{"id":4141,"date":"2022-04-10T21:00:57","date_gmt":"2022-04-10T21:00:57","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4141"},"modified":"2023-11-24T18:31:56","modified_gmt":"2023-11-24T18:31:56","slug":"dos-cuentos-de-francisco-zambrano-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-francisco-zambrano-gomez\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Francisco Zambrano G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<h3>Jaque mate<\/h3>\n<p>Seg\u00fan un estudio cient\u00edfico que alguna vez le\u00ed,\u00a0\u00a0unos investigadores tomaron bebes africanos, europeos, asi\u00e1ticos, latinos, etc y les ense\u00f1aron las mismas fotos de mujeres de distintas razas; para sorpresa de los racistas, todos se emocionaron por la misma mujer, la n\u00f3rdica.<\/p>\n<p>No soy muy fan\u00e1tico del ajedrez, pero en estos tiempos aburridos de pandemia me invitaron a jugar y sin mucha complicaci\u00f3n me puse una segunda mascarilla y acept\u00e9. El amigo gentilmente me cedi\u00f3 el derecho a elegir entre las negras o las blancas. Sin pensarlo mucho, rememor\u00e9 mis primeras pasiones y eleg\u00ed:<\/p>\n<p>-Dame la n\u00f3rdica.<\/p>\n<p>Comenzamos a colocar las piezas en el tablero y yo como buen rey escandinavo empec\u00e9 a detallar a mi reina blanca mientras daba instrucciones a mi ej\u00e9rcito. Era joven, dulce, t\u00edmida, alta, delgada, rubia natural, sin aditivos qu\u00edmicos, ojos entre marr\u00f3n, gris, verde, celeste y amarillo, nariz suficiente para respirar y de modales recatados. Me gust\u00f3 tanto que enseguida imagin\u00e9 ganar con el jaque pastor para quedar desocupados r\u00e1pido y salir a pasearla en mis caballos y llevarla a \u00bfdormir? en cualquiera de mis dos torres del castillo.<\/p>\n<p>Como me tocaba salir primero, me prepar\u00e9 para dar las primeras ordenes. Respir\u00e9 profundo e Infl\u00e9 mi pecho, tanto que sonaron mis medallas; mirando de reojo a mi walkiria vi como se estremec\u00eda de pudor al tiempo que yo, con una mano,\u00a0\u00a0empujaba al pe\u00f3n que ten\u00eda adelante dici\u00e9ndole: \u201cadelanta una casilla\u201d.<\/p>\n<p>Le toc\u00f3 el turno de jugar a mi contrincante y tambi\u00e9n desplaz\u00f3 uno de sus peones. La posibilidad del jaque pastor se me hizo patente y adelant\u00e9 uno de mis alfiles. Le correspondi\u00f3 mover nuevamente a mi oponente y ocurri\u00f3 lo ins\u00f3lito. Desde el fondo del tablero salt\u00f3 al centro del tablero la reina negra. M\u00e1s alta que mi reina, menos cintura, cabello largo ensortijado, pecho con dos compartimientos adicionales de ox\u00edgeno, labios tirando a bemba y una mirada que ni con lentes oscuros ocultaban el deseo; aunque llevaba vestido holgado era f\u00e1cil imaginar sus piernas y el inmenso bulto que sosten\u00edan. Amedrentado por tanta belleza di una orden casi inaudible a todos mis peones: \u201cataquen\u201d.<\/p>\n<p>Antes de que mis peones atacaran, la reina de \u00e9bano comenz\u00f3 unos movimientos ex\u00f3ticos dentro de su cuadro mientras soltaba el lazo de su corpi\u00f1o. Ninguno de mis peones se movi\u00f3 salvo para subir y bajar sus ojos por el cuerpo de la diosa africana. Cuando volv\u00ed a dar la orden de atacar los mu\u00e9rganos se pusieron a hacer trencito alrededor de la reina danzarina. En cinco minutos estaban todos derrotados a sus pies.