes. Y la Galer\u00eda de Arte Nacional (GAN), tambi\u00e9n claro\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed es como \u2014para Karina Sainz Borgo\u2014 el lugar de lo bello, lo limpio y lo acabado permanece en la recurrente evocaci\u00f3n arag\u00fce\u00f1a, signo de un cari\u00f1o al alma; mientras que Caracas es lo que todav\u00eda est\u00e1 por hacerse, el grito de un desorden que pasea en su cabeza y que no ha dejado de abrazarla, a veces con cierta violencia. Ella es, para qu\u00e9 negarlo, todo eso y la tensi\u00f3n que de ah\u00ed brota como la semilla en la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>A\u00fan es el tiempo de <em>la culta Europa<\/em> \u2014en la amable Madrid\u2014 para Karina Sainz Borgo y, aunque han pasado casi dos d\u00e9cadas de su huida \u2014\u00bfo de su expulsi\u00f3n?\u2014 nada puede hacer contra el reclamo de ciertas nostalgias, nada con esas deudas que todav\u00eda no ha saldado en el universo de sus afectos. \u00abEcho de menos \u2014dice su voz rememorando\u2014 Hornos de Cal, la Cota Mil, el \u00c1vila\u2026 pero no tanto por los paisajes sino por todo lo que est\u00e1 asociado a esos lugares; ir con Elisa Lerner por un caf\u00e9 a la Casa Brioche; o la Sala Mendoza cuando estaba en la Av. Andr\u00e9s Bello; el CELARG y los talleres de poes\u00eda. Ese pared\u00f3n de Petare que era hermoso e intimidante, a la vez; o la propia Catia, que era m\u00e1s un pueblo que un barrio\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Du<\/strong><strong>rante mi adolescencia es el descubrimiento de un pa\u00eds que se cae a pedazos<\/strong><strong>,<\/strong> cobrar consciencia de eso fue el inicio de una expulsi\u00f3n, me cuenta Karina Sainz Borgo, al pensar en su etapa juvenil. La escritora arroja estas palabras, filosas, pero sin la intenci\u00f3n de generar un solo corte, m\u00e1s bien parece un inusual modo de soltar ciertas amarras. Pero Sainz Borgo todav\u00eda lleva consigo ciertas marcas que le vienen de una especial sensibilidad familiar, de su madre y su hermana, las maestras que le ense\u00f1aron a leer. A la jovencita Karina, la de aquel pa\u00eds que no logr\u00f3 la modernizaci\u00f3n, es a qui\u00e9n la Sainz Borgo de hoy le debe la manera de vivir y padecer el pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Yo creo que hay un pa\u00eds que est\u00e1 abri\u00e9ndose paso a empujones, como puede, dentro de una inercia que tiende a la destrucci\u00f3n<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00abEsa sensaci\u00f3n de desaparici\u00f3n y de desmemoria a m\u00ed me hizo mucho da\u00f1o, lo cual no me permite \u2014ni mucho menos\u2014 decir que no hay nada; yo creo que hay un pa\u00eds que est\u00e1 abri\u00e9ndose paso a empujones, como puede, dentro de una inercia que tiende a la destrucci\u00f3n\u00bb, me dice la escritora venezolana.<\/p>\n\n\n\n<p>En torno a ella hay todo un mundo que se abre a las b\u00fasquedas, sin dejar de leer o escribir, colmada de trabajo reporteril; pero ah\u00ed tambi\u00e9n se dibuja una puerta peque\u00f1a, por la que puede entrar una ni\u00f1a de corta edad. Entonces se desliza hasta la realidad de su pa\u00eds, que \u00abparece haberse dado un golpe en la cabeza\u00bb, y que adem\u00e1s la llev\u00f3 al destierro vivo que hoy la habita.<\/p>\n\n\n\n<p>En medio de todo el torbellino que es Karina Sainz Borgo, de pronto el silencio anuncia un respiro; entonces piensa en cu\u00e1nto la reconfortaban los penetrables de Soto y rememora aquel mural de Cruz Diez en La Guaira, el que demoli\u00f3 \u201cese mal absoluto que se instal\u00f3 en Venezuela\u201d. Nombra a Luis Castro Leiva y a Petkoff, y su modo de hacer frente a ese mal que gobierna tantas almas; resiente que la desmemoria tenga tanta fuerza en tan poco tiempo y vuelve a constatar la grieta que ella es, que le hizo el pa\u00eds. Por eso escribe Karina Sainz Borgo, sin mayores pretensiones que las que la intimidad consigo misma deja salir de pronto, a\u00fan contra ella.