{"id":3452,"date":"2022-02-16T00:22:43","date_gmt":"2022-02-16T00:22:43","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3452"},"modified":"2023-11-24T18:33:45","modified_gmt":"2023-11-24T18:33:45","slug":"lo-importante-es-que-nos-miramos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/lo-importante-es-que-nos-miramos\/","title":{"rendered":"Lo importante es que nos miramos"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Elizabeth Sch\u00f6n<\/h4>\n<p><em>A Aquiles Nazoa<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Un hombre y una mujer sentados en el banco de una plaza. Es de tarde.)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Hermosos \u00e1rboles.<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, muy hermosos.<\/p>\n<p>(Silencio)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Ma\u00f1ana ser\u00e1 un d\u00eda m\u00e1s.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfEso le preocupa?<\/p>\n<p>HOMBRE.- No, pero \u00bfqu\u00e9 quiere que diga? Estando frente a una mujer como usted, hay que hablar de cualquier cosa, como por ejemplo: ma\u00f1ana ser\u00e1 un d\u00eda m\u00e1s, hermosos \u00e1rboles.<\/p>\n<p>MUJER.- No se preocupe por m\u00ed y ret\u00edrese hacia el extremo del banco.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Con mucho gusto. Debo comprar el peri\u00f3dico. (El hombre se coloca en el extremo del banco. La mujer pone un paquete junto a ella.)<\/p>\n<p>HOMBRE.- La tarde est\u00e1 tan fresca y tan limpia que \u00bfno le asemeja a una gran tela que ninguna mano ha tocado?<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfPoeta?<\/p>\n<p>HOMBRE.- No s\u00e9.<\/p>\n<p>(Calla. La mujer toca el paquete.)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Oiga, \u00bfno le molestan esos cabellos que le caen sobre el ojo izquierdo?<\/p>\n<p>MUJER.- No s\u00e9 lo que ocurre; cada vez que me siento en este banco el viento me despeina.<\/p>\n<p>(La Mujer va a quitarse el cabello del ojo)<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Cogi\u00e9ndole la mano) Perm\u00edtame que se lo arregle.<\/p>\n<p>(La Mujer se pone de pie bruscamente. El Hombre hace lo mismo)<\/p>\n<p>HOMBRE.- No resisto mirarla con el cabello sobre el ojo.<\/p>\n<p>(El Hombre va arreglarle el cabello y la Mujer lanza al Hombre sobre el banco.)<\/p>\n<p>MUJER.- El cabello es m\u00edo y me lo arreglo yo. (La Mujer se arregla el cabello y se sienta a\u00fan disgustada.)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Entonces, y no lo dudo un segundo m\u00e1s, usted es una experta peluquera que se arregla sin necesidad de espejos.<\/p>\n<p>MUJER.- (Asombrada) \u00bfCree usted que soy una experta peluquera?<\/p>\n<p>HOMBRE.-Y tambi\u00e9n una dama a la que el viento despeina a menudo.<\/p>\n<p>MUJER.- Pues no soy ni lo uno ni lo otro.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Esto s\u00ed es una sorpresa agradable! Luego usted es\u2026<\/p>\n<p>MUJER.- Sencillamente una costurera y con toda su instrumentaci\u00f3n propia.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Usted, \u00a1una costurera! \u00a1Qu\u00e9 casualidad! Yo trabajo, soy sastre.<\/p>\n<p>MUJER.- (Asombrada y content\u00edsima) \u00a1Sastre!<\/p>\n<p>(Silencio. La Mujer saca unas tijeras del paquete)<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfSiempre las utiliza?<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Bah! \u00bfQui\u00e9n no? Todo el mundo las usa.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Pero s\u00f3lo nosotros los hombres, y como yo, sabemos manejarlas.<\/p>\n<p>MUJER.- (Riendo) S\u00f3lo de vez en cuando.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Siempre.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfSiempre? Soy costurera y s\u00e9 muy bien que cuando los filos de las tijeras se deterioran no sirven m\u00e1s o\u2026 (Medita) \u00bfEs que olvid\u00f3 usted lo que soy?