{"id":5057,"date":"2022-07-01T12:15:49","date_gmt":"2022-07-01T12:15:49","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=5057"},"modified":"2024-04-25T18:29:38","modified_gmt":"2024-04-25T18:29:38","slug":"poemas-de-udon-perez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-udon-perez\/","title":{"rendered":"Poemas de Ud\u00f3n P\u00e9rez"},"content":{"rendered":"<p><strong>Maracaibo m\u00eda<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Porque yo te canto desde que el destello,<br \/>\nPrimero del alba sube monte arriba,<br \/>\nAl viejo \u00abempa\u00f1ado\u00bb, que miente un camello,<br \/>\nLa teste le bru\u00f1e, le dora la giba;<br \/>\nPorque yo te canto cuando el foco bello<br \/>\nDel sol en la altura sus llamas aviva,<br \/>\nY all\u00e1 me figura fant\u00e1stico sello<br \/>\nQue sella del cielo la vasta misiva:<br \/>\nPorque yo te canto cuando el disco rojo<br \/>\nDel astro poniente reproduce el ojo<br \/>\nDe alg\u00fan Polifemo, sobre \u00e1pices zarcos&#8230;<br \/>\nPorque yo te canto dici\u00e9ndote m\u00eda;<br \/>\nMe ladra y me muerde la burda iron\u00eda,<br \/>\nLos canes hidr\u00f3fobos de los Aristarcos.<br \/>\n\u00a1Que ladre! \u00a1Muerdan&#8230;! Mientras los palmares<br \/>\nDe insomnes penachos que orlan tu laguna,<br \/>\nSean a mis ojos as\u00ed como una<br \/>\nFalange de indios que celan sus lares&#8230;<br \/>\nY finjan tus sombras nocturnos manglares;<br \/>\nY un arco guajiro tu menguante luna,<br \/>\nQue clava en los flancos de la noche bruna,<br \/>\nLas flechas de oro de tus luminares&#8230;<br \/>\nMientras que tus islas que oyeron mis loas,<br \/>\nDe mara y aliles, moporos y toas.<br \/>\nY de su vern\u00e1cula vital sinfon\u00eda<br \/>\nAves, auras, frondas&#8230; me brinden motivos:<br \/>\nYo te dir\u00e9 \u00abm\u00eda\u00bb, Maracaibo m\u00eda.<br \/>\nM\u00eda, cuando evocas tus hombres de gesta,<br \/>\nCuando sus hex\u00e1metros vibran tus cantores,<br \/>\nY en labios y plumas, sin ruines temores,<br \/>\nBrasa de Isa\u00edas, arde tu protesta.<br \/>\nM\u00eda, cuando tiendes la mano, dispuesta<br \/>\nA vendar heridas, a calmar dolores,<br \/>\nA empu\u00f1ar la esteva de los labradores<br \/>\nO el hacha que abre la inculta floresta.<br \/>\nCuando amparas ni\u00f1os, viejos y mujeres,<br \/>\nY cual hormiguero bullen tus talleres,<br \/>\nY hay en tus escuelas sol y greguer\u00eda.<br \/>\nM\u00eda, cuando r\u00edes; m\u00eda, cuando oras&#8230;<br \/>\nM\u00eda a todas horas, Maracaibo m\u00eda.<br \/>\n\u00a1Cuna de mis padres y de mis abuelos,<br \/>\nCuna de mi Ida, para siempre ida,<br \/>\nCuna de mi prole y en donde mi vida<br \/>\nSe abri\u00f3 como un c\u00e1liz al sol de tus cielos!<br \/>\nEn ti han frutecido todos mis anhelos,<br \/>\nT\u00fa has sido en mis luchas mi escudo y mi \u00e9gida,<br \/>\nDiste a mis victorias l\u00e1urea florecida<br \/>\nY a mis desventuras ce\u00f1iste asf\u00f3delos.<br \/>\nMis aves de ensue\u00f1os colgaron sus nidos<br \/>\nEn tus rosaledas, y duermen en calma<br \/>\nBajo tus cipreses mis muertos queridos.<br \/>\n\u00a1Que ladre y que muerda la tropa jaur\u00eda,<br \/>\nMientras yo te llamo con voces del alma,<br \/>\nM\u00eda, a boca llena, Maracaibo m\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Flores y versos<\/strong><\/p>\n<p>Sacudiste col\u00e9rico el ramaje<br \/>\nDel limonero en flor, y el limonero<br \/>\nSacudido por ti, con un reguero,<br \/>\nDe n\u00edveas flores respondi\u00f3 al ultraje.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n yo sufro tu rigor severo;<br \/>\nY en pago a tu rigor semisalvaje,<br \/>\nTe rinden mis estrofas homenaje<br \/>\nAl infinito amor con que te quiero<\/p>\n<p>S\u00e9 que hollar\u00e1s tambi\u00e9n mi poes\u00eda,<br \/>\nComo el verde limonero un d\u00eda,<br \/>\nHiciste a\u00f1icos los botones tersos.<\/p>\n<p>Mas es ley natural que a tus rigores<br \/>\nResponda el limonero con sus flores<br \/>\nY el bardo que te adora, con sus versos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Noches sombr\u00edas<\/strong><\/p>\n<p><em>Contestaci\u00f3n a E. Hern\u00e1ndez H.