{"id":18669,"date":"2026-07-10T14:41:08","date_gmt":"2026-07-10T19:11:08","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18669"},"modified":"2026-07-10T14:41:09","modified_gmt":"2026-07-10T19:11:09","slug":"dos-cuentos-de-delia-arismendi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-delia-arismendi\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Delia Arismendi"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Mondadientes<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Y la cocinera tiene \u00f3rdenes de fre\u00edrme la carne hasta que est\u00e9 negra. Pero, sabe lo que pasa, es que la masco, la masco, la masco, y la masco y la masco m\u00e1s todav\u00eda y no puedo tragar. Simplemente no me pasa.<\/em> <strong>Tres tristes tigres<\/strong> GUILLERMO CABRERA INFANTE<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abAll\u00ed est\u00e1, en la penitenciar\u00eda, asomando por entre las rejas su cabeza grande y oscilante, el antrop\u00f3fago<sup data-fn=\"2aeb4e60-07f9-4276-95df-8c135b1cc984\" class=\"fn\"><a href=\"#2aeb4e60-07f9-4276-95df-8c135b1cc984\" id=\"2aeb4e60-07f9-4276-95df-8c135b1cc984-link\">1<\/a><\/sup>\u201d, se lee en el cartel que est\u00e1 en la entrada de la comandancia donde tienen al Comegente,  adonde las personas vienen a ver a Salvador Mart\u00ednez, que as\u00ed se llama, y le toman fotos y lo ven desde lejos, pero nadie lo ha reclamado, nadie se ha presentado a decir que Salvador es familia de \u00e9l o amigo o vecino. Es una pena, es como morir y que nadie vaya a la morgue a reconocer tu cuerpo. Este hombre debe sentir una desolaci\u00f3n impresionante. Si un d\u00eda me muero, ojal\u00e1 a uno no le tocara morirse nunca, pero si un d\u00eda muero, quiero que me canten rancheras y pasen frente a la casa de Belisa para ver si la condenada me llora o qu\u00e9. Debe ser bien arrecho uno morirse y ni un vallenato pues, ni una ranchera. Cuando pap\u00e1 muri\u00f3, por cierto, no se le puso m\u00fasica, llevamos la urna por toda la cuadra. Mientras ayudaba a cargarla record\u00e9 cuando fui a la morgue a reconocerlo: estaba en una camilla, arropado, y se le ve\u00eda el dedo gordo del pie, de donde le guindaba un pedazo de cartulina rosada, mal cortado, y que marcaba un serial de n\u00fameros. Un enfermero le quit\u00f3 la s\u00e1bana y apareci\u00f3 el rostro de mi padre, medio p\u00e1lido, pero no tanto, con la boca abierta y una herida de bala en la frente, con expresi\u00f3n de sorpresa, as\u00ed como cuando a uno le dicen, por ejemplo, Belisa te est\u00e1 buscando, o cuando le avisan que el Comegente est\u00e1 preso en la comandancia. Dije que s\u00ed era \u00e9l y lo volvieron a cubrir, y uno de los enfermeros me mir\u00f3 con l\u00e1stima, pero sin mucho af\u00e1n, tal vez por el hecho de estar acostumbrado a destapar montones de muertos a diario. Me hizo llenar unas planillas, pero yo no estaba triste, pues el viejo no fue muy apegado con nosotros y a uno si la gente no lo quiere tampoco uno los quiere a ellos, \u00bfentiendes? Yo a quien quiero es a Belisa, pero ella no me para, todo lo contrario, se anda burlando de m\u00ed, como esa vez que la desgraciada se puso a gritar en la calle que yo me hab\u00eda dado los besos con el Comegente, y despu\u00e9s llegaron las amigas a corear: \u201cPa\u2019 verte la boquita roja que te bes\u00f3\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Humberto, mi hermano, dice que soy as\u00ed porque de peque\u00f1o me ca\u00ed de la cama, pero normal, que no les pare. Humberto es el m\u00e1s grande de la casa, y cuando bebe se vuelve como loco y pelea con la gente, y hay que traerlo a la comandancia hasta que se le pase la vaina. \u00c9l siempre me defiende cuando los carajitos se meten conmigo y gritan que soy un miedoso y que el Comegente me va a comer\u2026 Y a veces provoca caerles a co\u00f1azos, entonces mi hermano dice que no les pare. Y no les paro, pero me pongo a inventar vainas para ver si dejan de joderme; por ejemplo, les digo que el polic\u00eda de la tarde es muy pana y una vez me dej\u00f3 entrar al pasillo de enfrente de la celda del Comegente, y not\u00e9 c\u00f3mo se saboreaba cuando me vio, y me dio miedo al principio, pero no sal\u00ed corriendo ni nada, pues ni que el Comegente fuese Superman y tal, y fuese a da\u00f1ar los barrotes de la celda para comerme, normal, me dijo, \u00e9pale chamo, y le contest\u00e9 qu\u00e9 m\u00e1s. Cuando le cuento esto a Belisa o a los muchachos, no me creen, nunca se comen la coba. Provoca llevarlos un d\u00eda a la comandancia y sentarlos en el banquito tejido con mimbre que est\u00e1 cerca de la celda del tipo y decirles ya vengo, esp\u00e9renme aqu\u00ed, voy a hablar un rato con mi amigo Salvador, y que escuchen al tipo decirme \u00e9pale chamo, y yo contestarle c\u00f3mo andas, porque es m\u00e1s fino decir c\u00f3mo andas a decir qu\u00e9 m\u00e1s, para que Belisa se d\u00e9 cuenta de que soy m\u00e1s culto, que yo s\u00ed hablo fino, y no como el mont\u00f3n de idiotas que le dicen mi amor, s\u00ed est\u00e1s buena.