<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfOlvidarlo?<\/p>\n<p>MUJER.- Habla con tal despreocupaci\u00f3n.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Porque jam\u00e1s sospech\u00e9 que a esta hora, en este banco, junto a estos \u00e1rboles, encontrar\u00eda a una compa\u00f1era.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfEs viudo?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Compr\u00e9ndame, desde ni\u00f1o, mejor dicho, desde el momento en que nac\u00ed he so\u00f1ado\u2026<\/p>\n<p>MUJER.- (Interrumpi\u00e9ndolo) \u00bfCon este momento?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Si usted lo cree.<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, lo creo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Pero cuando la comunicaci\u00f3n existe \u00bfno es as\u00ed?<\/p>\n<p>MUJER.- Y no importa la edad.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Ni la tez.<\/p>\n<p>MUJER.- Ni la voz.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Ni el cuerpo.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Oh! (Ruborizada y exaltada) \u00bfGuardo las tijeras?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Lo importante es que nos miramos.<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed.<\/p>\n<p>HOMBRE.- No todos los d\u00edas sabemos mirar.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfEso le asombra? El amor es lo \u00fanico que nos queda.<\/p>\n<p>HOMBRE.- No s\u00e9. Todos mis hermanos murieron.<\/p>\n<p>MUJER.- Cr\u00e9ame, despu\u00e9s de esta conversaci\u00f3n tan \u00edntima, no pienso abandonarlo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Y para colmo, mis primos tambi\u00e9n desaparecieron.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Pobrecito! Cuando lo vi desde la esquina nunca sospech\u00e9 que no tuviera ni siquiera un cu\u00f1ado, pero \u00a1\u00e1nimo! No est\u00e1 tan solo como se imagina, aqu\u00ed, a su lado, mirando su frente, descubriendo sus ojos, observando sus sienes que, t\u00f3quelas usted mismo, palpitan igual al pecho de los ratoncitos cuando corren mucho, estoy yo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfUsted?<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, yo, \u00bfno lo sabe?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Por supuesto que s\u00ed. (Medita) \u00a1Ya recuerdo! No hab\u00eda comprendido bien, usted dijo que era (Medita) \u00a1Una costurera!<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Qu\u00e9 gracioso! \u00bfUna costurera? (Le muestra las manos) \u00bfLe recuerdan mis dedos a los de una costurera?<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Vi\u00e9ndoselos) Tiene raz\u00f3n, son demasiado tiernos para creer que alguna vez han sostenido agujas.<\/p>\n<p>MUJER.- Porque soy\u2026 (Reflexiona)<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Escritora!<\/p>\n<p>MUJER.- Escritora.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfDe cuentos?<\/p>\n<p>MUJER.- No; de noticias.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfEscribe sobre las muertes que ocurren a diario?<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Oh, no! No lo resistir\u00eda. Jam\u00e1s he visto morir a nadie, adem\u00e1s las urnas me repugnan, todas huelen a caucho.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Luego es escritora de\u2026 (Medita) \u00bfNovelas?<\/p>\n<p>MUJER.- No tanto, no tanto.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfQuiere decir que muy pronto voy a adivinar lo que escribe?<\/p>\n<p>MUJER.- As\u00ed creo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfEscribe sobre las historias del mundo?<\/p>\n<p>MUJER.- Pero \u00bfqu\u00e9 le ocurre a usted? Simplemente soy coleccionista.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Coleccionista!<\/p>\n<p>MUJER.- Exactamente.