{"id":3593,"date":"2022-02-27T16:02:27","date_gmt":"2022-02-27T16:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3593"},"modified":"2023-11-24T18:33:18","modified_gmt":"2023-11-24T18:33:18","slug":"la-muerte-se-mueve-con-la-tierra-encima","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-muerte-se-mueve-con-la-tierra-encima\/","title":{"rendered":"La muerte se mueve con la tierra encima"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza<\/strong><\/h4>\n<p>Ya no se oye sino esa lluvia cayendo tanto tiempo tanta noche tantos mayos juntos los inviernos esa lluvia tiene miedo un poco de fr\u00edo tiene en las manos se enlodan como los caminos tiene miedo a la tierra est\u00e1 fr\u00eda entre las hojas ahora se recuerda de los ojos del viento el muerto no viene pero le habla el polvo est\u00e1 seguro que es el polvo hace fr\u00edo viene la muerte de nuevo esa lluvia tiene miedo un poco de fr\u00edo tiene en las manos se enlodan como en los caminos tiene miedo no sabe qu\u00e9 hacer sino temblar ahora que la lluvia est\u00e1 tan de frente tan en su frente el viento los caminos ahora que el viento est\u00e1 tan en su pecho ahora que el polvo est\u00e1 en su carne ahora que el viento no acaba de arrancar todas las hojas ahora que el viento no hace m\u00e1s nada sino llenarlo de polvo sacudir todas las hojas de la noche tiene miedo- -ahora que la neblina se hace due\u00f1a de la noche ahora que todas las noches es la noche ahora que suena el r\u00edo muerto tanto tiempo atr\u00e1s y el viento el polvo se anidan en sus manos las hacen vibrar como esas hojas que temblando quedan en el cedro despu\u00e9s que abril se encarg\u00f3 de todo el \u00e1rbol ahora que volviste dec\u00edme por qu\u00e9 segu\u00eds aullando Juli\u00e1n P\u00e9- rez por qu\u00e9 segu\u00eds por qu\u00e9 segu\u00eds apart\u00e1 todas las piedras y todos los cami- nos todos los cerros y toda la neblina qui\u00e1 de tu camino todas las piedras las veinte macaureles ventte r\u00edo arriba ech\u00e1 en mis manos el agua de tus ojos azules beb\u00e9te toda el agua que tiene el bocon\u00f3 sal\u00ed del barranco donde est\u00e1s gritando ven\u00edte r\u00edo arriba ech\u00e1me tus cabellos hacia ac\u00e1- -no dijo nada no pod\u00eda hablar el muchacho estaba tieso y con los ojos enlodados el pecho abierto los dientes apretados el pecho abierto y toda la sangre formando cuatro r\u00edos el pecho abierto y cuatro r\u00edos el pecho qu\u00e9 puede decir si no no con la cabeza el cuerpo del muchacho se parece a los ojos del perro pero el perro no lama a los muertos \u00e9l corre por los caminos ahora tan de noche tanto tiempo y el muerto vino en forma de hijo en forma de perro y la muerte se presenta tanto tiempo y por vez primera es muerte ahora que tanto tiempo hace no entiende \u00e9l sabe que la muerte es eso \u00e9l no entiende de muerte la muerte es el hijo \u00e9l nada sabe espera y suena para avisar el paso de la muerte pero la culebra es vainera la culebra es ma\u00f1osa como toda la neblina que del monte baja y a los montes vuelve no importa que se siente sobre el cerro eso no importa de qu\u00e9 sirve que aguait\u00e9s el bocon\u00f3 por todos los ojos hasta abajo de qu\u00e9 vale que intent\u00e9s agarrarla a ella est\u00e1 bajo el agua es vainera es vainera risa P\u00e9rez t\u00fa lo sabes y aguait\u00e1s la muerte como un saco que arrastran y te duele aguaitarlo pero nada pod\u00e9s hacer y t\u00fa lo sabes llegan te arrastran te amarran muy fuerte lora tristemente le dices que calle que vino el perro con la muerte ellos all\u00e1 se r\u00eden preguntan pero nada dices aguait\u00e1s la muerte bajando en forma de hijo aguait\u00e1s la muerte en forma de Juli\u00e1n tu hijo hab\u00edas comenzado a morir (fue la primera porque la segunda fue la ora) hab\u00eda comenzado a aullar el yuca el r\u00edo comenzaba a crecer era invierno en todos los caminos- \u00abno era tan F\u00e1cil o\u00edrles decir era un hombre largo cuatro ros y liso era largo dif\u00edcil creerles estaba sentado en el cerro desde donde pod\u00eda ver el bocon\u00f3 corriendo por todos los ojos hasta abajo todav\u00eda lo aguaitabas enlazando el caballo corriendo tras el yuca corriendo por el cerro buscando la culebra la culebra es ma\u00f1osa no se deja ver y ahora lo sabes y qu\u00e9 pod\u00e9s decir ahora que mayo es azul en las ramas del cedro que pod\u00e9s decir ahora que los campos est\u00e1n solos y hay hojas h\u00famedas bajo. los \u00e1rboles la neblina lega hasta el rancho lo envuelve todo \u00e9l grita de nuevo el cedro all\u00e1 el yuca el perro yuca llora encerrado en el monte la neblina lo envuelve te envuelve la frente y contin\u00faa aullando tu hijo juli\u00e1n P\u00e9rez lleg\u00f3 dando vueltas es de noche y lleg\u00f3 dando vueltas no deja verlos \u00e1rboles s\u00f3lo se escucha el r\u00edo el Bocon\u00f3 sonando abajo tan cerquita el viento que vuelve y me trae tu risa tus quejidos tu risa el viento el loco viento que no encuentra donde esconderse el viento que llega llorando como el yuca el viento que llega llorando juli\u00e1n P\u00e9rez el viento que vuelve y me trae tus ojos tan azules el llanto del cedro el loco viento que no encuentra donde esconderse de la muerte- -y ya no se oye sino esa lluvia cayendo tanto tiempo. tanta noche tanto tiempo tantos mayos juntos los inviernos es lluvia tiene miedo un poco de fr\u00edo tiene en las manos se enlodan como los caminos tienen miedo no saben qu\u00e9 hacer sino temblar ahora que la lluvia est\u00e1 tan en su frente ahora que el viento est\u00e1 tan en su pecho ahora que el polvo est\u00e1 tan en su carne ahora que el viento no acaba de arrancar todas las hojas ahora que el viento no hace m\u00e1s sino llenarlo de polvo sacudir las hojas ahora que la neblina se hace due\u00f1a de la noche ahora que todas las noches es la noche ahora que suena el r\u00edo muerto tiempo atr\u00e1s ahora que el viento. el polvo se anidan en sus manos las hacen vibrar como esas hojas que temblando quedan en el cedro despu\u00e9s que abril se encarg\u00f3 del resto ahora que volviste dec\u00edme por qu\u00e9 segu\u00eds aullando juli\u00e1n P\u00e9rez por qu\u00e9 segu\u00eds por qu\u00e9 segu\u00eds apart\u00e1 todas las piedras y todos los caminos todos los cerros y toda la neblina quit\u00e1 de tu camino todas las piedras las veinte macaureles ven\u00edte r\u00edo arriba ech\u00e1 en mis manos el agua de tus ojos azules beb\u00e9te toda el agua que tiene el bocon\u00f3 sal\u00ed del barranco donde est\u00e1s gritando ven\u00edte r\u00edo arriba ech\u00e1me tus cabellos hacia ac\u00e1- -Tan acostumbrado estaba que te es dif\u00edcil esta vaina, Tista P\u00e9rez, Es la ley dec\u00edas, toiticos vamos a pasar por esa, tan ama\u00f1ado estabas