{"id":4948,"date":"2022-06-22T23:33:33","date_gmt":"2022-06-22T23:33:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4948"},"modified":"2023-11-24T18:29:38","modified_gmt":"2023-11-24T18:29:38","slug":"peter-fragmento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/peter-fragmento\/","title":{"rendered":"Peter (fragmento)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Lena Yau<\/strong><\/h4>\n<p>Peter decidi\u00f3 ser abstemio temporal la noche del anuncio. La jornada en las bodegas fue intensa; muchos pendientes por cerrar cuando se instal\u00f3 la suspensi\u00f3n por decreto. \u00bfC\u00f3mo manejar la log\u00edstica en una situaci\u00f3n como esa? Todo era impredecible. Lo \u00fanico claro es que no habr\u00eda actividad durante un mes. Mejor cumplir la ley y evitar la clausura. Pidi\u00f3 un whisky en las rocas y se sent\u00f3 junto al cuenco de saladitos. El taburete lo obligaba a una posici\u00f3n inc\u00f3moda. Se le hac\u00eda dif\u00edcil mantener la espalda recta y se encorvaba progresivamente. El espejo de pared le mostr\u00f3 su perfil. Un hombre de 50, m\u00e1s arrugado que sus contempor\u00e1neos (los n\u00f3rdicos nunca hemos sabido dosificar el sol), delgado, fibroso, con una pelota inflable prensando su camisa. Enderez\u00f3 la columna y sumi\u00f3 las costillas para desaparecer esa pelota de playa que guardaba las porras de media ma\u00f1ana, las cervezas del after office, los whiskies con pretzels de antes de acostarse. Peter dio un trago largo para terminar, pagar e irse a casa. El whisky le golpe\u00f3 la garganta que protest\u00f3 con un ataque de tos. Recuper\u00f3 el aire poco a poco, maldijo en dan\u00e9s e interrog\u00f3 al vaso. El trasiego del l\u00edquido y el calor de los grados erosionaron el hielo cincelando en \u00e9l la figura de una mujer de espaldas. La cabeza un poco peque\u00f1a para el conjunto, el cabello recogido en un mo\u00f1o alto, los hombros afilados, el bajo apenas una insinuaci\u00f3n. La mir\u00f3 al trasluz y record\u00f3 la caja de Orfidal que guardaba para emergencias. Tambi\u00e9n ten\u00eda un par de porros. Era lo que necesitaba para caer redondo y borrarse.<\/p>\n<p>De camino a casa pens\u00f3 en c\u00f3mo llenar un tiempo que parec\u00eda infinito sin las pautas de agenda que lo seccionaban; ocho horas de trabajo en la bodega repartidas en papeleo, recibir a los proveedores, reuniones con el administrador y con el en\u00f3logo, inspecci\u00f3n de las barricas, catas privadas, visitas de los turistas. \u00bfEn qu\u00e9 ocupo mis manos con tanto tiempo libre? Quiz\u00e1s escribir, registrar la laxitud de los d\u00edas, contarme la vida en confinamiento, consolidar en palabras un mes sin cuerpo. Porque \u00bfqu\u00e9 otra cosa puede ser un per\u00edodo en el que toda la actividad cesa repentinamente? Un espectro. Listas de cosas por hacer sin tachar. Vuelta a la semilla.<\/p>\n<p>Peter abri\u00f3 la puerta y se cuestion\u00f3 al cruzar el umbral. \u00bfNo era una contradicci\u00f3n escribir cuando en realidad estaba buscando olvido? \u00a1Para eso hab\u00eda dejado de beber! Para que las botellas no llegaran llenas de mensajes, para no revisar episodios pasados, para deshacer. Concluy\u00f3 que sus deseos no discrepaban. Escribir\u00eda c\u00f3mo convivi\u00f3 con la nada y la pulsi\u00f3n de llenarla para dejar constancia de su logro.<\/p>\n<p><strong>T\u00edas. Primera noche.