{"id":4384,"date":"2022-05-08T20:50:59","date_gmt":"2022-05-08T20:50:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4384"},"modified":"2024-09-20T16:23:35","modified_gmt":"2024-09-20T20:53:35","slug":"capey-una-leyenda-de-los-indios-taurepang","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/capey-una-leyenda-de-los-indios-taurepang\/","title":{"rendered":"Capey (Una leyenda de los indios Taurepang)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Eduardo Calca\u00f1o<\/h4>\n\n\n\n<p>Personajes<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY (La Luna)<\/p>\n\n\n\n<p>EL PIACHE<\/p>\n\n\n\n<p>LA MADRE<\/p>\n\n\n\n<p>EL PADRE<\/p>\n\n\n\n<p>EL NI\u00d1O<\/p>\n\n\n\n<p>HERMANO PRIMERO<\/p>\n\n\n\n<p>HERMANO SEGUNDO<\/p>\n\n\n\n<p>PRIMERA HIJA DE CAPEY<\/p>\n\n\n\n<p>SEGUNDA HIJA DE CAPEY<\/p>\n\n\n\n<p>EL NI\u00d1O BLANCO<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL PRIMERO<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL SEGUNDO<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL TERCERO<\/p>\n\n\n\n<p>EL P\u00c1JARO DE LA SELVA<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CUADRO PRIMERO. La Casa del Ni\u00f1o<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>Antes de subir el tel\u00f3n sale del interior el Ni\u00f1o Blanco y dice:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- \u00a1Capey! \u00a1No han visto a Capey! \u00a1Hay que esconderse! \u00a1Se roba a los ni\u00f1os y los lleva a su guarida! \u00a1Hay que esconderse! \u00a1De d\u00eda corre los caminos fij\u00e1ndose en los ni\u00f1os! \u00a1De noche los ciega con su luz y se los lleva a la monta\u00f1a! \u00a1Capey! \u00a1Hay que esconderse! <em>(Baja al p\u00fablico y se esconde entre los espectadores).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Se descorre el tel\u00f3n y aparece el dormitorio del ni\u00f1o. \u00c9ste duerme en su cuna y la madre lo arrulla con tierna voz).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- <em>(Cantando)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Arrunango,<\/p>\n\n\n\n<p>ni\u00f1o m\u00edo\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Arrunango,<\/p>\n\n\n\n<p>coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Arrunango,<\/p>\n\n\n\n<p>Vida m\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Arrunango\u2026<\/p>\n\n\n\n<p><em>Termina de cantar. Arropa cuidadosamente al ni\u00f1o y sale de puntilla. Hay gran silencio. De pronto, por la ventana entreabierta, se apoya una viva claridad y en el marco de la misma surge la figura de Capey, que despide intensa luz. Se acerca sigiloso a la cuna del ni\u00f1o, se inclina sobre \u00e9l, sin despertarlo, y lo toma en sus brazos. Luego, sigiloso, se dirige hacia la ventana. El ni\u00f1o despierta y grita:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O.- \u00a1Mam\u00e1! \u00a1Mam\u00e1!<\/p>\n\n\n\n<p><em>Pero es tarde: Capey ha ganado la ventana y sale por ella con el ni\u00f1o en brazos. La Madre entra, atendiendo las voces del ni\u00f1o, ve el resplandor de la ventana, con marcada extra\u00f1eza, y se acerca a la cuna. Al hallarla vac\u00eda corre angustiada a la ventana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- <em>(Gritando)<\/em> \u00a1Hijo! \u00a1Hijo! <em>(Rompe a llorar desesperada)<\/em>\u00a1Capey! \u00a1Ha sido Capey! <em>(Cae de rodillas en el suelo).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- <em>(Entrando, con los dos hermanos)<\/em> \u00bfQu\u00e9 sucede?<\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- \u00a1Capey! \u00a1Nos ha robado el ni\u00f1o! \u00a1Capey! \u00a1He visto su luz clara en la ventana!<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- \u00a1Hay que seguirlo! <em>(Resuelto) <\/em><\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- \u00a1Ser\u00eda in\u00fatil!&#8230; Su luz te cegar\u00eda y quedar\u00edas en el camino como un \u00e1rbol.<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- \u00a1Has debido cerrar la ventana!