{"id":3603,"date":"2022-02-27T22:00:39","date_gmt":"2022-02-27T22:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3603"},"modified":"2024-04-30T19:52:52","modified_gmt":"2024-04-30T19:52:52","slug":"nuevo-mundo-orinoco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/nuevo-mundo-orinoco\/","title":{"rendered":"Nuevo mundo Orinoco (fragmentos)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Juan Liscano<\/h4>\n<h5><strong>Am\u00e9rica<\/strong><\/h5>\n<p>Dije, ma\u00edz. Generaciones de indios fueron rescatadas del olvido.<\/p>\n<p>Dije, palma. Largas elaboraciones de tejidos, milienios de substancias fibrosas ataron el pasado con el el presente.<\/p>\n<p>Dije, arcilla. Se mostraron las tinajas de hinchado vientre de mujer encintan, los platos y cazuelas como discos solares arrojados hacia el porvenir.<\/p>\n<p>Dije, r\u00edo. Fluyeron las aguas del diluvio. Fueron ahogadas las razas. Sobre las primeras tierras emergidas y chorreantes, cruz\u00f3 un p\u00e1jaro.<\/p>\n<p>Dije, selva. Torrencial follaje, explosiones de verdor, vahos zumbantes, tibieza de matriz, El silencio sin rostro y con cuerpo de hormigas voraces, aullaba entre pieles de sierpes como vainas ca\u00eddas de los \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Dije, llanura. Giraron embudos de vientos negros. Se quebr\u00f3 una luz de cristal o de le\u00f1o seco. Un espejismo de mercurio reluc\u00eda en el horizonte.<\/p>\n<p>Dije, luna. Brotaron fuentes e hilillos de leche, se abultaron humedades, proliferaron hongos, mohos, l\u00e9gamos y se escucharon grandes ca\u00eddas de agua.<\/p>\n<p>Dije, mujer. Un tallo de venas rotas ech\u00f3 una flor.<\/p>\n<p>Dije, hombre. Se alzaron escudos y macanas, brillaron filos y puntas de hueso, flotaron los plumajes, pero en alguna parte del combate se abri\u00f3 una mano como delta.<\/p>\n<p>Dije, sol. Truena el verano, un ave deslumbrante e invisible pasa y s\u00f3lo se mira su sombra. Muestra el cielo una faz roja y rugiente,<\/p>\n<p>Dije entonces, Dios, comi\u00e9ndome las palabras, con la lengua volteada hacia adentro y con los ojos vaciados.<\/p>\n<p>El amor era un tigre en acecho.<\/p>\n<p>La muerte se acercaba lentamente bajo una nave de \u00e1rboles estrellados.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<h5><strong>Las tribus anochecen<\/strong><\/h5>\n<p><strong>Casa del agua<\/strong><\/p>\n<p>La Noche se derrama, resbala, trae r\u00edos,<\/p>\n<p>corrientes de guijarros, linfas de savia y polen,<\/p>\n<p>chapalcos de lenguas, ondulaci\u00f3n de lomos.<\/p>\n<p>La Noche carga tierras, carga flores y frutos,<\/p>\n<p>carga estambres y pistilos, huele a semen, a umbr\u00eda<\/p>\n<p>se arraiga, da cosechas, se deshoja, reto\u00f1a.<\/p>\n<p>La Noche gru\u00f1e, vela, se relame, se estira,<\/p>\n<p>despierta aves con mamas, hincha panzas de sapos,<\/p>\n<p>suelta tinta, arma garras, se arrastra, pone huevos.<\/p>\n<p>Vientre de hembra, vientre: la cara de la noche;<\/p>\n<p>no tiene sino ombligo, no tiene sino muslos,<\/p>\n<p>o tiene sino sexo la cara de la noche.