{"id":4514,"date":"2022-05-22T20:03:18","date_gmt":"2022-05-22T20:03:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4514"},"modified":"2024-09-28T14:55:18","modified_gmt":"2024-09-28T19:25:18","slug":"dos-cuentos-de-jesus-ernesto-parra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-jesus-ernesto-parra\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Jes\u00fas Ernesto Parra"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Voz en off sobre el mirador<\/h3>\n\n\n\n<p>Detr\u00e1s de ellos se dibuja la curva de un cerro donde se oculta el cementerio de la ciudad. No es extra\u00f1o que ese mont\u00edculo que emerge con altivez hacia la carretera, en la regi\u00f3n donde el mar se transforma m\u00e1s en un camino que en un paisaje, el lugar lleve ese nombre. Cerro Pante\u00f3n. Por encontrarse m\u00e1s alto que la mayor\u00eda de los cerros de Valpara\u00edso, y aun as\u00ed mucho m\u00e1s cerca del mar, en este accidente se encuentran los dos mundos que hacen a este puerto. Por un lado las serran\u00edas que coronan la ciudad hasta llegar a ese punto; por el otro, sellando con sus constantes bramidos esa frontera dimensional, est\u00e1 el oc\u00e9ano Pac\u00edfico que, por las magnitudes que toma al chocar contra las rocas que hacen fondo del precipicio o con s\u00f3lo contemplarlo en esa tarde y desde semejantes alturas, bien podr\u00eda llevar el nombre de oc\u00e9ano Infinito<\/p>\n\n\n\n<p>Al borde de la carretera, junto al cerro, se halla dispuesta una terraza para paseantes. Se pueden estacionar los carros de quienes, antes de emprender el curso hacia el profundo sur, desean realizar la \u00faltima mirada sobre el puerto y su ciudad. Desde ese modesto risco se dominan las lomas que hacen hombros y las playas que hacen faldas de Valpara\u00edso. Con algo de suerte puede, ese viajero an\u00f3nimo, definir a lo lejos alg\u00fan barco que se pierde en el horizonte, el tren que cruza por la costa, la vida de la ciudad que ya comienza a ser pasado. Y, m\u00e1s a\u00fan, basta con caminar pocos metros para encontrarse con el precipicio inevitable. Al fondo de \u00e9ste, descendiendo la mirada como quien busca el abismo, el llanto de las piedras azotadas por el mar. De ellas emerge un aliento org\u00e1nico, lleno de siglos de vida, de especies insospechadas y una belleza fatal, casi homologables a la que despide el metal del oc\u00e9ano o la que reza en silencio el conjunto de l\u00e1pidas que reposan a las espaldas de ese menudo sendero.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante tanto espect\u00e1culo contemplativo, es el lamento de las gaviotas el que nos trae de vuelta a la realidad. En su espect\u00e1culo a\u00e9reo, las gaviotas recuerdan que a\u00fan \u2013quien las contempla\u2013 est\u00e1 entre el mundo de los vivos, que si bien toda frontera es paso e iniciaci\u00f3n, tambi\u00e9n es oportunidad para rehacer el camino de vuelta. Nada es definitivo entonces en ese mirador , generalmente desocupado, pocas veces visitado y vigilado por aquellos que no dejan de mirar el oc\u00e9ano sin preguntarse c\u00f3mo llegaron hasta la muerte.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Vietnam<\/h3>\n\n\n\n<p>Lo llaman Vietnam porque parece zona de combate. Al menos eso asemeja a primera vista. De esas analog\u00edas inmediatas que hacemos al entrar a una habitaci\u00f3n. Paredes verdes, cuerpos tendidos en el suelo, un extra\u00f1o olor a nafta y muerte, ruido, mucho ruido. Los Dos Caminos, Valencia II, piso 13, 13-3. Un combate sostenido durante veinticuatro horas. Un saldo igual de consistente: muchas botellas por d\u00eda, jeringas a disposici\u00f3n, sexo en ba\u00f1os oscuros, alguien que grita que cree que es Dios, alguien que grita que no hay hielo, alguien que responde que nunca hubo hielo, que para qu\u00e9. Esos alguien somos nosotros. Los vietnamitas.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos llaman vietnamitas porque vivimos en guerra.