que ahora te es dif\u00edcil creer que est\u00e1s frente a la muerte; no pueden permitir que te arranquen la vida y por eso te resistes a creerlo \u201cAhora la vida es un mont\u00f3n de huesos blancos y no puedes aceptar que eso sea muerte, la gente en Bocon\u00f3 es vainera, se trata de una vaina, t\u00fa lo sabes, es una buena vaina, los hombres son vaineros t\u00fa lo sabes Llegan y te saludan alegremente les dices que pasen que est\u00e1n en su casa; Zoraida sal limpi\u00e1ndose las manos, os saluda, los hombres contestan entre dientes, se que- dan mir\u00e1ndola, a ti no te gusta, son vaineros y algo se proponen. Sonr\u00eden p\u00edcaramente, te preguntan por dl, t\u00fa no lo sabes, t\u00fa no lo sabes, te pones nervioso, se acercan a Zoraida la agarran por un brazo, te pregunta t\u00fa no sabes, te pones nervioso es que no sabes, te da mucho miedo es que no sabes, es que no sabes, uno se calla es que no sabes, te acercan un rifle hasta la nuca es que no sabes, te da mucho miedo es que no sabes, uno se calla, es que no sabes te rascan la garganta con el cuchillo es que no sabes, y d\u00f3nde est\u00e1 hijocputa es que no sabes y te vamos a joder la mujer te la vamos a coger por todas partes es que no sabes donde est\u00e1 hijoeputa te vas a morir como un pendejo t\u00fa conoces esto verdad con esto te vamos a cortar las bolas es una bayoneta es que no sabes, y esta carta co\u00f1oemadre es que no sabes, y estas fotos y ese rifles que no sabes, la sangre brota como un pozo \u00abes dulce el labio duele el labio es que no sabes es que no sabes, encima el fog\u00f3n las topias est\u00e1n bailando delante de tus ojos a Zoraida le agarran los senos se los apretan co\u00f1o es que no sabes es que no sabe, la pared se viene encima las topias est\u00e1n sobre la frente algo caliente brota de ella ya no sabe es que no sabes, esas risas lejanas y di pues hijoeputa, es que no sabes- Te \u00abechan agua f\u00eda, te levantan, se r\u00eden una y otra vez, t\u00fa te callas, te dicen que le digas que vuelva que hace falta en casa, el de la bolsa r\u00ede r\u00ede, que si lo ves le digas que vuelva el de la bolsa r\u00ede r\u00ede, dice que ha vuelto aqu\u00ed lo tienes, te golpea una y otra vez con la bolsa de huesos, comienzas a sangras, la bolsa se pinta de rojo, el uniforme del hombre se mancha con tu sangre, el soldado se arrecha y te arroja sobre las topias encendidas, ah\u00ed e van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s. Algo que hiede como a trapo quemado como a sangre como a hueso. no sabes nada es que no sabes te duele el cuerpo te amarran los pies por segunda vez (porque la primera fue la otra fue en octubre en otro octubre) digo que te amarran los pies y enseguida te dejan caer sobre el fog\u00f3n encendido y una lluvia de carajazos viene despu\u00e9s no sabes de qu\u00e9 parte y te vas a quemar por pendejo co\u00f1oemadre, te vas a quemar, dice el primero, la mujer te la vamos a coger por todos lados al muchacho le cortamos las bolas, el muchacho est\u00e1 muerto, ella lo sabe, ella lo sabe, dice el segundo, es una bayoneta es que no sabes nada; te duele es que no sabes la sangre brota recuerdas el agua del jag\u00fcey recuerdas la quebrada y estas fotos t\u00fa no sabes y esa cara es que no sabes La Pared se viene encima el fog\u00f3n las topias caes te levantan caes todo baila delante de tus ojos y algo dulce baja de los labios hasta el pecho qu\u00e9 es t\u00fa no sabes el agua te despierta se llevan al muchacho (fue la primera porque la segunda fue la otra fue la otra crees fue en octubre en otro octubre pero cuando eso t\u00fa no est\u00e1s \u00e9l est\u00e1 solo en Biscucuy es la \u00faltima) se llevan al muchacho y t\u00fa no puedes hacer nada se llevan a Zoraida te la vamos a coger por todos lados el muchacho llora lo llevan amarrado co\u00f1o es que no sabes d\u00ed pues dicen todos dice el primero el segundo, dicen todos la primera vez y la segunda, la primera vez y \u00e9sta, en aquel octubre y el octubre este d\u00ed pues hijoeputa, pero es que no sabes, octubre antes y despu\u00e9s yo no s\u00e9 yo no s\u00e9 nada dices aquella vez repites hoy. Te echan agua fr\u00eda una y otra vez t\u00fa te calla dile que vuelva que hace falta en casa acaba de decir el primero, dile que vuelva r\u00ede r\u00ede dice que ha vuelto aqu\u00ed lo ten\u00e9s dir\u00e1 despu\u00e9s al mismo tiempo que te muestra la bolsa de huesos y comienza a golpearte tiempo atr\u00e1s. Se pinta de rojo la bolsa de huesos el uniforme del soldado (fue la segunda y ahora es la vig\u00e9sima) te arroja sobre el fog\u00f3n encendido r\u00ede r\u00ede sacan al muchacho se te va Zoraida el muchacho te mira como diciendo adi\u00f3s, adi\u00f3s, adi\u00f3s, adi\u00f3s, como ayer cuando subi\u00f3 \u00e9l solito- -Caes sobre el fog\u00f3n, de esto te acordar\u00e1s despu\u00e9s cuando hayas muerto, caes sobre el fog\u00f3n (no s\u00e9 si fue la sexta), la topia se enciende se calienta la neblina vuelve y arropa todo el monte el bocon\u00f3 el bravo r\u00edo de aguas tan audaces es atrapado antes que decida correr por otro lado la neblina baja toca las aguas se las traga todas no deja para nadie sube al monte lo seca en un instante baja hasta el cedro se desnuda tan ligero las hojas lacas caen el cedro llora o el muchacho es el cedro es el cedro o el muchacho tal vez yuca t\u00fa no sabes t\u00fa oyes voces que a\u00fallan como diablos tal vez sea la neblina tal vez la muerte la culebra el mismo bocon\u00f3 que lucha para que las aguas no lo dejen de una vez las voces se hacen due\u00f1as de la noche la neblina vuelve volver\u00e1 t\u00fa lo dijiste volver\u00e1 \u00fa lo sab\u00edas t\u00fa lo sabes y ahora lo que ten\u00e9s que hacer es voltear la cabeza y contemplar el polvo inundando el universo volvi\u00f3 ah\u00ed la tienes ah\u00ed la tienes y ahora todo se llenar\u00e1 de polvo t\u00fa lo dices t\u00fa lo a\u00fallas el r\u00edo crece la neblina retorna las hojas muertas caen muy cerca del fog\u00f3n las topias se encienden nuevamente voces que a\u00fallan como el diablo tal vez seas vos el que a\u00falla el cedro o quiz\u00e1 el yuca o tal vez seas vos Juli\u00e1n P\u00e9rez tal vez seas v\u00f3s el que hallas enredado en las ramas del cedro donde hijo y taita se confunden en las ramas m\u00e1s altas- -te muestra la bolsa pl\u00e1stica son los huesos te dice son los huesos del hijo es tu hijo tista P\u00e9rez son los huesos de juli\u00e1n son tus huesos que vuelvan con la niebla juli\u00e1n P\u00e9rez son tus cenizas que desandan de nuevo en las alas del viento tanto tiempo tanta noche seguida y esta es la primera o tal vez la \u00faltima son tus cabellos que desandan mano a mano hombre a hombre siglo a siglo tus ojos lavados en lo alto del