{"id":2591,"date":"2021-12-01T19:07:24","date_gmt":"2021-12-01T19:07:24","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2591"},"modified":"2023-11-24T18:36:10","modified_gmt":"2023-11-24T18:36:10","slug":"la-gramatica-contra-la-lengua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-gramatica-contra-la-lengua\/","title":{"rendered":"La gram\u00e1tica contra la lengua"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Rafael Cadenas<\/h4>\n<div>Voy a permitirme una afirmaci\u00f3n que, al pronto, puede parecer excesiva: en Venezuela nunca se ha ense\u00f1ado castellano.<\/div>\n<p>Lo que se ha hecho es majar la cabeza de los estudiantes con el estudio que m\u00e1s aleja del idioma -aunque pensemos que deber\u00eda acercarlos a \u00e9l- y con mucha frecuencia lo torna aborrecible: el estudio de la gram\u00e1tica.<\/p>\n<p>Esta ha sido una perniciosa confusi\u00f3n.<\/p>\n<p>De lo que se trataba, y as\u00ed lo indica el nombre de la materia, era de ense\u00f1ar castellano, pero se tom\u00f3 el r\u00e1bano por las hojas.<\/p>\n<p>El absurdo trastrueque ha dado lugar al m\u00e1s deplorable cap\u00edtulo de nuestra educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Hace casi veinte a\u00f1os, \u00c1ngel Rosenblat llamaba la atenci\u00f3n sobre este problema en\u00a0<i>La educaci\u00f3n en Venezuela \u2013 Voz de alerta<\/i>, libro apremiante que si hubiera sido tomado en cuenta, nos habr\u00eda puesto en camino de afrontar muchas fallas de nuestra educaci\u00f3n que, al contrario, han ido acentu\u00e1ndose sin que hasta ahora se haya intentado seriamente corregirlas. Ignoro qu\u00e9 suerte real ha corrido entre los lectores este libro de Rosenblat. Me refiero al destino silencioso de las obras. En todo caso, la situaci\u00f3n con respecto a la lengua ha empeorado.<\/p>\n<p>En el ensayo, m\u00e1s que art\u00edculo, \u00abLa gram\u00e1tica y el idioma\u00bb, del libro mencionado, dice Rosenblat: \u00ab\u00bfNo es inquietante y extra\u00f1o que siendo la lengua el m\u00e1s portentoso de los dones humanos, su ense\u00f1anza en escuelas y colegios se haya convertido en la m\u00e1s ingrata y fastidiosa de las asignaturas? Habr\u00eda que analizar a qu\u00e9 se debe un hecho tan sorprendente y doloroso.<\/p>\n<p>Se debe, creo yo, a una aberraci\u00f3n. Los maestros y profesores han sustituido el aprendizaje y perfeccionamiento de su lengua por el aprendizaje de la gram\u00e1tica. Dig\u00e1moslo m\u00e1s crudamente a\u00fan: en lugar de la lengua, imponen a los alumnos un manualito de gram\u00e1tica, lleno de definiciones absurdas, o por lo menos muy discutibles\u00bb.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>El ensayo aclara, creo que de manera definitiva, la confusi\u00f3n. La gram\u00e1tica no es la v\u00eda para aprender la propia lengua. Ni tampoco, a mi ver, cualquier otra. Rosenblat escoge bien sus testigos. Trae en su apoyo declaraciones de Unamuno, Am\u00e9rico Castro, Rodolfo Lenz, Jacob Grimm, Goethe, Buffon, Pierre Loti, Renan, France, Gorki, Valle-Incl\u00e1n, Croce, Ortega, Azor\u00edn y otros. Todos descalifican la gram\u00e1tica, ya como medio de aprender el idioma materno, ya como materia \u00fatil para el escritor.