{"id":2321,"date":"2021-11-06T23:32:15","date_gmt":"2021-11-06T23:32:15","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=2321"},"modified":"2023-11-24T18:36:44","modified_gmt":"2023-11-24T18:36:44","slug":"la-gloria-de-mamporal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/la-gloria-de-mamporal\/","title":{"rendered":"La gloria de Mamporal"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Andr\u00e9s Eloy Blanco<\/h4>\n<p>Venga usted\u00bb; venga a que le toque un poco de mi vida tensa de Mamporal. A m\u00ed no me diga usted que la vida de los pueblos es tediosa y la de la ciudad, trepidante. \u00abNo me entra eso\u00bb. Ayer no m\u00e1s he escrito esas palabras en mi carta para Adriana, la amiga temeraria. Y agregu\u00e9: \u00abMamporal, si usted quiere, es la capital del mundo; para m\u00ed, en estos d\u00edas, Mamporal es el centro del sistema planetario\u00bb.<\/p>\n<p>En la capital no saben nada del movimiento, de la intensidad tormentosa, de la vertiginosa vida de Mamporal. All\u00e1, con el abigarramiento cosmopolita, los autos, la divisi\u00f3n de grupos sociales y tantas cosas que hay en los grandes centros, se han ido sumergiendo en los nuevos problemas, hasta el punto de haber olvidado ya esta fiebre de episodios diarios, este ajetreo de novedades dom\u00e9sticas, de peque\u00f1as cosas sensacionales, de conflictos alternantes que hacen de la vida de los pueblos algo sofocante como la de las grandes metr\u00f3polis. Creer lo contrario es negar que el microscopio descubre un universo tan febril como el telescopio. Mamporal es la ciudad de \u00abm\u00e1s movimiento\u00bb que conozco. Y conste que ya conozco a todo el mundo en Mamporal; as\u00ed es como es deliciosa la vida, conociendo a todo el mundo.<\/p>\n<p>Durante estos \u00faltimos treinta d\u00edas han ocurrido en el pueblo casos verdaderamente sensacionales; de diversas especies. Pero cada uno de ellos ha afectado y puesto a actuar la totalidad del cuerpo social. Eso no es posible en las ciudades grandes. Totalizaci\u00f3n del suceso en la entra\u00f1a colectiva; unanimidad de la emoci\u00f3n. Todo Mamporal est\u00e1 en cada ocurrencia de Mamporal.<\/p>\n<p>Entre las cosas sensacionales de estos \u00faltimos d\u00edas se podr\u00edan hacer clasificaciones, por su intensidad o por su car\u00e1cter. Pero conste que todas, desde las m\u00e1s transitorias y banales, estremecen al pueblo de rancho en rancho, a todo lo largo de su calle arenosa. El suceso pol\u00edtico genuinamente mamporalense no tiene contacto con la pol\u00edtica nacional.<\/p>\n<p>Pero aqu\u00ed, la pol\u00edtica nacional es ciencia remota, casi de jurisdicci\u00f3n sobrenatural. Para Mamporal, los Altos Poderes de la Naci\u00f3n son algo serio, desvestido de emoci\u00f3n municipal. Donde m\u00e1s vibra el nervio del caser\u00edo es en el comentario del gran episodio dom\u00e9stico. El Jefe Civil de Mamporal, su Secretario, el Juez y el Polic\u00eda son la aldea en funci\u00f3n de patria; la llegada de un alto funcionario es la patria en funci\u00f3n de aldea.