cedro tus manos guindando en el hocico de yuca tus cabellos adornando las ramas del desnudo cedro y esta es la primera o tal vez la \u00faltima porque la d\u00e9cima fue octubre muy atr\u00e1s- -decime vos de qu\u00e9 tumbas sal\u00eds y en qu\u00e9 tiempo decime cu\u00e1ndo y por qu\u00e9 fue decime de una vez; desde qu\u00e9 rinc\u00f3n del monte me llam\u00e1s todos los meses y todos los segundos todas las tardes y todas las ma\u00f1anas todos los a\u00f1os siglo a siglo; decime vos en qu\u00e9 vuelta del cerro me esper\u00e1s en qu\u00e9 rama te encontr\u00e1s ahora por boca de qui\u00e9n est\u00e1s hablando en qu\u00e9 punto tienes enredados tus cabellos en qu\u00e9 r\u00edo dejaste guardada la sangre de tus venas decime vos si fue en el bocon\u00f3 para echar tambi\u00e9n la m\u00eda d\u00f3nde dejaste la \u00faltima mirada en qu\u00e9 piedra te quedaste dormido aquella noche d\u00f3nde dejaste clavados los pies d\u00f3nde las manos desde qu\u00e9 rama me hablas desde qu\u00e9 remolino del r\u00edo est\u00e1s roncando desde qu\u00e9 cueva est\u00e1s aullando todo el tiempo desde qu\u00e9 paral est\u00e1s orando y d\u00f3nde ten\u00e9s guindados los cabellos Juli\u00e1n P\u00e9rez, tir\u00e1melos ac\u00e1. Ya no tienes tiempo para seguir pensando comienza a golpearte la neblina se extiende el cedro estrena nuevas hojas el monte crece el cedro llora se seca el monte las hojas viejas caen al r\u00edo se calla se disipa la niebla ahora es la noche la que a\u00falla como el hijo te levantas miras el camino est\u00e1 oscuro te golpean caes ya no tendr\u00e1s tiempo de seguir mirando te golpean te levantas la neblina vuelve ah\u00ed te van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s, ah\u00ed te van los huesos de tu hijo, ah\u00ed te van los huesos de Juli\u00e1n, tendr\u00e1s la muerte sembrada en el est\u00f3mago (de eso te dar\u00e1s cuenta despu\u00e9s)- -tampoco supo c\u00f3mo. fue pero ah\u00ed est\u00e1, ah\u00ed est\u00e1 en el viejo pario con Juli\u00e1n. Est\u00e1n en el patio de los naranjos, el camino de espaldas, el muchacho a un lado, Ese d\u00eda mataron el cochino de los naranjos; Juli\u00e1n nunca lo hab\u00eda hecho. Era la primera vez que le daba un palo para que lo descargara varias veces sobre el cochino. El viejo Tista s\u00ed sabe, el viejo Tista se acuerda del cochino y de los hombres; se mov\u00edan como el cochino, se retorc\u00edan y se mov\u00edan como el cochino, Le acerc\u00f3 el cuchillo y la ponchera, se lo clav\u00f3 muy cerca del coraz\u00f3n. Despu\u00e9s se acordar\u00eda de eso, de los hombres y de los cochinos; emit\u00edan los mismos gru\u00f1idos, la sangre mana y mana, llena la ponchera; hace un r\u00edo que ba\u00f1a la hierba, llena la ponchera, forma un r\u00edo, car en el agua, cae en el r\u00edo, el r\u00edo cae en otro r\u00edo en el r\u00edo de agua en el blanco Bocon\u00f3 que brama y brama como bestia como toro mientras se colorea con la sangre del cochino que a\u00fan sin sangre continua gru\u00f1endo, El agua se enrojece, los hombres mueren, brota la sangre de su frente, rueda cae en los labios, los labios son dulces, salados, el r\u00edo corre, baja hasta el pecho, baja. Acerca la ponchera el animal contin\u00faa gru\u00f1endo roncando hasta callarse, aprieta los dientes y se calla gru\u00f1e, la tierra se mueve el fusilamiento es f\u00e1cil; acerca el cuchillo y la ponchera, lo clav\u00f3 muy cerca del coraz\u00f3n, la sangre mana y mana. La tierra se mueve, el cochino gru\u00f1e, los hombres gru\u00f1ir\u00e1n mucho despu\u00e9s; Juli\u00e1n y Tista estar\u00edan juntos, ver\u00edan el fusilamiento, fue f\u00e1cil como las pel\u00edculas, igualito, pobres, no se dieron cuenta sino cuando ya ten\u00edan veinitr\u00e9s tiros encima. La sangre brota y brota, tienes el labio grande, grande tal vez est\u00e9 hinchado, piensas punto, Te volteas, Duele la frente. Todo est\u00e1 oscuro, huele a sangre, a trapo quemado a cabellos. Debe ser el cochino, Despu\u00e9s de pelado se pasa directamente por la candela, tienes los labios apretados, ya no gru\u00f1e, tiene la cabeza echada hacia atr\u00e1s, los dientes apretados, los ojos muy abiertos, la sangre mana, es un pozo la ponchera. Creyeron que todo fue una patra\u00f1a como tantas. Ten\u00edan la boca cerrada con los adhesivos y no pudieron decir nada, pero el cochino gru\u00f1e gru\u00f1e mientras el Bocon\u00f3 contin\u00faa bramando con la sangre encima, gru\u00f1en igualito al cochino del naranjo, igualito, igualito alas pel\u00edcula: la monta\u00f1a gris devuelve los tiros se lamenta mucho antes que los hombres, la tierra se mov\u00eda con ellos en la tierra se mueve ellos saltan gritan debajo de tanto adhesivo el Bocon\u00f3 se queja cuando le cae la sangre el cochino echa la cabeza hacia atr\u00e1s hacia este lado y hacia el otro, la tierra se mueve, ellos saltan saltan, la muerte se mueve con la tierra encima, Llegaste tarde pero pudiste ver cuando les dispararon. Ten\u00edan mucha fuerza los fusiles recuerdas el \u00e1rbol que se parte en dos, recuerdas el \u00e1rbol que cae muy cerca de tus pies, recuerdas que era la una de la tarde; acerca la ponchera y el cuchillo; lo lava muy cerca del coraz\u00f3n la sangre mana y mana gru\u00f1\u00edan igualito cabeza hacia atr\u00e1s cabellos hacia el r\u00edo dientes apretados brama y brama el Bocon\u00f3 durante todo el d\u00eda. Los hab\u00edan agarrado en un cerco a los soldados, era la una de la tarde, el sol estaba alto, el Bocon\u00f3 callado. Te hab\u00edas quedado en el rancho por si acaso (te gustaba vigilar la muerte muy de cerca) pero o\u00edste las granadas desde all\u00e1. No fue f\u00e1cil la emboscada, los hombres se conoc\u00edan el camino palmo a palmo y quiz\u00e1s mucho mejor que ustedes. Llegaron derecho, pero no los sorprendieron (de eso te dar\u00edas cuenta despu\u00e9s, cuando est\u00e9s contemplando aquellos hombres saltando y gru\u00f1endo con la tierra encima), Te hab\u00edas quedado en el rancho por si acaso, pero no viste ninguno, es f\u00e1cil distinguirlos a pesar del verde, pero no viste ninguno, simplemente o\u00edste las granadas. Llegas, crees, a la una de la tarde, el sol es alto, Hab\u00edan agarrado a dos y a todo estaba listo para fusilarlos: acerca la ponchera y el cuchillo se lo clavas en el pecho, muy cerca del coraz\u00f3n, el cochino se estira echa las patas hacia atr\u00e1s el hocico delante como buscando tierra se estira una y otra vez la sangre corre y corre cae en la ponchera el cochino gru\u00f1e sobre la tierra verde uno de los hombres se lleva la mano al pecho el pecho lo ve as\u00ed como algo que \u00e9l quiere mucho y se le marcha como algo que le duele mucho como algo que se jodi\u00f3 por siempre gru\u00f1e sobre la tierra