<\/p>\n\n\n\n<p>Me gustar\u00eda saber qu\u00e9 pensar\u00e1 el Comegente cuando se queda viendo desde las rendijas al polic\u00eda, seguro lo ve con morbo, capaz y se lo quiera comer, y lo imagina as\u00ed, guisado o en sopa: sopa de polic\u00eda, o una vaina as\u00ed, un plato con nombre importante. Este tipo debe tener un est\u00f3mago de hierro para haberse comido a tantas personas. Qu\u00e9 asco, y pensar que come y caga gente, que entre la mierda ve pedazos de dedos, o trozos de h\u00edgados o pulmones o cualquier parte del cuerpo, y cuando eructa, debe ser como eructar el alma de los muertos. \u00bfLe dar\u00e1 asco? Imag\u00ednatelo, escondido entre el monte esperando a que pase alguien y zas, le da con un tubo o un palo y despu\u00e9s lo lleva a su casa y empieza a separar las v\u00edsceras de la carne. Seguro la deja con mucho adobo en una taza, por una hora, y despu\u00e9s la fr\u00ede. O no, la prepara a la plancha porque el Comegente tiene que ser un tipo bien centrado con la salud, pero nada de ponernos exquisitos, tampoco es que el tipo hace una ensalada de lechugas con tomate y cebolla, s\u00f3lo carne, y eso s\u00ed, tirar\u00eda las v\u00edsceras a la basura para no envenenarse el organismo con cualquier porquer\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda le dije a Belisa: \u201cSi yo fuese el Comegente habr\u00eda vendido el pelo de las personas a las que mataba y as\u00ed me ganaba unos realitos extras\u201d, y Belisa dijo: \u201cT\u00fa s\u00ed eres cochino, deja la vaina, mira que esa gente que muri\u00f3 tiene familia, hay que tener respeto\u201d. \u00bfD\u00f3nde vivir\u00e1 la familia del Comegente? \u00bfSer\u00e1 que tiene parientes o ya se murieron todos? Porque de pana, nadie ha venido a verlo nunca, aparte de los periodistas y la gente esa que viene a tomarle fotos. Pero ni la mam\u00e1 pues, si es que est\u00e1 viva. Belisa dice que seguro se comi\u00f3 a toda su familia y por eso no aparecen, pero yo no creo, por lo menos hubiese salido la noticia. \u00bfTe imaginas? Verga, debe ser jodido dormirse todos los d\u00edas con tanta gente en la barriga, y que desde ah\u00ed le torturen a uno la mente. Eso dijo \u00e9l en una entrevista, que lo molestaban los esp\u00edritus cuando se iba a dormir, pero qu\u00e9 quiere, con el mont\u00f3n de gente que se comi\u00f3 es arrecho vivir en paz: \u201cComegente, mi mejor ri\u00f1\u00f3n te lo comiste guisado, yo que lo iba a donar\u201d. \u201cPana, frito no soy tan bueno como en sopa\u201d. \u201cComegente, c\u00f3mete a mi mujer que es una desgraciada\u2026\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>A pesar de que es un asesino, a veces me da l\u00e1stima y quisiera venir todas las tardes a visitarlo, de vez en cuando que me acompa\u00f1e Belisa, o mejor no, pues le tiene miedo a toda vaina y es capaz de ir y armar un esc\u00e1ndalo y qu\u00e9 verg\u00fcenza con el Comegente y segurito ya no querr\u00eda ser mi amigo. Es mejor venir solo, hasta le traigo comida, como a Humberto, que otra vez est\u00e1 preso. Deber\u00eda comprar carne y decirle a mam\u00e1 que es para un amigo en el hospital, que el doctor lo mand\u00f3 a comer mucha carne, pero tiene que estar medio cruda porque es una dieta. Capaz y me cree. \u00bfTe imaginas? Yo llegando a la comandancia y caminar hasta la celda del Comegente y decirle c\u00f3mo andas, y que \u00e9l me conteste, aqu\u00ed, pas\u00e1ndola. Y sentarme en el banquito ese, cerca de su celda, y preguntarle, \u00bfqu\u00e9 cuentas, hombre? Y \u00e9l empiece a echar todas las historias de c\u00f3mo mat\u00f3 a la gente y se la comi\u00f3. Ah, pero es arrecho chico, \u00bfno te daba asco? No. Eso es carne y ya. No, es diferente. Diferente nada, carne es carne. Y sorprenderlo: por cierto, te traje comida, es carne de res, a ver si quieres. Y yo pas\u00e1ndole la taza por entre las rejillas de la celda y, \u00bfte imaginas que me agarre la mano? Ah\u00ed s\u00ed es verdad que pego el brinco. O a lo mejor, como somos amigos, pues no me hace nada, sino que normalmente agarra la tacita y le va entrando a la carne, y buen provecho, ma\u00f1ana te traigo m\u00e1s. O capaz y no la acepta, sino que me dice, chamo, me da asco, yo s\u00f3lo como gente, a m\u00ed la carne de res no me pasa porque me da pena con el animal. Co\u00f1o, \u00bfy no te da pena con la gente? Pues no, adem\u00e1s, la gente sabe rico, deber\u00edas probar. \u00a1Gu\u00e1cala! Esa vaina no, prefiero morir comiendo pasto a probar un pedacito de carne humana\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 le tendr\u00e9 tanta l\u00e1stima al tipo? Belisa dijo que seguro me da pesar porque tampoco nadie me visita, pero ni que yo estuviera preso, chica. No est\u00e1s preso, pero es como si lo estuvieras, te la pasas metido en la comandancia todo el santo d\u00eda, ah\u00ed, solo, como un loco, vale. T\u00fa no entiendes, Belisa, el Comegente es mi amigo, lo visito y hablamos mucho. Ella nunca me cree, pero \u00a1para lo que me importa! Normal, ando solo porque andar en grupo s\u00ed que me arrecha, adonde va uno tienen que ir todos, imag\u00ednate a diario oli\u00e9ndole los peos a un poco de tipos, no, yo no sirvo para esa vaina, ni perro tengo, pero para