{"id":3787,"date":"2022-03-16T22:57:45","date_gmt":"2022-03-16T22:57:45","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3787"},"modified":"2025-10-10T07:56:28","modified_gmt":"2025-10-10T12:26:28","slug":"el-mago-de-la-cara-de-vidrio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-mago-de-la-cara-de-vidrio\/","title":{"rendered":"El mago de la cara de vidrio (fragmentos)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Eduardo Liendo<\/h4>\n<p><strong>De c\u00f3mo una rabieta se convierte, dial\u00e9cticamente, en una memoria de ultratumba<\/strong><\/p>\n<p>Yo, Ceferino Rodr\u00edguez Qui\u00f1\u00f3nez, de edad flexible y renuente al control del almanaque, maestro de vocaci\u00f3n y por innata incapacidad para el respetable ejercicio de la contabilidad y t\u00e9cnicas afines, marido de Carmelina Fern\u00e1ndez, padre de tres hijos: Armando, Tania y Carlitos, por orden de aparici\u00f3n, consejero y amigo de mis numerosos alumnos, encontr\u00e1ndome en el m\u00e1s alto grado de lucidez de toda mi existencia, escribo el presente documento, testimonio dirigido a la posteridad, pero brincando el lapso que me separa del siglo xxv, por considerar que s\u00f3lo entonces podr\u00e9 ser juzgado de manera ecu\u00e1nime.<\/p>\n<p>Me propongo describir, con precisi\u00f3n, hechos que finalmente han provocado mi forzosa estad\u00eda en este manicomio con el ins\u00f3lito consentimiento de mi amad\u00edsima familia, alumnos, colegas y amistades, habiendo sido recluido espec\u00edficamente en el pabell\u00f3n de los personajes famosos, dignidad esta que rechazo de plano. Por consiguiente, mi primera afirmaci\u00f3n categ\u00f3rica, que espero confiado no provocar\u00e1 suspicacias, es que de ninguna manera estoy loco, pudiendo por el contrario demostrar que cuando mis contempor\u00e1neos me consideraban cuerdo, me encontraba bajo la mal\u00e9fica influencia de mi implacable enemigo, el Mago de la Cara de Vidrio.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n rechazo la calumnia que me endilga el pretender ser nada menos que el incomparable e intr\u00e9pido caballero andante Don Quijote de la Mancha, cuando s\u00f3lo soy un ardoroso admirador de su ingenio y su triste figura. Por lo dem\u00e1s, sostengo que si alg\u00fan delito he cometido para estar ahora donde estoy es precisamente el haber querido ser \u00fanica e indivisiblemente Yo, el austero maestro de escuela Ceferino Rodr\u00edguez Qui\u00f1\u00f3nez, a lo cual se opuso en una sostenida campa\u00f1a de \u00abCerco y Pulverizaci\u00f3n\u00bb mi implacable enemigo Mr. TV (a) el Mago de la Cara de Vidrio. S\u00f3lo en leg\u00edtima y justa autodefensa me vi obligado a efectuar algunos necesarios reajustes en mi concepci\u00f3n human\u00edstica, para enfrascarme con \u00e9l en una prolongada, cruenta y terrible batalla. Las incidencias de tan crucial combate las referir\u00e9 en este hist\u00f3rico documento con serena objetividad. Me eximir\u00e9 de toda pretensi\u00f3n literaria porque, aun siendo gran apasionado de las bellas letras, no ignoro que es respetable criterio est\u00e9tico de mi \u00e9poca el considerar la oscuridad como suprema virtud de todo arte y, aunque me consta, que mientras m\u00e1s entelara\u00f1ada es una obra m\u00e1s extasiados quedan los lectores, renuncio a cualquier posibilidad de \u00e9xito ef\u00edmero con el fin de dejar las cosas completamente claras.<\/p>\n<p>El campo de disputa estuvo ubicado en la urbanizaci\u00f3n \u00abBloque a Juro\u00bb donde resid\u00eda, siendo este un sitio que cualquiera recuerda porque el superbloque tiene exactamente veinticinco pisos y el teatro principal de las operaciones fue el apartamento trescientos veintiuno (321) donde a\u00fan habita mi incauta familia. Pero si alguien, por ser todos los llamados superbloques id\u00e9nticos, llegase a considerar, no sin cierta raz\u00f3n, tal informaci\u00f3n imprecisa, agrego que el se\u00f1alado posee la singular caracter\u00edstica de que sus constructores olvidaron el lugar correspondiente al ascensor, molestia que fue inteligentemente superada dibujando con un profundo sentido realista la puerta y el bot\u00f3n.