{"id":1891,"date":"2021-10-14T21:04:00","date_gmt":"2021-10-14T21:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=1891"},"modified":"2023-11-24T18:37:14","modified_gmt":"2023-11-24T18:37:14","slug":"segun-cabrujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/segun-cabrujas\/","title":{"rendered":"Seg\u00fan Cabrujas"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\"><strong>Carlos Yusti<\/strong><\/h4>\n<p style=\"padding-left: 150px;\"><strong><em>\u201c<\/em><\/strong><em>El Estado venezolano act\u00faa generalmente como una gerencia hotelera en permanente fracaso a la hora de garantizar el confort de los hu\u00e9spedes\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"padding-left: 150px;\">Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas<\/p>\n<p>Escribir sin un m\u00ednimo de intenci\u00f3n, encerrado en s\u00ed mismo con ese mutismo filoso del autista. Escribir desde el autismo. Es decir escribir desde el interior sin la influencia de otras lecturas que llegan desde el ruidoso afuera. Hacerlo desde el desierto, desde cero. Convertir el texto es un collage de g\u00e9neros sin respetar las etiquetas del discurso literario.<\/p>\n<p>Me gustan esos escritores que caminan por el borde de su autismo creativo, versados en no respetar las etiquetas y las formalidades a la hora de escribir. La escritura como un gesto aparatoso. De los distintos escritores que fue Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas (autor de obras de teatro, escritor de telenovelas, escritor de textos humor\u00edsticos, guionista de cine y radionovelas) me llam\u00f3 siempre la atenci\u00f3n el ensayista prodigado en peri\u00f3dicos y revistas. Eran ensayos que incorporaban varios g\u00e9neros en el texto principal, especie de collages que trataba de explicar esa mara\u00f1a de lo que somos, especie de sociolog\u00eda port\u00e1til para seres con prisa sin vida interior.<\/p>\n<p>En los ensayos de Cabrujas se incorporaba el costumbrismo de las apariencias mundanas, la picaresca pol\u00edtica, la iron\u00eda absurda de la cotidianidad. Todo eso mezclado con mucho histrionismo de vodevil hasta hacer una foto movida de nuestro devenir con sus impecables giros c\u00f3micos y dram\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Cabrujas vivi\u00f3 con ese ruido de fondo de un pa desdidibujado en la trampaun pamovida mezclado con mucho histronismo \u00eds desdibujado en la trampa, en el \u201cno me de compa\u00f1ero, p\u00f3ngame donde haiga\u201d. Para \u00e9l fue una obra de teatro de equivocaciones y \u00e9l trat\u00f3 de escribirlo desde la telenovela, el teatro, el ensayo, desde el gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico y el texto humor\u00edstico, derrochando mucha bilis pasionaria.<\/p>\n<p>Como escritor de telenovelas estuvo m\u00e1s cerca de Alejandro Dumas que de Delia Fiallo. Su definici\u00f3n del g\u00e9nero es producto de su trabajo a destajo: \u201c\u2026 acudo en primer lugar a la definici\u00f3n que me dicta \u2014 perdonen que sea un poco personalista\u2014 mi propia experiencia, intentando de entrada una definici\u00f3n m\u00e1s bien simplista y objetiva: es una historia dividida en fragmentos o cap\u00edtulos que se transmiten todos los d\u00edas y que provoca en el televidente la necesidad de continuar vi\u00e9ndola para conocer su desenlace. Esta definici\u00f3n es escueta, vulgar y pedestre, sin embargo, tiene un elemento importante, y es que hace \u00e9nfasis en lo que tenemos que subrayar: la telenovela, para diferenciarse de otro g\u00e9nero narrativo, tiene con \u00e9l un elemento en com\u00fan que es la continuidad de la historia en t\u00e9rminos de \u00abdeseo de continuar presenci\u00e1ndola\u00bb. Como jornalero de la telenovela estaba al corriente de los otros estilos en Latinoam\u00e9rica y por eso afirma: \u201cEn Brasil se eligen situaciones y esquemas verticales, no horizontales, y se le da mayor profundidad a los temas. En cambio la telenovela venezolana es m\u00e1s rasera, ruda, bochornosa, horrenda,(\u2026)La telenovela mexicana es muy estereotipada en ciertos t\u00f3picos de la vida y tambi\u00e9n se le da mucha importancia relativa a los personajes de edad madura: siempre la madre es buena y adem\u00e1s posesiva. La mayor\u00eda de sus personajes son populares y de la tradici\u00f3n mexicana que el cine cre\u00f3 y marc\u00f3\u201d. \u00a0Para Cabrujas la telenovela no era la escritura, sino el trabajo. En cambio su fuerte era la escritura teatral.<\/p>\n<p>Su teatro no se distingui\u00f3 por ofrecer preceptos vanguardistas y era m\u00e1s bien un teatro de rutina cr\u00edtica y esperpento. Especie de farsa con sus villanos y h\u00e9roes de rigor, con esos personajes recortables de nuestra realidad m\u00e1s o menos anodina. Era un teatro que se paseaba por esa realidad de pa\u00eds de maravilla en la que el Sombrero Loco (Adecos y Copyanos) ten\u00eda sus amor\u00edos y negocios con la Reina Roja (la izquierda dialogante del MAS y esa que estuvo enquistada en las universidades y en otros predios del Estado promotor).<\/p>\n<p>En sus piezas teatrales buscaba como reflejar al pa\u00eds desde sus contradicciones y sus chascos pol\u00edticos y culturales. Su obra \u201cActo cultural\u201d hace un repaso de ese mundo de la m\u00e1scara y la mediocridad, de un pa\u00eds que construye un decorado falso de prosperidad como si de una obra teatral se tratara. Cabrujas en dicha obra juega con la realidad y sus espejos (o espejismos), hace malabares con la verdad del teatro y con \u00a0la mentira teatral de la realidad. Una sociedad cultural en un pueblo perdido de nuestra patria realiza un montaje cultural con toda la pompa del caso. A dicha representaci\u00f3n asiste lo m\u00e1s granado del pueblo. La obra es un desastre en la cual los actores comienzan a ventilar sus pasiones particulares y sus relaciones carcomidas por la falsedad o como lo ha explicado el mismo Cabrujas: \u201cHace unos a\u00f1os escrib\u00ed una comedia llamada Acto Cultural. Los personajes de esa comedia eran miembros de la Junta Directiva de una Sociedad Cultural en una peque\u00f1a ciudad provinciana. Viv\u00edan para la cultura y representaban la cultura, quiero decir, \u201cla gran cultura\u201d. Un d\u00eda, esta Junta Directiva de la Sociedad Louis Pasteur decide celebrar los 50 a\u00f1os de la instituci\u00f3n, con una representaci\u00f3n teatral de la vida de Crist\u00f3bal Col\u00f3n. La representaci\u00f3n es un fracaso, porque, diab\u00f3licamente, perversamente, en lugar de recitar el texto previamente acordado, esos miembros de la Sociedad Pasteur hablan de lo que les pasa, confrontan sus intimidades, proclaman sus amarguras y cat\u00e1strofes cotidianas. El Secretario de la Sociedad declara ante los supuestos espectadores del pueblo que a \u00e9l toda la vida lo que le ha gustado es el trasero de una alemana y la posibilidad de tomarse 15 rones despu\u00e9s de las seis de la tarde. Que esa es su cultura, porque, al mismo tiempo, esa es su apetencia, su sinceridad, su realidad. La declaraci\u00f3n es catastr\u00f3fica y las \u201cfuerzas vivas\u201d de la localidad abandonan el recinto.