{"id":4478,"date":"2022-05-21T19:30:31","date_gmt":"2022-05-21T19:30:31","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4478"},"modified":"2023-11-24T18:30:58","modified_gmt":"2023-11-24T18:30:58","slug":"el-pais-odontologico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-pais-odontologico\/","title":{"rendered":"El pa\u00eds odontol\u00f3gico"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Elisa Lerner<\/h4>\n<p>Personajes:<\/p>\n<p>MUJER:\u00a0alrededor de 30 a\u00f1os. Cabellos oscuros. Mirada muy aguda. Elegante. De uno de sus hombros hacia la espalda cae un \u201cecharpe\u201d que ella pondr\u00e1 en movimiento con alguna intensidad en ciertos momentos que dejaremos a la imaginaci\u00f3n de los\u00a0lectores.<\/p>\n<p>MUCHACHA:\u00a0unos 20 a\u00f1os. Bastante ingenua. Rubia. En el pelo un cintillo pl\u00e1stico, de los econ\u00f3micos (no llega a valer un d\u00f3lar al \u00a0 cambio actual de nuestra moneda).<\/p>\n<p>Durante el desarrollo de la pieza las dos mujeres deber\u00e1n\u00a0mantener en lo posible una actitud de tiesura, como de\u00a0marionetas o de robots. No deben sonre\u00edr jam\u00e1s.<\/p>\n<p>Sitio: Un caf\u00e9 de la ciudad. Varias mesas. Las dos mujeres est\u00e1n sentadas frente a una. De lo alto del escenario y hacia su centro est\u00e1 colgado un cuadrado de hojalata que dice: \u201cEl Vasto Diente.\u00a0Caf\u00e9 para poetas, pintores y mim\u00e9ticos\u201d. A su vez del cuadrado pende una fina cuerda y desde ella se mueve como insegura escultura m\u00f3vil, un colmillo bastante visible que recuerda los\u00a0cuernos de la artesan\u00eda \u201cbeatnik\u201d.<\/p>\n<p>Un locutor obsequioso.<\/p>\n<p>MUJER: \u00bfLo que t\u00fa quieres es escribir?<\/p>\n<p>MUCHACHA: Quiero escribir mucho.<\/p>\n<p>MUJER: Escribir es para damas rentables. Para escribir no basta poseer un l\u00e1piz, comprado en la papeler\u00eda m\u00e1s pr\u00f3xima.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfNo bastan un l\u00e1piz, una cuartilla?<\/p>\n<p>MUJER: Una solitaria cuartilla es un simple estremecimiento nupcial.<\/p>\n<p>MUCHACHA (Estribillo infantil):\u00a0Quiero escribir.<\/p>\n<p>MUJER: Pero, \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n tus rentas? \u00bfTienes alguna colecci\u00f3n pl\u00e1stica? \u00bfNo posees Vasarelys? \u00bfNi un L\u00e9ger?<\/p>\n<p>MUCHACHA: S\u00f3lo me interesa la palabra po\u00e9tica, las cer\u00e1micas que pueden esplender en medio de t\u00faneles.<\/p>\n<p>MUJER: Si un escritor es coleccionista de cuadros termina por escribir maravillas, cat\u00e1logos.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Estoy\u2026 estoy\u2026 para ayudarme intentando buscar un cargo en un Instituto de Cultura.<\/p>\n<p>MUJER: \u00bfQu\u00e9 vas a responder a los cuestionarios que te entreguen? \u00bfVas a decir qu\u00e9 escribes?<\/p>\n<p>MUCHACHA: Oh, no. No soy una escritora. No aparec\u00ed en la reciente antolog\u00eda de la respetable revista latinoamericana, \u201cEl gato planetario y en fragmento\u201d.<\/p>\n<p>MUJER: Escritor es el que s\u00f3lo quiere sus palabras.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Pero no tengo rentas\u2026<\/p>\n<p>MUJER: S\u00e9 lo que sigue. Est\u00e1 recogido en cinta magnetof\u00f3nica. Porque estamos recogiendo muchas voces y sonidos humanos en infinitas cintas magnetof\u00f3nicas. En nuestro pa\u00eds no sabemos cu\u00e1ndo vuelve de nuevo el silencio, el suplicio para la voz, la palabra y el di\u00e1logo. Pero esta vez estaremos m\u00e1s preparados. Estamos grabando aun las entrevistas m\u00e1s insulsas. Si se nos negase otra vez la libertad, la claridad, pondr\u00edamos en movimiento esas voces que hemos ido almacenando en cintas grabadoras para que se escuchen en plazas y pavimentos como el canto de un l\u00facido oc\u00e9ano. Pero escucha la voz del grabador.<\/p>\n<p>VOZ DEL GRABADOR: \u00bfNing\u00fan cuadro de Vasarely? \u00bfDe Jasper Johns? \u00bfNinguna reproducci\u00f3n siquiera?