{"id":3999,"date":"2022-03-27T19:03:07","date_gmt":"2022-03-27T19:03:07","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3999"},"modified":"2023-11-24T18:32:17","modified_gmt":"2023-11-24T18:32:17","slug":"cronicas-de-francisco-zambrano-gomez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cronicas-de-francisco-zambrano-gomez\/","title":{"rendered":"Cr\u00f3nicas de Francisco Zambrano G\u00f3mez"},"content":{"rendered":"<h3><strong>\u00bfY el perro a qui\u00e9n le queda? <\/strong><\/h3>\n<p>Cualquier abogado litigante sabe que no hay controversia judicial m\u00e1s sencilla que el divorcio de un par de limpios. Aunque, en una oportunidad una pareja joven me busc\u00f3 para que los divorciara y lo \u00fanico que ten\u00edan para repartirse era el juego de cuarto, ambos peleaban por quedarse con la cama. Al final les suger\u00ed que se dieran un tiempo, que si ambos ten\u00edan tan buenos recuerdos de esa cama pod\u00edan volver a intentarlo.<\/p>\n<p>Las parejas a la hora de divorciarse no pelean por los sentimientos, pelean por los bienes materiales. Cuando el amor se acaba, se acabo; tener la pareja amarrada al lado sin quererse s\u00f3lo ocurre por no perder patrimonio. Hasta los hijos se discuten como si fueran patrimonio de cada progenitor.<\/p>\n<p>Si despu\u00e9s del divorcio no est\u00e1n de acuerdo en que \u201clo m\u00edo es m\u00edo y lo tuyo es m\u00edo\u201d pueden demandar la partici\u00f3n judicial de la comunidad de bienes en el tribunal civil o de protecci\u00f3n correspondiente. Lo referente al r\u00e9gimen de convivencia respecto a los hijos menores de edad se dilucida en el tribunal de protecci\u00f3n de ni\u00f1os, ni\u00f1as y adolescentes, pero:<\/p>\n<p>\u00bfA qui\u00e9n le queda el perro?<\/p>\n<p>Una pareja con m\u00e1s de 30 a\u00f1os de casada quiere divorciarse; no tienen hijos menores, est\u00e1n de acuerdo en c\u00f3mo repartirse los bienes y en c\u00f3mo repartirse los amigos. Est\u00e1n hasta de acuerdo en c\u00f3mo pagar los honorarios del abogado, pero no se ponen de acuerdo sobre a qui\u00e9n le queda la mascota del tipo perro, de g\u00e9nero femenino, de raza poodle, de nombre Princesa, que tiene m\u00e1s de diez a\u00f1os viviendo con ellos desde que los hijos se fueron.<\/p>\n<p>Como cada uno quiere quedarse con Princesa, (me proh\u00edben que la trate de perra) les propongo que cada uno disfrute de la mascota de forma exclusiva seis meses al a\u00f1o.<\/p>\n<p>-No acepto, \u2013dice la se\u00f1ora- \u00e9l le da muy mala vida y no la cuida bien. Le da de comer las sobras de su comida y hasta cerveza lo he visto d\u00e1ndole. Una vez le dije que la ba\u00f1ara y la ba\u00f1\u00f3 con jab\u00f3n azul, \u00a1con jab\u00f3n azul, doctor!\u00a0 \u00bfC\u00f3mo cree que yo puedo permitir eso?<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 hablas t\u00fa? si te he visto d\u00e1ndole gatarina en lugar de perrarina; si le has cambiado la leche por agua con harina a pesar de que no le gusta, y las sardinas que le das son de las que nadan en la lata. Lo del jab\u00f3n azul fue por apuro y necesidad; el jab\u00f3n es de los que se usan para lavar la ropa de beb\u00e9s, y a Princesa\u00a0 le gust\u00f3.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de mucho discutir logr\u00e9 un acuerdo minino de alimentaci\u00f3n com\u00fan (con men\u00fa incluido) que ambos deber\u00e1n respetar durante el tiempo de convivencia con Princesa.<\/p>\n<p>Volvi\u00f3 a atacar la se\u00f1ora:<\/p>\n<p>-No estoy de acuerdo con que el susodicho se quede seis meses seguidos con Princesa porque me la puede corromper; yo lo he visto escondido viendo pel\u00edculas porno y temo que Princesa las vea por curiosidad y se deprave.<\/p>\n<p>-Mire se\u00f1ora, el vide\u00edto porno que yo estaba viendo me lo envi\u00f3 su hijo y era de apenas un minuto. En cambio a usted yo la he visto manoseando mucho a Princesa en la cama y hasta he llegado a pensar que usted es zoof\u00edlica.<\/p>\n<p>-\u00a1Queeeee\u00a1 zoof\u00edlico ser\u00e1 su abuelo, que cog\u00eda burras en su finca y despu\u00e9s echaba los cuentos cuando estaba borracho. Lo que se hereda no se hurta y usted es su nieto.<\/p>\n<p>&#8211; Para que te enteres, llevas tres a\u00f1os celando a Princesa de Cosito, el perro de los vecinos, a cuenta de que es un firulais cualquiera de raza crica, y t\u00fa no quieres criar \u201cperritos de la noche\u201d. Pero lo que t\u00fa no sabes es que Princesa lleva a\u00f1os haciendo el amor con Rocky, el perro del conserje del edificio de la esquina. Si, ent\u00e9rate, Princesa ya no es se\u00f1orita, y lo disfruta bastante.<\/p>\n<p>Yo curs\u00e9 la materia Medicina Legal en la universidad, pero all\u00ed no te explican primeros auxilios para aplicar en el ejercicio profesional. La se\u00f1ora se desmay\u00f3 cuando se enter\u00f3 de esa noticia y yo no sab\u00eda c\u00f3mo reanimarla. Afortunadamente el marido la conoc\u00eda m\u00e1s y logr\u00f3 reanimarla. Un caf\u00e9 bien cargado en az\u00facar fue todo lo que le pude dar y ayud\u00f3 a que la se\u00f1ora se recuperara suficientemente para proseguir las negociaciones.