<\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- La noche quemaba; habr\u00eda muerto el ni\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- Y ahora, \u00bfqu\u00e9 hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- <em>(Llorando)<\/em> \u00a1Capey! \u00a1Capey!<\/p>\n\n\n\n<p>HERMANOS.- \u00bfQu\u00e9 hacer\u2026?<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- <em>(Desde el p\u00fablico)<\/em> \u00a1Yo s\u00e9 lo que hay que hacer!<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- \u00bfQui\u00e9n habla?<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- Soy yo: el Ni\u00f1o Blanco.<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- \u00bfY dices que sabes lo que hay que hacer?<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- \u00a1S\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- Pues sube ac\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Ni\u00f1o Blanco sube al escenario y dice:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- \u00a1Capey! \u00a1Ha sido Capey! \u00a1Lo he visto desde all\u00ed; entr\u00f3 por la ventana y se llev\u00f3 al ni\u00f1o en sus brazos!<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- \u00bfY qu\u00e9 podemos hacer contra Capey?<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- Muy f\u00e1cil: yo conozco al Piache, \u00e9l sabr\u00e1 encontrar a Capey y nos devolver\u00e1 al ni\u00f1o sano y salvo.<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- Pues ve a buscarlo; te aguardamos.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Sale el Ni\u00f1o Blanco. Pausa. El Padre se arrodilla junto a la cuna y toma su cabeza entre las manos. Vuelve el Ni\u00f1o Blanco con el Piache, que viste un traje primitivo y lleva en sus manos una macana.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- \u00a1Piache! \u00a1Piache! <em>(De rodillas)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- Paz, hijos m\u00edos. Contad lo que os pasa.<\/p>\n\n\n\n<p>MADRE.- <em>(Avanzando)<\/em> \u00a1El ni\u00f1o\u2026!<\/p>\n\n\n\n<p>PADRE.- <em>(Concluyendo)<\/em> \u00a1Capey nos ha robado el ni\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- Ha entrado por la ventana con su luz y se ha llevado el ni\u00f1o en brazos.<\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- <em>(Alzando sus brazos)<\/em> \u00a1Capey ha huido a la monta\u00f1a! \u00a1Capey roba a los ni\u00f1os y se los lleva a su choza! \u00a1Capey ser\u00e1 castigado!<\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- \u00a1Piache! \u00a1Piache! <em>(Caen de nuevo de rodillas)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- De pi\u00e9, hijos m\u00edos. Hay que subir a la monta\u00f1a. El Ni\u00f1o Blanco, me acompa\u00f1ar\u00e1. Ustedes, esperan aqu\u00ed. En el camino los \u00e1rboles amigos seguir\u00e1n nuestros pasos. Aguarden; ellos traer\u00e1n al ni\u00f1o perdido de sus brazos. \u00a1Que el Se\u00f1or de todos los creyentes quede con ustedes en mi ausencia! <em>(Levanta su mano, suspendiendo el dedo \u00edndice y el medio, y sale suavemente seguido del Ni\u00f1o Blanco).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Tel\u00f3n lento.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>INTERMEDIO.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Coro canta a media voz.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>CORO.-<\/p>\n\n\n\n<p>Capey se roba al ni\u00f1o,<\/p>\n\n\n\n<p>lo lleva a la monta\u00f1a,<\/p>\n\n\n\n<p>lo guarda en su caba\u00f1a,<\/p>\n\n\n\n<p>Capey lo dormir\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Sigamos el camino<\/p>\n\n\n\n<p>que lleva a su choza,<\/p>\n\n\n\n<p>sus m\u00facuras de loza<\/p>\n\n\n\n<p>el Piache romper\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Los \u00e1rboles amigos<\/p>\n\n\n\n<p>sus sombras prestar\u00e1n,<\/p>\n\n\n\n<p>al ni\u00f1o de la mano<\/p>\n\n\n\n<p>a casa volver\u00e1n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>CUADRO SEGUNDO. La Casa de Capey<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><em>La monta\u00f1a. Un paisaje \u00e1rido. Cardos y espinos. A la izquierda, la choza de Capey con su techo de palmas. Vasijas y redes por el suelo. Una escala de cuerda en un rinc\u00f3n. Sobre una estera, duerme el ni\u00f1o. Capey habla con sus dos hijas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No estamos seguros. El piache acecha. El piache sabe todo.