{"id":18722,"date":"2026-07-28T14:50:11","date_gmt":"2026-07-28T19:20:11","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18722"},"modified":"2026-07-28T14:50:12","modified_gmt":"2026-07-28T19:20:12","slug":"el-fantasma-del-editor-dinamita","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-fantasma-del-editor-dinamita\/","title":{"rendered":"El fantasma del editor dinamita"},"content":{"rendered":"\n<blockquote class=\"wp-block-quote\">\n<p>Una postal en Roma desentierra la trama de esp\u00edas y millones que marc\u00f3 a la Venezuela de los sesenta.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Edinson Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>Unas semanas atr\u00e1s, vi en redes sociales a un apreciado amigo \u2014quien a pesar de su avanzada edad, de vez en cuando se concede el capricho de asomarse a ellas por pura complacencia de la madurez\u2014 posar en una fotograf\u00eda teniendo como fondo la colorida y elegante fachada de la reconocida librer\u00eda <strong>laFeltrinelli<\/strong> en la <strong>Galleria Alberto Sordi <\/strong>de Roma. Mi amigo es un asiduo visitante de Italia por razones familiares por lo que, aprovechando la ocasi\u00f3n de una de esas visitas, quiso dejar constancia en dicha estampa de su devoci\u00f3n por los libros y tambi\u00e9n por el bello lugar que los contiene, uno de los puntos de referencia literaria m\u00e1s importantes sembrados en el coraz\u00f3n de la ciudad eterna.<\/p>\n\n\n\n<p>El lugar es famoso por sus techos de cristal y la arquitectura de principios del siglo XX con su magistral estilo <em>Art Nouveau<\/em>, por lo que destaca como una de las librer\u00edas m\u00e1s bellas probablemente de Europa. En Roma existe una presencia masiva de librer\u00edas del grupo editorial fundado por <strong>Giangiacomo Feltrinelli<\/strong> y en todo el pa\u00eds la marca comercial laFeltrinelli opera con m\u00e1s de cien locales; as\u00ed que mi amigo, un apasionado lector, no desaprovechar\u00eda esa oportunidad de inmortalizar su figura en uno de estos templos sagrados de los libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Al ver la foto, aparte de agradarme por su ocurrencia, me fue inevitable activar la mirada indiscreta de todo autor; esa que, como una vez escrib\u00ed, se mantiene en testeo permanente de la realidad buscando la materialidad cr\u00edptica que posee. Entonces me fui directo a mis archivos; esa cantidad de libros, revistas, folletos y manuscritos que he atesorado por a\u00f1os y que, a veces, provocan el merecido reclamo de mi mujer por su aparente inutilidad. Al concentrarme en la secci\u00f3n de viejas revistas, di con una antiqu\u00edsima publicaci\u00f3n que me ha permitido conectar esa imagen inocente con una historia de esp\u00edas, conspiraciones e insurrecci\u00f3n armada en Venezuela durante los a\u00f1os de la Guerra Fr\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>En abril de 1965, en Venezuela, la polic\u00eda pol\u00edtica de la \u00e9poca y voceros del gobierno de entonces, anunciaron la captura del comunista italiano Alessandro Beltramini y su pareja Josefa \u00abPepita\u00bb Ventosa, cuando intentaba introducir suma de un cuarto de mill\u00f3n de d\u00f3lares<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a> \u2014una cifra astron\u00f3mica para la \u00e9poca\u2014 destinados al movimiento insurreccional liderado por el Partido Comunista de Venezuela y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria. El esc\u00e1ndalo fue de tales proporciones que, las autoridades, con las evidencias en la mano, mostraban el suceso como una prueba contundente del financiamiento for\u00e1neo de la insurrecci\u00f3n armada, apuntando directamente a Cuba y a la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica.<\/p>\n\n\n\n<p>El detenido era un ciudadano italiano, un hecho que internacionaliz\u00f3 a\u00fan m\u00e1s el conflicto que ya llevaba a\u00f1os en desarrollo. Este episodio sirvi\u00f3 como evidencia clave para que el gobierno venezolano acumulara nuevos reclamos ante la OEA sobre la injerencia del r\u00e9gimen de Fidel Castro en los asuntos internos del pa\u00eds; porque m\u00e1s all\u00e1 de su rol como mensajero o \u00abcorreo\u00bb \u2014como se acostumbraba catalogar a estas figuras en el argot conspirativo\u2014, al italiano se le vinculaba con la red de intelectuales y activistas europeos que simpatizaban con la Revoluci\u00f3n cubana, espec\u00edficamente con el c\u00edrculo del editor Giangiacomo Feltrinelli.<\/p>\n\n\n\n<p>Este influyente editor hab\u00eda publicado manuales sobre la lucha guerrillera y el libro de R\u00e9gis Debray, <em>\u00bfRevoluci\u00f3n en la revoluci\u00f3n?