{"id":4080,"date":"2022-04-01T23:23:14","date_gmt":"2022-04-01T23:23:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=4080"},"modified":"2023-11-24T18:32:00","modified_gmt":"2023-11-24T18:32:00","slug":"maria-lionza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/maria-lionza\/","title":{"rendered":"Mar\u00eda Lionza (acto primero)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Ida Gramcko<\/h4>\n<p><em>A Mariano Pic\u00f3n Salas<\/em><\/p>\n<p><strong>Personajes:<\/strong><\/p>\n<p>Dioses:<\/p>\n<p>Mar\u00eda Lionza<\/p>\n<p>Reina Guillermina<\/p>\n<p>Ni\u00f1a Flora<\/p>\n<p>Ni\u00f1a de la Palma<\/p>\n<p>Jorge Monay<\/p>\n<p>Ezequ\u00edas<\/p>\n<p>Don Juan de los Retiros<\/p>\n<p>Don Juan del Viento<\/p>\n<p>Don Juan de la Luz<\/p>\n<p>Don Juan del Odio<\/p>\n<p>Don Juan de los Cabrones<\/p>\n<p><strong>Seres Humanos:<\/strong><\/p>\n<p>Mar\u00eda<\/p>\n<p>Froil\u00e1n<\/p>\n<p>Antonio<\/p>\n<p>Nicanor<\/p>\n<p>Pedro<\/p>\n<p>Facundo<\/p>\n<p>Mensajero<\/p>\n<p>Juana<\/p>\n<p>Ignacia<\/p>\n<p><strong>ACTO PRIMERO<\/strong><\/p>\n<p>Umbroso lugar de la selva. Tupida red de lianas milenarias y bejucos j\u00f3venes. Dest\u00e1case, al fondo, un conuco. El verde y las sombras invaden la escena, mientras los gusanos de luz la llenan de presagios. De cuando en cuando, una bandada de guacamayas la cruza espantando los murci\u00e9lagos.<\/p>\n<p>Como si fuera un chinchorro, aparece en primer plano, un ala de mosca gigante.<\/p>\n<p>Lejos croa un sapo. Y de m\u00e1s lejos todav\u00eda, llega un rumor de piedras que caen al lecho del viejo y seco r\u00edo.<\/p>\n<p>Lo le\u00f1os calcinados estallan.<\/p>\n<p>En escena, Juana e Ignacia.<\/p>\n<p>JUANA.- Tuve que hacerlo, Ignacia. No bastan ya ni el rezo ni el presente. La reina ni responde ni se sacia con velas, con perfumes o aguardiente. Perd\u00ed mi bienestar con mi ganado, se secaron las siembras, los conucos, y mi hija estaba p\u00e1lida a mi lado virgen y verde como los bejucos. Despu\u00e9s al hijo lo metieron preso, por algo que no s\u00e9, por algo injusto, y mi hija oscura, con su pelo espeso, alzaba al aire el p\u00e1jaro del busto.<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfY qu\u00e9 hiciste, por Dios?<\/p>\n<p>JUANA.- Llam\u00e9 a los cielos con una extra\u00f1a y loca jerigonza, hice oraciones y bes\u00e9 los suelos clamando, por piedad, a Mar\u00eda Lionza.<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfY no recuperaste lo perdido?<\/p>\n<p>JUANA.- No lo recuper\u00e9. Los charlatanes dec\u00edan que siguiera sin sentido, y fui a los sacerdotes, los mojanes, y all\u00ed me echaron mirra en el o\u00eddo e incienso y estoraque en los fustanes\u2026<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfY no te devolvieron lo perdido?<\/p>\n<p>JUANA.- \u00a1Nada, criatura! El negro sahumerio no respondi\u00f3 a mi sed ni a mis afanes, y entre las peticiones y el misterio so\u00f1aba con haciendas y con panes, con hijos libres de su cautiverio, y me quemaban ya los talismanes. Y mi hija estaba all\u00ed\u2026 virgen, bermeja, el pecho redondeado como un fruto, y entonces me chismearon en la oreja: \u00a1tu hija ser\u00e1 tu \u00faltimo tributo!<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfY entonces, qu\u00e9?&#8230;<\/p>\n<p>JUANA.- Me cosquillaba el hambre en la cintura y el coyote y alc\u00e9 a mi hija, virgen como estaba, y se la di completa al sacerdote. \u00a1S\u00ed, se la di! \u00bfQu\u00e9 quieres? \u00a1Una barbaridad, una blasfemia!\u00a1Mas cu\u00e1ntas ni\u00f1as no son ya mujeres porque los suyos se mor\u00edan de anemia!<\/p>\n<p>IGNACIA.- Es espantoso lo que me refieres\u2026<\/p>\n<p>JUANA.- \u00bfPor qu\u00e9 se la entregu\u00e9? Nadie me premia. El hijo sigue ausente, encarcelado, los otros hijos lloran sin sustento; vi\u00e9ndola a ella, lo que le he quitado me causa horrores y remordimiento. El cuello se me va, se me desgonza, ando arrastrando su percal sangriento, pues nada me devuelve Mar\u00eda Lionza. \u00a1La sangre pura le sirvi\u00f3 de ung\u00fcento!<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfPor qu\u00e9 no te quedaste en los conjuros? \u00bfPor qu\u00e9 tuviste que entregar la ni\u00f1a?<\/p>\n<p>JUANA.- Se ve que no has pasado por apuros, que nadie te hace mal ni te rapi\u00f1a\u2026 \u00a1A lo hecho, pecho! Yo no me censuro, censuro a Mar\u00eda Lionza, a su campi\u00f1a; yo le pregunto si no hay bien seguro, si esto es un pacto o una rebati\u00f1a.