<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Lo que dice Rosenblat, y otros antes y despu\u00e9s de \u00e9l, no creo que lo ignoren muchos maestros y profesores, pero contin\u00faan haciendo lo de siempre, martill\u00e1ndoles a los estudiantes una gram\u00e1tica que ni siquiera es parda. \u00bfA qu\u00e9 atribuir esta obstinaci\u00f3n? \u00bfEstupidez? \u00bfFuerza terrible de la inercia? \u00bfRigidez escler\u00f3tica del sistema educativo que no permite variaciones individuales? \u00bfResignaci\u00f3n a una rutina a sabiendas de que constituye una p\u00e9rdida de tiempo? Sea cual fuere la causa, son poco disculpables. Habr\u00eda que hacerles ver que su tarea es ense\u00f1ar un idioma, el que ya hablamos, pero que cada d\u00eda se nos vuelve m\u00e1s extranjero, que deben prescindir de la gram\u00e1tica, aunque podr\u00e1n usar algunas nociones b\u00e1sicas, y que para ense\u00f1arlo tienen antes que conocerlo, es decir, hablar y escribir bien. Aqu\u00ed comienza la dificultad que el Estado no ha tomado nunca en consideraci\u00f3n, pues asunto de Estado es la lengua. \u00bfConocen bien el castellano los maestros y profesores encargados de su ense\u00f1anza?<\/p>\n<p>La tarea es capital. Ya Nietzsche encarec\u00eda, con su vehemencia caracter\u00edstica, la importancia de la lengua: \u00abHoy todos hablan y escriben naturalmente la lengua alemana con la ineptitud y la vulgaridad propias de una \u00e9poca que aprende el alem\u00e1n en los peri\u00f3dicos. Por eso el adolescente que est\u00e1 creciendo y est\u00e1 dotado m\u00e1s generosamente, habr\u00eda que colocarlo por la fuerza bajo la campana de vidrio del buen gusto y de una r\u00edgida disciplina ling\u00fc\u00edstica: si eso no es posible, prefiero entonces volver en seguida a hablar en lat\u00edn, ya que me averg\u00fcenzo de una lengua tan desfigurada y deformada.<\/p>\n<p>Una escuela mejor no podr\u00e1 tener otro objetivo a ese respecto que el de llevar al camino recto, con autoridad y rigor digno, a los j\u00f3venes ling\u00fc\u00edsticamente corrompidos y exhortarles as\u00ed: \u00ab\u00a1Tomad en serio nuestra lengua! Quien no consiga sentir un deber sagrado en ese sentido no posee ni siquiera el germen del que pueda surgir una cultura superior\u00bb.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>Nietzsche lanza innurnerables saetas contra el periodismo. Es su costumbre; pero hoy me parece necesario atemperar sus afirmaciones. Hasta habr\u00eda que responder, con pena, a su clamor, el clamor de la gran cultura, recordando que el lenguaje del periodismo, a pesar de sus defectos, es en general m\u00e1s rico que el usado por el hombre corriente. Ante el empobrecimiento general, lo que Nietzsche estigmatiza ya no es tan pobre, ocupa como un lugar medio entre la alta cultura y el nivel general. Es en este \u00faltimo donde deben estar sonando todas las alarmas que no se oyen, las alarmas que anuncian el hundimiento.<\/p>\n<p>Me ha llamado mucho la atenci\u00f3n la importancia que le otorga al bachillerato. Lo considera el eje de toda la educaci\u00f3n, y por eso fustiga al de su \u00e9poca, \u00a1al bachillerato alem\u00e1n del siglo XIX!, por no estar a la altura que una verdadera formaci\u00f3n exigir\u00eda. La conclusi\u00f3n a que llega Nietzsche no puede ser m\u00e1s oportuna ni valedera ni dram\u00e1tica para nuestro \u00e1mbito: \u00abEl bachillerato ha desatendido hasta ahora el objeto primordial e inmediato, de que arranca la cultura aut\u00e9ntica, es decir, ha desatendido la lengua materna: le falta as\u00ed el terreno natural y fecundo en el que pueden apoyarse todos los esfuerzos culturales posteriores\u00bb.