{"id":4568,"date":"2022-05-29T21:36:02","date_gmt":"2022-05-29T21:36:02","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4568"},"modified":"2023-11-24T18:30:38","modified_gmt":"2023-11-24T18:30:38","slug":"vocacion-de-un-pensador-en-transito-desde-el-amanecer-hasta-la-noche","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/vocacion-de-un-pensador-en-transito-desde-el-amanecer-hasta-la-noche\/","title":{"rendered":"Vocaci\u00f3n de un pensador en tr\u00e1nsito desde el amanecer hasta  la noche"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Jes\u00fas Puerta<\/h4>\n<p>Escribir sobre la obra de Gustavo Fern\u00e1ndez entra\u00f1a para m\u00ed una gran dificultad. No puedo evitar el lenguaje personal: eso es imposible, cuando se ha conocido y se ha profundizado en una amistad, mediada por proyectos comunes y conversaciones intensas. Y aunque tratemos de suturar el desgarro de una p\u00e9rdida como la de Gustavo, con alguna frase apropiada, siempre nos sonar\u00e1 muy manido, demasiado \u201ca la mano\u201d, aquello de que \u201csiempre vivir\u00e1s en nuestro (mi) recuerdo\u201d. No me sale f\u00e1cil esa poes\u00eda tristemente repetida de las eleg\u00edas. La otra opci\u00f3n es cantar aquel poema de Miguel Hern\u00e1ndez musicalizado por Serrat: \u201cNo perdono a la muerte enamorada\/ No perdono a la vida desatenta\/ No perdono a la tierra y a la nada\u201d.<\/p>\n<p>No me gusta leer poes\u00eda, porque considero que s\u00f3lo si es acompa\u00f1ado de la m\u00fasica, el lenguaje alcanza su verdadero encanto. Tal vez por eso hay oraciones y responsos, con sus repeticiones corales y sus ritmos pausados. Eso puede servir a muchos para decir lo que se debiera cantar, pero no se tiene o\u00eddo ni afinaci\u00f3n para ello. Pero mi ate\u00edsmo impenitente me impide usar esas ret\u00f3ricas f\u00fanebres para salir del paso. Por eso pido disculpas al lector por mi sequedad expresiva. Digamos que es simple pudor de mostrar mi dolor. La tristeza se expresa mejor con el silencio.<\/p>\n<p>LA OBRA<\/p>\n<p>Pero hay que atravesar el desgarramiento (y \u201cla p\u00e1gina en blanco\u201d) y advertir que all\u00ed est\u00e1 una obra, unos libros, unos ensayos y unos poemas. Descubrirlos como un ser que, a pesar de todo y todav\u00eda, est\u00e1 all\u00ed, en el mundo. Est\u00e1n \u201cLlama de amor viva. Ensayo sobre la m\u00edstica de San Juan de la Cruz\u201d\u00a0(2009), \u201cLa corriente nocturna\u201d (2005) y \u201cLa transici\u00f3n latinoamericana. Crisis capitalista y construcci\u00f3n de alternativas\u201d (2012). Tambi\u00e9n innumerables art\u00edculos en sitios web como \u201cAporrea\u201d, \u201cRebeli\u00f3n\u201d y su propio blog, adem\u00e1s de sus textos en revistas cient\u00edficas, como \u00a0aquel n\u00famero de \u201cEstudios Culturales\u201d que \u00e9l edit\u00f3, sobre la tem\u00e1tica ecol\u00f3gica. O las memorias sobre los estudios del Caribe.<\/p>\n<p>Todo eso es lenguaje: es todo un mundo, o es la misma persona recordada con la que seguimos dialogando. Pudiera citar un coro de autores, muy le\u00eddos por el amigo, en respaldo de este concepto. Impostar la erudici\u00f3n. Mencionar a Heidegger, Wittgenstein, el poeta Ramos Sucre. Hasta (\u00bfpor qu\u00e9 no?) Nietzsche. Leer los textos y conversar con ellos, a la manera de Gadamer, como si, mediante ese di\u00e1logo, escuch\u00e1ramos su voz, la misma que nunca m\u00e1s oiremos, pero que ahora aumenta su volumen, su tesitura, su registro, su <em>vibrato<\/em>, cuando ensayamos esa conversaci\u00f3n en la cual, al mismo tiempo que aprendemos de un verdadero maestro del pensamiento, le podemos hacer preguntas y observaciones, incluso cometer la irreverencia de una objeci\u00f3n. Entonces ya podremos construir, a partir de recuerdos y evidencias, algunos rasgos de Gustavo Fern\u00e1ndez que nos acompa\u00f1an en el recuerdo y su constancia de lenguaje.<\/p>\n<p>UN HOMBRE CON VOCACI\u00d3N DE PENSADOR<\/p>\n<p>En primer lugar, vale subrayar que nos hallamos frente a un hombre con una profunda vocaci\u00f3n de pensador. No s\u00f3lo de \u00e1vido lector, riguroso roedor de papel. Cualquiera advertir\u00eda su amor a los libros de sabor borgesiano, no s\u00f3lo academicista. Ese gusto por las referencias sistem\u00e1ticas a autores, libros, pasajes, que a veces evidencia un respeto extremo por las reglas de presentaci\u00f3n de los trabajos acad\u00e9micos, y apenas enmascara la pasi\u00f3n por el conocimiento que circula por los vasos expandidos que esa piel de papel no oculta.<\/p>\n<p>La vocaci\u00f3n de pensador de Gustavo (que no es lo mismo que su \u00a0disciplina de erudito) es evidente en sus ensayos y tambi\u00e9n en su poes\u00eda. Est\u00e1n claros: el amor a los libros, el rigor sistem\u00e1tico, la riqueza de las fuentes, la recurrencia a las autoridades, la formalidad acad\u00e9mica. Pero hay mucho m\u00e1s que eso. Creo recordar a Jos\u00e9 Balza, un venezolano que segu\u00eda a Borges en eso de la pasi\u00f3n bibliogr\u00e1fica, diciendo que la creaci\u00f3n se resume en la composici\u00f3n de las citas de otros. Esto es conocido y hasta se ha representado en lo alto de algunos templos: los enanos que, en los hombros de los gigantes, pueden ver un poco m\u00e1s all\u00e1. El pensamiento propio, original, que logra su vuelo porque aletea desde la altura de los antecedentes. Lo que quiero decir es que, m\u00e1s all\u00e1 de la erudici\u00f3n, hay que descubrir el curso caudaloso de los pensamientos. Y Gustavo fue un pensador (duele el inevitable uso de ese tiempo verbal infame\u2026pero, sigamos).<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de este descubrimiento del pensador escondido en el erudito, es pertinente la an\u00e9cdota del muchacho que deseaba estudiar Filosof\u00eda en la Universidad, pero que no lo logra, porque tuvo que iniciar un periplo que arranc\u00f3 en Arquitectura y termin\u00f3 en Educaci\u00f3n, menci\u00f3n Literatura.