{"id":2854,"date":"2021-12-25T19:43:37","date_gmt":"2021-12-25T19:43:37","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2854"},"modified":"2023-11-24T18:35:21","modified_gmt":"2023-11-24T18:35:21","slug":"dos-notas-sobre-francisco-suniaga","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-notas-sobre-francisco-suniaga\/","title":{"rendered":"Dos notas sobre Francisco Suniaga"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Golcar Rojas<\/h4>\n<p><strong>Margarita infanta, un boleto para viajar en el tiempo<\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Hay en la vida de uno como lector algunos libros que parecen buscarlo para ser le\u00eddos. Obras que se posan all\u00ed, en nuestro camino como diciedo \u00abaqu\u00ed estoy, esperando por tus ojos para sentirme vivo y hacerte sentir vivo\u00bb. Libros que bien pudieron haber sido escritos por uno mismo porque lo que cuentan es tu historia. En sus p\u00e1ginas est\u00e1 tu vida, o parte de tu vida.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Algo as\u00ed me sucedi\u00f3 hace poco cuando fui a la librer\u00eda Nacho buscando los \u00abSiete pecados capitales del venezolano\u00bb de Juanc\u00e9 G\u00f3mez y \u00abKil\u00f3metro cero\u00bb de Leonardo Padr\u00f3n.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Mientras curucuteaba en las estanter\u00edas esperando que la dependienta me localizara los libros requeridos en el sistema, un peque\u00f1o libro, con la vieja fotograf\u00eda de dos ni\u00f1os con caras tristes y de desconcierto, pareci\u00f3 hacerme se\u00f1as. Era una imagen de dos infantes t\u00edmidamente tomados de la mano y vestidos como provincianos ni\u00f1os un d\u00eda de domingo para ir a misa. Tom\u00e9 entre mis manos el ejemplar y le\u00ed la portada: Margarita Infanta. Francisco Suniaga. Literatura Mondadori.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Una obra de formato peque\u00f1o. La pasta mate y dura (ya casi no se consiguen libros con ese tipo de pasta). En el env\u00e9s daba una resumida descripci\u00f3n sobre el tema tratado y pon\u00eda, como una profec\u00eda de lo que conseguir\u00eda en las p\u00e1ginas interiores, el precio: 55,00 bol\u00edvares. Hac\u00eda mucho no ve\u00eda un libro que costara menos de 100 bol\u00edvares y menos a\u00fan con la calidad del que ten\u00eda en mis manos.<\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Tom\u00e9 el libro y, lentamente, lo acerqu\u00e9 a mi nariz. Inspir\u00e9 profunda y suavemente el olor del papel. El aroma, inmediatamente me hizo viajar en el tiempo, a mis 10 a\u00f1os en La Parroquia, en M\u00e9rida.<\/p>\n<p>El olor me ubic\u00f3 en la librer\u00eda Coquito, frente a la plaza Bol\u00edvar, en el local que mi madre le alquil\u00f3 a Mercedes Pinto para que montara la primera -y por muchos a\u00f1os, \u00fanica- librer\u00eda y papeler\u00eda con la que cont\u00f3 el pueblo. All\u00ed pasaba mis tardes infantiles entre revistas y libros impregnados con ese mismo olor que brotaba de la obra de Suniaga. En ese momento, sent\u00ed que Margarita Infanta se convert\u00eda en una promesa de amena lectura, en un econ\u00f3mico boleto para echar un pase\u00edto por la infancia. 55,00 bol\u00edvares por un pasaje para viajar en el tiempo, \u00a1Eso es un regalo!<\/p>\n<p>Con mi peque\u00f1o tesoro, me fui a casa y, una tarde de largo y caluroso apag\u00f3n el\u00e9ctrico a nivel nacional que nos dej\u00f3 no solo sin electricidad sino tambi\u00e9n sin televisi\u00f3n, sin Twitter y sin Facebook, cog\u00ed Margarita Infanta de Francisco Suniaga, y me lo devor\u00e9.<\/p>\n<p>Cada una de las diecisiete historias narradas por Suniaga sobre su infancia en Margarita, parec\u00eda una cr\u00f3nica que contase parte de mi propia ni\u00f1ez en La Parroquia. Las diferencias geogr\u00e1ficas y topogr\u00e1ficas entre la isla y el peque\u00f1o pueblo enclavado en las monta\u00f1as andinas parecieron diluirse. Los recuerdos de la ni\u00f1ez, de la inocencia, de la infancia no distingue de terrenos. Las emociones son las mismas para un ni\u00f1o que naci\u00f3 a la orilla del oce\u00e1no que para uno que conoci\u00f3 el mar a los 14 a\u00f1os. La memoria termina siendo pura emoci\u00f3n cuando algo nos traslada en el tiempo a los d\u00edas de juegos infantiles.<\/p>\n<p>\u00abCuando pienso en mi ciudad, no evoco a La Asunci\u00f3n sino a mi infancia\u00bb, dice Suniaga con toda raz\u00f3n. En sus l\u00edneas est\u00e1 dibujada la ni\u00f1ez de quien las lee, haya nacido en La Asunci\u00f3n, en Barinas o en M\u00e9rida.