<\/p>\n<p>IGNACIA.- Quiz\u00e1s la reina duerme entre sus muros, quiz\u00e1s est\u00e9 muerta y no se recupere\u2026 hay dioses malos, d\u00e9biles y oscuros\u2026 Puede que Mar\u00eda Lionza degenere.<\/p>\n<p>JUANA.- \u00a1Y yo gast\u00e9 mi p\u00f3lvora en zamuros y mi hija se me pudre y se me muere! Voy a rezar con los dedos duros, con ese dedo varonil que hiere\u2026<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00bfInsistes todav\u00eda en exorcismo?<\/p>\n<p>JUANA.- \u00bfMe seguir\u00e1s?<\/p>\n<p>IGNACIA.- Con gusto, si te ayuda.<\/p>\n<p>JUANA.- Piensa en el santo d\u00eda del bautismo, piensa en tu carne tr\u00e9mula y desnuda, piensa en el santo de tu catecismo y en una ara\u00f1a m\u00f3rbida y peluda. S\u00ed, porque al filo de la media noche cuando te cae un r\u00edo del sobaco, sin una rebeli\u00f3n, sin un reproche te doblas y te fumas el tabaco.<\/p>\n<p>(Juana saca dos tabacos del bolsillo de su delantal o vestido, entrega uno a Ignacia, enciende los dos y ambas comienzan a fumar.)<\/p>\n<p>JUANA.- El humo hacia los puntos cardinales pidi\u00e9ndole al esp\u00edritu y al gu\u00eda que te lleve en sus alas fantasmales a la gran puerta de la cofrad\u00eda.<\/p>\n<p>IGNACIA.- Miedo me das\u2026<\/p>\n<p>JUANA.- Apl\u00e1cate y escucha: intenta renunciar, adormecerte, vendr\u00e1 el Poder, te coger\u00e1 sin lucha y ha de llevarte como un trapo inerte. Du\u00e9rmete, Ignacia, y piensa en lo infinito, duerme conmigo y rompe tu medida, duerme que ya aparece Francisquito diciendo que mi vela est\u00e1 prendida. \u00bfNo ves los aposentos, los umbrales?<\/p>\n<p>IGNACIA.- No veo nada\u2026<\/p>\n<p>JUANA.- (Exasperada) \u00a1Nada ocurre, Ignacia! No veo el pared\u00f3n ni las se\u00f1ales, o yo o la reina estamos en desgracia.<\/p>\n<p>IGNACIA.- \u00a1Son falsas tus regiones celestiales (Botando el tabaco), falsa tu reina y m\u00edsero su influjo!<\/p>\n<p>JUANA.- Ya no la conmovemos los mortales (Botando el tabaco), ni con los trances ni con el embrujo. Y mi hija est\u00e1 en su t\u00e1lamo, tendida, sin hombre que la ci\u00f1a y que la quiera.<\/p>\n<p>IGNACIA.- Y t\u00fa como una vela derretida no hallas altar donde quemar tu cera. Vamos, que el fr\u00edo arde hasta los huesos\u2026 El fr\u00edo arde como la evidencia. Olvida tu rencor y tus excesos que est\u00e1s a punto ya de la insolencia.<\/p>\n<p>JUANA.- Tengo los pies y los reto\u00f1os tiesos\u2026<\/p>\n<p>IGNACIA.- Pues que ello signifique penitencia.<\/p>\n<p>JUANA.- No quiero penitencia ni regresos; quiero romper mi espera y mi creencia. Mar\u00eda Lionza, por los hijos presos en c\u00e1rcel, en dolor o en indigencia, por las hijas negadas a los besos y entregadas al dios y a su violencia, por lo que no devuelves a mis rezos, porque llenas de pulgas la conciencia, s\u00e9 que no valen brujos ni confesos, que no eres triunfo sino decadencia. (Salen)<\/p>\n<p>(Entra Mar\u00eda)<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- Es horrible esperar\u2026 (Entra el mensajero) Y usted\u2026 \u00bfqu\u00e9 quiere?<\/p>\n<p>MENSAJERO.-<\/p>\n<p>(Alarg\u00e1ndole un papel) Un pliego de Froil\u00e1n\u2026<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.-<\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 ha ocurrido?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Yo nada s\u00e9; mejor es que se entere\u2026<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00bfQu\u00e9 dice aqu\u00ed, qu\u00e9 dice?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Que se ha ido\u2026<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00a1Si no se puede ir!<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Pues no lo espere, si dice que se va, \u00a1cuento concluido!<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00bfC\u00f3mo? \u00bfpor qu\u00e9?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- No se me altere\u2026 Froil\u00e1n es un muchacho presumido.<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00bfQu\u00e9 gana con mentir, por qu\u00e9 me enga\u00f1a? Froil\u00e1n es todo lo que yo he vivido. Froil\u00e1n es todo lo que me acompa\u00f1a. Y este papel es un adi\u00f3s fingido. Por \u00e9l dej\u00e9 mi madre, mi caba\u00f1a, por \u00e9l sufr\u00ed la fuerza y el vah\u00eddo, y hoy \u00bfqui\u00e9n puede creer esta artima\u00f1a?