{"id":2745,"date":"2021-12-16T00:11:58","date_gmt":"2021-12-16T04:41:58","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2745"},"modified":"2024-11-29T16:30:48","modified_gmt":"2024-11-29T21:00:48","slug":"mireya-tabuas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/mireya-tabuas\/","title":{"rendered":"Mireya Tabuas"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Por: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alirio-fernandez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n<p><strong>Mireya Tabuas (Caracas, 1964)<\/strong> es escritora, periodista y guionista venezolana, hija de un padre migrante, y desde 2014 tambi\u00e9n es migrante. Adem\u00e1s ha dado clases en el nivel universitario, primero en Venezuela y ahora en Chile, una experiencia important\u00edsima para una mujer a la que le gusta ense\u00f1ar. Fue tallerista en el CELARG y ha dictado a su vez talleres de escritura, para ni\u00f1os, j\u00f3venes y adultos, en su pa\u00eds y en Chile. Ahora es editora en dos medios: uno dedicado a las criptomonedas, donde ella es la \u00fanica experta que no invierte en eso, y otro llamado <em>Guayabo<\/em>, que es un espacio para los migrantes venezolanos, dentro o fuera del pa\u00eds. Su literatura tiene la impronta de lo infantil o juvenil, por lo que cualquier tipo de p\u00fablico puede encontrarse en ella.<\/p>\n<p><strong>En Chacao pas\u00e9 toda mi vida hasta que migr\u00e9, <\/strong>dice Mireya Tabuas al hablar del lugar de donde proviene. Ella considera que Chacao es su territorio porque se apropi\u00f3 de sus costumbres y de su diversidad. Sin ser una mujer muy religiosa recuerda lo mucho que disfrutaba ir a las procesiones, la llegada de los palmeros. Ser una ni\u00f1a de ciudad, con una \u201cmam\u00e1 vieja\u201d que le daba ciertas libertades, le permiti\u00f3 recorrer Chacao, en bicicleta incluso, para andar sus calles y encontrarse con los amigos.<\/p>\n<p>Mireya Tabuas entiende hoy que el gran valor que tiene Chacao est\u00e1 en esa diversidad de convivir con hijos de espa\u00f1oles, italianos, \u00e1rabes, chinos como algo normal, sin mucha noci\u00f3n de la diferencia, aunque conscientes de ella. Gracias a ese universo que fue Chacao prevaleci\u00f3 lo humano en lo diverso que era la gente, lo entendi\u00f3 desde ni\u00f1a y eso la marc\u00f3 para siempre.<\/p>\n<p><strong>Una adolescente perenne <\/strong>es como se concibe Mireya Tabuas, sin ning\u00fan tipo de complejos. Aunque reconoce que la ni\u00f1ez todav\u00eda est\u00e1 muy cerca de la mujer que es ahora, ve en esa condici\u00f3n adolescente la dualidad de querer ser adulto sin dejar de ser ni\u00f1o, a la vez, y as\u00ed se reconoce la autora hoy. Mireya ha tenido que \u201caprender a ser adulta a los trancazos\u201d, pero conserva cosas infantiles que pocos podr\u00edan imaginar. Es verdad que siendo una mujer con responsabilidades, ya madura, tiene deudas con los logros, con cierta estabilidad, que un adulto no deber\u00eda conservar. No obstante, le debe much\u00edsimo a esa condici\u00f3n adolescente, llena de inseguridades, de dudas, de preguntas. Y tambi\u00e9n esto ha marcado de manera importante su literatura, donde lo infantil o la adolescencia suelen ocupar un lugar desde donde se mira cuando cuenta una historia.