\u00a0 As\u00ed, Gustavo llega a Educaci\u00f3n en una Universidad, la de Carabobo, donde no hay Facultad de Humanidades. En este trayecto estuvo vinculado con grupos como \u201cEl bistur\u00ed parlante\u201d, de la USB, y \u201cLa 115\u201d de la UCV.<\/p>\n<p>LA TENSION ENTRE VITA ACTIVA Y VITA CONTEMPLATIVA<\/p>\n<p>Sospechamos que aqu\u00ed, en ese viaje que fue quiz\u00e1s tambi\u00e9n indecisi\u00f3n, hay una se\u00f1al inconfundible de una gran inquietud, producto, como siempre, de una naturaleza contradictoria, \u00edgnea, llena de velados y elaborados conflictos, heracliteana, que simplificaremos en una polaridad entre la apartada, laboriosa y sistem\u00e1tica erudici\u00f3n, por una parte y, por la otra, la b\u00fasqueda comprometida de una vivencia intensa. Para decirlo en t\u00e9rminos de Hannah Arendt (que la toma a su vez de los antiguos griegos): se trata de la tensi\u00f3n entre la VITA ACTIVA y la VITA CONTEMPLATIVA\u00a0(Arendt, 1974).<\/p>\n<p>Y nos confirma en esa apreciaci\u00f3n, precisamente la adscripci\u00f3n de Gustavo Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, en su temprana juventud, a la militancia pol\u00edtica, al mismo tiempo que lo reitera esa evidente hambre de lectura. La referencia a Hannah Arendt es \u00fatil. Para la fil\u00f3sofa jud\u00eda alemana, la VITA ACTIVA es la pol\u00edtica, a la manera griega antigua; es decir, el mundo de las iniciativas y las propuestas colectivas para la ciudad-Estado, la vida hecha para el debate y la acci\u00f3n, para la confrontaci\u00f3n p\u00fablica de las ideas; mientras que la VITA CONTEMPLATIVA era la propia de aquellos hombres aristocr\u00e1ticos, receptivos, para el Plat\u00f3n que a trav\u00e9s del ojo del pensamiento pod\u00eda contemplar los arquetipos en el TOPOS URANO, de esos hombres absortos en el espect\u00e1culo de lo Ente, que se sorprenden y maravillan de lo que ven en el universo y arriesgan una explicaci\u00f3n total. La sorpresa o maravilla es el punto de partida de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>Pero en el pensamiento de la Arendt esa oposici\u00f3n VITA ACTIVA\/VITA CONTEMPLATIVA tiene otro derrotero porque le sirve para contrastar con los rasgos de la Modernidad. En esta \u00faltima, esa oposici\u00f3n deriva en otras; se transforma profundamente, porque el nuestro es el tiempo del trabajo, y la vida activa en virtud de una mutaci\u00f3n esencial de lo p\u00fablico, concurre con los esfuerzos, en una sola esfera. En la antigua Grecia, el trabajo y las labores, la producci\u00f3n y las tareas dom\u00e9sticas, son propias, no de Hombres (s\u00ed, con H may\u00fascula), sino de esclavos y mujeres. Los arist\u00f3cratas de las asambleas de las ciudades griegas, y los esclavos y las mujeres, que trabajan o laboran, pertenecen a esferas vitales muy diferentes. Pero en la Modernidad, lo p\u00fablico se violenta al hacerse masivo, impersonal, propio de UNO (aqu\u00ed suena el eco de Heidegger); mientras lo privado se refugia en lo \u00edntimo. De la contemplaci\u00f3n s\u00f3lo quedan briznas en lo que se terminar\u00e1 llamando (y categorizando) literatura y alguna filosof\u00eda, precisamente aquella que se maravilla en el lenguaje. Mientras tanto, la acci\u00f3n no tiene un plano como la casa que construyen los obreros. Ya no es iniciativa pura o puro discurso hecha propuesta. No hay lugar para los arist\u00f3cratas del pensamiento, sino para los artesanos de la palabra. La ret\u00f3rica, luego de ser despreciada por los fil\u00f3sofos (una de las artes de la adulancia, seg\u00fan Plat\u00f3n), termina haci\u00e9ndose publicidad en los espacios modernos de los medios.<\/p>\n<p>La evoluci\u00f3n moderna de la <em>Vita Activa<\/em> (y, en consecuencia, de la <em>Contemplativa<\/em>, que, a pesar de todo, no desaparece) replantea las contradicciones. Un hombre con una poderosa vocaci\u00f3n de pensamiento (que es una manera de resituar al fil\u00f3sofo, al sujeto de la vida contemplativa) se halla con la necesidad de asumir un compromiso pol\u00edtico a trav\u00e9s de la militancia en organizaciones que defienden la posibilidad de construir un mundo alternativo, pasando por una conflagraci\u00f3n salvadora llamada revoluci\u00f3n. Es decir, su misi\u00f3n de pensar encuentra en la militancia, en el logro heroico de un mundo diferente, la posibilidad de realizar sus visiones alternativas.<\/p>\n<p>Se entiende entonces que la militancia de Gustavo se adscribi\u00f3 a unas tesis y unas propuestas que iban m\u00e1s all\u00e1 de reventar las relaciones sociales del capitalismo mediante la revoluci\u00f3n proletaria, para arriesgar una cr\u00edtica radical al mundo occidental, moderno, capitalista s\u00ed, pero sobre todo basado en la <em>T\u00e9cnica<\/em> (otro eco de Heidegger), es decir, en unas relaciones de dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n de la Naturaleza que reproducen la misma dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n del Hombre por el Hombre. Es claro que en esta cr\u00edtica radical de la Modernidad, hecha ya desde premisas ecologistas, abiertas a concepciones del mundo y hasta a civilizaciones diferentes a la occidental, constitu\u00eda tambi\u00e9n un rechazo a las tesis marxistas de la necesidad del avance indetenible de las fuerzas productivas mediante la industria, para que ellas desarrollar\u00e1n su propia contradicci\u00f3n, personificada en ese proletariado con el que se identificaron Engels y Marx para construir su punto de vista para interpretar la Historia y transformarlo.