<\/p>\n<p>Yo empec\u00e9 a sudar frio y a levantar algo m\u00e1s que el \u00e1nimo. Mi reina por el contrario, perdi\u00f3 totalmente su autoestima; me pregunt\u00f3 la clave secreta de mi tarjeta de d\u00e9bito y se prepar\u00f3 para lo peor. Lealmente tom\u00e9 la mano de mi reina y orden\u00e9 a mis caballeros que atacaran, volviendo a ocurrir algo espeluznante. La reina negra comenz\u00f3 a proferir unos extra\u00f1os rituales ancestrales y mis caballos empezaron a bailar y caminar de lado. A la orden de una frase ininteligible\u00a0\u00a0los equinos corcovearon\u00a0\u00a0tumbando a los jinetes y se fueron corriendo libres a rienda suelta.<\/p>\n<p>Desesperado le pregunt\u00e9 a mi reina si ella sab\u00eda algo\u00a0\u00a0de brujer\u00eda y tristemente me contest\u00f3 que ella seduc\u00eda con perfumes caros no con p\u00f3cimas m\u00e1gicas. Llam\u00e9 a los alfiles y les expliqu\u00e9 la gravedad de la situaci\u00f3n: \u201cCuidado con una vaina, rodilla en tierra, ah\u00ed tengo unas camionetas toyota nuevecitas para regalar, mosca\u2026\u201d. Encaletadamente sobornamos a los alfiles con las coronas reales y les ordenamos el ataque. Efectivamente mis alfiles atacaron ferozmente el ej\u00e9rcito negro, hasta que la reina negra sac\u00f3 de su falda par de pasaportes del imperio ya con la foto de los alfiles, visa y programa de protecci\u00f3n de testigos. M\u00e1s nunca los volvimos a ver.<\/p>\n<p>S\u00f3lo nos quedaban las dos torres y las camionetas que no se llevaron los alfiles. Le propuse a mi reina dialogar y negociar con la reina negra a ver si nos dejaba ir a cambio de las dos torres exquisitamente amobladas y una de las camionetas (mi reina se empe\u00f1\u00f3 que una de las camionetas era para ella).<\/p>\n<p>En ajedrez, Jaque es una jugada mediante la cual una de las piezas amenaza directamente al rey contrario teniendo la obligaci\u00f3n de avis\u00e1rselo. Cuando la amenaza es irreversible y no hay escapatoria para el rey entonces el jaque se convierte en Mate y termina el juego.<\/p>\n<p>Cuando junto con mi reina nos acercarnos a la reina negra para negociar, esta insospechadamente me cerr\u00f3 el paso amenaz\u00e1ndome: Jaque.\u00a0\u00a0Yo le dije que se tranquilizara, que ten\u00edamos mucho tablero para salir corriendo, que quer\u00edamos negociar. Entonces la reina negra realiz\u00f3 su mejor jugada; lentamente se volte\u00f3 d\u00e1ndome la espalda y luego de algunos segundos se levant\u00f3 la falda y toc\u00f3 el piso con sus manos. El paisaje era mejor a como lo hab\u00eda imaginado. En ese momento mi reina n\u00f3rdica se transform\u00f3 radicalmente y reaccion\u00f3 como pod\u00eda esperarse; en vez de agredir a la reina negra por falta de respeto y exhibicionista me entr\u00f3 a golpes a m\u00ed por haberle visto las nalgas a otra mujer. Me abofete\u00f3, me rasgu\u00f1\u00f3, me tumb\u00f3 la peluca de una sola cachetada, me golpe\u00f3 con los pu\u00f1os cerrados mi pecho, creo que en ese momento invoc\u00f3 al dios Thor, porque sus pu\u00f1os parec\u00edan martillos, sus ojos multicolores se volvieron s\u00f3lo rojos, me pate\u00f3 y me correte\u00f3. Como pude me escond\u00ed detr\u00e1s de una de las torres y la tumb\u00f3 a patadas. Trat\u00e9 de huir en uno de los caballos negros pero al ver la furia que me persegu\u00eda estos salieron corriendo lej\u00edsimo. En vano trat\u00e9 de explicarme de todas las formas posibles, pero no hubo raz\u00f3n cient\u00edfica que valiera. Entre golpes, patadas, gritos y empujones logr\u00f3 sacarme del tablero.