{"id":261,"date":"2021-07-30T13:30:29","date_gmt":"2021-07-30T13:30:29","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=261"},"modified":"2023-11-24T18:40:10","modified_gmt":"2023-11-24T18:40:10","slug":"antologia-popular","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/antologia-popular\/","title":{"rendered":"Poemas de Andr\u00e9s Eloy Blanco"},"content":{"rendered":"<p><strong>Los hijos infinitos<\/strong><\/p>\n<div>Cuando se tiene un hijo,<\/div>\n<div>se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,<\/div>\n<div>se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga<\/div>\n<div>y al del coche que empuja la institutriz inglesa<\/div>\n<div>y al ni\u00f1o gringo que carga la criolla<\/div>\n<div>y al ni\u00f1o blanco que carga la negra<\/div>\n<div>y al ni\u00f1o indio que carga la india<\/div>\n<div>y al ni\u00f1o negro que carga la tierra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando se tiene un hijo, se tienen tantos ni\u00f1os<\/div>\n<div>que la calle se llena<\/div>\n<div>y la plaza y el puente<\/div>\n<div>y el mercado y la iglesia<\/div>\n<div>y es nuestro cualquier ni\u00f1o cuando cruza la calle<\/div>\n<div>y el coche lo atropella<\/div>\n<div>y cuando se asoma al balc\u00f3n<\/div>\n<div>y cuando se arrima a la alberca;<\/div>\n<div>y cuando un ni\u00f1o grita, no sabemos<\/div>\n<div>si lo nuestro es el grito o es el ni\u00f1o,<\/div>\n<div>y si le sangran y se queja,<\/div>\n<div>por el momento no sabr\u00edamos<\/div>\n<div>si el \u00a1ay! es suyo o si la sangre es nuestra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando se tiene un hijo, es nuestro el ni\u00f1o<\/div>\n<div>que acompa\u00f1a a la ciega<\/div>\n<div>y las Meninas y la misma enana<\/div>\n<div>y el Pr\u00edncipe de Francia y su Princesa<\/div>\n<div>y el que tiene San Antonio en los brazos<\/div>\n<div>y el que tiene la Coromoto en las piernas.<\/div>\n<div>Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,<\/div>\n<div>todo llanto nos crispa, venga de donde venga.<\/div>\n<div>Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro<\/div>\n<div>y el coraz\u00f3n afuera.<\/div>\n<div>Y cuando se tienen dos hijos<\/div>\n<div>se tienen todos los hijos de la tierra,<\/div>\n<div>los millones de hijos con que las tierras lloran,<\/div>\n<div>con que las madres r\u00eden, con que los mundos sue\u00f1an,<\/div>\n<div>los que Paul Fort quer\u00eda con las manos unidas<\/div>\n<div>para que el mundo fuera la canci\u00f3n de una rueda,<\/div>\n<div>los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo ni\u00f1o,<\/div>\n<div>quiere con Dios adentro y las tripas afuera,<\/div>\n<div>los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima<\/div>\n<div>entreabiertos los ojos, como los ni\u00f1os de la guerra,<\/div>\n<div>porque basta para que salga toda la luz de un ni\u00f1o<\/div>\n<div>una rendija china o una mirada japonesa.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Cuando se tienen dos hijos<\/div>\n<div>se tiene todo el miedo del planeta,<\/div>\n<div>todo el miedo a los hombres luminosos<\/div>\n<div>que quieren asesinar la luz y arriar las velas<\/div>\n<div>y ensangrentar las pelotas de goma<\/div>\n<div>y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.<\/div>\n<div>Cuando se tienen dos hijos<\/div>\n<div>se tiene la alegr\u00eda y el \u00a1ay! del mundo en dos cabezas,<\/div>\n<div>toda la angustia y toda la esperanza,<\/div>\n<div>la luz y el llanto, a ver cu\u00e1l es el que nos llega,<\/div>\n<div>si el modo de llorar del universo<\/div>\n<div>el modo de alumbrar de las estrellas.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las uvas del tiempo<\/strong><\/p>\n<p>Madre: esta noche se nos muere un a\u00f1o.<br \/>\nEn esta ciudad grande, todos est\u00e1n de fiesta;<br \/>\nzambombas, serenatas, gritos, \u00a1ah, c\u00f3mo gritan!;<br \/>\nclaro, como todos tienen su madre cerca&#8230;<br \/>\n\u00a1Yo estoy tan solo, madre,<br \/>\ntan solo!; pero miento, que ojal\u00e1 lo estuviera;<br \/>\nestoy con tu recuerdo, y el recuerdo es un a\u00f1o<br \/>\npasado que se queda.