{"id":2488,"date":"2021-11-20T23:59:14","date_gmt":"2021-11-20T23:59:14","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2488"},"modified":"2023-11-24T18:36:25","modified_gmt":"2023-11-24T18:36:25","slug":"poemas-de-ida-gramcko","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-ida-gramcko\/","title":{"rendered":"Poemas de Ida Gramcko"},"content":{"rendered":"<p data-adtags-visited=\"true\"><strong>Paisaje al fondo de un espejo<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p data-adtags-visited=\"true\">Estaba exhausta del paisaje eterno:<br \/>\nel mar, una cigarra, una columna,<br \/>\nyo, asomada a las aguas del espejo.<br \/>\n(La cornucopia era una crencha rubia).<span id=\"more-3525\"><\/span><br \/>\nMir\u00e1ndome la frente y el pa\u00f1uelo<br \/>\nen ascensi\u00f3n a las pupilas h\u00famedas<br \/>\npor la tr\u00e9mula escala de los dedos;<br \/>\nmir\u00e1ndome en la luna,<br \/>\nen el claro de luna del espejo.<br \/>\nA su charco avanc\u00e9, clara y desnuda.<br \/>\nAlrededor hall\u00e9 el paisaje eterno:<br \/>\nel mar, una cigarra, una columna\u2026<br \/>\nO\u00ed la voz del mar en el silencio;<br \/>\nla voz de la cigarra en la penumbra;<br \/>\nenlac\u00e9 la columna con mi cuerpo<br \/>\ny al fondo del espejo vi una ruta,<br \/>\nlos \u00e1rboles y el cielo.<br \/>\nEra un jard\u00edn no visitado nunca.<br \/>\nVi estatuas maceradas cuyos senos<br \/>\nca\u00edan a la yerba como frutas,<br \/>\nvi fugaces destellos<br \/>\nde fuentes moribundas,<br \/>\ny una flor columpiada por el viento<br \/>\nvolaba en el cristal ajada y mustia.<br \/>\nO\u00ed la voz del mar en el silencio:<br \/>\nEl jard\u00edn se derrumba\u2026<br \/>\nSe amar\u00e1n las estatuas, los espectros<br \/>\nde m\u00e1rmol que se ocultan<br \/>\na la sombra de un pino o en el denso<br \/>\ncaracol de una gruta,<br \/>\nSe amar\u00e1n las estatuas y sus besos<br \/>\nser\u00e1n huecos sonidos en la tumba<br \/>\nde sus cuerpos sin vida, de los miembros<br \/>\nque en la l\u00e1pida marm\u00f3rea los sepultan.<br \/>\nCaer\u00e1 el amor sobre la piedra, muerto.\u2014<br \/>\nY me habl\u00f3 la cigarra en la penumbra:<br \/>\n\u2014La salvaci\u00f3n es el viviente gesto<br \/>\nque se alza de tu ser como una lluvia.<br \/>\n\u00a1Riegue tu surtidor el campo yermo!<br \/>\nEl jard\u00edn se derrumba\u2026<br \/>\nTe preparan las hojas blando lecho.<br \/>\n\u00a1Abandona la r\u00edgida columna!<br \/>\nCruza el radiante y virginal sendero,<br \/>\ntoca la misteriosa cerradura.\u2014<br \/>\nMe encamin\u00e9 al espejo,<br \/>\nllam\u00e9 a las puertas de cristal; rotunda<br \/>\npronunci\u00e9 mi palabra de consuelo.<br \/>\nEl mar son\u00f3 a lo lejos\u2026 mas ninguna<br \/>\nvoz respondi\u00f3 a mi acento.<br \/>\nVolv\u00ed a tocar\u2026 llam\u00e9 al amor de nuevo;<br \/>\npero las puertas continuaron mudas.<br \/>\nNi resonancia ni eco<br \/>\ncallaron mi pregunta.<br \/>\ny llam\u00e9 largo tiempo\u2026<br \/>\ny me enlac\u00e9 al espejo con angustia.<br \/>\nHubo tormento<br \/>\ny lucha<br \/>\nhasta que un brusco y singular estruendo<br \/>\nllen\u00f3 la mansa alcoba de iracundia.<br \/>\nVi descender, ag\u00f3nico, el espejo<br \/>\ny le tend\u00ed mis dedos como br\u00fajula.