<\/p>\n<p>El \u00faltimo suceso pol\u00edtico fue la disputa acalorada surgida entre el Juez y el Secretario de la Jefatura. El Secretario \u00abpel\u00f3 por su rev\u00f3lver\u00bb; los hombres salieron en tropel de los ranchos; las mujeres llamaban a sus maridos y a sus hijos; la calle reson\u00f3 de trancapuertas. Pero lleg\u00f3 el Jefe Civil y el Juez ten\u00eda raz\u00f3n. El Secretario se fue paso a paso y las muchachas se lo com\u00edan con los ojos.<\/p>\n<p>El esc\u00e1ndalo social fue el estupro de una chiquilla del hato viejo de Garabunda. Trajeron las pantaleticas rotas y ensangrentadas.<\/p>\n<p>Otro acontecimiento ha sido mi llegada. Aqu\u00ed no se explican a qu\u00e9 ni por qu\u00e9 hab\u00eda venido yo. Todo el mundo anduvo receloso durante una semana. Por fin hice declaraciones p\u00fablicas. Vengo a aclarar el asunto del estupro. A los seis d\u00edas de averiguaciones amarr\u00e9 a Francisco Sierra y lo despach\u00e9 para la capital del Estado. El pueblo de Mamporal me quiere y yo he tenido el talento de declarar que esta localidad es mi segunda patria. Todo el mundo me cuenta sus intimidades. Soy el abogado consultor.<\/p>\n<p>Pero el acontecimiento cumbre del mes ha sido el encuentro del \u00abMamporal Athletic Club\u00bb con el \u00abNueve Estrellas\u00bb de Manat\u00ed. Desde los viejos tiempos de la guerra blanca, no se recuerda aqu\u00ed una exaltaci\u00f3n semejante. Y no es para menos. Cualquiera que conozca a Mamporal y a Manat\u00ed, comprender\u00e1 muy bien la efervescencia.<\/p>\n<p>Mamporal y Manat\u00ed son vecinos; seis leguas entre los dos pueblos: pero seis leguas hondas e irreconciliables. Manat\u00ed es a Mamporal lo que el se\u00f1or Mussolini es al se\u00f1or Modigliani o lo que el se\u00f1or Fr\u00edas es al se\u00f1or Juan Ramos.<\/p>\n<p>Manat\u00ed es g\u00fcelfo, Mamporal es gibelino; Manat\u00ed es tirio, Mamporal es troyano; Manat\u00ed es el Diablo, Mamporal es el Nuncio.<\/p>\n<p>No es raro encontrar este odio entre dos pueblos vecinos.<\/p>\n<p>Mejor dir\u00e9, lo raro es no encontrarlo. Las fronteras hacen odios, la vecindad hace rencores. Y eso depende de la importancia de un pueblo en relaci\u00f3n con la del otro. El Valle no puede odiar a Caracas, porque Caracas es mucho m\u00e1s importante que El Valle. Arganda puede odiar a Chinch\u00f3n, pero Chinch\u00f3n no puede odiar a Madrid. Mamporal y Manat\u00ed pueden odiarse, pero ninguno de ellos puede odiar a Calabozo. Mamporal y Manat\u00ed se odian como se odian el chofer del doctor Pa\u00fal y el portero del Ministro de Suiza, o como podr\u00edan odiarse la Ministra de Suiza y la se\u00f1ora del doctor Pa\u00fal.<\/p>\n<p>Ese odio entre Manat\u00ed y Mamporal es hist\u00f3rico, pero ha tenido recrudencias y crisis espor\u00e1dicas tremendas. Todo es cuesti\u00f3n de competencia, de est\u00edmulo exacerbado y mal dirigido. En cierta ocasi\u00f3n ejerc\u00eda de cura en Manat\u00ed un viejecito adorable, m\u00e1s bueno que un cabritillo. En esto trajeron a Mamporal un curita joven, perfumado, galante; cantaba romanzas, trozos de \u00f3pera; recitaba \u00abRe\u00edr llorando\u00bb; mascaba pastillas de violeta y oficiaba con cierto garbo de matador de toros retirado. Manat\u00ed puso el grito en el cielo; pero, con todo eso, no descans\u00f3 hasta echar poco menos que a palos al pobre curita viejo y manso y obtener para su parroquia un petimetre que recitaba \u00abLa rosa del jardinero\u00bb.