{"id":3036,"date":"2022-01-20T21:20:48","date_gmt":"2022-01-20T21:20:48","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=3036"},"modified":"2023-12-08T22:03:56","modified_gmt":"2023-12-08T22:03:56","slug":"mundo-perdido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/mundo-perdido\/","title":{"rendered":"Mundo perdido"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por Rubi Guerra<\/h4>\n<p>El presente texto fue preparado para ser le\u00eddo en voz alta en la presentaci\u00f3n del libro \u00abMundo perdido\u00bb, del escritor venezolano, residente actualmente en Espa\u00f1a, Alejandro Padr\u00f3n. Esto sucedi\u00f3 hace ya algunos a\u00f1os en la Casa Ramos Sucre, de mi ciudad, Cuman\u00e1. He querido rescatarlo ahora entre otras cosas porque Alejandro Padr\u00f3n acaba de publicar en Madrid una nueva novela, Par\u00eds siempre val\u00eda la pena. Valga este texto tambi\u00e9n como una invitaci\u00f3n a leerla.<\/p>\n<p><em>El prodigioso \u00abMundo perdido\u00bb de Alejandro Padr\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>En apenas 82 p\u00e1ginas, el escritor venezolano Alejandro Padr\u00f3n recoge los 45 textos que forman su libro Mundo perdido, editado por Castalia y La Ballena Blanca. Esa simple estad\u00edstica nos permite un primer acercamiento: todos sus textos son breves y algunos muy breves. Creo que el m\u00e1s corto es \u00abFrustraci\u00f3n\u201d, de apenas tres l\u00edneas, y el m\u00e1s extenso \u201cEl tigre palenque\u00bb, de cuatro p\u00e1ginas. Esto, que en s\u00ed mismo es apenas un dato objetivo sin mayor relevancia, tiene sin embargo significado cuando lo pensamos en t\u00e9rminos de estructura narrativa, tensi\u00f3n, y sobre todo, en t\u00e9rminos de la construcci\u00f3n de un mundo, de un universo dir\u00eda, y de la forma en que este se nos comunica a los lectores.<\/p>\n<p>Libro de cuentos, novela fragmentaria o apuntes autobiogr\u00e1ficos, de la forma en que lo consideremos, es mucho lo que se dice y, hay que entenderlo as\u00ed en este caso, mucho lo que se calla.<\/p>\n<p>La escritura fragmentaria de Mundo perdido no quiere decirlo todo, lo que ser\u00eda, por supuesto, in\u00fatil e imposible a la vez, pero s\u00ed sugerirlo casi todo. Y en la ficci\u00f3n literaria, el poder de la sugerencia, de la evocaci\u00f3n, de la v\u00eda indirecta, es mucho m\u00e1s eficiente que pretender contarlo todo porque el lector se ve en la obligaci\u00f3n de llenar los espacios que no est\u00e1n, se ve compelido, por la misma ausencia de detalles, a imaginar por su cuenta y completar las historias. El fragmento no es una carencia, sino una l\u00ednea de fuga hacia contenidos m\u00e1s amplios.<\/p>\n<p>Si, adem\u00e1s, estas historias est\u00e1n conectadas, pero no todas las conexiones son evidentes, entonces el lector debe postular un mundo para poder entrar en \u00e9l. Lo sugerido es algo entrevisto, que est\u00e1 y no est\u00e1, que pertenece m\u00e1s al mundo de la sensaci\u00f3n que al de la percepci\u00f3n objetiva y requiere que el lector descubra que en s\u00ed mismo ya tiene un mundo completo, formado de emociones, sentimientos, memorias y deseos que el texto, esas pocas p\u00e1ginas, fecunda y activa.<\/p>\n<p>Dicho tal vez menos pedantemente, de la colaboraci\u00f3n entre el texto y el lector nace el mundo sugerido, m\u00e1s rico y variado que lo que el texto \u00abdice\u00bb.<\/p>\n<p><em>Memoria y ficci\u00f3n<\/em><\/p>\n<p>Volvamos a un asunto ya mencionado antes, aunque estrictamente no sea algo demasiado importante. Se trata de saber, o decidir, si Mundo perdido es un libro de cuentos, una novela o un libro de memorias. No importa demasiado porque no tiene nada que ver con la calidad del libro, pero es algo que me intriga y no puedo dejar de hacerme preguntas. Una primera constataci\u00f3n: en la solapa se le identifica como libro de cuentos. Eso deber\u00eda despejar las dudas. Si all\u00ed lo dice, debe ser verdad. Y me doy cuenta de que todos los textos funcionan aut\u00f3nomamente, es decir, que cada uno tiene un comienzo, un medio y un final, y son coherentes consigo mismos, lo que se ajusta bastante bien a las caracter\u00edsticas del cuento; pero por otro lado, hay tambi\u00e9n una evidente relaci\u00f3n entre los distintos cuentos (si es que son cuentos), unos personajes se repiten, el ambiente oscila entre tres o cuatro lugares, la \u00e9poca tambi\u00e9n parece ser m\u00e1s o menos la misma, hay tambi\u00e9n un sentido de progresi\u00f3n dram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Es decir, que conocemos a unos pocos personajes, unos abuelos, unos padres, hermanos y hermanas, primos, vecinos, que se mueven en y alrededor de una memoria personal en el que lo que se nos cuenta es fundamentalmente \u201creal\u201d.<\/p>\n<p>La segunda solapa viene otra vez en mi auxilio. Leemos all\u00ed: \u00abSon textos cortos del universo rural de la infancia y la temprana adolescencia del escritor que evocan una cierta memoria atada a la hacienda de sus abuelos paternos: \u00abLa Victoria\u201d, lugar donde suceden los hechos.