{"id":2707,"date":"2021-12-14T22:59:39","date_gmt":"2021-12-14T22:59:39","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2707"},"modified":"2023-11-24T18:35:50","modified_gmt":"2023-11-24T18:35:50","slug":"el-domingo-que-viene","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-domingo-que-viene\/","title":{"rendered":"El domingo que viene"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Jos\u00e9 Pulido<\/strong><\/h4>\n<p>No tengo un gran esp\u00edritu ni la suficiente fortaleza f\u00edsica para compartir en un pecho simult\u00e1neo lo que sienten todas las personas que est\u00e1n viviendo lejos de donde nacieron y crecieron.<\/p>\n<p>Pero soy apto para imaginar f\u00e1cilmente ese proceso. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda evitarlo? Se descubren calles y lugares que se transforman en paisajes completamente distintos a los que envolv\u00eda tu cotidianidad. Y vas intentando encontrar algunos recodos en donde la ciudad ajena te devuelva un parecido con tu ciudad. Se agradecen los quioscos, las campanadas, algunos olores, los rostros similares a los que ya no est\u00e1n.<\/p>\n<p>Puedo imaginar por ejemplo a un amigo escritor y periodista que de Maracaibo pas\u00f3 a vivir en las cuatro estaciones de Europa. Y de lunes a viernes trabaja incansablemente entregando paquetes, cuidando perros y gatos, realizando los quehaceres necesarios para que todo funcione en un lugar donde nada le pertenece.<\/p>\n<p>Diariamente hay que superar los obst\u00e1culos que se presentan, las amarguras que resurjan, no encuentra a la vuelta de la esquina el alivio de lidiar con la existencia en un ambiente familiar y rodeado de amigos, donde un d\u00eda cualquiera puede convertirse en festivo por obra y gracia de los corazones solidarios y fiesteros que la amistad multiplica, que la costumbre fortalece, que la tradici\u00f3n determina.<\/p>\n<p>Y ese amigo, en cada jornada que culmina, en vez de meter los pies en agua caliente para estar en mejores condiciones al d\u00eda siguiente, se sienta a escribir lo que ha vivido porque de esa manera su sangre vuelve al cauce de la comprensi\u00f3n, de la armon\u00eda y el equilibrio consigo mismo.<\/p>\n<p>Puedes borrar el cansancio cuando lo escribes y ya sabes que en el papel, en la pantalla, en la libreta, es natural corregir todo lo errado, lo torcido, lo equivocado. Es factible arrepentirte en la escritura y continuar pecando.<\/p>\n<p>De esa escritura surge una poes\u00eda que mi amigo ha logrado encaminar con el pretexto de haber encontrado una respuesta id\u00f3nea para explicar este tiempo y esta sensaci\u00f3n. El domingo. He ah\u00ed el tema que se torna or\u00e1culo. El d\u00eda en que puedes dejar de luchar, hacer un alto y observar con otro ritmo y otra disposici\u00f3n de \u00e1nimo todo lo que durante la semana ha sido espejismo, r\u00e1faga, tropiezos, ilusiones armadas y vueltas a desarmar.<\/p>\n<p>El domingo sirve para recorrer las calles interiores, los caminos del alma, los senderos de la mente y para hacerle un cari\u00f1o al ni\u00f1o enclaustrado en el territorio de los recuerdos. Al adolescente encerrado en primaveras que no cesan. Al joven apesadumbrado con su mochila de sue\u00f1os cada vez m\u00e1s pesada.<\/p>\n<p>Aparte de El emperador de los helados, el poema que m\u00e1s me impresiona de Wallace Stevens es <em>Domingo<\/em> <em>a la ma\u00f1ana<\/em>, que en uno de sus versos expresa:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>El d\u00eda es cual anchurosa agua sin ruido\u2026<\/em><\/p>\n<p>Porque el domingo es un d\u00eda en el que se bajan los brazos, se desacelera el trabajo y la presi\u00f3n. Se procura el repaso de pasiones. Se mira con ojos de reci\u00e9n llegado el ambiente donde transcurre la rutina.\u00a0 Y es probable que el ser humano muestre deseos de pensar en su destino mientras las horas van pasando, hasta que el atardecer lance sobre las casas una colcha de oro y de melancol\u00eda, como si se hubiese terminado un pedazo breve de felicidad que no se pudo disfrutar.