<br \/>\nPero el naufragio se cumpli\u00f3. Fragmentos<br \/>\nde paisaje clavados en mis u\u00f1as<br \/>\nmir\u00e9 y a\u00fan miro en el temblor sangriento<br \/>\nde mis manos convulsas:<br \/>\nun hilo de agua, un pedestal desierto<br \/>\nen que una estatua levant\u00f3 su espuma,<br \/>\ny una flor azotada por el viento<br \/>\nque en una arista de cristal se mustia.<br \/>\nMientras el mar suspira en el silencio<br \/>\ny llora la cigarra en la penumbra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Voz<\/strong><\/p>\n<div>Hay alguien que llama desde remotas cimas,<\/div>\n<div>hay una voz profunda que me pide estar cerca.<\/div>\n<div>Los aires se arremansan en corrientes continuas<\/div>\n<div>hasta fundir los ecos en la dormida piedra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>El camino es un paso que dio el gigante mundo<\/div>\n<div>con sus botas de angustia, pensativas y negras;<\/div>\n<div>era un viajero entonces, desamparado y rudo,<\/div>\n<div>y con su andar de nave fue duplicando huellas.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>A veces tengo alas. Los cabellos furtivos<\/div>\n<div>se fugan entre ratos de las furias del viento,<\/div>\n<div>las manos, como ara\u00f1as, van tejiendo en sus giros<\/div>\n<div>una red infinita de locura y de ensue\u00f1o.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\u00a1Llegar\u00e9 hasta la cumbre! Tendr\u00e9 todas las flores<\/div>\n<div>azules y mojadas que habitan en las cuevas,<\/div>\n<div>y habr\u00e1 un concierto claro de p\u00e1jaros y voces<\/div>\n<div>en la garganta virgen de la desnuda tierra.<\/div>\n<div><\/div>\n<div>Hay alguien que me llama desde remotas cimas<\/div>\n<div>y voy tras su llamado como la humilde sierva:<\/div>\n<div>manos y pies descalzos\u2026entre luces y vidas,<\/div>\n<div>hasta la voz profunda que me pide estar cerca.<\/div>\n<div><\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><strong>El espantap\u00e1jaros<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p>Nunca amaste los p\u00e1jaros. Es cierto.<br \/>\nNi los ni\u00f1os que huyeron de tu sombra<br \/>\n\u00a1crucifijo del hombre contra el cielo!<br \/>\nSe deshizo la ronda<br \/>\nen el jard\u00edn; volaron los insectos;<br \/>\ndespu\u00e9s, las mariposas\u2026<br \/>\nS\u00f3lo qued\u00f3, en la soledad, tu espectro,<br \/>\ny un ni\u00f1o s\u00f3lo en la pradera sola,<br \/>\ninv\u00e1lido y sediento.<br \/>\nLejos de ti, volaron las palomas,<br \/>\ny la ronda infantil en otro huerto<br \/>\nlevant\u00f3 sus columpios, sus coronas\u2026<br \/>\nS\u00f3lo permanecieron los almendros<br \/>\nabrieron sus corolas<br \/>\nglaciales como t\u00e9mpanos.<br \/>\n\u00a1No pod\u00edan volar! Y las bellotas,<br \/>\nlos manzanos en flor y el limonero.<br \/>\nPasaban, fugitivas, las alondras.<br \/>\n\u00a1Pudiste detenerlas en su vuelo!<br \/>\nPasaron golondrinas y gaviotas,<br \/>\ny mirlos y jilgueros,<br \/>\ny enamoradas t\u00f3rtolas\u2026<br \/>\nY madur\u00f3 tu fruto en el silencio;<br \/>\nen el silencio, sonrosadas pomas,<br \/>\nlabios mudos, se abrieron.<br \/>\nPero hoy el viento sacudi\u00f3 las hojas,<br \/>\ndispers\u00f3 las semillas y los p\u00e9talos<br \/>\ny el pez\u00f3n de los \u00e1rboles se agota<br \/>\nen exhausto racimo amarillento.