<br \/>\nSi vieras, si escucharas esta alboroto: hay hombres<br \/>\nvestidos de locura, con cacerolas viejas,<br \/>\ntambores de sartenes,<br \/>\ncencerros y cornetas;<br \/>\nel h\u00e1lito canalla<br \/>\nde las mujers ebrias;<br \/>\nel diablo, con diez latas prendidas en el rabo,<br \/>\nanda por esas calles inventando piruetas,<br \/>\ny por esta balumba en que da brincos<br \/>\nla gran ciudad hist\u00e9rica,<br \/>\nmi soledad y tu recuerdo, madre,<br \/>\nmarchan como dos penas.<\/p>\n<p>Esta es la noche en que todos se ponen<br \/>\nen los ojos la venda,<br \/>\npara olvidar que hay alguien cerrando un libro,<br \/>\npara no ver la peri\u00f3dica liquidaci\u00f3n de cuentas,<br \/>\ndonde van las partidas al Haber de la Muerte,<br \/>\npor lo que viene y por lo que se queda,<br \/>\nporque no lo sufrimos se ha perdido<br \/>\ny lo gozado ayer es una perdida.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed es de la tradici\u00f3n que en esta noche,<br \/>\ncuando el reloj anuncia que el A\u00f1o Nuevo llega,<br \/>\ntodos los hombres coman, al compas de las horas,<br \/>\nlas doce uvas de la Noche Vieja.<br \/>\nPero aqu\u00ed no se abrazan ni gritan: \u00a1FELIZ A\u00d1O!,<br \/>\ncomo en los pueblos de mi tierra;<br \/>\nen este gozo hay menos caridad; la alegr\u00eda<br \/>\nde cada cual va sola, y la tristeza<br \/>\ndel que est\u00e1 al margen del tumulto acusa<br \/>\nlo inevitable de la casa ajena.<\/p>\n<p>\u00a1Oh nuestras plazas, donde van las gentes,<br \/>\nsin conocerse, con la buena nueva!<br \/>\nLas manos que se buscan con la efusi\u00f3n un\u00e1nime<br \/>\nde ser hormigas de la misma cueva;<br \/>\ny al hombre que est\u00e1 solo, bajo un \u00e1rbol,<br \/>\nle dicen cosas de honda fortaleza:<br \/>\n\u00ab\u00a1Venid compadre, que las horas pasan;<br \/>\npero aprendamos a pasar con ellas!\u00bb<br \/>\nY el ca\u00f1onazo en la Planicie,<br \/>\ny el himno nacional desde la iglesia,<br \/>\ny el amigo que viene a saludarnos:<br \/>\n\u00abfeliz a\u00f1o, se\u00f1ores\u00bb, y los criados que llegan<br \/>\na recibir en nuestros brazos<br \/>\nel amor de la casa buena.<\/p>\n<p>Y el beso familiar a medianoche:<br \/>\n\u00abLa bendici\u00f3n, mi madre\u00bb<br \/>\n\u00abQue el Se\u00f1or la proteja&#8230;\u00bb<br \/>\nY despu\u00e9s, en el claro comedor, la familia<br \/>\ncongregada para la cena,<br \/>\ncon dos amigos \u00edntimos, y t\u00fa, madre, a mi lado,<br \/>\ny mi padre, algo triste, presidiendo la mesa.<br \/>\n\u00a1Madre, c\u00f3mo son \u00e1cidas<br \/>\nlas uvas de la ausencia!<\/p>\n<p>\u00a1Mi casona oriental! Aquella casa<br \/>\ncon claustros coloniales, port\u00f3n y enredaderas,<br \/>\nel molino de viento y los granados,<br \/>\nlos grandes libros de la biblioteca<br \/>\n\u0097mis libros preferidos: tres tomos con im\u00e1genes<br \/>\nque hablaban de los reinos de la Naturaleza\u0097.<br \/>\nAl lado, el gran corral, donde parece<br \/>\nque hay dinero enterrado desde la Independencia;<br \/>\nel corral con guayabos y almendros,<br \/>\nel corral con peon\u00edas y cerezas<br \/>\ny el gran parral que daba todo el a\u00f1o<br \/>\nuvas m\u00e1s dulces que la miel de las abejas.<\/p>\n<p>Bajo el parral hay un estanque;<br \/>\nun ba\u00f1o en ese estanque sabe a Grecia;<br \/>\ndel verde artesonado, las uvas en racimos,<br \/>\ntan bajas, que del agua se podr\u00eda cogerlas,<br \/>\ny mientras en los labios se desangra la uva,<br \/>\nlos pies hacen saltar el agua fresca.<\/p>\n<p>Cuando llegaba la saz\u00f3n ten\u00eda<br \/>\ncada racimo un capuch\u00f3n de tela,<br \/>\npara salvarlo de la gula<br \/>\nde las avispas negras,<br \/>\ny ten\u00edan entonces<br \/>\nuna gracia invernal las uvas nuestras,<br \/>\narrebujadas en sus talas blancas,<br \/>\nsordas a la canci\u00f3n de las abejas&#8230;<\/p>\n<p>Y ahora, madre, que tan s\u00f3lo tengo<br \/>\nlas doce uvas de la Noche Vieja,<br \/>\nhoy que exprimo las uvas de los meses<br \/>\nsobre el recuerdo de la vi\u00f1a seca,<br \/>\nsiento que toda la acidez del mundo<br \/>\nse est\u00e1 metiendo en ella,<br \/>\nporque tienen el \u00e1cido de lo que fue dulzura<br \/>\nlas uvas de la ausencia.<\/p>\n<p>Y ahora me pregunto:<br \/>\n\u00bfPor qu\u00e9 raz\u00f3n estoy yo aqu\u00ed? \u00bfQu\u00e9 fuerza pudo<br \/>\nm\u00e1s que tu amor, que me llevaba<br \/>\na la dulce anonimia de tu puerta?