<\/p>\n<p>En otra ocasi\u00f3n decidi\u00f3 el Gobierno pasar la carretera por Manat\u00ed. Ni un solo mamporalense viaj\u00f3 por tierra; todos se iban por el r\u00edo Apure, alargando el viaje en cinco d\u00edas.<\/p>\n<p>Un d\u00eda lleg\u00f3 a Manat\u00ed una pianola. Los manatieros se fueron sentando todos, unos despu\u00e9s de otros, ante el piano artificial y todos ejecutaron piezas que, por la fuerza de ejecuci\u00f3n, parec\u00edan destinadas a ser o\u00eddas en Mamporal. A los quince d\u00edas, don Dami\u00e1n Robles, de Mamporal, ten\u00eda \u00e9l solo, dos pianolas en su casa.<\/p>\n<p>La cosa lleg\u00f3 hasta el punto de que en cierta desventurada ocasi\u00f3n cay\u00f3 un rayo en Mamporal e incendi\u00f3 tres casas.<\/p>\n<p>En Manat\u00ed se alegraron:<\/p>\n<p>-\u00a1Se acab\u00f3 Mamporal!<\/p>\n<p>Pero a los pocos d\u00edas surgi\u00f3 el problema grav\u00edsimo de que Mamporal tomaba una gran actualidad en la prensa nacional; se le\u00eda en los peri\u00f3dicos de Calabozo, de San Fernando y hasta en los grandes diarios de la capital de la Rep\u00fablica: \u00abLa cat\u00e1strofe de Mamporal&#8230;\u00bb. \u00abPor los damnificados de Mamporal&#8230;\u00bb. \u00abJunta Pro-Mamporal&#8230;\u00bb. Se alarm\u00f3 Manat\u00ed y a los pocos d\u00edas cuatro \u00abfil\u00e1ntropos\u00bb ofrecieron sus casas para que fueran quemadas en la primera noche de tempestad.<\/p>\n<p>Lleg\u00f3 un d\u00eda a cada uno de los pueblos una circular del Presidente del Estado. En dilatados per\u00edodos el Magistrado consideraba la necesidad de que los pueblos m\u00e1s apartados alimentaran con hechos palpables sus propias facultades de iniciativa. \u00abAy\u00fadate, que Dios te ayudar\u00e1\u00bb, parec\u00eda rezar el documento, cuando aconsejaba a las peque\u00f1as colectividades no esperarlo todo de las providencias estaduales o nacionales, sino dejar a aqu\u00e9llas las obras de mayor aliento y estimularse a s\u00ed mismas en el empe\u00f1o de hacer por sus manos las peque\u00f1as conquistas que la higiene, el ornato y la educaci\u00f3n tienen reservadas a las agrupaciones trabajadoras. Y terminaba por recomendar a las autoridades locales y a la colectividad en general, la formaci\u00f3n de una junta de Fomento \u00abque fuera un incentivo permanente, una v\u00e1lvula constantemente abierta a las iniciativas del trabajo dignificador&#8230;\u00bb y que llenara \u00ablas urgentes necesidades de cada localidad\u00bb.<\/p>\n<p>Se procedi\u00f3 a formar en Manat\u00ed una Junta de acuerdo con la circular anterior. Se titul\u00f3 \u00abJunta de Fomento de Manat\u00ed\u00bb; la integraban comerciantes, ganaderos, agricultores, la autoridad; lo mejor del lugar. Sus fines, publicados en un volante amarillo, eran loables y expresados a sencilla manera: \u00abVelar por el continuado progreso del pueblo, subvenir a las necesidades generales, proteger las iniciativas particulares y en general, mantener a Manat\u00ed en el sitio de honor, en la privilegiada situaci\u00f3n a que la han llevado sus laboriosos hijos-.<\/p>\n<p>Los mamporalenses esperaron la constituci\u00f3n de la Junta de Manat\u00ed y una vez enterados de su programa, lanzaron ellos el suyo. La Junta se denominaba: \u00abJunta de Progreso del Municipio de Mamporal\u00bb. Como subt\u00edtulo, entre admiraciones, dec\u00eda la hoja suelta: \u00ab\u00a1Gloria a la Reina del Bajo-Llano!