<\/p>\n<p>\u00bfPor eso su simpat\u00eda hacia el movimiento \u201cTercer Camino\u201d? All\u00ed se insinuaba ya ese proyecto de dejar atr\u00e1s, no solo el capitalismo, sino al movimiento de su negaci\u00f3n misma por sus contradicciones propias de un nivel de fuerzas productivas. Se trata de ir m\u00e1s all\u00e1: al rechazo de toda una concepci\u00f3n del mundo que asume a la Naturaleza como un simple utensilio, como un enorme almac\u00e9n de recursos a explotar. Tambi\u00e9n en el grupo \u201cTercer Camino\u201d se hablaba de un \u00e1rbol basado en ra\u00edces <em>propias, <\/em>latinoamericanas, y m\u00e1s all\u00e1: romper con un colonialismo que se hab\u00eda instalado incluso en las mentes radicales que solo buscaban en Europa su nutrici\u00f3n intelectual, desaprovechando las nociones de los pueblos originarios y las\u00a0 iluminaciones de pensamientos tan originales como el de Sim\u00f3n Rodr\u00edguez. Luego esa noci\u00f3n del \u201c\u00e1rbol de las tres ra\u00edces\u201d fue plagiada por el discurso pol\u00edtico y convertida en simple propaganda.<\/p>\n<p>La militancia fue asumida por nuestro amigo casi al mismo tiempo que la vocaci\u00f3n docente. Como se sabe, fue profesor del Departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n de la UC, y del Doctorado de Ciencias Sociales de esa misma universidad. Tuve la fortuna de escuchar las charlas del profesor Gustavo Fern\u00e1ndez, aun cuando no fui su alumno (por cierto, \u00e9l s\u00ed fue mi estudiante: cosas de la vida). En esas exposiciones se combinaba la densidad de las referencias y los conceptos, con una gestualidad convincente, un gusto refinado en la escogencia y articulaci\u00f3n de las palabras. En fin: el saber y el sabor conjugados en una recepci\u00f3n que no rehu\u00eda el debate cuando era necesario, justo por la existencia del afecto mutuo y la amistad que ten\u00edamos con la verdad.<\/p>\n<p>Por cierto, sabemos por Her\u00e1clito y Hegel que las tensiones y los conflictos internos dan su din\u00e1mica a los procesos. El de Gustavo no pod\u00eda quedarse all\u00ed. La vocaci\u00f3n de pensador venc\u00eda una y otra vez cualquier tarea rutinaria propia de la militancia de los simples repetidores de propaganda pol\u00edtica. La escritura entonces fue el cauce adecuado para aquella fuerza invencible que conduc\u00eda a los grandes problemas fundamentales del Ser.<\/p>\n<p>EL CAMINO INVERSO DE LA FABULA DE LA VERDAD<\/p>\n<p>En 2005 recibi\u00f3 el premio para autores in\u00e9ditos otorgado por Monte \u00c1vila Editores por su libro \u201cLa corriente nocturna\u201d. En 2006 obtuvo el premio publicaci\u00f3n en el Concurso Internacional de Ensayo \u201cPensar a contracorriente\u201d con su texto \u201cLa revoluci\u00f3n venezolana. Una cartograf\u00eda del cambio pol\u00edtico en Am\u00e9rica Latina y caribe\u00f1a\u201d. Adem\u00e1s de la presidencia de la Asocciaci\u00f3n Venezolana de Estudios del Caribe fue miembro correspondiente de la Academia de la Lengua, Cap\u00edtulo Carabobo.<\/p>\n<p>El orden temporal de la publicaci\u00f3n no siempre es el de su escritura. \u201cLlama de amor viva. Ensayo sobre la m\u00edstica de San Juan de la Cruz\u201d fue escrita antes de \u201cLa corriente nocturna\u201d, pero impresa despu\u00e9s. Pero ambos libros comparten la misma l\u00ednea de investigaci\u00f3n. Y uso esa frase, propia de documentos universitarios, para indicar la com\u00fan orientaci\u00f3n metodol\u00f3gica y te\u00f3rica de diversos trabajos. Efectivamente en estos textos, Gustavo se propone explicar y comprender algunas producciones literarias que reflejan una inquietud m\u00edstica, de contacto directo y personal con lo Sagrado y de disoluci\u00f3n del YO en el Ser o en la Naturaleza plena, a trav\u00e9s de la experiencia iluminadora. Pero adem\u00e1s pretende vincular el mensaje de esa literatura, con una propuesta civilizatoria (m\u00e1s all\u00e1 de la te\u00f3rica) de una nueva relaci\u00f3n con la Naturaleza.<\/p>\n<p>En ambos textos suyos, uno dedicado a la poes\u00eda m\u00edstica de Juan de la Cruz, el otro, a lo que \u00e9l llama \u201cla corriente nocturna\u201d de la literatura venezolana, representada en primer lugar por Juan Liscano, pero tambi\u00e9n por Manuel D\u00edaz Rodr\u00edguez, Brice\u00f1o Guerrero, Guillent P\u00e9rez, Armando Rojas Guardia, entre otros; nos encontramos con una multiplicidad de abordajes cient\u00edficos: contextualizaci\u00f3n hist\u00f3rica, historia de las ideas, de la literatura y de las religiones (teolog\u00eda, filosof\u00eda), psicoan\u00e1lisis junguiano, incluso briznas de neurociencia. Por supuesto se advierte aqu\u00ed la tendencia del pensamiento complejo, de la inter y transdisciplinariedad, que en el mundo acad\u00e9mico se difundi\u00f3 en la primera d\u00e9cada del siglo XXI, espec\u00edficamente en nuestro Doctorado de Ciencias Sociales de la Universidad de Carabobo. Las diferentes disciplinas conocen del fen\u00f3meno desde su particular abordaje y entran en di\u00e1logo. M\u00e1s all\u00e1 de all\u00ed queda lo transdisciplinario que, de acuerdo a Edgar Morin, es lo que queda fuera, entre y m\u00e1s all\u00e1 de las disciplinas cient\u00edficas. Hay el recurso de los paradigmas cient\u00edficos, pero siempre que algo queda fuera. Hay una insatisfacci\u00f3n con el saber cient\u00edfico que seduce al aspirante a pensador. Es como si el estudioso deseara (con disimulado ardor) agotar las teor\u00edas cient\u00edficas, en todos los sentidos del verbo \u201cagotar\u201d, hasta llegar al punto en que se callan todas las explicaciones, rendidas ante lo infinito. Es decir, intuir apenas lo inefable. Literalmente, lo que ya no se puede decir.