<\/em><\/p>\n<p>En las noches oscuras y tristes,<br \/>\noscuras y tristes como un catafalco,<br \/>\ncuando el agua, azotando los techos,<br \/>\nforma un ruido mon\u00f3tono y largo;<br \/>\ncuando el viento sus r\u00e1fagas quiebra<br \/>\ndel muro en los flancos,<br \/>\ntiembla el trueno, y asoma entre nublos<br \/>\nsu faz el rel\u00e1mpago:<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n, yo tambi\u00e9n en los negros<br \/>\nrincones del antro,<br \/>\ndonde cargo cual S\u00edsifo un mundo<br \/>\nde duras congojas y sue\u00f1os amargos;<br \/>\ndo me agito convulso en la roca<br \/>\nde un dolor, como m\u00edo, ignorado,<br \/>\ny siento en el alma<br \/>\nlas angustias horribles de T\u00e1ntalo;<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n, con absorta pupila<br \/>\nde mi celda el horror penetrando,<br \/>\nhe tenido medrosas visiones<br \/>\nde fauces profundas y rostros hura\u00f1os;<br \/>\nhe mirado danzar en las sombras<br \/>\nespectros y trasgos,<br \/>\ny asomar por las \u00e1speras grietas<br \/>\nla sombra de Macbeth y el rostro de Yago.<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n he sentido en mi frente<br \/>\nfat\u00eddicos roces del ala de un p\u00e1jaro,<br \/>\nante el cual, en sus horas de dicha,<br \/>\nEfra\u00edn y Mar\u00eda temblaron;<br \/>\ny he escuchado vibrar en mi o\u00eddo,<br \/>\ncual las notas de un himno macabro,<br \/>\nlos ecos hostiles del cuervo de Po\u00eb<br \/>\nque pasa graznando.<\/p>\n<p>\u00a1Oh, las noches oscuras y tristes,<br \/>\ncomo un negro y profundo oc\u00e9ano,<br \/>\nen que s\u00f3lo contempla el cautivo<br \/>\nla ruda tormenta rigiendo el espacio!<br \/>\npor huir las extra\u00f1as visiones,<br \/>\nlas voces confusas, los ruidos fant\u00e1sticos,<br \/>\nyo he rompido el silencio y las sombras<br \/>\ncon preces piadosas y versos sagrados.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces me hall\u00f3 de rodillas<br \/>\nante un Cristo en el muro entallado,<br \/>\nel zig-zag fugitivo y siniestro<br \/>\nque traza en el \u00e9ter la luz del rel\u00e1mpago!<br \/>\n\u00a1Cu\u00e1ntas veces, opuestos los rumbos,<br \/>\nen la fr\u00eda extensi\u00f3n se encontraron,<br \/>\nmi oraci\u00f3n que \u00e1 los cielos sub\u00eda<br \/>\ny el sordo rugido del trueno lejano!<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1ntas veces, en medio \u00e1 la lluvia,<br \/>\nmis sentidas estrofas vibraron,<br \/>\nrespondiendo \u00e1 sus ritmos dolientes<br \/>\nlos ecos tan s\u00f3lo de agudo silbato<br \/>\ncon que rompe el silencio nocturno,<br \/>\npor breves espacios,<br \/>\nel soldado que vela y recorre<br \/>\nla vieja garita con l\u00fagubres pasos!<\/p>\n<p>\u00a1Oh, las noches oscuras y tristes,<br \/>\ncomo fauces de un horno apagado!<br \/>\n\u00a1C\u00f3mo ans\u00edo, \u00e1 pesar de mis preces,<br \/>\nc\u00f3mo anhelo, \u00e1 pesar de mis cantos,<br \/>\ncuando vienen \u00e1 m\u00ed las visiones<br \/>\ny escucho en los aires los ruidos extra\u00f1os,<br \/>\nque asome la aurora y esparza en oriente<br \/>\nsus l\u00edmpidos rayos!\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a1Sitio\u2026 !<\/strong><\/p>\n<p>A ti acudo \u00a1Se\u00f1or! fuente fecunda<br \/>\nde ternura y bondad, en donde abreva<br \/>\nel peregrino que en el mundo lleva<br \/>\nde amor y paz el alma sitibunda.<\/p>\n<p>Oveja descarriada y vagabunda,<br \/>\nca\u00ed del Mal en la espantosa cueva,<br \/>\ny acudo a ti \u00a1Se\u00f1or! porque te mueva<br \/>\nla hostil oscuridad que me circunda.<\/p>\n<p>\u00a1Tengo sed, tengo sed de tu sublime<br \/>\nmisericordia, oh Dios \u00a1\u2026 \u00a1Rompe las redes<br \/>\ndel cerco pavoroso que me oprime;<\/p>\n<p>Y por la esquila de tu amor guiada,<br \/>\nen el vivo raudal de tus mercedes<br \/>\ntorne \u00e1 beber la oveja descarriada!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El Angelus<\/strong><\/p>\n<p>Son\u00f3 bajo mis plantas la escalera<br \/>\nque asciende en caracol \u00e1 la garita,<br \/>\ny en la cumbre me hall\u00e9 donde el soldado,<br \/>\ncon ojos de Argos, la prisi\u00f3n vigila.