{"id":3990,"date":"2022-03-27T12:31:05","date_gmt":"2022-03-27T12:31:05","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3990"},"modified":"2023-11-24T18:32:18","modified_gmt":"2023-11-24T18:32:18","slug":"elias-david-curiel-psiquismo-y-nocturnidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/elias-david-curiel-psiquismo-y-nocturnidad\/","title":{"rendered":"El\u00edas David Curiel: psiquismo y nocturnidad"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n<\/h4>\n<p>El\u00edas David Curiel public\u00f3 sus primeros poemas en revistas locales del estado Falc\u00f3n, en cuya capital, Coro, naci\u00f3 en 1871 en el seno de una familia de origen sefard\u00ed, para despu\u00e9s buscar lugar en revistas nacionales como \u201cEl Cojo Ilustrado\u201d, la famosa publicaci\u00f3n caraque\u00f1a que constituy\u00f3 la revista literaria venezolana m\u00e1s importante de su tiempo. Otros poemas fueron recogidos en un volumen preparado por Luis Arturo Dom\u00ednguez titulado <em>Poemas en flor, <\/em>lo cual desea indicar que fueron poemas nacientes; de aqu\u00ed surgir\u00e1 esa\u00a0 \u201cforma iluminada por la idea\u201d, como anota el escritor en el verso final del poema \u201cInvocaci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Vemos de seguidas unos textos marcados por el fluir o el deambular, como en \u201cN\u00e9bula\u201d: <em>\u201cMil fragmentos de ca\u00f3tica substancia flotan, bullen y fermentan en mi esp\u00edritu; \/ nebulosas de emociones y de ideas \/ impregnadas en el c\u00f3smico fluido.\u201d <\/em>M\u00e1s adelante nos hallamos con el elemento se\u00f1alado antes: <em>\u201cUn idioma en que las frases tracen curvas de colores y sonidos \/ describieran su espiral las concepciones \/ que fermentan en el caos de mi esp\u00edritu.\u201d <\/em>Vemos luego c\u00f3mo se revelan los rasgos fragmentarios y quebrados del estilo: <em>\u201cSin luz, sin emoci\u00f3n y sin idea \/ nocturnamente silenciosa,\u00a0 el alma \/ el sello de su gris y muda calma \/ en sus creaciones imprimir desea.\u201d<\/em> Texto que posiblemente funcione en este caso como una <em>Ars P\u00f3etica<\/em>.<\/p>\n<p>En su primer poema extenso, \u201cToda el alma\u201d, Curiel revela su identidad con el mal, con las fuerzas oscuras de iniciaci\u00f3n al vicio que fueron impronta de su mundo po\u00e9tico:<\/p>\n<p><em>Humilde vianda que el sudor no riega<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 como una salsa de oloroso ali\u00f1o,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 mi hambre de fest\u00edn nunca sosiega,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 como escaso pez\u00f3n goloso ni\u00f1o.<\/em><\/p>\n<p>Todos los cuartetos de este poema van en este sentido del esp\u00edritu puesto en el errar, en la imprevisi\u00f3n, en la negativa de ce\u00f1irse a lo apol\u00edneo, en una certera declaraci\u00f3n de principios:<\/p>\n<p><em>Las obras de arte ni el ambiente clima<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 dan a mi numen el propicio medio<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de respirar ox\u00edgeno de rima<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en la asfixiante atm\u00f3sfera del tedio.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No me blasona la apol\u00ednea palma<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de secular dominaci\u00f3n emblema<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y cuando rimo en mi poema el alma<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 nunca armoniza el alma en el poema.<\/em><\/p>\n<p>Lo resaltante en un primer momento en Curiel es la coherencia de visi\u00f3n, su fidelidad al ideal de verdad en la belleza que persigue, y c\u00f3mo lo va mostrando en estos primeros poemas donde se presentan org\u00edas, brindis, sensaciones e insomnios de manera persistente, lo cual ser\u00e1 definitorio para el mundo del poeta. Los ejemplos ser\u00edan interminables. En \u201cLa tristeza de la carne\u201d leemos: \u201cAmo la carne sosa \/ del mal velado seno, \/ y el poema que ritman \/ las curvas en el cuerpo \/ Y esos amores hijos \/ del insaciado anhelo \/ cruzan mis noches largas \/ en las horas del tedio.