<\/p>\n<p>Hago la indispensable aclaratoria de que a pesar de encontrarse el punto estrat\u00e9gico de la batalla en el apartamento 321, de ninguna manera me valdr\u00e9 de tal circunstancia para inmiscuir discretamente en este documento incidentes relativos a la vida privada de mis vecinos, por no ser esta ninguna cr\u00f3nica de chismes. Mucho menos espere alg\u00fan lector de exacerbados y compulsivos instintos er\u00f3ticos que, por el hecho de haber ocurrido la batalla en mi residencia, voy a extenderme en la descripci\u00f3n de la privacidad y puntualizar t\u00e1cticas, formas, detalles, etc\u00e9tera, de las relaciones \u00edntimas con mi mujer, no siendo este por ning\u00fan respecto un problema que incumba a las generaciones pasadas, presentes o futuras, sino \u00fanica y exclusivamente a las dos partes interesadas o entrelazadas: Carmelina y Yo. Tal actitud, por supuesto, no es prueba de pacater\u00eda; bien s\u00e9 que las relaciones amorosas son parte importante y sabrosa de la sufrida humana condici\u00f3n, pero juzgo que tales asuntos s\u00f3lo pueden tratarse con tino y dirimirse con \u00e9xito en el lugar que el hombre sabiamente invent\u00f3 para ese tipo de traj\u00edn: la cama (0 t\u00e1lamo divino), no siendo su equivalente ning\u00fan tipo de literatura, sea esta un manual, ensayo, cuento, novela, antinovela, o nivola, todos respetables g\u00e9neros, pero que en este caso no est\u00e1n en capacidad de ense\u00f1ar nada, pues ya ha sido suficientemente demostrado que la \u00fanica manera de aprender a nadar es nadando.<\/p>\n<p>Hechas las salvedades y aclaratorias de rigor, paso sin retardo a referir las tremendas incidencias y el fatal desenlace de la gran batalla.<\/p>\n<p>Una tarde, correspondiente a un d\u00eda cualquiera del presente siglo, al retornar a mi hogar (entonces todav\u00eda era hogar y de ninguna manera campo de litigio), despu\u00e9s de cumplir con los sanos h\u00e1bitos que caracterizan a un hombre de bien:<\/p>\n<p>&#8211; Besar a mi mujer en la mejilla.<\/p>\n<p>&#8211; Entregarle a Carlitos su caramelo de chupeta.<\/p>\n<p>&#8211; Saludar cordialmente a Guillermina (auxiliar de Carmelina).<\/p>\n<p>&#8211; Enterarme de si Armando y Tania hab\u00edan cumplido sus deberes.<\/p>\n<p>&#8211; Cambiar los zapatos por chancletas.<\/p>\n<p>&#8211; Sentarme en el sill\u00f3n de mimbre a leer el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de tales hechos, repito, fui interrumpido en la lectura que apenas comenzaba, e informado de una inesperada visita ocurrida durante mi ausencia, Dicho visitante fue delineado por mi buena Carmelina (entonces era bondadosa) como un se\u00f1or entrando en la posmocedad, ni alto ni bajo, ni gordo ni flaco, ni blanco ni negro, sin se\u00f1ales particulares evidentes, vest\u00eda un terno entre marr\u00f3n y mamey, camisa azul, corbata roja, y portaba un malet\u00edn ejecutivo. Por la importancia de este acontecimiento, reproducir\u00e9 exactamente la versi\u00f3n que conozco al respecto, de manera que como me lo contaron, lo cuento.<\/p>\n<p>CARMELINA (escuchando el timbre): Voo000y.<\/p>\n<p>EL VISITANTE (al abrirse la puerta): Buenos d\u00edas, se\u00f1ora; soy el amigo del hogar, representante de la C.A. Los amigos del Hogar; traigo una maravillosa oferta para usted; se trata&#8230;<\/p>\n<p>CARMELINA: \u00bfUsted dice que es amigo de mi marido?<\/p>\n<p>EL VISITANTE: No solamente de su marido, se\u00f1ora, sino de toda la familia. Soy Henry&#8230; el amigo del hogar. Traigo una maravillosa sorpresa para usted; se trata de alojar en su respetable apartamento al distinguido Mr. TV, quien espera quedarse en calidad de hu\u00e9sped.<\/p>\n<p>CARMELINA: Eso s\u00ed es un problema, se\u00f1or&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Henry, se\u00f1ora, el amigo del hogar.<\/p>\n<p>CARMELINA: Francamente, lo lamento mucho; nosotros siempre hemos sido muy hospitalarios; si todav\u00eda vivi\u00e9ramos en la casita, le aseguro que lo aceptar\u00edamos; pero usted comprende, en esta pajarera.<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Le garantizo, se\u00f1ora amiga m\u00eda, que el espacio no ser\u00e1 problema. El maravilloso hu\u00e9sped que le ofrezco no necesita m\u00e1s que un modesto rinc\u00f3n.