{"id":3475,"date":"2022-02-20T19:07:29","date_gmt":"2022-02-20T19:07:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3475"},"modified":"2025-05-01T16:51:26","modified_gmt":"2025-05-01T21:21:26","slug":"buscando-a-los-heroes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/buscando-a-los-heroes\/","title":{"rendered":"Buscando a los h\u00e9roes"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><strong>Argenis Gadea<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>Ayer asist\u00ed al cumplea\u00f1os de mi amigo Richard Hugles; un brit\u00e1nico de pura cepa por sus cuatros costados. La reuni\u00f3n estaba compuesta con una mescolanza de nacionalidades; hab\u00eda un brasile\u00f1o, un americano y un venezolano que era yo. La fauna t\u00edpica de las reuniones en Inglaterra se desarrolla en un ambiente tranquilo con un jazz de fondo que apenas se puede o\u00edr, y todos sentados alrededor del cumplea\u00f1ero con una copa de vino tinto hablando sobre la actualidad del mundo. Todo el mundo declar\u00f3 su preocupaci\u00f3n de la nueva variante del <em>coronavirus;<\/em> el nuevo esc\u00e1ndalo sobre el gabinete de <em>Boris Johnson<\/em> y sobre el apetito de Putin de comerse op\u00edparamente a Ucrania.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de la tercera botella de vino, el cumplea\u00f1ero se levanta de su asiento y se para al lado de su biblioteca, muy bien ordena, saca un libro de <em>William Shakespeare<\/em> le da un beso y dice mir\u00e1ndome a los ojos \u00ab\u00a1Este es uno de mis h\u00e9roes!\u00bb. Luego tom\u00f3 una biograf\u00eda de Isaac Newton y mira al americano y le expresa lo mismo: \u00ab\u00a1Este es uno de mis h\u00e9roes!\u00bb. Y, por \u00faltimo, toma un libro de Winston Churchill, mira al brasile\u00f1o y le dice: \u00ab\u00a1Este es uno de mis h\u00e9roes!\u00bb. De inmediato empez\u00f3 el parloteo de los h\u00e9roes de cada uno; el americano dijo con un brillo en los ojos que sus h\u00e9roes eran Benjam\u00edn Franklin, John Adams y Thomas Jefferson. El brasile\u00f1o replic\u00f3 r\u00e1pidamente diciendo que sus h\u00e9roes eran Vital Brazil y Mar\u00eda Quit\u00e9ra de Jes\u00fas: esa gran mujer que se disfraz\u00f3 de var\u00f3n para combatir en la independencia de Brasil. Y yo respond\u00ed para salir r\u00e1pidamente de la \u00f3rbita de la pregunta, que mis h\u00e9roes eran Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Rafael Cadenas.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de mi respuesta, el cumplea\u00f1ero retom\u00f3 el mando de la conversaci\u00f3n y le pregunt\u00f3 al americano que nombrara un h\u00e9roe actual de su pa\u00eds; el americano art\u00edculo enseguida \u00ab\u00a1El doctor Anthony S. Fauci!\u00bb. Repiti\u00f3 la ecuaci\u00f3n con el brasile\u00f1o que inmediatamente respondi\u00f3: \u00ab\u00a1Pel\u00e9!\u00bb, e hizo lo mismo conmigo, donde respond\u00ed obviamente \u00ab\u00a1Rafael Cadenas!\u00bb. Comimos en silencio, cada uno concentrado en su plato escuchando un disco de <strong><em>Frank Sinatra<\/em><\/strong> que hab\u00eda puesto la esposa del cumplea\u00f1ero, y all\u00ed empec\u00e9 a recordar algunos h\u00e9roes que vi cuando viv\u00eda en Venezuela. Lo primero que vino a mi memoria fue la imagen del pelotero como un h\u00e9roe \u2014en aras a la verdad, debo confesar que en mi adolescencia vi al pelotero como un verdadero h\u00e9roe\u2014. Ahora entiendo que el hombre que va a un estadio de b\u00e9isbol para asistir a un juego y ver a sus h\u00e9roes mostrando sus mejores destrezas; se define como fan\u00e1tico \u2014como un d\u00eda yo lo fui\u2014. Hoy pienso que realmente no era un fan\u00e1tico, sino un gran consumidor de cerveza donde la admiraci\u00f3n por el h\u00e9roe aumenta si es un gran mujeriego de raza.