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de la experiencia de la lectura de estos ensayos, no podemos dejar de recordar el periplo que, seg\u00fan Nietzsche, ha tenido la filosof\u00eda occidental. La narraci\u00f3n del pensador\u00a0 alem\u00e1n se inicia con la elaboraci\u00f3n de Plat\u00f3n del \u201cMundo verdadero\u201d, lleno de arquetipos y la luz desbordante del Sol de la Verdad (el \u201catardecer\u201d de los arist\u00f3cratas fil\u00f3sofos griegos), hasta llegar al amanecer en que nos despertamos gracias al canto del \u201cgallo galo del positivismo\u201d (es decir, de las ciencias positivas). En el trayecto de aquel sue\u00f1o nocturno, el \u201cmundo verdadero\u201d se va disolviendo atravesando varias fases, As\u00ed, el \u201cMundo verdadero\u201d plat\u00f3nico pasa de ser un mundo prometido al piadoso, al santo y a los ascetas (el cristianismo); luego, el espacio de las obligaciones y los \u201cnoumenos\u201d de Kant. Contin\u00faa con un estado de disoluci\u00f3n fantasmal en que ya no tiene nada que ver con la vida, ni obliga ni promete nada. Entonces llega la ma\u00f1ana y el ave macho anuncia que el sol inicia su viaje por el cielo. Por supuesto, es al mediod\u00eda cuando <em>comienza<\/em> Zaratustra.<\/p>\n<p>Valga la digresi\u00f3n sobre la \u201cF\u00e1bula del Mundo Verdadero\u201d para advertir que en el dibujo de la trayectoria del pensamiento de nuestro amigo, aunque es casi el mismo del trazado por Nietzsche, hay un retorno, Gustavo parece desandarlo, el suyo parece ser m\u00e1s bien el viaje inverso al que narra el fil\u00f3sofo del Zaratustra. Gustavo acude a las ciencias positivas para tratar de dar luz a las b\u00fasquedas m\u00edsticas de unidad sagrada con la Naturaleza o con Dios mismo. Es decir, arranca por la ma\u00f1ana. Por ello recurre a la historia, a la psicolog\u00eda profunda, a la cr\u00edtica literaria, a la f\u00edsica cu\u00e1ntica incluso. Pero ellas no iluminan nada. Por el contrario, se agotan en explicaciones que no abarcan la experiencia inefable. Entonces, la vocaci\u00f3n por el pensamiento pareciera obligar a desandar el camino y explorar precisamente la Noche. El Mundo Verdadero invierte su car\u00e1cter et\u00e9reo de inasible esp\u00edritu, vuelve a corporizarse, a obligar, a deparar visiones luminosas, verdades que incluso diluyen la propia conciencia del Yo en la armon\u00eda de los opuestos de la Tierra. Lo confirma no solo la estructura expositiva de los textos analizados, sino su \u201csalto\u201d del ensayo a la poes\u00eda, a una poes\u00eda religiosa que, por cierto, asume los modelos de Juan de la Cruz.<\/p>\n<p>LLAMA DE AMOR VIVA<\/p>\n<p>As\u00ed, en \u201cLlama de amor viva\u2026\u201d, nuestro amigo defiende a Juan de la Cruz de la acusaci\u00f3n de pante\u00edsta, herej\u00eda condenada por la ortodoxia escol\u00e1stica cat\u00f3lica. Argumenta Gustavo que, al poetizar acerca de la integraci\u00f3n del Yo, el Universo y Dios, en una sola entidad fina, el \u201cdoctor m\u00edstico\u201d lo que hace es continuar las tradiciones de las corrientes espirituales isl\u00e1micas y las b\u00fasquedas de los maestros m\u00edsticos germanos, como Eckhard, presentes en la religiosidad hispana del siglo XVI. Y es que en la experiencia de contacto con lo inefable, en esa disoluci\u00f3n del Yo ante lo Sagrado, es una constante la identificaci\u00f3n del Creador con su criatura, la Naturaleza, el Universo, el extasiado monje, lo cual retoma a su manera el poeta santo. Se\u00f1ala Gustavo que ese momento de dualidad entre el creador y su Criatura, propia del te\u00edsmo, debiera ser comprendida, en ese contexto de pensamiento teol\u00f3gico, como s\u00f3lo un episodio que lleva al matrimonio del alma y su Amado en la unidad m\u00edstica buscada.<\/p>\n<p>Lejos de plantearse una discusi\u00f3n filos\u00f3fica o teol\u00f3gica de defensa o cr\u00edtica del pante\u00edsmo, lo cual lo llevar\u00eda a comprender que la ortodoxia escol\u00e1stica cat\u00f3lica identificaba los caminos de esa concepci\u00f3n, que identificaba a Dios con su creaci\u00f3n, con los del materialismo, que niega la separaci\u00f3n del Creador y el Universo, Gustavo retoma su l\u00ednea de cr\u00edtico literario y detecta, en la poes\u00eda de Juan de la Cruz, la presencia de los arquetipos principales descritos por el psicoan\u00e1lisis de Jung: los cuatro elementos, el \u201cAnima\u201d, la \u201cSombra\u201d (o \u201cla Noche\u201d), la llama y el \u201cmatrimonio Espiritual\u201d. En efecto, hay constancias textuales de estos s\u00edmbolos trascendentes del inconsciente colectivo, que no son sino episodios de un proceso de integraci\u00f3n del inconsciente personal, el colectivo y la amplificaci\u00f3n de la conciencia.<\/p>\n<p>De esta manera, el agua (y los dem\u00e1s elementos: la Tierra o Piedra, el Aire y el Fuego) aparece textualmente con la fuente, imagen central de varios poemas del poeta analizado. Citando a Mircea Eliade, el gran historiador de las religiones, Fern\u00e1ndez Col\u00f3n explica que el agua es la matriz de todas las posibilidades de existencia y, por ello mismo, el inicio de las transformaciones del alma.<\/p>\n<p>El otro s\u00edmbolo que aparece una y otra vez en la poes\u00eda de Juan de la Cruz, es la Noche, alusi\u00f3n al Arquetipo de la Sombra que, en el contexto del pensamiento de Jung, representa lo rechazado, lo siniestro, el Dolor, el Pecado que nos enemista con Dios, todo lo oscuro que negamos en nosotros mismos y que a veces hasta proyectamos en los dem\u00e1s al ser enemigos. En la poes\u00eda del \u201cdoctor m\u00edstico\u201d la Sombra es \u201cla noche oscura\u201d, \u201cla noche oscur\u00edsima del anhelo\u201d, el \u201cdescenso a los infiernos\u201d, lado nocturno y luciferino de las cosas que debe ser integrado y superado despu\u00e9s en la figura de Cristo. Para llegar a esa uni\u00f3n final, hay que necesariamente atravesar esta oscuridad, por la cual se purga el sufrimiento por la separaci\u00f3n del alma de su Amado divino. La noche oscura es tambi\u00e9n la Muerte que es s\u00f3lo un paso hacia la resurrecci\u00f3n. Esta se encuentra a su vez mediada por la imagen del fuego, que ilustra la transmutaci\u00f3n del alma, el umbral de ingreso al t\u00e1lamo matrimonial donde ha de consumarse el \u201cmatrimonio espiritual\u201d.