qu\u00e9\u2026 Belisa confunde estar solo con la soledad, que son cosas diferentes, y oye, el otro d\u00eda escuch\u00e9 en la televisi\u00f3n a un hombre que dec\u00eda: prefiero morir solo a morir en una completa soledad. Suena igual, f\u00edjate, pero si le pones atenci\u00f3n no es lo mismo\u2026 Y para qu\u00e9 le explico, igual Belisa es tarada y no lo va a entender. Yo s\u00ed prefiero irme a la comandancia y sentarme un rato all\u00e1 y hablar con el polic\u00eda de la tarde. Lo que me arrecha es ir por la cuadra y que empiecen a decirme vainas, y si siguen as\u00ed, un d\u00eda les caigo a co\u00f1azo para que sean serios, y m\u00e1s a la Belisa cuando anda con esas carajitas y empiezan a decir y que all\u00e1 va el novio del Comegente, ay, que se lo va a comer, uy, le tiene miedo\u2026 Es que me provoca regresar a darles un tatequieto, pero no lo hago porque Humberto siempre dice que no les pare, que normal. Son esos los momentos para sentirme triste, pero rapidito se me quita la cosa si voy donde el Comegente, y es que yo lo entiendo y hasta lo estimo al pobre, all\u00ed, encerrado, soportando a los curiosos que lo van a mirar como si el tipo fuese un fen\u00f3meno de circo y, si pudieran, ser\u00edan capaces de llevarlo a la plaza, amarrarlo y obligarlo a comer vegetales frente al p\u00fablico: \u201cVenga y vea al Comegente, el hombre que com\u00eda personas y que ahora come zanahorias como castigo\u2026\u201d. Es cierto que se comi\u00f3 a un gent\u00edo, pero ponte a pensar que \u00e9l tambi\u00e9n tiene sentimientos, co\u00f1o, medio raros, pero sentimientos al fin. \u00bfVes? Hasta llorar\u00e1 en las noches y uno sin saber nada, o se querr\u00e1 suicidar o alguna vaina. No es que uno se las d\u00e9 de santo, pero la pinga, no se va a formar una guachafita con el tipo\u2026 Eso es, siempre est\u00e1 con una soledad tan arrecha, \u00bft\u00fa me entiendes? Creo que le falta una mujer. Un d\u00eda me puse a pensar qu\u00e9 suceder\u00eda si llevara al Comegente a mi casa y se lo presentara a mam\u00e1, ella tambi\u00e9n est\u00e1 sola, y es igual de triste. Primero que nada le dir\u00eda a Humberto que hiciera el favor de no emborracharse ese d\u00eda, y al otro que no le d\u00e9 por comerse a mam\u00e1, porque esa tampoco es la idea. \u00bfY si se dan los besos? Si lo hacen, me arrecho y le caigo a patadas a los dos, y te juro que saco al tipo de la casa y le busco al polic\u00eda para que lo encierre de nuevo, porque despu\u00e9s qui\u00e9n lo aguanta, merend\u00e1ndose a todo mundo, y a uno mismo, mira que el carajo hasta se me aparece en los sue\u00f1os. Qu\u00e9 risa. Una noche so\u00f1\u00e9 que el Comegente me estaba comiendo. Yo iba bajando por la cuadra por ah\u00ed y tal, y de pronto \u00a1zas!, me dio con una silla que hab\u00eda afuera de una casa y me llev\u00f3 al patio. En el sue\u00f1o, la casa de Belisa era la misma del Comegente. Aunque \u00e9l estaba cortando mi piel, no me dol\u00eda cuando pasaba el cuchillo, m\u00e1s bien me hac\u00eda cosquillas, y lleg\u00f3 Belisa y dijo: no lo cortes, espera que le d\u00e9 un besito, y el Comegente se ri\u00f3 y contest\u00f3: bueno, chica, pero ap\u00farate que tengo hambre. S\u00ed, bien loca la vaina, y Belisa se acerc\u00f3 y me dio un beso pero no sent\u00ed nada, quiz\u00e1 porque el hombre me hab\u00eda dejado medio muerto con el golpe. Despu\u00e9s Belisa agarr\u00f3 otro cuchillo para cortarme las manos mientras \u00e9l se re\u00eda y me mord\u00eda la nariz, y aquel sangrero loco, y el carajo abr\u00eda la boca para soltar tremendas carcajadas y yo le ve\u00eda entre las muelas pedazos de carne, entonces le pas\u00e9 un mondadientes, chico, l\u00edmpiate las muelas, y cuando \u00e9l lo iba a recibir, \u00a1zas!, all\u00ed fue que me despert\u00e9, como a las dos de la ma\u00f1ana. Me qued\u00e9 un rato en la cama, asustado, pero con unas ganas de que el beso de Belisa fuese verdad, pregunt\u00e1ndome, \u00bfa qu\u00e9 sabr\u00e1 un beso? Porque a m\u00ed nunca me han besado, ni un piquito, ni uno de medialuna por accidente, nada. Estuve bastante tiempo en la cama, sabore\u00e1ndome, intentando dormir para so\u00f1ar otra vez con Belisa acercando su boca a la m\u00eda, pero no so\u00f1\u00e9. Despu\u00e9s sent\u00ed verg\u00fcenza por lo que pensaba y me ech\u00e9 a re\u00edr. Co\u00f1o, ojal\u00e1 un d\u00eda Belisa me diera un beso como el del sue\u00f1o, pero qu\u00e9 va, la condenada no lo hace ni nada, sino m\u00e1s bien cuando paso cerca de su casa empieza a re\u00edrse como una boba y siempre se lleva las manos a la boca, en serio, parece retrasada. Yo quiero casarme con ella, pero la chama ni pendiente, le mando se\u00f1as, pero se la pasa todo el santo d\u00eda encompinchada con las carajitas de la cuadra y no le para bolas a m\u00e1s nadie. Eso me hace sentir desgraciado y la arrechera contra mam\u00e1 crece porque me dej\u00f3 caer de la cama, como dice Humberto, y por eso yo estoy as\u00ed, medio chiflado. Si fuese amigo del Comegente el resto me respetar\u00eda y dejar\u00edan de decir que es mi novio, o que le tengo miedo, ni que yo fuese qui\u00e9n, no joda, aunque