{"id":1899,"date":"2021-10-14T23:18:23","date_gmt":"2021-10-14T23:18:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=1899"},"modified":"2023-11-24T18:37:14","modified_gmt":"2023-11-24T18:37:14","slug":"miradas-a-traves-de-ojos-muertos-fragmentos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/miradas-a-traves-de-ojos-muertos-fragmentos\/","title":{"rendered":"Miradas a trav\u00e9s de ojos muertos (fragmentos)"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Luis Tov\u00edas Baciao<\/h4>\n<p><strong>CAP\u00cdTULO CERO <\/strong><\/p>\n<p>NOTA:<\/p>\n<p>Un viernes de un aguacero descomunal lleg\u00f3 a m\u00ed el paciente con una mejor\u00eda aceptable. Me dio una caja cubierta con una bolsa de pl\u00e1stico trasparente y un tanto m\u00e1s dura que las normales; todo el paquete amarrado arriba con mecatillo; adentro un manuscrito. Antes, el paciente me hab\u00eda dicho que ten\u00eda un escrito que quer\u00eda lejos de \u00e9l, pues \u2013acot\u00f3\u2013 lo hab\u00edan convertido en algo as\u00ed como un custodio, cuesti\u00f3n que lo irritaba. Tras largas sesiones y medicamentos, hoy no se le observa rastro del desvar\u00edo sufrido durante meses.<\/p>\n<p>Me coloc\u00f3 el manuscrito en la mesa. Le pregunt\u00e9 que si en realidad no era de \u00e9l. No, doctor, me respondi\u00f3; es de un escritor cuyo seud\u00f3nimo es Arc\u00e1ngel, quien hab\u00eda dejado una nota en la que aclar\u00f3 que muchos de los nombres de los personajes y de los lugares verdaderos fueron cambiados (\u201cArc\u00e1ngel no revel\u00f3 el porqu\u00e9\u201d), entre ellos el diario La Exclusiva, el casino, pero que \u201clo narrado por Dios ocurri\u00f3\u201d. Arc\u00e1ngel jur\u00f3 \u2013seg\u00fan mi paciente\u2013 la existencia del caser\u00edo La Exageraci\u00f3n donde hoy \u201chay monte y culebras\u201d, tema que dijo \u201cchocar\u00e1 con los esc\u00e9pticos de siempre\u201d.<\/p>\n<p>El paciente me suplic\u00f3 que me quedara con este texto, el cual no deb\u00eda publicarse \u2013insisti\u00f3. Le dije que si eso lo ayudaba a mantener el sosiego aparente alcanzado con tanto esfuerzo, que lo complacer\u00eda, que lo dejara en mi escritorio. He aqu\u00ed, doctor MDP, el texto de \u201cArc\u00e1ngel\u201d. Como hab\u00edamos acordado, anal\u00edcelo y saque sus conclusiones. Uno de los datos que le puedo aportar es que nunca not\u00e9 a mi paciente en plan de escribir un libro. Esto sin descartar que sea \u00e9l el autor.<\/p>\n<p>Sin m\u00e1s a que hacer referencia, se despide<\/p>\n<p>A.J.P<\/p>\n<p><strong>CAP\u00cdTULO UNO <\/strong><\/p>\n<p>En la casa abundaba tanta estrechez que en dos ocasiones se insinu\u00f3 meter al loro en una olla hirviente. El p\u00e1jaro quiz\u00e1 se salv\u00f3 debido a su afici\u00f3n por entonar entero el himno nacional; mas, cuando imitaba el sonido de Psicosis acentuaba en el lugar un h\u00e1lito decr\u00e9pito y misterioso. La raci\u00f3n de comida se med\u00eda con severidad mediante una p\u00e1lida regla. Las sopas y los jugos se repart\u00edan en tres partes iguales, cada una calculada con un pote de leche, en cuyo interior se evidenciaban los litros con una cinta roja con n\u00fameros. El rancho se compon\u00eda de materiales diversos, cuya mixtura otorgaba aspectos desiguales: unas paredes eran de bahareque salpicadas de cemento; en otras los bloques desnudos consent\u00edan la penetraci\u00f3n de los rayos solares. Las lluvias entristec\u00edan a los tres moradores que arrastraban pasos apesadumbrados entre el barrial formado en el interior. Resultaba chanza del agua el techo de cinc oxidado y carcomido. Contados puntos permanec\u00edan secos, los cuales creaban islas donde se arrimaban los pocos cachivaches: uno de ellos el radio port\u00e1til, cuya antena la constitu\u00eda una tapa de ventilador fijada al guayabo de al lado de la ventana del patio. La escasa ropa de Fino Morel pertenec\u00eda tambi\u00e9n a su hermano, Trino Morel. La madre de ambos, Andina Castor, luchaba contra los malos augurios de cada costado.<\/p>\n<p>Los hermanos solo reun\u00edan dos mudas. Los zapatos comunes: desperdicios de tiendas o alguna donaci\u00f3n de los lejanos parientes adinerados. Los dos muchachos \u2013Fino de 20 a\u00f1os y Trino con 22\u2013 se turnaban las salidas para que a determinada hora los pantalones, las franelas, medias y hasta calzones los utilizara quien le correspond\u00eda. Establecieron un horario fijo de la semana: \u201clunes en la ma\u00f1ana le toca a Fino. En la tarde a Trino. En la noche a Fino. El martes en la ma\u00f1ana le toca a Trino\u2026\u201d de manera sucesiva. Acordaron romper el r\u00e9gimen en \u201cmomentos de contingencia\u201d como los entierros, novenarios, cumplea\u00f1os, matrimonios, encuentros \u2013de toda \u00edndole\u2013 con nuevos amor\u00edos, labores repentinas, b\u00fasqueda de empleo y mandados de Andina. Cuando cada quien se marchaba a un baile extremaba el cuidado de sus atav\u00edos. Una vez a Fino le quemaron una camisa con un cigarrillo, lo cual invalid\u00f3 por varios d\u00edas el cronograma. Cuando eso ocurr\u00eda, para reponer la p\u00e9rdida se deb\u00eda entablar una partida de domin\u00f3, en cuya apuesta se debat\u00eda cierta pieza de vestir en vez de dinero o la cancelaci\u00f3n de los tragos.