<\/p>\n<p>MUJER: Es mejor no tener reproducciones: toda reproducci\u00f3n es mim\u00e9tica. Pero un mim\u00e9tico consigue un cargo con mayor rapidez.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Un mim\u00e9tico \u00bftiene algo que ver con Marta Traba?<\/p>\n<p>MUJER: Un peque\u00f1o mim\u00e9tico va los domingos a las exposiciones de las galer\u00edas con la fluidez y soltura que ha adquirido durante la semana yendo al supermercado \u201cCada\u201d. Un mim\u00e9tico nada tiene que ver con Marta Traba.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Usted \u00bfle tiene miedo a Marta Traba?<\/p>\n<p>MUJER (Canta acompa\u00f1ada con m\u00fasica de guitarra el\u00e9ctrica del gusto de las patotas intelectuales, entremezclada con la canci\u00f3n con que hace 20 a\u00f1os presentaron un programa infantil radial de la \u201cAvena Quaker Oat\u2019s\u201d):\u00a0\u00bfQui\u00e9n le tiene miedo a Marta Traba? \u00bfA Marta Traba?<\/p>\n<p>MUCHACHA: (Canta con voz m\u00e1s d\u00e9bil, arrastrada):\u00a0A Marta Traba. A Marta\u2026<\/p>\n<p>MUJER: Este canto es un asunto serio, un asunto extremo. Cantas mal. Tu voz luce desfalleciente, sin fuerzas. Vamos. Comienza de nuevo. \u00bfQui\u00e9n le tiene miedo\u2026?<\/p>\n<p>MUCHACHA (Voz cada vez menos audible):\u00a0\u2026a Marta Traba?\u00a0(Grita).\u00a0Tengo miedo.(Pausa. La voz es ahora calma)\u00a0Dame la llave.<\/p>\n<p>MUJER (Con cierta rigidez le entrega una llave oxidada de alguna dimensi\u00f3n): Aqu\u00ed la tienes. Cuando uno tiene miedo se rodea de llaves oxidadas.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Si mi llave est\u00e1 oxidada, \u00bfpodr\u00e9 escribir? Si mi llave est\u00e1 oxidada, \u00bfconseguir\u00e9 el cargo?<\/p>\n<p>MUJER: Claro que s\u00ed. Eres una joven. Una controversia en expectativa. Todav\u00eda por algunos a\u00f1os el fuego de tus onom\u00e1sticos alumbrar\u00e1 tu rostro sin destruirlo. Pero debes decir que eres odont\u00f3loga.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfQu\u00e9 tiene eso que ver con un Instituto de Cultura?<\/p>\n<p>MUJER: Mucho. Mucho. Existe una Venezuela odontol\u00f3gica, del diente. No de la mente.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfEs real, poco fidedigna?<\/p>\n<p>MUJER: Es muchas veces la que otorga los cargos. Es necesario que construyas, como han hecho otros artistas de la ciudad, un vasto diente nutrido de los propios vencimientos y derrotas. Un vasto diente que jam\u00e1s sea aclarado por tersas salivas de amor. Vasto diente que esplenda como fiero sem\u00e1foro.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Que esplenda como fisicrom\u00eda.<\/p>\n<p>MUJER: Sem\u00e1foro.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Fisicrom\u00eda.<\/p>\n<p>MUJER y MUCHACHA (Al un\u00edsono):\u00a0Fisicrom\u00eda.<\/p>\n<p>MUCHACHA: A usted, \u00bfrealmente le preocupa la literatura? \u00bfUsted es una escritora?<\/p>\n<p>MUJER: \u00bfCrees que soy escritora porque me interesa la pornograf\u00eda? La pornograf\u00eda es una metaf\u00edsica de lo cotidiano. Surge como un violento y abstracto humor despu\u00e9s que muchos combates no pudieron llevarse a la realidad. Una pornograf\u00eda sin abstracci\u00f3n, sin ideas, es algo completamente est\u00fapido.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Pero usted es una escritora. Una porn\u00f3grafa abstracta.<\/p>\n<p>MUJER: En absoluto. Soy Sangr\u00eda, la harp\u00eda festiva.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00a1Una poetisa pop!<\/p>\n<p>MUJER: No.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfUna poetiza ginecol\u00f3gica?<\/p>\n<p>MUJER: Soy una farsante. Una impostora. Hasta hace poco escrib\u00ed art\u00edculos e incluso una pieza de teatro.<\/p>\n<p>MUCHACHA (Gran anonadamiento):\u00a0Yo cre\u00ed que los \u00fanicos dramaturgos eran Chalbaud, Chocr\u00f3n y Cabrujas.<\/p>\n<p>MUJER: Advino una democracia poco memoriosa. Donde no hay memoria no hay verdad. Advinieron muchos j\u00f3venes. Ning\u00fan joven tiene memoria.