{"id":2668,"date":"2021-12-09T18:46:36","date_gmt":"2021-12-09T23:16:36","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2668"},"modified":"2025-05-21T13:25:38","modified_gmt":"2025-05-21T17:55:38","slug":"eduardo-sanchez-rugeles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/eduardo-sanchez-rugeles\/","title":{"rendered":"Eduardo S\u00e1nchez Rugeles"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Por: <a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/alirio-fernandez-rodriguez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez<\/a><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Eduardo S\u00e1nchez Rugeles (Caracas, 1977)<\/strong> es un escritor venezolano, tambi\u00e9n guionista, que mientras trabaj\u00f3 como profesor -con cari\u00f1o y pasi\u00f3n- descubri\u00f3 una importante experiencia de vida. A los treinta a\u00f1os, como el ni\u00f1o contra el jarabe, se vio obligado a asumir la salida de su pa\u00eds y establecerse en Madrid. Se licenci\u00f3 en Letras (UCAB) y Filosof\u00eda (UCV) en Venezuela; luego hizo postgrados en Espa\u00f1a, en Estudios Latinoamericanos y en Estudios Literarios. En cuanto a su obra, a pesar de la \u201cfama\u201d de sus libros y los premios recibidos cree necesario dudar de los caminos al \u201c\u00e9xito\u201d. Est\u00e1 convencido de que la buena literatura est\u00e1 ah\u00ed y goza de buena salud, a pesar de todo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nunca me sent\u00ed muy caraque\u00f1o, <\/strong>reconoce acerca de s\u00ed mismo S\u00e1nchez Rugeles a pesar de haber nacido y crecido en la capital venezolana. Afirma que ni siquiera conoc\u00eda bien la ciudad, mucho menos el pa\u00eds. No forma parte de la categor\u00eda dicotom\u00eda de caraque\u00f1os del Este y del Oeste, se reconoce m\u00e1s bien como un ciudadano del sur. Las fronteras de su ciudad se dibujaron entre Santa M\u00f3nica, Los Chaguaramos y Bello Monte; un espacio sin la opulencia de clases altas ni la precariedad de barriadas populares. Asumi\u00f3 que pertenec\u00eda a una clase media en continua decadencia. En ese espacio se define, lo a\u00f1ora; todas las memorias de su infancia pasan por esos lugares. Esa es mi patria, reconoce Eduardo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El encuentro con la literatura en una casa de abogados <\/strong>es como recuerda S\u00e1nchez Rugeles que nacieron en \u00e9l, tanto el lector como el escritor; aunque de manera intuitiva, inconsciente y espont\u00e1nea. Una biblioteca de libros de Derecho en casa de sus padres escond\u00eda una peque\u00f1a secci\u00f3n de las novelas menos conocidas de Julio Verne y una vieja edici\u00f3n de <em>El se\u00f1or de los anillos<\/em>. Ah\u00ed surgieron, juntos, el af\u00e1n lector y escritor de Eduardo. Sin tenerlo claro en ese entonces, ahora sabe que no solo le maravillaron las historias que le\u00eda, sino que adem\u00e1s tambi\u00e9n \u00e9l quer\u00eda contar las suyas.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mi primer trabajo remunerado<\/strong> recuerda Eduardo (entre risas) fue a los dieciocho a\u00f1os; hizo de chofer para una se\u00f1ora que deb\u00eda llevar comida a diferentes eventos en Caracas. Con ella conoci\u00f3 la verdadera ciudad donde viv\u00eda. Luego, reci\u00e9n graduado de Letras padeci\u00f3 el empleo de corrector de textos, aunque de ah\u00ed atesora con cari\u00f1o algunas amistades.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, fuera de la literatura, trabaj\u00f3 en un semanario donde deb\u00eda hacer peque\u00f1as ediciones de contenido; se divirti\u00f3 haciendo de astr\u00f3logo, pues, en el hor\u00f3scopo siempre falt\u00f3 la adivinaci\u00f3n de Leo y Escorpio, as\u00ed que Eduardo completaba el asunto con cosas como: \u201cesta semana te ir\u00e1 bien, tropiezo en la escalera, recibir\u00e1s una llamada que cambiar\u00e1 tu vida\u201d. Ya en terrenos de las humanidades fue la docencia una experiencia laboral significativa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>S\u00e1nchez Rugeles, el escritor exitoso de una obra importante <\/strong>no existe, reconoce \u00e9l mismo; adem\u00e1s de no vivir de su trabajo literario. Su situaci\u00f3n actual como escritor le genera muchas incertidumbres, frustraci\u00f3n y desosiego; todo ello con el agregado de ser migrante. No cree ser autor de una obra exitosa y ve su b\u00fasqueda de oportunidades en el mercado editorial como un rotundo fracaso. Guarda muchas cartas de rechazo editorial y gavetas llenas con manuscritos que revelan signos de un profundo fracaso.