vi\u00e9ndolo bien, Belisa tiene raz\u00f3n, ni porque lo niegue pues, sinceramente estoy m\u00e1s solo que el polic\u00eda de la tarde al que lo dej\u00f3 la esposa hace dos semanas para fugarse con el polic\u00eda de la ma\u00f1ana. Estoy peor que el Comegente, quien se comi\u00f3 a ese poco de personas porque no quer\u00eda morir solo y ahora los lleva en la barriga y le hacen mente, chico. Estoy peor que pap\u00e1, que tuvo que quedar tan feo despu\u00e9s del disparo, con la boca abierta, \u00e9l que siempre mandaba a callar a todo el mundo. A m\u00ed mejor y me hubiese comido el Comegente o me hubiese arrollado un carro por salir a la calle sin mirar a los lados, o que por encaramarme en el techo de la casa me hubiese resbalado y \u00a1zas!, me hubiera ca\u00eddo y dado contra el asfalto. Que si me muero, seguro que ah\u00ed s\u00ed se arrepienten y me llevan mariachis o vallenatos y pasan la urna frente a la casa de Belisa para verle la cara de llorona, si es que me llora. Pero capaz ni lo hace, capaz que cuando pasen la urna empiece a re\u00edrse, tap\u00e1ndose la boca con las manos y grite: El Comegente te va a comer, le tienes miedo\u2026, y ese poco de pendejadas, y los que vayan en la procesi\u00f3n empiecen a re\u00edrse de m\u00ed y hasta los mismos m\u00fasicos se burlen y nadie me tome en serio, y mam\u00e1 se eche unas carcajadas que provoque salirse de la urna para caerle a pu\u00f1o limpio. Ojal\u00e1 que con s\u00f3lo tocarlos ya pudiese destruirlos. Una vez escuch\u00e9 el cuento de un tipo que ten\u00eda tanta fuerza que pod\u00eda mover casas con s\u00f3lo empujarlas y hac\u00eda de todo; seguro era muy popular. El tipo se llamaba Sans\u00f3n, creo. \u00bfPor qu\u00e9 era tan fuerte? De eso no me acuerdo, o bueno, me acuerdo de una parte, de que la fuerza de \u00e9l se concentraba en el cabello. Un d\u00eda una desgraciada le cort\u00f3 el pelo y le jodi\u00f3 la vida. Se volvi\u00f3 un hombre normal encerrado en una c\u00e1rcel\u2026 como el Comegente. Y yo que lo ten\u00eda como un \u00eddolo, en lo alto, ah\u00ed, so\u00f1ando con el carajo, el m\u00e1s grande carnicero de la historia, ni de mi pap\u00e1 habl\u00e9 tanto como de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Ayer, cuando fui a la comandancia y le ped\u00ed al polic\u00eda que me dejase entrar para ver al fulano, contest\u00f3 que no. Le rogu\u00e9 que desde lejitos, que yo no me dejaba ver, y repiti\u00f3 que no. Segu\u00ed jodi\u00e9ndole la paciencia, hasta que el carajo dijo bueno, pasa r\u00e1pido, y fue cuando vi a Salvador sentado en un banquito, encerrado en su celda. Mi primera decepci\u00f3n: darme cuenta de que el tipo no ten\u00eda barba como yo cre\u00eda y, comparado con Sans\u00f3n, era calvo. No le par\u00e9 muchas bolas al asunto y pens\u00e9: Bueno, esa vaina no es tan importante, no todos los comegentes son as\u00ed, no el nuestro. M\u00e1s tarde, el tipo me clav\u00f3 una mirada de odio que casi me tumba. Pero las ganas de llorar me asaltaron cuando vi que estaba comiendo lentejas, \u00a1lentejas! Por Dios, \u00bfqu\u00e9 clase de comegente es este? \u00bfPor qu\u00e9 no se est\u00e1 comiendo la cabeza de alguien? \u00bfPor qu\u00e9 no est\u00e1 mirando con morbo al polic\u00eda? Este tipo no es serio, no es un comegente de verdad. Dije cualquier cosa: \u00e9pale, chamo. Y no habl\u00f3. Chamo, \u00bfqu\u00e9 comes? Y era como si no me escuchara. Me acerqu\u00e9 un pel\u00edn m\u00e1s a los barrotes de la celda y el polic\u00eda ni pendiente, estaba afuera, ech\u00e1ndole los perros a una carajita. Insist\u00ed: qu\u00e9 cuentas, hombre. Y me dijo, los n\u00fameros. Y la vaina me dio risa, me cagu\u00e9 de la risa y pens\u00e9, bueno, los amigos siempre echan chistes. \u00bfA cu\u00e1ntas personas te comiste? Y no me hablaba. Dime, pues, a cu\u00e1ntas personas te comiste. Y el co\u00f1oemadre como si no escuchara, s\u00f3lo estaba pendiente de zamparse sus lentejas. Me estaba aburriendo, as\u00ed que grit\u00e9: \u00a1Comegente maric\u00f3n!, pero el maldito no me par\u00f3 bolas, era como si yo no existiera. \u00bfQu\u00e9 es m\u00e1s sabroso, la mujer o el hombre? \u00bfEpa, y tu familia? \u00bfTe los comiste? \u00c9chame el cuento. Entonces por fin habl\u00f3: \u201c\u00bfT\u00fa eres g\u00fcev\u00f3n o qu\u00e9? Fuera de aqu\u00ed, mocoso del co\u00f1o\u2026\u201d. Y no dijo m\u00e1s nada, y tuve esa sensaci\u00f3n de tristeza y arrechera, peor que la que sinti\u00f3 Sans\u00f3n cuando vio en el piso el mont\u00f3n de pelo como una monta\u00f1ita. Fue como si descubrieras que tu cantante favorito no canta nada, sino que mueve los labios y la voz es de otro. Entonces entend\u00ed: se hab\u00eda redimido; ahora era un asesino de lo m\u00e1s vulgar; seguro no se siente solo nunca, lo visitan siempre y tiene un mont\u00f3n de novias\u2026 Hay gente que va a la c\u00e1rcel y all\u00ed dentro empieza a creer en Dios, y cuando sale libre va de casa en casa, predicando la palabra de Cristo, contando su historia. Las personas los miran con desconfianza y no les dejan entrar a su hogar, pero se alegran de que estos hombres hayan sido salvados. Ahora