verde, sale la sangre espesa y negra, se revuelca mil veces, encierran las u\u00f1as en los terrones negros, quieren escapar, huir hacia abajo, se revuelcan mil veces se retuercen sus pies se estiran y se encogen el segundo se mira todav\u00eda el pobre pecho el pecho vuelto estopa vuelto mierda estira las patas las echa Hacia atr\u00e1s r\u00edo arriba el hocico hacia adelante como buscando tierra se estira una y otra vez la sangre corre en los brazos se estremecen de un lado a otro; no ves otra cosa que aquel animal saltando y saltando, aquellos hombres gru\u00f1endo debajo de los adhesivos, saltando, y saltando con latiera encima, saltando y saltando; desde hac\u00eda buen rato ya eran muertos, pero se- gu\u00edan movi\u00e9ndose con la tierra encima, Te duele la cabeza, est\u00e1s marcado. \u201cTe acuestas de nuevo te levantas hiede mucho la sangre que ba\u00f1a tus cabellos, la riera sigue movi\u00e9ndose con la muerte encima. Te regresas, limpian sus armas para que no se oxiden, vuelves la cabeza duele este lado, digo que vuelves la cabeza y ve la muerte creciendo creciendo como el r\u00edo en invierno. Tienen la cara dura como una estopa llena de sangre seca, los ojos abiertos, el pecho vuelto mierda, pare de la cabeza destrozada el muchacho le dio duro no dej\u00f3 de preguntar y qu\u00e9 es esto son los h\u00edgados dec\u00edas y qu\u00e9 es esto es el bofe le dec\u00edas y esto son as tipas le dec\u00edas al muchacho el muchacho estaba callado era la primera vez pero no era miedo simplemente era falta de costumbre digo que estaba callado cuando los acab\u00f3 de enterrar bajo el \u00e1rbol m\u00e1s grande que estaba junto al r\u00edo estaba callado pero no era miedo sino falta de costumbre, pensaste, mientras recordabas la cara del muchacho cuando los vio caer tambaleantes sobre las topias negras, cuando los oye aullar debajo de las espesas vendas, cuando como todos, escucha los bramidos del bravo Bocon\u00f3. Corres hacia los otros, es muy tarde, duele mucho la cabeza, sigue saliendo la sangre, eres dos r\u00edos de sangre, la pierna derecha es la cama de uno, la frente es la cabecera del segundo; la pierna izquierda est\u00e1 chamuscada, est\u00e1 cliente, tal vez tengas fiebre, tengas sed, la tinaja est\u00e1 lejos, la pierna derecha duele mucho, tienes dos brasas ardientes en ambas pupilas, abres los ojos, el sol molesta a esta hora del d\u00eda, pero t\u00fa sientes que ahora te molesta m\u00e1s; una y otra vez abres los ojos, todo est\u00e1 nublado, no alcanzas distinguir las figuras, todo se te va haciendo cada vez m\u00e1s oscuro, es mejor seguir durmiendo sobre las topias fr\u00edas- -Vuelves de nuevo la cabeza; la muerte se multiplica en mil zamuros. Vuelan sobre los cuerpo reci\u00e9n desenterrados bajan los arrastran; tienen las patas espesas como el lodo, cortan halan vuelan vuelven: ves la cara de uno de los hombres y\u00e9ndose viniendo, ojos muy abiertos, como el cochino; se multiplican en diez veinte zamuros, vuela una mano Con los p\u00e1jaros negros, cae se eleva de nuevo con el zamuro grande negro. Oyes el ruido de aviones que pasan. Se espantan todos los animales. Hacen mucho ruido las bombas que caen, es un ruido infernal toda la tierra tiembla y vomita todo lo que lleva de comenzando por los hombres que estaban enterrados muy cerca del r\u00edo digo que la tierra tiembla, gritan las piedras de dolor, los cerros vuelan por los aires los zamuros los \u00e1rboles se elevan como plumas, caen nuevamente sobre la tierra herida, se elevan de nuevo y caen m\u00e1s adelante sobre el lomo del bravo Bocon\u00f3. Ustedes permanecen agachados muy cerca del r\u00edo, caen las bombas; nuevamente taparse los o\u00eddos abrirla boca para que no se re- vienten con tanto ruido tano grito de latiera herida, abrirla boca y creer uno que es un \u00e1rbol de aquellos agacharse y convertirse en piedra, agarrarse a una piedra grande y dejar que la tierra tiemble como una hoja seca, dejar que la tierra se abra en veinte mil barrancos, cerrar los ojos y resignarse a que ella abra la boca y nos trague en cosa de segundos- -Abres los ojos, los ves multiplic\u00e1ndose en diez veinte zamuros, ves la pared y los hombres que est\u00e1n junto a la puerta larga. Los hombres gru\u00f1en, el \u00e1rbol se parte en dos, acerca la ponchera y el cuchillo, la sangre brota, la pierna izquierda est\u00e1 algo brazos se estremecen de un lado a otro, los p\u00e1jaros vuelan las bombas comienzan a caer, el r\u00edo est\u00e1 verde de \u00e1rboles, las piedras gritan de dolor, el erro m\u00e1s alto se parte en diez pedazos y la tierra gru\u00f1e como mil cochinos. El \u00e1rbol cae muy cerca de tus pies, limpian las armas para que no se oxiden, la sangre echa a perder las armas, volteas la cabeza y ves la muerte movi\u00e9ndose con la tierra encima, Abre los ojos, todo est\u00e1 oscuro y te da miedo. Sabes que la muerte cae en octubre. Todo se seca, coge su fusil y nunca vuelve, todo se seca, los caminos cansan mucho y uno suda hasta barro de tanto caminar por ellos. Coge su fusil y nunca vuelve, todo se seca y no vuelve sino hasta el otro octubre, cuando todo est\u00e1 tan seco triste, Te da miedo, Es octubre y la muerte acostumbra venir tan callada tan seguida de niebla, es octubre y la muerte lega en una bolsa pl\u00e1stica. Abres los ojos, todo est\u00e1 oscuro y te da miedo. Sopla el viento y chilla. Oyes el r\u00edo, no el de sangre el de agua. Est\u00e1 seco el r\u00edo de sangre. En octubre todo es seco, en octubre la muerte baja en forma de bolsa, en forma de tripa. Recuerdas ahora el muchacho junto al r\u00edo. Oyes el r\u00edo. El agua del r\u00edo. Dices algo del ruido. All\u00e1 lejos, te paras en el cerro y lo oyes y lo ves bajar al r\u00edo, tocar el agua, juguetear con ella, Pero el muchacho no baja, no baja desde el d\u00eda del fusilamiento de los hombres y eso fue hace tantos octubre. Ahora sopla el viento en tu frente. La frente se refresca, el viento sopla. Hace frio, hace fr\u00edo en las noches de octubre. Es octubre y esperas. Esperas. La misma cosa de siempre, est\u00e1 esperando, No tienes fuerzas, no haces nada, absolutamente nada. Miras el camino. Te acuerdas. Tienes cansados los ojos; hace rato esperas y diez minutos es suficiente para acostumbrarse a no morir. Los caminos est\u00e1n secos y ahora el cuarto arde, arde la frente arden las topias del fog\u00f3n, hay una topia encima de tu frente, hay una topia caliente, caliente como una brasa roja. Miras el camino hacia el fondo, el \u00faltimo invierno borr\u00f3 todo. No llueve. La topia est\u00e1 caliente. Cierras los ojos y miras el camino. No llueve pero hace mucho fr\u00edo, Sue\u00f1a con la muerte. La muerte est\u00e1 en la bolsa llena de huesos, encima del est\u00f3mago, la