\u00bb. \u00abLos fines -dec\u00edan- a que se encamina esta Junta son: el continuo e incesante engrandecimiento de nuestro amado Mamporal, la joven sultana del Bajo-Llano. A nuestro impulso, la onda arrolladora del Progreso entrar\u00e1 para siempre en las risue\u00f1as calles de esta villa privilegiada, que se ver\u00e1 m\u00e1s y m\u00e1s engrandecida en la Privilegiada Situaci\u00f3n a que la han llevado sus laboriosos y heroicos hijos. \u00a1Viva Mamporal!\u00bb.<\/p>\n<p>Hasta all\u00ed no hab\u00eda sino indirectas. Pero el d\u00eda de la instalaci\u00f3n, el bachiller Mirabal Villasmil, en su discurso, llevado de la fogosidad, lleg\u00f3 a decir: \u00abLa Junta de Progreso del Municipio Mamporal ser\u00e1 la mano que sellar\u00e1 de un rev\u00e9s elocuente los hocicos estultos de los vecinos insidiosos&#8230;\u00bb.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n ocurri\u00f3 que en trance de parir una dama de Manat\u00ed, llamaron a Teobaldo, el partero de Mamporal, un tipo asqueroso, medio torcido por un mal dorsal con un ojo venido hacia Mamporal y otro hacia Manat\u00ed. Y fue Teobaldo, cojitranqueando; y lleg\u00f3 a Manat\u00ed. Y como en trance de venir a luz el nuevo manatiero preguntase alguien de afuera asomando la nariz a la alcoba:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es, Teobaldo? \u00bfHembra o var\u00f3n?<\/p>\n<p>Teobaldo, el comadr\u00f3n de Mamporal, ense\u00f1ando entre sus brazos un robusto macho, deletre\u00f3 muy dulcemente:<\/p>\n<p>-Hembra, como siempre.<\/p>\n<p>Lo iban a matar. Pero Teobaldo volvi\u00f3 a Mamporal a referir entre carcajadas universales la \u00ablavativa\u00bb que les hab\u00eda echado a los \u00abmariquitos\u00bb de Manat\u00ed.<\/p>\n<p>Ahora el choque entre los clubs de baseball ha sido la nota m\u00e1s tirante. El primer juego lo gan\u00f3 Mamporal por treinta y dos carreras a veinte, despu\u00e9s de haber dado los mamporalenses veintisiete hits. El segundo, jugado en Manat\u00ed, lo ganaron los \u00abNueve Estrellas\u00bb, quedando as\u00ed empatado el match. El tercero, que debi\u00f3 ser el decisivo, ha terminado sin decidirse. Cuando los mamporalenses vieron que llevaban las de perder, han armado la gruesa. Pero mejor ser\u00e1 contarlo:<\/p>\n<p>En el octavo episodio, llevando los de Manat\u00ed treinta y nueve carreras y los de Mamporal veintitr\u00e9s, un corredor mamporalense quiso robarle la segunda base; el catcher hizo un tiro preciso y fuerte que atrap\u00f3 bien la segunda. Este, esper\u00f3 a pie firme al corredor, cerrando la l\u00ednea de carrera; el de Mamporal se detuvo un instante, para lanzar un violento cabezazo contra el pecho de su antagonista, quien rod\u00f3 dejando escapar la pelota y vomitando sangre por las narices y la boca. El corredor de bases pudo as\u00ed robarse la tercera y ven\u00eda apretando el tren de viaje hasta home, cuando lo detuvo el umpire.<\/p>\n<p>-\u00a1Usted est\u00e1 ao!<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo que estoy ao? \u00a1Ao estar\u00e1 su abuela!<\/p>\n<p>-Es que usted&#8230;<\/p>\n<p>-Un momento -intervino el capit\u00e1n mamporalense- \u00bfqu\u00e9 pasa?