<\/p>\n<p>-Eres un inmoral, un c\u00ednico, un depravado; \u00bfc\u00f3mo has permitido que Princesa haga eso? No doctor, no puedo permitir que mi ni\u00f1a se quede con este pervertido.<\/p>\n<p>Hay problemas que no tienen soluci\u00f3n judicial; conflictos entre hermanos, socios, vecinos y dem\u00e1s, que no pueden ser resueltos por un juez conforme a derecho. Pens\u00e9 intentar una acci\u00f3n mero-declarativa a ver si un juez civil decid\u00eda el r\u00e9gimen de convivencia para Princesa, (aunque para mis adentros ya estaba empezando a llamarla \u201cla perra esa\u201d) pero no estaba convencido. Al final les suger\u00ed que acudieran a un centro de resoluci\u00f3n de conflictos, donde podr\u00edan ser mejor atendidos con alguna soluci\u00f3n equitativa.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s llam\u00e9 por tel\u00e9fono al se\u00f1or averiguando como segu\u00edan sus planes de divorcio y me respondi\u00f3:<\/p>\n<p>-Doctor, lo hemos pensado muy bien y decidimos no divorciarnos todav\u00eda. Le vamos a dar un a\u00f1o a Princesa para que madure m\u00e1s y pueda soportar el trauma psicol\u00f3gico que implica nuestra separaci\u00f3n. Todo sea por Princesa. \u00bfCu\u00e1ntos son sus honorarios<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Ah\u00ed mismito<\/strong><\/h3>\n<p><em>En memoria de Domingo Montes de Oca<\/em><\/p>\n<p>Dicen que Aguada Grande es el pueblo de las dos mentiras, porque no tiene agua ni es grande; El Pi\u00f1al no tiene pi\u00f1as, en La Grita la gente habla pasito y San Crist\u00f3bal, tanto la sultana del rio Torbes en T\u00e1chira como la de Leonardo Pereira en Aregue son de nombre falso; Al pobre Crist\u00f3bal lo sacaron del santoral en el concilio Vaticano II, por all\u00e1 en el a\u00f1o 1965, por ni siquiera existir. Se pusieron a investigar y result\u00f3 ser una leyenda el cuento del santo que carg\u00f3 en sus hombros a Jes\u00fas cuando era ni\u00f1o para cruzar un rio. Pero no todos los nombres de pueblos son mentirosos, El Empedrado, en el municipio Torres del estado Lara, si le hace honor a su nombre; ah\u00ed si hay piedras y de todos los tama\u00f1os.<\/p>\n<p>La zona metropolitana de Palmarito debe ser una de las m\u00e1s grandes del pa\u00eds; Toda finca que queda a una o dos horas de la capital de la parroquia Monta\u00f1as Verdes se dice que queda \u201cen Palmarito\u201d. Cuando uno andaba por el campo y preguntaba por una direcci\u00f3n invariablemente el informante levantaban el brazo con el dedo \u00edndice extendido y se\u00f1alaba \u201cah\u00ed mismito\u201d; ya uno sabia que en esos casos hab\u00eda que dibujar una par\u00e1bola imaginaria de hasta donde sub\u00eda el dedo y ca\u00eda, all\u00e1, all\u00e1, all\u00e1 lejos, a la distancia de media hora, all\u00e1 mismo era el sitio.<\/p>\n<p>Cuando el doctor Domingo Alberto Montes de Oca Mart\u00ednez entr\u00f3 a mi despacho a solicitarme una inspecci\u00f3n judicial \u201cah\u00ed mismito en El Empedrado\u201d\u00a0 yo pagu\u00e9 la novatada y le cre\u00ed que era ah\u00ed mismito.<\/p>\n<p>Rememorando sus andanzas en infinidad de campa\u00f1as electorales, nos montamos en un desvencijado jeep que poco le faltaba para tener calcoman\u00edas de Teodoro pegadas en las ventanas. Buscamos un guardia nacional que nos acompa\u00f1ara y nos dirigimos \u00a8\u201dah\u00ed mismito\u201d despu\u00e9s del Empedrado a dejar constancia de una ocupaci\u00f3n en una finca. En la casa del solicitante nos detuvimos en una parada t\u00e9cnica de algunos minutos y un caf\u00e9 mientras llegaban las bestias que nos trasladar\u00edan a toda la comitiva hasta el sitio de la inspecci\u00f3n; una hora despu\u00e9s ya le sabia el nombre a todos los pollitos de la gallina de la casa y nada que aparec\u00edan los jumentos. Domingo me estaba explicando como por quinta vez la situaci\u00f3n con los animales cuando ocurri\u00f3 algo inusual. El guardia nacional que nos acompa\u00f1aba no aguant\u00f3 m\u00e1s la perdedera de tiempo\u00a0 y\u00a0\u00a0 sin mediar palabra agarr\u00f3 su fusil\u00a0 y dio la orden de marchar\u00a0 \u201ca paso de vencedores\u201d. Domingo y yo lo vimos arrancar tan decidido que optamos por seguirlo a pie. Aproximadamente a un kilometro m\u00e1s adelante lo encontramos sentado en una piedra, con el fusil en las rodillas y la lengua afuera. De ah\u00ed en adelante todo el trayecto fue la retaguardia del grupo.<\/p>\n<p>Rato largo despu\u00e9s de andar caminando cruzamos un sector de monta\u00f1a extra\u00f1o. El paisaje `parec\u00eda la cima de los tepuyes cubierto en su totalidad de piedras lisas parecidas a las lajas. El secretario del tribunal pag\u00f3 caro su osad\u00eda de ir \u201cah\u00ed mismito\u201d con sus botas Loblan y entre tantas piedras larg\u00f3 el tac\u00f3n de una bota. Otro tramo m\u00e1s de dif\u00edcil caminata y llegamos al sitio a inspeccionar: Cuatro palos levantados con una lona encima y una fogata con una olla de sopa.<\/p>\n<p>-\u00bfEsto es todo Domingo? \u00bfTremenda caminata para dejar constancia nada m\u00e1s que de esto?<\/p>\n<p>Creo que Domingo debi\u00f3 perder ese d\u00eda unos tres kilos de peso corporal; un kilo en la caminata de ida, otro kilo en la caminata de regreso y un kilo de la pena de habernos hecho caminar tanto por tan toca cosa.