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer Viera me dijo que no recordaba cu\u00e1ntos d\u00edas llev\u00e1bamos sin dormir. Que quiz\u00e1 el tiempo ya no transcurr\u00eda, que hab\u00edamos conseguido algo parecido al nirvana y que nunca necesitar\u00edamos del tiempo. Desde lejos, Ferdinando le grit\u00f3 a Viera que se callara. Viera hizo silencio. Viera tiene raz\u00f3n. En la guerra no hay tiempo. En esta balacera interminable de tabaco y asfalto, discos compactos que son espejos vac\u00edos, personas bailando la metralla del beat, el tiempo es un recipiente lleno de aire. Un eco de algo que pudo ser pero que en medio del humo -\u00bfes de d\u00eda? \u00bfde noche? \u00bfcu\u00e1ndo cerramos la cortina?- no sabemos de su textura, no precisamos su rostro. Solo disparos, y alguien que grita. Alguien que quiere entrar.<\/p>\n\n\n\n<p>Gente que entra y sale. Perdimos la cuenta de los d\u00edas que llevamos sin dormir y aun as\u00ed de este sitio no dejan de entrar y salir personas. Algunos vienen de esa regi\u00f3n desmovilizada que llaman realidad. Algunos sin pensarlo demasiado salen espantados ante el espect\u00e1culo. Otros, vienen buscando algo que solo pocos logran reconocer. Como si lo olieran desde lejos, como si vieran las columnas de humo que arrasan a los bosques sin piedad. Otros solo andan de pasada, una especie de turismo de fiestas extremas, paseo por un parque tem\u00e1tico de los excesos. Otros se dejan llevar. Y no se marchan nunca.<\/p>\n\n\n\n<p>Anoche, por cierto, pens\u00e9 que la chica que dorm\u00eda a mi lado estaba muerta. Luego de una hora de silencio y cuerpos quietos, no respond\u00eda cuando la sacud\u00eda. Me levant\u00e9 de la cama simulando no querer despertarla. Comenzaba a amanecer y alguien mor\u00eda en mi cama. Pens\u00e9 que si la chica estaba muerta igual daba un minuto m\u00e1s, o menos. Que hab\u00eda sucedido de todo, y que antes de caer dormida me cont\u00f3 que cuando peque\u00f1a se hac\u00eda llamar Estrella. Estrella la ni\u00f1a que brilla cuando duerme. Me pareci\u00f3 hermoso. Me hab\u00eda dormido con su historia. Mientras pensaba en Estrella la ni\u00f1a muerta intent\u00e9 recordar alguna oraci\u00f3n frente a la ventana que daba a la avenida desierta. Nota mental: cuando alguien muere se suelen decir oraciones. Me esforc\u00e9 en silencio pero no di con ning\u00fan verso. Ning\u00fan salmo. Nada que recordara que somos solo ceniza y un poco de humo. Encend\u00ed un cigarrillo. Humo y cenizas. Detr\u00e1s de m\u00ed, la voz de la chica me pregunt\u00f3 qu\u00e9 hora era. Le dije que eran las cuatro. Las cuatro de la ma\u00f1ana de un martes de ceniza. Creo que no me entendi\u00f3. Qu\u00e9 importa.<\/p>\n\n\n\n<p>Sucede que otras veces suena el tel\u00e9fono. A veces bajamos el volumen de la m\u00fasica, se pacta una tregua cuando dormimos, o mientras alguien intenta cocinar infructuosamente tres ollas de pasta bolognesa. Y suena el tel\u00e9fono. El tel\u00e9fono es la singularidad en nuestro presente continuo. Un hilo que conecta con unas voces que suenan como de otra \u00e9poca, como discos viejos y llenos de texturas. Gente ansiosa que intenta subir hasta el treceavo piso donde aun contin\u00faa la fiesta de los vietnamitas. La mayor\u00eda de las veces es alguien preguntando por Tellez, o alg\u00fan amigo desesperado que se qued\u00f3 sin proveedor, que se qued\u00f3 sin gasolina, que escucha voces en un piano, que siente unas ganas irrefrenables de saltar desde un balc\u00f3n o que piensa que efectivamente \u2013 dados los \u00faltimos hechos- se est\u00e1 convirtiendo en gato.<\/p>\n\n\n\n<p>A veces nos llama la casera.<\/p>\n\n\n\n<p>A nuestra casera le encanta amenazarnos por tel\u00e9fono. Es la n\u00e9mesis a trav\u00e9s de un cable marcando siete n\u00fameros 767 41 77. Suele llamar a eso de las once de la ma\u00f1ana. Nos turnamos para atenderle y recibir la dosis de insultos mientras le decimos que no somos el que somos. Cecilia \u2013 as\u00ed es como se llama la bruja- es un servicio despertador bastante fiel. Mientras le atendemos alguien hace algo de comer, otros juegan a pegarle limones a una ambulancia que pasa con estruendo por la calle, o Ana aprovecha para levantar a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p>Solemos cambiarnos las identidades al tel\u00e9fono con Cecilia. Culpar al otro por las quejas de los vecinos, porque Viera lanz\u00f3 anoche una botella contra el techo de un carro, porque escucharon unos aullidos de