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- Podremos esperar hasta ma\u00f1ana.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- Tendremos tiempo.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No, el piache acecha. El piache vendr\u00e1 pronto.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00bfY qu\u00e9 haremos cuando venga?<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Un saludo de respeto.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- \u00bfY le entregaremos al ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No; el ni\u00f1o es bello. El ni\u00f1o hay que guardarlo con nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00a1Pero es dif\u00edcil enga\u00f1arlo!<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- S\u00ed, hija m\u00eda, pero su astucia tiene l\u00edmites. Sabremos esconderlo.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00bfC\u00f3mo, padre?<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Muy f\u00e1cil. \u00bfVeis aquellas dos vasijas?<\/p>\n\n\n\n<p>HIJAS.-S\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Esconderemos al ni\u00f1o debajo. Son las ollas de cocer el alimento; el piache no sospechar\u00e1 nunca que el ni\u00f1o est\u00e9 debajo.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- Est\u00e1 bien, padre.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Ay\u00fadenme entonces a esconderlo. No hay tiempo que perder. El sol avanza y el piache no tardar\u00e1 llegar.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Capey toma al ni\u00f1o en sus brazos y lo coloca en el suelo. Las dos hermanas alzan la olla peque\u00f1a y tapan con ella al ni\u00f1o. Capey contempla su obra.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- \u00a1Bien! Y ahora a m\u00ed, cuando llegue el piache le dir\u00e9is que he salido; sabr\u00eda leer en mi semblante la mentira. \u00a1Colocadme la olla grande! (<em>Las hijas lo obedecen. Capey asomando la cabeza antes de ocultarse definitivamente).<\/em> \u00a1Y no dig\u00e1is a nadie d\u00f3nde estoy yo ni el ni\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00a1Descuidaos, padre! <em>(Pausa)<\/em> \u00a1Y ahora corramos a nuestra casa y cerremos la puerta! \u00a1Me da mucho miedo ver al piache!<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- \u00a1Y a m\u00ed\u2026! <em>(Entran en la casa y atrancan la puerta)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>(Pausa. Por la derecha, sigiloso, entra el Piache con el Ni\u00f1o Blanco, seguido de los \u00e1rboles amigos que se sit\u00faan al fondo)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- Esta es la casa. Capey duerme. Ser\u00e1 f\u00e1cil sorprenderlo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 1.- No est\u00e1 en la casa.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 2.- El ceibo nos lo ha dicho en el camino.<\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- Lo s\u00e9 hermanos. Pero duerme. Su luz no se ve por ninguna parte.<\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- Toquemos a su puerta.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 1.- \u00a1Chisss! \u00a1Cuidado!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 3.- \u00a1Podr\u00eda escaparse!<\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- No hay temor. Venceremos sus crudas artes. <em>(Se acerca a la puerta de la choza y la golpea con su macana. Silencio).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- \u00a1Nadie!<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Piache golpea nuevamente la puerta y una tercera vez. La puerta se abre y salen afuera las dos hijas.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 vuestro padre? <em>(Las hijas callan)<\/em> \u00a1Hablad!