<\/p>\n<p>-\u00bfAo? El otro le tap\u00f3 la carrera.<\/p>\n<p>-No se\u00f1or. \u00c9l le tir\u00f3 un cabezazo.<\/p>\n<p>-Muy bien hecho.<\/p>\n<p>El grupo se ha formado, espeso y amenazador. Los manatieros se concentran empu\u00f1ando sus bates. El umpire, hombre completo, grita:<\/p>\n<p>-Declaro el juego forfei en favor del \u00abNueve Estrellas\u00bb.<\/p>\n<p>-\u00bfDel \u00abNueve Estrellas\u00bb? \u00a1De las mil estrellas que vas a ver, mu\u00e9rgano!, y le pegaron un batazo que le tendi\u00f3 boca arriba, echando sangre hasta por los ojos.<\/p>\n<p>En pleno zafarrancho, intervino el Jefe Civil. Se aquietaron los \u00e1nimos.<\/p>\n<p>-Bueno, amigos. El hombre de la segunda base no es ao, porque el otro se le atraves\u00f3; pero va para la polic\u00eda. El que le dio el batazo al juez es ao y se va tambi\u00e9n a la polic\u00eda. Y el juego se suspende por lluvia. Otro d\u00eda se discutir\u00e1 el campeonato.<\/p>\n<p>El sol ca\u00eda a chorros sobre las \u00abNueve Estrellas\u00bb que marchaban a pie. Pero es lo que dice el bachiller Mirabal Villasmil:<\/p>\n<p>-\u00a1Si pierde Mamporal se acaba el mundo!<\/p>\n<p>La noticia ha ca\u00eddo como una bomba en Mamporal. No hay precedentes de semejante consternaci\u00f3n. En la plaza principal de Manat\u00ed ser\u00e1 inaugurado el 19 de abril el busto del coronel Julio Rond\u00f3n, h\u00e9roe nacional, nacido en Manat\u00ed y orgullo de las armas llaneras.<\/p>\n<p>La desolaci\u00f3n es general. No es para menos. La cat\u00e1strofe cae sobre Mamporal, de un modo s\u00fabito y le deja de la noche a la ma\u00f1ana humillado, despoblado, a mil leguas por debajo de su odiado rival.<\/p>\n<p>Y es claro, Manat\u00ed tiene su plaza y su busto, porque Manat\u00ed tiene su h\u00e9roe. \u00a1Y Mamporal no tiene h\u00e9roe, Mamporal no tiene gloria, Mamporal no tiene a nadie!<\/p>\n<p>Mamporal tiene su plaza, pero hasta ahora no se hab\u00eda pensado en utilizarla en otra cosa que en el mercado y en el atranque de burros y en paseo solitario de las vacas nocturnas. Cuando m\u00e1s se podr\u00eda pensar en erigir un monumento a Bol\u00edvar o a P\u00e1ez; pero ante una gloria \u00abparticular\u00bb, ante una gloria \u00abpropia\u00bb, ante una gloria de \u00abnacimiento\u00bb, ya no hay nada que hacer.<\/p>\n<p>Se ha reunido la Junta de Progreso del Municipio Mamporal. Considerando lo grave de la situaci\u00f3n, el miembro Francisco de Paula Vera opin\u00f3: \u00abque se evitar\u00e1 por cualquier medio la erecci\u00f3n del desgraciado busto de Julio Rond\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>El Jefe Civil protest\u00f3 en nombre de la libertad individual y termin\u00f3 diciendo:<\/p>\n<p>-\u00bfY qui\u00e9n les manda a ustedes no tener a nadie? Nosotros en Carora tenemos a Pedro Le\u00f3n Torres.<\/p>\n<p>El bachiller Mirabal Villasmil, secretario de la Junta, propuso, con el apoyo del due\u00f1o de la posada, don Antonio Karam, sirio mamporalense, \u00abque se discutiera a Manat\u00ed la gloria del nacimiento del coronel Julio Rond\u00f3n, ilustre pr\u00f3cer de la Independencia, por existir indicios de que hab\u00eda nacido en Calabozo\u00bb.<\/p>\n<p>Teobaldo, el partero, rechaz\u00f3 la proposici\u00f3n.