{"id":4815,"date":"2022-06-11T23:06:50","date_gmt":"2022-06-11T23:06:50","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4815"},"modified":"2023-11-24T18:29:56","modified_gmt":"2023-11-24T18:29:56","slug":"poemas-de-rodolfo-quintero-noguera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-rodolfo-quintero-noguera\/","title":{"rendered":"Poemas de Rodolfo Quintero-Noguera"},"content":{"rendered":"<p><strong>Noche en blanco<\/strong><\/p>\n<p><em>a Carlos Danez <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>No es f\u00e1cil de veras saber que las Musas se han marchado de la casa<\/p>\n<p>saber que su esfinge de puta silvestre ya no hiere con sus alas<\/p>\n<p>No es f\u00e1cil, con tres monedas en el bolsillo,<\/p>\n<p>descubrir el olor de las naranjas<\/p>\n<p>y hacer de la noche un trajinar soberbio de la tinta y el papel<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son cuervos las mujeres que han huido de m\u00ed<\/p>\n<p>Son graznidos de urraca que se alejaron de mi ventana<\/p>\n<p>Son hembras malas que huyeron al desierto sobre cornudas bestias<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ellas trabajan en las autopistas, se embarcan en camiones,<\/p>\n<p>se embriagan con las palabras necias de un cochero nauseabundo<\/p>\n<p>viajan en trenes nocturnos, en taxis piratas<\/p>\n<p>y se adormecen sobre el tendido h\u00famedo de s\u00e1banas rotas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta noche Erato tambi\u00e9n duerme frente al televisor<\/p>\n<p>y yo no tengo m\u00e1s que unas flores del Osario<\/p>\n<p>un paraguas que florece bajo la lluvia<\/p>\n<p>la soledad de nueve putas en mi cama<\/p>\n<p>el llanto de Atenea<\/p>\n<p>tres monedas en el bolsillo tengo<\/p>\n<p>el recuerdo intacto de mi hermano ebrio<\/p>\n<p>y una hoja en blanco donde dar testimonio<\/p>\n<p>aciago<\/p>\n<p>de la orfandad<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El resplandor y la espera<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>a Armando Rojas Guardia<\/em><\/p>\n<p><em>\u00abla mujer que am\u00e9 se ha convertido en fantasma.<\/em><\/p>\n<p><em>Yo soy el lugar de sus apariciones\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Juan Jos\u00e9 Arreola<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s nunca como entonces<\/p>\n<p>el amor fue la s\u00edntesis decr\u00e9pita<\/p>\n<p>de una luz que busc\u00f3 agotarse<\/p>\n<p>en la resurrecci\u00f3n del alba<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s el odio anid\u00f3 la serpiente<\/p>\n<p>la flor negra del osario<\/p>\n<p>la criatura bic\u00e9fala de la maledicencia<\/p>\n<p>el germen de la manzana podrida<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00e9, sin embargo, que en sus ojos<\/p>\n<p>se oculta el gesto que ahuyent\u00f3 el olvido<\/p>\n<p>que sus manos resguardan la plenitud<\/p>\n<p>[y el deseo<\/p>\n<p>que su coraz\u00f3n es un alc\u00e1zar<\/p>\n<p>habitado por las sombras<\/p>\n<p>de un duende taciturno<\/p>\n<p>que acecha las madrugadas<\/p>\n<p>buscando restituir el resplandor<\/p>\n<p>[y la espera<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ases rotos <\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Te eleg\u00ed entre las sombras, entre pares y nones, al azar del destino. Tu coraz\u00f3n era una fiesta de despedida, un fest\u00edn de romanos y bacantes, una botella de vino vertida sobre el rencor, rota contra los acantilados de la suerte. Quise enhebrar con palabras el fin\u00edsimo hilo de Ariadna y, a trav\u00e9s de tu mirada, mostrarte las veredas por donde transita el Sol. Te eleg\u00ed, es cierto, en un juego de cartas abiertas, de ases rotos, donde gan\u00e9 la suma de lo que perd\u00ed. Te am\u00e9 cuando ya las horas conoc\u00edan tu destino y la vida era un tren vac\u00edo y nauseabundo que prorrogaba su partida. Quise, sin embargo, reparar tus alas y hacer de tus senos un albur de sortilegios, una n\u00f3mina febril del deseo. Quise conjugar contigo los verbos copulativos y se\u00f1alar sobre tu cuerpo la ruta al