\u201d<\/p>\n<p>En textos como \u201cSensaci\u00f3n\u201d, \u201cFiat\u201d, \u201cAlma insomne\u201d, \u201cAlma adolescente\u201d, \u201cEl alma del mundo\u201d, \u201cRima\u201d y \u201cMinuto de eternidad\u201d est\u00e1n presentes estos elementos del amor idealizado, sensaciones, sexo y sentidos insaciados: con frecuencia el espacio sideral \u2013m\u00e1s que el espacio natural terrestre\u2013\u00a0 son fuente de inspiraci\u00f3n, as\u00ed como la imagen de la mujer en la que todo fluye, y de la cual no est\u00e1n exentos los elementos escatol\u00f3gicos (\u201cNecrogenia\u201d), el amor b\u00e1quico, te\u00f1idos de un color rosa p\u00e1lido. Pudi\u00e9ramos decir que el poeta acude a la mayor variedad de\u00a0 im\u00e1genes posibles para enriquecer sus visiones.<\/p>\n<p>Otro de los recursos impl\u00edcitos utilizados por Curiel es la m\u00fasica, la cual se presenta bajo las formas m\u00e1s variadas; a menudo se trata de una m\u00fasica encantatoria que se al\u00eda a los aromas y a los devaneos de la mente, en medio del silencio. Podemos hallar aqu\u00ed, por ejemplo, la presencia de Richard Wagner (\u201cWagneriana\u201d) o de su amigo personal Antonio Smith (\u201cSmithiana\u201d), en algunos de los cuales leemos:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en m\u00fasica las emociones<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que sentir\u00e1n los corazones<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de la futura humanidad:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 remota humanidad que encierra<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en los ovarios de la tierra<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la preexistente eternidad.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Dem\u00e1s est\u00e1 decir que dentro de este esp\u00edritu de m\u00fasica, sensaciones y experiencias sensibles o placeres m\u00f3rbidos, campea una filosof\u00eda de la vida; filosof\u00eda que se expresa con la cercan\u00eda de la mujer (\u201cA una adolescente\u201d, \u201cA una desconocida\u201d, \u201cEros\u201d) donde pueden ser innumerables los ejemplos; referencias a la mujer transmutados en goce, sue\u00f1o, ideal, amor dulzura, depositarias de una imaginaci\u00f3n afantasmada, astral, que convierte a Curiel en creador de un mundo diferenciado del resto de otros poetas venezolanos contempor\u00e1neos suyos, por tratarse de un modernismo propio, vivo, no imitativo, que lo lleva a escribir:<\/p>\n<p><em>No imagino griegas diosas al so\u00f1ante<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 sino solo la verdad de tu belleza<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 no la inerte curva r\u00edtmica del Arte;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 sino una Alma que cre\u00f3 Naturaleza<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>El alma nocturnal<\/strong><\/p>\n<p>El Alma en Curiel siempre est\u00e1 en may\u00fasculas, pues es el centro de su poes\u00eda, si ello pudiera decirse de este modo. Dir\u00edamos tambi\u00e9n que Curiel es un poeta lunar, un poeta nocturno. El poema \u201cMal de luna\u201d da perfecta cuenta de ello, a tal punto la luna ilumina la oscuridad hasta hacerla blanca. Vemos estos versos:<em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Blanca noche. Me enfermo de mal de luna. Un prado. Surtidores.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En el claro ambiente del jard\u00edn que aroma<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 el claro de luna, calla ella y \u00e9l <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Momo, Pierrot, Colombina<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y el Marqu\u00e9s marchan por una<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 arboleda granadina<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 plateada por la luna.<\/em><\/p>\n<p>En el volumen agrupado bajo el t\u00edtulo Poemas en flor est\u00e1n bien definidos los elementos que van a formar parte del mundo de Curiel, y ser\u00e1n llevados a un punto todav\u00eda m\u00e1s ce\u00f1ido (y m\u00e1s ambicioso formalmente) en la colecci\u00f3n titulada M\u00fasica astral, donde el poeta consigna una suerte de teor\u00eda de las visiones; es decir, intenta conceptualizar en verso los principios que mueven su po\u00e9tica, pudiendo aplicar estos corolarios a buena parte de su obra. Es complejo tal proceso, donde se poetiza a la vez que se piensa, o donde \u2013si se lo prefiere\u2013 se piensa po\u00e9ticamente. En el poema que lleva este t\u00edtulo nos encontramos con seis tercetos donde se expone lo que es para \u00e9l el canto, la mente, el cuerpo y el alma en el instante de articular la palabra; mientras que en el texto de \u201cDesorientaci\u00f3n\u201d se alude a la errancia y trashumancia ya se\u00f1alada.