{"id":2616,"date":"2021-12-02T00:09:19","date_gmt":"2021-12-02T00:09:19","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2616"},"modified":"2023-11-24T18:35:56","modified_gmt":"2023-11-24T18:35:56","slug":"textos-breves-de-oswaldo-trejo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/textos-breves-de-oswaldo-trejo\/","title":{"rendered":"Textos breves de Oswaldo Trejo"},"content":{"rendered":"<header>\n<div class=\"text-center\">\n<h4 style=\"text-align: left;\">Una sola rosa y una mandarina<\/h4>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"text-justify\">\n<p>En donde de cada ser dos, de cada cosa dos exactas, una para s\u00ed y otra para alguien. Siendo as\u00ed, de algunas, una a la memoria y otra dejable en el lugar, ya el barrio en el caser\u00edo o el caser\u00edo en el barrio, ya los \u00e1rboles frutales, las puertas, el autom\u00f3vil entrando a contrav\u00eda y el autom\u00f3vil llegado por el otro lado, ambos con movimiento y ruido de carro.<\/p>\n<p>Tocar una puerta y abrirse dos. \u00a1Oh, entrar!, \u00a1oh, el recibo m\u00e1s all\u00e1!, con dos Gonzalos, dos Ercilias, dos Rafaeles, dos Julietas, y despu\u00e9s del saludo y los besos de rigor, hablando todos a la vez y, de los ocho, escuchando atentamente a ocho. Distinto todo, de como era antes de volver.<\/p>\n<p>De la cocina, la sirvienta con tazas de caf\u00e9, de las diez una para ella y, en el momento de pasarlas, ni se\u00f1as, ni morisquetas, ni palabras, sino ella y ella o Carmenza y Carmenza. Mientras en la memoria abarrotada aquellas grandes limas en saz\u00f3n, aquellas roliverias mandarinas y, afuera, las rosas, las grandes rosas. Una sola rosa y una mandarina. Con una y otra para s\u00ed y una y otra para \u00e9l, despidi\u00e9ndose.<\/p>\n<h4>Otra transparencia<\/h4>\n<p>Al mar la transparencia, desazuliz\u00e1ndolo, desverdeci\u00e9ndolo del lado all\u00e1 de donde otros cortando, a manera de cubos, las grandes piedras.<\/p>\n<p>Traslado de los cubos pero s\u00f3lo mientras la noche cercando las aguas, ya m\u00e1s blancas que las leches.<\/p>\n<p>En actividad hasta la noche llevadera, de colocaje de los cubos, escalonados donde por donde el descenso del mar.<\/p>\n<p>El entonces de las aguas, cristalinas, transparentes, en amabil\u00edsimas ca\u00eddas. Al fondo de ellas, visibles hasta las uniones de los cubos, hasta las formas en las superficies de la piedra.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1, detr\u00e1s de lo visible, los lugares del mar en los que las cosas asent\u00e1ndose. Los nav\u00edos acaso ya junto a las sacudidas de las especies marinas, en los estertores.<\/p>\n<p>Pasado todo el mar, pasado, pasado. Ac\u00e1 la sequedad y all\u00e1 del otro lado de los cubos, tambi\u00e9n la sequedad.<\/p>\n<\/div>\n<h4><strong>Antes de la misa en re<\/strong><\/h4>\n<p>A todas partes llegaba la noticia que alguna vez habr\u00eda de darse, por ella recibida con naturalidad abajo, en lugar distante, visto desde la torre como maqueta blanca y movible hacia un lado cualquiera de la playa.<\/p>\n<p>La noticia no formul\u00f3 pareceres en morador alguno porque esperaban el espect\u00e1culo que dir\u00eda quien, ya descendiendo de la torre, era sentimentalmente el \u00fanico afectado. Tampoco la noticia le merec\u00eda ninguna conjetura. Bajaba. Fue solo en el lugar donde perdi\u00f3 aquella indiferencia que tanto sorprendi\u00f3 a quienes, apart\u00e1ndose para darle paso, formaron larga calle hacia las puertas, hacia la gran sala con la muerta.<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>Donde solt\u00f3 las l\u00e1grimas y vinieron los deseos de gritar, donde tuvo la certeza de que, en adelante, todo ser\u00eda negativamente distinto despu\u00e9s de aquella p\u00e9rdida, ya para las referencias, las desorientaciones, las desataduras, dijo \u00bft\u00fa?, a quien no estando m\u00e1s como lenguaje ni maneras le dejaba esa sensaci\u00f3n de estar naciendo y de hallarse sin compa\u00f1\u00eda alguna, a solas restando los m\u00e1s inh\u00f3spitos a\u00f1os de los pocos en haber<\/p>\n<p>\u2013 \u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>Sensaci\u00f3n y realidad integr\u00e1ndose