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Anoche la escribi\u00f3 sin un gemido.<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- Anoche\u2026 \u00bfusted lo vio? \u00bfPor qu\u00e9 se ensa\u00f1a?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Lo vi no m\u00e1s\u2026 Tranquilo y convencido.<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00bfY aqu\u00ed puso su mano, la guada\u00f1a con que rasga mi cuerpo pose\u00eddo, y aqu\u00ed mir\u00f3 el papel tras la pesta\u00f1a con aquel ojo de bet\u00fan pulido? Y usted ech\u00f3 veneno a la ciza\u00f1a, usted lo vio firmar sin un latido, y se sac\u00f3 despu\u00e9s una laga\u00f1a porque ten\u00eda el ojo distra\u00eddo. Usted, \u00bfqui\u00e9n es? \u00bfUn hombre, una alima\u00f1a?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Yo no me meto donde no es debido.<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- Usted trae la carta, la monta\u00f1a de muerte que aniquila mi sentido, usted me hace morir, pero se apa\u00f1a; yo no me meto donde no es debido. Froil\u00e1n se meti\u00f3 en m\u00ed con su espada\u00f1a; Froil\u00e1n se meti\u00f3 en m\u00ed con su estallido, y eso \u00bfqu\u00e9 fue? \u00bfuna haza\u00f1a?&#8230;<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Quiz\u00e1 le resultara divertido.<\/p>\n<p>MAR\u00cdA.- \u00a1Jocoso darme con mi piel hura\u00f1a, de risa verse con el cuerpo herido! Mir\u00e9 la red y no mir\u00e9 la ara\u00f1a y a\u00fan miro aquel amor entretejido pues si mi carne le resultara extra\u00f1a \u00a1meto mi cuerpo donde est\u00e1 metido! Soy una intrusa, \u00a1bueno! Y si me da\u00f1a meterme en el tormento de su olvido, \u00a1m\u00e1s entro en \u00e9l sin ver lo que resta\u00f1a la sangre que emparama mi vestido! Pero hago mal\u2026 \u00bfno es cierto, mensajero? T\u00fa eres un hombre, libre y precavido. Sabes matar al ni\u00f1o y al cordero y te lavas las manos sin descuido. \u00a1Qu\u00e9 limpia mano de hombre traicionero! \u00a1Qu\u00e9 u\u00f1as de sol decoran al bandido! \u00a1Vete de aqu\u00ed\u2026 que lloro y me exaspero! \u00a1Me estoy metiendo donde no he debido! (Sale el mensajero)<\/p>\n<p>(Silbidos, gritos de Pavita, ruidos nocturnos se confunden con los sollozos de Mar\u00eda, tendida en la media luna del chinchorro. Luz fantasmag\u00f3rica ilumina la escena. Entran los dioses, rodeados por un nimbo de azufre.)<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Cada cien a\u00f1os, cada cien oto\u00f1os el pueblo hambriento pide un nuevo credo. Que le crezcan los sue\u00f1os, los reto\u00f1os, que un nuevo dios los libre de su miedo.<\/p>\n<p>NI\u00d1A DE LA PALMA.- Para que la deidad, la reina Mara entre otra vez en rango y en oficio, para que un dios comulgue sobre el ara y limpie el polvo con el maleficio, te pedimos tus p\u00e1rpados, tu cara, tu cuerpo de mujer en sacrificio.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- En nuestra tierra fresca y melodiosa silencio y sed cast\u00edgannos de nuevo. Ni el mito que nos limpia y nos remoza sufre temblor, cris\u00e1lida o renuevo.<\/p>\n<p>REINA GUILLERMINA.- Por eso vengo a ti, Mar\u00eda hermosa, Mar\u00eda perdedora de mancebo, busc\u00e1ndole una reina y una esposa a ese gran pueblo que en mis hombros llevo. Por eso vengo a ti, Mar\u00eda moza, cuerpo de potestad y de relevo para que te conviertas en la diosa y saques el gran p\u00e1jaro del huevo.<\/p>\n<p>(Las tinieblas invaden la escena. El \u00faltimo sollozo de Mar\u00eda se convierte en un trino angustiado. Los dioses salen con las sombras. Entran Froil\u00e1n y el Mensajero)<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Llamando) Mar\u00eda\u2026 (Al Mensajero) \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Pues all\u00ed estaba sali\u00e9ndosele el diablo por la boca.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Cu\u00e9ntame\u2026 qu\u00e9 te dijo\u2026<\/p>\n<p>MENSAJERO.- \u00a1Pero acaba! \u00a1Si ya te lo cont\u00e9; si estaba loca! Y yo me voy de aqu\u00ed\u2026<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Calla! (Llamando en voz baja) \u00a1Mar\u00eda!&#8230; (Notando que el mensajero intenta marcharse, lo coge por un brazo) Tu no te vas\u2026<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Y qu\u00e9, \u00bfquieres un perro? \u00bfPara qu\u00e9 necesitas compa\u00f1\u00eda? Ya tuve mucha vela en este entierro.