<\/strong><\/p>\n<p><em>Dos on the rocks en el bar de Pico. Man\u00ed. Altramuces. Media raci\u00f3n de d\u00e1tiles con tocineta. <\/em><\/p>\n<p>Los abstemios temporales dormimos para olvidar, pero el olvido tiene el mismo paso de la muerte. El suicida cree que tuvo la \u00faltima palabra, sin saber que el salto al vac\u00edo se fij\u00f3 junto al primer latido. Bum y bum. El olvido no se escoge, ocurre. Por eso mi fracaso se mide en whiskies: cien no han servido para desaparecerlas, cien son el mar picado que eleva sus nombres, sus voces, sus geometr\u00edas. Una piedra de hielo es lupa, una mu\u00f1eca que agita el vaso es tormenta. Y el olvido, acodado en la esquina de la barra, mira condescendiente, se apiada por segundos y hace de las suyas. En un parpadeo disuelve combinaciones alfanum\u00e9ricas y torna indelebles las caligraf\u00edas de cartas manuscritas, los t\u00edtulos de sus libros favoritos, el plato que les hac\u00eda brillar los ojos. Un simple movimiento de copa aviva esos rescoldos.<\/p>\n<p>Estoy fatigado. Escribo a mano. Espero entender mi letra ma\u00f1ana.<\/p>\n<p><strong>T\u00edas. Segundo d\u00eda.<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Amanec\u00ed en el chichorro de moriche que me regal\u00f3 el viejo. Dorm\u00ed bien. El viento vol\u00f3 estos apuntes. Los encontr\u00e9 junto a la tapia. Las hojas est\u00e1n pintadas de calima. No so\u00f1\u00e9. La caja de Orfidal sigue cerrada.<\/p>\n<p>Un silbido interrumpi\u00f3 el registro. Safe le avisaba desde la calle si quer\u00eda que le limpiara la piscina. Peter ignor\u00f3 la oferta, no ten\u00eda ganas de conversar. El sol estaba alto. Busc\u00f3 qu\u00e9 comer sin cocinar. Reban\u00f3 queso ahumado y queso con gofio. Lo asalt\u00f3 la tentaci\u00f3n de romperse a s\u00ed mismo: \u00bfun vaso de vino?<\/p>\n<p>Mir\u00f3 el reloj. Dos horas desde que se despert\u00f3. \u00bfQu\u00e9 har\u00eda con el resto de d\u00eda? \u00bfC\u00f3mo apagar sus motes, sus dejos, sus frases? \u00bfC\u00f3mo hacer para que dejaran de ser un lugar? Dormir. Dormir para anular. Se propuso hacerlo sin muletas. Tir\u00f3 los porros al w\u00e1ter y se prometi\u00f3 no tocar la caja de pastillas<\/p>\n<p><strong>T\u00edas. Antes de acostarme. (Esta vez en la cama). <\/strong><\/p>\n<p><em>Queso untado en gofio.<\/em><\/p>\n<p>Hoy viv\u00ed algo curioso a la hora de comer. No me apetec\u00eda preparar comida. Ten\u00eda un lote de quesos que me regal\u00f3 Luz N\u00e9lida y me pareci\u00f3 buena idea cortar unas lascas, sacar un chorizo de untar y rebanar pan. Escog\u00ed dos; uno con gofio y otro ahumado. Prob\u00e9 el de gofio. Mord\u00ed y aplast\u00e9 el trozo contra el paladar. La pasta se derriti\u00f3 poco a poco y dej\u00f3 escapar aromas en ritmo ternario: especias, hierbas, l\u00e1cteos; especias, hierbas, l\u00e1cteos. En el barrido detect\u00e9 un punto granuloso que llamaba a m\u00e1s paladeo. Extend\u00ed el juego con los sabores y las texturas hasta el final. Una erecci\u00f3n leve me acompa\u00f1\u00f3. La dej\u00e9 estar sin llevarla a m\u00e1s. \u00bfPara qu\u00e9 arruinar lo perfecto? No cen\u00e9. Ma\u00f1ana voy a cocinar unos tollos que dej\u00e9 desalando.