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Qu\u00e9 magn\u00edfica noticia! Por primera vez me encuentro con alguien que tiene mi misma profesi\u00f3n. Yo tambi\u00e9n soy coleccionista y muy conocido, pero d\u00edgame: \u00bfle saca provecho a su negocio?<\/p>\n<p>MUJER.- Much\u00edsimo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Lo mismo yo y, \u00bfcolecciona mucho?<\/p>\n<p>MUJER.- Cada vez que me acuesto sue\u00f1o con un acuario lleno de peces.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Estupendo! \u00bfY sue\u00f1a con todas las especies?<\/p>\n<p>MUJER.- Comprenda, eso es muy dif\u00edcil.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Tiene raz\u00f3n, no hay mucha comida, en el fondo de los oc\u00e9anos, para tanta variedad de peces.<\/p>\n<p>MUJER.- Por eso es tan complicado\u2026<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Interrumpi\u00e9ndola) \u00bfEntendernos?<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfSe fija? El sol cae, la sombra se levanta, \u00a1oh, viento vuelve a despeinarme!<\/p>\n<p>(El Hombre va a arreglarle el cabello)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Esta vez s\u00ed se lo arreglo yo)<\/p>\n<p>MUJER.- (Poni\u00e9ndose de pie) \u00a1Ay!<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Poni\u00e9ndose de pie) \u00bfQu\u00e9 le ocurre?<\/p>\n<p>MUJER.- No s\u00e9, algo me hinc\u00f3 aqu\u00ed junto a la rodilla.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfLa morder\u00eda un pez?<\/p>\n<p>MUJER.- Qu\u00e9 poco rom\u00e1ntico es usted pensando en un pez y menos a esta hora tan triste. S\u00ed, \u00a1mire! Me pic\u00f3 una hormiga y \u00a1c\u00f3mo caminan por la hierba! \u00a1Ah, nunca pens\u00e9 que encontrar\u00eda tantas y tan negras!<\/p>\n<p>HOMBRE.- Como le asombran tanto esas peque\u00f1as hormigas, d\u00edgame: \u00bfAcaso es usted de\u2026 (Reflexiona) \u00bfDe Londres?<\/p>\n<p>MUJER.- Pero\u2026 (Reflexiona) \u00bfC\u00f3mo pudo adivinarlo?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Su cultura revela claramente que usted es de Londres y que adem\u00e1s es una zo\u00f3loga muy importante.<\/p>\n<p>MUJER.- Tiene raz\u00f3n, mi especialidad consiste en observar esos peque\u00f1os insectos que siempre llevan, entre sus mand\u00edbulas, una miga de pan.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Bravo!<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Porque si usted vino a esta ciudad a estudiarlas no tengo que espantarlas y menos matarlas.<\/p>\n<p>MUJER.- F\u00edjese, tienen la cueva all\u00e1 mismo, junto a aquel banco. Sent\u00e9monos a observarlas. Debo mirar sus movimientos.<\/p>\n<p>(Ambos se sientan en el banco)<\/p>\n<p>HOMBRE.- No logro descubrir la cueva. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1?<\/p>\n<p>MUJER.- Debajo de aquel banco.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfCu\u00e1l?<\/p>\n<p>MUJER.- Ese que est\u00e1 all\u00ed mismo.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfY que lo envuelve la sombra?<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, ese mismo, donde a menudo y despu\u00e9s de largas jornadas, me peinas. \u00bfNo lo recuerdas?<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Ah, s\u00ed, ahora lo recuerdo! Aquel donde acostumbras a mirar las puestas del sol, pero lo extra\u00f1o es que te hayas recogido el cabello, siempre lo llevas suelto.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfY qu\u00e9 quer\u00edas que hiciera? Viniste a buscarme en este coche que los caballos tiran velozmente; por lo tanto, ten\u00eda que recogerme los bucles para no despeinarme.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfTe miraron tus padres cuando subiste al coche?<\/p>\n<p>(La Mujer hace como si resbalara sobre el banco y se fuera a caer. El Hombre la sujeta por el brazo)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Si sigues sentada en el borde del asiento, te caer\u00e1s.<\/p>\n<p>MUJER.