{"id":3761,"date":"2022-03-13T20:27:17","date_gmt":"2022-03-13T20:27:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3761"},"modified":"2023-11-24T18:32:58","modified_gmt":"2023-11-24T18:32:58","slug":"victoria-contra-las-nubes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/victoria-contra-las-nubes\/","title":{"rendered":"Victoria contra las nubes"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez<\/h4>\n<p>En su moderno estudio, Leonardo medita. Entra el sol por el ventanal y las cosas se iluminan con una sonrisa. Los muebles son pocos, pero graciosos, con atrevidas tendencias a lo sint\u00e9tico. Cuadros abstraccionistas en las paredes, una que otra escultura, alguna cer\u00e1mica, una o dos l\u00e1mparas muy vistosas. En un rinc\u00f3n, en el suelo, unos lienzos acumulados esperan la atenci\u00f3n del artista, mientras que en el centro del estudio un caballete muy fino, hecho de metal niquelado, sustenta el cuadro en el que Leonardo trabaja.<\/p>\n<p>Dulcemente se marchita la tarde. Al lado del caballete, en una mesita, est\u00e1n los colores y los pinceles, un paquete de cigarrillos y un encendedor de metal. Leonardo toma un pincel y da dos o tres pinceladas breves y perezosas. Vuelve a mirar. Luego se encoge de hombros y enciende un pitillo. Hecho esto, va a la ventana y se queda mirando la calle.<\/p>\n<p>En este momento, sin ruidos, se abre la puerta y Victoria entra en el estudio, fluida como un arabesco. Viste pantalones ce\u00f1idos y sueter de seda amarilla. Sin que Leonardo la advierta, llega hasta el cuadro y se pone a mirarlo en silencio. De pronto, su comentario retorna al pintor a la realidad.<\/p>\n<p>VICTORIA.- No has adelantado gran cosa\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Despertando de su sue\u00f1o). \u00a1Ah! \u00bfEst\u00e1s ah\u00ed?\u00a0(Se aproxima). No he adelantado, pero he pensado.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Como de costumbre\u2026\u00a0(Pausa. Luego, como jugando a los abalorios). Pon atenci\u00f3n y dime si estoy en lo cierto\u2026 \u00bfEsta pincelada es de hoy?<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0 No es dif\u00edcil adivinarlo; se ve que est\u00e1 fresca\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.- Esta otra es de ayer\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0 Esto ya no es tan f\u00e1cil\u2026\u00a0(Agradecido por su inter\u00e9s, toma a Victoria de la mano y la atrae hacia su pecho)\u00a0Dime: \u00bfpor qu\u00e9 reconoces mis pinceladas? \u00bfEs porque est\u00e1n m\u00e1s o menos frescas?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0(Desasi\u00e9ndose de sus brazos). No; simplemente distingo las nuevas.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0 \u00bfQu\u00e9 quieres decir con eso?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Sin responderle directamente, toma un pincel y con la punta del cabo se\u00f1ala un lugar del lienzo). Me gusta esta soluci\u00f3n.\u00a0(Suena el tel\u00e9fono. Leonardo se mueve para atenderlo, pero ella se le adelanta en una amplia r\u00fabrica de &lt;ballet&gt;).<\/p>\n<p>(Victoria al tel\u00e9fono, mientras Leonardo la observa con el ce\u00f1o fruncido).<\/p>\n<p>\u00bfHello?&#8230;\u00a0(En monos\u00edlabo). S\u00ed\u2026 No\u2026 S\u00ed, s\u00ed\u2026 Bueno, ver\u00e9\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfQui\u00e9n era?<\/p>\n<p>VICTORIA.- Carmina\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfSeguro?<\/p>\n<p>VICTORIA.- No s\u00e9 por qu\u00e9 lo dudas. \u00bfQui\u00e9n supones que sea?<\/p>\n<p>LEONARDO.- No s\u00e9\u2026 \u00bfQu\u00e9 quiere Carmina?<\/p>\n<p>VICTORIA.- Invita para esta noche. \u00bfTe agradar\u00eda salir esta noche?<\/p>\n<p>LEONARDO.- No lo s\u00e9 todav\u00eda.