<\/p>\n<p>En \u201cEl canto de la noche\u201d advertimos un amplio desarrollo de quince cuartetas (60 versos) en la primera de las cuales leemos: \u201cC\u00e1ntate, alma m\u00eda, c\u00e1ntate a ti propia; \/ S\u00e9 s\u00f3lo en mis rimas el \u00fanico tema, \/ Y, como en la luna de un espejo, copia, \/ tu rostro enigm\u00e1tico en cada poema.\u201d No he le\u00eddo tal precisi\u00f3n en toda la poes\u00eda venezolana de su tiempo, donde el alma aparezca con may\u00fasculas, un Alma que es transversal a la densidad nocturnal, una fusi\u00f3n aguda de sentimiento rom\u00e1ntico afincado en la conciencia de s\u00ed mismo. Las formas en <em>M\u00fasica Astral<\/em> son m\u00e1s complejas pero m\u00e1s sosegadas, aunque el pathos sea el mismo y el alma se nutra de similar movimiento nocturno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Al trav\u00e9s, al margen y m\u00e1s all\u00e1 de la vida<\/strong><\/p>\n<p>En los poemas de largo aliento reconocemos una especie de construcci\u00f3n formal a la manera de edificios verbales, aunque de arquitectura dispareja, buscada as\u00ed ex profeso para mostrar justamente su rebeli\u00f3n al canon. Tenemos en primer lugar a los tres poemas concebidos como proyectos de hermen\u00e9utica: \u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d (1914), \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la vida\u201d (1917) y \u201cAl margen de mi vida\u201d (1918).<\/p>\n<p>En \u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d un estribillo resuena siete veces en la primera parte: <em>\u201cOh mi alma, sue\u00f1o de un dios, incoherencia de un dios atediado de su omnipresencia\u201d<\/em>. Observemos bien la naturaleza an\u00edmica del poeta en este caso: se trata del sue\u00f1o incoherente de un dios que ya no puede soportar su propia presencia: est\u00e1\u00a0 en todas partes y en todos los lugares. Luego tenemos un alma so\u00f1ada por un ser que est\u00e1 en todas partes, y adem\u00e1s incoherente: idea nada f\u00e1cil de aprehender, idea abstracta. El viaje comienza en la cuna, cuarenta a\u00f1os dormido como un hostil fantasma. La verdad no puede ser m\u00e1s hostil consigo mismo el poeta en el momento de juzgarse. Una ni\u00f1ez sin juegos, sin p\u00e1jaros, sumida en los libros, seg\u00fan se deduce de la lectura de los versos siguientes:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mi ni\u00f1ez no supo de hermosa cometa<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni de la peonza que ritma el planeta,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni nunca en la copa del \u00e1rbol subido,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Saqu\u00e9 los piantes pichones del nido,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ni fui con los otros rapaces al pozo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Los cuentos han sido mi susto y mi gozo.<\/em><\/p>\n<p>Aparte de las presencias materna, paterna o filial, pronto asoma la de una (hipot\u00e9tica) frustrada relaci\u00f3n amorosa, explicar\u00edan en parte el tedio y la neurosis que dar\u00edan lugar a la dipsoman\u00eda, las metamorfosis y las adicciones del poeta.<\/p>\n<p>En la segunda parte del poema el estribillo nueve veces repetido es el siguiente:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mientras en la casa voy de Ceca en Meca<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 hila que deshila mi madre su rueca.<\/em><\/p>\n<p>Esto es: en el deambular dom\u00e9stico de aqu\u00ed para all\u00e1, la madre tiene el tiempo atrapado en sus hilos, entonces se ha pasado a otro estrato de la vida del poeta a trav\u00e9s de la conciencia familiar, buscando una salida a la depresi\u00f3n nerviosa, los temores o el insomnio. Las cosas comienzan a desdibujarse en sombras, \u00e1nimas y brumas sobre unos cuadros. La madre y la hermana por fin aparecen y las sombras toman vida gracias a los efectos del \u00e9ter; los cantos de los p\u00e1jaros se confunden con el lenguaje humano en un amplio despliegue de im\u00e1genes lunares. Mientras todo esto acaece, puede cantar el gallo en la sombra diciendo: \u201cSe acab\u00f3 el sol\u201d (se corresponde con los fonemas ki- ki-ri-ki del ave) en lo que acaso sea una parodia de <em>El Cuervo<\/em> de Poe.