{"id":4933,"date":"2022-06-22T00:03:57","date_gmt":"2022-06-22T00:03:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4933"},"modified":"2023-11-24T18:29:39","modified_gmt":"2023-11-24T18:29:39","slug":"poemas-selectos-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-selectos-3\/","title":{"rendered":"Poemas selectos"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Vicente Gerbasi<\/h4>\n<p><strong>En el fondo forestal del d\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>El acto simple de la ara\u00f1a que teje una estrella<br \/>\nen la penumbra,<br \/>\nel paso el\u00e1stico del gato hacia la mariposa,<br \/>\nla mano que resbala por la espalda tibia del caballo,<br \/>\nel olor sideral de la flor del caf\u00e9,<br \/>\nel sabor azul de la vainilla,<br \/>\nme detienen en el fondo del d\u00eda.<\/p>\n<p>Hay un resplandor c\u00f3ncavo de helechos,<br \/>\nuna resonancia de insectos,<br \/>\nuna presencia cambiante del agua en los rincones p\u00e9treos.<\/p>\n<p>Reconozco aqu\u00ed mi edad hecha de sonidos silvestres,<br \/>\nde lumbre de orqu\u00eddea,<br \/>\nde c\u00e1lido espacio forestal,<br \/>\ndonde el p\u00e1jaro carpintero hace sonar el tiempo.<br \/>\nAqu\u00ed el atardecer inventa una roja pedrer\u00eda,<br \/>\nuna constelaci\u00f3n de luci\u00e9rnagas,<br \/>\nuna ca\u00edda de hojas l\u00facidas hacia los sentidos,<br \/>\nhacia el fondo del d\u00eda,<br \/>\ndonde se encantan mis huesos agrestes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bosque de m\u00fasica<\/strong><\/p>\n<p>Mi ser fluye en tu m\u00fasica,<br \/>\nbosque dormido en el tiempo,<br \/>\nrendido a la nostalgia de los lagos del cielo.<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo olvidar que soy oculta melod\u00eda<br \/>\ny tu adusta penumbra voz de los misterios?<br \/>\nHe interrogado los aires que besan la sombra,<br \/>\nhe o\u00eddo en el silencio tristes fuentes perdidas,<br \/>\ny todo eleva mis sue\u00f1os a m\u00fasicas celestes.<br \/>\nVoy con las primaveras que te visitan de noche,<br \/>\nque dan vida a las flores en tus sombras azules<br \/>\ny me revelan el vago sufrir de tus secretos.<br \/>\nTu sopor de luci\u00e9rnagas es lenta astronom\u00eda<br \/>\nque gira en mi susurro de follaje en el viento<br \/>\ny alas da a los suspiros de las almas que escondes.<br \/>\n\u00bfMuri\u00f3 aqu\u00ed el cazador, al pie de las orqu\u00eddeas,<br \/>\nel cazador nost\u00e1lgico por tu magia embriagado?<br \/>\nOh, bosque: t\u00fa que sabes vivir de soledades<br \/>\n\u00bfadonde va en la noche el hondo suspirar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Hay muchas maneras de estar muerto<\/strong><\/p>\n<p>No quiero explicarme por qu\u00e9 mis ojos<br \/>\npueden ver este castillo cubierto de hiedras<br \/>\nde verde muy oscuro y solitario<br \/>\nbajo los astros de los b\u00fahos,<br \/>\nni por qu\u00e9 mis ojos pueden detenerse<br \/>\na ver caer la nieve durante tanto tiempo,<br \/>\nhasta que arropa todos los muertos<br \/>\ny los deja all\u00ed con sus vestiduras<br \/>\nde diferentes colores en el hielo.<br \/>\nMi padre fue enterrado en el tr\u00f3pico,<br \/>\nen Canoabo, y sus ojos, por tanto, no se helaron,<br \/>\npero s\u00ed, tal vez, tuvieron que ver con otras cosas<br \/>\nmuy distintas al fr\u00edo,<br \/>\nsin duda, con culebras que perforan la tierra<br \/>\ny silban a orilla de los muertos<br \/>\ncomo a la margen de un lago<br \/>\nde juncales remotos y rel\u00e1mpagos.