de pronto donde olor de flores y tristeza de miradas ya lo hac\u00edan, obedeciendo tambi\u00e9n a eso los pasos todav\u00eda lejanos y los pasos d\u00e1ndose en el lugar y alrededores y, asimismo, las voces otras y las voces estas, la pena propia y la pena de familia aqu\u00ed. Haciendo apartes, la otra pena, la del silencio, la del gesto, la del consabido \u201clo siento mucho. Dios les dar\u00e1 tanta resignaci\u00f3n como dolores estamos llamados a recibir de su grandeza\u201d<\/p>\n<p>Desfilando ante los deudos y el dolido. Frases quiso constatar afuera. \u00a1Quien sabe!, tal vez alguien pronuncie otras. Se desplaz\u00f3 por entre las personas hasta encontrarse en la calle, dejando atr\u00e1s el ata\u00fad, en sitio mejor escogido, ahora m\u00e1s visible, contra la pared principal, alta, despejada de cuadros y retratos para el homenaje, todav\u00eda de miradas ausentes y miradas de quienes estaban, integr\u00e1ndose tambi\u00e9n a la mirada de la muerta.<\/p>\n<p>Deb\u00eda haber un l\u00edmite entre sensaci\u00f3n y realidad, separador de lo que podr\u00eda ser la muerte de la persona m\u00e1s querida y lo que era la muerta m\u00e1s querida. \u00bfQui\u00e9n o qu\u00e9 fijaba el l\u00edmite? Lo supo en la calle, despu\u00e9s de recibir imprecaciones, insultos, reclamos, amenazas, de personas que, a su paso, sal\u00edan al encuentro mientras hu\u00eda hacia la torre. \u00bfQu\u00e9 decirles si nada sab\u00eda del por qu\u00e9 de aquella muerte? Avanzando sin temor, guardaba gestos y palabras inculp\u00e1ndolo, de aquellos a veces detenidos, a veces tr\u00e1s de \u00e9l: Al final del recorrido, \u00a1viva lo esperaba!, como era y una vez la hab\u00eda dejado recostada a las paredes de la torre, mirando desde lo alto hacia el lugar, abajo, donde otra era la muerta, no la m\u00e1s querida. La m\u00e1s querida estaba del lado ac\u00e1 del l\u00edmite.<\/p>\n<p>Su rareza y la potencialidad de su escritura generan una serie de textos dif\u00edciles de catalogar y que rompen con la visi\u00f3n lineal o circular de la narrativa.<\/p>\n<h4><strong>Memorandum para cuando vuelva Dante<\/strong><\/h4>\n<p>Dante Como te llames, con nombres entrando y saliendo de tu nombre, eras blanco en abanico, desplegado. Como lo llamen, era centro de todas las esperas. Como vayan a llamarte, eras reconfortante haber y tope de llegadas.<\/p>\n<p>Y era alrededor bastante despejado hacia el que iban individuos ganando unos escalones; algunos se desprend\u00edan de los escalones, cayendo abajo para recomenzar, yendo a pararse detr\u00e1s de aquellos individuos que en sendas filas, por lados opuestos, ya traspasaban horizontes, viniendo lentamente, nutriendo la aglomeraci\u00f3n formada ante dos puertas impidi\u00e9ndoles la entrada, por urgidos, forcejeando afuera, obedeciendo al mismo juego con sus leyes seguido tambi\u00e9n por los que estaban adentro, de saludarse, abrazarse, conversar, si se conoc\u00edan entre s\u00ed; individuos todos, adentro o afuera, dejando por sentado el derecho de apuntarle a lo que fueras para obtener alg\u00fan trofeo. Pero tambi\u00e9n eras m\u00e1xima rigurosidad, enfrent\u00e1ndolos a competir por grupos, por parejas, o solos, como practicantes que eran de tiros al blanco.<\/p>\n<p>Sab\u00edan de los mil pasos cuadrados, divididos en diez escalones de cien pasos cuadrados cada uno, cinco en un extremo y cinco en el otro extremo, por buenaventuranza alternativamente numerados en orden descendente, el d\u00e9cimo escal\u00f3n del lado all\u00e1, el noveno del lado ac\u00e1, y as\u00ed sucesivamente, estando semejante tal extensidad convenientemente separada de un alt\u00edsimo espejo, rode\u00e1ndola. El canto de los escalones med\u00eda treinta pasos, habiendo escaleras r\u00fasticas para pasar de un escal\u00f3n a otro. Parec\u00edan terrazas. Algunos individuos pretend\u00edan eliminar las escaleras, esconderlas, pero esto no era nunca permitido, evitando as\u00ed inconvenientes pues muchas ser\u00edan las dificultades y peligros en el caso de una evacuaci\u00f3n: Todos caer\u00edan tan repentinamente como si el inmenso espejo se rompiera los pedazos del inmenso espejo si se rompiera, anticipando lamentaciones limitadas en el lado entero y mir\u00f3n, ajeno al desastre m\u00e1s all\u00e1 salidas del escal\u00f3n donde se iniciara el desastre, entrando en el espejo circundante.