<\/p>\n<p>En una ocasi\u00f3n, por tratar de eliminar un domicilio de avispas el mayor chamusc\u00f3 por accidente el pantal\u00f3n, el interior y unos calcetines. Los hermanos en las fechas sucesivas no usaron ropa interior, se las arreglaron rueda libre para buscar empleo fijo. No se consegu\u00eda nada, en ning\u00fan lado.<\/p>\n<p>Los Morel deb\u00edan el alma al pulpero cercano. Diversas anotaciones en el cuaderno de don Jos\u00e9 Y\u00e1nez registraban fiadas de espaguetis, mantequilla, atunes enlatados, mortadela arepera, harina de ma\u00edz, y cubitos de pollo. Las deudas se pagaban cada mes, aunque en una ocasi\u00f3n hab\u00eda acumulado casi el a\u00f1o completo. La compra y la venta de algunas bagatelas, los empe\u00f1os de corotos y el dinero obtenido por cortar monte, lavar carros o en apuestas serv\u00edan para techar n\u00fameros con Y\u00e1nez.<\/p>\n<p>Fino, delgado, de mediana estatura, trigue\u00f1o con arremolinados cabellos negros. Trino, del mismo tama\u00f1o, un tanto m\u00e1s robusto, de cabello casta\u00f1o con ondulaciones. Los dos sacaron los ojos acaramelados de la madre. Del padre, Cruz Morel \u2013muerto en un accidente cuando manejaba una gandola cargada de cabillas en Puerto Cabello\u2013, adquirieron el car\u00e1cter y los ademanes solemnes. Tambi\u00e9n la nariz de pata de pequin\u00e9s del finado se repiti\u00f3 en el par de reto\u00f1os. Do\u00f1a Andina, menuda cincuentona de facciones aindiadas, de cabello liso y azabache, dec\u00eda que la nariz de Cruz equival\u00eda a un sapo en una pecera: le descuadraba.<\/p>\n<p>Entre cerros, el caser\u00edo La Exageraci\u00f3n se hallaba en la median\u00eda del recorrido entre Puerto Cabello y Valencia, a unos kil\u00f3metros de la costa caribe\u00f1a. En las adyacencias de la carretera de Valencia -Puerto Cabello, y soldado a esta mediante un sendero. Por aquellas fechas s\u00ed com\u00edan bien los visitantes, sobre todo, quienes por la carretera se llegaban a las aguas termales. A lo largo de la culebreada pista se establecieron licorer\u00edas, bodegas y patios de bolas criollas generadores de ciertas ganancias a sus due\u00f1os y a los empleados. Una cantidad de los habitantes bregaba en alguna finca, y la otra se trasladaba a la capital carabobe\u00f1a, en tareas obreras o de ventas de ropa, juguetes, comida y tambi\u00e9n de los frutos de estas tierras: ma\u00edz, yuca, naranjas y limones. La vivienda de los Morel se ubicaba al final de la primigenia calle del caser\u00edo.<\/p>\n<p>Por esos tiempos los moradores escuchaban con atenci\u00f3n al viejo Nuncio Quintana, promotor pol\u00edtico del partido gobernante, el cual cada periodo presidencial desplegaba su maquinaria en toda la naci\u00f3n. Blanco, espigado de cara huesuda y cabello cano, se desempe\u00f1aba como representante de la tolda en La Exageraci\u00f3n. Cada cuatro a\u00f1os ofrec\u00eda mejoras, desde la construcci\u00f3n de calles, avenidas, viviendas, hospitales, farmacias y aposentos tur\u00edsticos. Lapsos tras lapsos, los habitantes esperaban el cumplimiento de las promesas, que se amontonaban en el fondo del reloj de arena de la pasividad com\u00fan.<\/p>\n<p>Antes del naufragio estrepitoso de su partido, con desespero una ma\u00f1ana cit\u00f3 al poblado a una asamblea en la cual revelar\u00eda un ofrecimiento extraordinario: de vencer la fuerza pol\u00edtica m\u00e1s democr\u00e1tica de la historia, para la localidad se destinar\u00eda la instalaci\u00f3n de un sistema de leche por tuber\u00edas para los ni\u00f1os, sin distingo de raza, credo, dogma partidista; todo gratis.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Luis Tov\u00edas Baciao CAP\u00cdTULO CERO NOTA: Un viernes de un aguacero descomunal lleg\u00f3 a m\u00ed el paciente con una mejor\u00eda aceptable. Me dio una caja cubierta con una bolsa de pl\u00e1stico trasparente y un tanto m\u00e1s dura que las normales; todo el paquete amarrado arriba con mecatillo; adentro un manuscrito. 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