<br \/>\nHay diferentes maneras de estar muerto,<br \/>\naun estando vivo en medio de los planetas,<br \/>\ncon nuestra cara semejante a la tierra<br \/>\nfotografiada desde G\u00e9minis 13,<br \/>\nviendo nuestros propios ojos<br \/>\nrodeados de huesos,<br \/>\nun poco m\u00e1s arriba de los dientes;<br \/>\nensimismados en los ojos de los pescados<br \/>\nque nos miran en las pescader\u00edas iluminadas.<br \/>\nHay muchas maneras de estar muerto<br \/>\ny siempre nos es dado tomar nuestro cr\u00e1neo<br \/>\ny ponerlo a reposar al borde de la tumba<br \/>\no llevarlo al gran sal\u00f3n de baile,<br \/>\ncomo tal vez lo hizo Hamlet,<br \/>\nmientras Ofelia se pon\u00eda un velo de luna nevada,<br \/>\nay, de luna nevada entre los abedules.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Penumbras secretas<\/strong><\/p>\n<p>Encontr\u00e9 la desdicha al amanecer,<br \/>\nen un caballo que sangraba<br \/>\ncon la cabeza un poco ca\u00edda en la yerba<br \/>\ny el llanto de mi hermana de dos a\u00f1os<br \/>\nque hab\u00eda sido operada en el vientre.<\/p>\n<p>Yo sent\u00ed un poco de sangre en las manos,<br \/>\nun dolor triste como un cabrito degollado,<br \/>\nuna piel puesta a secar sobre las piedras.<br \/>\nAnduve por el aire fr\u00edo de las \u00faltimas estrellas<br \/>\ndonde moraban gallos dispersos,<br \/>\ny sent\u00ed mi propia presencia<br \/>\nen un \u00e1rbol iluminado en el fondo de la casa.<\/p>\n<p>El d\u00eda acogi\u00f3 el caballo herido<br \/>\ncon el llanto de mi hermana en los ojos.<br \/>\nEl d\u00eda me recluy\u00f3 en los rincones oscuros.<br \/>\nSegu\u00ed siendo un triste que espanta las moscas de la tarde<br \/>\no dibuja una iglesia rodeada de aves marinas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Los enamorados<\/strong><\/p>\n<p>Los rostros de los enamorados, en el c\u00e9sped,<br \/>\nse vuelven indiferentes, hacia el trueno,<br \/>\nhasta que brillen en la lluvia<br \/>\nque hace temblar las flores.<\/p>\n<p>Entre durazneros y almendros,<br \/>\nque al giro de las estaciones<br \/>\nse cubren de abejas,<br \/>\nlos enamorados<br \/>\nson un infinito instante,<br \/>\nel sue\u00f1o del tiempo<br \/>\nestremecido en su propia tempestad.<\/p>\n<p>El rel\u00e1mpago va huyendo<br \/>\nentre rosas y gallos.<\/p>\n<p>El tiempo se hunde con ramas y nubes<br \/>\nen las charcas que de la lluvia<br \/>\ncerca de los enamorados<br \/>\nque eternamente olvidan<br \/>\nsu propia historia,<br \/>\nabandonados al rel\u00e1mpago<br \/>\ny a un sabor de mieles silvestres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aqu\u00ed he llegado<\/strong><\/p>\n<p>Aqu\u00ed he llegado<br \/>\npara imponerme el conocimiento de la eternidad,<br \/>\npara ver rodar mi cabeza<br \/>\ntiempo abajo,<br \/>\narena abajo,<br \/>\nalucinaci\u00f3n abajo,<br \/>\nhacia el met\u00e1lico redoble de los truenos<br \/>\nque confunden las monta\u00f1as<br \/>\nen negros \u00e1mbitos azules.<\/p>\n<p>Se detuvieron aqu\u00ed las tribus,<br \/>\nse detuvieron aqu\u00ed los profetas,<br \/>\nse detuvieron aqu\u00ed los santos.<\/p>\n<p>Ven\u00edan las mujeres<br \/>\ny los ni\u00f1os.<br \/>\nVest\u00edan pieles<br \/>\nde animales de los montes,<br \/>\nrudimentarios pa\u00f1os<br \/>\na franjas de colores,<br \/>\ntodos iluminados<br \/>\nen fuegos rituales.