<\/p>\n<p>Sobre flotantes lianas y podridas maderas,<\/p>\n<p>sobre isletas de p\u00e9talos, burbujas y semillas,<\/p>\n<p>cruza la noche en flor del f\u00e9rtil equinoccio.<\/p>\n<p>Flor de la Noche ub\u00e9rrima, luna de cosecha,<\/p>\n<p>luna florida y llena sobre acu\u00e1ticas tierras<\/p>\n<p>por las que se desliza, silbante, la Serpiente.<\/p>\n<p>La Sierpe nadadora fr\u00eda de luna y diente,<\/p>\n<p>la Sierpe carnicera sucia de baba verde,<\/p>\n<p>la Sierpe de ma\u00edz, de henequ\u00e9n, de cacao.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Cambia de rostro el cielo. <\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de sitio el viento. <\/em><\/p>\n<p><em>Se voltea la tierra. <\/em><\/p>\n<p><em>Muda de piel el agua.<\/em><\/p>\n<p><em>La Flor cierra sus labios. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Casa del sol.<\/strong><\/p>\n<p>Por la boca del Sol la Sierpe asoma<\/p>\n<p>se escurre por las tierras de lo alto<\/p>\n<p>devora las tinieblas y la luna<\/p>\n<p>barre de un coletazo las estrellas<\/p>\n<p>que en bandadas de p\u00e1jaros se quiebran<\/p>\n<p>sube un rumor, un horizonte en alas<\/p>\n<p>cielo de azules plumas tremulantes<\/p>\n<p>lo que p\u00eda y trina todo pico<\/p>\n<p>se irisan los penachos de la aurora<\/p>\n<p>vibran los aires, echan chispas, arden<\/p>\n<p>brotan plumajes verde-rojo-fuego,<\/p>\n<p>plumajes de turquesa, crestas de oro,<\/p>\n<p>crepita la ma\u00f1ana y en su incendio<\/p>\n<p>se eleva la Serpiente Voladora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De la Cueva del Alba sale el Padre,<\/p>\n<p>Se\u00f1or Dorado, Cazador Primero,<\/p>\n<p>Due\u00f1o de las Alt\u00edsimas Praderas,<\/p>\n<p>El de Arriba, El Ardiente, El de Obsidiana,<\/p>\n<p>El que Roba la Luna, El que Reto\u00f1a,<\/p>\n<p>El-que-le-saca-el-coraz\u00f3n-al-Agua,<\/p>\n<p>El Emplumado, El Jefe de la Aurora,<\/p>\n<p>Tiempla un arco de luz, dispara dardos<\/p>\n<p>de pedernal, de cardos, de sequ\u00eda<\/p>\n<p>contra la Flor carnal de labios tibios<\/p>\n<p>de aroma que trastorna, Flor mielera.<\/p>\n<p>y entre las sombras desgarradas truena:<\/p>\n<p>Var\u00f3n de sed, de sol, Jaguar celeste,<\/p>\n<p>Tapir de jade, Sierpe guacamaya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Cambia de rostro el cielo. <\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de sitio el viento. <\/em><\/p>\n<p><em>Se voltea la tierra.<\/em><\/p>\n<p><em>Muda de piel la lumbre. <\/em><\/p>\n<p><em>Los p\u00e1jaros anidan.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Casa de los hombres<\/strong><\/p>\n<p>Hay tres lugares, tres, hay tres pa\u00edses:<\/p>\n<p>el de la luz que vuela, el de las cumbres;<\/p>\n<p>el del obscuro cielo de ra\u00edces<\/p>\n<p>y el del ma\u00edz que brilla, el centro verde,<\/p>\n<p>la tierra de los hombres,<\/p>\n<p>Van y vienen los hombres.<\/p>\n<p>Huyen del tigre, cazan el venado,<\/p>\n<p>llaman al pez, amansan a los perros.<\/p>\n<p>Van y vienen los hombres.<\/p>\n<p>Piden pan de ma\u00edz y piden yuca,<\/p>\n<p>piden aj\u00ed, piden frijoles, comen.