{"id":18831,"date":"2026-10-14T17:13:33","date_gmt":"2026-10-14T21:43:33","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18831"},"modified":"2026-10-14T17:26:51","modified_gmt":"2026-10-14T21:56:51","slug":"pais-fantasma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/pais-fantasma\/","title":{"rendered":"Pa\u00eds fantasma"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Miguel \u00c1ngel Latouche<\/h4>\n\n\n\n<p>Los b\u00e1rbaros nos fueron tomando de a poco. Nadie report\u00f3 el inicio de la invasi\u00f3n, pero las cr\u00f3nicas se\u00f1alan una peque\u00f1a fisura en las antiguas murallas de nuestra consciencia por la cual, quiz\u00e1s, se fueron colando sin que lo not\u00e1semos. Sospecho, sin embargo, que en realidad nos habitaban en silencio desde hace mucho, prepar\u00e1ndolo todo para el momento propicio: Una dentellada precisa, una manada de lobos movi\u00e9ndose entre las sombras, los Demonios de Dostoyevski viviendo entre nosotros. Al principio su presencia era casi imperceptible; parec\u00edan una nota al pie de una p\u00e1gina olvidada, un ruido insignificante en la distancia, un mal sue\u00f1o. La Casa fue Tomada de manera lenta y sistem\u00e1tica con la ayuda de los Mondragones y las Gulas<\/p>\n\n\n\n<p>. Nos fueron ocupando sin que pudi\u00e9ramos enfrentar su fuerza irresistible. Asaltaban las habitaciones, oblig\u00e1ndonos a abandonarlas. A veces, simplemente, derrumbaban las paredes para hacernos salir de entre los escombros. Se trataba de una jaur\u00eda hambrienta recorriendo un pa\u00eds convertido en montonera. Un viaje de regreso al tiempo brutal de los cuchillos y el machetazo. Una historia en la que El Miedo termina trag\u00e1ndose a Santos Luzardo en medio de la desolaci\u00f3n de las Casas Muertas. Se trataba, en fin, de un Mensaje condenado a no llegar nunca a su Destino en un Pa\u00eds Port\u00e1til que tiene a El Falke como buque insignia.<\/p>\n\n\n\n<p>En Maiquet\u00eda se cerr\u00f3 la \u00faltima puerta. All\u00ed tire las llaves y lo abandone todo a Rajatabla. Yo hab\u00eda resistido todo lo posible antes de que las amenazas empezaran a quebrarme al alma. En nuestra realidad kafkiana no existe el derecho al pataleo. Fue as\u00ed como inici\u00e9, pasaporte en mano, un viaje largo; una b\u00fasqueda en movimiento que se asemeja a la armon\u00eda cin\u00e9tica de ese lienzo multiforme en el que los trazos coloridos de Cruz- Diez se confunden con las despedidas. Abrac\u00e9 a mi madre entre los restos de un pa\u00eds fantasma, que intento armar como si de un rompecabezas se tratase. Al fin pude escapar del laberinto; el hilo que Ariadna hab\u00eda tejido para m\u00ed, me condujo, \u2500sin pasar por \u201cgo\u201d ni cobrar los doscientos bol\u00edvares, directo al aeropuerto. He dejado atr\u00e1s a una tierra que ahora me cuesta reconocer y a la cual no s\u00e9 c\u00f3mo regresar. Invento los D\u00edas sentado a las orillas del Elba. Mastico, un idioma extra\u00f1o en el cual poco a poco empiezo a reconocerme. All\u00ed, a espaldas de la ciudad imperial, me encuentro con el Hombre que voy Siendo, converso con \u00e9l; juntos a\u00f1oramos la Vuelta a la Patria. Entre ambos recordamos cuando Amanec\u00edamos de Bala en la UCV, bajo la sombra del Reloj y los murales de Vigas; las tardes en los Pr\u00f3ceres, las excursiones al \u00c1vila y los viajes a la playa para visitar a Juanita Sentada Descansando. Sufrimos el desarraigo que alimenta la distancia y los dolores lumbares que dejaron los golpes en aquella oscura sala de interrogatorio de Inteligencia Militar donde El Palo iba y ven\u00eda sobre nuestras Costillas, mientras aquellos Peque\u00f1os Seres nos acusaban de traidores a la patria y amenazaban con defenestrarnos desde los Platos del Diablo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0Construyo Cr\u00f3nicas de la Decadencia, sobre un Pizarr\u00f3n de Papel. Uno Escribe y Algo Queda. A veces me siento en un caf\u00e9 y, mientras veo a los transe\u00fantes pasar, escribo historias en mis Cuadernos del Destierro. Las hojas amarillas del oto\u00f1o van cubriendo las nostalgias que se arrebolan sobre un r\u00edo que no es el Guaire. Me persiguen los paseos por Sabana Grande, un Parque del Este, sin S\u00e1dicos Ilustrados, donde el crimen se limitaba al robo fugaz de aquellos besos que nunca olvidar\u00e9; un museo donde la Reina era Sof\u00eda y una ciudad donde apost\u00e1bamos a ser felices,\u00a0\u2e3asin que hubiesen Sumarios de por medio y justo antes de que nos alcanzara los Zapatazos caracter\u00edsticos de aquella Hora Menguada de nuestra Decadencia. Me la paso Inventando los D\u00edas mientras me atormenta la imagen de un hombre que juega a acariciarse con la lengua un Diente Roto.\u00a0\u00a0 Entre el Humor y el Amor cruzo los trescientos a\u00f1os del Augustusbr\u00fccke y antes de que Vuelvan los Fantasmas me pierdo entre las calles de la Neu St\u00e4dt. Camino con la nostalgia a cuestas en medio de la lentitud de un d\u00eda Feriado. Me pierdo en una vieja Tienda de Mu\u00f1ecos sin atreverme a jugar con ellos. Ya no me quedan Angelitos Negros, ha muerto El Mono Aullador de los Manglares y se han quebrado mis Lanzas Coloradas. Jam\u00e1s sabr\u00e9 qu\u00e9 pasar\u00e1 El D\u00eda que me Quiera. Atesoro mis recuerdos entre la memoria de Mam\u00e1 Blanca y El Diario del Enano. Intento resguardarme Un Tiempo M\u00e1s Bajo los \u00c1rboles mientras me enfrento al Oscuro Coraz\u00f3n del Cielo. Me reconozco entre las sombras incorporadas a las l\u00edneas cin\u00e9ticas del mural infinito de las ausencias que habitan en Mi Otra Isla.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/miguel-angel-latouche\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Fuente de la imagen: https:\/\/www.lavanguardia.com<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Miguel \u00c1ngel Latouche Los b\u00e1rbaros nos fueron tomando de a poco. 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