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Explica una vez m\u00e1s lo que dec\u00eda, qu\u00e9 cosa respondi\u00f3\u2026<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Pues nada tierno\u2026<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00bfQu\u00e9 dijo?<\/p>\n<p>MENSAJERO.- No dec\u00eda, maldec\u00eda\u2026 \u00a1y que los dos nos fu\u00e9ramos al cuerno!<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Yo creo que est\u00e1 aqu\u00ed, pero escondida\u2026<\/p>\n<p>MENSAJERO.- All\u00e1 t\u00fa y ella.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Qu\u00e9date un instante\u2026 En su chinchorro la hallar\u00e9 dormida con una huella oscura en el semblante.<\/p>\n<p>MENSAJERO.- (Con sorna) Despi\u00e9rtala, Froil\u00e1n, pero enseguida no sea que otro sue\u00f1o la levante.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Pero estar\u00e1 tan llena de despecho; no me recibir\u00e1 con alegr\u00eda, de puro miedo se me tranca el pecho!&#8230;<\/p>\n<p>MENSAJERO.- Es imaginaci\u00f3n\u2026 o tonter\u00eda. (Empuj\u00e1ndolo) Anda, Froil\u00e1n, y ac\u00e9rcate a su lecho\u2026<\/p>\n<p>(Cuando Froil\u00e1n se aproxima al chinchorro, \u00e9ste se rodea de una luz intensa, demostr\u00e1ndole que no hay nada en \u00e9l.)<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Llamando) \u00a1Mar\u00eda!&#8230;<\/p>\n<p>(Sombras de nuevo, hasta que una luz dorada y extra\u00f1a ilumina los \u00e1rboles. Flores, frutas, yerbajos se ci\u00f1en tiernamente a la atm\u00f3sfera. Vuelan insectos de color. Atezadas astillas se amontonan bajo los troncos.)<\/p>\n<p>(Entran Jorge Monay y Ezequ\u00edas)<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Se cumplen hoy tres a\u00f1os de su ascenso.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Se ha convertido en diosa verdadera y se le trajo alm\u00edbar con incienso. Que una mujer tan bella y tan austera es cosa singular\u2026<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Yo ni lo pienso. Miedo me da mirarla tan severa entre las cabras, el pastor y el pienso.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Pues, para m\u00ed, ni el hurac\u00e1n la altera.<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Yo prefiero esperar en el suspenso. Hay algo de ella que se qued\u00f3 fuera, algo que ni aquilato ni condenso. No es totalmente nuestra compa\u00f1era.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Cambi\u00f3 su amor por el amor inmenso. Se convirti\u00f3 en la luz y en la heredera con un sollozo largo e indefenso.<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- \u00a1Lloraba con la piel con la cadera! Era un sollozo demasiado intenso.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Ahora est\u00e1 tranquila\u2026<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Dios lo quiera, y Dios me quite el mal y el pensamiento.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- \u00bfQu\u00e9 es lo que piensas?<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Que por m\u00e1s precoces que seamos en luz y entendimiento ella es mujer a\u00fan entre los dioses y est\u00e1 en combate y experimento. A\u00fan tiene labios rojos y veloces, se le salen los muslos del asiento; cuando la miro con sus albornoces metida en su pudor y en su portento, cortando el aire con sus duras hoces le sobresale el pecho suculento. Y siento miedo de escuchar sus voces, de ver su rostro, de sentir su aliento\u2026 Yo s\u00e9 que t\u00fa tambi\u00e9n lo reconoces, pero eres m\u00e1s flem\u00e1tico o m\u00e1s lento.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Fuimos a ella pues se requer\u00eda una mujer lac\u00f3nica y valiente. Que el mito solo con su jerarqu\u00eda estaba ya agotado entre la gente.<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Pues fue una soluci\u00f3n muy femenina, por no decir mejor que fue imprudente. La diosa estaba intacta en su hornacina y hoy se nos quiebra cuando est\u00e1 presente.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- C\u00e1llate que all\u00ed viene Guillermina.<\/p>\n<p>EZEQU\u00cdAS.- Qu\u00e9date t\u00fa y escucha lo que cuente.