es como si ese plato de lentejas fuese el Cristo del Comegente. Sin embargo, no estoy feliz del arrepentimiento de \u00e9l, m\u00e1s bien me arrecha. El tipo mat\u00f3 a un co\u00f1azo de personas porque ten\u00eda hambre, porque no quer\u00eda estar solo nunca, y eso era lo que me atra\u00eda de \u00e9l, no esas semillas que se traga ahora. Es por \u00e9l que algunas veces me despierto con ganas de comer gente, se me hace agua la boca y todo. Dicen que uno siempre imita a sus h\u00e9roes. Los carajitos de por ac\u00e1 se disfrazan de Superm\u00e1n o de las Tortugas Ninjas. Si vendieran un disfraz de Comegente me lo comprar\u00eda, y con \u00e9l puesto, me sentar\u00eda en la comandancia para que la gente se asustara y para que Belisa me empezara a respetar y dejara de burlarse de m\u00ed. Es que da para pensar, as\u00ed como qu\u00e9 co\u00f1o, ser\u00e1 hasta buena la carne humana. Adem\u00e1s, el Salvador est\u00e1 en forma, buen color, rosadito. Se debi\u00f3 comer a mucha gente rosada. Belisa es morena, parece un pan tostadito, y lo que m\u00e1s me gusta de ella son los brazos. Yo siempre dec\u00eda: cuando me coma a Belisa, empiezo por los brazos. Primero la duermo, para que no le duela, porque si no, empieza a darme golpes, o a llorar, porque todas las mujeres siempre lloran por cualquier cosa. Mam\u00e1 llora porque se muri\u00f3 pap\u00e1, Belisa llora porque me la quiero comer. La duermo y agarro un cuchillo y le corto el brazo. La cosa es que no s\u00e9 si habr\u00e1 que cocinarlo. Mejor que s\u00ed, no sea que me d\u00e9 una indigesti\u00f3n esa vaina. \u00bfC\u00f3mo se cocina un brazo? Lo corto en pedacitos, como corta mam\u00e1 la carne de res, lo echo en agua y lo dejo hervir hasta que se ablande. Despu\u00e9s me lo como con arroz y jugo de guayaba. Belisa debe saber rico. \u00bfA qu\u00e9 sabr\u00e1? Seguro que a patilla. Los ojos me los hago guisados, que deben ser muy buenos. El resto lo guardo en la nevera. Antes, mi mam\u00e1 pon\u00eda mucho una canci\u00f3n que dec\u00eda que te voy a comer, ni\u00f1a, te voy a comer\u2026 era algo as\u00ed. Yo quiero aprend\u00e9rmela para cant\u00e1rsela a Belisa el d\u00eda que le est\u00e9 arrancando los brazos. Le digo, Belisa, tienes que quererme, la gente que se quiere se come, se arranca pedazos de piel. Tienes que quererme mucho y darme un mont\u00f3n de besos en la boca, como se los daba el polic\u00eda a la mujer que se le fue. Y nada de besarle la calva al Comegente, nada de hacerle cosquillitas a \u00e9l, no te le puedes ni acercar porque te caigo a patadas, en serio. Es m\u00e1s, no quiero verte en la comandancia, mira que ese tipo se las da ahora de vegetariano, pero seguro que si te ve se le hace agua la boca\u2026 Hola, traje a Belisa y me la voy a comer. Hola, yo me voy a comer a mi mujer que me dej\u00f3. Hola, yo voy a comer lentejas. Y \u00f1an, nos sentamos todos frente a una mesa, y el Comegente se pone a orar, y gracias Se\u00f1or por la comida y la bebida que vamos a consumir, y yo, antes de comerme a Belisa, la mando a preparar arroz y jugo de guayaba, y despu\u00e9s que s\u00ed se venga y me d\u00e9 los brazos para ponerlos a hervir. Cuando uno quiere a alguien, Belisa, no se burla de \u00e9l, ni le dice que le tiene miedo al Comegente ni que est\u00e1 loco porque se cay\u00f3 de la cama. Uno lo que hace cuando quiere a otro es que le regala los brazos morenos y cocina mucho arroz para que coman el Comegente y el polic\u00eda. El coraz\u00f3n de Belisa lo hago pur\u00e9, y seguro que sabe a guayaba, y me pongo a cantar que me gustan tus ojos y tu boca, que si te acercas te como toda\u2026 Cuando uno quiere a alguien, desayuna el coraz\u00f3n de esa persona y no le da a probar a nadie. Cuando uno quiere a otro, se come los brazos hervidos y el coraz\u00f3n en pur\u00e9. Qu\u00e9 rico que sabes, Belisa, como a patilla, en serio. Es que cuando yo era peque\u00f1o me com\u00ed una patilla y ese es mi sabor para siempre. Y tus brazos saben a pan dulce, est\u00e1n ricos y el Comegente quiere que le des un poco. Reg\u00e1lale una de mis piernas. Eres una puta, Belisa, deja de regalarte, nada de eso; el carajo, si quiere, que te coma un pedazo de oreja, que las tienes feas y grandes, seguro queda satisfecho. No te muevas, Belisa, a ver\u2026 Y me despierto. Co\u00f1oelamadre, siempre me despierto en la mejor parte del sue\u00f1o: cuando le voy a comer el coraz\u00f3n o le voy a dar un beso.