<\/p>\n<p>Ahora si, en la fogata se prepar\u00f3 el cafecito vaquero y aparecieron dos mulas para el retorno. Me asignaron una a m\u00ed y la otra estaba entre el secretario destaconado o el guardia que cubr\u00eda la retaguardia. Se opt\u00f3 por d\u00e1rsela al guardia que era el que soportaba el peso del fusil.<\/p>\n<p>Recorrida la mitad del trayecto de regreso la solidaridad se apoder\u00f3 de m\u00ed.\u00a0 Transitando la ladera de una monta\u00f1a la silla de mi mula se empez\u00f3 a ladear justo hacia el lado del barranco. Como pude la enderec\u00e9 y a los metros se volvi\u00f3 a ladear hacia el lado que doler\u00eda m\u00e1s la ca\u00edda. Paren el mundo que me quiero bajar; mejor denle la mula al secretario que viene cojeando. Segu\u00ed todo el resto del trayecto a pie.<\/p>\n<p>Varias semanas despu\u00e9s me encontr\u00e9 con el guardia nacional en el punto de control de Atarigua. Al reconocerlo saque mi mano por la ventana y lo salud\u00e9. No s\u00e9 donde averiguar\u00eda que soy hijo de Betty G\u00f3mez, pero por la contundencia del gesto con que sacudi\u00f3 su brazo al verme jurar\u00eda que le estaba enviando un saludo a mi mam\u00e1.<\/p>\n<p>As\u00ed era Domingo, capaz de caminar horas por el monte para defender un campesino desamparado o buscar un voto.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n me traslad\u00e9 con otro abogado al Empedrado a realizar una inspecci\u00f3n judicial de una cerca removida. \u201cEso es ah\u00ed mismito, antes del Empedrado\u201d, y efectivamente fue antes del Empedrado, pero no ah\u00ed mismito. Antes del Empedrado nos desviamos a la derecha por carretera de tierra casi media hora hasta llegar a la finca del solicitante. Mientras preparaban las bestias me qued\u00e9 mirando al fondo una monta\u00f1a empinada a mi izquierda que culminaba en una pared de piedra y una planicie bastante lejos de donde nos encontr\u00e1bamos. Cuando notaron mi curiosidad me dijeron:<\/p>\n<p>-Para all\u00e1 es que vamos.<\/p>\n<p>Realmente no cre\u00ed que fu\u00e9ramos a ir tan lejos monta\u00f1a arriba y pens\u00e9 que lo dec\u00edan para burlarse del juez citadino. Esa vez si tuve compasi\u00f3n de las botas Loblan del secretario y se qued\u00f3 en la casa de la finca.\u00a0 Montamos los animales y para mi sorpresa efectivamente empezamos a subir un camino empinado y repleto de piedras. Al rato de estar cabalgando salimos a un claro del bosque y noto que a mi derecha hab\u00eda un profundo barranco. El sendero bordeaba la pared de piedra que hab\u00eda visto desde abajo y apenas se pod\u00eda mirar all\u00e1 chiquiticos la casa de la finca y los peones conversando con el secretario. Afortunadamente nos volvimos a internar en la vegetaci\u00f3n espesa y seguimos el sendero cada vez m\u00e1s lejos del barranco.\u00a0 Un buen trecho despu\u00e9s por fin llegamos a la cerca supuestamente removida; se ve\u00eda bien estable, solida y con varios a\u00f1os de uso. Como no parec\u00eda una cerca nueva pregunt\u00e9:<\/p>\n<p>-\u00bfEsta es la cerca removida? A lo que respondieron con un tajante s\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfY por donde pasaba antes?<\/p>\n<p>-Por all\u00e1 detr\u00e1s de la cerca.<\/p>\n<p>Como todo eso estaba tan solo opt\u00e9 por brincar la cerca y buscar el sitio donde estaba originalmente. Al estar del lado de adentro me se\u00f1alaron un sitio. Cuando llegu\u00e9 al sitio me se\u00f1alaron otro m\u00e1s adelante, y otro, y otro, hasta que tras media hora de camino\u00a0 a pie llegamos a otro barranco profundo e intransitable. Ah\u00ed constat\u00e9 que todo era mentira. La cerca nunca hab\u00eda sido removida. Media vuelta y retornar de otro viaje perdido.<\/p>\n<p>Cuando bajaba de regreso pas\u00e9 el segundo susto aterrador; en un momento la mula se detuvo frente a una especie de cornisa que para m\u00ed fue como de metro y medio. Yo buscaba la palanca de retroceso y no la encontraba por ning\u00fan lado. Pas\u00e9 lo que me pareci\u00f3 un minuto meditando aquello de a2+b2=c2, hasta que alguien pas\u00f3 por detr\u00e1s y le dio una nalgada a la bestia. En lugar de gritar Geronimoooo llam\u00e9 fue a Pitagoras. Cada vez que recuerdo ese brinco le quito como diez cent\u00edmetros a la altura; ya voy como por cincuenta cent\u00edmetros apenas.