\u201d Bueno, no quiero poder en aprietos a Alejandro, pero la afirmaci\u00f3n anterior contradice lo dicho en la primera solapa, donde se afirma que Mundo perdido es un libro de cuentos, es decir, por definici\u00f3n, un conjunto de relatos ficticios.<\/p>\n<p>Es v\u00e1lido preguntarse si el padre del escritor sufri\u00f3 tantos accidentes como se mencionan en el libro, si el escritor tuvo un perro de nombre Tarz\u00e1n que fue atropellado por un carro, si su abuelo compr\u00f3 un ceb\u00fa al que puso por nombre Mu\u00f1eco, si en una noche de espanto su hermana se enfrent\u00f3 al tigre palenque. Si estas y otras preguntas del mismo tipo se respondieran afirmativamente, tendr\u00edamos que concluir que s\u00ed, en Mundo perdido se relatan las vivencias reales de un escritor nacido en El Rinc\u00f3n del estado Monagas, y que tiene por nombre Alejandro Padr\u00f3n. Pero creo que no ser\u00eda una respuesta del todo satisfactoria para el mismo autor.<\/p>\n<p>Como militante de la ficci\u00f3n literaria, Alejandro Padr\u00f3n sabe que esta proporciona un orden y un sentido del cual el mundo, generalmente, carece. Dicho de otra manera, el mundo, \u201cla realidad\u201d, si lo preferimos, no sabe nada de proporciones art\u00edsticas, esquemas narrativos ni sentidos trascendentes. El mundo solamente sucede. Es el artista el encargado de darle sentido a eso que sucede. Incluso la memoria personal, aquello que m\u00e1s atesoramos de nuestra identidad, no es m\u00e1s que materia prima que debe ser moldeada, en cierta manera \u201ctransformada\u00bb, \u00abmodificada\u00bb, \u00abfalseada\u201d, convertida en ficci\u00f3n para que diga su verdad esencial. Por eso estoy seguro de que no podemos considerar Mundo perdido s\u00f3lo como \u00abevocaci\u00f3n\u00bb o \u00abmemoria\u201d; es eso y tambi\u00e9n es ficci\u00f3n, con lo que su estatus se vuelve problem\u00e1tico, aunque s\u00f3lo sea para los profesores de literatura y otras personas a las que interesan los problemas de teor\u00eda literaria.<\/p>\n<p><em>Un libro fascinante<\/em><\/p>\n<p>La verdad es que sea un libro de cuentos te\u00f1idos con el aroma de la infancia y la primera adolescencia del autor, o unas memorias transformadas por la ficci\u00f3n literaria, estamos ante un libro fascinante. \u00bfPor qu\u00e9?<\/p>\n<p>En primer lugar, por su escritura, que es di\u00e1fana y elegante la mayor parte de las veces, descarnada y brutal en ocasiones, pero siempre capaz de provocar sensaciones l\u00edricas cuando hace falta.<\/p>\n<p>En segundo lugar, por su capacidad de crear un escenario complejo y universal en pocas p\u00e1ginas. Parad\u00f3jicamente, ese universo complejo se desarrolla en y alrededor de una hacienda no muy grande, con unos pocos personajes que viven unas aventuras por completo cotidianas. No hace falta la epopeya para narrar la aventura humana: basta con las emociones b\u00e1sicas, el dolor, la solidaridad, el deseo, el miedo y la rabia, la a\u00f1oranza y la p\u00e9rdida, que est\u00e1n retratadas magistralmente en estas p\u00e1ginas.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, y con esto termino, creo que Mundo perdido es un libro fascinante porque nos lleva a revivir las maravillas y terrores de la infancia y los descubrimientos felices y amargos de la adolescencia. No importa si crecimos en condiciones diferentes, si nuestra familia estaba constituida de una manera distinta a la del narrador, qu\u00e9 importa si nunca bajamos en barca por un r\u00edo, o nunca nos contaron cuentos de aparecidos, o no vivimos en una hacienda del estado Monagas o nunca deseamos a una muchacha que nos ignor\u00f3 para toda la vida. Cambiemos unas pocas circunstancias y encontraremos en las p\u00e1ginas de Mundo perdido nuestra propia vida, llena de prodigios y espantos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Rubi Guerra El presente texto fue preparado para ser le\u00eddo en voz alta en la presentaci\u00f3n del libro \u00abMundo perdido\u00bb, del escritor venezolano, residente actualmente en Espa\u00f1a, Alejandro Padr\u00f3n. Esto sucedi\u00f3 hace ya algunos a\u00f1os en la Casa Ramos Sucre, de mi ciudad, Cuman\u00e1. He querido rescatarlo ahora entre otras cosas porque Alejandro Padr\u00f3n [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":9852,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[24],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3036"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3036"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3036\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4541,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3036\/revisions\/4541"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9852"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3036"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3036"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3036"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}