<\/p>\n\n\n\n<p>Otro h\u00e9roe que recuerdo es el \u00abBrujo\u00bb; que para algunos de mis amigos de la infancia era su h\u00e9roe de confianza. Gracias a mis perspectivas de vida, y por la formaci\u00f3n que me dio mi madre, desde peque\u00f1o ve\u00eda aquel h\u00e9roe de mis amigos con poca simpat\u00eda. Mis amigos sal\u00edan del consultorio de aquel brujo con una sonrisa diciendo que ya sab\u00edan su futuro y con una peque\u00f1a pulsera roja en sus mu\u00f1ecas con admiraci\u00f3n y no dejaban de hablar de \u00e9l por d\u00edas. Empezaron asistir a sesiones todos los d\u00edas y llegaron a el extremo de que antes de dormir, ten\u00edan que pedirle la bendici\u00f3n al brujo por si acaso alg\u00fan esp\u00edritu maligno le arrebataba la vida mientras dorm\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Por cuestiones circunstanciales, termin\u00e9 un s\u00e1bado a las dos de la tarde con un sol que quemaba en el hip\u00f3dromo con mi amigo Manuel P\u00e9rez apostando el capital que hab\u00eda reunido durante un a\u00f1o para un viaje a la isla de Margarita con mi novia de aquellos d\u00edas; que luego de algunos a\u00f1os pasados nunca supe de \u00e9l \u2014espero que este bien donde quiera que est\u00e9\u2014. El ambiente me sedujo desde el primer paso que di en el hip\u00f3dromo, mi amigo Manuel P\u00e9rez sin pesar, pidi\u00f3 un par de cervezas y apost\u00f3 una cantidad importante a su ejemplar favorito. Para mi amigo Manuel P\u00e9rez, los verdaderos h\u00e9roes del mundo eran los jockeys, un caballo y su entrenador con una gran viveza criolla que era uno de las cualidades que m\u00e1s seduc\u00eda a mi amigo Manuel.<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta termin\u00f3 como ten\u00eda que terminar; con una peque\u00f1a torta y cantando el <em>Happy Birthday<\/em> de una manera moderada. Todos nos despedimos como siempre coloc\u00e1ndonos los zapatos en la puerta de la casa, y mi amigo Richard Hugles me prometi\u00f3 buscar una traducci\u00f3n de mi h\u00e9roe: el poeta Rafael Cadenas. Le di las gracias por el inter\u00e9s y por lo bueno de la cena de su esposa, todos se montaron en sus veh\u00edculos y partieron inmediatamente escapando cobardemente del fr\u00edo, y yo comenc\u00e9 la caminata que me llevar\u00eda de vuelta hacia mi casa pensando en silencio: \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los h\u00e9roes? \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1n los h\u00e9roes de mi amigo Alberto Hernandez?<\/p>\n\n\n\n<p>(He aqu\u00ed la respuesta de&nbsp;Alberto Hern\u00e1ndez)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>NOS VAMOS DE \u201cH\u00c9ROES\u201d<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los \u201ch\u00e9roes\u201d han muerto. Ya no quedan porque siempre fueron mortales. Su culto es una prefabricaci\u00f3n, un acto en el que la mitolog\u00eda jug\u00f3 \u2013juega a\u00fan en algunos esp\u00edritus muertos- papel relevante. Un h\u00e9roe, para quienes levantan estatuas y arguyen acciones incre\u00edbles, se somete al escrutinio de su propia inclinaci\u00f3n a alejarse del ser humano. Cuando alguien inventa al h\u00e9roe lo transforma en un sujeto inmortal y le lleva la contraria a la antigua mitolog\u00eda. Pero si ahora, en estos momentos donde los antih\u00e9roes son repasados como personajes de algunos c\u00f3mics, volvemos a ilustrarnos con \u201ch\u00e9roes\u201d nuevos, retornamos al incesto (esta palabra podr\u00eda ser heroica para algunos h\u00e9roes) seg\u00fan el cual muchos de esos h\u00e9roes son hijos de padres adulterinos o padres de su hijos con sus madres. Es decir, los griegos y su bochinche de dioses y semidioses, f\u00f3rmula que estos tiempos toma vuelo si hablamos de los h\u00e9roes uniformados cuyas madres no sabemos d\u00f3nde se esconden, sobre todo si esos hijos han asimilado la pasi\u00f3n por Ner\u00f3n, Stalin, Hitler u otro v\u00e1stago que dej\u00f3 de tener familia y ahora forma parte de un museo, de un mausoleo donde el silencio es el que reina.