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mis libros no est\u00e1n escritos para militar en nada<\/strong><strong>,<\/strong> mis libros est\u00e1n para poder vomitar un mont\u00f3n de ira y dolor, y no s\u00e9 si es con Venezuela o mi lugar en el mundo, me dice Karina Sainz Borgo. La literatura, para esta escritora, puede ofrecer un modo de ordenar, s\u00ed; pero ella no se relaciona racionalmente con lo literario. Para Sainz Borgo tiene que imponerse la insatisfacci\u00f3n y las b\u00fasquedas que no se acaban, mucho menos en resoluciones arm\u00f3nicas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Yo no escribo porque extra\u00f1e Venezuela ni porque la quiera reparar, escribo porque no la soporto; yo me siento expulsada a patadas de la venezolanidad<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00abMi relaci\u00f3n con el pa\u00eds est\u00e1 absolutamente rota y creo que lo que escribo tiene mucho que ver con esto, yo no escribo porque extra\u00f1e Venezuela ni porque la quiera reparar, escribo porque no la soporto, yo me siento expulsada a patadas de la venezolanidad. Y es tan fuerte esta sensaci\u00f3n que me resulta involuntaria; parece que todo lo que termino escribiendo acaba ah\u00ed\u00bb, confiesa Sainz Borgo sobre esas aguas profundas que borrosamente la dejan descifrar eso que hay en ella.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMi relaci\u00f3n con la escritura \u2014cuenta la escritora\u2014 pasa primero por mi condici\u00f3n de lectora, el lenguaje; luego est\u00e1 el acto de invertir tiempo en escribir, en ese componer literario de cosas que termina siendo un juego\u00bb. La Karina que escribe tiende a querer ocupar el tiempo total de la mujer, es una pulsi\u00f3n en ella que le exige no salir de la casa de la escritura y, si por ella fuera, no har\u00eda otra cosa que escribir, siempre, cada vez m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo creo que yo no le\u00eda, no sab\u00eda leer, pero ya era lectora<\/strong> y es que mi abuela materna, que era de Camagu\u00e1n, ten\u00eda como una impronta oral muy grande con los cantos de orde\u00f1o; adem\u00e1s era una mujer muy sensible y ella siempre me recitaba cosas; compon\u00edamos y compon\u00edamos, incluso sonetos al becerro que reci\u00e9n hab\u00eda nacido, me dice Karina Sainz Borgo, pareciendo viajar con su memoria desde Madrid hasta los llanos de Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerda que para hacerse lectora fue clave ese tiempo con la abuela, ese entrenar el o\u00eddo y empezar a prestarle atenci\u00f3n a la cadencia de las palabras. En una casa, adem\u00e1s, donde los libros eran un valor importante y donde hab\u00eda que estar informados de lo que pasaba en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEl libro que me termin\u00f3 trayendo a la literatura fue <em>Danny el campe\u00f3n del mundo<\/em> de Roald Dahl, un libro que me regalaron\u00bb. Pero fue gracias a su hermana Cristina que aprendi\u00f3 a leer poes\u00eda; as\u00ed lleg\u00f3 a Ramos Sucre, a Antonia Palacios, a Juan Calzadilla, Luis Alberto Crespo, Eugenio Montejo, Juan S\u00e1nchez Pel\u00e1ez y tantos otros m\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cMe expulsaron del colegio por escribir una circular llena de barrabasadas<\/strong><strong>. <\/strong>Estaba llena de alegatos y fui tan est\u00fapida que dej\u00e9 mi firma; y como ese era un colegio de monjas, pues, me expulsaron\u201d, recuerda Karina, cuando rastrea el nacimiento de su alter ego escritora. De este evento, la madre de la jovencita Karina \u2014que ya ten\u00eda doce a\u00f1os\u2014 sac\u00f3 provecho: le regal\u00f3 un cuaderno y le dijo: toma, de ahora en adelante cuando quieras decir algo, hazlo aqu\u00ed. All\u00ed est\u00e1 el origen de Karina Sainz Borgo, la escritora venezolana que convirti\u00f3 a <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> (2019), su primera novela, en el fen\u00f3meno editorial m\u00e1s importante de la literatura venezolana contempor\u00e1nea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMi relaci\u00f3n realmente vital con la literatura \u2014cuenta Sainz Borgo\u2014 comenz\u00f3 all\u00ed, yo me lo tom\u00e9 como una penitencia, dije: bueno es verdad, he cometido un error y ahora tengo que escribir todo aqu\u00ed. As\u00ed me empec\u00e9 a dar cuenta que me resultaba mucho mejor escribir que hablar y ah\u00ed se dispar\u00f3 una chispa tremenda entre escribir y vivir que yo no consegu\u00ed separar\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la escritura tengo un trabajo largo por delante<\/strong><strong>,<\/strong> pero tuve la suerte extra\u00f1\u00edsima de toparme con los lectores que pensaron que aquella novela iba a funcionar; de hecho, a d\u00eda de hoy <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> me parece una novela que tiene muchos errores t\u00e9cnicos, me cuenta Karina Sainz Borgo. A casi tres a\u00f1os de la publicaci\u00f3n de su primera novela, la escritora entiende que ha crecido y madurado. Y es que haber vendido su novela a treinta pa\u00edses, le permiti\u00f3 trabajar con los mejores editores de Europa; as\u00ed que era inevitable que, junto a su inconformidad natural como escritora, ella fuera tambi\u00e9n tan cr\u00edtica con su propia novela.