- Es que el asiento como es de terciopelo hace que me resbale; adem\u00e1s, f\u00edjate, este coche est\u00e1 saltando mucho.<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Mirando en contorno) \u00bfTe gusta?<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, me gusta bastante, pero prefiero m\u00e1s el banco aquel donde un d\u00eda, y tal vez porque me gustaste desde ese momento, te confes\u00e9, y sin ninguna verg\u00fcenza, que era\u2026 (T\u00edmidamente) costurera.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Y escritora.<\/p>\n<p>MUJER.- Y coleccionista.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Y zo\u00f3loga.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Ay, se me desbaratan los bucles! Estos caballos corren demasiado.<\/p>\n<p>HOMBRE.- D\u00e9jame arreglarte. Me disgusta verte as\u00ed, con el cabello sobre los ojos y\u2026<\/p>\n<p>(Le va a arreglar el cabello y la Mujer se lo impide)<\/p>\n<p>MUJER.- Si nunca me has rozado las puntas de las u\u00f1as, menos me arreglar\u00e1s los cabellos.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Pero cuando est\u00e1s en casa, y concluyes tus tareas dom\u00e9sticas, te peino, y es m\u00e1s, te encanta que juegue con tus bucles.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Bah! Eso era antes, cuando estaba joven y no nos hab\u00edamos casado y no nos hab\u00edamos visto en el banco aquel donde\u2026<\/p>\n<p>HOMBRE.- Donde te dije, y con temor a disgustarte, que era sastre y coleccionista, y\u2026 \u00bfLo recuerdas? Donde te confes\u00e9 cu\u00e1nto te amaba y cu\u00e1nto te a\u00f1oraba cada vez que no pod\u00eda hallarte aqu\u00ed, all\u00e1, junto a los \u00e1rboles, y a los ni\u00f1os y hombres que pasan, sin ti que eres\u2026<\/p>\n<p>MUJER.- (Interrumpi\u00e9ndolo) \u00a1Por Dios, detente, que voy a creer realmente en nuestro amor!<\/p>\n<p>HOMBRE.- Cochero, tenga m\u00e1s cuidado. Estamos saltando demasiado, pero\u2026 (A la Mujer) \u00bfPodr\u00edas decirme d\u00f3nde nos conocimos?<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfTan pronto lo has olvidado?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Con el ruido de los cascos no puedo recordar.<\/p>\n<p>MUJER.- Pues yo s\u00ed recuerdo. Cada vez que miro unas tijeras, un pez, un libro o unas hormigas, siento que ellos s\u00ed lo saben. \u00a1Por Dios, haz algo! No resisto tantos saltos.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Cochero, oiga, maneje con m\u00e1s cuidado. Estamos saltando demasiado.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Por Dios, haz algo! El viento entra con mucha fuerza. \u00a1Ah, se llev\u00f3 volando mi sombrero!<\/p>\n<p>HOMBRE.- Cochero, \u00a1det\u00e9ngase! El sombrero de la dama se fue volando.<\/p>\n<p>MUJER.- No te oye. Los caballos no dejan o\u00edr.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Cochero!<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Cochero, det\u00e9ngase! \u00a1Ay, perder\u00e9 mi sombrero!<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Cochero! \u00bfQu\u00e9 ocurre? \u00bfPor qu\u00e9 los caballos corren m\u00e1s?<\/p>\n<p>MUJER.- No pueden detenerse.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Se han desbocado!<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Ay, si se desbocan, no se detendr\u00e1n nunca!<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00a1Cochero, tiene que frenar los caballos! \u00a1Fr\u00e9nelos! \u00a1Fr\u00e9nelos ya, inmediatamente, antes de que lleguen junto a aquel muro!<\/p>\n<p>MUJER.- \u00a1Mira! Nos acercamos al muro.<\/p>\n<p>HOMBRE.- (Gritando) \u00a1He dicho que los frene! \u00a1Que nos estrellamos!<\/p>\n<p>(El Hombre y la Mujer quedan inm\u00f3viles)<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfAcaso porque el sol se ocult\u00f3 tras los \u00e1rboles, no va a hacer nada para aliviarme el dolor de la picadura?