<\/p>\n<p><strong>T\u00edas. Tercer d\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Abr\u00ed los ojos en el chinchorro. Yo cre\u00eda que mis episodios de sonambulismo estaban relacionados con las cervezas, los chupitos de ronmiel, el whisky, los desgarros. Esta ma\u00f1ana descubr\u00ed que duermo despierto sin a\u00f1adidos. Ellas dir\u00edan que es por los sue\u00f1os l\u00facidos. Del sue\u00f1o de anoche recuerdo una columna que alternaba sus nombres con dibujos de animales: Ceci, tigre; Lara, erizo; Ale, rinoceronte; Eu, gato. Le\u00eda y mi lengua se mov\u00eda. Al terminar de pronunciar un nombre, la figura del animal que lo acompa\u00f1aba se activaba como un dibujo animado. Seg\u00fan avanzaba en mi lectura, me invad\u00eda el miedo. No quer\u00eda llegar a Eu. No ocurri\u00f3 porque el tigre empez\u00f3 llorar. Sus alaridos me despertaron. Ignoro si habl\u00e9 dormido. Esta noche dejar\u00e9 encendido un dispositivo de grabaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>T\u00edas. Antes de acostarme. <\/strong><\/p>\n<p><em>Tollos en salsa. Para ma\u00f1ana tengo pulpo seco. Activar\u00e9 el grabador cuando termine de escribir.<\/em><\/p>\n<p>Pas\u00e9 el d\u00eda en la piscina y llev\u00e9 m\u00e1s sol que un lagarto. Solo me levant\u00e9 de la tumbona para cocinar y para cenar. Hice el majado en el almirez que compramos en Teguise: aceite, vinagre, ajo, comino, piment\u00f3n, pimienta roja, sal, miga de pan. No quedaba azafr\u00e1n. Ellas se aseguraban de que nunca faltara. Pens\u00e9 en acercarme a Arrecife para comprarlo, pero no quise exponerme. Empu\u00f1\u00e9 el mazo y comenc\u00e9 a majar. Los ingredientes reaccionaban con cada golpe; los dientes de ajo ense\u00f1aron su germen; el aceite, el vinagre y el pan se aliaron para ser una pasta a la que los picantes llenaron de color. Reserv\u00e9 la mezcla. Apagu\u00e9 el fuego y escurr\u00ed el agua en la que herv\u00ed los tollos. Al voltear la olla sobre el colador el vapor llen\u00f3 mi cara. Abr\u00ed la boca, saqu\u00e9 la lengua, expand\u00ed las aletas de la nariz, cerr\u00e9 los ojos: goce de sal picona que moja la piel y se seca dejando una huella de salitre; dictado de salsas futuras en el olor a gelatina; la piel lijosa del tibur\u00f3n que no abandona del todo a la carne. Me regode\u00e9 en el trance lo justo, sin esperar a que se disipara, siguiendo el empuje de la estela. Descart\u00e9 arrugar papas. Llev\u00e9 los tollos y el majado al caldero a fuego lento y lament\u00e9 negarme el vino. Di tres vueltas finales al guiso, apagu\u00e9 la hormilla, tap\u00e9 y regres\u00e9 a la tumbona hasta que oscureci\u00f3. Corr\u00ed el hule para tapar la piscina. Al girar la manivela, la piel me ardi\u00f3. Cort\u00e9 una penca de s\u00e1bila para aliviarme. Levant\u00e9 la tapa de los tollos. Un remanente del vapor se condens\u00f3 en el interior. Las gotas fueron mi cena.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/lena-yau-una-semblanza-de-su-vida\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Fragmento de novela in\u00e9dita sin t\u00edtulo definitivo. Cr\u00e9dito de la foto: Geczain Tovar Andueza<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lena Yau Peter decidi\u00f3 ser abstemio temporal la noche del anuncio. La jornada en las bodegas fue intensa; muchos pendientes por cerrar cuando se instal\u00f3 la suspensi\u00f3n por decreto. \u00bfC\u00f3mo manejar la log\u00edstica en una situaci\u00f3n como esa? Todo era impredecible. Lo \u00fanico claro es que no habr\u00eda actividad durante un mes. 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