<sup>4<\/sup>\u00a0Aqu\u00ed Nietzsche viene en apoyo de una idea que ha ido afirm\u00e1ndose en m\u00ed, la de que no es la lengua una materia\u00a0<i>m\u00e1s<\/i>\u00a0que deba estudiarse como cualquier otra, sino la materia de las materias, el instrumento que permite todos los dem\u00e1s estudios, la base del edificio, o mejor, del templo, y merece una consideraci\u00f3n diferente, pero teniendo un cuidado sobre el que Bollnow nos avisa: una \u00abeducaci\u00f3n idiotm\u00e1tica demasiado consciente\u00bb tiene un peligro, el de dirigirse con exclusividad \u00aba la belleza y elegancia del lenguaje\u00bb, lo que puede conducir al \u00abriesgo t\u00edpico de la ret\u00f3rica, del habla afectada, del placer inspirado por la palabra sonora y bien formada que se desliza sobre las cosas, m\u00e1s a\u00fan, que se aparta de su objetivo propiamente dicho en aras del placer brindado por una bella formulaci\u00f3n. He aqu\u00ed el curioso peligro que implica todo cultivo en exceso consciente del lenguaje. El lenguaje se convierte en objetivo de s\u00ed mismo\u00bb. Bollnow considera perjudicial ese cultivo de la lengua, pues lleva a \u00abla vacuidad del palabrer\u00edo\u00bb. El objetivo es lograr no \u00abla expresi\u00f3n\u00a0<i>bella<\/i>\u00a0sino la exacta y acertada\u00bb.<sup>5<\/sup>\u00a0Lo que Bollnow procura es prevenirnos contra el narcisismo de la lengua, contra la lengua convertida en fin de s\u00ed misma. Pero estamos muy lejos de ese peligro: s\u00f3lo acecha a culturas de buena formaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica. En Venezuela tenemos que empezar por el primer pelda\u00f1o: por mejorar nuestra propia lengua. \u00bfY cu\u00e1l es la v\u00eda natural para su ense\u00f1anza? Pues la lectura. No nos andemos m\u00e1s por las ramas. No s\u00f3lo es la v\u00eda natural sino la \u00fanica. En ese punto no existe duda entre los que se han ocupado del asunto.<sup>6<\/sup><\/p>\n<p>Lectura, pues, lectura constante, lectura atenta al lenguaje, lo cual supone que el maestro o el profesor sean lectores, y aqu\u00ed comienza otro escollo. \u00bfCu\u00e1ntos lo son en verdad? Tendr\u00edan que gustar de los buenos escritores para poder contagiar a los estudiantes, pero esto nos conduce a otro aspecto del problema: la ense\u00f1anza de los que van a ense\u00f1ar, el educar al educador.<\/p>\n<p>Con respecto a la lectura habr\u00eda que seleccionar obras que interesen al estudiante. Tal vez sea mejor que comience por leer obras modernas y vaya luego adentr\u00e1ndose en el mundo de los cl\u00e1sicos.<sup>7<\/sup>\u00a0Me parece absurdo obligar a estudiantes que nunca han le\u00eddo un libro, ni siquiera moderno, a leer el\u00a0<i>Mio Cid<\/i>\u00a0s\u00f3lo porque lo exige un programa necio. Es preferible que el viaje sea desde nuestro hoy al ayer. El centro de la clase de castellano ser\u00eda entonces la lectura y la conversaci\u00f3n, s\u00ed, la conversaci\u00f3n, que es necesario reivindicar,<sup>8<\/sup>\u00a0en torno a lo le\u00eddo, sin perder de vista el hecho de que la lengua rebasa la idea de materia de clase.<\/p>\n<p>En todo caso, si no es posible romper con la inercia y contin\u00faa la dictadura del recorrido usual, deber\u00eda hacerse una selecci\u00f3n que se adapte al estudiante, y m\u00e1s limitada, para lograr que las obras sean realmente le\u00eddas. Los programas suelen ser muy extensos y las clases de literatura se limitan a suministrar una informaci\u00f3n in\u00fatil. Sin lectura constituyen una p\u00e9rdida de tiempo. Es mejor que el estudiante de bachillerato lea bien tres o cuatro libros por a\u00f1o a que pase en volandas sobre rese\u00f1as y cap\u00edtulos de obras, por cumplir con un est\u00fapido requisito meramente formal.