mujer a eso de las dos de la madrugada, porque dicen que vendemos drogas, porque la \u00faltima vez Patsy se vomit\u00f3 en el ascensor lleno de tiernos ancianitos europeos y pidi\u00f3 perd\u00f3n diciendo que no le gustaba la ensalada capresa, porque una vez lanc\u00e9 una maldici\u00f3n mohawk en medio del estacionamiento mientras danzaba a la lluvia,&nbsp; porque aseguran que somos homosexuales, pederastas, drogadictos, sat\u00e1nicos, extraterrestres, comunistas, maleducados, suicidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi casera al tel\u00e9fono \u2013qu\u00e9 dulzura de mujer- amenaza con lanzarnos la Guardia Nacional. Y me pregunto, qu\u00e9 significar\u00e1 en las mentes de toda esa gente la combinaci\u00f3n de esas dos palabras.&nbsp; Guardia + Nacional. Sobre todo despu\u00e9s de leer un sobre que dur\u00f3 un par de d\u00edas sobre la mesa del comedor y que ahora tengo en las manos. Dejo delicadamente la bocina del tel\u00e9fono y Cecilia \u2013mi se\u00f1ora casera, desde el disco de pasta del pasado- habla con el aire. Vuelvo a leer. Ahora para todos:<\/p>\n\n\n\n<p>Res. Valencia II<\/p>\n\n\n\n<p>Junta de Condominio<\/p>\n\n\n\n<p>Mediante la presente les informamos que debido a la probada incursi\u00f3n en hechos de dudosa moralidad y presumi\u00e9ndose la concreci\u00f3n de graves delitos por parte de los habitantes del apartamento que Ud. habita, hemos tomado la decisi\u00f3n de sugerirles el desalojo del mismo. Contrario a esto nos veremos en la obligaci\u00f3n de hacer uso de la Ley de Propiedad Vertical y expulsarlos de la comunidad, haciendo, al mismo tiempo, las respectivas denuncias al Comando Antidrogas de la Guardia Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Att. La Comunidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Le\u00eddo en voz alta este texto causa mucha risa entre los vietnamitas, como ahora. Le\u00eddo en voz alta este texto es un excelente texto humor\u00edstico. Sobre todo hoy que tenemos fiesta. No sabemos por cu\u00e1l de todas las razones, pero una de esas fuerzas que nos mantiene en pie decidi\u00f3 que esta es la fecha. Hoy tenemos fiesta y vendr\u00e1n todos por su pedazo del vac\u00edo. Vendr\u00e1n todos aunque no sabemos cu\u00e1ntos somos. Somos incontables. Somos un maldito mont\u00f3n de gente.<\/p>\n\n\n\n<p>Nos llaman Legi\u00f3n porque somos muchos.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces. Metra con dos horas sobre los platos y haciendo eco del Clap-Hop, ese g\u00e9nero pasado por Vodka que consiste en toda aquella m\u00fasica que hace que juntas las palmas \u2013 a un golpe- produzcan un raro y c\u00f3ncavo sonido. Todos chocan sus palmas y el ritmo se hace m\u00e1s que ritmo. Es como si pate\u00e1ramos el suelo para que los muertos se levanten de su tumba saltando trece pisos. Por supuesto, a bailar. Clap. Y van dos, tres, cuatro, horas de fiesta. Clap. Y alguien me toma del brazo y hola mi rey ten\u00eda d\u00edas pensando que podemos volar en pedazos la ciudad mientras me lames el cuello. Clap. Y la ciudad de noche no parece un pesebre, parece las esquirlas de una bomba o un d\u00ednamo como le gusta decir a Boris. Clap. Y hace tantos d\u00edas que no salgo a tomar fresco en este balc\u00f3n. Clap. Y oye ten\u00eda tiempo que no te ve\u00eda qu\u00e9 es de tu vida. Clap. And baby one more time, we\u2019re gonna celebrate.<\/p>\n\n\n\n<p>Me sent\u00e9 con unas chicas en el sof\u00e1 y me contaban que hoy iban con todo. Les pregunt\u00e9 que cu\u00e1nto era eso y despu\u00e9s de re\u00edrse me dijeron que la noche complica los corazones que, s\u00ed, soy una cosa seria. Me ofrec\u00ed a darles un paseo por la casa. Mostrar nuestras instalaciones con su anecdotario:<\/p>\n\n\n\n<p>Sala Principal: Mejor conocida como el sitio del piano. Aunque ac\u00e1 transcurre la mayor\u00eda de los eventos, es solo un sitio de paso. La sala es una especie de punto de fuga para quienes vayan a la cocina por tragos, para quienes vayan al ba\u00f1o a follar o vomitar, o para quienes prefieran las habitaciones para follar, ir por tragos, bailar, fumar algo, y por qu\u00e9 no, vomitar.