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Todos los esfuerzos son in\u00fatiles cuando algo se interpone como se han interpuesto esas hormigas en nuestra comunicaci\u00f3n.<\/p>\n<p>MUJER.- \u00bfQuiere decir que se marcha?<\/p>\n<p>HOMBRE.- Es hora de comprar el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>MUJER.- Y yo\u2026 tengo que entrar en la f\u00e1brica de jab\u00f3n.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfTrabaja en la f\u00e1brica de jab\u00f3n?<\/p>\n<p>MUJER.- S\u00ed, all\u00ed mismo, donde antiguamente alquilaban los coches de caballos.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Bien, dese prisa, antes de que cierren la entrada de la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>MUJER.- Y le deseo que pueda comprar el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Ma\u00f1ana, \u00bfla espero aqu\u00ed?<\/p>\n<p>MUJER.- Si logro entrar a la f\u00e1brica y no me encuentro, de repente, con los mismos caballos.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Olvide los caballos. Yo busco ahora el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>MUJER.- Pero si yo los encuentro, \u00bfqu\u00e9 hago?<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfQuiere decir que a\u00fan alquilan caballos en la f\u00e1brica?<\/p>\n<p>MUJER.- Lo que hay son jabones y as\u00ed de grandes, pero nadie y menos nosotros podemos olvidar esos coches, esos caballos que\u2026 (Suspira)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Perdone, pero tiene un rostro tan hermoso que\u2026 \u00a1le regalar\u00e9 un coche ma\u00f1ana mismo!<\/p>\n<p>MUJER.- Ya es muy tarde. El sol se ha ocultado totalmente. Adem\u00e1s, ma\u00f1ana parto de viaje.<\/p>\n<p>HOMBRE.- \u00bfLo mismo que yo?<\/p>\n<p>MUJER.- Lo mismo que usted llegu\u00e9 a esta plaza.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Y nos sentamos y nos miramos y nos comprendimos.<\/p>\n<p>MUJER.- Con el resultado de que, igual a todos los d\u00edas, tengo que entrar en la f\u00e1brica y contar las panelas una a una.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Entonces, hasta ma\u00f1ana y, como siempre, perm\u00edtame estrecharle la mano y mirarla largamente.<\/p>\n<p>MUJER.- Hasta ma\u00f1ana, si regreso.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Tiene que regresar.<\/p>\n<p>MUJER.- Si termino de contar las panelas.<\/p>\n<p>HOMBRE.- Y yo logro comprar el peri\u00f3dico.<\/p>\n<p>(La Mujer se aleja)<\/p>\n<p>HOMBRE.- Oiga, no se marche as\u00ed, rec\u00f3jase el cabello.<\/p>\n<p>MUJER.- Sab\u00eda que eso me dir\u00edas antes de que entrara en la f\u00e1brica.<\/p>\n<p>(Se marcha)<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/elizabeth-schon\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n<h6>*Tomado de: <a href=\"https:\/\/esteatral.wordpress.com\/\"><strong>Esteatral: Dramaturgia Venezolana<\/strong><\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Elizabeth Sch\u00f6n A Aquiles Nazoa &nbsp; (Un hombre y una mujer sentados en el banco de una plaza. Es de tarde.) HOMBRE.- Hermosos \u00e1rboles. MUJER.- S\u00ed, muy hermosos. (Silencio) HOMBRE.- Ma\u00f1ana ser\u00e1 un d\u00eda m\u00e1s. MUJER.- \u00bfEso le preocupa? HOMBRE.- No, pero \u00bfqu\u00e9 quiere que diga? Estando frente a una mujer como usted, hay que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3453,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[17],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3452"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5623,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3452\/revisions\/5623"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3453"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3452"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3452"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3452"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}