<br \/>\n\u00a1No veles ya! Se marchit\u00f3 la fronda.<br \/>\n\u00a1Desp\u00eddete del cerco!<br \/>\nEn una alegre emanaci\u00f3n sonora,<br \/>\nla infancia, en ronda florecida, ha vuelto.<br \/>\nLos p\u00e1jaros celebran su victoria<br \/>\npicoteando tus restos:<br \/>\ntu pecho de aserr\u00edn, tu sien de estopa,<br \/>\nla hilacha sin color de tus cabellos.<br \/>\nTe sostiene una estaca melanc\u00f3lica<br \/>\ncomo al retrato de un payaso muerto.<br \/>\n\u00a1Oh tr\u00e1gica derrota;<br \/>\noh racimo de harapos verdinegros;<br \/>\noh maniqu\u00ed del campo que sollozas<br \/>\nmirando el alto nido y el alero,<br \/>\nhermano del fantasma, de la escoba,<br \/>\ndel cipr\u00e9s y del cuervo!<br \/>\nHermano m\u00edo\u2026 \u00a1llora!<br \/>\nLlora conmigo sobre el campo yermo.<br \/>\ny aprende a amar los p\u00e1jaros\u2026 \u00a1Que te oigan<br \/>\ncantar los ni\u00f1os y te escuche el viento!<br \/>\nComo un \u00e1ngel ca\u00eddo al que perdona<br \/>\nla mano celestial, sube hasta el cielo.<br \/>\n\u00a1Que se levante un ala milagrosa<br \/>\nen cada uno de tus hombros, quiero!<br \/>\n\u00a1Que emprendas en tu muerte, que es tu aurora,<br \/>\nel viaje azul al para\u00edso eterno<br \/>\nen donde un ni\u00f1o solitario toma<br \/>\ngajos de luz que no consume el tiempo<br \/>\na un \u00e1rbol sin oto\u00f1o y sin carcoma!<br \/>\nEl ni\u00f1o aqu\u00e9l, inv\u00e1lido y sediento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Tela de ara\u00f1a<\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Oh, bailarina del desv\u00e1n, comienza!<br \/>\nLa m\u00fasica del viento toca el arpa<br \/>\ncarcomida y sin cuerdas.<br \/>\nDescorre el polvo su cortina opaca;<br \/>\nse encienden las luci\u00e9rnagas.<br \/>\n\u00a1Oh bailarina del desv\u00e1n! Ya danzas\u2026<br \/>\nDesde el palco de un cofre te contemplan<br \/>\nat\u00f3nitas pupilas de esmeralda.<br \/>\nEn el caos, la herrumbre y la tiniebla<br \/>\nsubes, \u00a1oh danzarina!, con la r\u00e1faga<br \/>\ndel aire de la noche; eres la estrella<br \/>\nde graneros y criptas subterr\u00e1neas.<br \/>\nAhora te miro, l\u00facida y ligera,<br \/>\nfrente a mi coraz\u00f3n, como una l\u00e1mpara.<br \/>\nSaltas, danzando, con tu malla negra<br \/>\nsembrando con tu paso una luz blanca<br \/>\nque permanece inm\u00f3vil, una estela<br \/>\nh\u00fameda y vertical como una l\u00e1grima;<br \/>\ny en el raro columpio de tus hebras<br \/>\n\u00a1m\u00ednima equilibrista en red de plata!<br \/>\ncon tu sombrilla: mosca, pirueteas.<br \/>\nCruzas, en espiral, paredes rancias<br \/>\niluminando p\u00e1tinas a\u00f1ejas.<br \/>\nPero has perdido un escal\u00f3n, resbalas\u2026<br \/>\nMi mano se levanta, \u00e1vida, abierta.<br \/>\nDanzas en ella el aire de una flauta<br \/>\nque un grillo toca entre las hojas secas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Hoja seca<\/strong><\/p>\n<p>Tu m\u00ednima mortaja puede cubrir mi rostro cuando muera;<br \/>\ntu m\u00ednima mortaja movida por el soplo<br \/>\nde la brisa, hoja seca.<br \/>\nToda la sangre humana, todo el amor y el odio<br \/>\ncaben en la columna vertebral que atraviesa<br \/>\ntu leve cuerpo d\u00f3cil que hoy vaga sin reposo;<br \/>\ntoda la sangre humana y el dolor, hoja seca.