{"id":3848,"date":"2022-03-19T19:49:32","date_gmt":"2022-03-19T19:49:32","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3848"},"modified":"2023-11-24T18:32:38","modified_gmt":"2023-11-24T18:32:38","slug":"halo-con-degradaciones-de-azul","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/halo-con-degradaciones-de-azul\/","title":{"rendered":"Halo con degradaciones de Azul"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: Arnaldo Jim\u00e9nez<\/h4>\n<p>Muchas veces el mar nos ofrece diferentes franjas en las que el azul se desplaza cubriendo esa vasta transparencia. De esta misma manera, la poeta Azul Urdaneta, desde su transparente alma, ha degradado los tonos de sus motivos que devinieron poemas en el hermoso poemario Halo y otros poemas (El taller Blanco, 2021), el cual he degustado con el mayor de los placeres, percat\u00e1ndome de que su alma es tan vasta como el mar.<\/p>\n<p>En esta ocasi\u00f3n, Azul se supera a s\u00ed misma. No es lo er\u00f3tico el principal tema de Halo\u2026, como s\u00ed lo fue en sus anteriores entregas; ahora, el azul ha espesado en otros \u00e1mbitos de la cotidianidad, y enciende la m\u00fasica del fondo de la casa, despierta el polvo que han dejado los que se han ido, y convoca nombres que ya carecen de tiempo y son emisarios de Dios: \u201cd\u00f3nde est\u00e1, d\u00f3nde no est\u00e1n\u201d. Lo er\u00f3tico se ha dispersado, sus hilos f\u00edsicos han mutado a v\u00ednculos m\u00e1s espirituales y les han otorgado a los cuerpos que se aman la sabidur\u00eda que acarrea la convivencia.<\/p>\n<p>Y esa sola palabra: Halo, encierra tanto en su circunferencia. El tiempo c\u00edclico que hace retornar recuerdos y expectativas, la lucha de las plantas y animales por permanecer sobre tierra f\u00e9rtil y ser m\u00e1s de lo que son, el seno con su aureola materna y amorosa cuyas sustancias sostienen el hogar, la se\u00f1al que en el cielo surgi\u00f3 como un nuevo acuerdo entre la divinidad y el ser humano, en la que el primero les dice al hombre, as\u00ed como el seno perfecto de lo femenino deben ser, ese consuelo que nos asombr\u00f3 porque cay\u00f3 justo sobre los encierros a los que nos oblig\u00f3 el mortal y cruel virus; por \u00faltimo, el halo del sol que como un ojo del cielo permite que la mirada del hermano de la poeta se cuele hacia la tierra y extienda su mano de compa\u00f1\u00eda.<\/p>\n<p>En Halo y otros poemas, afirmo, existe una gran madurez literaria, los poemas nos ofrecen giros inesperados, gui\u00f1os que nos invitan a ser c\u00f3mplices de esas otras intimidades en las que Azul deja las vetas de su presencia, ese vaiv\u00e9n femenino en las que se es esposa, madre, hija, hermana, poeta, actriz; pregunt\u00e1ndole a la poes\u00eda si \u201cpuede el precio y el valor de cada cosa\/ ser m\u00e1s importante ocupar m\u00e1s espacio en la casa\/ que una met\u00e1fora simple y su sonido\u2026\u201d (Del poema Devastado, p.38). Y un lector \u00e1vido de buena poes\u00eda, no puede dejar de demorarse y volver a la casi perfecci\u00f3n en cuanto a confecci\u00f3n y sentido de los poemas \u2013quiz\u00e1s la misma perfecci\u00f3n que tiene el halo-, entre los cuales resalto: Festivo, esa comuni\u00f3n en el dolor por el animal que ha sido desangrado; esa inutilidad de la inocencia para evitar la muerte, y la del d\u00eda festivo para allanar la herida que a ella le queda en el mismo costado; y sentimos ese eco lejano del desmembramiento divino, que se repite en cada ser sufriente: \u201cS\u00e1cale las tripas al toro\/d\u00e9jalo colgado desangrarse lentamente\/nadie lo mand\u00f3 a creer en ti\/en quien sujeta el pu\u00f1al de lejos\/las mujeres sentadas observan la faena\/y el agua roja llega a los crisantemos\/y aun as\u00ed miramos el cielo\/luego bajar la monta\u00f1a\/luego las aves de rapi\u00f1a\/tragando duro en la costilla\/no bastar\u00e1 el pr\u00f3ximo d\u00eda festivo\/para el encuentro\/\u00e9chame la sal aqu\u00ed en la herida abierta\/y ya y ya ni una palabra escrita\/ni una dicha. (Festivo, p. 11).