vientre azul. Ahora, que recuerdo intacto tu vestido blanco, las rimas consonantes entre tus manos y las m\u00edas, la vigilia de San Benito mir\u00e1ndonos desde su altar y ese af\u00e1n tuyo de hablar con desmesura de lo que sab\u00edas poco, de convertir las tardes en cementerios de soles desplomados\u2026 Pienso que vali\u00f3 la pena haberme jugado el todo por nada, haber apostado y perder, haber conservando aun, bajo la manga, el as del olvido que esta noche arrojo sobre la mesa y hace de ti una delgada flor tendida sobre las vetas blancas del Osario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La flor del Osario<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00abComenc\u00e9 a ver una flor<\/em><\/p>\n<p><em>y he aqu\u00ed que devino un fuego azul<\/em><\/p>\n<p><em>en el rinc\u00f3n de un precipicio del tiempo\u00bb<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Vicente Gerbasi<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>[Tirano de sombra y fuego]<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>A Cordelia Brown, en su memoria<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gustan las flores con rostros de mujeres ebrias<\/p>\n<p>flores imp\u00fadicas avasalladas por el viento<\/p>\n<p>flores deprimidas desnudas en la lluvia<\/p>\n<p>flores con nombres de brisas y de arroyo<\/p>\n<p>bizarras flores del jard\u00edn del Ed\u00e9n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gusta ser la flor del narciso<\/p>\n<p>deshojar las margaritas de la incertidumbre<\/p>\n<p>cultivar la ef\u00edmera flor nocturna del baobab<\/p>\n<p>robar las amapolas de Van Gogh<\/p>\n<p>y las rosas de acerina como aretes de princesa Etrusca<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>como frailejones entumecidos por las sombras<\/p>\n<p>como cad\u00e1ver de lirio<\/p>\n<p>como tulipanes plantados en la luna<\/p>\n<p>como siemprevivas [aun m\u00e1s hermosas muertas]<\/p>\n<p>como Azucena de Quito<\/p>\n<p>santificada sin haber probado caricias de mujer<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gusta ser la flor de Addis Abeba<\/p>\n<p>las flores del mal<\/p>\n<p>v\u00edrgenes flores negras de viernes santo<\/p>\n<p>rosa m\u00edstica<\/p>\n<p>rosa del adviento<\/p>\n<p>rosa de los vientos<\/p>\n<p>rosa roja de Luxemburgo<\/p>\n<p>rosario de San Miguel y su coro de Principados<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gustan las flores de jard\u00edn abiertas a los p\u00e1jaros<\/p>\n<p>los crisantemos amarillos del Palacio Imperial<\/p>\n<p>los anemones de Renoir tatuados en tu seno<\/p>\n<p>las coronas de gardenias para bellas cortesanas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gustan los p\u00e9talos abiertos de la concupiscencia<\/p>\n<p>las flores con olor a\u00a0 hembra de Trist\u00e1n Flora<\/p>\n<p>la flor b\u00edgama y morena de Jorge Amado<\/p>\n<p>flores como agua entre las manos de una amante fugaz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me gusta en fin<\/p>\n<p>la flor de la verdad<\/p>\n<p>la flor magnifica sembrada en la penumbra<\/p>\n<p>flor discreta de ag\u00f3nico resplandor<\/p>\n<p>flor blanqu\u00edsima y serena<\/p>\n<p>cerrada y seca<\/p>\n<p>esparcida aun al pie del madero<\/p>\n<p>germinando en la sonrisa<\/p>\n<p>rota<\/p>\n<p>del \u00e1ngel<\/p>\n<p>La flor del Osario<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Le Comte Bleu D` Autre Soleil <\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh coraz\u00f3n amado de todas las esferas<\/p>\n<p>oye el canto al lado de tu amada<\/p>\n<p>y ligeramente coloca un beso<\/p>\n<p>en su alma!