<\/p>\n<p>Jaque Mate.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3>Prismacolor<\/h3>\n<p>A Blanca \u00c1lvarez de Gil le compraban todos los d\u00edas el diario El Carore\u00f1o y se los guardaban semanas o meses hasta que fuera a Carora a leerlo y no perderle el hilo a la din\u00e1mica de la ciudad. Yo de vez en cuando encontraba los paquetes de peri\u00f3dicos y tambi\u00e9n aprovechaba para leerlos. Un domingo en la ma\u00f1ana leyendo la secci\u00f3n de obituarios encontr\u00e9 uno que llam\u00f3 mi atenci\u00f3n: \u201cHa fallecido cristianamente Mateo \u00c1lvarez (Prismacolor)\u2026\u201d !Prismacolor! \u00bfA qui\u00e9n se le ocurre ponerle ese apodo a una persona? Lo \u00fanico que se me ocurri\u00f3 fue que el difunto fuera pintor o dibujante a cray\u00f3n o profesor de dibujo y pintura y sus alumnos lo hubieran bautizado con ese sobrenombre. Qued\u00e9 intrigado y comenc\u00e9 a indagar la historia de Prismacolor.<\/p>\n<p>Mateo \u00c1lvarez era un mec\u00e1nico automotriz que viv\u00eda y trabajaba por los lados del cementerio de Carora, en la avenida Torrellas (avenida de apenas dos cuadras, pero avenida al fin). Estaba casado con una hermosa mujer de nombre Ceferina que se dedicaba a elaborar exquisita dulcer\u00eda. Aunque eran un matrimonio feliz y ten\u00edan ya cinco a\u00f1os de casados no hab\u00edan podido tener hijos porque los m\u00e9dicos hab\u00edan diagnosticado que el buen Mateo pertenec\u00eda a la categor\u00eda arb\u00f3rea del mam\u00f3n macho. Aun as\u00ed siguieron practicando mucho tiempo con la luz apagada pero la velita prendida a todos los santos.<\/p>\n<p>Pasado el tiempo Mateo comenz\u00f3 a sentirse culpable por la infertilidad de la pareja y empez\u00f3 a ahogar sus espermatozoides en alcohol. Todas las noches se iba a beber al bar Los Leones, ubicado a unos\u00a0\u00a0cien metros de una de las entradas del cementerio, para regresar borracho y as\u00ed justificar la falta de ganas de buscar el ansiado v\u00e1stago.<\/p>\n<p>Por esos d\u00edas regres\u00f3 de Valencia un antiguo novio de Ceferina de su \u00e9poca de estudiante del liceo Egidio Montesinos. El hombre ahora era ingeniero, alto, blanquito, bien parecido y bastante p\u00edcaro. Cuando casualmente encontr\u00f3 a Ceferina, con unos buenos kilitos de m\u00e1s, en la venta de catalinas, renacieron los sue\u00f1os que quedaron por hacer en el jard\u00edn del liceo.<\/p>\n<p>Todas las ma\u00f1anas el ingeniero abandonaba un rato la obra que estaba construyendo por La Represa y se iba calladamente a comer catalinas para volver a enamorar a Ceferina. Tantas fueron las ganas que le puso a la conquista el osado ingeniero, que al poco tiempo logr\u00f3 cambiar la catalina de Ceferina por el otro nombre del mismo producto de la misma fabricante. Nadie entendi\u00f3 por qu\u00e9 la dulcer\u00eda de Catalina comenz\u00f3 a ser m\u00e1s dulce.<\/p>\n<p>Con el transcurrir de la felicidad extramatrimonial convinieron que todas las noches, cuando Mateo se fuera para el bar, Catalina llamar\u00eda a su amante para que la fuera a visitar. El ingeniero tomaba la previsi\u00f3n de ir a pie, para que no reconocieran su carro, enfundado en una chaqueta larga negra con capucha que ins\u00f3litamente se sub\u00eda para que no identificaran su rostro.