<br \/>\n\u00a1Oh miserable vara que nos mides!<br \/>\n\u00a1El Renombre, la Gloria&#8230;, pobre cosa peque\u00f1a!<br \/>\n\u00a1Cuando dej\u00e9 mi casa para buscar la Gloria,<br \/>\nc\u00f3mo olvid\u00e9 la Gloria que me dejaba en ella!<\/p>\n<p>Y esta es la lucha ante los hombres malos<br \/>\ny ante las almas buenas;<br \/>\nyo soy un hombre a solas en busca de un camino.<br \/>\n\u00bfD\u00f3nde hallar\u00e9 camino mejor que la vereda<br \/>\nque a ti me lleva, madre; la verdad que corta<br \/>\npor los campos frutales, pintada de hojas secas,<br \/>\nsiempre reci\u00e9n llovida,<br \/>\ncon p\u00e1jaros del tr\u00f3pico, con muchachas de la aldea,<br \/>\nhombres que dicen: \u00abBuenos d\u00edas, ni\u00f1o\u00bb,<br \/>\ny el queso que me guardas siempre para merienda?<br \/>\nEsa es la Gloria, madre, para un hombre<br \/>\nque se llam\u00f3 fray Luis y era poeta.<\/p>\n<p>\u00a1Oh mi casa sin cr\u00edticos, mi casa donde puede<br \/>\nmi poes\u00eda andar como una reina!<br \/>\n\u00bfQu\u00e9 sabes t\u00fa de formas y doctrinas,<br \/>\nde metros y de escuela?<br \/>\nT\u00fa eres mi madre, que me dices siempre<br \/>\nque son hermosos todos mis poemas;<br \/>\npara ti, soy grande; cuando dices mis versos,<br \/>\nyo no s\u00e9 si los dices o los rezas&#8230;<br \/>\n\u00a1Y mientras exprimimos en las uvas del Tiempo<br \/>\ntoda una vida absurda, la promesa<br \/>\nde vernos otra vez se va alargando,<br \/>\ny el momento de irnos est\u00e1 cerca,<br \/>\ny no pensamos que se pierde todo!<br \/>\n\u00a1Por eso en esta noche, mientras pasa la fiesta<br \/>\ny en la \u00faltima uva libo la \u00faltima gota<br \/>\ndel a\u00f1o que se aleja,<br \/>\npienso en que tienes todav\u00eda, madre,<br \/>\nretazos de carb\u00f3n en la cabeza,<br \/>\ny ojos tan bellos que por m\u00ed regaron<br \/>\nsu clara pleamar en tus ojeras,<br \/>\ny manos pulcras, y esbeltez de talle,<br \/>\ndonde hay la gracia de la espiga nueva;<br \/>\nque eres hermosa, madre, todav\u00eda,<br \/>\ny yo estoy loco por estar de vuelta,<br \/>\nporque t\u00fa eres la Gloria de mis a\u00f1os<br \/>\ny no quiero volver cuando est\u00e9s vieja!&#8230;<\/p>\n<p>Uvas del Tiempo que mi ser escancia<br \/>\nen el recuerdo de la vi\u00f1a seca,<br \/>\n\u00a1c\u00f3mo me pierdo, madre, en los caminos<br \/>\nhacia la devoci\u00f3n de tu vereda!<br \/>\nY en esta algarab\u00eda de la ciudad borracha,<br \/>\ndonde va mi emoci\u00f3n sin compa\u00f1era,<br \/>\nmientras los hombres comen las uvas de los meses,<br \/>\nyo me acojo al recuerdo como un ni\u00f1o a una puerta.<br \/>\nMi labio est\u00e1 bebiendo de tu seno,<br \/>\nque es el racimo de la parra buena,<br \/>\nel buen racimo que exprim\u00ed en el d\u00eda<br \/>\nsin hora y sin reloj de mi inconsciencia.<\/p>\n<p>Madre, esta noche se nos muere un a\u00f1o;<br \/>\ntodos estos se\u00f1ores tienen su madre cerca,<br \/>\ny al lado m\u00edo mi tristeza muda<br \/>\ntiene el dolor de una muchacha muerta&#8230;<br \/>\nY vino toda la acidez del mundo<br \/>\na destilar sus doce gotas tr\u00e9mulas,<br \/>\ncuando cayeron sobre mi silencio<br \/>\nlas doce uvas de la Noche Vieja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>A un a\u00f1o de tu luz<\/strong><\/p>\n<p>A un a\u00f1o de tu luz, e iluminado<br \/>\nhasta el final de su latir, por ella,<br \/>\ndesanda el viaje el coraz\u00f3n cansado.<\/p>\n<p>De tu voz, de tu mano y de tu huella<br \/>\nretorna a la ni\u00f1ez, donde palpita<br \/>\nsangres de luz tu coraz\u00f3n de estrella.<\/p>\n<p>Vamos los dos a la esperada cita<br \/>\ny parece saltar de mi costado,<br \/>\nsanta y clara, tu voz de agua bendita.<br \/>\nY as\u00ed al solar de la ni\u00f1ez llegado,<br \/>\nmi coraz\u00f3n, devuelto de tu muerte,<br \/>\na un a\u00f1o de tu luz, e iluminado.<\/p>\n<p>Luna de Cuman\u00e1, para encenderte<br \/>\nla l\u00e1mpara de arrullo que me duerma<br \/>\ny el postigo de voz que me despierte.