<\/p>\n<p>Sentenci\u00f3 el vidente y descendi\u00f3 del lomo adormecido<\/p>\n<p>de la monta\u00f1a m\u00e1s alta<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El poeta cultiv\u00f3 un jard\u00edn con lirios rojos<\/p>\n<p>y negras flores del Osario<\/p>\n<p>am\u00f3 a Magdala<\/p>\n<p>y abrig\u00f3 la desnudez de diez v\u00edrgenes ebrias bajo la lluvia<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sentado sobre las ramas de un \u00e1lamo<\/p>\n<p>a la izquierda de un ruise\u00f1or<\/p>\n<p>el vidente retom\u00f3 la palabra diciendo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La poes\u00eda es un pan compartido<\/p>\n<p>vino derramado sobre un vestido blanco<\/p>\n<p>palabra de Dios\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Yo no quisiera que toda esa luz se aleje de mis ojos<\/p>\n<p>Yo no quisiera ser la punta agud\u00edsima del diamante<\/p>\n<p>Yo no quisiera ser ave enjaulada a las diez de la ma\u00f1ana<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00bfQui\u00e9n repara las alas rota del \u00e1ngel?<\/p>\n<p>\u00bfqui\u00e9n le da libertad a la libertad?<\/p>\n<p>\u00bfqui\u00e9n rob\u00f3 las piedras de Rosetta?<\/p>\n<p>\u00bfqui\u00e9n mat\u00f3 a Sucre en monta\u00f1as de Berruecos?<\/p>\n<p>\u00bfqui\u00e9n libera a Miguel Hern\u00e1ndez de la prisi\u00f3n de Alicante?<\/p>\n<p>Pregunt\u00f3 el vidente ante una multitud de lirios y p\u00e1jaros silvestres<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta luz brillante como alborada es la poes\u00eda<\/p>\n<p>Esta Gacela es un siervo del fuego Polar<\/p>\n<p>Esta alcantarilla es morada para un reino<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un honguero apasionado surgi\u00f3 como una l\u00e1grima y anunci\u00f3:<\/p>\n<p>Alcides es la poes\u00eda!!!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esa noche el Conde Azul no acudi\u00f3 a la \u00daltima Cena<\/p>\n<p>maquill\u00f3 el cad\u00e1ver verde de Abraham Lincoln<\/p>\n<p>levant\u00f3 la falda a las monta\u00f1as<\/p>\n<p>abri\u00f3 la cremallera de los sue\u00f1os<\/p>\n<p>disput\u00f3 a Superman el amor de Luisa Lane<\/p>\n<p>fund\u00f3 en Ontario un reino de concupiscencia<\/p>\n<p>y apost\u00f3 por el vino el baile la palabra y las hermosas princesas<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie advirti\u00f3 c\u00f3mo ejecut\u00f3 la Lira de Orfeo<\/p>\n<p>pulsando las varillas de un rin de bicicleta<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ninguno advirti\u00f3 cu\u00e1ndo el vidente vol\u00f3<\/p>\n<p>tras las cortinas del crep\u00fasculo<\/p>\n<p>y se hizo canci\u00f3n<\/p>\n<p>polvo c\u00f3smico<\/p>\n<p>luz<\/p>\n<p>prometeica<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ant\u00edfonas de la O\u00a0 <\/strong><\/p>\n<p><em>a Ernesto Rom\u00e1n-Orozco<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>I<\/p>\n<p>Oh! Se\u00f1or, que bebes el agua ardiente del arroyo y reinas sobre la ley, devu\u00e9lveme el sol de los venados, la sonrisa de mi hermano,<\/p>\n<p>las palabras que a tu lado eran cortejos de lobo,<\/p>\n<p>la f\u00e9rtil pobreza de mis d\u00edas de infancia,<\/p>\n<p>el beso que se pudri\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>II<\/p>\n<p>Cuando me sent\u00ed propenso a cortejar a la m\u00e1s hermosa de las criaturas del mundo, pens\u00e9 en la Literatura y, por ello, le di forma de mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>III<\/p>\n<p>Solo mientras tanto, viendo los gatos que sobre el tinglado<\/p>\n<p>han dragado algunos sonoros ruidos de la noche<\/p>\n<p>para hacerlos tuyos. Solo mientras tanto,<\/p>\n<p>libando las asperezas, limando las esperanzas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>IV<\/p>\n<p>Se\u00f1or!<\/p>\n<p>Mu\u00e9strame el camino oscuro, las filosas piedras de obsidiana.<\/p>\n<p>S\u00e1lvame de la gloria y aleja de m\u00ed el agua. Hazme barro nuevamente<\/p>\n<p>y no permitas que la luz<\/p>\n<p>cubra mis huesos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>V<\/p>\n<p>Victoria,<\/p>\n<p>hija,<\/p>\n<p>\u00e1ngel custodio de mis d\u00edas,<\/p>\n<p>esta noche dormir\u00e9 con tu nombre en mis ojos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VI<\/p>\n<p>Cuando supe, por Boris Vian, que detr\u00e1s del umbral de la eternidad<\/p>\n<p>hab\u00edan montones de p\u00e1jaros sin alas, plant\u00e9, sobre el Osario,<\/p>\n<p>semillas de girasol, una rosa-cruz dorada y el noble \u00e1rbol<\/p>\n<p>de la noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VII<\/p>\n<p>El amor ha sido la danza febril de la intacta miseria. V\u00edsperas del fuego<\/p>\n<p>que devora especies sentadas al sol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Ella era una casa<\/strong><\/p>\n<p><em>a Esperanza Noguera Arias<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella era una casa<\/p>\n<p>un tinglado enmohecido por la lluvia<\/p>\n<p>una tarde detenida en el jard\u00edn<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella era un patio amplio y florido<\/p>\n<p>\u00e1rboles de mangos<\/p>\n<p>y flores amarillas en el solar noct\u00e1mbulo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el balc\u00f3n de sus ojos negros<\/p>\n<p>contemplamos el manto p\u00farpura de la noche<\/p>\n<p>que nos teji\u00f3 para abrigar los sue\u00f1os<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella era una casa de ventanas abiertas<\/p>\n<p>epidermis sobre el concreto roto<\/p>\n<p>febriles muros de inquebrantables huesos<\/p>\n<p>que atestiguaron la vida y otros a\u00f1os<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella fue el agua y el arroyo<\/p>\n<p>los espejos velados \/ los rincones sin sombras<\/p>\n<p>origen de luz entre el gratino y el asbesto<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella era una casa<\/p>\n<p>un coraz\u00f3n sin cerrojos<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Postal de Amsterdam<\/strong><\/p>\n<p>Te escribo no de Providencia<\/p>\n<p>ni de Camaguey ni de Pernambuco<\/p>\n<p>lo hago desde las ruinas de una ciudad amurallada<\/p>\n<p>desde los puentes inconclusos de un paisaje<\/p>\n<p>\u00edntimo y perplejo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Te escribo desde la garganta rota de un motel de Amsterdam<\/p>\n<p>de un lugar tan fr\u00edo como Estocolmo<\/p>\n<p>noct\u00e1mbulo y festivo como tus ojos<\/p>\n<p>tan azul como Par\u00eds<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Te escribo sobre las piedras arenosas del coraz\u00f3n<\/p>\n<p>[de Chiapas<\/p>\n<p>sobre los espejos de agua del desierto de Atacama<\/p>\n<p>sobre la cartograf\u00eda imaginaria<\/p>\n<p>de un epigrama de amor<\/p>\n<p>te escribo<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Oraci\u00f3n nocturna<\/strong><\/p>\n<p><em>a Jos\u00e9 Javier S\u00e1nchez<\/em><\/p>\n<p><em>a Emad Aboaasi El Nimer<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00e9 el responsable de que la muerte no muera del todo<\/p>\n<p>que de sus entra\u00f1as resurjan los almendros<\/p>\n<p>que de su ag\u00f3nico resplandor se restituya el vuelo<\/p>\n<p>No cerrar\u00e9 mis ojos mientras haya vino en esta mesa<\/p>\n<p>mientras haya flores y abismos por conocer<\/p>\n<p>mientras tenga la piel del glande extendida<\/p>\n<p>y una hembra lustre sus alas para abrigar mis sue\u00f1os<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/rodolfo-quintero-noguera\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Fotograf\u00eda: Gecza\u00edn Tovar Andueza<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Noche en blanco a Carlos Danez \u00a0 No es f\u00e1cil de veras saber que las Musas se han marchado de la casa saber que su esfinge de puta silvestre ya no hiere con sus alas No es f\u00e1cil, con tres monedas en el bolsillo, descubrir el olor de las naranjas y hacer de la noche [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4817,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[3,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4815"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4815"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4815\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4821,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4815\/revisions\/4821"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4817"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4815"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4815"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4815"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}