<\/p>\n<p>Tiempo despu\u00e9s,\u00a0 abrieron el tribunal agrario en el Tocuyo con competencia en el Municipio Torres y se acabaron las inspecciones agrarias del tribunal de municipio. La \u00fanica competencia agraria que me qued\u00f3 fue la de recepcionista telef\u00f3nico. El tribunal segundo agrario del estado Lara estaba proyectado para quedar en mi cub\u00edculo del Palacio de Justicia de Carora y por esa raz\u00f3n en la gu\u00eda telef\u00f3nica del poder judicial nacional aparec\u00eda el n\u00famero telef\u00f3nico del tribunal primero del municipio Torres como tel\u00e9fono del tribunal segundo agrario con sede en el Tocuyo. Innumerables veces contest\u00e9 el tel\u00e9fono de mi despacho y preguntaban si era el tribunal agrario; cuando me interrogaban \u00bfentonces donde queda el tribunal agrario? les respond\u00eda:<\/p>\n<p>-Ah\u00ed mismito, en el Tocuyo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Ese Macondo llamado Carora<\/strong><\/h3>\n<p>Desde que escuch\u00e9 que Carora es una especie de Macondo particular para algunos intelectuales carore\u00f1os, decid\u00ed volver a leer la novela Cien A\u00f1os de Soledad, del premio Nobel de literatura Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, buscando indicios de similitudes entre esos dos espacios de locura, ficci\u00f3n, realidad y soledad que constituyen Macondo y Carora. Treinta y cinco a\u00f1os despu\u00e9s de su primera lectura volv\u00ed a deleitarme en su envolvente mundo, esta vez vi\u00e9ndolo desde la \u00f3ptica de que Macondo queda en Carora y de que Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez se cri\u00f3 en el barrio Torrellas y no en Aracataca.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito geogr\u00e1fico parecen coincidir en algo; los dos son pueblos de provincia ubicados al norte de Suram\u00e9rica, calurosos,\u00a0 polvorientos, bordeados por un rio y con una sierra a uno de sus lados.\u00a0 Aureliano Segundo se hizo rico y despilfarrador criando ganado igual que lo han hecho muchos carore\u00f1os. La compa\u00f1\u00eda bananera que lleg\u00f3 a explotar un producto nuevo en Macondo bien se asemeja a la compa\u00f1\u00eda que lleg\u00f3 sembrando vides y produciendo excelentes vinos en Carora, aunque afortunadamente esta \u00faltima no ha tenido que asesinar tres mil carore\u00f1os como s\u00ed ocurri\u00f3 con la compa\u00f1\u00eda bananera en Macondo.<\/p>\n<p>Si la familia Buend\u00eda es el eje de Macondo en Cien A\u00f1os de Soledad, en Carora se pueden escribir varias novelas con las historia de la familia Zubillaga. Desde la llegada de don Agust\u00edn Luis Zubillaga Irady con la Compa\u00f1\u00eda Guipuzcoana en la \u00e9poca de la colonia, comenz\u00f3 una saga de insignes personajes que con su val\u00eda le han dado renombre a la regi\u00f3n, destacando como intelectuales, ganaderos, profesionales, comerciantes, deportistas y en todo lo que tenga que ver con el progreso; fundaron ganader\u00edas, peri\u00f3dicos, revistas, un centro de inseminaci\u00f3n artificial de ganado y hasta contribuyeron firmemente en la creaci\u00f3n de la raza Carora de ganado bovino. Es esta la raz\u00f3n por lo que el apellido Zubillaga lo encontramos hoy nombrando plazas, calles, un hospital pedi\u00e1trico, el parque de feria, un matadero industrial y otros sitios p\u00fablicos. No en balde podemos decir que el faro intelectual de Carora durante todo el siglo XX fue Ch\u00edo Zubillaga, siguiendo el camino comenzado en el siglo XIX por su t\u00edo Antonio Mar\u00eda Zubillaga, que en uno de los ba\u00fales tra\u00eddos de Espa\u00f1a por su padre Agust\u00edn Luis Zubillaga Irady, comenz\u00f3 la creaci\u00f3n del valioso e importante Archivo Zubillaga.\u00a0 A\u00f1os despu\u00e9s Amaranta \u00darsula se ir\u00eda a estudiar a B\u00e9lgica con un viejo ba\u00fal similar al de don Agust\u00edn, que su madre Fernanda del Carpio\u00a0 trajo desde Bogot\u00e1 y que finalmente regresar\u00eda a Macondo hasta el final de los d\u00edas.<\/p>\n<p>Si Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda camin\u00f3 dos semanas y varios d\u00edas por la selva buscando el mar y encontr\u00f3, a doce kil\u00f3metros de la costa, un viejo y esquel\u00e9tico gale\u00f3n espa\u00f1ol,\u00a0 no es dif\u00edcil imaginar a Ch\u00edo Zubillaga remontar el rio Tocuyo buscando una salida al mar y encontrar por los lados de Siquisique un viejo y destartalado buque fluvial de rueda de madera de los que surcaban el caudaloso rio en el siglo XIX.<\/p>\n<p>Cuando los diecisiete hijos que tuvo el coronel Aureliano Buend\u00eda con diferentes madres, coincidieron juntos en Macondo para visitar y conocer a su pap\u00e1, resulta inevitable pensar en Salvador \u00c1lvarez pasando lista en la plaza Bol\u00edvar de Carora a las docenas de hijos que tuvo con otras docenas de madres, y que dio origen a la rama de los \u00c1lvarez \u201clisteros\u201d<\/p>\n<p>Cuando Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda fund\u00f3 Macondo no planific\u00f3 ning\u00fan cementerio porque all\u00ed nadie se mor\u00eda. El cementerio fue inaugurado con la muerte de Melquiades. Desde entonces en dicho cementerio est\u00e1n enterrados Melquiades, Pietro Crespi, Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda padre e hijo, los Buend\u00eda, los Zubillaga, los Herrera, los \u00c1lvarez, los Oropeza, los Montes de Oca, los Riera, los Ferrer, los Crespo, los Mel\u00e9ndez, los Pi\u00f1a, y muchos otros. No es el \u00fanico cementerio que existe en Carora, el otro es el Cementerio de Voces del escritor Leonardo Pereira Mel\u00e9ndez, que aunque no narra cien a\u00f1os de soledad, si narra la soledad en que qued\u00f3 el poeta desde la muerte de su hermano Luis.