<\/p>\n<p>(Victoria lo mira de reojo y se pone a dar vueltas cual si sembrara margaritas con sus pies de p\u00e1jaro bailar\u00edn. Leonardo est\u00e1 pensativo frente a su cuadro mientras el cristal de la abierta ventana comienza a resbalar el crep\u00fasculo. Victoria se detiene ante el lienzo y tiende un dedo hacia \u00e9l).<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00bfC\u00f3mo se te ocurri\u00f3 esta soluci\u00f3n?<\/p>\n<p>LEONARDO.- Hab\u00eda un lindo sol; me asom\u00e9 a la ventana y me puse a mirar el cielo. Una nube gris se detuvo sobre la calle y a su alrededor apareci\u00f3 un fino ribete de oro.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Frunciendo el ce\u00f1o)\u00a0\u00bfFue entonces el cielo, la nube?<\/p>\n<p>LEONARDO.- D\u00e9jame que te explique\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(En crescendo de irritaci\u00f3n)\u00a0Unas veces el cielo, otras un ni\u00f1o o un perro que pasan por debajo de la ventana\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfMe quieres o\u00edr?<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00bfPara qu\u00e9? Has tratado de explic\u00e1rmelo muchas veces\u2026 El hecho es que siempre las ideas te vienen de fuera.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Resignado)\u00a0Desgraciadamente tienes raz\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 me atormentas? Bien sabes que esto me averg\u00fcenza y me irrita.\u00a0(Con desesperaci\u00f3n)\u00a0En eso pensaba cuando llegaste\u2026\u00a0(Vu\u00e9lvese a ella con cierta vehemencia cual si buscase su apoyo, mas se contiene y torna a mirar la tela)\u00a0\u00bfC\u00f3mo evitarlo? \u00bfC\u00f3mo escapar a esa maldita atracci\u00f3n? Te confieso que hay veces que me siento desalentado.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Implacable).\u00a0Porque no te concentras. Mira: haz como yo. \u00a1Abstr\u00e1ete! Domina las cosas que te rodean\u2026\u00a0(Golpeando el piso recorre la estancia y va enfrent\u00e1ndose a cada mueble en una especie de reto).\u00a0T\u00fa no existes para m\u00ed, est\u00fapida mesa de vidrio\u2026; ni t\u00fa, desdichada silla de acero\u2026; ni t\u00fa, imb\u00e9cil jarr\u00f3n, con estas flores tuberculosas. Ninguno de ustedes, muebles idiotas, representan nada en mi mente\u2026 Todos est\u00e1n aqu\u00ed para los dem\u00e1s.\u00a0(A Leonardo, de nuevo).\u00a0\u00bfPor qu\u00e9 no haces as\u00ed, como yo?<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Con melanc\u00f3lica tolerancia).\u00a0Veo que est\u00e1s de mal humor; pero hablemos en serio, Victoria. \u00bfSigues creyendo que se puede extraer la belleza de la pura imaginaci\u00f3n, de las puras ideas?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Categ\u00f3rica).\u00a0Lo creo m\u00e1s que nunca\u2026 Adem\u00e1s \u00bfqu\u00e9 entiendes t\u00fa por belleza? \u00bfPor qu\u00e9 pronuncias esa palabra como si estuvieras saboreando una fruta? Mientras no aprendas a darle una entonaci\u00f3n, seguir\u00e1s siendo un idiota, algo as\u00ed como un feto vestido de encajes para el bautizo. M\u00edrame a m\u00ed y oye c\u00f3mo yo la pronuncio; f\u00edjate en mi boca, en mi lengua.\u00a0(Articula la palabra cual si estuviese rompiendo metales).\u00a0Be-lle-za\u2026 \u00bfHas o\u00eddo bien? BE-LLE-ZA\u2026 Es una palabra sin sexo, ni masculina ni femenina, ni fea ni bonita, ni blanca ni negra, ni con ribetes\u2026 Es solamente BE-LLE-ZA.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Aniquilado).\u00a0S\u00ed, ya te oigo. Te he o\u00eddo mil veces lo mismo. Sin embargo, \u00bfde d\u00f3nde sacar\u00eda la noci\u00f3n del color, del matiz?<\/p>\n<p>VICTORIA.- De tu cerebro. Dentro de \u00e9l est\u00e1 todo. \u00bfPor qu\u00e9 tienes que buscarlo en el cielo?<\/p>\n<p>LEONARDO.- Victoria, por favor\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Sarc\u00e1stica).