<\/p>\n<p><strong>Yo era la caperucita, yo era la bella durmiente<\/strong> cuando era ni\u00f1a porque mi pap\u00e1 me le\u00eda cuentos tradicionales y yo los protagonizaba, recuerda Mireya Tabuas. De ese modo naci\u00f3 la lectora en Mireya, gracias a unos padres ya mayores que le\u00edan mucho aunque no pertenec\u00edan al mundo literario o intelectual, simplemente les gustaba leer. El encuentro con la lectura fue temprano para la escritora a trav\u00e9s de literatura infantil y con cuentos totalmente inventados por su madre. Luego llegaron los libros prohibidos con las visitas de su padre los domingos. Y es que Mireya y su madre viv\u00edan solas cuando ella era casi una adolescente y \u00e9l le tra\u00eda libros a su madre que la peque\u00f1a Mireya no pod\u00eda leer. Como era de esperarse la ni\u00f1a se interes\u00f3 por esos libros.<\/p>\n<p>As\u00ed conoci\u00f3 <em>La triste historia de la c\u00e1ndida Er\u00e9ndira y de su abuela desalmada<\/em> de Garc\u00eda M\u00e1rquez, s\u00ed como un libro prohibido. Luego, a trav\u00e9s de una amiga, ley\u00f3 <em>Los Cinco<\/em>, libro de aventuras de Enid Blyton, y esto transform\u00f3 su vida; quer\u00eda reproducir esas historias que le\u00eda en su vida real, ir a la playa buscando contrabandistas en Macuto o ser var\u00f3n como una de las protagonistas de aquellas p\u00e1ginas le\u00eddas. A partir de aqu\u00ed, con diez u once a\u00f1os, quiso escribir, primero con un plagio adolescente a Blyton y, despu\u00e9s, con un diario que todav\u00eda conserva donde reposa la \u00e9poca de la ternura. Sin grandes lecturas, sin precocidades intelectuales, con mucha inocencia y el contagio lector que vino de sus padres, Mireya Tabuas descubri\u00f3 que quer\u00eda contar tambi\u00e9n sus historias, as\u00ed naci\u00f3 la escritora.<\/p>\n<p><strong>Mi primer trabajo fue a los quince a\u00f1os<\/strong> porque mi pap\u00e1 muri\u00f3 cuando yo estaba en el \u00faltimo a\u00f1o de secundaria y nadie m\u00e1s mandaba dinero a casa, cuenta Mireya. Su madre, con sesenta a\u00f1os, tuvo que buscar trabajo y ella ten\u00eda que ayudar. As\u00ed fue como trabaj\u00f3 cuidando y ense\u00f1ando a unos ni\u00f1os chilenos, quienes muchos a\u00f1os despu\u00e9s la ayudar\u00edan a migrar a Chile.<\/p>\n<p>Ya en la universidad, mientras estudiaba Comunicaci\u00f3n Social en la UCV y Teatro por las noches, Mireya fue guionista de una serie televisada con apenas diecinueve a\u00f1os. Aqu\u00ed descubri\u00f3 que le gustaba el trabajo en el mundo audiovisual, pero adem\u00e1s que quer\u00eda trabajar por la infancia. Una vez graduada quiso entrar al periodismo y as\u00ed lleg\u00f3 una de sus m\u00e1s grandes pasiones, vio en el periodismo un veh\u00edculo de libertades que le permite a la gente conocer el mundo y dar mejor rumbo a sus vidas. As\u00ed se hizo periodista en <em>El Nacional<\/em> por diez a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Creo que parte del trabajo del escritor es ser constante, <\/strong>dice Mireya Tabuas aunque acepta no ser tan constante en su oficio como escritora. Para ella se impone un gran debate entre la escritora y la mujer que es, donde esta \u00faltima elige tambi\u00e9n hacer periodismo, docencia y diversos proyectos m\u00e1s que dejan a la escritora un poco minimizada. Mireya es una mujer capaz de asumir muchos retos, pero la escritora le recrimina a la mujer el no dedicarse a escribir mucho m\u00e1s y \u00a0ahora como migrante ve el mundo editorial lejano, como una monta\u00f1a que cree no poder escalar. Quiz\u00e1 no ha hecho suficiente por s\u00ed misma, por la escritora, reconoce Mireya.