<\/p>\n<p>(Sale Ezequ\u00edas. Jorge Monay se esconde tras un \u00e1rbol. Entran Guillermina y la ni\u00f1a Flora)<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Anoche florecieron flamboyanes\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Llenaron de narc\u00f3ticos la brisa, mord\u00edan los perfumes como canes y hoy encuentro la atm\u00f3sfera imprecisa. Hay un vaho de esteras, de ga\u00f1anes\u2026<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Crece, rauda y azul, la yerba Luisa.<\/p>\n<p>FLORA.- Crecen tambi\u00e9n los sue\u00f1os\u2026<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- No devanes la madeja del sue\u00f1o y analiza.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfQu\u00e9 puedo analizar? Tantos afanes me comen la mirada y la sonrisa.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Ayer vinieron veinte servidores\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Altos y fuertes como encinas.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Pagan cumplidamente los favores que les don\u00f3 la reina\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Guillermina, la reina, \u00bfno era una mujer?<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- No azores.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfNo era una joven de cabeza endrina?<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Me llenas de recelos y temores\u2026 \u00bfy esa curiosidad tan repentina?&#8230; \u00bfQu\u00e9 importa lo que fue? No la valores sino en su forma m\u00e1xima y divina.<\/p>\n<p>FLORA.- Cierto, pero\u2026<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- No te descubras sin sabores. Vive tu fronda con su clavellina.<\/p>\n<p>FLORA.- Las ra\u00edces parecen estertores, miro una sangre muerta en la resina\u2026<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- No hablas como la diosa de las flores.<\/p>\n<p>FLORA.- Porque cada bot\u00f3n trae una espina.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Pero \u00a1qu\u00e9 sin raz\u00f3n!&#8230;<\/p>\n<p>FLORA.- Ya no hay razones. Hay un ambiente lleno de neblina.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- (Acerc\u00e1ndose a unas astillas colocadas debajo de un \u00e1rbol) Ay\u00fadame a cargar estos tablones\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- (Ayud\u00e1ndola) Huelen a cama macerada y fina.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- \u00a1Huelen a \u00e1rbol! \u00bfQuieres m\u00e1s? Tus dones son grandes\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- \u00a1Nunca!<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- T\u00fa eres la mezquina, no te bastan los montes, los alcores, los r\u00edos con su bestia cristalina, los p\u00e1jaros, los fuegos, los colores\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- El campo es una v\u00edvida rutina.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Qu\u00e9date con tus sue\u00f1os turbadores. Yo voy a trabajar. Quien se domina encuentra paz y encanto en sus labores.<\/p>\n<p>(Sale Guillermina)<\/p>\n<p>FLORA.- Tu puedes dominarte, Guillermina.<\/p>\n<p>(Jorge Monay sale de su escondite)<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Flora, \u00bftengo que hablarle a los rastrojos, tengo que hablarle a lo que no me escucha? Si a m\u00ed volvieras tus hura\u00f1os ojos habr\u00eda un sol de paz sobre mi lucha.<\/p>\n<p>FLORA.- Yo no quiero mirar a los dioses. Me fatigan sus c\u00e1balas, sus cielos\u2026<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Y t\u00fa, \u00bfqui\u00e9n eres, qui\u00e9n te ha dado voces sino los mismos que te dan recelos?<\/p>\n<p>FLORA.- Eso es lo que me cansa y amotina. Que tenga yo que estar entre los hielos, que tenga que acatar mi disciplina, mientras los hombres comen sus anhelos, sus besos, sus mujeres y su harina. No s\u00e9 a qu\u00e9 sabe el pan, pero lo huelo, ni qu\u00e9 es la carne, pero me alucina\u2026 \u00bfA qu\u00e9 saben los celos?<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- No s\u00e9, no entraron nunca en mis doctrinas; dolor s\u00ed s\u00e9 lo que es y desconsuelo pues te amo sin cesar\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Te lo imaginas, amor que no se para sobre el suelo, pasi\u00f3n de este jaez, de las divinas, no son verdad\u2026 Se necesita anzuelo, carnaza fresca y tr\u00e9mula sardina, hombre que pesque sobre el arroyuelo\u2026 sangre se necesita y hero\u00edna\u2026<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Yo te amo, Flora.