<\/p>\n<p>Encuentra Fern\u00e1ndez Col\u00f3n representada esta uni\u00f3n m\u00edstica final, en la Naturaleza, en la Tierra, otro de los elementos alqu\u00edmicos. La Tierra es el recept\u00e1culo arquet\u00edpico de los dem\u00e1s elementos. La visi\u00f3n de la armon\u00eda de los elementos en la Naturaleza, se expresa en la poes\u00eda de Juan de la Cruz en im\u00e1genes claras de las monta\u00f1as, los valles, las \u201c\u00ednsulas extra\u00f1as\u201d, los \u201cr\u00edos sonorosos\u201d, el \u201csilbo de los aires amorosos\u201d, \u201clas aves ligeras, leones, ciervos, gamos saltadores\u201d. De esta manera, escribe Fern\u00e1ndez Col\u00f3n \u201cTierra\u201d, \u201cPiedra\u201d y \u201cCristo\u201d \u201cse convierten en sin\u00f3nimos del fondo divino del alma en el que la Criatura y el Creador se confunden\u201d (Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, 2009, p\u00e1g. 96).<\/p>\n<p>Luego de haber contextualizado la poes\u00eda de Juan de la Cruz en las tradiciones religiosas presentes en la Espa\u00f1a del siglo XVI, relacionando sus met\u00e1foras y s\u00edmbolos con los arquetipos jungianos y de la psicolog\u00eda transpersonal, e incluso vinculando con los hallazgos de la f\u00edsica actual, la concepci\u00f3n del mundo que se expresan en estos versos, Gustavo Fern\u00e1ndez Col\u00f3n concluye con un p\u00e1rrafo que resumen todo su plan de b\u00fasquedas intelectuales y pol\u00edticas. Dice el ensayista que dicha obra po\u00e9tica constituye una evidencia de<\/p>\n<p>\u2026los rasgos universales de una experiencia intr\u00ednseca de la conciencia, con sus implicaciones psicol\u00f3gicas, sociales y ecol\u00f3gicas (que) se revela como la alternativa m\u00e1s aut\u00e9ntica que le resta al hombre contempor\u00e1neo para recuperar su sentido de pertenencia a la pluralidad solidaria del Ser. Pues s\u00f3lo del renovado cultivo de una intuici\u00f3n m\u00edstica abierta siempre al di\u00e1logo con el discurso cambiante de la ciencia. Podr\u00e1 surgir un modo armonioso de relaci\u00f3n con la naturaleza y con el pr\u00f3jimo que permita la construcci\u00f3n de un orden social y tecnol\u00f3gico mucho m\u00e1s adecuado que el actual, para garantizar la permanencia de la vida en la casa compartida de nuestro planeta azul (Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, 2009, p\u00e1g. 102).<\/p>\n<p>LA CORRIENTE NOCTURNA<\/p>\n<p>Encontramos casi el mismo planteamiento central en \u201cLa corriente nocturna\u201d\u00a0(Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, 2005). En este libro, Fern\u00e1ndez Col\u00f3n identifica una genealog\u00eda de autores venezolanos en cuya escritura alcanza su punto extremo, para decirlo con sus palabras:<\/p>\n<p>\u2026La ruptura con el marco gnoseol\u00f3gico y axiol\u00f3gico m\u00e1s all\u00e1 del cual ya no tiene validez el calificativo de <em>moderno<\/em>. Ellos han incursionado (\u00bfo provienen de?) un territorio prohibido, burlando la mirada de los guardianes de la ley de una raz\u00f3n perpleja ante <em>lo Otro<\/em>. (\u2026) la forma misma del ensayo se ha visto forzada a transmutarse: mito y poes\u00eda irrumpen en los momentos culminantes de la reflexi\u00f3n agitada de Liscano; la filosof\u00eda del lenguaje de Brice\u00f1o Guerrero encarna en personajes y acciones concretas, hasta disolverse en la corriente narrativa del ser y del decir; la teorizaci\u00f3n est\u00e9tica o teol\u00f3gica se fragmenta y estalla en Rojas Guardia al entregarse al erotismo de un leguaje surgido de la <em>m\u00fasica callada<\/em> del esp\u00edritu. Como un bote que se abandona tras haber cruzado el r\u00edo, el ensayo, en estos autores, se inmola a s\u00ed mismo en la otra orilla de la religiosidad, atra\u00eddo por el llamado de voces que resuenan m\u00e1s all\u00e1 de\u00a0 Occidente y hacen eco en la sensualidad numinosa del cuerpo textual\u00a0(Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, 2005, p\u00e1g. 117).<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez desarrolla un elogio al ensayo como g\u00e9nero literario, colocado en la frontera entre la filosof\u00eda y la literatura, que permite la expresi\u00f3n fragmentaria e intuitiva que demandan ciertos temas. Para ello, se apoya en las definiciones de te\u00f3ricos como Lukacs, Adorno, el mismo Juan Liscano. Encuentra en la obra de los escritores venezolanos que comenta, precisamente esa zona h\u00edbrida entre el lenguaje en funci\u00f3n figurativa, propia de la poes\u00eda y la literatura en general, y en funci\u00f3n reflexiva, que pertenece a la filosof\u00eda de todos los tiempos. Esta es, seg\u00fan \u00e9l, un rasgo de esa \u201ccorriente nocturna\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s adelante puntualiza Fern\u00e1ndez que los elementos de la obra de Liscano y de toda esa \u201ccorriente nocturna\u201d, son \u201cel acercamiento a la espiritualidad popular de filiaci\u00f3n ind\u00edgena o afroamericana recurrente en la extensa obra de Liscano; la nostalgia de Brice\u00f1o Guerrero por el para\u00edso perdido de su <em>discurso salvaje<\/em> americano; la perplejidad de la tradici\u00f3n criolla ante un inminente apocalipsis de la modernidad anunciado sard\u00f3nicamente por Julio Garmendia; y el trato reverencial de Rojas Guardia hacia estas mismas experiencias no cat\u00f3licas de la <em>at\u00e1vica experiencia religiosa<\/em>; evidencian que el desencanto antimoderno, com\u00fan a todos ellos, adem\u00e1s de responder al clima epocal de decadencia imperante en las metr\u00f3polis del capitalismo globalizado, expresa las palpitaciones de las venas no europeas que discurren bajo la epidermis de la cultura latinoamericana\u201d\u00a0(Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, 2005, p\u00e1g. 117) .