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es la finalidad de una clase de literatura? Pues hacer que \u00e9sta se convierta en un goce para el estudiante. Es el primer paso y el m\u00e1s importante. Lo dem\u00e1s viene despu\u00e9s si ha de venir, y si no, no importa, siempre que el primer paso tenga la firmeza necesaria como para sostenerse a trav\u00e9s de los a\u00f1os. Es decir, m\u00e9todos, cr\u00edticas, an\u00e1lisis profesionales no deben anteponerse al hecho primario del goce que proviene del contacto con la obra de los escritores. Ellos -ser\u00eda descaminador olvidarlo- no han escrito nunca para especialistas, para profesores o estudiantes de letras, sino para los hombres. Volvemos siempre al mismo punto: para crear afici\u00f3n por la literatura, quien ense\u00f1a debe tenerla. Tornamos a lo que surge y resurge como requisito imperioso. Se necesitan maestros y profesores que tengan un gusto genuino por la literatura, pues s\u00f3lo ellos podr\u00e1n comunicarlo, y no transmisores mec\u00e1nicos de nociones recogidas en universidades o pedag\u00f3gicos. \u00c9ste no es un problema de t\u00e9cnicas o metodolog\u00edas o programas sino de sensibilidad. La sensibilidad es el elemento que no puede estar ausente.<\/p>\n<p>As\u00ed pues, habr\u00eda que preparar a las personas que van a ense\u00f1ar, creando en ellas el gusto por la lengua a trav\u00e9s de la \u00fanica manera que conozco: la lectura de los mejores escritores y traductores.<\/p>\n<p>Los programas tambi\u00e9n deber\u00edan ser revisados. Son irreales. Por pretender abarcar demasiado les indican a los estudiantes gotas de este o aquel escritor, pero nunca un vaso completo de su buen vino. Ser\u00eda preferible que el estudiante leyera tres o cinco obras en un a\u00f1o que diez pasajes.<\/p>\n<p>La clase ha de ser algo vivo. Si no, es mejor esperar hasta tener las personas que puedan hacer este trabajo. Un trabajo m\u00e1s importante que el tambi\u00e9n muy \u00fatil de hacer casas y edificios, pues tiene que ver con la construcci\u00f3n interna de los seres, por lo que ninguno puede igual\u00e1rsele. A menos que prefiramos la solidez de las ciudades -que nadie osar\u00eda impugnar- a la solidez de las personas.<\/p>\n<p><b>Notas<\/b><\/p>\n<div>1. \u00c1ngel Rosenblat:\u00a0<i>La educaci\u00f3n en Venezuela \u2013 Voz de alerta<\/i>. Colecci\u00f3n Cuadernos del Colegio de Humanistas de Venezuela, p. 51. Posteriormente, en 1981, esta obra fue reeditada por Monte \u00c1vila. Dicha edici\u00f3n incluye otros trabajos muy valiosos sobre el mismo tema.<br \/>\n2. Recomiendo encarecidamente el libro de Rosenblat a todos los maestros, profesores, estudiantes y a todas las personas vinculadas con la educad\u00f3n. El ensayo \u00abLa gram\u00e1tica y el idioma\u00bb, aunque breve, es muy completo. Dice Rosenblat que si bien la gram\u00e1tica no ense\u00f1a a hablar o escribir la lengua materna, tiene un enorme inter\u00e9s, puesto que trata sobre su estructura y funcionamiento. Propone mucha lectura, copia, escritura, redacci\u00f3n, composici\u00f3n, y \u00abhabituar al alumno a hablar bien, a expresarse con correcci\u00f3n, a pronunciar decorosamente, a enriquecer su lengua\u00bb p. 61. Rosenblat considera que es el maestro, no el estudiante, quien debe saber gram\u00e1tica para utilizarla cuando lo crea oportuno, y que la \u00abformaci\u00f3n del maestro debiera estar centrada en la amplia educaci\u00f3n de su lenguaje\u00bb pp. 62-63. Afirma que se debe \u00abense\u00f1ar las l\u00edneas generales del sistema gramatical, pero con moderaci\u00f3n, con criterio descriptivo y funcional\u00bb p. 63. Preferiblemente a estudiantes que ya hayan cumplido los catorce a\u00f1os, y a\u00f1ade: \u00abLa doctrina gramatical como teor\u00eda, junto con una formaci\u00f3n ling\u00fc\u00edstica general, queda reservada para la universidad y los institutos de formaci\u00f3n del profesorado\u00bb p. 63.