<\/p>\n\n\n\n<p>La \u00faltima vez que vi al Comegente ah\u00ed, encerrado, asomando la cabezota por los barrotes y mir\u00e1ndome de vez en cuando con cara de vegetariano-matagente me di cuenta de que cada vez que justifico que se haya comido a un mont\u00f3n de tipos, a su familia, a su esposa, lo hago por justificarme a m\u00ed mismo. Me acerqu\u00e9 a la celda y sin que el polic\u00eda me viese, saqu\u00e9 del bolsillo del pantal\u00f3n un hueso de gallina delgado y peque\u00f1o, y se lo lanc\u00e9 para tratar de enga\u00f1arlo: toma, Comegente, es verdad, Belisa sab\u00eda a patilla. El carajo no recogi\u00f3 el hueso sino que le dio una patadita y me lo regres\u00f3. Quien come mujeres se vuelve mujer, y se ech\u00f3 a re\u00edr. Avergonzado, recog\u00ed el hueso y lo guard\u00e9: maldita sea, Comegente, con Belisa es distinto, no es cualquier mujer. Mariquito triste, me dijo. Lo iba a insultar, le iba a decir comelentejas, miedoso, marico triste ser\u00e1s t\u00fa, pero apareci\u00f3 el polic\u00eda y me qued\u00e9 callado. Me voy, repuse, y como Salvador ya no me paraba bolas, sal\u00ed de la comandancia con una arrechera tan grande que, si hubiese podido, yo mismo lo hubiese amarrado en la plaza frente a un mont\u00f3n de zanahorias. Pero al ratico se me pas\u00f3 la rabia, porque adem\u00e1s, aquello no era un hueso de mujer, y aunque \u00e9l no lo supiese, me sent\u00ed rid\u00edculo al defender el hueso de una gallina. Tal vez se sabore\u00f3 y se molest\u00f3 porque no le di a probar un poquito de los brazos de Belisa. Y yo que pens\u00e9 que hablar con Salvador me iba a poner contento, que comerme a Belisa, aunque fuese en sue\u00f1os, me iba a dejar m\u00e1s alegre, pero ya ves que no. M\u00e1s bien, desde entonces tengo como unas ganas de llorar y no s\u00e9 por qu\u00e9. Recuerdo a Belisa y quiero llorar, y recuerdo a pap\u00e1 en la morgue y quiero llorar, y recuerdo al Comegente y quiero llorar: pedirle al polic\u00eda de la tarde que me abra su celda para pasar y decirle ven, chico, ven para darte un abrazo, no te preocupes, seguro tu familia no sabe que est\u00e1s ac\u00e1. Y que \u00e9l me diga gracias, chamo, y yo le conteste de nada, t\u00fa sabes que soy tu amigo, mira que yo tambi\u00e9n a veces me siento triste, t\u00fa sabes c\u00f3mo es todo. Y que \u00e9l me diga que sabe c\u00f3mo es todo, y venga el polic\u00eda de la tarde y se meta en la celda con nosotros y nos cuente que \u00e9l tambi\u00e9n se siente solo a veces, que la mujer lo dej\u00f3 hace dos semanas y por eso est\u00e1 triste y entonces el Comegente explique que \u00e9l ten\u00eda una mujer pero se la comi\u00f3 y yo hable de Belisa como si fuese mi mujer, y el Comegente me pida un pedacito de carne y yo le diga bueno, chico, agarra un pedazo de nariz, y el polic\u00eda le d\u00e9 un pedazo de oreja y \u00e9l se la coma con aquel gusto y nos haga saber que una parte de nosotros est\u00e1 en su barriga, y yo empiece a contar chistes y el Comegente y el polic\u00eda se r\u00edan y que seamos tremendos panas y la gente vaya a la comandancia y nos tomen fotos y lleguen periodistas y nos entrevisten y la vaina, y el Comegente est\u00e9 feliz, que el polic\u00eda se encuentre a otra mujer y yo me coma la boca de Belisa como en el sue\u00f1o, y cambien el cartel de la entrada por uno que diga: All\u00ed est\u00e1n, en la Penitenciar\u00eda, asomando por entre las rejas sus cabezas grandes y oscilantes, el Comegente, el polic\u00eda y el hermano de Humberto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Barricadas<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>No he hecho otra cosa que ser hasta el l\u00edmite lo que soy<\/em> LA V\u00cdCTIMA<\/p>\n\n\n\n<p>De por s\u00ed ya la vida es jodida, mi gordo, pero si eres un maric\u00f3n pute\u00e1ndose en las calles con la mierda de hombres que te toca a diario, la cosa se pone peor. El coraz\u00f3n se parte, todos los d\u00edas el coraz\u00f3n se te parte, te lo digo yo, mi vida. Los hombres buenos no existen. S\u00f3lo hombres malos que lo menean muy bien, se lo meten a uno hasta el fondo y despu\u00e9s andan presumiendo de ser machos homof\u00f3bicos. Un d\u00eda estaba descansando en una plaza, ni siquiera buscando clientes, sino sentado, de lo m\u00e1s normal, porque uno ser\u00e1 muy puto, mi amor, pero tambi\u00e9n tiene d\u00edas para no hacer nada m\u00e1s que sentarse en una plaza y ver a las palomas cagarse. Hay d\u00edas de estar tranquilito, sin nada metido en el culo. Entonces vino un tipo con unas viandas de comida en las manos, dijo \u201cvente rapidito antes de llevarle esto a los carajitos hasta la escuela\u201d. No s\u00e9 por qu\u00e9 soy tan puto, mi vida, deber\u00edan tatuarme en la frente Soy muy puto, porque entr\u00e9 al carro del tipo, me sub\u00ed la faldita y sent\u00ed esa verga finita como un dedo haci\u00e9ndome cosquillas en el culo. El carajo acab\u00f3 rapidito. Luego nos arreglamos en el carro como pudimos y le revent\u00e9 ese culo con mi verga; era medio divertido porque cada vez que se lo empujaba \u00e9l tocaba corneta con la cabeza\u2026 hasta que acab\u00f3. Me pag\u00f3 mi plata y le dije \u201cchao mi amor, no se vaya a enfriar la comida de los carajitos\u201d. Grit\u00f3 \u201cmamag\u00fcevo\u201d, le contest\u00e9 \u201crico\u201d, y el tipo t\u00fa sabes, pis\u00f3 el acelerador y desapareci\u00f3. Voy a una plaza, a un parque o cualquier vaina, de lo m\u00e1s tranquilo, como una puta en receso, pero no hay manera, papi, siempre llegan los tipos a pedirte el favor de que se la mames. Les encanta. \u00bfT\u00fa has visto, papi? \u00bfDime, a ti te la mama tu mujer? Ja ja ja. Ni siquiera cobro tan caro, pero pagan bien porque yo s\u00ed s\u00e9 hacerlas. Toda una vida en esto.