<\/p>\n<p>Reconocemos en esta tematizaci\u00f3n, las mismas ideas que vuelven una y otra vez en la escritura de Gustavo. \u00c9l mismo pertenece a esa \u201ccorriente nocturna\u201d que comenta.<\/p>\n<p>Pero, desarrollando el enantiomorfismo de las formas de la oposici\u00f3n, Gustavo descubre en las b\u00fasquedas m\u00edsticas y \u201cnocturnas\u201d que comenta (y con las cuales guarda un emocionado respeto), posiciones que cuesta no caracterizar de <em>pol\u00edticas<\/em>: el rechazo a la civilizaci\u00f3n occidental, capitalista, moderna, dominada por la t\u00e9cnica, impulsada por una voluntad de subyugar a la Naturaleza, adem\u00e1s de explotar y alienar al propio ser humano. Los contemplativos no rechazan del todo el mundo de la acci\u00f3n, del debate en la plaza p\u00fablica de la ciudad. Al contrario, su disciplina m\u00edstica, su exploraci\u00f3n en los caudales subterr\u00e1neos donde el Yo se disuelve y se anuncia lo Sagrado, es una postura tambi\u00e9n de rechazo a una forma civilizatoria muy bien definida.<\/p>\n<p>COMPROMISO Y CRISISOLOGIA<\/p>\n<p>La incorporaci\u00f3n y desarrollo del pensamiento complejo, la reivindicaci\u00f3n de culturas definitivamente no occidentales, las de los ind\u00edgenas de Nuestra Am\u00e9rica, presentadas como alternativas civilizatorias por su concepci\u00f3n de unidad con la Naturaleza y una Buena Vida completamente diferente a la moderna, se replantea, con m\u00e1s fuerza argumentativa en \u201cLa transici\u00f3n latinoamericana\u2026\u201d, texto que inicialmente fue el de su tesis doctoral de Ciencias Sociales, menci\u00f3n Estudios Culturales, de la UC. Tambi\u00e9n el pensamiento complejo, espec\u00edficamente su teor\u00eda de las crisis o crisisolog\u00eda, es el marco conceptual que le sirve a Gustavo para pensar la nueva cartograf\u00eda pol\u00edtica de Am\u00e9rica Latina durante las primeras d\u00e9cadas del siglo XXI.<\/p>\n<p>Como se sabe, durante aquellos a\u00f1os, y se\u00f1aladamente despu\u00e9s de la victoria electoral de Hugo Ch\u00e1vez en Venezuela en 1998, Am\u00e9rica Latina entra en lo que se ha denominado la era de la \u201cnueva izquierda latinoamericana\u201d, del \u201cneopopulismo\u201d o del \u201cprogresismo\u201d, como \u00faltimamente normaliz\u00f3 el t\u00e9rmino el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO). Se percib\u00eda entonces que, m\u00e1s que una era de cambios, era un \u201ccambio de era\u201d lo que estaba aconteciendo, como se\u00f1alaba la ingeniosa frase de Rafael Correa. En Venezuela, en Brasil, en Bolivia, en Ecuador, en Uruguay, en Argentina, de nuevo en Nicaragua, incluso en Honduras, ganaban las elecciones, opciones pol\u00edticas que se identificaban con programas que enarbolaban el rechazo del neoliberalismo que hab\u00eda tenido graves consecuencias sociales en todas esas naciones. Otro rasgo distintivo de esta tendencia continental era el antiimperialismo, la aplicaci\u00f3n de pol\u00edticas sociales redistributivas que cambiaban completamente las prioridades, que antes hab\u00edan sido los equilibrios macroecon\u00f3micos, en beneficio de brindar a la poblaci\u00f3n m\u00e1s necesitada posibilidades de educaci\u00f3n e incluso de alimentaci\u00f3n. En los casos de Ecuador y sobre todo Bolivia, las nuevas constituciones incorporaron el principio de la Buena Vida, \u201cSumak Kawsai\u201d, que se remit\u00eda a la tradici\u00f3n \u00e9tica de las comunidades ind\u00edgenas y el respeto de la Naturaleza en clave ecol\u00f3gica. A esta tendencia hist\u00f3rica latinoamericana, Gustavo le dedic\u00f3 mucha atenci\u00f3n, y animaba sus impulsos pol\u00edticos.<\/p>\n<p>Por esos a\u00f1os, Gustavo Fern\u00e1ndez desarroll\u00f3 una intensa actividad: como profesor de la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n y luego del Doctorado de Ciencias Sociales de la UC, en un seminario que se convirti\u00f3 en una delicia de erudici\u00f3n: \u201cEst\u00e9tica y Sociedad\u201d. Tambi\u00e9n como organizador de eventos internacionales y cultivador de relaciones con intelectuales de toda Am\u00e9rica Latina, a trav\u00e9s de su colaboraci\u00f3n con el Gobierno de Venezuela. Adem\u00e1s, Gustavo se acerc\u00f3 a los movimientos ecol\u00f3gicos y ejerci\u00f3 la presidencia de la Asociaci\u00f3n Venezolana de Estudios del Caribe (AVECA), cuya convenci\u00f3n anual se realiz\u00f3 entonces en Valencia, y sus ponencias merecieron dos n\u00fameros completos de la revista \u201cEstudios Culturales\u201d, cuya direcci\u00f3n tambi\u00e9n la asumi\u00f3 entonces nuestro amigo.<\/p>\n<p>Asimismo, es de esos a\u00f1os los art\u00edculos militantes en \u201cAporrea\u201d y \u201cRebeli\u00f3n\u201d, algunos de los cuales dedic\u00f3 a denunciar la penetraci\u00f3n de la secta budista \u201cSoka Gakai\u201d en las Fuerzas Armadas y las universidades nacionales y experimentales, el premio al pensamiento cr\u00edtico por su ensayo \u201cLa revoluci\u00f3n venezolana: una cartograf\u00eda del cambio pol\u00edtico en la Am\u00e9rica Latina y caribe\u00f1a\u201d (2010), no publicado en papel todav\u00eda, aunque se pueda acceder a \u00e9l a trav\u00e9s de su blog.<\/p>\n<p>COMPROMISO Y REPLIEGUE EN LA INTIMIDAD<\/p>\n<p>Pero hubo un punto de inflexi\u00f3n hist\u00f3rico que podemos ubicar en los tiempos posteriores a 2013, el cual de una u otra manera sirve como marco interpretativo al giro de nuestro amigo hacia la noche de las verdades y la poes\u00eda.