{"id":4402,"date":"2022-05-10T00:21:18","date_gmt":"2022-05-10T04:51:18","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4402"},"modified":"2025-10-20T15:14:37","modified_gmt":"2025-10-20T19:44:37","slug":"soledad-morillo-una-semblanza-de-su-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/soledad-morillo-una-semblanza-de-su-vida\/","title":{"rendered":"Soledad Morillo"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alirio-fernandez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Soledad Morillo (Caracas, 1956)<\/strong> es una escritora y periodista venezolana, nacida en Caracas, pero totalmente zuliana, que vive en la isla de Margarita. Recuerda perfectamente el d\u00eda que comenz\u00f3 a escribir, momento desde el cual no ha dejado el oficio. Ha sabido combinar la escritura con el trabajo logrando vivir de eso, gracias a espacios como el de la publicidad. Es una mujer casada que vive frente al mar, ese signo de cambio constante que, a la vez, es su vida. Para ella es imposible no ser mujer y escritora a la vez, una condici\u00f3n dif\u00edcil, que abraza apasionadamente. En la escritura no ve espacios para la mentira, nunca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Yo nac\u00ed circunstancialmente en Caracas, <\/strong>dice Soledad Morillo. Sus ra\u00edces est\u00e1n en Maracaibo, de donde son sus padres y donde pas\u00f3 gran parte de su ni\u00f1ez. Mi infancia \u2013cuenta la escritora- fue como de cuentos, fant\u00e1stica, era la m\u00e1s peque\u00f1a de la casa, la hijita, la primita, era como la mu\u00f1eca de todos. Cuando la ni\u00f1a Soledad cumpli\u00f3 los diez a\u00f1os, su familia se tuvo que mudar a Caracas. Este fue el primer choque con la vida, la ni\u00f1a llor\u00f3 y llor\u00f3 por el hecho de que la hubieran arrancado de Maracaibo, as\u00ed como se remueve una flor viva del jard\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Soledad Morillo dice que nunca se ha sentido caraque\u00f1a porque no lo es, pero que en Caracas hizo sus estudios y su desarrollo profesional. Pese al cambio que signific\u00f3 una nueva ciudad: el colegio, las amigas, gente nueva que llegaba a la casa, me amigu\u00e9 con Caracas y la llegue a conocer y a querer, cuenta la escritora. En ese tiempo, la familia nunca dej\u00f3 de ir al Zulia, el contacto con el campo y los animales, o el Lago de Maracaibo y el Catatumbo. \u201cSoy el producto de una mezcla extra\u00f1a; pero, bueno, soy lo que soy\u201d, afirma Soledad Morillo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Soy una ni\u00f1a grande con arrugas y canas <\/strong>es lo que cree Soledad Morillo de s\u00ed misma. No hubiera sido posible que hoy la escritora existiera sin esa \u201cni\u00f1a pasional y dram\u00e1tica\u201d que ella era. De hecho, sin los cambios y mudanzas que muy de ni\u00f1a experiment\u00f3 no fuese la mujer, nada conservadora, que es. La escritora que todos conocen es todav\u00eda aquella ni\u00f1a, la m\u00e1s peque\u00f1ita de la casa; esa a \u201cla que todo le fascinaba aunque lloraba tr\u00e1gicamente si algo le dol\u00eda, la que soltaba carcajadas, la que amaba los animales y moneaba entre los \u00e1rboles\u201d. Aquella Soledad s\u00f3lo \u201cestaba tratando de ser alguien en un mundo en el que ella era la m\u00e1s chiquita, eso me hizo tratar de ver c\u00f3mo destacar entre los m\u00e1s grandes, de tener una propia luz; soy una ni\u00f1a grande que ha vivido mucho\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el colegio pidieron que escribi\u00e9ramos un cuento,<\/strong> era esa \u00e9poca en que yo todav\u00eda estaba inc\u00f3moda de vivir en Caracas. Yo escrib\u00ed sobre Beto, un joven amigo de mis padres, y del que yo estaba perdidamente enamorada, cuenta Soledad. Con ese cuento, en el que la ni\u00f1a se preguntaba \u201ca qu\u00e9 sab\u00edan los besos de Beto\u201d, naci\u00f3 la escritora, aunque ese relato fuera censurado por las monjas del colegio. Soledad recuerda que escrib\u00eda todo el tiempo, en unos diarios con llavecita que una t\u00eda le regalaba. Desde entonces, ella sabe que escribir es algo que har\u00e1 hasta el \u00faltimo de sus d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Soledad Morillo recuerda c\u00f3mo creci\u00f3 en ella la escritora; a partir de diarios, luego cuadernos, m\u00e1s tarde fue la m\u00e1quina de escribir y as\u00ed se ha pasado la vida escribiendo. Para esta mujer, la escritura es una capacidad que permite al ser humano poner en palabras, en cualquier idioma, todo: sus emociones, sus ri\u00f1as, sus rabias, su humanidad; todo esto \u201cnos hace m\u00e1s humanos\u201d. Para Soledad Morillo fue una fortuna haberse podido ganar la vida escribiendo, trabajando en m\u00faltiples espacios, como agencias de publicidad, compa\u00f1\u00edas, departamentos de comunicaciones y escribiendo narrativa. Escribir es el placer m\u00e1s grande que existe, dice Soledad.