<\/p>\n<p>-No hombre, Julio Rond\u00f3n naci\u00f3 en Manat\u00ed; eso lo saben los gatos. Y tienen la fe de bautismo.<\/p>\n<p>Felipe Rada apunt\u00f3, t\u00edmidamente:<\/p>\n<p>-Lo que podr\u00eda hacer es probar que Julio Rond\u00f3n era un pendejo&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Eso no! -terci\u00f3 el Jefe Civil-. Eso ser\u00eda ir contra una gloria nacional.<\/p>\n<p>-Entonces no hay m\u00e1s que hablar&#8230; \u00bfQu\u00e9 se va a hacer?&#8230;<\/p>\n<p>-Hay una cosa&#8230; -insinu\u00f3 socarr\u00f3n el viejo Teobaldo.<\/p>\n<p>-\u00bfUna cosa? \u00bfY cu\u00e1l?<\/p>\n<p>-Pues&#8230; un busto&#8230;<\/p>\n<p>-\u00bfUn busto? \u00bfDe qui\u00e9n?<\/p>\n<p>-Yo no s\u00e9. En mi casa hay un busto de bronce, grande as\u00ed&#8230; Desde hace muchos a\u00f1os.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfde qui\u00e9n es el busto?<\/p>\n<p>-Yo no s\u00e9. Puede ser de Rojas Pa\u00fal, de Andueza&#8230; Yo no s\u00e9. O de Vargas.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfa qui\u00e9n se parece?<\/p>\n<p>-A nadie. Eso s\u00ed que lo puedo asegurar. Tiene veinte a\u00f1os en un rinc\u00f3n del cuarto de mi vieja; no s\u00e9 c\u00f3mo vino a dar aqu\u00ed. Pero lo que s\u00ed es verdad es que no se parece a nadie.<\/p>\n<p>-\u00a1Entonces -exclam\u00f3 el bachiller Mirabal Villasmil- nos hemos salvado! \u00a1Viva Mamporal! \u00a1Viva Mamporal! \u00a1Viva Mamporal!<\/p>\n<p>Teobaldo repiti\u00f3:<\/p>\n<p>-\u00a1Viva Mamporal!<\/p>\n<p>Aquel \u00a1Viva!, en la boca del comadr\u00f3n de Mamporal, son\u00f3 como un parto, como el nacimiento de un h\u00e9roe.<\/p>\n<p>El 19 de abril, a la misma hora en que los cohetes acog\u00edan en Manat\u00ed el primer gesto de bronce del coronel Julio Rond\u00f3n, el bravo llanero, ac\u00e1, en la plaza de Mamporal, limpia y soleadita, el Jefe Civil descorr\u00eda una s\u00e1bana blanca y dejaba al descubierto el busto bronc\u00edneo de un hombre austero, enfundado en severa vestimenta ciudadana. El pedestal luce una inscripci\u00f3n sencilla y noble:<\/p>\n<p><em>Mamporal agradecido a su Benefactor.<\/em><\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/blanco-andres-eloy\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Andr\u00e9s Eloy Blanco Venga usted\u00bb; venga a que le toque un poco de mi vida tensa de Mamporal. A m\u00ed no me diga usted que la vida de los pueblos es tediosa y la de la ciudad, trepidante. \u00abNo me entra eso\u00bb. Ayer no m\u00e1s he escrito esas palabras en mi carta para Adriana, la [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":2322,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[33,3,43],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2321"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2321"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2321\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2327,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2321\/revisions\/2327"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2322"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2321"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2321"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2321"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}