\u00a0Por favor\u2026 \u00bfPor qu\u00e9 por favor? \u00bfEs que la luz se nos da de limosna? \u00bfNos han puesto aqu\u00ed para ser esclavos? No, hijo m\u00edo: somos due\u00f1os de todo. Poseemos la idea, el pensamiento. Todo lo dem\u00e1s es invenci\u00f3n nuestra.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Vencido).\u00a0Bueno, no diputemos m\u00e1s\u2026 Hemos hablado tantas veces de esto\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.- Sin embargo, parece que no hemos hablado bastante.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Ya sabes que pienso lo mismo que t\u00fa.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Me lo has dicho mil veces. Pero no basta que me lo digas; lo importante es que lo hagas. El arte es hacer, no decir.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Lo he intentado y sigo intent\u00e1ndolo.<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00a1Mentira!<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00a1Victoria!<\/p>\n<p>VICTORIA.- Te irrita que sea sincera, pero no puedo ser de otro modo.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Y yo\u2026 \u00bfNo debo ser sincero tambi\u00e9n? Cuando te digo que no puedo lograr\u2026 esas cosas que t\u00fa pretendes es porque realmente no puedo, por m\u00e1s que lo intento.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Con acerba iron\u00eda).\u00a0\u00bfEsas cosas que yo pretendo? Es la primera vez que te oigo decir semejante cosa. Pero \u00bfhas olvidado por qu\u00e9 me un\u00ed a ti, por qu\u00e9 te entregu\u00e9 mi vida apenas nos conocimos? \u00bfNo recuerdas qu\u00e9 fue lo que nos uni\u00f3?<\/p>\n<p>LEONARDO.- Nunca podr\u00e9 olvidarlo.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Fuiste t\u00fa quien me hizo creer en eso. T\u00fa, el ap\u00f3stol, el mago de esas teor\u00edas.\u00a0(Dram\u00e1tica como una soprano al final de un aria, se\u00f1ala unos cuadros, un diploma, una copa de plata que hay diseminados en el estudio).\u00a0Mira tus obras, tus trofeos\u2026 Eras el genio prometedor de una est\u00e9tica nueva, el creador de un universo de ideas sin relaciones con el drama y la an\u00e9cdota que hacen llorar a los buenos burgueses. \u00bfQu\u00e9 hice yo al enterarme de esa conquista maravillosa? \u00a1Adorarte! \u00a1Renunciar a m\u00ed misma! Ponerme peque\u00f1a como una hormiga, invisible como un pensamiento, incolora como un soplo de brisa. \u00a1Ah, c\u00f3mo creciste t\u00fa entonces! Dios mismo, a tu lado, se hizo insignificante. Yo cre\u00eda en \u00e9l antes de o\u00edrte y de ver tus pinturas. \u00bfRecuerdas aquel primer retrato que me hiciste en este mismo lugar, frente a esa misma ventana? Todo hab\u00eda desaparecido para nosotros: el caballete, la ventana, los muebles, la noci\u00f3n de la anatom\u00eda\u2026 S\u00f3lo qued\u00e1bamos, yo como una abstracci\u00f3n y t\u00fa como el mago que inventaba una forma para mi esperanzada tiniebla\u2026 \u00bfEs que estoy diciendo mentiras? No fui quien pronunci\u00f3 estas palabras que ahora repito: las aprend\u00ed de memoria y nunca he podido olvidarlas\u2026 Hoy, ya lo ves, me has cambiado por una nube, por un perro que pasa; hoy te asomas a esa ventana igual que te asomabas antes de m\u00ed\u2026\u00a0(Ha una larga pausa durante la cual se adensa la miel del crep\u00fasculo y se relajan los nervios por el cansancio. La calle bosteza por la ventana).<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Con voz deprimida).\u00a0Lo intentar\u00e9 todav\u00eda. Lo intentar\u00e9 porque te amo.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Porque me lo debes, porque eres deudor de mi vida.(Luego, con un tono de transacci\u00f3n conmiserativa).\u00a0Adem\u00e1s, debes hacerlo por ti y por el mundo que te contempla. Yo soy una vela apagada\u2026\u00a0(Con renovado entusiasmo).\u00a0\u00a1Hay tantos que creen en ti todav\u00eda! Cuando oigo hablar de tu genio y de tus hallazgos, quiera que todo fuese verdad.