<\/p>\n\n\n\n<p>El piano: El piano es una sala en s\u00ed mismo. El piano es el lugar donde se depositan todos los demonios de esta casa. Esos demonios salen al mundo cuando a Gonzo se le ocurre tocar el piano a las tantas de la ma\u00f1ana y le da por terminar el jamming con un palo de golf repetidas veces sobre ese inmenso piano de cola.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1rbol de Navidad: Nosotros nunca dejamos de festejar, por eso todos los d\u00edas, en esta casa, es Navidad. Nota importante. Cuando viene, C\u00e9sar, duerme debajo de este \u00e1rbol. Creo que lo llaman econom\u00eda de los recursos o dispositivos m\u00faltiples.<\/p>\n\n\n\n<p>Cocina: \u00bfLlegamos a cocinar realmente algo en este sitio? M\u00e1s all\u00e1 de algunas pailas este lugar es de conversa y desapego. Alguien que pierde, alguien que no encaja, alguien que no sabe d\u00f3nde esta, tiene en este sitio excusa perfecta. Ac\u00e1 hay muchas botellas.<\/p>\n\n\n\n<p>Habitaciones: Bueno, no tengo mucho que decir al respecto. Todos los datos est\u00e1n detr\u00e1s de las puertas.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que s\u00ed quisiera comentar, ahora que las cosas terminan de esta manera, ahora que hace tan buen clima ac\u00e1 arriba, es que los vecinos no han dejado de golpear la puerta toda la noche. No les ha bastado con verme con malos ojos cuando los invit\u00e9 a un\u00edrsenos, ni siquiera les satisfizo el hecho de intentar una maniobra de linchamiento con un grupo de amigos que llegaban. Mis vecinos son buenos vecinos. Mis vecinos act\u00faan en manada.<br>Lleg\u00f3 la hora de las manadas. No hab\u00eda querido escucharlos pero sab\u00eda que esas sirenas ven\u00edan por nosotros. Los hab\u00eda visto desde le balc\u00f3n y prefer\u00ed ir por las chicas por aquello de ser buen anfitri\u00f3n. O por aquello de que la m\u00fasica que Metra soltaba estaba cada vez mejor, como nunca antes. No esper\u00e1bamos una visita tan temprana, y tan activa, como la que llevaban a cabo abajo sobre los que estaban en la calle, nuestros queridos amigos de la Guardia Nacional.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras pensaba a qu\u00e9 naci\u00f3n pertenec\u00eda aquella Guardia que golpeaba a mis amigos en la planta baja de nuestras residencias Valencia I y Valencia II, lleg\u00f3 la se\u00f1al. La se\u00f1al era una canci\u00f3n que saliendo por el altavoz dec\u00eda: que vamos a eso, que lo tomemos, que las tropas est\u00e1n encendidas, m\u00e1s profundo, durmiente que busca el sue\u00f1o leve. Y joder como nos gusta esa canci\u00f3n. Esta es una perfecta canci\u00f3n Clap-Hop. Todos a las palmas y sabemos qu\u00e9 hacer. Y dice: Get On\/ And Watch Out\/ Before I Killed All.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahhh Ahhh Ahhhh Ahhhh Ahhhh.<\/p>\n\n\n\n<p>El primero en volar fue Viera. Todos entendimos qu\u00e9 hac\u00eda porque Patsy lo sigui\u00f3 sin preguntar y nadie dijo nada porque las palmas continuaban y la Guardia Nacional tendr\u00eda \u2013 ahora que los vecinos lo pidieron- el mejor de los recibimientos. La Guardia Nacional ser\u00eda bombardeada desde nuestro piso trece por nuestras tropas. La Guardia Nacional sabr\u00e1 que no estamos jugando, que nosotros estamos en guerra y que \u2013Clap- vamos por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Saltando desde el balc\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Viera que salta.<\/p>\n\n\n\n<p>Tellez que salta.<\/p>\n\n\n\n<p>C\u00e9sar que salta.<\/p>\n\n\n\n<p>Sara que salta.<\/p>\n\n\n\n<p>Las chicas del s\u00f3fa que saltan.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos que saltan.<\/p>\n\n\n\n<p>La Guardia Nacional sabr\u00e1 que tenemos alas y que ahora que lo pienso desde ac\u00e1, desde el cielo, todos en formaci\u00f3n y a punto de impactar, la ciudad efectivamente parece un pesebre.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jesus-ernesto-parra\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicados en: https:\/\/ficcionbreve.org\/ y https:\/\/cuatrocuentos.wordpress.com, respectivamente.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Voz en off sobre el mirador Detr\u00e1s de ellos se dibuja la curva de un cerro donde se oculta el cementerio de la ciudad. 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