<\/p>\n<p>Piden agua los hombres, piden lluvia.<\/p>\n<p>Llueve sobre las tribus, llueve sobre las siembras.<\/p>\n<p>Los r\u00edos crecen, crecen las lagunas,<\/p>\n<p>los tallos se empenachan, las ramas se constelan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hombres tejen cestas, tejen mantas y esteras,<\/p>\n<p>tejen, juntos, los d\u00edas con las noches,<\/p>\n<p>tejen las fibras de su vida doble,<\/p>\n<p>manosean la arcilla, la componen,<\/p>\n<p>cercan un firmamento, un pueblo inm\u00f3vil<\/p>\n<p>que se llena, se rompe y no reto\u00f1a,<\/p>\n<p>labran el oro en que la Luz se aquieta,<\/p>\n<p>la plata, roca fr\u00eda de la Luna,<\/p>\n<p>hacen brotar vegetaciones p\u00e9treas,<\/p>\n<p>ciudades-flores, huertas minerales,<\/p>\n<p>monta\u00f1as donde el Sol viene a posarse<\/p>\n<p>cuando humea y asciende hervor de sangre;<\/p>\n<p>construyen fortalezas de aire petrificado,<\/p>\n<p>puentes de mimbre, urbes suspendidas,<\/p>\n<p>balsas: ligeros p\u00e9talos, calzadas:<\/p>\n<p>quietos r\u00edos de guijarros<\/p>\n<p>que navegan los pueblos y reba\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las monta\u00f1as del Norte ba\u00f1an en lumbre roja.<\/p>\n<p>Retumban en Oriente las aguas del Diluvio,<\/p>\n<p>se oye reptar la selva hacia las cumbres.<\/p>\n<p>Barcas \u2014 islas solares\u2014 flotan en el Poniente.<\/p>\n<p>Al Sur alza un Imperio, crestas de roquedales,<\/p>\n<p>en que anidan los vientos y se esconde el rel\u00e1mpago.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hombres son del Sol o de la Luna,<\/p>\n<p>de agua florida o llamas emplumadas.<\/p>\n<p>Son \u00e1guila o caim\u00e1n, jaguar o mono.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son de ma\u00edz los hombres, son de palma moriche<\/p>\n<p>hombres cortezas, hombres vegetales,<\/p>\n<p>grano de palma que brot\u00f3 persona,<\/p>\n<p>bajo la piel, rumor de los maizales.<\/p>\n<p>Son de piedra los hombres, son hijos de la roca<\/p>\n<p>o v\u00e1stagos del agua de ondulante pupila<\/p>\n<p>que silba entre los juncos<\/p>\n<p>y alarga como brazos pesta\u00f1as envolventes.<\/p>\n<p>Son de nube los hombres, son de fuego,<\/p>\n<p>bajaron por el hueco del rel\u00e1mpago<\/p>\n<p>por largas cuerdas que mec\u00eda el viento<\/p>\n<p>bajaron entre estrellas y cometas<\/p>\n<p>a la tierra, al lugar de en medio, al centro verde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llevan nombres de fuente o de colina,<\/p>\n<p>de \u00e1rbol o de animal en que se cambian<\/p>\n<p>de mineral, de aparici\u00f3n celeste.<\/p>\n<p>Raigones, yacimientos afloran en su parla;<\/p>\n<p>canteras y filones de palabras<\/p>\n<p>que escarbaron los perros de la lluvia:<\/p>\n<p>palabras recogidas al azar de la caza,<\/p>\n<p>baya silvestre, cuerno, piedra del rayo;<\/p>\n<p>palabras que estuvieron enterradas<\/p>\n<p>milenios de silencio crudo y vivo<\/p>\n<p>mezclando con rizomas, lombrices, larvas, podres,<\/p>\n<p>los zumos y las savias<\/p>\n<p>y que al ser arrancadas del silencio terrizo<\/p>\n<p>sangraban en verdor nupcial, heridas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hablan los hombres, cantan, profetizan,<\/p>\n<p>recuerdan a los dioses, los sostienen,<\/p>\n<p>los ayudan a hablar sobre la tierra,<\/p>\n<p>los ayudan a ser entre las plantas,<\/p>\n<p>a volverse monta\u00f1a, rio, selva,<\/p>\n<p>a encarnar en la danta y el venado,<\/p>\n<p>a esconderse en el grano y en el ojo.