<\/p>\n<p>FLORA.- Dime: te flagelo y sentir\u00e1s que tu alma me domina.<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- No quiero herir la fronda de tu velo.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfNo quieres o no puedes? \u00a1Determina!<\/p>\n<p>JORGE MONAY.- Mi amor naci\u00f3 del c\u00e1ntico, del vuelo\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Pues m\u00e1rchate con tu ala y con tu ruina. \u00a1M\u00e1rchate que te extra\u00f1o y te repelo! Eres una entelequia masculina.<\/p>\n<p>(Sale Jorge Monay. Entra Froil\u00e1n)<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (A Flora) \u00a1Eh, usted!<\/p>\n<p>FLORA.- (Volvi\u00e9ndose y viendo a Froil\u00e1n) \u00bfHabl\u00f3 conmigo?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Acerc\u00e1ndose, con un saco entre las manos) \u00bfQu\u00e9 hago con este fardo? Est\u00e1 lleno de trigo. La dama gorda, la del manto pardo me lo mand\u00f3 a llenar\u2026 Yo me fatigo, lo lleno de cereal y como tardo un minuto en concluir \u00a1no la consigo!<\/p>\n<p>FLORA.- La dama gorda es una reina.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Bueno! Aqu\u00ed todos son \u00e1ngeles o dioses o reinas, y el que menos habla solo y da voces.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfLo dice usted por m\u00ed?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Me lo imagino.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00a1Tambi\u00e9n yo soy!<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Con burla) \u00bfPor qu\u00e9 se altera? Yo soy un adivino y usted es la princesa, la heredera.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfY para qu\u00e9 visita estas regiones?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Pues yo estoy de servicio; la reina Mara oy\u00f3 mis peticiones y yo vine a pagarle con mi oficio.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfY qu\u00e9 le devolvi\u00f3 la reina Mara?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Me devolvi\u00f3 un retrato.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfQu\u00e9 es un retrato?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Algo como una cara.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfCon ojos, con nariz?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Con todo el boato!<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfY vive?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Qu\u00e9 ha de vivir!<\/p>\n<p>FLORA.- Es una cosa rara, es algo como yo; nunca lo he visto pero si tiene una presencia avara es como yo que soy y no existo.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Ah!, pero usted\u2026 \u00bfno existe?<\/p>\n<p>FLORA.- Claro que no; yo soy una apariencia.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Linda visi\u00f3n.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfCree usted? \u00a1Pero tan triste!&#8230; Me proh\u00edben la carne y la experiencia.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Pero, \u00bftampoco siente?<\/p>\n<p>FLORA.- Siento lo ajeno, siento demasiado\u2026 siento la mano de otro en mi simiente, los pies de otros corriendo por el prado, la carne tibia en busca de mi fuente\u2026 Siento lo incomprensible, lo vedado, que se acuestan donceles en mi frente, que el labriego atraviesa mi costado y que prosigo inm\u00f3vil e inocente.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Acerc\u00e1ndose) \u00bfY toco su mano?<\/p>\n<p>FLORA.- Mi mano es un remedo.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- (Cogi\u00e9ndole una mano) Hay un \u00edndice fr\u00edo, mas lozano\u2026 \u00bfNo percibe mi piel?<\/p>\n<p>FLORA.- Es que no puedo.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Y el brazo es como un pan de fresco grano, y el hombro tiembla como un pez con miedo\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Si no puedo temblar\u2026<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Tiemblas, criatura. Temes al hombre, temes al pecado. \u00bfCu\u00e1l es tu nombre?<\/p>\n<p>FLORA.- Flora, y mi cintura es esa que se cimbra en el collado.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- A ella me voy; le temo a tu figura\u2026 Prefiero tu rinc\u00f3n m\u00e1s sosegado.