<\/p>\n<p>Luna en el pan de la colina yerma,<br \/>\nen el r\u00edo, en la sabana,<br \/>\npav\u00f3n lunar de mariposa enferma;<\/p>\n<p>y luna en el cocal, junto a Chiclana,<br \/>\ndonde el recuerdo azul de tus amores<br \/>\nse echa a dormir, como una caravana;<\/p>\n<p>luna para los mapas de colores<br \/>\nque teje la nocturna confidencia<br \/>\nrumbo a la calle de Flor de las Flores<\/p>\n<p>y luna que en tus uvas aquerencia<br \/>\npara miel de aquellas de tu parra<br \/>\ny el lim\u00f3n de las doce de tu ausencia.<\/p>\n<p>Ancha la casa que el poema narra:<br \/>\nblancas mujeres, de azabache el pelo,<br \/>\nhechas al par de hormiga y de cigarra;<\/p>\n<p>buenas para el bautizo y para el duelo,<br \/>\nparejas en el hambre o en la medra,<br \/>\ndel sue\u00f1o canto y del dolor pa\u00f1uelo.<\/p>\n<p>Galaica flor en castellana piedra:<br \/>\nvaciada al acueducto segoviano<br \/>\nla r\u00eda de cantor de Pontevedra<\/p>\n<p>As\u00ed te hall\u00f3 el esposo y hortelano,<br \/>\nDoctor para saber c\u00f3mo se tienta<br \/>\nel pulso al coraz\u00f3n desde la mano.<\/p>\n<p>As\u00ed el hogar, se\u00f1ora y cenicienta,<br \/>\nnodriza y enfermera en el manejo<br \/>\ny en el combate al sol, lugartenienta.<\/p>\n<p>As\u00ed la lucha y la prisi\u00f3n, espejo<br \/>\nde aquella tierra de recluta y canto,<br \/>\npanal del ni\u00f1o y retamal del viejo.<\/p>\n<p>Y tu ni\u00f1o en la flor del camposanto<br \/>\ny el Esposo en el sol de los caminos<br \/>\nel exilio y el mar: cosas del llanto.<\/p>\n<p>La isla de los lobos peregrinos,<br \/>\nde n\u00edspero el sabor, de perla el flanco,<br \/>\nde sal, de sol, de piedra los marinos.<\/p>\n<p>Copia de espuma y ola en el barranco,<br \/>\nde noche y playa, m\u00e9dico y cochero,<br \/>\nel coche negro y el caballo blanco.<\/p>\n<p>Y la Virgen del Valle y el vallero,<br \/>\nperla para los buzos hacia arriba,<br \/>\nmadre del mar y de su marinero.<\/p>\n<p>La Isla, como t\u00fa, del mar cautiva,<br \/>\ncon eso de la sed y de la vela,<br \/>\nsiempre llegando y siempre fugitiva.<\/p>\n<p>Dormir all\u00ed, bajo tu cantinela<br \/>\nso\u00f1ar domingos de color de playa<br \/>\nen la semana de color de escuela.<\/p>\n<p>Dormir all\u00ed, pescado en la atarraya<br \/>\nde tu labor de estambre y mecedora,<br \/>\nmi sue\u00f1o, entre las dunas de tu saya.<\/p>\n<p>\u00a1Ay, las hermanas de durazno y mora!<br \/>\n\u00a1Ay, mi hermano de amor y de centella!<br \/>\n\u00a1Ay, mi Padre de luz y t\u00fa de aurora!<\/p>\n<p>\u00a1Ay, el claro querer sin la querella!<br \/>\nTu pan, tu sol, tus ojos, para el d\u00eda;<br \/>\npara la noche, keros\u00e9n y estrella.<\/p>\n<p>Para la noche de ponerte fr\u00eda,<br \/>\ncuando o\u00edste subir de tus hinojos<br \/>\nel llanto de mi verso que nac\u00eda.<\/p>\n<p>Yo en tus rodillas, en la calle abrojos,<br \/>\nen la acera los dos, y una saeta<br \/>\nmi primer verso fue para tus ojos.<\/p>\n<p>Me alzaste en brazos; tr\u00e9mula y coqueta,<br \/>\nfuiste y volviste de la risa al lloro<br \/>\ny empezaste a gritar: -Tengo un Poeta!<\/p>\n<p>t\u00fa quisiste decir: \u2013 Tengo un tesoro,<br \/>\ntengo un ovillo de torzal de plata<br \/>\ny una cocina de fog\u00f3n de oro\u2026<\/p>\n<p>As\u00ed la Isla: calles de pi\u00f1ata,<br \/>\namor de la mu\u00f1eca y la gaviota,<br \/>\ncartas de sol con lunas de postdata.<\/p>\n<p>Hasta el d\u00eda en que el mar, gota por gota,<br \/>\ncay\u00f3 desde las nubes de tu llanto<br \/>\nhasta los pies de tu mu\u00f1eca rota;<\/p>\n<p>y otro pedazo tuyo al camposanto:<br \/>\nni\u00f1a del mar, que te prest\u00f3 la tierra;<br \/>\ntanto te daba y te quitaba tanto.<\/p>\n<p>Y al mar de nuevo, la balandra en guerra.<br \/>\nY el cabo al tajamar y el salto al valle<br \/>\ndel peque\u00f1o calvario y la alta sierra.<\/p>\n<p>La ciudad linda, de guirnalda al talle,<br \/>\nel bronce amado y verdugo triste<br \/>\ny el silencio del hombre de la calle.<\/p>\n<p>Y tus manos de bruja artesan\u00eda<br \/>\nen el punto cabal de la chaqueta<br \/>\ny en escarpines de jugueter\u00eda.<\/p>\n<p>(Por eso, tejedora en el poeta,<br \/>\nen la dantesca red de los tercetos<br \/>\nengarzo a ti lazada y cadeneta).<\/p>\n<p>Y el regreso a los hijos y los nietos,<br \/>\nfeliz de tus estancias favoritas<br \/>\ny enredada la lengua de alfabetos;<\/p>\n<p>y la puntualidad de tus visitas<br \/>\na misa de San Juan, por la ma\u00f1ana,<br \/>\na la capilla de las hermanitas.