<\/p>\n<p>Quisiera dejar un canto<br \/>\npara la eternidad,<br \/>\nenterrado en una vasija de barro,<br \/>\nun canto junto a mis huesos,<br \/>\nun salmo<br \/>\npara o\u00edr a Dios<br \/>\nen la m\u00fasica de un arpa,<br \/>\npara verlo en un fuego de nubes<br \/>\nsobre los pueblos siempre nuevos<br \/>\nedificando con la arena del desierto,<br \/>\ny para ver el desierto<br \/>\nque lleva su silencio<br \/>\ndel d\u00eda a la noche<br \/>\ncomo continuaci\u00f3n del firmamento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Bosque de m\u00fasica<\/strong><\/p>\n<p>Mi ser fluye en tu m\u00fasica,<br \/>\nbosque dormido en el tiempo,<br \/>\nrendido a la nostalgia de los lagos del cielo.<br \/>\n\u00bfc\u00f3mo olvidar que soy oculta melod\u00eda<br \/>\ny tu adusta penumbra voz de los misterios?<br \/>\nHe interrogado los aires que besan la sombra,<br \/>\nhe o\u00eddo en el silencio tristes fuentes perdidas,<br \/>\ny todo eleva mis sue\u00f1os a m\u00fasicas celestes.<br \/>\nVoy con las primaveras que te visitan de noche,<br \/>\nque dan vida a las flores en tus sombras azules<br \/>\ny me revelan el vago sufrir de tus secretos.<br \/>\nTu sopor de luci\u00e9rnagas es lenta astronom\u00eda<br \/>\nque gira en mi susurro de follaje en el viento<br \/>\ny alas da a los suspiros de las almas que escondes.<br \/>\n\u00bfMuri\u00f3 aqu\u00ed el cazador, al pie de las orqu\u00eddeas,<br \/>\nel cazador nost\u00e1lgico por tu magia embriagado?<br \/>\nOh, bosque: t\u00fa que sabes vivir de soledades<br \/>\n\u00bfadonde va en la noche el hondo suspirar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Amanecer<\/strong><\/p>\n<p>Siento llegar el d\u00eda como un rumor de animales,<br \/>\na la orilla del pantano, de la fiebre, del junco,<br \/>\nm\u00e1s all\u00e1, entre las colinas de viento oscuro,<br \/>\ndonde la luz se levanta con desgarradas banderas,<br \/>\ncomo resplandor lejano de una monta\u00f1a de cuarzo.<br \/>\nHe aqu\u00ed la sombra en torno a mi existencia, el b\u00faho,<br \/>\nel r\u00edo que arrastra oro, la serpiente de coral,<br \/>\nel esqueleto del explorador, el fango de mis pies.<br \/>\nLa noche ha quemado el ma\u00edz, ha apagado los metales,<br \/>\nha dado reposo a la adormidera, ha refrescado la sangre,<br \/>\nha libertado los reflejos azules de la selva, de la hoja.<br \/>\nUna resonancia, una resonancia oscura es mi coraz\u00f3n:<br \/>\neco en el abismo, piedra que rueda por el monte,<br \/>\nbrillo en la puerta de la cueva, fosforescencia del hueso.<br \/>\nEn la infancia, al pie del arco iris o del rel\u00e1mpago,<br \/>\njunto al cabrito que saltaba en torno a la madre,<br \/>\njugaba con un peque\u00f1o tigre de c\u00e1lida voz ronca,<br \/>\nde suave pelambre estrellada, como un signo del zod\u00edaco,<br \/>\nde rabia lenta y tensa, como el despertar de la furia.<br \/>\nAhora siento en el aire l\u00edmpido del bamb\u00fa y el helecho,<br \/>\nsurgir las formas de las doncellas, bajo la fronda,<br \/>\nen la selva de \u00e1rboles arom\u00e1ticos, coronadas de orqu\u00eddeas<br \/>\ndescendiendo al r\u00edo, a la cascada de transparente curva,<br \/>\nque resuena en sus diamantes como una leyenda.<br \/>\nFormas de la gracia, sus perfiles abandonan sus melenas<br \/>\na la brisa; formas de la vida y de la muerte,<br \/>\nsus senos tiemblan en las penumbras de los juncos;<br \/>\nformas del oscuro delirio, sus muslos se suavizan<br \/>\ncomo una fruta partida; formas del tiempo humano,<br \/>\nsus pies hacen temblar las flores silvestres.<br \/>\nComo el venado tras de su compa\u00f1era en la colina,<br \/>\npersigo a una joven diosa desnuda, bajo el sol.<br \/>\nViene el olor agrio de los \u00e1rboles destrozados<br \/>\npor la ira de la noche; viene el olor de la sangre,<br \/>\ndel animal devorado, el olor de los minerales,<br \/>\nel olor del r\u00edo entre las ra\u00edces y las flexibles lianas.