<\/p>\n<p>Ese a\u00f1o muere el caudillo de la \u201crevoluci\u00f3n bolivariana\u201d la cual fue objeto de reflexi\u00f3n en varios textos de Gustavo, donde se expres\u00f3 no poca esperanza en que ella representaba un nuevo camino para los pueblos latinoamericanos. De hecho, al reivindicar, por lo menos en el discurso, las ra\u00edces aut\u00f3ctonas e ind\u00edgenas de las luchas populares, as\u00ed como al colocar entre los objetivos del \u201cPlan de la Patria\u201d, el de \u201csalvar el Planeta\u201d, Ch\u00e1vez ech\u00f3 mano de una ret\u00f3rica muy atractiva para un pensador ecologista.<\/p>\n<p>Muere entonces Hugo Ch\u00e1vez no sin antes designar a su sucesor, Nicol\u00e1s Maduro. La econom\u00eda venezolana comienza a resentir el golpe a los precios del petr\u00f3leo principal producto de exportaci\u00f3n del pa\u00eds, debido a la crisis mundial del a\u00f1o 2008. En medio de algunas renuncias significativas de altos funcionarios del gobierno chavista, se evidencia la administraci\u00f3n deficiente de los ingentes recursos de lo que fue el \u00faltimo boom petrolero. La crisis comienza a manifestarse en la vida cotidiana con el r\u00e1pido y temible aumento de la inflaci\u00f3n, que pronto se convertir\u00eda en la hiperinflaci\u00f3n m\u00e1s alta del mundo. As\u00ed mismo, organismos internacionales reflejan en sus contabilidades la p\u00e9rdida acelerada del PIB de un pa\u00eds aparentemente rico, as\u00ed como en el trasegar diario por la vida, comienza a golpear la sensibilidad de los venezolanos el empobrecimiento generalizado y la par\u00e1lisis del aparato productivo. Comienzan a destaparse los hechos de corrupci\u00f3n cuyo mal olor ven\u00eda sinti\u00e9ndose de hac\u00eda a\u00f1os. En la calle, la movilizaci\u00f3n de los sectores opositores llega a un punto peligroso de violencia callejera, respondida por una represi\u00f3n que incluy\u00f3 denuncias de derechos humanos. Se habla entonces de \u201ccrisis compleja\u201d: un punto de inflexi\u00f3n en las contradicciones del sistema establecido que afecta, no s\u00f3lo a la econom\u00eda y la pol\u00edtica, sino la vida misma de instituciones tan esenciales como la Universidad y la cultura nacional en general.<\/p>\n<p>Pero adem\u00e1s, en varios pa\u00edses comienzan a retroceder las posiciones de los sectores \u201cprogresistas\u201d. Desde derrotas electorales (en Argentina) hasta maniobras parlamentarias para destituir a la presidenta Dilma en Brasil, renuncias en medio de actitudes personalistas de dirigentes que otrora merecieron respeto (el caso Evo Morales), golpes de estado y movimientos de masas, inician una tendencia que puede ilustrarse con el movimiento de retorno del p\u00e9ndulo pol\u00edtico del continente. Mientras tanto, y para empeorar la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de Venezuela, el gobierno norteamericano comienza a aplicar sanciones que terminan afectando a todos los dominios personales e institucionales, entre ellos la Universidad, espacio destacado de la Vita Activa de Gustavo.<\/p>\n<p>Las conversaciones y algunos textos de Gustavo de esta \u00faltima etapa, revelaban una creciente distancia, una amarga decepci\u00f3n, que fue abriendo una zanja entre las querencias del \u00a0pensador y la opci\u00f3n pol\u00edtica que antes hab\u00eda apoyado con diligencia en la escritura y en la labor organizativa de importantes eventos de di\u00e1logo con intelectuales de todo el continente. Se conoce la decisi\u00f3n del gobierno de entregar a la explotaci\u00f3n aur\u00edfera, ecocida por lo dem\u00e1s, de una importante franja de terreno: el arco minero del Orinoco. La sensibilidad ecol\u00f3gica y proindigenista de Gustavo obviamente se vio resentida por este paso que conduc\u00eda a la profundizaci\u00f3n del proyecto extractivista que hab\u00eda criticado en sus ensayos.<\/p>\n<p>Coinciden este distanciamiento y la profundizaci\u00f3n de la crisis nacional, con situaciones personales dif\u00edciles, una verdadera reestructuraci\u00f3n de su vida que lo obliga a centrar sus esfuerzos en la soluci\u00f3n de los problemas cotidianos. Su repliegue obligado en actividades de consecuci\u00f3n de los recursos m\u00ednimos necesarios para mantener su nueva familia, se ve compensado por el nacimiento de dos hijos que demandan todo su esfuerzo, en medio de una realidad personal\u00edsima que exig\u00eda un esfuerzo redoblado para simplemente garantizar lo m\u00e1s b\u00e1sico.<\/p>\n<p>La crisis compleja venezolana desintegr\u00f3 los espacios de la contemplaci\u00f3n y el saber. Las universidades, el espacio natural para el pensamiento, cada vez se parecieron m\u00e1s a ruinas de una civilizaci\u00f3n perdida. La violencia de la confrontaci\u00f3n pol\u00edtica no pod\u00eda ser el ambiente adecuado para un pensador de talante reservado e introvertido. Igualmente, las condiciones de la actividad pol\u00edtica cambiaron a una reestructuraci\u00f3n de las posiciones pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas, incluso a un repliegue propio de per\u00edodos de derrotas, en contraste con la emergencia de masas de la primera d\u00e9cada del siglo.