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda como trece a\u00f1os cuando se la mam\u00e9 a un muchacho; en ese tiempo yo tambi\u00e9n era un muchachito, ni por aqu\u00ed me pasaba ponerme tan bello, con estas tetas y este cuerpo. Fue en el liceo, nos escondimos en el ba\u00f1o mientras todos los muchachos estaban en clases. Le ment\u00ed al profesor. Dije que iba a cagar y no pod\u00eda aguantarme, as\u00ed que me dej\u00f3 ir. Cuando entr\u00e9 al ba\u00f1o, \u00e9l estaba esper\u00e1ndome, era de quinto a\u00f1o. Yo era de segundo. Se baj\u00f3 los pantalones, sac\u00f3 su verga y la meti\u00f3 en mi boca, as\u00ed nada m\u00e1s. Cuando termin\u00e9, me dio plata. Desde ese momento entend\u00ed el don que mi diosito me hab\u00eda dado y los billetes que pod\u00eda sacar por eso. El chamo siempre me trat\u00f3 bien, sin golpes ni ratadas. La \u00faltima vez que lo vi ese a\u00f1o, yo estaba en noveno y \u00e9l a punto de graduarse. Fuimos a la parte trasera del liceo, dijo que hab\u00eda pasado un a\u00f1o muy bueno, pero nadie pod\u00eda enterarse de nada, que deb\u00edamos dejarlo hasta all\u00ed. Una mierda. Me jodi\u00f3. Mi primer despecho. Llegu\u00e9 a casa, y encerrado en el cuarto, puse a todo volumen las canciones que mam\u00e1 ten\u00eda en un cassette viej\u00edsimo de boleros. Es muy triste que te rompan el coraz\u00f3n cuando tienes trece a\u00f1os. Despu\u00e9s me olvid\u00e9 del chamo. A veces nos vemos en la calle, pero no nos saludamos nunca. Trabaja en una zapater\u00eda, si no me equivoco, por el centro de la ciudad.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPero sabes qui\u00e9nes son los m\u00e1s sucios, mi amor? Los polic\u00edas. Cuando he tenido que dormir en la calle y se acerca un polic\u00eda, de una vez le doy plata para que no me agarre a co\u00f1azo. No es f\u00e1cil. Una noche, unos polic\u00edas nos vieron a la Katy y a m\u00ed, dijeron que nos quit\u00e1ramos la ropa y nosotros preguntamos por qu\u00e9, porque nos da la gana, contestaron, y como ya sab\u00edamos por d\u00f3nde iban, les hicimos caso. Tambi\u00e9n nos obligaron a modelar. Los tipos se cagaban de la risa. Con arrechera, los mand\u00e9 a comer mucha mierda, entonces uno del grupo me dio unos co\u00f1azos mientras otros dos le enterraban a la Katy en el culo una botella de cerveza que no s\u00e9 de d\u00f3nde co\u00f1o sali\u00f3. La pobre Katy empez\u00f3 a chillar y como fui a ayudarla, me tiraron al piso y aplastaron los huevos con las botas. Los muy malditos se llevaron los trapitos que ten\u00edamos puestos. Le saqu\u00e9 del culo la botella a la Katy y como pudimos nos fuimos desnudos hasta el rancho donde viv\u00eda. Por eso digo, son los hombres m\u00e1s sucios. La esposa del polic\u00eda del que te quer\u00eda hablar me contrataba para arreglarle el pelo y las u\u00f1as en su casa. T\u00fa sabes, uno se rebusca y esas viejas sueltan la plata como si ellas la cagaran. Viven en unos ranchos sin agua, papi, donde ves las ratas pasear por la cocina, las cucarachas, toda esa porquer\u00eda, pero las putas esas te dan lo que pidas por estirarles el pelo y pintarles las u\u00f1as. La primera vez que fui a la casa de la mujer del polic\u00eda, \u00e9l abri\u00f3 la puerta. Me mir\u00f3 as\u00ed todo raro, el pelo, las tetas, los zapatos. T\u00fa te diste cuenta de lo reina que me pongo, con mis zarcillos bien coloridos y esas tetas afuera, papi, as\u00ed como buscando cliente. Ese d\u00eda yo ten\u00eda el pelo rubio her-mo-so, y ah\u00ed estaba, toda una gata, con los huevos bien escondidos. El carajo abri\u00f3 y dijo de mala gana que la mujer no estaba, que iba a tardarse una hora m\u00e1s o menos porque estaba en el banco. Pero lo hubieses visto, mi amor, con su vozarr\u00f3n, dici\u00e9ndome que si quer\u00eda entrar a esperarla, que afuera estaba haciendo mucho sol. Uno se da cuenta de las cosas, mi vida, yo me daba cuenta de que no dejaba de verme las tetas, y pues dije, ay, \u00e9ste se va a resbalar, y entr\u00e9 a la casa. Nos pusimos a hablar. Lo hubieses visto, con el cuerpote de hombre muy macho, un tipo de casi dos metros, bien catire, \u00a1si te lo imaginaras, papi! Imag\u00ednate a un hombre tan bello como \u00e9l abraz\u00e1ndote, con esos brazos, con ese pecho lleno de pelos, todo un macho. Pues esa verga se le fue pa\u2019arriba cuando le agarr\u00e9 una rodilla y fui subiendo por los muslos. Dije qu\u00e9 calor est\u00e1 haciendo y le abr\u00ed el cierre, y saqu\u00e9 eso, se\u00f1or, esa vaina sin nombre, bien cuidada, grandota como si se fuese a explotar, mi amor, qu\u00e9 cosa tan inmensa; y me la met\u00ed en la boca. T\u00fa sabes c\u00f3mo se siente eso en la boca. Se la mam\u00e9, de arriba abajo, primero lento, despu\u00e9s r\u00e1pido. Le miraba los ojos desorbitados, y daba alaridos con su vozarr\u00f3n, hasta que acab\u00f3 en mi boca, tan bello, t\u00fa sabes c\u00f3mo se siente uno de poderoso. Se qued\u00f3 como un minuto quietico en la silla, reponi\u00e9ndose. Estuve un rato de rodillas, sob\u00e1ndole esa verga que parec\u00eda un pescado fuera del agua. Despu\u00e9s se levant\u00f3, fue al cuarto y regres\u00f3 con unos billetes, mi amor, t\u00fa sabes que uno tambi\u00e9n lo hace por necesidad, ja ja ja. Me dio la plata y me dej\u00f3 sola en la sala. Ya luego lleg\u00f3 la mujer y el carajo ni bolas me par\u00f3 cuando ella y yo nos metimos al cuarto donde ellos dorm\u00edan, porque era el \u00fanico con aire acondicionado.