<\/p>\n<p>La historia de la tristeza manifiesta en los acuosos ojos de su hermano en la portada del libro, me record\u00f3 mi propia historia cuando t\u00edo Expedito emocionado me regal\u00f3 unos zapatos de cuero marr\u00f3n que ten\u00edan una lengua espantosa y con los que se supon\u00eda deb\u00eda ir a una fiesta. \u00a1Qu\u00e9 decepci\u00f3n cuando abr\u00ed la caja y encontr\u00e9 ese adefecio! \u00a1Qu\u00e9 ganas de llorar! Los zapatos, en mi mente infantil, parec\u00edan gritar \u00ab\u00a1campesino, montuno!\u00bb.<\/p>\n<p>A partir de esa historia llamada \u00abRetrato\u00bb, en cada l\u00ednea de \u00abMargarita Infanta\u00bb encontr\u00e9 rastros de \u00abLa Parroquia Infanta\u00bb, mi pueblo meride\u00f1o.<\/p>\n<p>El maestro Fiel fue Do\u00f1a Clori, mi maestra de primer grado, el Tirano Aguirre se convirti\u00f3 en el temido hombre sin cabeza o el jinete de medianoche que arrastraba cadenas en su galope aterrorizando inocentes que no se atrev\u00edan ni a asomar la nariz a la calle en las solitarias noches pueblerinas. El cine de Felix Silva fue la pared de la iglesia en la que proyectaban pel\u00edculas religiosas, o el Cinelandia de la calle Lora donde trabajaba mi prima Aurora en la taquilla o el Glorias Patrias a donde fui por primera vez solo a ver La Pantera Rosa.<\/p>\n<p>El amigo \u00abcineasta\u00bb Leon\u00e9t bien podr\u00eda ser t\u00edo Chuy, Alberto Collazo o el se\u00f1or Zambrano que nos asombraban con sus exageradas historias de aventuras en selvas rodeados de peligros que solo ellos podr\u00edan salvar. Y el miedo a que un vampiro le atacara la yugular que oblig\u00f3 a Suniaga a dormir con una cobija enrollada al cuello, fue mi propio temor luego de ver la pel\u00edcula y que me hac\u00eda aferrar mis peque\u00f1as manos alrededor del cuello hasta dormirme, para evitar la mordida. Y el cruel y sangriento asesinato de \u00abChamero\u00bb en su bodega para robarlo se me apareci\u00f3 al leer la historia de Br\u00edgido, sorprendido tambi\u00e9n por un ladr\u00f3n en su tiendita de La Asunci\u00f3n, en unos tiempos cuando esas cosas no suced\u00edan en los peque\u00f1os pueblos del interior del pa\u00eds.<\/p>\n<p>Al cerrar Margarita Infanta con el coraz\u00f3n hecho melcocha y las pupilas inundadas de ni\u00f1ez, no tuve m\u00e1s remedio que cerrar los ojos y volver a aspirar el olor a tinta y papel que me lleva irremediablemente a mi infancia y desde mis m\u00e1s tiernas y atesoradas querencias, darle las gracias a Francisco Suniaga por tan divertido y conmovedor viaje en el tiempo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>A la otra isla llegu\u00e9 tarde<\/strong><\/p>\n<p>A \u00abLa otra isla\u00bb de Francisco Suniaga, llegu\u00e9 tarde. Acabo de leerla en su und\u00e9cima edici\u00f3n por Oscar Todtmann Editores de 2014. Su primera edici\u00f3n fue en 2005.<\/p>\n<p>Llegu\u00e9 tarde pero no quiero dejar de decir que es una gran novela. M\u00e1s all\u00e1 de la historia policial caracter\u00edstica de una novela negra, es grande por la manera de mostrarnos a Margarita, esa isla que como se descubre en el libro es mucho m\u00e1s que playas paradis\u00edacas y una avenida 4 de Mayo para comprar. Tras esa isla tur\u00edstica que todos visitamos, hay una vida que retrata Suniaga con maestr\u00eda y elocuencia. Una cotidianidad signada por la violencia y por submundos como el de las peleas de gallos.<\/p>\n<p>La estructura de la novela me llam\u00f3 la atenci\u00f3n porque es menos convencional de lo esperado para el g\u00e9nero. Arranca la historia con unos personajes y un ambiente que son abandonados en el segundo cap\u00edtulo para dar paso a los verdaderos personajes protag\u00f3nicos de la historia: Un abogado en decadencia econ\u00f3mica, una madre alemana que llega a la isla para indagar la verdad sobre la muerte de su hijo Wolfgang supuestamente ahogado en una borrachera en Playa El Agua, un joven alem\u00e1n que llegar\u00eda a Margarita a establecerse con su pareja, Renata, para regentar un kiosco en la playa. Richard, un negro ayudante de la pareja y amante de Renata y una serie de personajes m\u00e1s que se desenvuelven en torno a estos.<\/p>\n<p>El primer cap\u00edtulo, le permite al autor presentarnos el ambiente en el que tendr\u00e1n vida personajes y hechos. Nos muestra a Margarita, pero no a la del turista. Nos ense\u00f1a esa otra isla donde cobran vida pasiones y obsesiones. Donde todos mandan y nadie obedece y en donde inexplicablemente algunas empresas, en medio del caos, llegan a feliz t\u00e9rmino. Esa isla de Margarita que es un elemento tan protag\u00f3nico en la novela como los personajes.