<\/p>\n<p><strong>Mi literatura est\u00e1 marcada por la presencia del Yo<\/strong> pero no solo del yo de Mireya sino el yo de otros, se\u00f1ala la autora. En su obra es esencial el mundo privado; cree que desde ah\u00ed puede entenderse la vida p\u00fablica. Para escribir, parte del precepto de que siempre se han contado las mismas historias, pero se cuentan desde una mirada particular. El tema de la voz es fundamental para Mireya Tabuas y sabe que lo que escribe est\u00e1 muy vinculado con la infancia y la adolescencia. Su narrativa actual est\u00e1 tambi\u00e9n muy marcada por la nostalgia e incluso donde hay drama o violencia lo que subyace es un tipo de humor.<\/p>\n<p>No niega que lo que escribe est\u00e1 bastante influido por lo que ha le\u00eddo, pero sobre todo debe la fuente a esa diversidad que la conforma como persona, ser hija de migrantes y ser ahora migrante, lo que a la vez le ha concedido un descubrimiento: saber cu\u00e1n venezolana es ahora que est\u00e1 afuera del pa\u00eds. De ah\u00ed surge en Mireya una sensaci\u00f3n de autoexclusi\u00f3n, tambi\u00e9n, lo que la ha alejado del mundo editorial y literario. Todo esto es tambi\u00e9n su literatura.<\/p>\n<p><strong>La literatura hoy est\u00e1 presente, pero m\u00e1s all\u00e1 del formato libro <\/strong>aunque se crea que est\u00e1 ausente, piensa Mireya Tabuas. Para ella la literatura ahora pas\u00f3 a otros escenarios, hay guiones de grandes series audiovisuales que desbordan literatura, muchos di\u00e1logos repletos de buena literatura. Pero adem\u00e1s cree que hay quienes escriben en las redes sociales, un estado o mensaje, y construyen tambi\u00e9n literatura. Lo que pasa, seg\u00fan Mireya Tabuas, es que el libro ha tenido que reinventarse, pero la literatura as\u00ed como est\u00e1 en la palabra est\u00e1 cambiando hacia otras formas de leerla. En cuanto a la literatura venezolana actual piensa que la di\u00e1spora ha tra\u00eddo una movilizaci\u00f3n importante, aunque no todo tiene que gustar y quiz\u00e1 la literatura que perdure no sea lo que est\u00e9 m\u00e1s de moda ahora. Mireya, desde afuera, celebra que haya tantas voces venezolanas resonando en el mundo.<\/p>\n<p><strong>En la mochila<\/strong> Mireya Tabuas ya tiene publicados: <em>Gato encerrado<\/em> (1995), <em>Cuentos para leer a escondidas<\/em> (1999), <em>Venezuela en el asiento de adelante <\/em>(1999), <em>Mi hanno rapito il gatto!<\/em> (2002), <em>Cuentos prohibidos por la abuela <\/em>(2009), <em>No abrir hasta el a\u00f1o 3000<\/em> (2010), <em>La mano de mam\u00e1<\/em> (2013) y <em>Azul y rojo<\/em> (2013).<\/p>\n<h4>Cuento<\/h4>\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/a-los-ninos-nunca-nos-creen-nada\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">A los ni\u00f1os nunca nos creen nada<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Mireya Tabuas (Caracas, 1964) es escritora, periodista y guionista venezolana, hija de un padre migrante, y desde 2014 tambi\u00e9n es migrante. Adem\u00e1s ha dado clases en el nivel universitario, primero en Venezuela y ahora en Chile, una experiencia important\u00edsima para una mujer a la que le gusta ense\u00f1ar. Fue tallerista en [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2746,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[46,3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2745"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2745"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2745\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5034,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2745\/revisions\/5034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2746"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2745"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2745"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2745"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}