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>La escritura nos hace m\u00e1s humanos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Yo no escribo mentiras<\/strong> porque no escribo textos decadentes, esos que da\u00f1an a la sociedad\u2026 no lo hago, afirma tajantemente Soledad Morillo. Cuenta esto porque reconoce haber hecho de todo en su vida: ha tenido que levantarse de quiebras financieras terribles, por lo cual tuvo que \u201cmatar muchos tigres\u201d y as\u00ed fue como descubri\u00f3 su capacidad para salir del hoyo. Ella dice que su vida pudo haber sido m\u00e1s tranquila y sin sobresaltos, pero eligi\u00f3 la escritura y todo lo que ha hecho hasta hoy. Y aunque es claro que no sabe qu\u00e9 le falta por vivir, no cambiar\u00eda nada de lo que eligi\u00f3 y son muchos \u201clos sue\u00f1os enredados en sus cabellos, muchas historias en la cabeza que estos dedos tienen que escribir\u201d, dice Soledad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Probablemente escribir es lo \u00fanico que realmente s\u00e9 hacer bien, <\/strong>todo lo dem\u00e1s lo hago m\u00e1s o menos, cocino m\u00e1s o menos, canto m\u00e1s o menos, todo lo dem\u00e1s lo hago promedio, pero soy totalmente mujer y escritora, afirma Soledad Morillo. La escritora y la mujer viven juntas y a veces est\u00e1n en tensi\u00f3n, se exigen mucho la una a la otra, llegando a algunos acuerdos, reconoce ella. Para Soledad Morillo es dif\u00edcil para un ser humano ser mujer y escritora, pero no quiere dejar de serlo, estando dispuesta a pagar el precio de eso, aunque no es nada f\u00e1cil, pero poco importa, porque al final ella no quiere que nada sea f\u00e1cil.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo que escribe Soledad Morillo no hay complacencias, no; ni escribo para el aplauso, aunque si lo hay ser\u00e1 bienvenido, pero no escribo algo para el otro, para que diga que es maravilloso o no, afirma con viva voz la escritora venezolana. Ella sabe que hay \u201cmucha gente que no la soporta\u201d, precisamente porque en sus textos todo es honesto; si tienen que ser duros, pues, tendr\u00e1n que serlo. Algunos le han dicho que nunca va a salir del \u201cespacio menor\u201d porque no complace al p\u00fablico y eso, me dice, no lo va a hacer nunca.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La literatura est\u00e1 en un momento extra\u00f1o en el que las nuevas letras van a ocurrir,<\/strong> pero encuentran vallas y murallas, les toca superar muchos obst\u00e1culos, como pas\u00f3 en el Renacimiento, que no fue nada bonito por cierto, sino convulso como un parto, dice Soledad sobre el estado de la literatura hoy. Para ella algo enorme va a suceder, un revent\u00f3n en las artes y en la ciencia, en todo: en arquitectura, literatura, cine, moda.<\/p>\n\n\n\n<p>Soledad Morillo no sabe si va a ver ese cambio que se viene, pero dice que est\u00e1 viviendo ese proceso de \u201cnuevo renacimiento\u201d. Ella se entrega a la lectura de j\u00f3venes escritores que saben hacer mucho con el lenguaje; y aunque todav\u00eda no han escrito sus mejores letras, conf\u00eda en ellos. Ante toda esta visi\u00f3n de lo que pasa, \u201ccomo el mar frente al que vivo, que me dice que lo \u00fanico permanente es el cambio\u201d, es innegable que la literatura venezolana vivir\u00e1 ese cambio totalmente, cree la escritora.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ahora mismo sigo trabajando <\/strong>en publicidad, lo que me encanta y me provee el sustento, junto a mi esposo, afirma ella. Soledad Morillo tiene un mont\u00f3n de textos en borradores y no para de buscar historias en la vida sencilla y de las cosas peque\u00f1as que cree que hay que contar. Actualmente, trabaja en la escritura de la tercera pieza de lo que ha llamado <em>Tratados informales<\/em>; ese tercer texto se titula <em>A m\u00ed me pasa lo mismo que a usted<\/em>. Tambi\u00e9n trabaja en un cuento que trata el tema de la inmigraci\u00f3n y la emigraci\u00f3n, tema \u201cnuevo y doloroso para los venezolanos que se ha enfocado a las estad\u00edsticas, olvidando el an\u00e1lisis emocional de eso\u201d. En cuanto a la escritura de novelas, cuenta que hay unos personajes que le gritan que cuente esa historia que la est\u00e1 rondando, que ellos mandan y no ella; as\u00ed es como la escritora tiene para este a\u00f1o, \u201cdoloroso y dif\u00edcil\u201d gran actividad en su oficio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la mochila<\/strong> Soledad Morillo tiene publicados: <em>Bit\u00e1cora de una escribidora <\/em>&nbsp;(2010), <em>La mantuana<\/em> (2010), <em>Eufemia y otros cuentos <\/em>(2010), <em>Como yo te am\u00e9<\/em> (2010), <em>D\u00e9jame que te cuente<\/em> (2019), <em>Canto de lunas y estrellas<\/em> (2019), <em>Perd\u00f3n, vida de mi vida <\/em>(2020), <em>M\u00e1s que amor, frenes\u00ed<\/em> (2021), <em>Diez y siete postales de Soledad<\/em> (2021), <em>A qu\u00e9 sabe un te quiero<\/em> (2021), <em>Versos incautos<\/em> (2021), <em>Cu\u00e9ntame c\u00f3mo se hace<\/em> (2021) y <em>Trece mujeres<\/em> (2021).<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cuento<\/h4>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/a-que-sabe-un-te-quiero\/\" target=\"_blank\">A qu\u00e9 sabe un te quiero<\/a><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Ensayo<\/h3>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/tiene-que-doler\/\" target=\"_blank\">Tiene que doler\/Mi correcto autom\u00e1tico<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/besar-con-palabras-el-estilo-de-los-escritores-venezolanos\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Besar con palabras: el estilo de los escritores venezolanos<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Soledad Morillo (Caracas, 1956) es una escritora y periodista venezolana, nacida en Caracas, pero totalmente zuliana, que vive en la isla de Margarita. 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