<br \/>\n3. Federico Nietzsche.\u00a0<i>Sobre el porvenir de nuestras escuelas<\/i>. Tusquets Editor. Barcelona, pp. 72-73.<br \/>\n4.\u00a0<i>Op.cit<\/i>.,p. 83.<br \/>\n5. Bollnow.\u00a0<i>Op. cit<\/i>., p. 192.<br \/>\n6. En\u00a0<i>Literatura y Educaci\u00f3n<\/i>\u00a0(Editorial Castalia), dice Eugenio de Bustos que \u00abla literatura ofrece los mejores modelos de expresi\u00f3n que son posibles en un determinado c\u00f3digo ling\u00fc\u00edstico y, de modo rec\u00edproco, \u2026s\u00f3lo desde el conocimiento de la lengua es posible abordar el literario\u00bb p. 73. Esta obra trae muchas otras opiniones en igual sentido, pero s\u00f3lo citar\u00e9 dos m\u00e1s: \u00abla literatura es el mejor -seguramente el \u00fanico- instrumento para perfeccionar nuestra expresi\u00f3n; para terminar con la penosa inseguridad del espa\u00f1ol en la lengua hablada y en la lengua escrita\u00bb, afirma Guillermo D\u00edaz-Plaja (p. 88). \u00abEs imperdonable que un universitario no sepa expresarse con la correcci\u00f3n debida. Desgraciadamente esto es frecuente y es que no bastan los niveles ling\u00fc\u00edsticos familiar y acad\u00e9mico que el universitario usa habitualmente. Es imprescindible que llegue al nivel est\u00e9tico por medio de la lectura. Aqu\u00ed est\u00e1 la \u00fanica fuente de superaci\u00f3n dentro de la lengua. No se trata de convertir al universitario en escritor, sino de aprovechar el caudal inmenso de los literatos para hacer m\u00e1s correcta, m\u00e1s elegante, m\u00e1s precisa la lengua habitual de cada uno.\u00bb Rosa Bobes Naves. pp. 58-59.<br \/>\n7. En los autores modernos podemos aprender el castellano vigente. \u00abHan sido ellos los que han forjado el castellano del siglo XX, y leyendo sus obras enriquecemos constantemente nuestro l\u00e9xico, construimos nuestras frases con sencillez, con naturalidad.\u00bb Rosa Bobes Naves.<i>Ibid<\/i>., pp. 58-59. Adem\u00e1s \u00abel alumno -dice ella- acepta de mejor grado leer a un autor moderno o contempor\u00e1neo que a un autor del siglo de oro\u00bb.\u00a0<i>Ibid<\/i>.,p..58.<br \/>\n8. Al hombre se le debe educar \u00aben primer\u00edsimo lugar en el aprendizaje de la conversaci\u00f3n; en la capacidad y la disposici\u00f3n de la conversaci\u00f3n genuina, puesto que \u00fanicamente as\u00ed puede llegar a perfeccionarse su esencia\u00bb. Bollnow,\u00a0<i>op. cit<\/i>., p. 119. Heidegger dice que \u00ab\u00fanicamente en cuanto conversaci\u00f3n es esencial el lenguaje\u00bb.\u00a0<i>Ibid<\/i>., p. 68. S\u00f3lo \u00aben la conversaci\u00f3n alcanzamos nuestra humanidad\u00bb.\u00a0<i>Ibid<\/i>., p. 68.<\/div>\n<div><\/div>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/rafael-cadenas\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n<h6>*Tomado del libro: En torno al lenguaje.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rafael Cadenas Voy a permitirme una afirmaci\u00f3n que, al pronto, puede parecer excesiva: en Venezuela nunca se ha ense\u00f1ado castellano. 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