<\/p>\n<p>Cantan, el viento suena en ellos, silba,<\/p>\n<p>gotea y va llenando los c\u00e1ntaros del canto,<\/p>\n<p>se desbordan los hombres, se derraman sus voces,<\/p>\n<p>Flautas de hueso, pulso de atabales,<\/p>\n<p>crepitaci\u00f3n de palmas y sonajas,<\/p>\n<p>los dioses aparecen, rojas rugientes faces,<\/p>\n<p>los hombres bailan<\/p>\n<p>empiezan a girar peque\u00f1os soles,<\/p>\n<p>a girar flores, lunas, coronas de mazorcas,<\/p>\n<p>rondas de colibr\u00edes y de frutas<\/p>\n<p>se mecen las coronas de las palmas,<\/p>\n<p>salta el jaguar, irrumpe un ciervo de follaje,<\/p>\n<p>se hunde el cuchillo, hiere el dardo alado<\/p>\n<p>brota la sangre de ma\u00edz, de lumbre,<\/p>\n<p>el animal del fuego se agita, muerde el aire,<\/p>\n<p>mueve la cola de contento, brilla,<\/p>\n<p>los dioses rugen, truenan jubilosos,<\/p>\n<p>los dioses de los puntos cardinales,<\/p>\n<p>los dioses grandes, los menores dioses,<\/p>\n<p>Dios Tierra, Dios Madera, Dios Agua, Sombra, Rayo,<\/p>\n<p>r\u00eden los dioses, ah\u00edtos, aplacados<\/p>\n<p>porque reluce al sol o arde en la noche<\/p>\n<p>el gran escudo vivo de la sangre,<\/p>\n<p>el ala palpitante de la sangre,<\/p>\n<p>la sangre derramada de los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Duermen los hombres,<\/p>\n<p>pueden dormir despiertos<\/p>\n<p>pueden irse dormidos por el mundo<\/p>\n<p>pueden perder el alma<\/p>\n<p>despiertos o dormidos, vivientes, sin el alma.<\/p>\n<p>Entra la enfermedad de cara de langosta,<\/p>\n<p>cuerpo de calabaza, cola de oso hormiguero,<\/p>\n<p>el mal ciempi\u00e9s, el mal escolopendra,<\/p>\n<p>el cigarr\u00f3n del mal entra en los hombres<\/p>\n<p>cuando se ausenta el alma y no la encuentran.<\/p>\n<p>Enmudecen, entonces, se asolan, se vac\u00edan,<\/p>\n<p>la Muerte solitaria, es de uno para uno;<\/p>\n<p>huye la enfermedad, termina el cuerpo,<\/p>\n<p>al\u00e9jase el esp\u00edritu en la noche,<\/p>\n<p>vaga por el pa\u00eds con cielos de ra\u00edces,<\/p>\n<p>por el lugar de abajo, emprende el vuelo,<\/p>\n<p>vuela, queda despierto para siempre.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de rostro el cielo. <\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de sitio el viento. <\/em><\/p>\n<p><em>Se voltea la tierra. <\/em><\/p>\n<p><em>Muda el alma de cuerpo. <\/em><\/p>\n<p><em>Los hombres se deshacen.