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Amargado).\u00a0Desgraciadamente es mentira.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Yo soy la \u00fanica que lo sabe\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfY los dem\u00e1s?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Desde\u00f1osa).\u00a0\u00bfLos dem\u00e1s? \u00a1Puah! Los dem\u00e1s s\u00f3lo creen lo que les conviene.\u00a0(Ha oscurecido en la habitaci\u00f3n. En la calle se encienden las luces, diademas de la virginidad de la noche. Leonardo se acerca a Victoria y la toma en sus manos como una rosa. Sin dejar de mirar el cuadro, ella se deja abrazar sin mostrar entusiasmo. Besa \u00e9l sus cabellos y luego busca su boca, sin encontrarla. Entonces la deja libre).<\/p>\n<p>LEONARDO.- Una noche m\u00e1s\u2026 \u00bfQu\u00e9 haremos ahora? \u00a1Ah, s\u00ed! Iremos a esa tertulia, hablaremos con esos tontos envanecidos y celebraremos sus chistes llenos de mala intenci\u00f3n.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Est\u00e1s amargado. L\u00e1stima. Por ah\u00ed comienza la decadencia.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Es posible\u2026 Sin embargo, cada vez me aficiono m\u00e1s a la soledad: unos pinceles, un lienzo virgen y una mujer que le quiera a uno de veras: esa es la felicidad.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Tonter\u00edas. Nadie puede vivir en la soledad\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- Bueno, t\u00fa siempre tienes raz\u00f3n. \u00bfPara qu\u00e9 seguir discutiendo?\u00a0(Va al &lt;switch&gt; y enciende la luz del estudio).\u00a0A prop\u00f3sito: \u00bfd\u00f3nde\u00a0 estuviste esta tarde?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Sorprendida y confusa por la pregunta). \u00bfEsta tarde? \u00a1Ah, s\u00ed! Me encontr\u00e9 con Carmina que se empe\u00f1\u00f3 en presentarme a unos amigos franceses. De eso quer\u00eda hablarte\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- Pudiste darme un telefonazo\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.- Es verdad\u2026 Lo olvid\u00e9\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfLo olvidaste?<\/p>\n<p>(En vez de responderle, disparada por un entusiasmo s\u00fabito, Victoria se pone a hacer gestos y a dar saltitos que suenan un poco a ficci\u00f3n).<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00a1Ah! \u00a1Ya est\u00e1! \u00a1Ya lo tengo!<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Sorprendido).\u00a0\u00bfLo tienes? \u00bfQu\u00e9 es lo que tienes?<\/p>\n<p>VICTORIA.- La soluci\u00f3n. Mejor dicho, el procedimiento.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Pero \u00bfde qu\u00e9 est\u00e1s hablando? \u00bfcu\u00e1l es el procedimiento?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Exaltada).\u00a0Ya lo veras. Es genial. Sencillo y puro como todo lo genial. Me asombra que no se nos hubiese ocurrido antes.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Por Dios, \u00a1expl\u00edcate de una vez!<\/p>\n<p>VICTORIA.- Ahora ver\u00e1s.\u00a0(Mira en torno suyo buscando algo).\u00a0T\u00fa no te muevas. Prep\u00e1rate a trabajar.\u00a0(Febril, excitada).\u00a0S\u00ed, a trabajar como Dios en el primer d\u00eda de la creaci\u00f3n.\u00a0(Corre y sale por una puerta que da al interior. Desde adentro se la oye gritar:)\u00a0&lt; \u00a1Ya lo tengo! &gt;.<\/p>\n<p>(Reaparece triunfante con una linterna el\u00e9ctrica que alza en el\u00a0 aire como la llave del universo).\u00a0\u00a1Anda! \u00a1Si\u00e9ntate frente al caballete!<\/p>\n<p>(Leonardo obedece, perplejo, mientras ella salta hacia la ventana y corre las cortinas).\u00a0Toma el pincel, ponte frente al cuadro, mu\u00e9vete, \u00a1por favor!<\/p>\n<p>(\u00c9l contin\u00faa obedeciendo maquinalmente).\u00a0As\u00ed\u2026 \u00a1Esto ser\u00e1 glorioso, inaudito!