<\/p>\n<p>Una noche que Mateo iba entrando a Los Leones vio pasar por la acera contraria un extra\u00f1o hombre vestido totalmente de negro con una capucha puesta. Al salir bastante prendido del bar volvi\u00f3 encontrar la extra\u00f1a figura en direcci\u00f3n contraria y se volvi\u00f3 a sorprender. Al d\u00eda siguiente se enter\u00f3 que en una casa por la calle Monagas hab\u00eda fallecido una antigua maestra de escuela. La semana siguiente la escena se repiti\u00f3 y un hombre apareci\u00f3 suicidado por el Yabal. Mateo comenz\u00f3 a conjeturar que la extra\u00f1a figura negra que varias veces hab\u00eda observado era la Parca.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, durante el cafecito matutino, Mateo le coment\u00f3 sus sospechas macabras a Ceferina. Al ver la expresi\u00f3n de susto de su esposa supuso que se deb\u00eda a lo espeluznante del comentario. Desde ese momento la se\u00f1ora comenz\u00f3 a beber el caf\u00e9 cerrero.<\/p>\n<p>La noche siguiente Mateo volvi\u00f3 a ver pasar la sombra negra camino al bar y se puso alerta. Medit\u00f3 un poco la situaci\u00f3n y sigui\u00f3 su camino a ver si una cerveza le despejaba las dudas. Simult\u00e1neamente, y en su lecho nupcial, Ceferina desahogo las ganas con su enamorado y aprovecho un descanso para\u00a0\u00a0contarle las sospechas de su marido. Analizados los acontecimientos, convinieron dejar de verse durante un tiempo. De regreso a su casa, cerca del cementerio, el enigm\u00e1tico ingeniero pas\u00f3 frente al bar Los Leones, justo en el momento en que Mateo sal\u00eda paloteado del bar. Al verlo Mateo decidi\u00f3 seguirlo con el fin de desenmascarar lo que \u00e9l cre\u00eda era la muerte caminante. El ingeniero sinti\u00f3 los pasos que lo segu\u00edan y se sinti\u00f3 descubierto en su adulterio. Aminor\u00f3 la marcha a ver qu\u00e9 ocurr\u00eda; Mateo se detuvo. Como el amante presinti\u00f3 que el encuentro y reclamo ser\u00eda inevitablemente violento se las ingeni\u00f3 para salir ganando. Respir\u00f3 profundo, levant\u00f3 la cabeza encapuchada y solemnemente comenz\u00f3 a caminar por todo el centro de la calle en direcci\u00f3n al cementerio. Al llegar al camposanto vio abierta la puerta de la antesala que da a la iglesia Coromoto y entr\u00f3 a esconderse en un rinc\u00f3n. A Mateo le pas\u00f3 la borrachera inmediatamente. Ahora si estaba seguro que hab\u00eda visto muchas veces pasar la muerte frente a \u00e9l. Asustado record\u00f3 los cuentos de muertos y aparecidos que le contaba Orlando \u00c1lvarez Crespo en la Barranca de la muerte, especialmente uno que se refer\u00eda a un \u00e1nima en pena que hab\u00eda cerca de la tumba de Chencho Pi\u00f1a pero que nadie sab\u00eda qui\u00e9n era ni que tumba era. Animado por el poco alcohol que todav\u00eda le quedaba en su sangre decidi\u00f3 perseguir la parca para saber de qu\u00e9 tumba era que sal\u00eda a llevarse cristianos para al d\u00eda siguiente sellarla. Cuando lleg\u00f3 a la puerta de la recamara de entrada al cementerio tard\u00f3 unos minutos en seguir su camino. Adentro, en la esquina, su rival segu\u00eda esperando el encuentro. Armado de valor Mateo puso un pie dentro del recinto, luego el otro, hasta que se irgui\u00f3 totalmente en la puerta. Al mirar hacia su izquierda no vio nada, pero al mirar hacia la derecha escuch\u00f3 un grito estent\u00f3reo que sali\u00f3 de una sombra que se le vino encima. Uuuuuuuaaaaaah, fue la voz tronante que sali\u00f3 de la capucha.