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1ntos h\u00e9roes caben en la imaginaci\u00f3n de un escritor, de un artista? Todos. Porque la imaginaci\u00f3n es poderosa, pero de all\u00ed a martillar la imagen de un tipo o tipa y convertirlos en ensue\u00f1os de poder, en manifestaciones m\u00e1gico-religiosas o en pedestres o ecuestres s\u00edmbolos pol\u00edticos, vivos o muertos, hay una distancia que podr\u00eda ser cort\u00edsima, porque la locura del culto a la personalidad ha llegado y al parecer para quedarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi amigo Argenis me pregunta acerca de mis h\u00e9roes. Pues, no se me ocurre ninguno. Claro, admiro a algunos personajes, pero de all\u00ed a convertirlos en mis \u201ch\u00e9roes\u201d, no creo que llegue a tanto. Tampoco tengo revelaciones guerreras, como mucha gente califica a personas que han muerto o han cultivado exitosamente un terreno profesional, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Tuve muchos h\u00e9roes en la infancia. Los de los suplementos o comiquitas. En la escuela nos ense\u00f1aron a ser seguidores incondicionales de los personajes de nuestra Independencia. S\u00ed, seg\u00fan los hechos son h\u00e9roes, pero yo no los pongo en tan baja escala: fueron seres humanos que se entregaron e hicieron posible eventos que lograron dar al traste con enemigos que despu\u00e9s se hicieron nuestros amigos, por aquello de la herencia sangu\u00ednea, por el idioma, por la cultura.<\/p>\n\n\n\n<p>Bol\u00edvar, Sucre, entre otros m\u00e1s, son personajes de la historia. As\u00ed como lo fueron Ner\u00f3n o Julio C\u00e9sar, Napole\u00f3n o Mussolini. Claro, cada quien en su sitio.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSon Ner\u00f3n, Hitler o Mussolini h\u00e9roes de alguien? Pues, s\u00ed. De manera que se descalifica al diccionario. El trastorno llega a l\u00edmites tan delicados que hay gente que adora a quien le quita el pan, la pensi\u00f3n, los hijos\u2026Hoy, cuando el mundo est\u00e1 lleno de dictaduras, hay personas que ven como h\u00e9roes a quienes han mancillado su dignidad. Es decir, el culto a la personalidad deval\u00faa la definici\u00f3n cl\u00e1sica del h\u00e9roe.<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, todo lo que digo aqu\u00ed pertenece a mis contradicciones personales. Lo que aqu\u00ed afirmo no son m\u00e1s que elucubraciones, porque para la mayor\u00eda los h\u00e9roes existen y seguir\u00e1n existiendo. Me quedo con los que yo invento para mis creaciones, que tampoco son h\u00e9roes, son marionetas que manejo a mi gusto. Y a veces ellas me manejan a m\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>De manera, estimado Argenis, que la heroicidad podr\u00eda estar en las manos de una lavandera que se apa\u00f1e la vida con el amor a su oficio. Podr\u00eda estar en la mirada del padre, en la caricia de la novia, en las palabras de los hijos hacia quienes los levantaron. Un h\u00e9roe podr\u00eda ser un recuerdo. Un orgasmo c\u00f3smico.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/argenis-gadea\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*La fotograf\u00eda corresponde a la obra conceptual \u00abMonumento al heladero desconocido\u00bb, del artista pl\u00e1stico venezolano radicado en Nueva York Javier T\u00e9llez; la misma fue escenificada en la plaza Montes de Oca de la ciudad de Valencia en el a\u00f1o 2001.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Argenis Gadea Ayer asist\u00ed al cumplea\u00f1os de mi amigo Richard Hugles; un brit\u00e1nico de pura cepa por sus cuatros costados. La reuni\u00f3n estaba compuesta con una mescolanza de nacionalidades; hab\u00eda un brasile\u00f1o, un americano y un venezolano que era yo. La fauna t\u00edpica de las reuniones en Inglaterra se desarrolla en un ambiente tranquilo con [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3476,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3475"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":16010,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3475\/revisions\/16010"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3476"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3475"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3475"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3475"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}