<\/p>\n<p>Era la hora misteriosa y vaga<br \/>\nde una tarde invernal. Tras de las cimas<br \/>\ndistantes y confusas de los montes,<br \/>\nsimulando un incendio, el sol mor\u00eda.<\/p>\n<p>Niebla crepuscular, \u00edgneos celajes,<br \/>\narabescos de luz y medias tintas,<br \/>\nen loca profusi\u00f3n se amontonaban<br \/>\nsobre la desolada serran\u00eda.<\/p>\n<p>Envuelta en vaporosa vestidura,<br \/>\ncomo un lago de ondas adormidas,<br \/>\nbajo la triste vaguedad del cielo<br \/>\nreposaba en silencio la campi\u00f1a.<\/p>\n<p>Blancas gaviotas en alegre turba<br \/>\natravesaban la regi\u00f3n vac\u00eda,<br \/>\nhumedeciendo su plum\u00f3n de nieve<br \/>\nen una lluvia penetrante y fina.<\/p>\n<p>Abajo\u2026 la ciudad de mis mayores,<br \/>\nla ciudad de las palmas y telinas,<br \/>\ncon sus techos en p\u00farpura ba\u00f1ados<br \/>\ndel sol muriente por la luz exigua.<\/p>\n<p>La ciudad que entre arrullos se adormece<br \/>\ndel lago azul en la serena orilla,<br \/>\ncen\u00e1culo de artistas y poetas<br \/>\ny gineceo de preciosas ninfas.<\/p>\n<p>Por sus estrechas y tortuosas calles<br \/>\ncon ardiente ansiedad tend\u00ed la vista,<br \/>\ncomo queriendo recogerla toda<br \/>\nen el foco de luz de mis pupilas.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s\u2026 bajo el nost\u00e1lgico recuerdo<br \/>\nde muertos goces y lejanas dichas,<br \/>\nen solo un punto, silencioso, tuve<br \/>\npor largo tiempo la mirada fija:<\/p>\n<p>Era mi pobre hogar, nido de amores<br \/>\ndulce y alegre cuando Dios quer\u00eda,<br \/>\ny en donde ahora, con rumor siniestro,<br \/>\nsus negras alas el Dolor agita.<\/p>\n<p>Mir\u00e9\u2026 mir\u00e9\u2026 con pertinaz mirada\u2026<br \/>\nintensamente\u2026 la mansi\u00f3n querida;<br \/>\npens\u00e9 en mis hijos\u2026 y por mi alma, entonces,<br \/>\npas\u00f3 una tempestad hosca y brav\u00eda.<\/p>\n<p>La noche, como oc\u00e9ano en creciente,<br \/>\nen ese instante con sus olas iba<br \/>\napagando la luz en los tejados<br \/>\ny cubriendo las torres blanquecinas.<\/p>\n<p>Surgi\u00f3 de mi extraviado pensamiento<br \/>\nuna horrible visi\u00f3n, visi\u00f3n maligna:<br \/>\nel arma, arrebatada al centinela\u2026<br \/>\nfuego\u2026 sangre\u2026 un soldado que agoniza.<\/p>\n<p>Un prisionero, entre la sombra oscura,<br \/>\nbuscando con su planta fugitiva,<br \/>\npicos salientes y profundas grietas<br \/>\nde la atalaya en la pared antigua\u2026<\/p>\n<p>De pronto, en vibraciones inefables,<br \/>\nen ondas armoniosas y tranquilas,<br \/>\nun pl\u00e1cido clamor cruz\u00f3 la altura,<br \/>\nperdi\u00e9ndose en las hondas lejan\u00edas.<\/p>\n<p>Era el toque del Angelus; el toque<br \/>\ngrave, solemne, que, al morir el d\u00eda,<br \/>\nllama con dulce voz \u00e1 las conciencias,<br \/>\ny \u00e1 la ternura y al perd\u00f3n convida.<\/p>\n<p>Al eco vibrador de las campanas,<br \/>\ndescubierta la frente, de rodillas,<br \/>\nolvid\u00e9 mis visiones espantosas<br \/>\ny exclam\u00e9 con Gabriel: \u00a1Ave Mar\u00eda!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/udon-perez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Maracaibo m\u00eda Porque yo te canto desde que el destello, Primero del alba sube monte arriba, Al viejo \u00abempa\u00f1ado\u00bb, que miente un camello, La teste le bru\u00f1e, le dora la giba; Porque yo te canto cuando el foco bello Del sol en la altura sus llamas aviva, Y all\u00e1 me figura fant\u00e1stico sello Que sella [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":5058,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[3,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5057"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5057"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11690,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5057\/revisions\/11690"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5058"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}