<\/p>\n<p>Escritas en grandes caracteres hab\u00eda frases en el canto de las terrazas los escalones, sacadas de la frase puesta en el d\u00e9cimo escal\u00f3n, invisibles para quienes los individuos que segu\u00edan afuera, en fila antes las dos grandes puertas, tal vez por siempre.<\/p>\n<h4><strong>Ah\u00ed, en vez de en el lugar<\/strong><\/h4>\n<p>Donde no hab\u00eda estado estaba, ah\u00ed, sorpresivamente ante el marco de la puerta. De extra\u00f1ar tanto m\u00e1s ah\u00ed, en el umbral, que en el lugar mismo con altas, anchas puertas, innecesarias por estar siempre abiertas.<\/p>\n<p>Los marcos de las puertas, visibles desde ah\u00ed hasta el final, acaso conduzcan al \u00fanico lugar de las espor\u00e1dicas llegadas donde la espera siempre juega a eso de llegar\u00e1, no llegar\u00e1, posiblemente llegue.<\/p>\n<p>Sumado el tiempo de las esperas siempre largo en el lugar de las no llegadas, donde solamente aparece de vez en cuando, tanto m\u00e1s inesperado resulta que haya estado ah\u00ed en el umbral. \u00a1Ah\u00ed estuvo! \u00a1Ha estado ah\u00ed, ante el marco de la puerta!<\/p>\n<p>Acaso por donde vino sea por donde va, pero de frente hacia ac\u00e1, como si volviera hacia el marco de la puerta, ese ah\u00ed, ese ante el que estuvo. Se aleja con lentitud tal vez impuesta por la manera de hacerlo o, acaso, porque entre marco y marco de las puertas exista una gran distancia que obedezca a las dimensiones de las salas que atraviesen, donde ellos sean el centro. Acaso, tambi\u00e9n, ese ganar las puertas encienda l\u00e1mparas, ilumine las salas por momentos, nuevamente a oscuras cuando llega a otra puerta, a otro marco.<\/p>\n<p>La luz concluye cada vez para las salas, deja de ser hasta donde llega. \u00bfCu\u00e1ndo habr\u00e1 de terminar el recorrido? Acaso sea cuando no pueda verse m\u00e1s, tal vez muy pronto, cuando s\u00f3lo se sepa de un punto de luz y nada de las salas ni de los marcos de las puertas, todav\u00eda perceptibles. \u00bfSer\u00e1n? \u00bfNo ser\u00e1n? Ya casi desaparecen. Quien fue quien dijo que cuando la luz no sea m\u00e1s habr\u00e1 llegado, que entonces ser\u00e1 cuando habr\u00e1 de sonar una sirena o algo parecido para que vuelva desde Constantinopla hacia el lugar, el de siempre, el \u00fanico donde sus llegadas son ocasionales, tal vez aquel lugar donde la luz muera, definitivamente.<\/p>\n<p>Ah\u00ed, tambi\u00e9n estuvo. \u00a1Ah\u00ed, ante el marco de la puerta! Ah\u00ed.<\/p>\n<h4>La exaltaci\u00f3n<\/h4>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\">Danzaba sobre sus movimientos, su y\u00e9ndose llegando saludaba, <\/span><span class=\"s5\">indiferentes estaban a todo, ning\u00fan de d\u00f3nde viene, ning\u00fan <\/span>adonde ir\u00e1 cuando segu\u00eda. Le habr\u00eda dicho, \u00bfvolver\u00e1s?, \u00bfregres<span class=\"s6\">ar\u00e1s?<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\">Una vez se acomod\u00f3 en las conversaciones, ins\u00edpidas, apaga<span class=\"s5\">das, \u00bfqu\u00e9 haces?, \u00bfvas a irte como siempre? Hac\u00eda con ello un <\/span>lugar, un lugar para que se quedara.<\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\">En vez de los movimientos, el elogio lo recibieron sus cabellos, <\/span>la forma de llevarlos. La pregunta \u00bfpuedo hacerlo? trajo el silencio, llegaron despu\u00e9s en su mirada la respuesta favorable y las <span class=\"s2\">frecuentes permanencias.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s7\">QU\u00c9 MAS<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\">Que m\u00e1s que eso, que sus movimientos, que alguien supiera <span class=\"s5\">que ellos, de su quien apareciendo y desapareciendo en estos <\/span>lugares donde la exaltaci\u00f3n dej\u00f3 de ser, donde no es hecha si cosa alguna la merece, una boca, una voz, una risa, donde mucho ser\u00eda que alguien dijera, ninguna cara es fea si en ella est\u00e1n unos ojos <span class=\"s5\">bellos, o algo del olor de una piel, de la expresividad de unas <\/span><span class=\"s8\">manos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s5\">Cosa \u00faltima la exaltaci\u00f3n, en un tiempo \u00faltimo llegando, <\/span>llegaba en esos movimientos, est\u00e1s pensando en ellos, cre\u00eda escuchar donde de ning\u00fan lugar ven\u00edan voces mientras recreaba sus aparecimientos, sus partidas, sus regresos.