<\/p>\n<p>Melquiades muri\u00f3 en Singapur, pero como no soport\u00f3 la soledad regres\u00f3 a Macondo para morir por segunda vez e inaugurar el cementerio. Parece que su segunda muerte tampoco le gust\u00f3 y regres\u00f3 nuevamente del m\u00e1s all\u00e1 para esta vez residenciarse en Carora. Ahora sigue escribiendo sus pergaminos desde el barrio Torrellas, y aunque a veces sus escritos siguen siendo tan indescifrables como los pergaminos originales, no hay duda que ser\u00e1n fuente obligatoria de consulta para los cronistas del futuro.<\/p>\n<p>El coronel Aureliano Buend\u00eda hizo treinta y dos guerras que perdi\u00f3. En Carora vive un descendiente del \u00fanico hijo del coronel Aureliano Buend\u00eda que escap\u00f3 a la matanza de los que llevaban la cruz de ceniza en la frente. Aureliano Amador escap\u00f3 por la sierra oriental y se escondi\u00f3 un tiempo en la lejana ciudad de Carora antes de regresar a Macondo para que lo asesinaran con el correspondiente tiro en la frente. En memoria de su abuelo solitario usa el seud\u00f3nimo de M\u00edster Solo. Afortunadamente, cada vez que un fantasma le atormenta, en vez de irse a la guerra agarra una m\u00e1quina de escribir y publica un libro. No sabemos si tambi\u00e9n hace pescaditos de oro.<\/p>\n<p>Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda funda Macondo huyendo del fantasma de su compadre Prudencio Aguilar, al cual mat\u00f3 por una discusi\u00f3n despu\u00e9s de una pelea de gallos, del gallo de las espuelas de oro, que a\u00f1os despu\u00e9s retratar\u00eda el historiador Guillermo Mor\u00f3n. Los cuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas de aguacero que cayeron sobre Macondo fueron similares a las toneladas de agua que cayeron sobre la antigua Atarigua cuando la represa la inund\u00f3, para calmar la sed de los torrenses y la sed de escritura de Juan P\u00e1ez \u00c1vila.<\/p>\n<p>Si los pergaminos de Melquiades guardan el secreto de la historia de los Buend\u00eda, en Carora basta con recopilar todas las excelentes eleg\u00edas y obituarios que ha escrito Gerardo P\u00e9rez Gonz\u00e1lez para tener la historia m\u00e1s completa de todos los personajes difuntos de la comarca.<\/p>\n<p>\u00darsula Iguar\u00e1n estuvo m\u00e1s de un a\u00f1o usando un pantal\u00f3n de castidad para evitar salir embarazada de su marido por el temor a que un hijo le naciera con cola de cochino debido al parentesco que tenia con Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda. Si nos dejamos llevar por los famosos palos u horcones sembrados en los patios traseros de algunas casas de Carora podemos concluir que algunos ni\u00f1os con rabo de cochino debieron haber nacido por esos lares. En Carora no he sabido de nadie que haya usado un pantal\u00f3n de castidad, pero si he sabido de algunos y algunas que utilizan una ropa interior y medias tan matapasiones que les garantizan castidad eterna.<\/p>\n<p>Cuando el fundador Jos\u00e9 Arcadio Buend\u00eda falleci\u00f3, cay\u00f3 sobre Macondo una lluvia de min\u00fasculas flores amarillas durante toda la noche hasta cubrir totalmente las calles y techos del pueblo. En Carora ha llovido granizo justamente a la hora de los entierros. Habr\u00e1 que averiguar el acta de defunci\u00f3n del enterrado de ese d\u00eda tormentoso para rastrear su partida de nacimiento en Macondo.<\/p>\n<p>Los amores de Meme Buend\u00eda con Mauricio Babilonia fueron delatados por decenas de mariposas amarillas que revoloteaban estos dos personajes. En Carora existi\u00f3 un mec\u00e1nico del central azucarero que era perseguido por zancudos fosforescentes cuando visita un amor prohibido, justamente entre siete y ocho de la noche.<\/p>\n<p>En Macondo hubo una epidemia de insomnio que dur\u00f3 varios a\u00f1os. El insomnio degener\u00f3 en olvido y todos sus habitantes se olvidaron de todo. Afortunadamente reapareci\u00f3 por el pueblo Melquiades con un ant\u00eddoto para la epidemia y logr\u00f3 que todos los macondianos recuperaran el sue\u00f1o y la memoria. En Carora hay una peste igual desde hace m\u00e1s de veinte a\u00f1os; muchos habitantes sufren de insomnio esperando que llegu\u00e9 el agua por las tuber\u00edas y ese insomnio ha degenerado en amnesia para olvidar quieren son los responsables de la mala vida. Ojala Orlando \u00c1lvarez Crespo\u00a0 encuentre en sus pergaminos la cura para esa peste y la empiece a distribuir\u00a0 mezclada en los helados que vende.<\/p>\n<p>\u00darsula Iguar\u00e1n vivi\u00f3 m\u00e1s de cien a\u00f1os; prometi\u00f3 y cumpli\u00f3 no morirse hasta que no escampara el aguacero que dur\u00f3 cuatro a\u00f1os, once meses y dos d\u00edas. En Carora hay m\u00e1s de una matrona que ha prometido no morirse hasta no ver el fin de este r\u00e9gimen que amenaza la destrucci\u00f3n de Macondo. Dios quiera y vivan para contarlo.<\/p>\n<p>Hay tres personajes que se le escaparon a Gabo o tuvo que omitirlos intencionalmente para no sobrepasar las quinientas p\u00e1ginas en la novela. Emma Rosa Iguar\u00e1n, prima hermana de \u00darsula, que desde su soledad de la zona colonial conoce todas las historias que le contaba a Melquiades en el camino de la ci\u00e9naga. El poeta Gork\u00edn Camacaro, empe\u00f1ado en difundir la cultura y la discusi\u00f3n pol\u00edtica de Macondo desde la revista Carohana y su grupo Selecto, y Fernando \u00c1lvarez Brice\u00f1o, que por andar investigando y curioseando con los gitanos no pudo ver el ascenso al cielo de Remedios, la bella.