<\/p>\n<p>(Vase Froil\u00e1n. Entra don Juan de los Retiros)<\/p>\n<p>DON JUAN DE LOS RETIROS.- \u00bfTe sedujo el ga\u00f1\u00e1n?<\/p>\n<p>FLORA.- (Volvi\u00e9ndose) C\u00e1llate, deslenguado.<\/p>\n<p>(Entra don Juan del Viento)<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- Tiene buena presencia&#8230;<\/p>\n<p>FLORA.- \u00a1C\u00e1llate, don Juan!<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- Y \u00e9l, \u00bfest\u00e1 enamorado?<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfQu\u00e9 sabes t\u00fa de amor?<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- Dice el refr\u00e1n que s\u00e9 tanto de amor como un letrado.<\/p>\n<p>(Entra don Juan de la Luz)<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- \u00bfQu\u00e9 te dijo el gal\u00e1n?<\/p>\n<p>FLORA.- Nada que te interese, mal pensado.<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- Tiene unos bellos ojos de alquitr\u00e1n y huele a sementeras y a ganado.<\/p>\n<p>FLORA.- No quiero o\u00edrte\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- Tiene piel de pan y el pecho como un horno iluminado.<\/p>\n<p>FLORA.- \u00a1Calla!<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- Tiene pesta\u00f1as de azafr\u00e1n, bozo de papel\u00f3n, diente ordenado\u2026<\/p>\n<p>(Entra don Juan del Odio)<\/p>\n<p>DON JUAN DEL ODIO.- Era un bello rufi\u00e1n. Eras una ternera en el cercado y \u00e9l como un toro vi\u00e9ndote el af\u00e1n, mugiendo alegremente su llamado.<\/p>\n<p>DON JUAN DE LOS RETIROS.- \u00a1Ay, qui\u00e9n detiene al toro!<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- Toro jam\u00e1s coleado\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- Tiene un lunar como una mancha de oro y un cuerno de cristal desenfrenado.<\/p>\n<p>(La ni\u00f1a Flora se tapa los o\u00eddos)<\/p>\n<p>DON JUAN DEL ODIO.- \u00bfQui\u00e9n protege su tr\u00e9mulo decoro?<\/p>\n<p>DON JUAN DE LOS RETIROS.- \u00bfQui\u00e9n no cuelga en la rama su tocado?<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- \u00bfA qui\u00e9n no le entra por la piel y el poro el tacto como un aire derramado?<\/p>\n<p>(Entra la reina Guillermina)<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- \u00bfQu\u00e9 hacen con esta ni\u00f1a?<\/p>\n<p>DON JUAN DEL ODIO.- \u00bfNi\u00f1a has dicho? \u00a1Cuidado!&#8230;<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Aqu\u00ed hab\u00eda una ni\u00f1a.<\/p>\n<p>DON JUAN DE LOS RETIROS.- Un dialogo solvente y moderado.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Cu\u00e9ntame, ni\u00f1a Flora, cuenta lo que ha pasado\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- Lo que pasa es el fuego por la espora.<\/p>\n<p>DON JUAN DE LA LUZ.- Lo que pasa es el sol por el sembrado.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- \u00a1C\u00e1llense, charlatanes! No la dejan hablar\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN DEL ODIO.- Se qued\u00f3 muda.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- He dicho, \u00a1fuera, fuera a los don Juanes! Ella me explicar\u00e1\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN DE LOS RETIROS.- No cabe duda.<\/p>\n<p>DON JUAN DEL VIENTO.- T\u00f3cale los ingr\u00e1vidos fustanes, no hay nada que explicar\u2026 \u00a1est\u00e1 desnuda!<\/p>\n<p>(Salen los don Juanes)<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- Flora, \u00bfqu\u00e9 es lo que sufren mis o\u00eddos? Flora, mi reina\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- \u00a1Calla! Me pueblan unos \u00edmpetus prohibidos, me arrancan velo, voluntad, valla\u2026 Estoy fuera de m\u00ed y en mis sentidos.<\/p>\n<p>GUILLERMINA.- \u00a1Ay reina Mara, ay perdici\u00f3n, ay cielo! La ni\u00f1a Flora presa en la locura\u2026 \u00a1Devu\u00e9lvanle su p\u00e1tina, su hielo, c\u00fabranla con pudores de espesura! Ten humildad y temple, ni\u00f1a Flora, yo le hablar\u00e9 a la reina y con su gu\u00eda toda la sombra que te cubre ahora saldr\u00e1 volando y hallar\u00e1s el d\u00eda.<\/p>\n<p>(Sale Guillermina. Entra Froil\u00e1n)<\/p>\n<p>FLORA.- (Viendo a Froil\u00e1n) \u00a1Oh, ven que se hace tarde, ven que quieren robarme mi alegr\u00eda! Mi espectro quema, mis mejillas arden\u2026 Quiz\u00e1 pueda inmolar mi jerarqu\u00eda.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00bfQu\u00e9 est\u00e1s diciendo, Flora?