<\/em>, suerte de fundamento organizativo e ideol\u00f3gico de la lucha armada en Latinoam\u00e9rica conocido como el <em>foquismo<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><strong>[2]<\/strong><\/a><\/em>. No deja de ser notable que fuera su sello el responsable de lanzar la primera edici\u00f3n mundial de la c\u00e9lebre novela de Boris Pasternak, <em>Doctor Zhivago<\/em>, que luego ser\u00eda inmortalizada en el cine, precisamente, en 1965.<\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el rastro exacto del dinero se pierde en la bruma de la clandestinidad, la captura de Beltramini en 1965 ocurri\u00f3 en el momento de mayor actividad del c\u00e9lebre editor como enlace financiero de la Revoluci\u00f3n cubana en Europa. Por eso, para el gobierno venezolano de la \u00e9poca, el emisario italiano no era un mensajero aislado, sino parte de ese engranaje que un\u00eda los millones del arist\u00f3crata milan\u00e9s con las monta\u00f1as de Falc\u00f3n y el Oriente de Venezuela; no obstante que, para la fecha, virtualmente el movimiento guerrillero ya estaba militar y pol\u00edticamente derrotado, como se argumentar\u00eda m\u00e1s tarde en dura pol\u00e9mica por parte de quienes ya pensaban en un repliegue y retorno a la legalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1967, el Partido Comunista de Venezuela fue anatemizado por Fidel Castro despu\u00e9s que, en una recuperaci\u00f3n de la lucidez, resolvi\u00f3 suspender, tras siete a\u00f1os, una lucha armada que ya estaba totalmente embotellada, am\u00e9n de pol\u00edticamente derrotada. En medio de aquella pol\u00e9mica, a la cual los cubanos dieron una dimensi\u00f3n planetaria, pues sus argumentos encontraron eco en toda la izquierda del mundo -\u00a1hasta los inefables comunistas argentinos nos miraron sorna!-, pas\u00e9 por Francia. All\u00ed trat\u00e9 de explicar lo que ocurr\u00eda. T\u00edpicamente, Sartre se neg\u00f3 a recibirme. A trav\u00e9s de unos de sus secretarios me hizo saber que no ten\u00eda nada que hablar con un \u201ctraidor\u201d (sic). Para honra de su inteligencia Simone de Beauvoir no solo me oy\u00f3 sino que nos dio la raz\u00f3n. \u201cFidel ha ido demasiado lejos\u201d, dijo en un momento de la conversaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Petkoff, Teodoro. (1987). <em>Del optimismo de la voluntad. Escritos pol\u00edticos.<\/em> Caracas, Venezuela: Ediciones Centauro, pp. 122-123.<\/p>\n\n\n\n<p>El mundo se tensaba por los efectos de la Guerra Fr\u00eda y, en Venezuela, aquel contexto no dejaba de tener aspectos controversiales. Por un lado, un sector asociado a la lucha insurreccional comenzaba a notar el fracaso de una estrategia impulsada desde inicios de los sesenta; por el otro, el bando restante permanec\u00eda convencido de su vigencia. Este dilema pol\u00edtico culminar\u00eda, a\u00f1os despu\u00e9s, con el proceso de pacificaci\u00f3n democr\u00e1tica de la mayor\u00eda de los alzados en armas. Como una confidencia personal, debo anotar que, gracias a esa \u201crecuperaci\u00f3n de la lucidez\u201d, la generaci\u00f3n a la que pertenezco y la anterior a la m\u00eda no sucumbieron a la espiral de violencia pol\u00edtica que ha sacudido a otros pa\u00edses latinoamericanos durante d\u00e9cadas; lo digo como militante y activista de una causa que, por fortuna, concibi\u00f3 aquel viraje hist\u00f3rico<\/p>\n\n\n\n<p>De vuelta a la historia comentada tenemos que Alessandro Beltramini y su joven acompa\u00f1ante de nacionalidad espa\u00f1ola (nacida en Barcelona) \u2014con apenas 19 a\u00f1os de edad y muy seguramente una imberbe militante y no la pareja sentimental del astuto italiano\u2014 fueron deportados en diciembre de 1965, apelando a los manejos diplom\u00e1ticos y de protecci\u00f3n que suelen invocarse en casos parecidos. Tras su regreso, \u00e9l mantuvo contactos con los c\u00edrculos editoriales y pol\u00edticos de Giangiacomo Feltrinelli y se dedic\u00f3 a ejercer su profesi\u00f3n de m\u00e9dico. De la joven nunca m\u00e1s se supo; al menos no se tuvieron noticias de ella como personalidad pol\u00edtica o simple activista de presencia espor\u00e1dica. Su recuerdo es una especie de versi\u00f3n de <em>Nathalie<\/em>, la gu\u00eda ficticia de la canci\u00f3n de Pierre Delano\u00eb en Mosc\u00fa que Gilbert B\u00e9caud hizo famosa en 1964. Para la historia, quedaron como las piezas capturadas con las manos en la masa en una de las jugadas de espionaje m\u00e1s famosas de la cr\u00f3nica venezolana; posteriormente, sus vidas personales volvieron a ser propiedad privada una vez que cruzaron el Atl\u00e1ntico de vuelta a su punto de partida<\/p>\n\n\n\n<p>En efecto, esa \u00e9poca fue el escenario de operaciones clandestinas, historias de espionaje y contraespionaje donde personajes que parec\u00edan sacados del cine se mov\u00edan entre continentes en misiones secretas, poniendo al mundo en vilo.