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Casa de la profec\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Sucio de sangre, sucio de espanto,<\/p>\n<p>sucio de saliva, tembloroso mont\u00f3n de mugre y trapos sucios,<\/p>\n<p>humeante amasijo de carne sudorosa,<\/p>\n<p>ronco, gimiente, sordo,<\/p>\n<p>masca yerbas, escupe, grita,<\/p>\n<p>lame el suelo,<\/p>\n<p>se desuella la voz, se ara\u00f1a la garganta,<\/p>\n<p>pulm\u00f3n de carne al vivo, vientre de estertores,<\/p>\n<p>tiembla bajo l\u00e1tigos invisibles,<\/p>\n<p>siente que le patean bestias ocultas,<\/p>\n<p>gru\u00f1e, jadea, escarba el piso,<\/p>\n<p>hasta que le sacude un rayo al ras del suelo,<\/p>\n<p>hasta que le endurece un golpe de silencio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entonces se levanta. Rostro inm\u00f3vil,<\/p>\n<p>rostro de resucitado,<\/p>\n<p>rostro que ascendi\u00f3 por espacios de tinieblas<\/p>\n<p>por abismos de hielo y de silencio<\/p>\n<p>hasta la superficie de la vida,<\/p>\n<p>rostro que emerge intacto, ajeno, incorruptible<\/p>\n<p>con rasgos de metal,<\/p>\n<p>vuelta hacia adentro la mirada muerta<\/p>\n<p>y sin embargo viva con un reflejo duro,<\/p>\n<p>car\u00e1mbano de vidrio en la pupila fr\u00eda.<\/p>\n<p>De aquel rostro sellado sale un eco.<\/p>\n<p>En la voz que resuena se agostan los maizales,<\/p>\n<p>el aire pierde plumas, se eriza de espinares<\/p>\n<p>sangra el coraz\u00f3n de los metales<\/p>\n<p>se extiende sobre el Mundo una concha de sequ\u00eda.<\/p>\n<p>En la voz como si fuera alg\u00fan espejo de sonidos<\/p>\n<p>lloran las tribus;<\/p>\n<p>salen del mar, de las orillas del Levante<\/p>\n<p>hombres barbudos, hombres color de espuma<\/p>\n<p>s\u00e1canse el fuego del cuerpo, s\u00e1canse el rayo,<\/p>\n<p>anuncian nuevos tiempos, nuevo Dios<\/p>\n<p>a su paso se apagan las hogueras votivas<\/p>\n<p>se derrumban los templos<\/p>\n<p>las ciudades floridas se marchitan.<\/p>\n<p>En la voz revolotean auras avizoras.<\/p>\n<p>Se desploma un p\u00e1jaro solar herido.<\/p>\n<p>En la voz pasa aullando un indio<\/p>\n<p>vacilante, ebrio de chicha y de infortunio<\/p>\n<p>bestia de humana pena que clama en el ocaso<\/p>\n<p>y huye por los caminos de la sierra,<\/p>\n<p>hasta que le derriba el peso de su grito,<\/p>\n<p>hasta que rueda al fondo de su pena,<\/p>\n<p>al fondo de la noche, del tiempo, del olvido.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de rostro el cielo.<\/em><\/p>\n<p><em>Cambia de sitio el viento. <\/em><\/p>\n<p><em>Se voltea la tierra. <\/em><\/p>\n<p><em>Muda el ma\u00edz de due\u00f1o. <\/em><\/p>\n<p><em>Las tribus anochecen.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<h5><strong>Nuevo mundo Orinoco<\/strong><\/h5>\n<p>En los ojos de espina del insomnio<\/p>\n<p>se encienden calcinados soles rojos.<\/p>\n<p>La sombra lude en cuerdas y poleas.<\/p>\n<p>Salobres lenguas \u00e1speras lamen carnes y p\u00e1rpados.<\/p>\n<p>Trepan a los navios cabeceantes,<\/p>\n<p>nocturnas cabelleras como pulpos.<\/p>\n<p>El mar es todo filos y luci\u00e9rnagas<\/p>\n<p>Entre las nubes late un pulso de rel\u00e1mpagos.<\/p>\n<p>Cada yacente piensa o vela un sue\u00f1o,<\/p>\n<p>se equivoca consigo, juega, miente,<\/p>\n<p>recuerda el porvenir llena sus huecos,<\/p>\n<p>se golpea de pronto contra el muro del tiempo.