<\/p>\n<p>En una verdadera catarata de im\u00e1genes, Curiel nos muestra los elementos que <em>atraviesan<\/em> su vida mientras \u00e9l se abandona a las sensaciones morfeas del \u00e9ter y el trional, ejecutando un rito. Aparece entonces un universo de s\u00edmbolos hasta un l\u00edmite de alucinaci\u00f3n. El poeta acude entonces al confesionario a buscar el perd\u00f3n: el perd\u00f3n de la madre. El poeta se halla en una ciudad inventada: <em>Psic\u00f3polis<\/em>, una ciudad donde el esp\u00edritu asciende hasta una estrella. Entonces tiene lugar una eucarist\u00eda, un rito mental donde se eleva hacia los astros, donde puede habitar Jehov\u00e1 o el esp\u00edritu de Dios. Todo parece convivir en la mente.<\/p>\n<p>Al fin llega el d\u00eda y el poeta parece salir de su hipn\u00f3tica vigilia, sin saber si ha so\u00f1ado o ha estado despierto. Enfrenta las realidades solares, pero ese sol no dura mucho: pronto se torna luna opalina hasta el punto en que\u00a0 \u201cla sombra en mi sombra se vuelve reflejo\u201d. Todo en Curiel se vuelve noche: hasta las plantas le sugieren \u201cps\u00edquicas visiones\u201d. El padre muerto, los hermanos, amigos, mujeres se confunden con cosas y astros; la infancia vuelve como un duende a aposentarse en la casa, los esp\u00edritus regresan y ellos son quienes le hacen vivir. Se pudiera decir que en este texto es la infancia y su remembranza la que atraviesa la vida del poeta. Veamos algunos ejemplos:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Psiquis es y ser\u00e1: pero no ha sido.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfA d\u00f3nde va y de d\u00f3nde ha venido?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Desde el himeneo de las constelaciones, atra\u00edda se sinti\u00f3 el planeta,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Entonces desbocado cometa;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y la atracci\u00f3n, en consonancia de espuela y brida,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 se consustanci\u00f3 la ignici\u00f3n de la Vida.<\/em><\/p>\n<p>(\u201cPsicogon\u00eda\u201d)<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El alcohol mi mente fosf\u00f3rica inflama<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en el cadav\u00e9rico azul de su llama:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nephente que infunde narc\u00f3tico olvido<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o chispazo el\u00e9ctrico en gas comprimido:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 actos que preside conciencia ilusoria<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y clausura ausencia total de memoria.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Reacci\u00f3n depresiva de dientes roedores:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Nerviosos altruismos y absurdos temores.<\/em><\/p>\n<p>(\u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d)<\/p>\n<p>En cuanto a \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la vida\u201d (1917) la situaci\u00f3n po\u00e9tica es otra. Se trata, en efecto, de aquello que se sit\u00faa en un lugar al que no tenemos acceso, en un sitio que no depende de nosotros. \u201c<em>Antes de ser nosotros nuestras almas han sido \/ otros seres y en otros \/ planetas han vivido.\u201d, dice. \/ La noche calla y balbucea Eolo <\/em>(\u2026)<\/p>\n<p>En contraste con el texto anteriormente comentado, \u00e9ste es breve, de apenas dos p\u00e1ginas; sin embargo aqu\u00ed se halla condensada una visi\u00f3n muy completa de ese \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d, de esa regi\u00f3n inaccesible, desconocida, por donde suele merodear el esp\u00edritu humano. Es bueno rese\u00f1ar aqu\u00ed el <em>elan<\/em> eminentemente cristiano del poeta, donde la figura de Cristo aparece de modo reiterado en toda su obra, en numerosos poemas mantiene su imagen de naturaleza sacra, de s\u00edmbolo del bien o redenci\u00f3n, o como met\u00e1fora de enlace con fuerzas superiores. Todo el poema es una interrogaci\u00f3n con respuestas; unas