muerte est\u00e1 en la pierna izquierda, la muerte est\u00e1 en la topia cliente, viene bajando por el r\u00edo de sangre. El muerto camina despacio y se sienta en una de las topias y te habla lentamente. T\u00fa eres bueno, te dice, yo mismo me mat\u00e9, t\u00fa no disparaste no. fue fusilamiento yo me suicid\u00e9, te dice, yo me suicid\u00e9 porque era malo. Te despiertas todo contin\u00faa tan oscuro; no quieres pensar nada, tienes la bolsa pegada a la barriga no temes nada nada esperas, est\u00e1s acostumbrado a tanta muerte los caminos est\u00e1n secos, la topia est\u00e1 caliente. El muchacho se sienta sobre un tronco al borde de aquel r\u00edo (ten\u00eda los ojos azules como el agua). Siempre estaba limpia el agua de ese r\u00edo, el r\u00edo de entonces. Llov\u00eda y el muchacho ve\u00eda la lluvia caer sobre el bravo r\u00edo, ve\u00eda la lluvia, miraba los caminos, pensaba, mirando los caminos, o\u00eda el canto de la lluvia eterna, miraba la lluvia, miraba los caminos, bajaba la cabeza quiz\u00e1s para o\u00edr mejor la lluvia, chapoteaba la noche y el camino. Habla poco pero es buen muchacho, observa el agua, fuma un cigarrillo bajo el cielo oscuro y cerrado (te acuerdas de eso, Juli\u00e1n P\u00e9rez). Estabas detr\u00e1s de \u00e9l observando cada uno de sus actos. El agua bajaba desde el cerro y el ruido y las hojas que el r\u00edo arrastra consigo son suficientes para cambiar un destino. Llegas hasta \u00e9l le ense\u00f1as el fusil vamos le dices e gusta mi fusil En 30 fabricado muy lejos de estos lados te gustar\u00eda tenerlo en tus manos acariciarlo disparar con \u00e9l (tiene mucha fuerza mat\u00f3 dos y tumb\u00f3 dos \u00e1rboles muy fuertes) ya conoces el manejo s\u00ed ya lo conoce ha visto sal\u00eda el tiro es cosa f\u00e1cil como acostarse con una mujer supongo que has tenido algunas mujeres c\u00f3mo cu\u00e1ntas te gusta mi fusil ya yo estoy viejo y no veo bien yo ya estoy viejo y con el yuca basta. Cierras los ojos y lo ves subir. El camino queda atr\u00e1s. Lo ves subir. \u201cTe gusta mi fusil\u201d. Avanza cerro arriba. La sombra avanza, avanza, los hombres llegan sin tocar la puerta, sin llamarte antes, sin esperar que abras; llegan los saludas te pones nervioso, son vaineros los conoces, te pones nervioso, los hombres llegan llegan la sombra avanza la ves subir te gusta mi fusiles bueno Fn 30 fabricado muy lejos de estos lados te gustar\u00eda tenerlo en tus manos acariciarlo disparar con \u00e9l, lo ves subir, la neblina lo envuelve lo arropa se lo lleva nunca vuelve nunca nunca con la neblina vuelven ellos te entra miedo te miran los miras con recelo la gente es vainera en Bocon\u00f3, piensas Se trata de una broma, una visi\u00f3n, tal vez sea un el vez un mal dormir quiz\u00e1 sea obra de fantasmas de esp\u00edritus burlones, se trata de una vaina; ayer lo viste subir nunca bajar ayer lo viste bajar todos los d\u00edas la ves la neblina es m\u00e1s vainera que toda la gente que vive en las monta\u00f1as la neblina no enga\u00f1a sube baja trayendo algo sube llevando baja trayendo todos los d\u00edas todas las noches y todas las ma\u00f1anas sube baja nunca en forma de hijo nunca nunca. Nunca nunca \u00e9l subi\u00f3 untualito, el subi\u00f3 no m\u00e1s ayer, \u00e9l subi\u00f3 no hace mi tres d\u00edas, basi\u00e9, es una broma, la muerte no me asusta, esto es una vaina de los hombres, los conozco la conozco, ella no baj\u00f3 en forma de hijo nunca nunca ella no me mete miedo la conozco los conozco son vaineros los conozco ella nunca baja en forma de hijo, basi\u00e9 es una broma: -No es una broma, Tista P\u00e9rez no es una broma, no son vainas. Aguait\u00e1 nom\u00e1s el sacoehuesos creciendo en tu barriga, aguait\u00e1 el yuca, el perro yuca, corriendo con las tripas de tu hijo; mira nom\u00e1s el r\u00edo de sangre enredado en tu pierna, escuch\u00e1 nom\u00e1s los aullidos del r\u00edo Bocon\u00f3 le est\u00e1 cayendo sangre de tu hijo y tu sangre Tista P\u00e9rez y la sangre del yuca y la de todos los hombres que ruedan por las piedras, mir\u00e1 nom\u00e1s la noche, mir\u00e1 nom\u00e1s la noche Tista P\u00e9rez. No es una vaina tu hijo aullando en las noches de luna, no es una vaina la pierna que el yuca lleva en el hocico, Tista P\u00e9rez aguait\u00e1 el r\u00edo de sangre que ba\u00f1a el patio grande, aguait\u00e1 el r\u00edo que sale de tu pierna, aguait\u00e1 el r\u00edo guindando del hocico, escuch\u00e1 los gritos del pobre Bocon\u00f3, escuch\u00e1, le est\u00e1 cayendo sangre, no son vainas; le est\u00e1 cayendo sangre hirviente la piedras se retuercen de dolor, el Bocon\u00f3 a\u00falla como diablo, le est\u00e1 cayendo sangre, no son vainas, le est\u00e1 cayendo sangre cien a\u00f1os adelante cien a\u00f1os m\u00e1s atr\u00e1s le est\u00e1 cayendo sangre no son vainas. Tista P\u00e9rez t\u00fa lo sabes. Mir\u00e1 tu hijo corriendo como loco, mir\u00e1 el yuca huyendo y la muerte olfate\u00e1ndola detr\u00e1s, mir\u00e1 la noche sin estrellas escuch\u00e1 los cantos de la culebra gris escuch\u00e1 c\u00f3mo grita se comi\u00f3 a alguien se comi\u00f3 las estrellas se comi\u00f3 la noche y hasta el r\u00edo; escuch\u00e1 los aullidos de tu hijo, tista P\u00e9rez, escuch\u00e1 los fantasmas bebiendo agua en el r\u00edo de hace cien a\u00f1os, escuch\u00e1 el perro corriendo y tu hijo corriendo como loco y la muerte sigui\u00e9ndolo detr\u00e1s. Vete all\u00ed, m\u00e1s adelante, vete t\u00fa mismo m\u00e1s atr\u00e1s, aguaitate t\u00fa mismo, aguaitate t\u00fa mismo, Tista P\u00e9rez, mira ad\u00f3nde vas corriendo detr\u00e1s de tu muchacho, mir\u00e1te la frente golpeada por la topia, m\u00edrate corriendo como loco m\u00edrate corriendo bajo la luna blanca, c\u00f3mo corr\u00e9s hasta cansar, Tista P\u00e9rez c\u00f3mo te cans\u00e1s, en busca de la culebra gris, la culebra que no mat\u00f3 Yuca, porque Yuca era viejo y no ve bien. Escuch\u00e1 el coraz\u00f3n, c\u00f3mo te suena, mir\u00e1te resollando sin parar, est\u00e1s cansado y el muchacho a\u00falla todav\u00eda. Est\u00e1s cansado y no encontrar\u00e1s la culebra, el muchacho a\u00falla y Yuca ladra, t\u00fa busc\u00e1s, te volte\u00e1s, no hall\u00e1s nada, la topia est\u00e1 caliente. La culebra es ma\u00f1osa y no se deja ver, la culebra es jod\u00eda, la culebra es vainera, Tista P\u00e9rez, mir\u00e1 las tripas colgando en el hocico de Yuca, mir\u00e1 las tripas del hijo, mir\u00e1 los huesos creciendo en tu barriga, la culebra es ma\u00f1osa, mira nom\u00e1s el monte, mir\u00e1 nom\u00e1s la lluvia, mir\u00e1 nom\u00e1s la culebra que baja, mir\u00e1 los ojos del viento enredado en tu frente (ah\u00ed te van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s) -Le respond\u00e9s que no que la culebra