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Conoc\u00eda muchos de esos j\u00f3venes entre vulnerables destrucciones. Fui uno de ellos. Pero ahora sus rostros se alejan de m\u00ed como ilustraciones de alfombras en movimiento. A veces temo haber perdido en los espacios la espl\u00e9ndida valija errante de un cosmonauta.<\/p>\n<p>MUJER: Ahora soy una transportista de la cultura.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfDe la impostura?<\/p>\n<p>MUJER: Estoy dentro de la odontolog\u00eda cultural del pa\u00eds.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Usted, \u00bftambi\u00e9n posee el vasto diente?<\/p>\n<p>MUJER: Se empieza por poseer una pintura cin\u00e9tica. Luego se obtienen extensos colmillos, incisivos. Arrend\u00e9 un inmenso cami\u00f3n. All\u00ed semanalmente coloco los cuadros que los pintores exponen en el Museo y galer\u00edas. Luego los traslado a la estaci\u00f3n de televisi\u00f3n donde trabajo. Cuando doy comienzo al programa de T.V. que me ha sido encomendado, estoy fatigada, he quedado muy ajetreada con los vaivenes y azares de la mudanza. De manera que no digo nada durante su transcurso. Pero esta vez la tarea se hace m\u00e1s f\u00e1cil. Lo que hago es desplazar cuadros de un sitio a otro del estudio de televisi\u00f3n con la agilidad que he ido ejercitando en los transportes del cami\u00f3n, en medio de inenarrables penurias f\u00edsicas.<\/p>\n<p>MUCHACHA: Escribir es a veces como un nav\u00edo que se nos escapa\u2026 Una victoriosa botella de vino que estalla en pedazos y que no mancha manteles sino algo m\u00e1s arduo e intenso con lo cual nacimos.<\/p>\n<p>MUJER: Di escritora para el orgullo de tus propias colinas.<\/p>\n<p>(A continuaci\u00f3n se escucha el sonido de varios candados cerrando puertas que no se ven).<\/p>\n<p>MUCHACHA: Ese sonido de m\u00faltiples candados, \u00bflo escucha?<\/p>\n<p>MUJER: Es hora de partir. Es hora de clausuras. Los caf\u00e9s de la ciudad los cierran a las ocho.<\/p>\n<p>MUCHACHA: \u00bfLa ver\u00e9 alguna otra vez?<\/p>\n<p>MUJER: Es posible. A veces en las cenas comunes he querido oscurecerme con las salsas enga\u00f1osas y desaparecer para escribir o morir. Pero las fricciones entre los seres son largas y duraderas.<\/p>\n<p>(Las dos mujeres se levantan. Gran ruido de candados. Adem\u00e1n de salir)<\/p>\n<p>MUCHACHA (Antes de salir):\u00a0\u00bfHacia qu\u00e9 culpa sagaz me conduce mi llave oxidada?<\/p>\n<p>(Salen. Silencio y oscurecimiento total de la escena. Mas de inmediato aparece como en un \u201chappening\u201d, una pantalla televisora de gran tama\u00f1o. Por un momento se oye la m\u00fasica de los Beatles. Intervalo. En lo que debe ser la pantalla televisora, en letras multicolores como en el cine panor\u00e1mico se lee:\u00a0\u201cLa cultura de hoy con Sangr\u00eda la arp\u00eda festiva\u201d.\u00a0Aparece en la pantalla un locutor obsequioso)<\/p>\n<p>LOCUTOR: Se\u00f1oras. Se\u00f1ores. Ahora viene el programa de Sangr\u00eda la Arp\u00eda, la conocida cr\u00edtica de arte. Pero Sangr\u00eda no aparecer\u00e1 aqu\u00ed sino en las mezquinas de vuestros televisores, dentro de la programaci\u00f3n habitual de las cinco y media de la tarde. Desalojen el teatro los que han cre\u00eddo lo contrario. Esto ha sido magia. Ficci\u00f3n.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/elisa-lerner\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Teatro\/Vida con mam\u00e1. Caracas: Monte \u00c1vila Editores, 1976<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elisa Lerner Personajes: MUJER:\u00a0alrededor de 30 a\u00f1os. Cabellos oscuros. Mirada muy aguda. Elegante. De uno de sus hombros hacia la espalda cae un \u201cecharpe\u201d que ella pondr\u00e1 en movimiento con alguna intensidad en ciertos momentos que dejaremos a la imaginaci\u00f3n de los\u00a0lectores. MUCHACHA:\u00a0unos 20 a\u00f1os. Bastante ingenua. Rubia. 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