respuestas que a su vez nos encaran al destino y los arcanos, los misterios y las utop\u00edas. Es de observar la trasmutaci\u00f3n aqu\u00ed efectuada entre los s\u00edmbolos de la cristiandad y los s\u00edmbolos del paganismo. Anotemos, a prop\u00f3sito de ello, que esta es otra de las caracter\u00edsticas de la poes\u00eda de Curiel: la mezcla heterodoxa, la combinaci\u00f3n de elementos, s\u00edmbolos e im\u00e1genes provenientes de diversas culturas o tradiciones<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00bfEl gen\u00e9rico amor fabrica solo la viviente morada,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 donde la esposa m\u00edstica, velada<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de azul, a Cristo espera<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o es Psiquis, cuerpo astral, solo la esfera<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 herm\u00e9tica en que habita el Ego humano,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 como\u00a0 cada esp\u00edritu en su arcano<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 su propio Cristo gestatorio fuera<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 o fuera en gestaci\u00f3n un Dios pagano?<\/em><\/p>\n<p>M\u00e1s adelante se pregunta si existir\u00e1 la Cuarta Dimensi\u00f3n y llama a la Fe \u201chija nonata de la duda\u201d; vuelve a mezclar el Dios cristiano con el Dios pagano cuando afirma al final del texto;<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Si yo Cristo he de ser o ser Apolo<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 al cabo de mil evos, necesito<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 precisar en mi mente lo Absoluto,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que no concebir\u00e9 sino disfruto<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de infinitos sentidos o de un solo<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 sentido infinito,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p>Observamos c\u00f3mo Curiel logra amalgamar figuras o im\u00e1genes sacras o santas en un solo texto y a la vez, merced a un admirable sentido c\u00f3smico situado en las interrogaciones de la infinitud, otorgando sentidos transcendentes a la existencia humana. En Curiel, pese a su inmanente escepticismo humano, hay una esperanza soterrada de naturaleza c\u00f3smica, una salida al absurdo fugaz de la vida.<\/p>\n<p>El otro poema de esta suerte de tr\u00edptico, \u201cAl margen de mi vida\u201d (1918) aborda el tema de la mundanidad. Con un sentido del humor muy peculiar, Curiel\u00a0 escribe un poema narrativo con una an\u00e9cdota que versa sobre una org\u00eda en un lupanar, una aventura er\u00f3tica con mujeres acompa\u00f1ado de un amigo, conducido por los efluvios del alcohol y excitado por las mujeres, el poeta se adentra en recintos de placer. Cual Quijote, vuelve Curiel a mezclar paganismo y cristianismo, Santa Magdalena y Jesucristo, Citerea y El Quijote. En un tono dialogante el poeta nos narra la situaci\u00f3n:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Pero la borrachera pas\u00f3, vino la calma<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y la conciencia abstemia cit\u00f3 a juicio a mi alma.\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Qu\u00e9 quieres, clam\u00f3 Psiquis. Y la conciencia: \u2013Nada.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p>Vuelve Psiquis por sus fueros a interrogar; vuelven las mixturas heterog\u00e9neas tan caras a Curiel; vuelven las preguntas. La org\u00eda se prolonga y el poeta pierde el sentido; cae de bruces y se hiere en la frente, reacciona y encara un di\u00e1logo alocado que mantienen otros borrachos: \u201cLa tierra entrar\u00e1 con la luna dentro de un siglo en guerra\u201d, dice. Siguen las discusiones de borrachos sobre los temas m\u00e1s \u201cdivinamente absurdos\u201d. Tal capacidad de vivir la bohemia s\u00f3lo la poseen los aut\u00e9nticos saboreadores de la vida; no solamente\u00a0 individuos clamando por pan y trabajo en sociedades donde se fabrican hombres-masa. Pero tiene tiempo para aleccionar:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cAl hombre verdadero y entero no lo urge el prejuicio del mundo, sino la ley moral.