<\/p>\n<p class=\"p4\">Viendo el caminado, lugares llevaban ya sus movimientos, el zagu\u00e1n, el corredor, la sala con retratos de antepasados a la que entraban, se te van los ojos, los escuchaba afirmar cuando segu\u00eda aquellos movimientos del caminar, cuanto llevaban, el comedor, <span class=\"s2\">la cocina en el traspatio, el horno venido a menos, donde anidaban <\/span>las gallinas, \u00a1si las asustan van a botar los huevos en el solar!<\/p>\n<p class=\"p4\">Miradas tambi\u00e9n hab\u00eda, imposibles en el trayecto hacia el cuarto de los tarros con yerbas, ung\u00fcentos, pomadas, son para verlos, no son para tocarlos, tal como si ocurriera y, a\u00fan m\u00e1s, se acercara al mes\u00f3n con objetos de trabajo, balanzas, esp\u00e1tulas, morteros, pinzas, lupas, piezas de relojes descompuestos, y desde la cama repitiera, son para verlos, no son para tocarlos.<\/p>\n<p class=\"p4\">Sonaban los despertadores, un milagro mov\u00eda los pajes del <span class=\"s5\">reloj, desde a\u00f1os atr\u00e1s parado en hora vespertina, siendo otra sorpresa que oyera la caja de m\u00fasica cuando afuera llamaban a <\/span><span class=\"s2\">oraci\u00f3n mientras el cuarto a la voz sigilosa otra voz la suplantaba, <\/span>cortada, gagosa, suplicante, se trasladaba desde las manos expres\u00e1<span class=\"s5\">ndose a cercan\u00edas, a silencios en los que ahora esperaban las <\/span><span class=\"s2\">frases, son para verlos, son tambi\u00e9n para tocarlos y jugar con ellos.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\">Entraba en la fotograf\u00eda fija en la pared, de una boda cele<span class=\"s11\">brada con almuerzo, pasaba de un \u00faltimo puesto a ocupar la <\/span>cabecera de la mesa llevada del comedor al corredor, alargada con mesas pedidas en pr\u00e9stamos a vecinos, blancamente enmantelada <span class=\"s2\">y con sencillos adornos de una familia cuyo apellido se extingu\u00eda, <\/span>siendo por ello relevante aquel suceso de la boda, de los novios en su sitio de honor, vestidos de blanco, de palideces enmotadas, y sendas filas de convidados que sentados en bancos enterizos, <span class=\"s2\">sin espaldar, miraban hacia la c\u00e1mara en manos del fot\u00f3grafo.<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\"><span class=\"s2\">Vi\u00e9ndose vi\u00e9ndose y viendo todo cuanto estaba en el corredor, el nervioso mediod\u00eda, los convidados, las jaulas con p\u00e1jaros sonoros, <\/span>los tiestos con helechos en las vigas, el corno ingl\u00e9s en la pared, <span class=\"s5\">a la espalda de los novios de caras medio enfiestadas, una son<\/span><span class=\"s2\">re\u00edda, sin llegar a la risa ni aun habiendo estirado los momentos, <\/span>contra toda carcajada que dejara al descubierto un diente arriba, <span class=\"s5\">tres abajo y una muela solitaria. <\/span><span class=\"s2\">Manos entrelazadas en la fotograf\u00eda, dici\u00e9ndose cosas de aquel <\/span>d\u00eda: como ya pasadas las cosas de la tarde, los movimientos mismos, las frases, son para verlos, y tambi\u00e9n son para tocarlos y jugar con ellos. La exaltaci\u00f3n recorr\u00eda otros silencios, mayores que los de la casa, adentr\u00e1ndose en la noche.<\/p>\n<p class=\"p4\" style=\"text-align: center;\"><span class=\"s7\">QU\u00c9 MAS<\/span><\/p>\n<p class=\"p4\">Era eso, hasta ayer era eso, no m\u00e1s donde ya est\u00e1, donde se <span class=\"s5\">encuentra ahora, en medio de bullas ajenas, las que para cada <\/span>quien son las propias en estos lugares donde estuvo.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/oswaldo-trejo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una sola rosa y una mandarina En donde de cada ser dos, de cada cosa dos exactas, una para s\u00ed y otra para alguien. 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