es larga y peligrosa, el muchacho se empe\u00f1a, le dec\u00eds que no, que la culebra es ma\u00f1osa, le dec\u00eds que escuche el canto, tan s\u00f3lo el mero canto, pero el muchacho quiere. El muchacho quiere, tista P\u00e9rez, el muchacho corre y m\u00e1s atr\u00e1s se marcha el Yuca, la culebra os halla t\u00fa lo sabes as\u00ed tuvo que ser, la culebra los hall\u00f3, esc\u00fachala cantando bajo la noche negra. Te acord\u00e1s de todo. El muchacho tiene los ojos azules como el agua. Est\u00e1 all\u00ed, con todos sus ojos, mir\u00e1 nom\u00e1s el agua, mir\u00e1 nom\u00e1s la nieve que se forma en el cerro m\u00e1s alto ech\u00e1 los ojos hacia all\u00e1 tendr\u00e1s los ojos del muchacho m\u00e1s ac\u00e1, los cabellos que bajan de las nubes hasta el otro r\u00edo cien a\u00f1os m\u00e1s ac\u00e1. Mir\u00e1 nom\u00e1s el agua, mir\u00e1 el r\u00edo, mir\u00e1 nom\u00e1s el cerro cuando llegu\u00e9 la noche, mir\u00e1 hacia all\u00e1 y lo ver\u00e1s sentado como siempre. Mir\u00e1 nom\u00e1s el cerro, aguait\u00e1 el camino cuando caiga la noche y la culebra empiece a gritar; lo ver\u00e1s todo de nuevo, tendr\u00e1s los ojos en el agua, tendr\u00e1s los cabellos en las ramas del cedro y las tripas en el hocico de su perro. No es una broma, Tista P\u00e9rez, ves que no son vainas m\u00edas, mir\u00e1 el r\u00edo, mir\u00e1 la tripa en el hocico, mir\u00e1 el yuca corriendo, escuch\u00e1 a tu hijo, mir\u00e1 nom\u00e1s el cerro, mir\u00e1 nom\u00e1s los huesos pegados en tu est\u00f3mago, mir\u00e1 los cabellos que del cerro se alargan como manos y en tus manos se enredan, mir\u00e1 nom\u00e1s el cerro, ah\u00ed te van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s- -Le muestra la bolsa de huesos lo golpea de nuevo. Comienza a sangrar. Tista el viejo Tista comienza a sangrar octubre tan all\u00e1 se pinta de rojo la bolsa el uniforme del soldado se arrecha lo arroja sobre el fog\u00f3n encendido octubre atr\u00e1s r\u00ede r\u00ede sacan al muchacho co\u00f1o se le va Zoraida el muchacho que sube te gusta mi fusil el muchacho que sacan lo mira se va Zoraida se la llevan al muchacho lo empujan d\u00edas atr\u00e1s despu\u00e9s el muchacho regresa te gusta mi fusil se lo llevan tan pronto vuelven en forma de huesos el viejo Tista lo arroja sobre el fog\u00f3n encendido octubre atr\u00e1s r\u00ede r\u00ede sacan al muchacho co\u00f1o se le va Zoraida el muchacho que sube te gusta mi fusil el muchacho que sacan lo mira se va Zoraida se la llevan al muchacho lo empujan d\u00edas atr\u00e1s despu\u00e9s el muchacho regresa te gusta mi fusil se lo llevan tan pronto vuelven en forma de huesos \u00a0el viejo Tista llora le preguntan \u00e9l no sabe lo golpean comienza a sangrar lo tumban sobre el fog\u00f3n (ah\u00ed le van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s). Tista despierta no puede moverse la topia est\u00e1 caliente la topia est\u00e1 amarrada a su frente las topias est\u00e1n creciendo en ambos pies Tista quiere levantarse pero no puede sangra sangra a topia del pecho est\u00e1 que arde Tista ve pero no puede no dice nada no puede hablar abre los ojos ve el muchacho cerca del camino Tista r\u00ede r\u00ede el soldado calla Tista r\u00ede r\u00ede r\u00ede toca los huesos de la bolsa la bolsa est\u00e1 pegada a la barriga los huesos est\u00e1n rojos toca la bolsa y r\u00ede el muchacho est\u00e1 tieso el pelo abierto la frente rota los ojos enlodados el pelo seco espeso como estopa Tista no sabe nada Tista r\u00ede ya no llueve no se oyen los otros los no hombres gru\u00f1en la tierra no se mueve la ponchera est\u00e1 vac\u00eda el muchacho est\u00e1 tieso y suena como un tambor el hijo suena igual, la topia est\u00e1 caliente y suena como un tambor el hijo suena igual Tista r\u00ede r\u00ede los caminos all\u00e1 lejos le ense\u00f1an al muchacho el muchacho est\u00e1 tieso los soldados entran perforan el rancho a tiros ellos no hablan basi\u00e9 es una broma en Bocon\u00f3 la gente es muy vainera Tista rc r\u00ede cae al fog\u00f3n el soldado est\u00e1 arrecho all\u00e1 vas y esto es serio. Tista all\u00e1 vas all\u00e1 el muchacho lo llevan amarrado Zoraida va vendada caes sobre las topias encendidas el muchacho te mira caes sobre el fog\u00f3n encendido octubre muy atr\u00e1s la topia te golpea ah\u00ed te van los huesos m\u00e1s atr\u00e1s- -Fue f\u00e1cil, como las pel\u00edculas, igualito, pobres, no se dieron cuenta sino cuando ya ten\u00edan veinte tiros muy encima la sangre brota y brota, tienes el labio grande tal vez est\u00e9 hinchado te volteas duele la frente est\u00e1 todo oscuro huele a sangre el Bocon\u00f3 a\u00falla desde lejos cubre adelante octubre m\u00e1s atr\u00e1s, huele a sangre a trapo quemado a cabellos debe ser el cochino despu\u00e9s de matado se pasa directamente por la candela tiene los dientes apretados los ojos muy abiertos la sangre mana mana es un pozo la ponchera Tista la ponchera le trae el hijo es la bolsa el r\u00edo a\u00falla la tripa en el hocico el r\u00edo Bocon\u00f3 aullando como gato el hijo est\u00e1 en el r\u00edo el r\u00edo est\u00e1 aullando con los huesos encima nunca en el est\u00f3mago en la boca del r\u00edo encima de las aguas como troncos debe ser otra la bolsa la bolsa que tienes pegada en el est\u00f3mago, basi\u00e9 es una broma, en Bocon\u00f3 la gente es muy vainera. Los otros preguntan pero Tista el viejo Tista no ve nada no escucha nada dice s\u00ed no con la cabeza es que no sabe el cuerpo del hijo se parece a los ojos del perro est\u00e1 tieso se parece al perro pero el perro no llama a los muertos ellos corten por los caminos ahora tan de noche tanto tiempo y octubre regresa cada noche tanto tiempo hijo y perro san- gran bajo la noche negra tanta noche tanto tiempo y todav\u00eda Zoraida lo llama y le dice ven y come mientras \u00e9l se queda mirando las gotas de sangre que de las nubes caen Tista no oye ve el camino Tista no oye Tista r\u00ede la muerte vino en forma de hijo es la ley toiticos vamos a pasar por esa los tiros asustan Tista r\u00ede sale corriendo contra la guardia contra el perro para que no venga m\u00e1s la muerte Tisa r\u00ede r\u00ede para que la muerte no venga para que no venga hay que correr tras los hombres que del cerro bajan por el cerro suben hay que correr tras el perro que regresa con un brazo en el hocico hay que agarrar la muerte agarrarla para que no entre por la puerta agarrarla afuera Tista sabe Tista escucha ahora el Bocon\u00f3 aullando como gato es la sangre que se une con las aguas la sangre hierve y lo hace crecer lo hace gritar es la sangre Tista sabe- -Ya no llueve ahora vendr\u00e1 el d\u00eda y la hora de enterrarlo pero la guardia lo agarra y lo amarra y se lo llevan preguntan por los guerrilleros