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Estuve anoche en un abismo m\u00e1s alto que una nube<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 no ha visto el pez su hondura, ni el c\u00f3ndor su eminencia.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 do estuviste, Galimato?\u201d Estuve en mi conciencia.\u201d<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed se produce, en efecto, una burla al comportamiento rutinario, a lo considerado hip\u00f3critamente \u201cnormal\u201d. La conciencia no ser\u00eda entonces, como algunos creen, puro raciocinio y verdades pre-fabricadas, sino un estado cambiante de fluctuaci\u00f3n reflexiva, similar al que nos acerca Curiel en este texto picaresco, donde se hace presente la cotidianidad del entorno, como si hubiese querido mostrarnos tambi\u00e9n el lado flaco, perentorio, cotidiano, fr\u00e1gil o vulgar del bohemio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>M\u00fasica de las esferas\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Los tres poemas citados no est\u00e1n organizados como una secuencia sino de manera aleatoria; valdr\u00eda m\u00e1s bien agruparlos de manera informal dentro de cada volumen. En este grupo que comentamos bajo el t\u00edtulo de <em>M\u00fasica astral<\/em> conviven poemas de diversa \u00edndole; por ejemplo, el m\u00e1s extenso de todos bajo el t\u00edtulo de \u201cAben-Almukec\u201d, personaje jud\u00edo que significa \u201cHijo del Arc\u00e1ngel\u201d, el m\u00e1s extenso del conjunto, compuesto por veinte partes y fechado en 1906, lo cual dice mucho del car\u00e1cter no-cronol\u00f3gico de la selecci\u00f3n. Este poema resulta at\u00edpico tanto en extensi\u00f3n como desde el punto de vista tem\u00e1tico, pues se trata de un poema narrativo, de una historia que, pese a su longitud, no cansa ni produce tedio; al contrario, mantiene una tensi\u00f3n extraordinaria hasta la \u00faltima l\u00ednea. Yo dir\u00eda que es un poema inici\u00e1tico dentro de su propio ritual jud\u00edo sefard\u00ed, un poema de sabidur\u00eda, una revelaci\u00f3n an\u00edmica y espiritual. Escribe Curiel en una de sus numerosas cuartetas:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Expiro y expirando, le descorri\u00f3 el misterio<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de las dos abluciones. Le habl\u00f3 del cementerio <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y le rompi\u00f3 la clave de su resurrecci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El joven en la arena cav\u00f3 su sepultura<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y enterr\u00f3 al ser de entra\u00f1as de infinita ternura<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 donde chup\u00f3 la m\u00e9dula vital su coraz\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>El di\u00e1logo con Dios\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Aparte de estos \u201cjuegos\u201d Curiel se prepara luego a hablar con Dios en \u201cLa voz del silencio\u201d a trav\u00e9s de una visi\u00f3n desgarradora del mundo c\u00f3smico. Este poema me parece de primera importancia por cuanto trata de su plural concepci\u00f3n sobre Dios, en forma y fondo. Son 19 cuartetos alejandrinos perfectamente cincelados (trat\u00e1ndose del tema, el poeta parece apostar aqu\u00ed por una forma \u201cperfecta\u201d) donde en las primeras cuartetas se encarga de la forma de Dios; luego pasa a describir su estado o presencia, despu\u00e9s va con el arduo asunto de su existencia, para luego insistir en su temporalidad y su cosmicidad. Lentamente, se va adentrando en su presencia universal; se disgrega hacia el psiquismo (las formas mentales, magn\u00e9ticas y santas de su presencia) para despu\u00e9s atribuirle las cualidades de la paz y la hermosura; lo identifica a Dios con el sol y finalmente va entrando en materia cristiana al identificarlo con el Mes\u00edas. Poco a poco, la m\u00fasica que involucra Dios se va volviendo aroma, mudez, p\u00e1jaro, flor, silencio. Es impresionante ver c\u00f3mo Curiel va presentando las diversas formas de Dios, hasta el punto de tener que considerar al poeta un verdadero Iniciado. No he le\u00eddo un poema con este tema en la literatura venezolana que se le compare. Curiel mantiene el ritmo a lo largo del texto y la concepci\u00f3n de \u00e9ste de manera soberbia. Para Curiel el \u201casunto\u201d Dios sobrepasa la mera experiencia literaria para volverse experiencia m\u00edstica. Cuatro cuartetas de este poema dicen:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Dios que es monocrom\u00e1tica esencia, de s\u00ed sopla<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Soplo azul, soplo \u00e1ureo y soplo de rub\u00ed<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tres nimbos superpuestos que en sus aguas acopla<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La esfera de diamante del Sol Adona\u00ed.