<\/p>\n<p>Morir, morir\u2026 La insustituible hermana<br \/>\nal reino de la nube y de la flecha,<br \/>\nluna descalza, huy\u00f3 por la ventana.<\/p>\n<p>No fue m\u00e1s que otra deuda satisfecha<br \/>\nen el trueque de savias y de flores<br \/>\nque hab\u00eda entre la tumba y tu cosecha.<\/p>\n<p>Tu casa de San Luis de los Dolores<br \/>\nalz\u00f3 al lacrimatorio de los pinos<br \/>\nla conciencia de \u00e1ngel de las flores.<\/p>\n<p>Y t\u00fa a sus pies; el odio en los caminos<br \/>\ny t\u00fa ofreciendo en el cruzar del fuego<br \/>\naire de amor a todos los molinos.<\/p>\n<p>Era molerte el alma; el mundo ciego<br \/>\nluchando, y t\u00fa, en el centro de la guerra,<br \/>\nsin queja, sin rencor y sin sosiego.<\/p>\n<p>Y al ultimo dolor, tu vida cierra<br \/>\nbalance de los hombres de tu entra\u00f1a:<br \/>\nbajo la tierra, dos, y uno sin tierra.<\/p>\n<p>Al mar de nuevo, a darme en tierra extra\u00f1a<br \/>\nla valiente mirada que quer\u00eda<br \/>\nluchar contra la gota en la pesta\u00f1a.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s, aquellos hombres de alma fr\u00eda;<br \/>\nel inh\u00f3spito lecho hospitalario,<br \/>\nsobre la tela del cercano cielo,<br \/>\nel encaje final de tu rosario.<\/p>\n<p>Y el regreso al hogar, el negro vuelo:<br \/>\ncon las dos alas el avi\u00f3n cortaba<br \/>\nvaras de noche para nuestro duelo.<\/p>\n<p>Aldebar\u00e1n, que nos acompa\u00f1aba,<br \/>\nlas Pl\u00e9yades y el mar que las refleja<br \/>\nmiraron una urna que volaba.<\/p>\n<p>Al final del estambre en tu madeja<br \/>\nse cuaj\u00f3 en tu mirada nebulosa<br \/>\nla \u00faltima uva de la noche vieja.<\/p>\n<p>As\u00ed fue. Y al morir la dolorosa,<br \/>\nun ave negra le llev\u00f3 al lucero<br \/>\nen el pico ladr\u00f3n la mariposa.<\/p>\n<p>Fue en un d\u00eda tres veces agorero;<br \/>\nese d\u00eda de un mes, nos ha quedado<br \/>\ncomo el mejor para decir \u00abMe muero\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed fue, madre, el fin de tu bordado<br \/>\ncomo el mejor para decir \u00abMe muero\u00bb.<\/p>\n<p>As\u00ed fue, madre, el fin de tu bordado.<br \/>\nDe tus hijas y nietas el gemido<br \/>\npuso a temblar el pino abandonado.<\/p>\n<p>En hombros te llevaba el pueblo herido,<br \/>\nla m\u00faltiple cabeza descubierta,<br \/>\ny al pasar por San Luis, tu viejo nido,<\/p>\n<p>el mundo de tu amor sali\u00f3 a la puerta<br \/>\ny el silencio de un hijo que lloraba<br \/>\nmeti\u00f3 el pinar en tu caj\u00f3n de muerta.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed conmigo est\u00e1s; yo, que so\u00f1aba<br \/>\nviajar contigo, tengo en tu retrato<br \/>\nesa sonrisa que te iluminaba.<\/p>\n<p>Y all\u00e1 estar\u00e1s, en el taller beato,<br \/>\npara vestir de blancos faldellines<br \/>\na mi angelito negro y mulato,<\/p>\n<p>para llenar de azules escarpines,<br \/>\ntejidos con celajes de destellos,<br \/>\nla canastilla de los serafines.<\/p>\n<p>Estamos con los hijos y hasta ellos<br \/>\nvemos caer la luz de tu mirada,<br \/>\npeinando con tu nombre sus cabellos.<\/p>\n<p>Tenemos tu sonrisa iluminada;<br \/>\nla voz de tu trisagio y de tu misa<br \/>\nle grita a mi dolor: -\u00a1No ha muerto nada!<\/p>\n<p>Con bosque y mar, con hurac\u00e1n y brisa,<br \/>\ncon esa misma muerte que te encierra,<br \/>\nde la gracia inmortal de tu sonrisa<br \/>\nllenos est\u00e1n los cielos y las tierras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>P\u00edntame angelitos negros<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Ah mundo! La Negra Juana,<br \/>\n\u00a1la mano que le pas\u00f3!<br \/>\nSe le muri\u00f3 su negrito,<br \/>\ns\u00ed se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u2014Ay, compadrito del alma,<br \/>\n\u00a1tan sano que estaba el negro!<br \/>\nYo no le acataba el pliegue,<br \/>\nyo no le acataba el hueso;<br \/>\ncomo yo me enflaquec\u00eda,<br \/>\nlo med\u00eda con mi cuerpo,<br \/>\nse me iba poniendo flaco<br \/>\ncomo yo me iba poniendo.<br \/>\nSe me muri\u00f3 mi negrito;<br \/>\nDios lo tendr\u00e1 dispuesto;<br \/>\nya lo tendr\u00e1 colocao<br \/>\ncomo angelito del Cielo.