<\/p>\n\n\n\n<p>Con todo esto no niega el profundo desaf\u00edo que tiene ante la labor literaria; aunque la paciencia y la persistencia son clave, el escritor reconoce que ha venido acumulando mucho cansancio, tras seguir intentando. Y es que, pese a los movimientos que ha intentado para posicionar su trabajo literario, cree que han sido muchas las guerras perdidas.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Me gusta contar historias de personas en una situaci\u00f3n l\u00edmite, <\/strong>esas historias que la literatura ha contado desde Aquiles y Odiseo: personajes en conflicto, dram\u00e1ticos, tr\u00e1gicos, dice S\u00e1nchez Rugeles. Su narrativa quiere contar historias de seres rotos que toman decisiones determinantes, a partir de las cuales se desencadena toda una crisis. Contra la literatura que quiere dejar una ense\u00f1anza o moraleja, la narrativa de Eduardo pone primero lo est\u00e9tico y literario. La idea de un personaje bueno o malvado <em>per se<\/em> no tiene sentido en la literatura; quiz\u00e1 sirva en el periodismo u otros espacios: \u201cuna persona normal con virtudes y defectos que se confronta a s\u00ed mismo y puede confrontarlo todo\u201d, eso es lo que le interesa en el proceso creativo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La literatura venezolana<\/strong> para S\u00e1nchez Rugeles est\u00e1 en gran desventaja con respeto a sus vecinos. Para el escritor venezolano actual el trabajo con editoriales es muy reducido y, a la vez, cree que ah\u00ed \u2013justamente- hay mucho m\u00e9rito. Los tirajes que puedan darse en el pa\u00eds son peque\u00f1os y la visibilizaci\u00f3n es m\u00ednima. Eduardo valora el esfuerzo de editoriales venezolanas fuera del pa\u00eds, pero su alcance deja al escritor \u201ccomo en un gueto, si se compara con los grandes grupos editoriales\u201d. Esto afecta a todos los escritores, pero hay que valorar a los que han logrado posicionar su trabajo internacionalmente, con base en el trabajo y la persistencia.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tirar penaltis por la tarde <\/strong>junto a su compa\u00f1ero ha sido una actividad renovadora para S\u00e1nchez Rugeles. Esa nueva \u201cmirada l\u00fadica de la vida, sin tiempo ni responsabilidades\u201d en el hombre solitario que es, con pocos pero buenos amigos, es sana, es reconfortante para \u00e9l. Es la paternidad la que ahora le ha permitido al tipo sedentario convertir un s\u00e1bado en d\u00eda de penaltis o de b\u00e1squet hasta pasadas las siete de la noche, junto a su hijo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En la mochila, <\/strong>Eduardo S\u00e1nchez Rugeles guarda estas publicaciones: <em>Blue Label<\/em> (2010), <em>Los desterrados<\/em> (2011), <em>Transilvania unplugged <\/em>(2011), <em>Liubliana<\/em> (2012), <em>Jezabel<\/em> (2013), <em>Juli\u00e1n<\/em> (2014), <em>26: vida de Luis Alberto<\/em> (2018) y <em>S\u00edndrome de Lisboa<\/em> (2020).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Web personal del autor: <\/strong>http:\/\/sanchezrugeles.com\/<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Novela<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-sindrome-de-lisboa\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El s\u00edndrome de Lisboa<\/a> (cap\u00edtulo I)<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/liubliana\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Liubliana<\/a> (Preludio)<\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/transilvania-unplugged\/\" target=\"_blank\">Transilvania unplugged<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/jezabel-fragmentos\/\" target=\"_blank\">Jezabel<\/a> (fragmentos)<\/p>\n\n\n\n<p><a rel=\"noreferrer noopener\" href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/blue-label\/\" target=\"_blank\">Blue label<\/a> (cap\u00edtulo I)<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Cr\u00f3nica<\/h4>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/cronicas-de-eduardo-sanchez-rugeles\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Los desterrados (selecci\u00f3n)<\/a><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Cr\u00e9dito de la fotograf\u00eda: Vasco Szinetar<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: Alirio Fern\u00e1ndez Rodr\u00edguez Eduardo S\u00e1nchez Rugeles (Caracas, 1977) es un escritor venezolano, tambi\u00e9n guionista, que mientras trabaj\u00f3 como profesor -con cari\u00f1o y pasi\u00f3n- descubri\u00f3 una importante experiencia de vida. 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