<br \/>\nPorque todo se vuelve nubecilla de polvo<br \/>\ndespu\u00e9s de haber salvado la carne y la osamenta.<br \/>\nAs\u00ed, cuando mi rostro, que hoy es \u00e1vido insomnio,<br \/>\nse libere del cr\u00e1neo que en su m\u00e1scara encierra,<br \/>\ny entregue al aire el c\u00e1liz de su \u00faltimo despojo<br \/>\ny se expanda en delgada voluta polvorienta,<br \/>\nllueve sobre mi ausencia con el \u00faltimo oto\u00f1o<br \/>\nque humedezca mis pardas cenizas en la tierra;<br \/>\nven a m\u00ed, en la ca\u00edda vesperal y el sollozo<br \/>\nde las \u00faltimas lluvias que inunden mi corteza.<br \/>\nDesciende de aquel tilo familiar, de aquel olmo<br \/>\nen que dej\u00f3 mi mano, mortal, profunda huella.<br \/>\nCuando de mis mejillas fugaces y mis ojos<br \/>\nquede apenas la franja de lo humano y la estela<br \/>\nde un gesto, de una risa, de una mano, de un torso<br \/>\nfebril, de una cabeza;<br \/>\ncuando s\u00f3lo perdure la orilla de un escombro<br \/>\ny un nombre entrando al reino frutal de la leyenda,<br \/>\npermite que mi sombra duerma el sue\u00f1o m\u00e1s hondo,<br \/>\nese sue\u00f1o que en auras inefables despierta,<br \/>\nbajo tu blanda toca tutelar o tu embozo<br \/>\nvegetal, hoja seca.<br \/>\n\u00a1Qu\u00e9 grande hoy mi presencia, frente a t\u00ed, a quien invoco!<br \/>\nMa\u00f1ana, bajo tu alda virginal, \u00a1qu\u00e9 peque\u00f1a!<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><strong>De <em>C\u00e1mara de Cristal\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<div>C\u00e1mara<\/div>\n<div>de cristal<\/div>\n<div>mi l\u00e1grima.<\/div>\n<div>Y el mar.<\/div>\n<div>Y alcoba p\u00e1lida<\/div>\n<div>mi sollozo.<\/div>\n<div>Mundo de celof\u00e1n.<\/div>\n<div>Pecera de hondo<\/div>\n<div>movimiento estelar.<\/div>\n<div>Niebla de oto\u00f1o.<\/div>\n<div>Y algo m\u00e1s<\/div>\n<div>que naufraga en mi llanto misterioso.<\/div>\n<div><\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p>Silencio.<br \/>\nCirio.<br \/>\nCr\u00e1neo<br \/>\nsobre damasco rojo.<br \/>\nViento<br \/>\nazotando el recinto<br \/>\ncallado,<br \/>\nsolo.<br \/>\nLluvia: estertor de diamante,<br \/>\nmet\u00e1lico sollozo.<br \/>\nAlguien:<br \/>\npoeta melanc\u00f3lico<br \/>\nextiende un pergamino amarillento,<br \/>\nborroso.<br \/>\nCuando se inclina, l\u00edvido, bebiendo<br \/>\nla fuente de la vida, sorbo a sorbo,<br \/>\nsu cabeza es un cuervo<br \/>\ndesmelenado y l\u00f3brego.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div>\n<p><strong>De\u00a0<em>Contra el desnudo coraz\u00f3n del cielo<\/em><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p class=\"p1\">No, la tierra no podr\u00e1 ser la tierra,\u00a0<span class=\"s2\"><br \/>\n<\/span>ni la muerte podr\u00e1 ser la muerte,<br \/>\n<span class=\"s4\">ni <\/span>la vida la vida,<br \/>\nhasta que mi alma no haya conocido toda<br \/>\nla espantosa pesadilla,<br \/>\ny no se haya internado hasta la entra\u00f1a<br \/>\ndel hondo, humano abismo.<br \/>\n\u00a1Ah! \u00bfQu\u00e9 valen aqu\u00ed, sobre este mundo,<br \/>\nmi esp\u00edritu y mi instinto,<br \/>\nsi a\u00fan tienen un temblor de ensue\u00f1os claros<br \/>\nque son claras mentiras?