\u00a0(Lo mira por un momento, fiera como una amazona, junto al &lt;switch&gt; de la luz el\u00e9ctrica, y con un gesto rotundo deja la habitaci\u00f3n en tinieblas. En su mano, de pronto, se abre la rosa de la linterna cuya saeta amarilla da en el blanco del lienzo).\u00a0\u00a1Bien! \u00bfQu\u00e9 esperas? \u00bfNo has comprendido?<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Estupefacto, con un gemido).\u00a0\u00bfQu\u00e9 hago ahora?<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00a1Pinta! \u00a1Pinta! No mires siquiera donde est\u00e1n los colores: t\u00f3malos al azar. As\u00ed hizo Dios el mundo. \u00bfListo? Ahora voy a apagar. Un\u2026, dos\u2026, tres\u2026\u00a0(Apaga tambi\u00e9n la linterna y en la oscuridad resuena su voz imperiosa).\u00a0\u00bfEst\u00e1s pintando?<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Oprimido por la angustia).\u00a0\u00bfSobre la misma tela? \u00bfSobre lo que ya hab\u00eda pintado?<\/p>\n<p>VICTORIA.- Sin duda; sobre lo que ya hab\u00edas pintado. Anda, mueve el pincel a prisa. Pero nada de nubes. Trazos largos y fuertes. C\u00edrculos, \u00e1ngulos, l\u00edneas. \u00bfSe te va el pincel de la tela? \u00a1Mejor! Pinta el aire tambi\u00e9n. \u00a1Ah! \u00a1Si pudieras pintar el aire! \u00a1Si pudieras destruir con tus manos esas nubes intrusas!<\/p>\n<p>(Guardan silencio. En medio de las tinieblas, Leonardo pinta a ciegas con el coraz\u00f3n apretado. Al cabo de unos segundos reflorece la luz el\u00e9ctrica).<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Decepcionado).\u00a0Esto es absurdo.<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00bfAbsurdo? \u00a1Genial! Ah\u00ed est\u00e1n tu genio y el m\u00edo confundidos\u2026<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Burl\u00f3n y triste a la vez).\u00a0Mis nubes y tu tiniebla.<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00bfTe burlas?<\/p>\n<p>LEONARDO.- No, no me burlo. Es interesante\u2026\u00a0(Advirtiendo algo extra\u00f1o en el cuadro).\u00a0Espera\u2026 \u00bfNo ves algo raro en ese trazo?<\/p>\n<p>VICTORIA.- No, no veo m\u00e1s que lo que quiero ver. Es puro, pur\u00edsimo.<\/p>\n<p>LEONARDO.- Si t\u00fa lo dices\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.- \u00bfY t\u00fa?<\/p>\n<p>LEONARDO.- Quiz\u00e1 est\u00e9 equivocado, pero m\u00edralo bien. \u00bfNo ves algo como un rostro?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Acusadora).\u00a0\u00bfEntonces quisiste pintar un rostro?<\/p>\n<p>LEONARDO.- No, te lo juro. No pens\u00e9 en nada mientras pintaba. Te obedec\u00eda simplemente. Sin embargo, vuelve a mirarlo. Ahora parece m\u00e1s definido; yo dir\u00eda que hasta sonr\u00ede.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Sarc\u00e1stica).\u00a0Lo que falta es que le pongas un nombre. Anda, dilo. \u00bfEn qui\u00e9n estabas pensando mientras pintabas?<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00bfQuieres que te lo diga con absoluta franqueza?<\/p>\n<p>VICTORIA.- S\u00ed, eso quiero.<\/p>\n<p>LEONARDO.- En Eduardo. Estaba pensando en Eduardo.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Repentinamente turbada, cambia de tono).\u00a0Tonto\u2026 Ah\u00ed no hay nada de fuera. Es simplemente genial. \u00bfVamos a celebrarlo?\u00a0(Lo abraza).<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Moh\u00edno).\u00a0Vamos a celebrarlo.<\/p>\n<p>VICTORIA.- Y a divulgarlo. Es necesario que todos lo sepan\u2026 Pero aguarda: voy a cambiarme. \u00a1C\u00f3mo va a morderse las u\u00f1as ese idiota de Eduardo!\u00a0(Sale).<\/p>\n<p>(Solo en la habitaci\u00f3n, Leonardo contempla el cuadro sin entusiasmo. Observa luego que ella ha dejado un bolso sobre una silla y lo toma y lo abre. Dentro del bolso halla un billetito plegado que sus ojos devoran con avidez).<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Violentamente excitado). \u00a1Victoria!