<br \/>\nEl d\u00eda derrama su transparente maravilla, como un vuelo,<br \/>\ncomo el color innumerable, como la cris\u00e1lida<br \/>\nde herm\u00e9ticos destellos, como el insecto plateado,<br \/>\ncomo el hechizo en las formas relucientes,<br \/>\ncomo el vuelo de mariposas que salen de una gruta incendiada<br \/>\ny comienzan a temblar en el ardiente cristal.<br \/>\nAcerco mis labios al claro manantial de \u00edntima m\u00fasica,<br \/>\njunto a la sardina y a la piedra limpia y pulida como una joya;<br \/>\nmientras la nube pasa y el ave sale de su nido,<br \/>\ny la serpiente muestra su lengua maldita, y se enrosca,<br \/>\ny espera o avanza por la espalda sudorosa del d\u00eda.<br \/>\nMe hundo en las palpitaciones reverberantes, en las ondas,<br \/>\nen el temblor divino, donde se abre la rosa de monta\u00f1a,<br \/>\nen los brillos fugaces, en la imagen insondable de Dios,<br \/>\nque ha creado los cielos y la tierra, con esta geograf\u00eda de fuego,<br \/>\ny ha dado a mi coraz\u00f3n la forma del d\u00eda y de la noche,<br \/>\nmientras oigo correr los animales, persigui\u00e9ndose, am\u00e1ndose,<br \/>\ndevor\u00e1ndose, ensangrentando las yerbas, las flores y las pe\u00f1as.<br \/>\nSoy el d\u00eda, y el viento levanta sus ramajes en mi alma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Vigilia del n\u00e1ufrafo<\/strong><\/p>\n<p>A la hora de horizontes tumultuosos los m\u00e1stiles me inclinan,<br \/>\ndespert\u00e1ndome al desmayo de los vuelos,<br \/>\nen lluvia de alas heridas,<br \/>\ndonde no cantan los c\u00edrculos conc\u00e9ntricos<br \/>\nde mis p\u00e1jaros rojos.<br \/>\nAbandonado a los l\u00edmites:<br \/>\nrosa de los vientos incendiada de \u00e1speras ciudades,<br \/>\nrelojes sin minuteros, descoloridos de granizos y lloviznas,<br \/>\ndescienden sin rumbo ni refugio, a mis climas abandonados.<\/p>\n<p>Las superficies de vagos remolinos,<br \/>\nrecuerdan en la espuma las ondinas perdidas,<br \/>\nen su m\u00fasica menuda de huidizas ondas rotas,<br \/>\nya los submarinos que no pueden volver a los vientos.<\/p>\n<p>Busquemos, sin las costas, el silencio del mundo,<br \/>\nen la burbuja que sube de los transatl\u00e1nticos hundidos,<br \/>\nen los remotos gritos que vienen<br \/>\nde los tremendos viajes submarinos.<\/p>\n<p>Yo tengo los labios amargos en las olas,<br \/>\ny el pensamiento humedecido en algas moribundas.<br \/>\nHe visto fr\u00edos y noches tocar a la puerta de casas<br \/>\nsolitarias y tristes.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 los ni\u00f1os, bajo las tempestades el\u00e9ctricas,<br \/>\ntrepan a la luz de los faros?<br \/>\nLas olas arrastran sus alegr\u00edas de caracoles.<br \/>\nSin embargo hay una flor que crece a la orilla de la luna,<br \/>\ny un ala tibia que abanica la l\u00ednea ecuatorial.<\/p>\n<p>Hemos dejado las manos en las ruedas rechinantes.<br \/>\nA la deriva de br\u00fajulas y estelas,<br \/>\ngiran sin las auroras los puntos cardinales.<br \/>\nAl norte, abrumado en la m\u00fasica de f\u00e1ciles pu\u00f1ales,<br \/>\nbombas de mano destruyen noches boreales.<br \/>\nAl sur, oscuras h\u00e9lices pulverizan la lana de los osos blancos.<br \/>\nAl este, en un ruido de marineros sin gargantas<br \/>\ny anclas de negros buques llegados al azar,<br \/>\nse desprenden puertos fatigados en pesados aceites.<br \/>\nAl oeste, humos y ciudades, confundidos,<br \/>\npresencian el suicidio de veloces mujeres.<\/p>\n<p>\u00bfPero d\u00f3nde la cigarra muda de la estrella polar?<br \/>\n\u00bfNadie recuerda el rumor de los \u00e1rboles?