<\/p>\n<p>\u2014Deseng\u00e1\u00f1ese, comadre,<br \/>\nque no hay angelitos negros.<br \/>\nPintor de santos de alcoba,<br \/>\npintor sin tierra en el pecho,<br \/>\nque cuando pintas tus santos<br \/>\nno te acuerdas de tu pueblo,<br \/>\nque cuando pintas tus V\u00edrgenes<br \/>\npintas angelitos bellos,<br \/>\npero nunca te acordaste<br \/>\nde pintar un \u00e1ngel negro.<\/p>\n<p>Pintor nacido en mi tierra,<br \/>\ncon el pincel extranjero,<br \/>\npintor que sigues el rumbo<br \/>\nde tantos pintores viejos,<br \/>\naunque la Virgen sea blanca,<br \/>\np\u00edntame angelitos negros.<\/p>\n<p>No hay pintor que pintara<br \/>\nangelitos de mi pueblo.<br \/>\nYo quiero angelitos blancos<br \/>\ncon angelitos morenos.<br \/>\n\u00c1ngel de buena familia<br \/>\nno basta para mi cielo.<\/p>\n<p>Si queda un pintor de santos,<br \/>\nsi queda un pintor de cielos,<br \/>\nque haga el cielo de mi tierra,<br \/>\ncon los tonos de mi pueblo,<br \/>\ncon su \u00e1ngel de perla fina,<br \/>\ncon su \u00e1ngel de medio pelo,<br \/>\ncon sus \u00e1ngeles catires,<br \/>\ncon sus \u00e1ngeles morenos,<br \/>\ncon sus angelitos blancos,<br \/>\ncon sus angelitos indios,<br \/>\ncon sus angelitos negros,<br \/>\nque vayan comiendo mango<br \/>\npor las barriadas del cielo.<\/p>\n<p>Si al cielo voy alg\u00fan d\u00eda,<br \/>\ntengo que hallarte en el cielo,<br \/>\nangelitico del diablo,<br \/>\nseraf\u00edn cucurusero.<\/p>\n<p>Si sabes pintar tu tierra,<br \/>\nas\u00ed has de pintar tu cielo,<br \/>\ncon su sol que tuesta blancos,<br \/>\ncon su sol que suda negros,<br \/>\nporque para eso lo tienes<br \/>\ncalientito y de los buenos.<br \/>\nAunque la Virgen sea blanca,<br \/>\np\u00edntame angelitos negros.<\/p>\n<p>No hay una iglesia de rumbo,<br \/>\nno hay una iglesia de pueblo,<br \/>\ndonde hayan dejado entrar<br \/>\nal cuadro angelitos negros.<br \/>\nY entonces, \u00bfad\u00f3nde van,<br \/>\nangelitos de mi pueblo,<br \/>\nzamuritos de Guaribe,<br \/>\ntorditos de Barlovento?<\/p>\n<p>Pintor que pintas tu tierra,<br \/>\nsi quieres pintar tu cielo,<br \/>\ncuando pintas angelitos<br \/>\nacu\u00e9rdate de tu pueblo<br \/>\ny al lado del \u00e1ngel rubio<br \/>\ny junto al \u00e1ngel trigue\u00f1o,<br \/>\naunque la Virgen sea blanca,<br \/>\np\u00edntame angelitos negros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Orinoco<\/strong><\/p>\n<p>La prueba,<br \/>\noh mi fuerte Orinoco, te filtr\u00f3 toda el agua.<br \/>\nT\u00fa mismo,<br \/>\ndesordenado,<br \/>\npr\u00f3digo,<br \/>\ninvasor,<br \/>\nsubversivo,<br \/>\nvenezolano,<br \/>\nt\u00fa mismo<br \/>\nllevaste las dragas que te roen el fondo,<br \/>\ncomo tu propio pico de pel\u00edcano.<\/p>\n<p>Te profundizaste,<br \/>\nescupiste el freno de las barras,<br \/>\nte recogiste en tu designio definitivo.<\/p>\n<p>Un d\u00eda<br \/>\nte echaste al hombro tus caimanes<br \/>\ny abandonaste lentamente las sabanas.<\/p>\n<p>T\u00fa mismo<br \/>\nte empinaste hacia abajo,<br \/>\nesot\u00e9rico,<br \/>\ncon un hondo respeto de la tierra<br \/>\ny diste a tus mil brazos<br \/>\naptitud atl\u00e9tica<br \/>\npara recibir la crianza del trasatl\u00e1ntico,<br \/>\npara prenderte a las orillas<br \/>\ngrandes ciudades que te caen<br \/>\ncomo tributarios de vida,<br \/>\npara ser el zagu\u00e1n del mar,<br \/>\ntraficado por los gritos de la tierra<br \/>\nque se echa a las calles del mundo.<\/p>\n<p>Denso, populoso,<br \/>\nte caen y se te ahogan<br \/>\nduras palabras engranadas<br \/>\nen todos los idiomas del planeta.<\/p>\n<p>Pero, todav\u00eda,<br \/>\nfuerte Orinoco,<br \/>\ntodav\u00eda eres el R\u00edo Indio,<br \/>\ninconfundible,<br \/>\nen el salto,<br \/>\nen la bandada,<br \/>\nen la garza en un pie, que casi vuela<br \/>\ny en tu \u00faltimo caim\u00e1n<br \/>\nen cuyo bostezo<br \/>\nse refugi\u00f3 toda tu tradici\u00f3n<br \/>\ncon silenciosa desembocadura.<\/p>\n<p>Oh mi fuerte Orinoco,<br \/>\nvieja calle bolivariana,<br \/>\npor donde pas\u00f3 sin rumor<br \/>\nel hombre que te empuj\u00f3 con el remo que lo empujaba!<\/p>\n<p>Oh mi fuerte Orinoco, erizado de flotas!