pero \u00e9l no sabe Tista mira est\u00e1 mirando a la muerte disfrazada de un saco que arrastran de un perro que arrastran de un perro que ladraba no hace mucho cuando ve\u00eda gente subiendo las colinas Tista ve la muerte en el perro que arrastran en el perro que lata en el perro que golpean para que deje de latir en el perro que sangra en el perro que arrastran y en la bolsa que traen octubre aquel Zoraida llora reza pero \u00e9l dice que calle que vino el perro con la muerte que vino el hijo m\u00e1s atr\u00e1s ellos se r\u00eden preguntan por el hijo r\u00eden r\u00eden \u00e9l no sabe llora llora duele la frente la topia est\u00e1 a\u00fan caliente mira al hijo subir mira el camino mira la bolsa pl\u00e1stica m\u00e1s adelante las tripas del hijo colgando chorreando en el hocico del perro muerto tal vez nunca en octubre m\u00e1s ac\u00e1 recibe un golpe con la bolsa los huesos pegan duro y T\u00edsta cae sobre las topias encendidas m\u00e1s ac\u00e1 todav\u00eda r\u00ede mirando los caminos y oyendo al Bocon\u00f3 aullando como gato. Miras los caminos, ese invierno, llueve sobre la topia, rueda el agua por tu frente, Es invierno, pero ya hab\u00edas muerto en ese tiempo. Fue la primera, porque la segunda fue la otra, fue la \u00faltima luego, fue la otra. Te hab\u00edas sentado para ver al Yuca en el medio del camino como buscando algo lejos; luego ser\u00edan los aullidos, los aullidos del Yuca, los gritos del hijo, los aullidos del viento en tus o\u00eddos. M\u00e1s adelante lo del hijo y lo del perro, algo pegado a tu risa, u risa es el viento o el viento es la risa o las dos cosas es una misma cosa t\u00fa no sabes, s\u00f3lo ese viento ese algo que regresa con \u00e9l, octubre el cruel octubre, enredado para siempre en tus cabellos- -El mirar todas las tardes bajo la noche negra; los a\u00f1os matan, le golpean el pellejo a uno y uno se vuelve tonto, pero existe algo m\u00e1s grande que mata todav\u00eda mucho m\u00e1s y t\u00fa lo sabes. Tista lo sabes, t\u00fa comprendes ahora ese sentarse del muchacho a temprana edad, sobre los cerros, desde donde pod\u00eda ver el Bocon\u00f3 corriendo por ambos ojos hasta abajo. T\u00fa entiendes muchas cosas, sabes de la otra muerte, t\u00fa entiendes de la muerte que trabaja y trabaja y nunca deja, que a\u00falla que a\u00falla y hace temblar hasta las mismas bestias. Lo otro quedar\u00eda atr\u00e1s, es cosa de recuerdos. Todo se olvida. Qu\u00e9 importaba el verse ciego tonto ciego. Pero esto es otra cosa y t\u00fa lo sabes, t\u00fa ves el camino, oyes el viento llamando a la puerta y el polvo que llega con el viento, el muchacho que te mira la mujer que llora el perro que a\u00falla, Oyes la lluvia sales oyes la lluvia sales tiemblas ella dice algo sobre ti \u00e9l est\u00e1 viejo d\u00e9jenlo ella te mira y llora oyes el perro callas vienen de arriba t\u00fa los ves r\u00ede r\u00ede saltas varias veces bailas saltas sobre el fog\u00f3n por la parte de atr\u00e1s vienen oyes la lluvia y r\u00edes saltas varias veces oyes el perro loras r\u00edes es algo as\u00ed los inviernos los caminos en el fondo el viento que vuelve habla en tu misma boca y la llena de polvo con la frente es algo as\u00ed la topia est\u00e1 caliente yes invierno- -Ha amanecido despiertas la sangre se ha secado el r\u00edo est\u00e1 seco despiertas y est\u00e1s solo las topias sembradas en tu cuerpo crecen crecen la bolsa est\u00e1 caliente el camino seco los caminos se cansan y se marcan est\u00e1 seco escuchas el agua de otros r\u00edos te levantas no est\u00e1n se los llevaron pero el perro el Yuca corre en los rastrojos con las tripas del hijo y la bolsa con los huesos del hijo est\u00e1 tan cerca de la copia all\u00e1 las tripas en la boca del perro y ac\u00e1 la bolsa de huesos pegada a tu barriga Tista cerr\u00f3 muy bien las puertas pero la muerte llega. Tista no ve bien y la muerte se mueve como el b\u00faho el Yuca y el hijo se agachan en los matorrales pero la muerte sabe avanza avanza y no le importa que ellos a\u00fallen como diablos no importan que corran y se escondan ella sabe ella los halla ella est\u00e1 en la cueva ella los espera y los abraza Tista ve cuando viene el hijo en forma de tripas viene el Yuca tray\u00e9ndolas y llora llora r\u00ede r\u00ede e el hijo en forma de brazo en forma de huesos fue la culebra dice la culebra est\u00e1 escondida en Vueltas Largas nos espera Yuca no la mata Yuca no ve bien est\u00e1 viejo no ve bien no puede esconderse m\u00e1s all\u00e1 lo sor- prende callada lo mata de una vez contin\u00faa aullando- -Habla de ella no le teme a todos nos muerde es la ley y por ah\u00ed tenemos que pasar toiticos pero el muchacho es peque\u00f1o y no entiende de esto \u00e9l tiembla y llora cuando ve a su amigo en el caj\u00f3n el viejo Tista lo agarra por los brazos le habla al o\u00eddo \u00abel muchacho callas calla mientras pasa la muerte cierra la puerta y la muerte pasa y Tista dice desde adentro es la ley por ese trance tenemos que pas\u00e9 toiticos corre cierra la puerta el muchacho quiere ver \u00e9l no lo deja cierra la puerta cierra la puerta pero el muchacho baja con la muerte o acaso sea ella la que baja hasta las topias las enciende para que Tista caiga sobre ellas se desangre oiga la lluvia caiga varia veces se desangre viendo bajar la bolsa de huesos m\u00e1s atr\u00e1s. El hijo de Tista se escucha en los rastrojos y Tista espera la topia est\u00e1 caliente es octubre y espera mira el camino se acuerda se sonr\u00ede o llueve la topia est\u00e1 caliente el Yuca corre por el cerro con las tripas del hijo Tista mira de frente y se r\u00ede ya conoce la muerte la muerte baja del cerro la muere baja sin tocar las puertas no importa que siempre est\u00e9n cerradas el perro a\u00falla con la mano en la boca. Tista r\u00ede la muerte baja por la pierna izquierda la muerte la tiene el perro en el hocico- -Todav\u00eda tienes tiempo de mirar todas las tardes bajo la lluvia roja los a\u00f1os matan pero la lluvia queda la esperanza de la lluvia el camino est\u00e1 seco y tal vez llueva durante esta tarde. Todo se olvida y puede que te olvides del camino, Tista P\u00e9rez, Pero el olvido es lo de menos (t\u00fa lo sabes), lo importante es saber que la culebra est\u00e1 en el monte y que persigue al Yuca para matarlo. Te volteas. La topia est\u00e1 caliente, el r\u00edo de la pierna contin\u00faa corriendo. Te levantas, te golpean una y otra vez, legas hasta la puerta debes cerrarla estaba abierta la cierras se oye el viento. El r\u00edo corre hasta abajo, e ro corre, el Bocon\u00f3 corre sobre la pierna izquierda, te golpean de nuevo con la bolsa de huesos; esta vez no paran te duele mucho el cuerpo si es la frente no lo sabes es el pecho la frente y la pierna quemada; la