<\/p>\n<p>Nadie sabe qui\u00e9n tiene el record de 100 metros planos en la ciudad de Carora, pero si alguien hubiera cronometrado el tiempo que tard\u00f3 Mateo en llegar desde el cementerio al bar Los Leones seguramente pasar\u00eda a la historia de los record regionales. En el bar lo vieron llegar blanco, de all\u00ed cambio a amarillo\u2026a naranja\u2026a rojo \u2026a violeta\u2026a azul\u2026a verde\u2026a marr\u00f3n\u2026 en un minuto su rostro pas\u00f3 por toda la gama de colores del estuche de doce crayones Prismacolor. Desde entonces m\u00e1s nadie conoci\u00f3 a Mateo con su nombre de pila.<\/p>\n<p>Mateo se hizo famoso en toda la ciudad. En el bar Los Leones hasta le asignaron una mesa fija para que la gente fuera a escuchar sus encuentros cara a cara con la muerte y c\u00f3mo hab\u00eda salido vivo de los valientes encontronazos, y aunque siempre cambiaba las caracter\u00edsticas del anima en pena varias veces vista, siempre coincid\u00eda al terminar: \u201cY hasta bonita es la muerte\u201d.<\/p>\n<p>A los nueve meses del susto pari\u00f3 Ceferina. Una preciosa ni\u00f1a blanquita, bonita y cari\u00f1osa llen\u00f3 de felicidad la casa donde se reparaban autom\u00f3viles y se fabricaba la mejor dulcer\u00eda de la ciudad. Un a\u00f1o despu\u00e9s naci\u00f3 un ni\u00f1o negrito, al otro a\u00f1o uno indiecito, dos a\u00f1os despu\u00e9s naci\u00f3 otra ni\u00f1a pelirroja\u00a0\u00a0y finalmente naci\u00f3 un ni\u00f1o amarillito. Todos atribuyeron que con el susto se hab\u00eda destapado la obstrucci\u00f3n de los genitales que le imped\u00eda a Prismacolor embarazar a su mujer, y la diversidad de razas y colores de su prole era debida a su misma naturaleza policrom\u00e1tica.<\/p>\n<p>La antesala del cementerio, donde Prismacolor se enfrent\u00f3 con la muerte y vivi\u00f3 para contarlo, se convirti\u00f3 en un sitio enigm\u00e1tico por el cual nadie quer\u00eda pasar. Por su misma falta de uso decidieron utilizarla como mausoleo y enterrar all\u00ed los restos mortales del gran guitarrista Alirio D\u00edaz, permaneciendo desde entonces cerrado al p\u00fablico.<\/p>\n<p>Alguien desconocido record\u00f3 recientemente la odisea de Prismacolor con la parca, al recordman de los 100 metros planos en Carora, y como digno homenaje al h\u00e9roe multivencedor de la muerte, en una esquinita de la puerta de madera derecha del cementerio, donde se escondi\u00f3 la sombra macabra, alguien traz\u00f3 doce rayitas de colores con crayones Prismacolor.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/francisco-zambrano-gomez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jaque mate Seg\u00fan un estudio cient\u00edfico que alguna vez le\u00ed,\u00a0\u00a0unos investigadores tomaron bebes africanos, europeos, asi\u00e1ticos, latinos, etc y les ense\u00f1aron las mismas fotos de mujeres de distintas razas; para sorpresa de los racistas, todos se emocionaron por la misma mujer, la n\u00f3rdica. 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