<\/p>\n<p>La prueba<br \/>\nque te filtr\u00f3 las aguas y del lado de ayer<br \/>\ndej\u00f3 el residuo de sangre y de fiebre<br \/>\ncon eficacia final de abono,<br \/>\nla prueba<br \/>\nque te llev\u00f3 a tu m\u00e1xima estatura interior,<br \/>\nOrinoco,<br \/>\ngran R\u00edo \u00datil,<br \/>\nprimer ciudadano de Venezuela,<br \/>\ntu prueba<br \/>\nnos pas\u00f3 por tu mismo filtro.<\/p>\n<p>Yo mismo<br \/>\nme vi colar entre mi conciencia<br \/>\ny me sent\u00ed dragado<br \/>\nhasta la ra\u00edz de mi carne verdadera.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed estoy, mi r\u00edo sereno,<br \/>\ncomo lago que anda,<br \/>\nmi viejo r\u00edo de las siete estrellas,<br \/>\naqu\u00ed estoy.<\/p>\n<p>Mi poema de hace setenta a\u00f1os,<br \/>\nmi viejo poema,<br \/>\nfrondoso como tus selvas,<br \/>\ndesbordado como t\u00fa,<br \/>\nfue talado en la prueba,<br \/>\nfiltrado,<br \/>\ndragado,<br \/>\ny regresa a ti<br \/>\nen la pureza de una palabra<br \/>\nque cabe en una mano con holgura de sorbo<br \/>\ny que te cae con el sentido caudaloso<br \/>\nde una gota tributaria,<br \/>\nvoz de la lengua que trabaja, canta,<br \/>\nel salado sudor de los trabajadores,<br \/>\nya desde los raudales, te hace marina el agua!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"poema\">\n<p class=\"p1\"><strong>Palabreo de la loca Luz Caraballo<\/strong><\/p>\n<div class=\"dedicatoria\">\n<p class=\"p6\"><em>Los deditos de tus manos,<\/em><br \/>\n<em>los deditos de tus pies;<\/em><br \/>\n<em>uno, dos, tres, cuatro, cinco<\/em><br \/>\n<em>seis, siete, ocho, nueve, diez.<\/em><br \/>\n<em>An\u00f3nimo<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p>De Chachopo a Apartadero<br \/>\ncaminas, Luz Caraballo,<br \/>\ncon violeticas de mayo,<br \/>\ncon carneritos de enero;<br \/>\ninviernos del ventisquero,<br \/>\nfarall\u00f3n de los veranos,<br \/>\ncon fr\u00edos cordilleranos,<br \/>\ncon riscos y ajetreos,<br \/>\nse te van poniendo feos<br \/>\nlos deditos de tus manos.<\/p>\n<p>La cumbre te circunscribe<br \/>\nal s\u00f3lo aliento del nombre,<br \/>\nlo que te queda del hombre<br \/>\nque qui\u00e9n sabe d\u00f3nde vive:<br \/>\ncinco a\u00f1os que no te escribe,<br \/>\ndiez a\u00f1os que no lo ves,<br \/>\ny entre golpes y traspi\u00e9s,<br \/>\npersiguiendo tus ovejos,<br \/>\nse te van poniendo viejos<br \/>\nlos deditos de tus pies.<\/p>\n<p>El hambre lleva en sus cachos<br \/>\nalgod\u00f3n de tus corderos,<br \/>\ntu ilusi\u00f3n cuenta sombreros<br \/>\nmientras t\u00fa cuentas muchachos;<br \/>\nuna hembra y cuatro machos,<br \/>\nsubida, bajada y brinco,<br \/>\ny cuando pide tu ah\u00ednco<br \/>\nfrailej\u00f3n para olvidarte<br \/>\nla angustia se te reparte:<br \/>\nuno, dos, tres, cuatro, cinco.<\/p>\n<p>Tu hija est\u00e1 en un serrallo,<br \/>\ndos hijos se te murieron,<br \/>\nlos otros dos se te fueron<br \/>\ndetr\u00e1s de un hombre a caballo.<br \/>\n\u00abLa Loca Luz Caraballo\u00bb<br \/>\ndice el decreto del Juez,<br \/>\nporque te encontr\u00f3 una vez,<br \/>\nsin hijos y sin carneros,<br \/>\ncontandito los luceros:<br \/>\n&#8230;seis, siete, ocho, nueve, diez&#8230;<\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Canto de los hijos en marcha<\/strong><\/p>\n<p>Madre, si me matan,<br \/>\nque no venga el hombre de las sillas negras;<br \/>\nque no vengan todos a pasar la noche<br \/>\nrumiando pesares, mientras t\u00fa me lloras;<br \/>\nque no est\u00e9 la sala con los cuatro cirios<br \/>\ny yo en una urna, mirando hacia arriba;<br \/>\nque no est\u00e9n las mesas llenas de remedios,<br \/>\nque no est\u00e9 el pa\u00f1uelo cubri\u00e9ndome el rostro,<br \/>\nque no venga el mozo con la tarjetera,<br \/>\nni cuelguen las flores de los candelabros<br \/>\nni est\u00e9n mis hermanas llorando en la sala,<br \/>\nni est\u00e9s t\u00fa sentada, con tu ropa nueva.<br \/>\nMadre, si me matan,<br \/>\nque no venga el hombre de las sillas negras.<\/p>\n<p>Ll\u00e9name la casa de hombres y mujeres<br \/>\nque cuenten el \u00faltimo amor de su vida;<br \/>\nque ardan en la sala flores impetuosas,<br \/>\nque en dos grandes copas quemen melaleuca,<br \/>\nque toquen violines el sue\u00f1o de Schuman;<br \/>\nlos frascos rebosen de vino y perfumes;<br \/>\nque me miren todos, que se digan todos<br \/>\nque tengo una cara de soldado muerto.