<\/p>\n<p>Cada durmiente cava en el futuro nichos<\/p>\n<p>y galer\u00edas y aberturas,<\/p>\n<p>construye en la oquedad casas y reinos,<\/p>\n<p>y alg\u00fan pa\u00eds a imagen del pa\u00eds ignorado.<\/p>\n<p>La rosa de los vientos gira y fulge<\/p>\n<p>sobre las frondas de colgantes algas,<\/p>\n<p>las islas como p\u00e1jaros anfibios,<\/p>\n<p>las flotantes comarcas de polen y sargazos.<\/p>\n<p>Naufraga un cielo mientras otro asciende.<\/p>\n<p>Las medusas se vuelven nebulosas;<\/p>\n<p>constelaci\u00f3n, los f\u00f3sforos y peces;<\/p>\n<p>hay barcos que navegan entre ramas y lunas.<\/p>\n<p>Se ahogaron los trigales del est\u00edo,<\/p>\n<p>las colinas de mayo y sus ganados,<\/p>\n<p>las vides del oto\u00f1o, los olivos,<\/p>\n<p>\u00a1son ya polvo de espuma las urbes del Levante!<\/p>\n<p>Zozobraron los d\u00edas llenos de ecos<\/p>\n<p>y olores de la tierra a\u00fan asidos<\/p>\n<p>por las u\u00f1as a pa\u00f1os y a maderas,<\/p>\n<p>decayeron los panes, cambi\u00f3 de cuerpo el vino.<\/p>\n<p>Emergieron del mar los nuevos d\u00edas,<\/p>\n<p>de ojo de pez, de escamas y de esponjas,<\/p>\n<p>de asfixia, d\u00edas espejados,<\/p>\n<p>d\u00edas a dentelladas, d\u00edas de lento aceite.<\/p>\n<p>De d\u00eda en d\u00eda como de ola<\/p>\n<p>en ola enriqueci\u00f3 la soledad sirenas<\/p>\n<p>fu\u00e9ronse despojando los marinos,<\/p>\n<p>clav\u00f3 garfios la angustia, se puso la esperanza.<\/p>\n<p>Bebieron sed salobre, los sudores<\/p>\n<p>que mojaron sus lepras y sus fiebres,<\/p>\n<p>se nutrieron con hambres cotidianas,<\/p>\n<p>desecadas, ro\u00eddas por las ratas del barco.<\/p>\n<p>Y en esta noche \u00faltima respiran<\/p>\n<p>un aroma de yerbas y de surcos.<\/p>\n<p>Ver\u00e1n amanecer la tierra nueva,<\/p>\n<p>cuyos pesados p\u00e1rpados se abrir\u00e1n entre brumas.<\/p>\n<p>Isla de Gracia, orilla afortunada<\/p>\n<p>donde un rio Solar forma su delta<\/p>\n<p>y arroja contra el mar que le detiene<\/p>\n<p>raudos montes de limo, collados de agua dulce.<\/p>\n<p>Los tripulantes miran desde un sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Silencioso clamor en la garganta.<\/p>\n<p>les rebosa los ojos deslumbrados<\/p>\n<p>y rompen a cantar con un rumor de olas.<\/p>\n<p>Un r\u00e9gimen de vientos primitivos<\/p>\n<p>funda entre los anillos de los tr\u00f3picos<\/p>\n<p>las colonias de vidrio del verano,<\/p>\n<p>los fungosos y f\u00e9rtiles dominios del invierno.<\/p>\n<p>El mar roe una frente de monta\u00f1as,<\/p>\n<p>lame un pecho de blandos arenales,<\/p>\n<p>chupa las lenguas y la baba tibia<\/p>\n<p>de los r\u00edos que reptan con las bocas abiertas<\/p>\n<p>Tierras reci\u00e9n nacidas de las aguas,<\/p>\n<p>llanos de soledades y espejismos,<\/p>\n<p>valles como una axila de verdores,<\/p>\n<p>altiplanos de nieblas y de cristal de roca.<\/p>\n<p>P\u00e1ramos, cuencas, costas desgarradas,<\/p>\n<p>duros lomos y conchas de monta\u00f1as,<\/p>\n<p>piel de llano, pelambre de la selva,<\/p>\n<p>tumultos de animales, explosiones de plumas.<\/p>\n<p>Perro que roe un hueso de sequ\u00eda<\/p>\n<p>o hambriento capricornio es el est\u00edo.