<\/p>\n<p>En el mismo orden de ideas, se\u00f1alo a Black Out, heredado de su filiaci\u00f3n al teatro, pero con un escenario que se prolonga al poema (por obra y gracia del poder de la palabra anudada a la realidad) y hacia el hogar, un hogar sin embargo abierto, roto en las paredes que lo limitan, y la mirada de la actriz-espectadora, penetra m\u00e1s all\u00e1 de la apariencia de los actos y nos trae una obra en la que el encierro por miedo a morir juega un papel fundamental, as\u00ed nos representa a todos los que vivimos el mismo confinamiento y en el transcurso perdimos seres amados: Y como en el teatro\/a los ojos del espectador solo hay oscuridad\/adentro un hombre transita en sus pasos contados\/los objetos cambian de lugar como las nubes de forma\/quien estaba vivo muere o desaparece\/loa m\u00fasica de fondo no hace m\u00e1s que acompa\u00f1ar\/al viento, al humo\/y la falta de esperanza\/no es ni siquiera una madre con su hijo ciego en brazos\/ese ese tel\u00f3n que no cae\/ ese aplauso que no llega. (Black out, p.33).<\/p>\n<p>Ser\u00eda muy largo de comentar otros poemas que tienen el halo de perfecci\u00f3n, incluyendo el \u00faltimo de los poemas que le da t\u00edtulo y valor al poemario: <em>Halo<\/em>; el lector har\u00eda bien con entrar al libro y buscar los de sus propios gustos y seg\u00fan las expectativas de su alma. Ya he dicho que todo el poemario es un exquisito plato de buena cocina po\u00e9tica en manos de su chef: Azul Urdaneta; pero no puedo terminar esta breve rese\u00f1a sin aludir a ese juego de extra\u00f1a confecci\u00f3n que poseen muchos poemas; un juego de correspondencias y tambi\u00e9n de desencuentros entre el t\u00edtulo y el contenido de los mismos. La poeta-mujer, madre y esposa, toma de lo cotidiano aquellos instantes que han sido marcados por un objeto o un dulce o un licor: ron con lim\u00f3n, mojito, pie de lim\u00f3n, chimeneau, cointreau, t\u00e9, tarta de manzana, entre otros. Lo interesante radica en que los poemas no tienen la poca importancia que a veces le damos a esos objetos y comidas y jugos; dentro, uno capta lo esencial del momento y su relaci\u00f3n con el t\u00edtulo resalta y los transforma en objetos po\u00e9ticos, les da esa dignidad que, parad\u00f3jicamente, siempre tienen y pocos ven. Sirva a modo de ejemplo la siguiente joya: Pie (se lee pai) de lim\u00f3n: T\u00fa eres todo lo dulce que lleg\u00f3\/eso blanco levantado parecido a las nubes\/no es el libro que no le\u00edste y sus medidas precisas\/es tu mano dando forma propicia\/a cada imprevisto de la vida\/tu brazo girando y esto \u00e1cido de m\u00ed\/estas espinas de cubrirme\/las partes blandas del coraz\u00f3n. (Pie de lim\u00f3n, p.15).<\/p>\n<p>En fin, tenemos un poemario en el que su autora ha desplegado todos los matices del amor y, aun as\u00ed, nos muestra la inconformidad de no atinar a decir lo que siempre queda como resto invisible para ser alcanzado en otro esfuerzo literario: \u2026yo solo quisiera hablar solo de amor pero no puedo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Arnaldo Jim\u00e9nez Muchas veces el mar nos ofrece diferentes franjas en las que el azul se desplaza cubriendo esa vasta transparencia. De esta misma manera, la poeta Azul Urdaneta, desde su transparente alma, ha degradado los tonos de sus motivos que devinieron poemas en el hermoso poemario Halo y otros poemas (El taller Blanco, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3849,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3848"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3850,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3848\/revisions\/3850"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3849"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3848"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3848"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3848"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}