<\/p>\n<p>Si Aureliano Babilonia, sin salir de Macondo, ni de su casa, aprendi\u00f3 s\u00e1nscrito, ingles, franc\u00e9s y algo de lat\u00edn y griego, en Carora el chueco Rafael Oropeza y Juan Ure aprendieron cuatro idiomas (sin contar carore\u00f1o), sin haber salido nunca del municipio Torres. Ure hasta se dio el gusto de discutir de cerveza con un alem\u00e1n en idioma alem\u00e1n.<\/p>\n<p>Carora ha sobrevivido m\u00e1s de cien a\u00f1os a la soledad, a la sequia, al viento, a la guerra, al diablo, a la maldici\u00f3n del fraile, a las inundaciones, las pestes y hasta a los terremotos. La fortaleza y pujanza de sus habitantes\u00a0 ha permitido su pasado esplendoroso, pasado glorioso que dur\u00f3 hasta el mandato de aquel alcalde que descubri\u00f3 que Macondo no existe, que Carora es s\u00f3lo una invenci\u00f3n de Ch\u00edo Zubillaga, y que entonces hab\u00eda que hacer una constituyente municipal para darle forma jur\u00eddica a lo que hasta entonces s\u00f3lo era una novela de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><strong>Barco a vapor en el R\u00edo Tocuyo<\/strong><\/h3>\n<p>Durante buena parte del siglo XIX y comienzos del siglo XX los barcos a vapor\u00a0 jugaron un papel de primer orden en el desarrollo del r\u00edo Mississippi en los Estado Unidos, transportando pasajeros y mercanc\u00edas. Pero no fue s\u00f3lo ese tipo de carga convencional la que transportaron esos soberbios barcos, por cuanto fue un hecho cierto y documentado que algunos de esos nav\u00edos fueron utilizados como casinos y burdeles flotantes. La posibilidad de desplazamiento por el rio les permit\u00eda recoger pasajeros en la orilla de un estado o condado donde estuvieran prohibidos ciertos vicios y llevarlos a la orilla contraria del rio a otro estado o condado donde s\u00ed estaban permitidos esos vicios. Esa misma movilidad fluvial tambi\u00e9n les permit\u00eda evadir impuestos locales alegando que la riqueza se hab\u00eda producido en otro estado rio arriba, rio abajo o rio al frente.<\/p>\n<p>Los Showboats fueron barcos a vapor convertidos en verdaderos teatros flotantes, que se pusieron de moda en el rio Mississippi a partir de 1831, entrando en decadencia durante la Guerra Civil norteamericana entre los a\u00f1os 1861 a 1865, aunque en 1878 volvieron a florecer hasta comienzos del siglo XX. En pleno siglo XXI todav\u00eda existen barcos a vapor surcando el rio Mississippi pero en labores b\u00e1sicamente tur\u00edsticas.<\/p>\n<p>Uno de esos \u00faltimos showboats de nombre Water Queen decidi\u00f3 detenerse a comienzos del siglo XX en la ciudad de New Orleans por encontrarse en estado de quiebra. Era tal su estado ruinoso que los propietarios optaron por d\u00e1rselo en pago al capit\u00e1n y los cocineros por todos los salarios atrasados.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Otis Chapman era un corpulento navegante much\u00edsimo m\u00e1s oscuro que el blanco algod\u00f3n de la hacienda donde hab\u00eda nacido. Al consultar con sus marineros el provecho que pudieran sacarle al barco, algunos propusieron convertirlo en un burdel naval que surcara las costas del Caribe. La mayor parte de la tripulaci\u00f3n desert\u00f3 en el acto, pero Otis y el jefe de cocina, otro avezado marino oriundo de Ohio, un poco m\u00e1s claro que Otis, y de nombre Regis decidieron emprender la conquista de las costas caribe\u00f1as.<\/p>\n<p>En la misma New Orleans cambiaron el nombre del barco por el de Princesa del Sol y sin mucho trabajo reclutaron cinco j\u00f3venes aventureras que no cambiaban de color por el intenso sol, y una madame, algo mayorcita ya pero en pleno ejercicio, llamada La Tuerta. La Tuerta ya era famosa en el delta del Mississippi por esa \u00e9poca, porque ten\u00eda la caracter\u00edstica de no poder mentir en la cama; cuando realmente estaba excitada de verdad se le abr\u00eda el ojo tuerto. En las costas de Matamoros hicieron su primera parada exitosa de seis meses y renovaron personal femenino. Luego siguieron otras estad\u00edas semestrales en Tampico, Veracruz, Canc\u00fan, Bluefields, Col\u00f3n, Cartagena, Barranquilla y Puerto Cabello con el \u00e9xito suficiente para sobrevivir y ahorrar algunos cobres.<\/p>\n<p>Cuando estaba terminando la pasant\u00eda del Princesa del Sol en Puerto Cabello, alg\u00fan trujan le habl\u00f3 al capit\u00e1n Otis Chapman\u00a0 de una tal Carora.<\/p>\n<p>-Ah\u00ed si hay real mi samba, esos ganaderos te dan lo que sea por tu ganado. Puedes llegar a esos ricos territorios surcando el rio Tocuyo monte adentro, entr\u00e1ndole por la desembocadura que queda m\u00e1s al oeste de aqu\u00ed.<\/p>\n<p>Fueron tantas las maravillas de Carora que le hablaron al capital del barco a vapor que averigu\u00f3 la forma de llegar a ese dorado contempor\u00e1neo, y le confirmaron que el rio Tocuyo efectivamente era navegable.<\/p>\n<p>La Tuerta comenz\u00f3 a hacer planes econ\u00f3micos para su retiro y entusiasm\u00f3 a todas sus chicas que ya se ve\u00edan conociendo a R\u00f3mulo Gallegos para que les escribiera su futura Do\u00f1a B\u00e1rbara inspirada en alguna de ellas.