{"id":2734,"date":"2021-12-15T23:43:28","date_gmt":"2021-12-15T23:43:28","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2734"},"modified":"2023-11-24T18:35:39","modified_gmt":"2023-11-24T18:35:39","slug":"el-ojo-de-consuelo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-ojo-de-consuelo\/","title":{"rendered":"El  ojo de Consuelo"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa<\/h4>\n<p><em>\u00a0Todav\u00eda siento la mirada de esa mujer en mis ojos. Siento que la muerte le encarg\u00f3 que me viera directamente por el \u00fanico ojo que le qued\u00f3 visible, dijo Ricardo Lorca<\/em>\u2014nuestro interlocutor\u2014<em>. <\/em>La novela <em>El ojo de Consuelo<\/em> (Editorial \u00cdtaca, Colecci\u00f3n Pers\u00e9fone, 2021) de Alberto Hern\u00e1ndez es una suerte de torrente de informaciones, nombres, im\u00e1genes y giros po\u00e9ticos que requieren de silencios recreados por la memoria. Nos exige detenernos y pensar, rememorar y luego continuar. Nos quedaremos con algunas de esas im\u00e1genes para compartirlas. Luego, que sea el lector quien las desgrane como lo hemos hecho desde la primera lectura<em>. <\/em>La muerte como tema es constante en esta novela de Alberto Hern\u00e1ndez, una vez m\u00e1s el escritor nos muestra su alfabeto para jugar con el lector. En esta ocasi\u00f3n todo pareciera girar en torno a la muerte y lo que ella implica: el dolor ante lo inevitable, la incredulidad ante lo divino, el desasosiego ante la incertidumbre. Es como buscar la interpretaci\u00f3n o el dibujo-trazado de un pa\u00eds y su memoria. Adem\u00e1s, sumemos a esto, la b\u00fasqueda de la teor\u00eda para armar un entramado de <em>signos<\/em>.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify has-dark-gray-color has-text-color\" data-adtags-visited=\"true\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vemos en Consuelo Morillo como el personaje\u00a0 indicado para hablar de todo y de todos. Una mujer que ha muerto pero que a\u00fan conserva sus <em>pechos erectos<\/em>, ombligo, costillas y su vulva que llora, as\u00ed lo piensa Lorca. La confrontaci\u00f3n de Lorca con su conciencia po\u00e9tica\u00a0 ante una realidad grotesca. Realidad y ficci\u00f3n se conjugan en una idea para articular un espacio dedicado al sobresalto de las pasiones humanas. Ambas se alternan para coexistir en un mundo creado en su entendimiento con los extrav\u00edos propios del ser. Como le sucede a un personaje de la novela <em>Bartleby y compa\u00f1\u00eda<\/em> de Enrique Vila-Matas \u2014ac\u00e9ptenme la digresi\u00f3n\u2014 en donde pas\u00f3 todo un verano con la creencia de que se hab\u00eda convertido en caballo. Al llegar la noche y con solo acostarse ya se agolpaban sus recuerdos de caballo. Estaba convencido que era un pura sangre. Ahora, volviendo a <em>El ojo de Consuelo<\/em>, la pregunta es, qui\u00e9n nos quita la idea de lo que somos o creemos que somos en el devenir de un tiempo que no sabemos a qui\u00e9n pertenece. As\u00ed es Consuelo, un personaje que se sabe que existe en espacios y tiempos diferentes. Consuelo juega con la muerte y la muerte con ella. Ella es la muerte, tambi\u00e9n. El personaje va y viene. Puede regresar a la \u00faltima p\u00e1gina o interrumpir las cavilaciones de Ricardo Lorca y de Arturo D\u00edaz Grey. Con todo lo dicho, Consuelo es un personaje que <em>no s\u00f3lo existi\u00f3, sino que existe<\/em>, \u00a0se instala donde le viene en ganas.