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 C\u00f3mo policromiza la luz de arg\u00e9ntea llama<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Inn\u00fameros esp\u00edritus se exhalan de su amor,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y como triunfa el Iris en eptacroma gama,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Asisten siete Arc\u00e1ngeles delante del Se\u00f1or.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (\u2026)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Y en el acto en que ritman la emoci\u00f3n y la idea<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 balance el Cristo arm\u00f3nico que habla, en silencio, en nos:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 quien se descubre, como Jes\u00fas de Galilea,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 como el punto en el c\u00edrculo, forma parte de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Mas, si Dios despertara, se evanesciera todo;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 pero ese d\u00eda, pleno de toda eternidad,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que se esfume en el \u00e9ter de su ataraxia el lodo,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 es silencio diat\u00f3nico toda la humanidad!<\/em><\/p>\n<p>En este poema se sintetiza, creo, lo mejor de la concepci\u00f3n religiosa de Curiel (donde el mismo Cristo-Jes\u00fas forma parte de una idea mayor de Dios), una concepci\u00f3n pante\u00edsta, cristiana, metaf\u00edsica y a la vez muy amplia del Supremo Creador.<\/p>\n<p>En \u201cPsicogon\u00eda\u201d \u2013otra palabra-concepto inventada por Curiel\u2014 el poeta se toma la licencia de especular\u00a0 sobre la naturaleza ps\u00edquica del ser. Su curiosidad es indetenible y se sostiene en las diversas formas de especulaci\u00f3n metaf\u00edsica y teos\u00f3fica, echando mano de cualquier elemento que le sirva para moldear sus visiones; incluso la misma m\u00fasica inacabada o trunca no le ofrece resistencia alguna para justificar un texto como \u201cFragmentos de un poema inconcluso\u201d (1901), donde Curiel deja ver una vez m\u00e1s su errancia como rasgo vital: el destierro de s\u00ed mismo, el fastidio y el tedio lo arrojan al vagar por las calles y los valles, y a trajinar por limbos de toda \u00edndole; un errar m\u00e1s ps\u00edquico que f\u00edsico, s\u00f3lidamente sustentado en su peculiar pante\u00edsmo cristiano. El texto en ciernes es un poema extenso de rimas consonantes endecas\u00edlabas donde Curiel hace gala una vez m\u00e1s del dominio del\u00a0 texto extenso; creo que en este caso el poeta coriano se erige como el representante m\u00e1s notable en este tipo de poema. Pese a su aparente dispersi\u00f3n, \u201cFragmentos de un poema inconcluso\u201d\u00a0 nos muestra una estructura muy bien armada de im\u00e1genes y palabras, que no se dan tregua para mostrarnos su poder sugestivo y un tono sostenido en 286 versos, en un texto que logra comunicarnos el desasosiego de un alma signada por la soledad y el af\u00e1n de trascendencia.<\/p>\n<p>En otros poemas como \u201cM\u00fasica interior\u201d, \u201cSid\u00e9rea\u201d, \u201cP\u00f3stuma\u201d, \u201cImpresi\u00f3n\u201d, \u201cFantas\u00eda musical\u201d, \u201cSalmo eterno\u201d, \u201cInsomnio\u201d o \u201cDisonancia\u201d, Curiel nos da muestras de su inmenso poder\u00edo del material cl\u00e1sico de mitos, dioses y \u00e1mbitos, manteniendo en estos su particular tono narrativo, como si nos estuviera refiriendo una historia interior. Ser\u00edan numerosos los ejemplos en este caso para ilustrar d\u00f3nde radican estos logros y estas peculiaridades del poeta en el momento de concebir un mundo, <em>su mundo<\/em>. Tenemos aqu\u00ed, como antes hemos referido, al primer poeta tenebrista venezolano y uno de nuestros modernistas de avanzada, due\u00f1o de un poderoso sustrato criollo y sefard\u00ed a un tiempo, quien da siempre un paso adelante en la configuraci\u00f3n de un complejo universo po\u00e9tico donde se conjugan elementos del hermetismo, el esoterismo, las doctrinas secretas, la teosof\u00eda y la c\u00e1bala.