<em>(Las hijas callan)<\/em> \u00a1Hablad! <em>(Amenaz\u00e1ndolas)<\/em> \u00a1Est\u00e1 bien! \u00a1Pero lo sabr\u00e9 en seguida! <em>(Al P\u00fablico)<\/em> \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Capey?<\/p>\n\n\n\n<p>P\u00daBLICO.- \u00a1All\u00ed, debajo de la olla!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 1.- <em>(Burl\u00f3n. Riendo)<\/em> \u00a1M\u00edrale las orejas!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 2.- \u00a1Y el rabito!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 3.- \u00a1Fuera el brib\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>TODOS.- \u00a1Afuera!<\/p>\n\n\n\n<p><em>El Piache se acerca a la olla grande y la rompe con su macana. Capey se endereza, libr\u00e1ndose de los tiestos rotos, y queda de pie, cabizbajo, ante el Piache.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- <em>(Amenazando a Capey con su macana)<\/em> \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el ni\u00f1o? \u00a1Habla! <em>(Capey calla)<\/em> \u00bfEs poca tu infamia? \u00bfQuieres a\u00f1adir tu silencio y esconder por m\u00e1s tiempo lo que no es tuyo? <em>(Capey calla. El Piache lo amenaza de nuevo con energ\u00eda)<\/em> \u00a1Habla! <em>(Capey calla)<\/em> \u00a1Est\u00e1 bien! Sabr\u00e9 encontrar lo que me escondes. <em>(Al P\u00fablico)<\/em>\u00bfD\u00f3nde est\u00e1 el ni\u00f1o?<\/p>\n\n\n\n<p><em>El P\u00fablico responde y el Piache rompe la olla peque\u00f1a.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- \u00a1El ni\u00f1o!<\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- <em>(Levantando al ni\u00f1o con cuidado y entreg\u00e1ndoselos a los \u00e1rboles).<\/em> Tomadlo. Est\u00e1 dormido. Llevadlo en vuestros brazos y entregadlo a sus padres. No le hag\u00e1is hacer camino; se romper\u00edan sus piececitos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 1.- \u00a1Es menudo como una almendra dulce!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1RBOL 2.- \u00a1Es liviano como la flor del ceibo!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Salen \u00c1rbol 1 y 2).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PIACHE.- <em>(Volvi\u00e9ndose a Capey)<\/em> En cuanto a ti, Capey, al\u00e9jate de aqu\u00ed. No quiero verte m\u00e1s ni a ti ni a tus dos hijas. Has manchado con el pecado la tierra hospitalaria y no eres digno de vivir m\u00e1s en ella.<em>(Capey escucha cabizbajo)<\/em> \u00a1Que no vuelvan mis ojos a hallarse con los tuyos! \u00a1Vamos ni\u00f1o! <em>(Toma al Ni\u00f1o Blanco de la mano y sale con reposo y dignidad).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- <em>(Despu\u00e9s de un silencio. Sent\u00e1ndose en una piedra del camino)<\/em> Hijas m\u00edas: es doloroso dejar la tierra, nada es comparable al bienestar que nos proporciona. Pero lo hab\u00e9is o\u00eddo: el piache me arroja de ella. De nada valdr\u00eda el arrepentimiento del pecado; cuando el piache habla, hay que obedecerle.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- Y \u00bfa d\u00f3nde iremos?<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- Todos los caminos nos llevan a la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- S\u00ed, hijas m\u00edas. S\u00f3lo una idea se me ocurre: recurrir a las artes m\u00e1gicas que he heredado de mis padres y convertirme en animal.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00bfY qu\u00e9 animal ser\u00e1s?<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- \u00a1Convi\u00e9rtete en Chig\u00fcire!<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- <em>(Meneando la cabeza)<\/em> No, Chig\u00fcire ser\u00e1 comido.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- Convi\u00e9rtete en Danta.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- <em>(Negando)<\/em> No, Danta ser\u00e1 comida por los indios.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- Entonces, transf\u00f3rmate en B\u00e1quira.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No, B\u00e1quira y todos los animales de pelo ser\u00e1n comidos.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- Tendr\u00e1s entonces que tomar la forma de un p\u00e1jaro. \u00a1Vu\u00e9lvete un Pauj\u00ed!