<\/p>\n<p>CARMELINA: Me encantar\u00eda poder aceptar; pero, usted comprende, mi marido es maestro y nuestro presupuesto, con esta inflaci\u00f3n, con este congelamiento, con la tal devaluaci\u00f3n, con el problema de la balanza de pagos y las caraotas que est\u00e1n tan caras&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Le garantizo, se\u00f1ora amiga m\u00eda, que su hu\u00e9sped s\u00f3lo le traer\u00e1 alegr\u00eda y, en el caso de cualquier quebranto, los gastos corren exclusivamente por parte de la C.A. Los Amigos del Hogar.<\/p>\n<p>CARMELINA: Caramba, se\u00f1or&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Henry, se\u00f1ora, el amigo del hogar.<\/p>\n<p>CARMELINA: Caramba, se\u00f1or Henry, le agradezco mucho sus buenas intenciones, pero usted sabe, es un problema aceptar en el apartamento a ese desconocido.<\/p>\n<p>EL VISITANTE: \u00a1Un desconocido! \u00bfDesconocido Mr. TV? \u00a1Imposible, se\u00f1ora amiga m\u00eda! Le aseguro a usted que Mr. TV ha sido declarado Hu\u00e9sped Vitalicio en lugares tan importantes como el Palacio de Gobierno, el Congreso de la Rep\u00fablica, la Casona Presidencial y la Universidad Central; raz\u00f3n esta m\u00e1s que suficiente para que goce de muy justa popularidad y sea motivo de orgullo recibirlo en el seno de cualquier familia.<\/p>\n<p>CARMELINA: Pues, y yo le aseguro tambi\u00e9n, que la m\u00eda no es, de ninguna manera, cualquier familia, sino la modesta pero muy honrada familia Rodr\u00edguez Fern\u00e1ndez, por parte de padre y por parte de madre.<\/p>\n<p>EL VISITANTE (sonriendo): Le aseguro, se\u00f1ora m\u00eda, que en ning\u00fan momento he puesto en duda la honestidad de su familia, pero cr\u00e9ame que, hoy en d\u00eda, cualquiera puede perfectamente respirar, comer, dormir, trabajar, fornicar; pero si desconoce la importancia de Mr. TV, le juro que para los efectos del censo hist\u00f3rico no existe.<\/p>\n<p>CARMELINA: Lo siento mucho, se\u00f1or&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Henry, se\u00f1ora, el amigo del hogar.<\/p>\n<p>CARMELINA: Nuestra familia se rige por los principios democr\u00e1ticos; usted comprender\u00e1 que me resulta imposible tomar una decisi\u00f3n sobre un asunto tan delicado sin antes consultar al grupo familiar, as\u00ed que&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: Ha sido un placer, se\u00f1ora amiga m\u00eda siendo la cosa as\u00ed, le prometo regresar m\u00e1s tarde en compa\u00f1\u00eda de Mr. TV para&#8230;<\/p>\n<p>CARMELINA: Pero&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: \u00a1Sin ning\u00fan compromiso, se\u00f1ora amiga m\u00eda, sin ning\u00fan compromiso! \u00danicamente lo pondr\u00e1 usted a prueba, a los que estoy seguro no se opondr\u00e1 una gente tan generosa, y despu\u00e9s llegamos a un acuerdo.<\/p>\n<p>CARMELINA: Ya le dije que&#8230;<\/p>\n<p>EL VISITANTE: \u00a1Sin ning\u00fan compromiso!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eduardo-liendo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Eduardo Liendo De c\u00f3mo una rabieta se convierte, dial\u00e9cticamente, en una memoria de ultratumba Yo, Ceferino Rodr\u00edguez Qui\u00f1\u00f3nez, de edad flexible y renuente al control del almanaque, maestro de vocaci\u00f3n y por innata incapacidad para el respetable ejercicio de la contabilidad y t\u00e9cnicas afines, marido de Carmelina Fern\u00e1ndez, padre de tres hijos: Armando, Tania y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3790,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[15],"tags":[3,45],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3787"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3787"}],"version-history":[{"count":5,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3787\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17528,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3787\/revisions\/17528"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3790"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3787"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3787"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3787"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}