<\/p>\n<p>La voz del narrador va tomando ciertos matices diferentes a medida que la historia avanza. Arranca Suniaga con un narrador en tercera persona que pareciera ir descubriendo junto con el lector tanto la isla como los hechos y los personajes. Luego, en un punto casi intermedio de la historia, durante el cap\u00edtulo XVIII, el narrador cambia abruptamente a la primera persona, cuando Richard, el ayudante de la pareja alemana, desarrolla un mon\u00f3logo en el que cuenta como llega a hacerse amante de Renata. Es un mon\u00f3logo escrito en clave de conversa entre panas. Como quien cuenta sus travesuras amorosas a un grupo de amigos mientras juegan una partida de truco o domin\u00f3. Un texto que entra sin presentaciones ni justificaciones aparentes y sale de igual manera de la historia.<\/p>\n<p>Este mon\u00f3logo que a primera vista luce un poco forzado, da paso a un cambio sutil en la narraci\u00f3n cuando el narrador, aunque se guarda algunos datos, ya no parece descubrir con el lector las situaciones, sino que parece conocer a profundidad detalles tan \u00edntimos de los personajes como las notas que Wolfgang apunta en una libreta cuando empieza a dejarse arrastrar por la pasi\u00f3n que le generan las peleas de gallos.<\/p>\n<p>Y es en este punto cuando Suniaga hace muestra de una gran maestr\u00eda para dibujar personajes y situaciones. Nos pinta con una pluma apasionante y sobrecogedora el mundo de las peleas de gallos con unas descripciones vividas de las peleas, de la violencia embriagadora de esa pr\u00e1ctica que le permite hacer una especie de tratado acerca de lo que es la violencia animal como caracter\u00edstica de una especie, una violencia innata carente de crueldad o premeditaci\u00f3n, una violencia reptil. Y esa otra violencia, la humana, la que hace que nuestras morgues se sobrecarguen los fines de semanas con las v\u00edctimas. Una violencia que parte de un cerebro reptil no domesticado y que puede llegar a hacer que un jugador reviente contra una viga la cabeza se su gallo perdedor. La violencia humana que Wolfgang pareciera haber llegado a dominar civilizadamente, pero que puede estar agazapada bajo la apariencia de civilidad. Al alem\u00e1n tambi\u00e9n le llega su turno con uno de sus gallos y Suniaga deslumbra a describirnos el mundo interior de este hombre arrastrado por una pasi\u00f3n.<\/p>\n<p>Hay pasajes en la novela como cuando Wolgang tiene el primer contacto con los gallos que es realmente magistral. Es una especie de ritual de iniciaci\u00f3n cuando Fucho, el criador de gallos le tiende un ejemplar al alem\u00e1n para que lo sostenga y que marca el punto de no retorno en la pasi\u00f3n gallera que se desata en este hombre que nunca hab\u00eda tenido contacto alguno con gallos de pelea.<\/p>\n<p>La investigaci\u00f3n sobre las circunstancias de la muerte del alem\u00e1n se desarrolla de manera paralela con una investigaci\u00f3n literaria del abogado y un amigo para tratar de descifrar un sue\u00f1o en el que al abogado le dictan un p\u00e1rrafo en ingl\u00e9s y ambos personajes se empe\u00f1an en descubrir de d\u00f3nde proviene. Es una especie de licencia literaria para enmarcar la historia en un contexto de literatura latinoamericana.<\/p>\n<p>Al final, se descubre el origen del texto mientras que la muerte del alem\u00e1n queda entre interrogaciones, pero nos queda cincelada en la mente, esa otra isla que nos seduce y nos asusta. Esa isla que le permiti\u00f3 a Suniaga mostrarnos alma y esencia de sus personajes.<\/p>\n<p>\u00abLa otra isla, la que comparte el sol, la brisa y el mar azules, la isla invisible pero espesa donde todo se posterga, la isla sin tiempo del ma\u00f1ana, ma\u00f1ana, la de todas las miserias, la isla donde anida la tristeza, escondida tras una sonrisa, la que obliga a vivir sin hip\u00f3tesis y a morir de la misma manera\u00bb.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/golcar-rojas-por-golcar-rojas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Tomado del blog del autor: https:\/\/golcarrm.wordpress.com\/<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Golcar Rojas Margarita infanta, un boleto para viajar en el tiempo Hay en la vida de uno como lector algunos libros que parecen buscarlo para ser le\u00eddos. 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