<\/p>\n<p>EL GIRO HACIA LA M\u00cdSTICA Y LA POESIA<\/p>\n<p>Es en este contexto de replanteamiento hist\u00f3rico y existencial, cuando se produce en la vida de Gustavo, el giro hacia la poes\u00eda y el recogimiento m\u00edstico. Observamos en el amigo un retorno a los fervores religiosos de su infancia y juventud, inspirados en su atenci\u00f3n juvenil \u00a0hacia la m\u00edstica San Juan de la Cruz y la \u201ccorriente subterr\u00e1nea\u201d de la literatura venezolana, en el camino entrevisto por Juan Liscano, Brice\u00f1o Guerrero, Rojas Guardia y otros, que le hab\u00edan abierto las puertas a las b\u00fasquedas espirituales del Oriente y de las civilizaciones ind\u00edgenas. Llam\u00f3 la atenci\u00f3n de Gustavo, el pensador, la posibilidad de una \u201cetnocr\u00edtica\u201d que combinara las ventajas explicativas del pensamiento complejo con una hermen\u00e9utica que tuviera como referentes esenciales las tradiciones culturales\u00a0 de origen ind\u00edgena y africano de los pueblos latinoamericanos. Conversamos sobre el di\u00e1logo entre esta etnocr\u00edtica, cuyas l\u00edneas gruesas esbozaba junto a un equipo de investigadores del Departamento de Lengua y Literatura de la Facultad de Ciencias de la Educaci\u00f3n de la UC, y las posibilidades de una hermen\u00e9utica pol\u00edtica que se refiriera a la interpretaci\u00f3n colectiva que realizaban los pueblos de sus tradiciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, Gustavo prest\u00f3 atenci\u00f3n, sumergido en lo que era su real vocaci\u00f3n de pensador, a las lecturas que en Asia se realizaban de Heidegger y Nietzsche, como evidenciar\u00eda en el pr\u00f3logo al libro <em>El zool\u00f3gico de Nietzsche<\/em> (Puerta, 2021). \u00a0De esos autores lo que le interesa es precisamente esa zona donde la filosof\u00eda y la poes\u00eda se mezclaban.<\/p>\n<p>Sin abandonar las alturas del pensamiento al estilo de los grandes contemplativos, Gustavo escribe poes\u00eda, a la manera de los poetas m\u00edsticos espa\u00f1oles que tanto admir\u00f3 y analiz\u00f3 desde todos los lados posibles. Con si misma m\u00e9trica, con una sensibilidad similar pero en un contexto hist\u00f3rico completamente diverso, que le daba otras significaciones extraordinarias. Su sensibilidad correspondi\u00f3 a su vida, de donde brotaron los poemas familiares y a la vez m\u00edsticos donde sus padres, sus hijos, su esposa, pero sobre todo Jesucristo, la Virgen, los santos, son el motivo central.<\/p>\n<p>Al mismo tiempo, retomado el impulso de su fe, asume la b\u00fasqueda de nuevos referentes espirituales, en este caso el del beato Charles de Foucault, m\u00e1ximo referente de la llamada \u201cespiritualidad del desierto\u201d, un exmilitar franc\u00e9s que, luego de una carrera exitosa en su oficio de armas, sufre una transformaci\u00f3n tan radical que se entrega a su vocaci\u00f3n por la santidad y la contemplaci\u00f3n, y se hizo ermita\u00f1o en las Tierra Santa.<\/p>\n<p>No es casual entonces que la poes\u00eda cuya lectura acompa\u00f1\u00f3 su muerte, en pleno homenaje al Monse\u00f1or Henr\u00edquez, hubiese mostrado una contemplaci\u00f3n a la imagen de Jes\u00fas en la cruz. La vocaci\u00f3n del pensador hab\u00eda derivado hacia la b\u00fasqueda de la experiencia extrema del contacto directo con la Divinidad, expresado (quiz\u00e1s le hubiese gustado llamarla m\u00e1s bien \u201cbalbuceado\u201d) en una poes\u00eda que se construy\u00f3 siguiendo los c\u00e1nones de la cl\u00e1sica poes\u00eda de la Edad de Oro espa\u00f1ol.<\/p>\n<p>UNA PREGUNTA FINAL<\/p>\n<p>Luego de resumir apretadamente la vida y obra de mi amigo Gustavo Fern\u00e1ndez, llena de sugerentes caminos y b\u00fasquedas, rumbos contradictorios, amargas decepciones y ricas referencias y pensamientos, nos queda una pregunta por hacer con la cual queremos cerrar este ensayo, incompleto y extenuado en su final, pues no tengo, obviamente, una respuesta definitiva. \u00bfNos muestra esta vida, las tensiones propias de un hombre que ten\u00eda una profunda vocaci\u00f3n de pensador, pero tambi\u00e9n de militante y, finalmente, de m\u00edstico, y por el otro, el hombre que lucha por llevar una vida digna con su familia? \u00bfSon estas las opciones que le quedan a los intelectuales venezolanos en medio de la m\u00e1s profunda crisis hist\u00f3rica de Venezuela, que han disuelto incluso los espacios m\u00e1s propios de su rumiar pensamientos y poes\u00eda?<\/p>\n<p>Tal vez una relectura de su obra, de sus ensayos, art\u00edculos y poes\u00eda, nos d\u00e9 la clave de una respuesta siempre insinuada, esbozada, en la frontera entre la filosof\u00eda y la literatura, territorios explorados ampliamente por nuestro amigo Gustavo Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p><strong>Trabajos citados<\/strong><\/p>\n<p>Arendt, H. (1974). <em>La condici\u00f3n humana.<\/em> Barcelona: Paidos editorial.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, G. (2005). <em>La corriente nocturna.<\/em> Caracas: Monte \u00c1vila Editores.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, G. (2009). <em>Llama de amor viva. Ensayo sobre la m\u00edstica de San Juan de la Cruz.<\/em> Caracas: El perro y la rana.<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, G. (2010). <em>La revoluci\u00f3n venezolana: una cartograf\u00eda del cambio pol\u00edtico en la Am\u00e9rica Latina y caribe\u00f1a.<\/em> Obtenido de https:\/\/culturacaribe.blogspot: https:\/\/culturacaribe.blogspot.com\/2010\/03\/la-revolucion-venezolana-una.html?m\u00a11<\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Col\u00f3n, G. (2012). <em>La transici\u00f3n latinoamericana. Crisis capitalista y construcci\u00f3n de alternativas.<\/em> Berl\u00edn: Editorial Acad\u00e9mica Espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Puerta, J. (2021). <em>El zool\u00f3gico de Nietzsche.<\/em> Ecuador.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jesus-puerta\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes\u00fas Puerta Escribir sobre la obra de Gustavo Fern\u00e1ndez entra\u00f1a para m\u00ed una gran dificultad. No puedo evitar el lenguaje personal: eso es imposible, cuando se ha conocido y se ha profundizado en una amistad, mediada por proyectos comunes y conversaciones intensas. 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