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Poemas breves<\/strong><\/p>\n<p>En poemas breves o discretos (que nos resistimos en llamar \u201cmenores\u201d) Curiel despliega otro de los elementos constitutivos\u00a0 de su arte: un sutil sentido del humor que le sirve para abrir las compuertas de sus mundos. Textos como \u201cEp\u00edgrafe\u201d, \u201cEscorzo\u201d, \u201cAllende\u201d, \u201cEsbozo\u201d, \u201cEnsue\u00f1o\u201d o \u201cNecrofilia\u201d muestran c\u00f3mo Curiel se sirve de im\u00e1genes como de gemas para estructurar poemas en torno a ideas. Veamos algunos ejemplos aislados:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 En la l\u00ednea de cal el claro-oscuro.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Las grietas, que practica el descalabro<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 en la pared esbozan el conjuro<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 de parpadeante luz, perfil macabro<\/em><\/p>\n<p>(\u201cEsbozo\u201d)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n lo hallamos en versos perfectos como:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La imprecisa nostalgia de la muerte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>O inventa una palabra para la tiran\u00eda del timo: \u201cCronocracia\u201d<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Frente, a\u00a0 un lado o detr\u00e1s, seg\u00fan la hora<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y el punto cardinal, la sombra invierte:<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 la encoge un sapo o la distiende en hidra.<\/em><\/p>\n<p>Hasta para el sue\u00f1o tiene Curiel un concepto distinto. Sus im\u00e1genes embriagadas de \u00e9ter dan como resultado una alucinaci\u00f3n con un jinete:<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El durmiente cabalga, suspendido<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 entre el mar y la astr\u00edfera cumbrera,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 y el caballo galopa, sostenido<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 por la velocidad de la carrera<\/em><\/p>\n<p>En buena parte, los poemas se ofrecen como un fresco o una pintura, escenas donde hay personajes m\u00edticos o s\u00edmbolos, ni\u00f1os, damas, fantasmas, en una mixtura de realidad-irrealidad espectros conviven con ni\u00f1os, santos, figuras sacras, v\u00edrgenes o Cristos; Curiel realiza una amalgama bien urdida de personajes que hablan por \u00e9l, encarnan sus deseos o hasta reemplazan su conciencia, para ubicarnos como espectadores de su gran teatro de personajes. En parte, esto asegura la poderosa atenci\u00f3n que generan estos textos en el lector, aun cuando \u00e9ste pueda ignorar de donde provienen tales personajes, los cuales adquieren vida en los versos del poeta, y nos alientan a una aventura interior como muy pocas pueden contemplarse en la poes\u00eda nuestra.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gabriel-jimenez-eman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n El\u00edas David Curiel public\u00f3 sus primeros poemas en revistas locales del estado Falc\u00f3n, en cuya capital, Coro, naci\u00f3 en 1871 en el seno de una familia de origen sefard\u00ed, para despu\u00e9s buscar lugar en revistas nacionales como \u201cEl Cojo Ilustrado\u201d, la famosa publicaci\u00f3n caraque\u00f1a que constituy\u00f3 la revista literaria venezolana m\u00e1s importante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":4126,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[44,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3990"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3993,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3990\/revisions\/3993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4126"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3990"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3990"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3990"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}