<br \/>\nNo, no, no puede ser, ni puedo<br \/>\ntampoco ser yo misma,<br \/>\nhasta que no haya saboreado toda,<br \/>\ntoda la hiel amarga y el ac\u00edbar.<\/p>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div><strong>Caracol, el hermano<\/strong>Caracol, el hermano<br \/>\nel mismo yo, mas caracol. Concisa<br \/>\nsu forma sigue sin barniz ni estrago<br \/>\npara que el hombre sufra un alma rica,<br \/>\nun alma suya en el vell\u00f3n y el gajo,<br \/>\n\u00edntima, inmensa, siempre en sed y ahita.<br \/>\nAs\u00ed construimos un lugar humano,<br \/>\npero tan lleno de \u00e9l como de brisa.<br \/>\nInventamos<br \/>\nuna pared de cal\u2026 \u00a1y tan distinta!<br \/>\nUn muro nuevo, \u00bfraro?<br \/>\nS\u00f3lo en su fresca soledad continua.<br \/>\n\u2013 \u00bfSoledad, otra vez lo solitario,<br \/>\notra vez la distancia? \u00bfY la caricia? \u2013<br \/>\nC\u00e1lmate, amor; lo nuestro es lo lejano,<br \/>\ntoca el largo perfil, la piedra lisa<br \/>\ndice por voz de su vigor; yo te amo.<br \/>\nLa forma singular es la infinita.<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Casi silencios<\/strong><\/p>\n<p>La piedra cae el fondo. As\u00ed caen todas<br \/>\nlas piedrecillas. Un d\u00eda, algo que remueve<br \/>\nlas aguas las hace correr, precipitarse,<br \/>\nabriendo heridas en la fina arena. El<br \/>\nagua toda es llanto. Pero un rayo de<br \/>\nsol aparece. Las aguas se hacen claras.<br \/>\nAl fondo, lentamente, las piedrecillas<br \/>\nhallan al fin sitio. Y encima de las aguas,<br \/>\nflota una flor entreabierta: la<br \/>\nconciencia.<\/p>\n<p>La esencia no es p\u00e9rdida de tierna<br \/>\npresencia.<br \/>\nLa esencia es la presencia<br \/>\nde lo intemporal,<br \/>\nde lo divino y sobrehumano.<\/p>\n<p>El cambio, para que lo sea,<br \/>\ntiene que cambiar siempre.<br \/>\nHe ah\u00ed la permanencia.<\/p>\n<p>La muerte es lo \u00fanico<br \/>\nque no es curable.<\/p>\n<p>Para lo m\u00e1s hondo, yo no creo<br \/>\nen instantes. Lo supremo jam\u00e1s<br \/>\nes actual.<br \/>\nEl amor sin mortal asidero,<br \/>\nno se somete al tiempo.<\/p>\n<p>Porque lo que est\u00e1 sometido<br \/>\nal devenir y no al alcance<br \/>\nde lo m\u00e1s luminoso y m\u00e1s puro,<br \/>\naunque sea emotivo, es ligero.<\/p>\n<p>Lo que no conocemos no es misterio.<br \/>\nSon aspectos insignificantes<br \/>\ndel mundo material.<br \/>\nConocemos lo eterno, lo inmenso,<br \/>\nlo m\u00e1ximo, \u2014es suyo, es m\u00edo<br \/>\ny s\u00f3lo es as\u00ed\u2014<br \/>\ny ante tama\u00f1a luz,<br \/>\n\u00bfcaben hallazgos,<br \/>\ndescubrimientos o sorpresas?<\/p>\n<p>Un afecto puede ser hermoso pero,<br \/>\nante el sentimiento \u00fanico e inmutable,<br \/>\nnos resulta peque\u00f1o.<br \/>\nComo la yerba ante el astro.<br \/>\nComo el guijarro ante la nube.<br \/>\nComo fronda salpicada de frutos ante<br \/>\nel cielo en que alumbra una sola flor<br \/>\n\u00e1urea y suprema.<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ida-gramcko\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre la autora<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Paisaje al fondo de un espejo Estaba exhausta del paisaje eterno: el mar, una cigarra, una columna, yo, asomada a las aguas del espejo. (La cornucopia era una crencha rubia). 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