sangre sale y sale sin cesar- Quieres levantarte ahora, ahora que las nubes amenazan con esa lluvia como el lodo, quieres levantarte digo, pero no puedes, porque moriste tiempo atr\u00e1s. La sangre sali\u00f3 toda, toda; no intentes recogerla, ya no es tuya, lleg\u00f3 hasta el Bocon\u00f3 y el Bocon\u00f3 est\u00e1 lejos, qued\u00f3 cien a\u00f1os hacia atr\u00e1s. S\u00ed la sangre se ha acabado, Tista, la sangre se ha acabado, lleg\u00f3 hasta el Bocon\u00f3, o tal vez est\u00e9 en las nubes en esas nubes que amenazan, no intentes levantarte, eso era antes, no intentes levantarte, no podr\u00e1s, est\u00e1s muerto octubre atr\u00e1s (fue la segunda porque la primera fue hace a\u00f1os hace rato) y ahora est\u00e1s aullando en las ramas del cedro y si eres hijo o padre yo no s\u00e9, el Bocon\u00f3 es uno nada m\u00e1s. Ahora no puedes recogerla o es que no escuch\u00e1s al r\u00edo bramando, es que no te ves encima de sus aguas es que no escuch\u00e1s tus propios aullidos lanzados a viento no s\u00e9 desde qu\u00e9 cedro; te digo que no puedes llegar hasta all\u00e1, el Bocon\u00f3 est\u00e1 lejos y no podr\u00edas llegar. No puedes recogerla es mucha sangre y todos los borbollones se parecen, todos son del Bocon\u00f3. Oyes la lluvia (esa lluvia roja esa lluvia espesa como el lodo) pero no la ves, no ves nada est\u00e1s marcado, Te levantas, caes nuevamente sobre el fog\u00f3n encendido, Te preguntan, es que no sabes, te golpean, t\u00fa no sabes; Zoraida grita, el muchacho te mira, co\u00f1o se llevan a Zoraida, la sangre comienza a brotar, c\u00f3mo te pesa. Todo se oscurece; la neblina se extiende el cedro estrena nuevas hojas el monte crece poco a poco el cedro llora con todas sus ramas hacia abajo se seca todo la neblina se va extendiendo poco a poco va secando todo las hojas viejas caen el Bocon\u00f3 comienza a quejarse a bramar como una bestia, tu sangre est\u00e1 cayendo sobre su lomo blanco tiempo atr\u00e1s tu sangre est\u00e1 muy lejos lejos lejos ac\u00e1 no queda nada sino ese cedro aullando con todas sus ramas hacia abajo ese r\u00edo bramando como toro ese viento buscando donde guarecerse ese mont\u00f3n de huesos que la sangre te arroja por primera vez. M\u00e1s all\u00e1, s\u00f3lo esas ramas crujiendo, despidi\u00e9ndose del \u00e1rbol, diciendo adi\u00f3s adi\u00f3s; esa niebla que vuelve y lanza los huesos en el mismo lugar donde cay\u00f3 la sangre tiempo atr\u00e1s&#8211;Oyes esa lluvia, esa \u00faltima lluvia, la primera, tiempo atr\u00e1s; miras el cielo aquella vez y \u00e9sta, porque en alg\u00fan lugar ibas a morir, qu\u00e9 carajo, piensas, las hormigas te har\u00e1n c\u00edrculos pero no ser\u00e1s de ellas nunca nunca, te acuerdas de tu hijo del caballo del tiempo de otras cosas el viento; no oir\u00e1s la lluvia, pensaste entonces aquel d\u00eda; ser\u00e1s mudo de tierras y de cosas, piensas, seguir\u00e1s pasando y los encuentros ser\u00e1n definitivos, pero hoy; en este momento, tienes el valor del canto sabes m\u00e1s del viento y de lo que has mirado, de lo que no has visto de lo que te dej\u00f3 para siempre la implacable noche, octubre el cruel octubre. La tierra est\u00e1 h\u00fameda y fr\u00eda entre las hojas, te levantas, caminas y recuerdas piensas y caminas oyes, oyes las voces de los muertos sus cantos encendiendo las topias del fog\u00f3n, oyes el canto (y \u00e9sta es la novena), puedes cantar y cantas, hoy es el canto, sabes m\u00e1s del viento y de lo que has mirado, de lo que te sembr\u00f3 desde siempre y para siempre la implacable noche: octubre el cruel octubre. R\u00ede r\u00ede sopla el viento y chilla en tus o\u00eddos la voz del hijo muerto no sabes cu\u00e1ndo tal vez en esta misma noche (la tercera), la misma el mismo instante, sopla el viento y arranca todas la hojas que te mostraba el cedro, se queja el \u00e1rbol se agarra de la tierra y se niega a ser arrancado por el viento, ese viento que golpea y sacude las ramas de una vez; te muestra los cabellos del hijo te golpea en los o\u00eddos te muestra los cabellos y canta para siempre lo que dec\u00eda Paulino, m\u00e1s all\u00e1 <em>esa sangre se parece al barro nunca toca el alma nunca nunca<\/em>; una y otra vez oyes su voz r\u00ede re ac\u00e1 parte las amas te golpea con ellas, r\u00ede r\u00ede lo oyes re\u00edr cuando te vuelves (por \u00faltima vez \u00bfo acaso la primera?) y ves esos ojos los ojos del viento; la tierra llover\u00eda te crecer\u00eda un d\u00eda, te piensas creciendo en ese instante en que te acuerdas de todo en ese instante en que te hundes en la noche por quinta o cuarta vez, en ese instante en que sabes m\u00e1s del viento, en ese instante en que caes en las aguas que te llaman desde siempre, que fue cuando comenzaste a aullar por los siglos de los siglos, errante para siempre, despose\u00eddo de tierras y de cosas, desde siempre y para siempre, por los siglo de los siglos enredado en la niebla que baja de los montes y a los montes vuelve dejando los reto\u00f1os todav\u00eda en ese \u00e1rbol que es ya viento sin ra\u00edces, sobre ese \u00e1rbol donde chapotean la noche y los caminos, donde comienza a arder, desde siempre y para siempre: octubre el cruel octubre- -All\u00e1 donde parece que comienzan todos los aullidos, all\u00e1 donde la tierra tiembla cuando llega la noche all\u00e1 donde los borbollones se tragan a las bestias de una vez, all\u00e1 donde parece que la tierra fue tragada por las aguas, donde todos los borbollones se devuelven, te reciben, donde cae ese cedro aullando con todas sus ramas hacia abajo, all\u00e1 te hundes para siempre (o comienzas a hundirte por primera vez); eres un nuevo borboll\u00f3n de sangre o agua, o tal vez empiezas a aullar porque es de noche, el caso es, que si eres padre o hijo yo no s\u00e9; es de noche, y s\u00f3lo soy capaz de o\u00edr esos aullidos bajo la noche sanguinolenta y, para siempre, verde.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jose-napoleon-oropeza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Napole\u00f3n Oropeza Ya no se oye sino esa lluvia cayendo tanto tiempo tanta noche tantos mayos juntos los inviernos esa lluvia tiene miedo un poco de fr\u00edo tiene en las manos se enlodan como los caminos tiene miedo a la tierra est\u00e1 fr\u00eda entre las hojas ahora se recuerda de los ojos del viento [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3594,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[33,3,43],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3593"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3593"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8261,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3593\/revisions\/8261"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}