<\/p>\n<p>(Voz de Victoria desde el interior:)\u00a0\u00bfQu\u00e9 quieres?<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00a1Ven en seguida!\u00a0(Ella reaparece, con un traje de noche en las manos).\u00a0\u00a1Victoria! \u00bfes posible?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Suspicaz, fingiendo inocencia).\u00a0\u00bfQu\u00e9 pasa?<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Alarg\u00e1ndole el billetito).\u00a0Es de \u00e9l \u00bfverdad?<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(P\u00e1lida, pero resuelta).\u00a0\u00bfHas registrado mi bolso?<\/p>\n<p>LEONARDO.- S\u00ed, he registrado tu bolso. Y esto, mientras yo aqu\u00ed me devanaba los sesos buscando tus soluciones.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Con firmeza).\u00a0Bueno, ya lo sabes. Ahora, \u00bfquieres o\u00edrme?<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00a1O\u00edrte! \u00bfQu\u00e9 es lo que puedes decir despu\u00e9s de esto?<\/p>\n<p>VICTORIA.- La verdad. Nos hemos prometido ser sinceros, y voy a serlo como siempre lo he sido.<\/p>\n<p>LEONARDO.-\u00a0(Dolorido y sarc\u00e1stico).\u00a0Mientras yo so\u00f1aba contigo y anhelaba tu aprobaci\u00f3n\u2026 Cuando cre\u00eda verte en las nubes\u2026<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Golpea el piso, irritada).\u00a0\u00a1En las nubes! \u00a1No repitas esa palabra. Es lo \u00fanico que no podr\u00eda o\u00edrte en estos momentos!<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00a1Y todav\u00eda te atreves a alzar la voz! \u00bfEs que no tienes verg\u00fcenza?<\/p>\n<p>VICTORIA.- No, no tengo verg\u00fcenza; no tengo nada de eso. S\u00f3lo tengo sinceridad. Y no me hables de traiciones porque aqu\u00ed no hay m\u00e1s traidor que t\u00fa.<\/p>\n<p>LEONARDO.- \u00a1C\u00e1llate! No trates de justificar tu impudicia con el absurdo.<\/p>\n<p>VICTORIA.-\u00a0(Exasperada).\u00a0\u00a1Y dale con la impudicia! \u00bfNo te he dicho que no tengo nada de eso? Mi vida es lo que todos conocen. A \u00e9l no le he dado sino mi cuerpo. \u00bfQu\u00e9 le queda de eso sino un vago recuerdo? A ti te he dado mi esp\u00edritu, mi fe, mi confianza en la vida. Dime t\u00fa mismo: \u00bfqu\u00e9 has hecho de todo eso?\u00a0(Leonardo, abatido, la oye en silencio. Ella se acerca a \u00e9l y le arranca el billete).\u00a0\u00a1Nubes! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 la verdad en tus nubes? \u00bfEn mi esp\u00edritu o en mi cuerpo?(Altiva y desde\u00f1osa, rompe el papel en trocitos y se los echa encima).\u00a0\u00a1Nubes! \u00a1Nubes por dondequiera! \u00a1Mira lo que yo hago con tus nubes!\u00a0(Se acerca al cuadro, toma un pincel y da unas pinceladas rabiosas al lienzo. Luego torna hacia Leonardo que contin\u00faa cabizbajo).\u00a0\u00a1Mira lo que hago yo con tus nubes!\u00a0(Le pinta en cruz el rostro y tira el pincel).\u00a0\u00a1Nubes!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ramon-diaz-sanchez-2\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n D\u00edaz S\u00e1nchez En su moderno estudio, Leonardo medita. Entra el sol por el ventanal y las cosas se iluminan con una sonrisa. Los muebles son pocos, pero graciosos, con atrevidas tendencias a lo sint\u00e9tico. Cuadros abstraccionistas en las paredes, una que otra escultura, alguna cer\u00e1mica, una o dos l\u00e1mparas muy vistosas. En un rinc\u00f3n, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3762,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3761"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3763,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3761\/revisions\/3763"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3762"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3761"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3761"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3761"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}