<\/p>\n\n\n\n<p>Como espejo de esa realidad ya no tan secreta entonces, durante ese periodo abundaron los filmes con esta tem\u00e1tica. El legendario James Bond debuta en 1962 y, en 1965, <em>El esp\u00eda que surgi\u00f3 del fr\u00edo (The Spy Who Came In from the Cold),<\/em> estelarizada por Richard Burton, muestra la log\u00edstica gris del espionaje: el movimiento de agentes y el manejo de fondos para financiar la subversi\u00f3n. Era, seg\u00fan la pantalla y la realidad que la nutr\u00eda, el signo inevitable de aquellos a\u00f1os; una atm\u00f3sfera que se revela con claridad en el testimonio que presento a continuaci\u00f3n:\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El mill\u00f3n de los chinos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cercana la fecha en que deb\u00eda recibir en Berna el mill\u00f3n de d\u00f3lares aportado por los chinos, me dirig\u00ed a Par\u00eds a buscar a Enrique G\u00f3mez, mi compa\u00f1ero de aventuras en estos menesteres cremat\u00edsticos, y esperar al primero de los mensajeros enviados desde Venezuela, quien deb\u00eda trasladar la mitad de esa remesa. De la otra mitad se encargar\u00eda alguien a quien deb\u00edan enviar a Z\u00farich. [\u2026]. En la embajada china nos cambiaron las cajas. Nos devolvieron dos parecidas en donde estaba el mill\u00f3n de d\u00f3lares. Salimos con ellas, lo que no ha debido despertar sospechas, ya que era la tercera vez que ocurr\u00eda. Luego nos dirigimos a una calle cercana, en donde el tr\u00e1fico era m\u00e1s intenso, y tomamos un taxi hasta la estaci\u00f3n del tren.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez Bauza, H. (2015). <em>Ida y vuelta de la utop\u00eda<\/em>. Caracas: Editorial Punto.<\/p>\n\n\n\n<p>\u200b<\/p>\n\n\n\n<p>Los protagonistas de aquella jugada cinematogr\u00e1fica en Venezuela terminaron rehaciendo sus vidas en la mayor de las discreciones. Mientras tanto, el probable mentor y financista, el editor dinamita, Giangiacomo Feltrinelli, encontr\u00f3 a\u00f1os despu\u00e9s un final coherente con la intensidad de su vida clandestina; seg\u00fan la cr\u00f3nica period\u00edstica de la \u00e9poca, la noche del 14 de marzo de 1972 muri\u00f3 en las afueras de Mil\u00e1n al estallar accidentalmente la carga de explosivos con la que intentaba sabotear una torre de alta tensi\u00f3n. Con su muerte, se cerr\u00f3 el cap\u00edtulo de aquel millonario que financi\u00f3 utop\u00edas y revoluciones a ambos lados del Atl\u00e1ntico, dejando para la historia el recuerdo de un tiempo donde la realidad y la ficci\u00f3n del espionaje se fundieron en un mismo riesgo vital.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><em><strong>[1]<\/strong><\/em><\/a><em> En la edici\u00f3n N\u00b0 495 del 9 de enero de 1966 de la revista <strong>Momento<\/strong>, de circulaci\u00f3n nacional en Venezuela, se indica esta cantidad; sin embargo, en otras publicaciones se se\u00f1ala un monto de 330 mil d\u00f3lares americanos<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><a id=\"_ftn2\" href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> <em>Teor\u00eda propuesta por Regis Debray en su obra<strong> \u00bfRevoluci\u00f3n en la revoluci\u00f3n?, <\/strong>la cual postula que un n\u00facleo reducido de guerrilleros (foco) tiene la capacidad de generar, mediante la lucha armada, las condiciones subjetivas necesarias para el triunfo de la revoluci\u00f3n socialista.<\/em><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Foto: https:\/\/biografieonline.it<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una postal en Roma desentierra la trama de esp\u00edas y millones que marc\u00f3 a la Venezuela de los sesenta. Edinson Mart\u00ednez Unas semanas atr\u00e1s, vi en redes sociales a un apreciado amigo \u2014quien a pesar de su avanzada edad, de vez en cuando se concede el capricho de asomarse a ellas por pura complacencia de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":18723,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18722"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18722"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":18724,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18722\/revisions\/18724"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18723"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}