<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No, Pauj\u00ed ser\u00e1 comido.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- Transf\u00f3rmate en Camata, entonces.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- No, Camata y todos los p\u00e1jaros, lo mismo que los peces, ser\u00e1n comidos. Es mejor que me marche de la tierra, como dijo el piache. Me voy al cielo. En el cielo se est\u00e1 uno m\u00e1s tranquilo. Desde all\u00ed alumbrar\u00e9 las noches de mis hermanos los hombres. He pecado, es verdad, pero ha sido la belleza que me ha inducido a ello. \u00a1Vay\u00e1monos al cielo!<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 1.- \u00bfPero c\u00f3mo subiremos? \u00a1Est\u00e1 lejos el cielo y el camino es muy largo!<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Todo puede resolverse con un poco de ingenio.<em>(Acerc\u00e1ndose a un rinc\u00f3n y tomando un bejuco de cadena)<\/em>\u00bfVeis este bejuco? Anudaremos su extremo y por \u00e9l subiremos al cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>HIJA 2.- Y \u00bfc\u00f3mo podr\u00edamos sujetarlo? \u00a1Volver\u00eda a caer aunque lo lanz\u00e1ramos muy lejos!<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Es f\u00e1cil, hijas m\u00edas. Siempre es f\u00e1cil encontrar un amigo quien nos tienda la mano. <em>(Silbando)<\/em> \u00a1Pajarito de la selva! \u00a1Hermano! \u00a1Ven aqu\u00ed! \u00a1Es Capey quien te llama!<\/p>\n\n\n\n<p><em>(Por el aire, entra un pajarito multicolor)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>PAJARITO.- \u00bfQu\u00e9 quieres, hermano?<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Cont\u00e9stame, \u00bfte he hecho da\u00f1o alguna vez?<\/p>\n\n\n\n<p>PAJARITO.- Nunca, hermano.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Estoy en un apuro. \u00bfPodr\u00edas servirme?<\/p>\n\n\n\n<p>PAJARITO.- Siempre y cuando pueda, Capey.<\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- Quiero fijar este bejuco en el cielo; quiero subir por \u00e9l. El piache me arroja de la tierra y quiero ir al cielo a alumbrar desde all\u00ed a mis hermanos los hombres.<\/p>\n\n\n\n<p>PAJARITO.- Est\u00e1 bien. Podr\u00e9 servirte. Har\u00e9 un vuelo alto. Coloca el bejuco en mi pico y yo lo llevar\u00e9 hasta el mismo cielo. (<em>Capey lo hace)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El Pajarito se aleja con el bejuco en el pico por lo alto. Capey se agarra firmemente al extremo del bejuco y empieza a elevarse gradualmente.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>CAPEY.- <em>(A sus hijas)<\/em> \u00a1Seguidme, hijas m\u00edas! Yo subir\u00e9 hasta lo alto y desde all\u00ed alumbrar\u00e9 las noches de los hombres. Vosotras ir\u00e9is m\u00e1s lejos; ser\u00e9is dos nuevas estrellas que adornar\u00e1n el cielo con su belleza. \u00a1Arriba, hijas m\u00edas, arriba\u2026! <em>(Se pierde en lo alto y las dos hijas tienden sus manos tratando de alcanzarlo. El tel\u00f3n cae lentamente).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>Aparece de nuevo el Ni\u00f1o Blanco y dice a tel\u00f3n corrido:<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>NI\u00d1O BLANCO.- Y fue as\u00ed como Capey, que era un hombre como nosotros, subi\u00f3 a los cielos a alumbrar las noches con su luz clara y suave. Hoy lo llaman La Luna y reina en el espacio acompa\u00f1ado de sus dos hijas Las Estrellas. <em>(Se oculta).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Fin.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eduardo-calcano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Fuente: https:\/\/tintateatrobibliotecavirtual.blogspot.com. Foto: Koch-Grunberg, 1911<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Calca\u00f1o Personajes CAPEY (La Luna) EL PIACHE LA MADRE EL PADRE EL NI\u00d1O HERMANO PRIMERO HERMANO SEGUNDO PRIMERA HIJA DE CAPEY SEGUNDA HIJA DE CAPEY EL NI\u00d1O BLANCO \u00c1RBOL PRIMERO \u00c1RBOL SEGUNDO \u00c1RBOL TERCERO EL P\u00c1JARO DE LA SELVA CUADRO PRIMERO. 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