<\/p>\n<p>El invierno se esponja, rompe fuentes,<\/p>\n<p>multiplica los brotes, cr\u00eda c\u00e1ncer de hongos.<\/p>\n<p>La luz, en las tupidas selvas, fluye:<\/p>\n<p>cual un espeso l\u00edquido zumbante;<\/p>\n<p>azoga el horizonte en las sabanas;<\/p>\n<p>juega cristales l\u00edmpidos y hielos en la altura.<\/p>\n<p>Pozo carnal del mediod\u00eda t\u00f3rrido:<\/p>\n<p>la siesta, con su luz de vellos h\u00famedos.<\/p>\n<p>La tarde estalla en oro. Sangra y quema<\/p>\n<p>de un golpe sierras, urbes, continentes, galaxias.<\/p>\n<p>Soledades fulgentes de las noches,<\/p>\n<p>estrellado croar, flautas acu\u00e1ticas,<\/p>\n<p>en las crestas se yerguen silbos verdes<\/p>\n<p>y hay bulbos que se abren como trompas voraces.<\/p>\n<p>Y hay tallos que se doblan y marchitan<\/p>\n<p>hacia el fragor de una ra\u00edz lent\u00edsima,<\/p>\n<p>plantas del sue\u00f1o con los ojos fijos,<\/p>\n<p>yerbas de brillo y sombra, par\u00e1sitas de muerte.<\/p>\n<p>Noches de luna mueva, clausuradas,<\/p>\n<p>subterr\u00e1neos y s\u00f3tanos del cielo;<\/p>\n<p>todas las luces soterradas arden<\/p>\n<p>como una sola llama de crujiente tiniebla<\/p>\n<p>Se escuchan retumbar ca\u00eddas de agua,<\/p>\n<p>desgarrarse entre rocas sedas de aguas,<\/p>\n<p>chapotear lenguas en el barro fofo,<\/p>\n<p>fluir un lento lomo de aceites y de savias.<\/p>\n<p>Corren r\u00edos de fango y de semillas<\/p>\n<p>r\u00edos de insectos, r\u00edos de luceros,<\/p>\n<p>r\u00edos de grasas, p\u00e9talos y zumos,<\/p>\n<p>r\u00edos como tumulto de bestias enceladas.<\/p>\n<p>El trueno vegetal de aquellas aguas<\/p>\n<p>hasta las costas del Levante ruedad<\/p>\n<p>all\u00ed se vuelve herida de una boca,<\/p>\n<p>cuello abierto, ramaje de venas de alg\u00fan delta.<\/p>\n<p>Se estrella y fulge el huevo de la sombra,<\/p>\n<p>se derraman clarores, vibran b\u00f3lidos,<\/p>\n<p>y con el sol a cuestas desembarcan<\/p>\n<p>los hombres de alta mar salidos de la aurora.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/juan-liscano\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Liscano Am\u00e9rica Dije, ma\u00edz. Generaciones de indios fueron rescatadas del olvido. Dije, palma. Largas elaboraciones de tejidos, milienios de substancias fibrosas ataron el pasado con el el presente. Dije, arcilla. Se mostraron las tinajas de hinchado vientre de mujer encintan, los platos y cazuelas como discos solares arrojados hacia el porvenir. Dije, r\u00edo. Fluyeron [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3604,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[3,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3603"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3603"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3603\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11725,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3603\/revisions\/11725"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3603"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3603"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3603"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}