<br \/>\nVuelan las aves hacia planetas muertos.<\/p>\n<p>Ecos violentos se desgajan en mi frente.<br \/>\nQuillas invisibles me hienden sin mi cuerpo<br \/>\nDuele en los aires de los mapas<br \/>\nel silbido de lejanos fusiles<br \/>\ny las cabelleras de rubias mujeres<br \/>\nabandonadas a penumbrosas alambradas.<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n oye en las noches lejanas el grito del mar<br \/>\nllamando a las madres de los marineros?<br \/>\nHay estatuas rotas y ni\u00f1os enloquecidos<br \/>\nen las dinamitas terrestres.<\/p>\n<p>El mundo desgaja bosques y monta\u00f1as<br \/>\npara alzar los marfiles de la muerte,<br \/>\npero nadie siembra lirios al pie de los rascacielos.<br \/>\nAlguien asesina al nadador que, cara al cielo,<br \/>\nespera el vuelo de las aves marinas.<br \/>\n\u00bfNadie ha visto el buque que regresa hendiendo la tristeza lunar,<br \/>\nen ese momento en que una flecha envenenada hiere los espacios,<br \/>\ny se desmoronan los senos de las novias?<\/p>\n<p>Yo bajo del centro de una geograf\u00eda criminal y antihumana.<br \/>\nHe perdido mis cabellos y mis u\u00f1as<br \/>\nen los terribles escollos mutilados.<br \/>\nDesciendo sin ojos y garganta, sin playas y palmeras.<br \/>\nDesmesuradas manos tratan de subirme al mundo de las brisas;<br \/>\npero aguas turbias, aguas negras,<br \/>\naguas de antiguos templos sumergidos,<br \/>\nmurmuran y ensordecen,<br \/>\narrastr\u00e1ndome a las precipitadas ciudades de los n\u00e1ufragos.<\/p>\n<p>Ara\u00f1ado por espectrales escafandras,<br \/>\ndonde a\u00fallan bocas de rostros destru\u00eddos,<br \/>\nviolentos a los peces voladores<br \/>\nen las altas superficies de la noche,<br \/>\nme entregar\u00e9 a la p\u00e1lida neurosis de los sacrificios an\u00f3nimos.<\/p>\n<p>No me oir\u00e1n las paredes de la tierra.<br \/>\nAnchas bocas se reir\u00e1n con rojo estruendo<br \/>\ndesde elevados puentes oscuros.<br \/>\nNo habr\u00e1 ni arenas, ni tablas.<br \/>\nHabr\u00e9 de asirme a las transparencias perdidas,<br \/>\na esas que se fugan, sin piedad, de s\u00ed mismas.<br \/>\nPresenciar\u00e9 el gesto violento<br \/>\nde los que ateridos por los colores profundos,<br \/>\npiden auxilio a imposibles compa\u00f1eros,<br \/>\na \u00e9sos que se desvelan mudos<br \/>\nen la estridencia de otras latitudes.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 paisaje de esponjas y corales<br \/>\nbuscan los,pescadores de perlas<br \/>\nabandonados a la distancia de sus islas?<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde aquellos mineros<br \/>\nperdidos<br \/>\nsin miradas, en las ra\u00edces de la tierra?<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde la respuesta del mundo?<br \/>\n\u00bfHacia qu\u00e9 combate an\u00f3nimo cantan estos seres?<\/p>\n<p>Con mis t\u00edmpanos rotos en los torbellinos inm\u00f3viles,<br \/>\ncon mis ojos perdidos en los paisajes atroces,<br \/>\na trav\u00e9s de las lianas profundas y los peces,<br \/>\nde m\u00e1quinas y ametralladoras entre flores marinas,<br \/>\nme entregar\u00e9 sin rumbo a las tenebrosas avalanchas.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/vicente-gerbasi\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vicente Gerbasi En el fondo forestal del d\u00eda El acto simple de la ara\u00f1a que teje una estrella en la penumbra, el paso el\u00e1stico del gato hacia la mariposa, la mano que resbala por la espalda tibia del caballo, el olor sideral de la flor del caf\u00e9, el sabor azul de la vainilla, me detienen 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