<\/p>\n<p>Gast\u00f3n Bachelard escribi\u00f3 lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\"><em>La alegr\u00eda de hablar se agrega en poes\u00eda al maravillarse. Esta alegr\u00eda hay que tomarla en su absoluta positividad. La imagen po\u00e9tica, al surgir como un nuevo ser del lenguaje, no puede compararse, para usar una met\u00e1fora com\u00fan, con una v\u00e1lvula que se abre para liberar instintos relegados. La imagen po\u00e9tica ilumina con tal luz la conciencia que es del todo in\u00fatil buscarle antecedentes inconscientes.<\/em><\/p>\n<p>El amigo escritor de quien hablo es Golcar Rojas. Ya saben qui\u00e9n es Golcar Rojas. Quien no lo sepa lo sabr\u00e1 leyendo sus novelas y poemas. O buscando en Google.<\/p>\n<p>Apenas le\u00ed eso que escribi\u00f3 Bachelard pens\u00e9 en Golcar, porque recib\u00ed su poemario titulado Cosas de domingo y fui persuadido por la maravilla de sus tristezas, de sus preocupaciones, de sus vivencias.<\/p>\n<p>Ese planteamiento de Bachelard se suma a la interesante costumbre de hablar sobre la poes\u00eda en todas las \u00e9pocas. Y en estos tiempos tal costumbre ha cobrado mayor significado porque la poes\u00eda, esa \u00edntima conversaci\u00f3n de uno para todos, ha hecho mucho bien al ser descubierta por quienes no se acercaban a leerla.<\/p>\n<p>La poes\u00eda ha sumado unos cuantos lectores entre aquellos que han sufrido la terrible temporada de pestes y violencias, de encierros y desarraigos. La poes\u00eda le ha servido de compa\u00f1\u00eda espiritual a mucha gente que ha perdido el rumbo. Que ha perdido a otros seres. Que ha perdido ciudades y calles.<\/p>\n<p>Golcar Rojas escribe sobre lo que ocurre a diario. Revela los fantasmas cotidianos. Los temores y las sombras. \u00c9l desenvuelve lo que envuelven las horas. Escribe lo que siente y observa el transcurrir del tiempo en la urbe y dentro de s\u00ed mismo. Golcar escribe sobre lo que sucede en su interior cuando el mundo se entristece, se atormenta, se desmorona o se alegra.<\/p>\n<p>Golcar expresa un universo que va existiendo a medida que lo detalla y lo convierte en reflexiones que deben doler. El pensamiento es el alma seg\u00fan Buda y seg\u00fan mucha otra gente misteriosa y sabia. La escritura de Golcar es el retrato de la realidad visto a trav\u00e9s de su sensibilidad y su manera de buscar justicia cotidiana enderezando entuertos y revelando desafueros.<\/p>\n<p>Su poes\u00eda es de una sinceridad abrumadora como solo puede serlo la poes\u00eda. El s\u00e1bado lo sorprende con el cuerpo agotado de trabajar y el esp\u00edritu ansioso de salir volando por encima de las casas y los parques, pero Golcar no programa el s\u00e1bado: lo escribe, lo conversa, lo comenta y lo pasea mientras Cristian Espinosa hace las fotos de aquello extra\u00f1o, de aquello extranjero, de aquello precioso que encuentran en cada rinc\u00f3n urbano.<\/p>\n<p>Es decir: Golcar Rojas acumula en su pensamiento y en su imaginaci\u00f3n toda la cuesta de la semana; sus reflexiones crecen y se tornan versos que avanzan hacia el domingo con ganas de visitar lo inmenso. Cada domingo es un globo inmenso que se desinfla en las \u00faltimas horas.<\/p>\n<p>Golcar exorciza el atardecer, que comienza a descender hacia el lunes, haciala repetici\u00f3n de una b\u00fasqueda, la funci\u00f3n de mirar su pa\u00eds dentro de otro pa\u00eds; de sudar para ilusionarse y desilusionarse. Y luego, se\u00f1oras y se\u00f1ores, seguir escribiendo para llenar de belleza y esperanza hasta los peores momentos que contenga la semana.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Pulido No tengo un gran esp\u00edritu ni la suficiente fortaleza f\u00edsica para compartir en un pecho simult\u00e1neo lo que sienten todas las personas que est\u00e1n viviendo lejos de donde nacieron y crecieron. Pero soy apto para imaginar f\u00e1cilmente ese proceso. \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda evitarlo? 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