<\/p>\n<p>FLORA.- No puedo definir lo que te digo. Estate cerca, el fuego me devora y t\u00fa eres como el le\u00f1o y el abrigo. \u00a1Oh ven, cabeza dulce de borrego, belfo de sol, amigo, contigo puedo realizar mi fuego, mis claras llamas levantar contigo! Col\u00f3came en tus hombros de labriego como a un fardo plet\u00f3rico de trigo.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Pero si t\u00fa eres diosa\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Esa es mi gran mentira, ser sombra de una voz o de una cosa, mirar las brasas sin tocar la pira.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00a1Qu\u00e9 brava est\u00e1s, qu\u00e9 hermosa!<\/p>\n<p>FLORA.- \u00bfEs que descubres mi fisonom\u00eda?<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Tu frente es una garza que reposa\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Hazla volar a la regi\u00f3n sombr\u00eda.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Tu pelo es una rama que solloza\u2026<\/p>\n<p>FLORA.- Cu\u00e9lgale un nido con su melod\u00eda.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00bfQu\u00e9 puedo hacer por ti?<\/p>\n<p>FLORA.- Tu piel, tu esposa, algo que sea carne y calor\u00eda\u2026 S\u00e9 que soy torpe, s\u00e9 que soy terrosa, que no me quieres nada\u2026<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Desconf\u00eda\u2026 Mi coraz\u00f3n, midi\u00e9ndote te goza. Yo tambi\u00e9n quiero que te sientas m\u00eda. Te ense\u00f1ar\u00e9 a tumbarte en los vergeles, a ser ce\u00f1ida por la espiga amante y a morir luego de exprimir las mieles.<\/p>\n<p>FLORA.- Entonces yo ser\u00e9 tu semejante.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Ser\u00e1s al fin, tu hallazgo.<\/p>\n<p>FLORA.- Dici\u00e9ndolo, tu voz me da textura, me surca el rostro un iracundo rasgo y la piel brota, l\u00edmpida y madura. \u00a1M\u00edrame bien! Me plasmas\u2026 Si dicen que en fantasmas devenimos a fuerza de jugar a los fantasmas, porque he jugado a ser mujer los limos se alejan con sus lastres y sus miasmas. Y soy una mujer como una loba.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Una loba con tr\u00e9molos, con mimos.<\/p>\n<p>FLORA.- Una mujer que llevas a tu alcoba para ligarla a un lecho de racimos. S\u00e9 que no puedo a\u00fan, \u00a1y hay tanta prisa!&#8230; tampoco es natural ser la traidora. Ve con ansia sumisa, ve junto a la magn\u00e1nima inventora\u2026<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- \u00bfQui\u00e9n es?<\/p>\n<p>FLORA.- Es la que manda, la que hechiza, y p\u00eddele que rompa esta demora.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Lo que t\u00fa digas, pero \u00bfqui\u00e9n es ella?<\/p>\n<p>FLORA.- Es la reina Mar\u00eda. P\u00eddele por m\u00ed nada, por tu huella, por tu presencia y por mi faz vac\u00eda que se proponga convertir mi estrella en una hoguera c\u00e1rdena y brav\u00eda. Dile que nada nos detiene ahora, dile que te amo.<\/p>\n<p>FROIL\u00c1N.- Pero, \u00bfqu\u00e9 hay que hacer?<\/p>\n<p>FLORA.- Sigue esa ruta, ll\u00e1mala e implora\u2026 \u00a1Dile que quiero ser mujer!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ida-gramcko\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Fuente de la imagen: https:\/\/www.ivenezuela.travel<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ida Gramcko A Mariano Pic\u00f3n Salas Personajes: Dioses: Mar\u00eda Lionza Reina Guillermina Ni\u00f1a Flora Ni\u00f1a de la Palma Jorge Monay Ezequ\u00edas Don Juan de los Retiros Don Juan del Viento Don Juan de la Luz Don Juan del Odio Don Juan de los Cabrones Seres Humanos: Mar\u00eda Froil\u00e1n Antonio Nicanor Pedro Facundo Mensajero Juana Ignacia [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4081,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4080"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4080"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4080\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5161,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4080\/revisions\/5161"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4081"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4080"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4080"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4080"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}