<\/p>\n<p>Ll\u00e9name la casa<br \/>\nde flores regaladas, como en una selva.<br \/>\nD\u00e9jame en tu cuarto, cerca de tu cama;<br \/>\ncon mis cuatro hermanas, hagamos consejo;<br \/>\ntenme de la mano, tenme de los labios,<br \/>\ncomo aquella noche de mi padre muerto,<br \/>\ny al cabo, dormidos iremos quedando,<br \/>\nuno con su muerte y otro con su sue\u00f1o.<\/p>\n<p>Madre, si me matan,<br \/>\nque no venga el coche para los entierros,<br \/>\ncon sus dos caballos gordos y pesados,<br \/>\ncomo de levita, como del Gobierno.<\/p>\n<p>Que si traen caballos, traigan dos potrillos<br \/>\nfinos de cabeza, delgados de remos,<br \/>\nque vayan saltando con claros relinchos,<br \/>\ncomo si apostaran cu\u00e1l llega primero.<br \/>\nQue parezca, madre,<br \/>\nque voy a salirme de la caja negra<br \/>\ny a saltar al lomo del mejor caballo<br \/>\ny a volver al fuego.<br \/>\nMadre, si me matan,<br \/>\nque no venga el coche para los entierros.<\/p>\n<p>Madres, si me matan,<br \/>\ny muero en los bosques o en mitad del llano,<br \/>\npide a los soldados que te den tu muerto;<br \/>\nque los labradores y las labradoras<br \/>\ny t\u00fa y mis hermanas, derramando flores,<br \/>\nhasta un pueblo manso se lleven mi cuerpo;<br \/>\nque con unos juncos hagan angarillas,<br \/>\nque pongan mastranto y hojas y cayenas<br \/>\ny que as\u00ed me lleven hasta un cementerio<br \/>\ncon cerca de alambres y enredaderas.<br \/>\nY cuando pasen los a\u00f1os<br \/>\ntr\u00e1eme a mi pedazo, junto al padre muerto<br \/>\ny all\u00ed, que me pongan donde a ti te pongan,<br \/>\nen tu misma fosa y a tu lado izquierdo.<br \/>\nMadre, si me matan,<br \/>\npide a los soldados que te den tu muerto.<\/p>\n<p>Madre, si me matan, no me entierres todo,<br \/>\nde la herida abierta s\u00e1came una gota,<br \/>\nde la honda melena s\u00e1came una trenza;<br \/>\ncuando tengas fr\u00edo, qu\u00e9mate en mi brasa;<br \/>\ncuando no respires, suelta mi tormenta.<br \/>\nMadre, si me matan, no me entierres todo.<\/p>\n<p>Madre, si me matan,<br \/>\n\u00e1breme la herida, ci\u00e9rrame los ojos<br \/>\ny tr\u00e1eme un pobre hombre de alg\u00fan pobre pueblo<br \/>\ny esa pobre mano por la que me matan,<br \/>\np\u00f3nmela en la herida por la que me muero.<\/p>\n<p>Llora en un pa\u00f1uelo que no tenga encajes;<br \/>\nponme tu pa\u00f1uelo<br \/>\nbajo la cabeza, triste todav\u00eda<br \/>\npor las despedida del \u00faltimo sue\u00f1o,<br \/>\nbajo la cabeza como casa sola,<br \/>\ndensa de un perfume de inquilino muerto.<\/p>\n<p>Si vienen mujeres, diles, sin sollozos:<br \/>\n-\u00a1Si hablara, qu\u00e9 lindas cosas te dir\u00eda!<br \/>\n\u00c1breme la herida, ci\u00e9rrame los ojos&#8230;<\/p>\n<p>Y una palabra: JUSTICIA<br \/>\nescriban sobre la tumba<br \/>\nY un domingo, con sol afuera,<br \/>\nvengan la Madre y las Hermanas<br \/>\ny sonr\u00edan a la hermosa tumba<br \/>\ncon nardos, violetas y helechos de agua<br \/>\ny hombres y mujeres del pueblo cercano<br \/>\nque digan mi nombre como de su casa<br \/>\ny alcen a los cielos cantos de victoria,<br \/>\nMadre, si me matan.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/blanco-andres-eloy\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los hijos infinitos Cuando se tiene un hijo, se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera, se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga y al del coche que empuja la institutriz inglesa y al ni\u00f1o gringo que carga la criolla y al ni\u00f1o blanco que carga [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":3978,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[13],"tags":[3,22],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=261"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5908,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/261\/revisions\/5908"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3978"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=261"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=261"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=261"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}