<\/p>\n<p>Si hoy d\u00eda es ins\u00f3lito ver una fragata en una autopista, imag\u00ednense a comienzos de siglo XX ver un barco a vapor surcando el rio Tocuyo. El Princesa del Sol eclips\u00f3 a los ribere\u00f1os del rio Tocuyo durante varias semanas navegando rio arriba. Hasta hubo una caravana de unos diez pe\u00f1eros que lo acompa\u00f1aron varios kil\u00f3metros siguiendo el ex\u00f3tico vapor. Dos semanas despu\u00e9s, ya casi sin vapor, el Princesa del Sol ancl\u00f3 en una playa cercana a la poblaci\u00f3n de Rio Tocuyo, en las proximidades de Carora, en el estado Lara venezolano.<\/p>\n<p>El funcionamiento del \u201cClub Social, Deportivo, Cultural, Familiar y de Beneficencia Princesa del Sol\u201d fue todo un \u00e9xito inmediato. Ganaderos y hacendados de todo el distrito comenzaron a curiosear el imponente barco y su dilecta tripulaci\u00f3n, corriendo la voz de su esplendoroso servicio. Fue tanto el entusiasmo que despert\u00f3 en la comarca, que dos hermanos de Barrio Nuevo se aventuraron a ir en burra hasta Rio Tocuyo a disfrutar de los placeres importados. Cuales Caballeros Templarios de la Edad Media, llegaron los dos mozalbetes\u00a0 montados en la vieja burra de la familia una tarde de mucho sol. Cuando quisieron entrar descubrieron que el servicio era muy caro y no ten\u00edan plata para los dos, ni siquiera para uno. El lunes popular de los cines todav\u00eda no exist\u00eda. Con la sola gratuidad del perfume que sal\u00eda del interior del nav\u00edo tuvieron que regresarse los muchachos, practicando con su veh\u00edculo de tracci\u00f3n de sangre lo que no pudieron disfrutar en el har\u00e9n flotante.<\/p>\n<p>Como hab\u00eda que promocionar m\u00e1s la mercanc\u00eda, el ingenioso capit\u00e1n Otis Chapman ideo una barca plana impulsada por dos remeros-guardaespaldas que acompa\u00f1aran dos o tres de las chicas de La Tuerta, en pa\u00f1os menores, por el rio Morere, cercano al rio Tocuyo, pasando varias veces al d\u00eda en ida y vuelta por la ribera que da a la ciudad de Carora. Cuentan que no hab\u00eda nada m\u00e1s refrescante que ver pasar esas mulatas caribe\u00f1as con los calzones\u00a0 largos de gaza mojados, por el rio o por el sudor, muchas veces hasta con el torso desnudo.<\/p>\n<p>Chonto Herrera era un joven de la Zona Colonial de Carora que a sus veinte a\u00f1os\u00a0 todav\u00eda no hab\u00eda probado ciertos placeres de la vida (los mismos que quer\u00edan probar los hermanos de Barrio Nuevo). Sus padres (y \u00e9l mismo), estaban angustiados porque no sab\u00edan si le gustaban las mujeres o los hombres. A esa edad todav\u00eda no estaba seguro de su masculinidad y ya lo daban por perdido para la multiplicaci\u00f3n de la especie.<\/p>\n<p>Una tarde en que Chonto Herrera pasaba por el puente Bol\u00edvar, sobre el rio Morere, camino a la Otra Banda, vi\u00f3 pasar la ins\u00f3lita barcaza. Una joven negra inveros\u00edmil, de nombre Amparo, y con m\u00e1s curvas que la carretera para Barquisimeto, resolvi\u00f3 todas las dudas de la familia Herrera. A Chonto le pareci\u00f3 que la barcaza necesitaba una vela para propulsarla y enseguida ofreci\u00f3 su m\u00e1stil desconocido. Muchos lo escucharon pasar corriendo y sonriente hacia su casa gritando: \u201cSoy hombre, soy hombre\u201d.<\/p>\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, y sin esperar a que pap\u00e1 Chusm\u00f3n Herrera regresara de la finca de Monta\u00f1a Verde para pedirle dinero, Chonto agarr\u00f3 todos sus ahorros y se fue a descubrir el Princesa del Sol.<\/p>\n<p>La Tuerta vio entrar aquel muchacho alto, flaco, colorado, y fue personalmente a atenderlo. Le ofreci\u00f3 toda una serie de servicios que el muchacho no entend\u00eda. El s\u00f3lo buscaba con la mirada a Amparo. Cuando la muchacha, natural de Barranquilla, apareci\u00f3 arrecostada al espaldar de un sof\u00e1 y cruz\u00f3 miradas con Chonto, supo que ya no tendr\u00eda que esperar que R\u00f3mulo Gallegos le escribiera una novela. Juan P\u00e1ez \u00c1vila la escribir\u00eda.<\/p>\n<p>Tres d\u00edas dur\u00f3 encerrado Chonto en la habitaci\u00f3n con Amparo.\u00a0 Cada cuatro horas aprend\u00eda algo nuevo, y aunque le ofrecieron cursar otras materias en otros salones del barco, este no quiso salir de su templo. Como el lunes ya no ten\u00eda plata ni para regresar a Carora, le dieron la cola en la barcaza a cambio de que pregonara a viva voz los servicios del Princesa del Sol por las riberas del rio.<\/p>\n<p>Un mes despu\u00e9s Chonto ya hab\u00eda liquidado todos sus ahorros, los de su hermanita, los de su mam\u00e1, hab\u00eda dado en prenda su caballo y hab\u00eda sacado un fiado exorbitante en la tienda de Flavio Herrera. Do\u00f1a Elvira de Herrera no paraba de rezar en la iglesia San Juan Bautista por el feliz rescate de su hijo, y ansiosa esperaba el viernes la llegada de Chusm\u00f3n para que tomara cartas definitivas en el asunto.<\/p>\n<p>Cinco minutos duro la preocupaci\u00f3n de Chusm\u00f3n delante de do\u00f1a Elvira. La confirmaci\u00f3n de que su hijo era hombre y que lo mandaban a \u00e9l con permiso superior para un burdel no produc\u00edan en el soberbio ganadero otra cosa que una profunda y disimulada alegr\u00eda.