\u201d.<\/p>\n<p>En torno a Cabrujas estuvo latente el que los mandarines culturales del pa\u00eds petrolero nunca lo tomaron en serio como intelectual (o en todo caso como un escritor pensante) y se le tuvo m\u00e1s bien como una Delia Fiallo con menos laca; como un escribidor de culebrones y cuyo estilo telenovelesco se movi\u00f3, con exquisito tino, entre El derecho de nacer y El conde de Montecristo. Mucho tiempo despu\u00e9s se le ha valorado desde una \u00f3ptica menos prejuiciosa, destacando su visi\u00f3n desmitificadota de nuestro acontecer como naci\u00f3n. No obstante como articulista de prensa supo convertirse en esa voz que pon\u00eda en solfa al pa\u00eds. Su columna en un diario capitalino \u201cEl pa\u00eds seg\u00fan Cabrujas\u201d lo ubic\u00f3 como un escritor con un agudo sentido de observaci\u00f3n; el como ning\u00fan otro supo quitarle la m\u00e1scara a un pa\u00eds desde la iron\u00eda m\u00e1s contundente. En su radar como columnista nada, ni nadie, sali\u00f3 ileso, todos fueron blanco de su escritura chirriante y sat\u00edrica. Su estilo como cronista y columnista ten\u00eda algo de ese viejo estilo costumbrista period\u00edstico, pero que \u00e9l supo presentar como una ret\u00f3rica puesta escena (con sus dramatis personae incluidos) en el cual el pa\u00eds era solo un improvisado y contradictorio escenario. Desempolv\u00f3 (o acu\u00f1\u00f3 con socarroner\u00eda estil\u00edstica ) el termin\u00f3 totonocracia para correr el velo de la sexualidad tras la bambalinas de los altos cargos del poder pol\u00edtico. Dej\u00f3 al desnudo esa gazmo\u00f1er\u00eda sexual que convierte a la mujer en un arma destrucci\u00f3n y corruptela para el poder pol\u00edtico; quedando nuestros pobres hombres de Estado como mu\u00f1ecos manejables a los caprichos de la totona,\u00a0 designaci\u00f3n quedaban nuestras tatarabuelas al sexo femenino.<\/p>\n<p>Cabrujas muri\u00f3 al Sureste de Margarita, la parte m\u00e1s poblada de la Isla, donde se encuentra la ciudad de Porlamar. El regreso de su cad\u00e1ver a Caracas parece una escena escrita para una pel\u00edcula de Chalbaud. Todo una comparsa de burocracia, de equ\u00edvocos risibles y de ineficacia gubernamental se confabularon para un traslado peripat\u00e9tico y estramb\u00f3tico.<\/p>\n<p>Cabrujas tuvo la obligaci\u00f3n, como intelectual, como artista, \u201co como lo que diablos sea yo\u201d,(seg\u00fan sus propias palabras) de quitar la patina de falsedad del pa\u00eds y sus instituciones, de removerle las telara\u00f1as del disimulo al pa\u00eds del \u201cmientra tanto\u201d. Hoy el pa\u00eds seg\u00fan Cabrujas se ha convertido en una cosa vaga e imprecisa por completo y quiz\u00e1 el escribir\u00eda de este nopa\u00eds (que padecemos) desde esa pasi\u00f3n atormentada del melodrama, con toda su ridiculez\/sordidez correspondiente, claro y de seguro comparar\u00eda los zamuros que pululan por las avenidas de nuestras ciudades con las moscas sartreanas, todo tan bufo y teatral.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h6>* Cr\u00e9dito de la ilustraci\u00f3n: Cabrujas, por Luis Emeterio Gonz\u00e1lez<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Carlos Yusti \u201cEl Estado venezolano act\u00faa generalmente como una gerencia hotelera en permanente fracaso a la hora de garantizar el confort de los hu\u00e9spedes\u201d. Jos\u00e9 Ignacio Cabrujas Escribir sin un m\u00ednimo de intenci\u00f3n, encerrado en s\u00ed mismo con ese mutismo filoso del autista. Escribir desde el autismo. 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