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCreo que la novela ha tenido una acogida maravillosa por parte de los lectores \u2014cuenta la escritora\u2014, pero tambi\u00e9n ha habido unas lecturas un poco mezquinas con <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> y me doli\u00f3 en su momento, pero ya convivo con eso\u00bb. En el caso de Venezuela, \u2014 le digo a Karina Sainz Borgo\u2014 hubo una publicaci\u00f3n del cr\u00edtico Carlos Sandoval en la que somete a <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> a revisi\u00f3n. Entonces, la escritora me responde:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLe\u00ed el trabajo de Sandoval, \u00e9l quiere que los personajes sean moralmente luminosos; s\u00ed, me encanta y es interesante lo que \u00e9l propone, pero bajo esa l\u00f3gica el \u00e1mbito de porno o de Philip Roth se nos estropean un poco. Pero s\u00ed, le\u00ed con mucha curiosidad y mucha pasi\u00f3n las apreciaciones de Sandoval. Mira yo agradezco \u2014contin\u00faa Sainz Borgo\u2014 a los lectores de mi novela, los que compran o regalan el libro; en cuanto a las hip\u00f3tesis literarias, todas v\u00e1lidas y de gente muy preparada, pues, yo eso no lo puedo controlar, me interesan los lectores\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La literatura ha condicionado mucha de mis situaciones vitales<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Lo cierto es que, para la escritora venezolana, el mejor modo de alimentar esa inconformidad es seguir escribiendo, por eso llega su segunda novela, <em>El tercer pa\u00eds<\/em> (2021). Porque precisamente dos de los rasgos que mejor definen a Karina Sainz Borgo son: la capacidad de trabajo y su insistencia. \u00abLa literatura ha condicionado mucha de mis situaciones vitales, incluso mis relaciones de pareja, si alguien no respeta mis libros y mi tiempo de escritura se puede ir por donde vino, por eso me divorci\u00e9\u00bb, pronuncia Sainz Borgo en un acento venezolano inconfundible.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u201cMe gusta que una faceta m\u00eda desconf\u00ede de la otra<\/strong><strong> \u2014<\/strong>cuenta Sainz Borgo\u2014porque as\u00ed es como a la hora de escribir puedo dedicarme a leer y leer, siempre desconfiando de la periodista que escribe columnas y que cree que por eso est\u00e1 escribiendo; pero es otra cosa\u201d. Y no es que la escritora mantenga una relaci\u00f3n de amor y odio con la periodista, aunque en un pa\u00eds como Espa\u00f1a donde su trabajo period\u00edstico consume gran parte de su tiempo y energ\u00edas, ella ha tenido que aprender a defender el tiempo y espacio que son s\u00f3lo para la creadora.<\/p>\n\n\n\n<p>Karina no le huye a una historia cuando se le instala en el pecho o en su cabeza; historia que a veces puede estar clara y otras es s\u00f3lo una emoci\u00f3n que la empuja a escribir. Ella elige contar historias que creen problemas, esas que someten al lector al desacomodo y de las que de pronto surge un personaje que desconcierta, pero que quiz\u00e1 consigue \u00abempat\u00eda, aunque ese personaje no tenga reparo en tirar un cad\u00e1ver por una ventana\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Sainz Borgo ve posible, y lo intenta en lo que escribe, plantear una verdad constituida por contrarios. Piensa en <em>Desgracia<\/em> de John Maxwell Coetzee como modelo de esa literatura que lleva al lector al l\u00edmite, o recuerda \u00abel final de <em>La fiesta del chivo<\/em> de Vargas Llosa y los cuentos de la escopeta y la vieja de Ednodio Quintero, que le\u00eda con las piernas cerradas, de la sensaci\u00f3n de grima que me produc\u00edan. Eso es lo que me gusta hacer\u2026 siempre estoy buscando un conflicto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mis relaciones de trabajo siempre han tenido un desenlace en lo que escribo;<\/strong> desde recorrer Ant\u00edmano, Catia o Petare identificado las formas de ahorro de familias no bancarizadas, \u2014nada heroico, por cierto, y con lo que aprend\u00ed mucho de la ciudad, c\u00f3mo se ve\u00eda y ol\u00eda de un lado y de otro\u2014 hasta labores de periodismo donde <em>pas\u00e9 roncha<\/em>, haciendo salidas a bolsa o hablar de valores macroecon\u00f3micos, cosa que me aburr\u00eda much\u00edsimo, me cuenta Karina Sainz Borgo acerca de ciertos empleos que terminaron sumando alguna experiencia a su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMira \u2014me cuenta la escritora\u2014 trabajando con Arturo P\u00e9rez Reverte, por ejemplo, para el \u00faltimo reportaje en ABC y estar en un velero tres d\u00edas navegando, eso dej\u00f3 un reflejo en m\u00ed y volv\u00ed incluso con una lengua de mar, o Conrad, porque creo que empec\u00e9 a leer en serio a Conrad fue con Arturo, hace ya seis a\u00f1os\u00bb. As\u00ed es como Karina Sainz Borgo tiende al provecho y no al desprecio de casi nada de lo que pasa por su vida, porque ella sabe que algo de eso la escritura podr\u00e1 convertir en im\u00e1genes de la literatura en la que cree.