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify has-dark-gray-color has-text-color\" data-adtags-visited=\"true\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Qu\u00e9 proyecta el personaje o mejor dicho qu\u00e9 proyectan los personajes como trilog\u00eda: <em>Consuelo-Lorca-D\u00edas Grey, <\/em>algo as\u00ed como tres en uno. Siento que son tres que se mueven en su din\u00e1mica org\u00e1nica sin olvidar que cada uno tiene su identidad pero los une la muerte, no como incertidumbre, sino como una resoluci\u00f3n ante lo transcendente. Aun siendo un punto en com\u00fan cada uno, insisto, mantiene su atm\u00f3sfera de lo que son como individualidad en sus rasgos caracter\u00edsticos de sus oficios y personalidad. Evidente su influjo como personajes en relaci\u00f3n con el mundo y su islas internas \u2014en cuanto a lo indescifrable de cada personaje\u2014. V\u00edctor Bravo en <em>Los poderes de la ficci\u00f3n <\/em>lo plantea en el cap\u00edtulo de \u00abLa vida y la muerte\u00bb, \u00a0la ficci\u00f3n como alteridad. En la narraci\u00f3n irrumpe la condici\u00f3n del hallazgo en la esfera de lo inaudito. Eso que podr\u00eda estar en lo ambiguo entre lo real e irreal como una suerte de fuerza som\u00e1tica que se manifiesta por lo que dicen y por lo que sienten entre los tres personajes en su conjunto. Personajes portadores de un mundo subjetivo que atrapa, subyuga y conmueve al lector. Volvemos con Vilas-Matas, en este caso con <em>Mac y su contratiempo<\/em> en donde el personaje Julio se edifica en <em>un retrato de s\u00ed mismo <\/em>o se muestra <em>en un espejo en continuo movimiento<\/em> se anticipa a la muerte, solo que en este caso los personajes de Hern\u00e1ndez no desaparecen, en todo caso, es un fulgor de absoluta continuidad en el tiempo. El tiempo de la novela <em>El ojo de Consuelo.<\/em> Importan los rasgos u oficios pero el prop\u00f3sito va m\u00e1s all\u00e1 de estas cualidades. La construcci\u00f3n de los personajes va por otro tipo de conjetura. La otra \u00a0mirada como el director de un film. La lectura de <em>El ojo de Consuelo <\/em>nos lleva a creer que su estructuraci\u00f3n est\u00e1 concebida para ser susceptible a una adaptaci\u00f3n cinematogr\u00e1fica: trama, personajes \u2014como ya lo hemos esbozado\u2014, ambientaci\u00f3n, flashback y otros componentes propios de un film dram\u00e1tico-policial. La novela contiene los ingredientes para este atrevimiento. A esa proyecci\u00f3n me refiero: <em>El personaje no s\u00f3lo existi\u00f3, sino que existe.<\/em> Porque estos muertos dialogan entre ellos y con el lector.<\/p>\n<p class=\"has-text-align-justify has-dark-gray-color has-text-color has-normal-font-size\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <em>El ojo de Consuelo<\/em> irrumpe con otro eje, el de la literatura y la pol\u00edtica. El narrador se confabula con los personajes de la vida pol\u00edtica para redimensionar una teor\u00eda del no-enemigo. Parte de la est\u00e9tica de Hern\u00e1ndez en consonancia con una preocupaci\u00f3n de un pa\u00eds que se debate entre los duendes de sus historias y los alacranes de una realidad dram\u00e1tica y violenta. \u00a0Es la convivencia con la met\u00e1fora de la vida en s\u00ed misma\u00a0 para no olvidarnos de lo que fue unido a los sue\u00f1os como Consuelo que se disputa entre la realidad y la ficci\u00f3n. El espejo y los sue\u00f1os forman parte de esa voz que materializa lo imaginario. Hern\u00e1ndez juega con los tiempos: presente, pasado y una proyecci\u00f3n hacia otro \u00e1mbito que no s\u00e9 si es\u00a0 futuro o el no tiempo, esa franja de lo no cuantificable. Como el abismo de no saberse d\u00f3nde estar por determinados momentos. Qu\u00e9 tanto tenemos de cada uno. Es el privilegio que asumen los personajes para que el lector se incorpore al juego del tiempo con sus variantes. No se salva nadie, todos caen en el juego de este diccionario de aventuras de palabras y vocablos para reconstruir una historia que\u00a0 formula un viaje subjetivo a los lectores. Esto es <em>El ojo de Consuelo<\/em> v\u00e9rtigo y alucinaci\u00f3n ficcional.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jose-ygnacio-ochoa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Fuente: criticateatral.wordpress.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Ygnacio Ochoa \u00a0Todav\u00eda siento la mirada de esa mujer en mis ojos. Siento que la muerte le encarg\u00f3 que me viera directamente por el \u00fanico ojo que le qued\u00f3 visible, dijo Ricardo Lorca\u2014nuestro interlocutor\u2014. 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