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado en la madrugada sali\u00f3 Chusm\u00f3n en viaje expreso hacia el ya famoso Princesa del Sol. Hab\u00eda prometido estar de regreso con su hijo esa misma noche. El domingo no hab\u00eda vuelto, el lunes tampoco. Do\u00f1a Elvira tem\u00eda que se hubieran extraviado en el camino o que los hubieran reclutado para alguna de las montoneras de la \u00e9poca. El martes rez\u00f3 todo el d\u00eda, el mi\u00e9rcoles la Virgen le susurr\u00f3 con una leve briza que entr\u00f3 de la Plaza Bol\u00edvar que los hombres de su casa lo que estaban era alzados, m\u00e1s compenetrados y orgullosos que nunca. El jueves organiz\u00f3 en la iglesia a dos docenas de mujeres v\u00edctimas de situaciones parecidas y el viernes arrancaron en procesi\u00f3n, no muy religiosa, a poner orden en la comarca. En Rio Tocuyo se les unieron otras decenas de mujeres preocupadas por el vicio reinante en su territorio y partieron en busca del barco de juegos, apuestas y perdici\u00f3n.<\/p>\n<p>Ya era de noche cuando la avanzada de la moral y la familia lleg\u00f3 a la puerta del barco. Sin mediar palabra alguna do\u00f1a Elvira entr\u00f3 con una antorcha en la mano. Encontr\u00f3 a Chusm\u00f3n en la mesa de naipes explicando el juego de peric\u00f3n. La pelea comenz\u00f3, otras se\u00f1oras entraron con actitud violenta en busca de sus hombres. Chusm\u00f3n explic\u00f3 que Chonto estaba tan enamorado que llevaba una semana rog\u00e1ndole que cambiara y sin poder convencerlo de que regresara a casa. Una vecina de do\u00f1a Elvira le dio una cachetada a su marido y lanz\u00f3 su antorcha contra el bar. Las llamas se expandieron r\u00e1pidamente por todo el sal\u00f3n y las carore\u00f1as con sus hombres lograron salir a tiempo de evitar la asfixia. Do\u00f1a Elvira agarr\u00f3 a Chonto por la oreja y se lo llev\u00f3 rega\u00f1\u00e1ndolo: \u201cPrefiero que seas marico a que seas puta\u00f1ero\u201d.<\/p>\n<p>El capit\u00e1n Otis Chapman logr\u00f3 levar anclas y poner las maquinas a m\u00e1xima velocidad para evitar la feroz agresi\u00f3n\u00a0 y huir rio abajo en direcci\u00f3n al mar Caribe. Fue tanto el da\u00f1o causado por el incendio del bar y\u00a0 la potencia excesiva desplegada en sus calderas en el desesperado escape, que muchos kil\u00f3metros rio abajo, y cuando ya estaban a salvo de la turba, la caldera explot\u00f3. El capit\u00e1n record\u00f3 que en un accidente igual en el rio Mississippi hab\u00eda fallecido el hermano del escritor Mark Twain\u00a0 y orden\u00f3 el desalojo inmediato sin que nadie se las tirara de valiente. El barco sigui\u00f3 rodando solo hasta que se estrell\u00f3 en una curva de un paraje inaccesible de esos desolados parajes. Una ins\u00f3lita lluvia comenz\u00f3 a caer y termin\u00f3 de apagar el incendio, pero no pudo evitar la muerte y abandono definitivo del casino-burdel flotante m\u00e1s exuberante que hubiera conocido esas tierras.<\/p>\n<p>El legendario capit\u00e1n norteamericano tom\u00f3 las siete mujeres que le quedaban junto a la tripulaci\u00f3n y emprendi\u00f3 por varias rutas la larga traves\u00eda hasta Puerto Cabello, donde trabajaron el tiempo suficiente para comprar el pasaje de regreso a sus respectivos pa\u00edses. M\u00e1s nunca se supo de ellos.<\/p>\n<p>El suceso fue tan vergonzoso que los protagonistas prefirieron callarlo. A finales de marzo de 2001 encontraron los incre\u00edbles restos del Princesa del Sol en un recodo del rio Tocuyo, en la regi\u00f3n serrana de Viloria, Municipio Uni\u00f3n del estado Falc\u00f3n, lim\u00edtrofe con el municipio Urdaneta del estado Lara,\u00a0 sin que nadie haya podido explicar la raz\u00f3n de su existencia all\u00ed.<\/p>\n<p>En una finca de Monta\u00f1a Verde se hizo famosa una mulata hermosa que nadie sabe de d\u00f3nde sali\u00f3 ni c\u00f3mo lleg\u00f3 all\u00ed. Tuvo seis v\u00e1stagos con el primog\u00e9nito del due\u00f1o de la finca, que nunca la llevo para Carora donde estaba casado con una prima que le dio otras cuatro hijas. Los seis ni\u00f1os campesinos al nacer lloraban con un inconfundible acento barranquillero.<\/p>\n<p>Algunos ribere\u00f1os del rio Tocuyo contaban, aunque nadie les crey\u00f3, que cuando eran\u00a0 ni\u00f1os vieron pasar un barco a vapor en llamas por el rio, y que escucharon como en la proa una vieja loca gritaba, con los ojos bien abiertos, la c\u00e9lebre e implacable maldici\u00f3n que desde entonces atormenta a muchos hombres de Carora:<\/p>\n<p>-\u201cM\u00e1s nunca va haber un burdel bueno en esta tierra.\u201d<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/francisco-zambrano-gomez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Del blog personal del autor: https:\/\/edicionesimposibles.blogspot.com\/<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfY el perro a qui\u00e9n le queda? Cualquier abogado litigante sabe que no hay controversia judicial m\u00e1s sencilla que el divorcio de un par de limpios. 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