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No me gusta hacer diferencias en la literatura<\/strong><strong>, detesto una reivindicaci\u00f3n identitaria en la literatura<\/strong> \u2014dice Karina Sainz Borgo\u2014, creo que la verdadera literatura es la que traspasa como un balazo, \u00bfsabes? O sea, que yo me emocione leyendo los personajes de Dostoievski, o <em>Memorias del subsuelo<\/em>, o que me emocione con Juli\u00e1n Sorel o el Bildag de Melville, si la novela est\u00e1 bien escrita me voy a emocionar tambi\u00e9n si es una Do\u00f1a B\u00e1rbara\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>La escritora no apuesta sino por aquella literatura que no renuncia a b\u00fasquedas universales, que sale de las autoafirmaciones y puede tocar a cualquiera. \u00abEn nuestra literatura hay algunas voces que lo han conseguido, pero pas\u00f3 mucho tiempo en el pasillo de la poes\u00eda, que nos hizo a todos mucho mejores lectores y nos dio m\u00e1s lenguaje; sin embargo, la narrativa opera de otra manera\u00bb, es lo que cree Sainz Borgo de lo que ha sucedido con la literatura en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<p>Karina Sainz Borgo entiende el peso de la tradici\u00f3n, como el innegable caso de el Quijote, pero piensa en la necesidad de moverse y dejar que lleguen autores de todos lados. No se impone esto tampoco, s\u00f3lo sucede en ella. \u00abYo no llegu\u00e9 al Ulises de Joyce \u2014cuenta la venezolana\u2014 si no hubiese existido antes Vila-Matas, porque todos los procesos son una lectura hacia atr\u00e1s y por eso creo que la m\u00e9dula de una literatura est\u00e1 en su capacidad para perforar al ser humano\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00daltimamente me la paso todo el tiempo en la calle<\/strong><strong>,<\/strong> \u2014cuenta Sainz Borgo\u2014 con esto de que la pandemia parece haber amainado; as\u00ed que han vuelto los coloquios, los cursos de verano y, por supuesto, el peri\u00f3dico, el ABC. Y parece que para la escritora venezolana las relaciones con la gente pueden ser como material inflamable, que est\u00e1 siempre dialogando con esa pulsi\u00f3n de escribir que no duerme en Karina Sainz Borgo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAhora mismo \u2014contin\u00faa cont\u00e1ndome la escritora\u2014 reviso el manuscrito de mi pr\u00f3ximo libro, que se titula <em>La isla del Dr. Schubert<\/em>. Es un libro de aventuras, un libro raro, contiene amor y erotismo y es una especie de homenaje a la Odisea, con un personaje que no se sabe qui\u00e9n es; donde adem\u00e1s vive Medusa y hay una guerra contra los seres abisales. Todo un reto.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la mochila literaria<\/strong> Karina Sainz Borgo tiene estas publicaciones: <em>Caracas hip-hop<\/em> (2007), <em>Tr\u00e1fico y Guaire. El pa\u00eds y sus intelectuales<\/em> (Caracas, 2007), <em>La hija de la espa\u00f1ola<\/em> (2019) y <em>El tercer pa\u00eds<\/em> (2021).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cr\u00f3nica<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cronicas-de-karina-sainz-borgo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">La excepci\u00f3n al paraguas\/Barbit\u00faricos ciudadanos<\/a><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Novela<\/h4>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-tercer-pais\/\" target=\"_blank\">El tercer pa\u00eds<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-hija-de-la-espanola\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La hija de la espa\u00f1ola<\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Foto: Clara Rodr\u00edguez<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Karina Sainz Borgo (Caracas, 1982) es una escritora y periodista venezolana que vive en Espa\u00f1a desde 2006. 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