<\/p>\n\n\n\n<p>Son unos sucios esos tipos. Fue \u00e9l quien empez\u00f3 a buscarme. Todos los s\u00e1bados nos \u00edbamos para un hotel, o en su mismo carro nos cog\u00edamos, porque lleg\u00f3 un tiempo en que \u00e9l tambi\u00e9n me la met\u00eda, esa verga grande, templada, a punto de reventar en mi culo, entrando y saliendo. No me daba por jadear sino por re\u00edrme, eso eran carcajadas, griticos de alegr\u00eda m\u00e1s bien, porque te lo digo, nada me pone m\u00e1s feliz que un tipo casado cogi\u00e9ndome. Ese a\u00f1o fueron unas olimpiadas de cogedera. El tipo le dec\u00eda a la mujer que ten\u00eda que meterse a equis barrio porque hab\u00eda operativos, pero era mentira, pues resulta que prepar\u00e1bamos citas y nos ve\u00edamos en esquinas de mala muerte, de noche, cuando todo el mundo estaba demasiado borracho para decirte cualquier cosa, y uno, y dos, y tres, cinco, diez\u2026 veinte mamadas en una noche. Hasta all\u00ed todo fue bien, pero el peo vino cuando me enamor\u00e9. Arm\u00e9 mi pel\u00edcula. El polic\u00eda me trataba mal\u00edsimo. Yo le dejaba mensajitos de texto en el celular, cosas como \u201cmi vida, te amo, quiero chuparte el pip\u00ed\u201d, y se arrechaba, varias veces me golpe\u00f3 y dijo que dejara de escribirle o me mataba. No le escrib\u00ed m\u00e1s, pero empec\u00e9 a acosarlo en el trabajo. Grave error, mi gordo, no se puede hacer eso con un polic\u00eda. Casi lo pierdo (como si alguna vez hubiese sido m\u00edo), amenaz\u00f3 con no verme m\u00e1s nunca, con matarme si no dejaba de acosarlo. Me asust\u00e9. De verdad amaba a ese tipo, amaba su verga y \u00e9l seguro amaba la m\u00eda, aunque no lo dijera con palabras, t\u00fa me entiendes. Imagina c\u00f3mo sufr\u00eda cada vez que iba hasta su casa y la mujer le dec\u00eda \u201cmi vida\u201d, \u201cmi amor\u201d, \u201cpapi\u201d o cuando lo acariciaba delante de m\u00ed. Pero con todo lo malo que me hac\u00eda, no me cansaba de decirle que lo amaba, y el maldito siempre respond\u00eda vainas como \u201cm\u00e9temelo hasta el fondo, puto\u201d o \u201cas\u00ed, perra, que me duela\u201d, \u00bfsabes?, escucharlo de \u00e9l era lindo. Escucharlo de otros hombres era asqueroso. \u00bfPuedes creerlo? Pod\u00edan decir exactamente lo mismo, pero s\u00f3lo en \u00e9l era tierno, cuchi, lindo. Estaba en sus manos porque nadie m\u00e1s me lo hac\u00eda como \u00e9l. Tragaba si \u00e9l me lo ped\u00eda, pod\u00eda acabarme en las tetas si \u00e9l quer\u00eda. Hubiese matado por \u00e9l. Uno se vuelve demasiado est\u00fapido cuando se enamora. Era casi su sirvienta, o mejor dicho, su esclava, pues las sirvientas cobran, y yo no le cobraba, sabes por qu\u00e9: \u00a1Porque lo amaba! Mierda, el tipo se estaba chuleando al mejor culo en todo el barrio y ni siquiera dejaba para comprar condones. Si no hubiese sido por esta boquita y todos los penes ambulantes del bulevar no s\u00e9 c\u00f3mo habr\u00eda sobrevivido. Con todo eso, quer\u00eda vivir con \u00e9l. Lo imaginaba en mi casa, en mi cuarto, tirado en la cama, sin camisa, viendo televisi\u00f3n. Yo haciendo comida, limpiando la casa, lav\u00e1ndole la ropa. So\u00f1aba con ser la m\u00e1s vulgar ama de casa, la m\u00e1s explotada, me habr\u00eda encantado lavarle los interiores, porque para m\u00ed no hay nada m\u00e1s hermoso que eso. De verdad, te hace sentir due\u00f1o de ese hombre, nadie m\u00e1s le toca las bolas, se las lame, se las aprieta suavecito. Me habr\u00eda encantado lavar los interiores del polic\u00eda alguna vez. Es que soy muy so\u00f1ador. Cuando estoy en mi casa, que miro pasar las ratas por la cocina, papi, esas ratas asquerosas que no hay manera de acabar con ellas, pasan por la cocina, por la mesa del comedor, sobre los platos, me pongo a pensar que si el polic\u00eda viviese conmigo hasta las ratas se ver\u00edan bien. El rancho ser\u00eda una mansi\u00f3n y el tremendo olor a mierda de todos los d\u00edas ya ni molestar\u00eda. La Katy dice que soy muy bueno y necesito a alguien bueno, que el mamag\u00fcevo ese no me quer\u00eda. Pero no era f\u00e1cil para \u00e9l quererme, mi vida, o sea, ya es dif\u00edcil ser un maric\u00f3n con tetas, imagina si se enteran de que eres el tipo que se coge al maric\u00f3n con tetas. Ojal\u00e1, mira, ojal\u00e1 algunos de esos golpes hubiesen sido porque estaba celoso. Ay, cu\u00e1ntas veces le he rogado a Dios eso. Como soy muy so\u00f1ador, papi, cuando estoy triste por cualquier cosa, veo las ratas en la cocina que pasan y pasan, las veo y tengo ganas de hablarles, de decirles co\u00f1o, el polic\u00eda me amaba, los co\u00f1azos me los daba porque estaba celoso de los otros hombres, y las ratas van dejando pedazos de mierda por ah\u00ed como gritando qu\u00e9 marico tan pendejo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero un d\u00eda decid\u00ed que estaba cansado de botar leche para \u00e9l como una vaca reci\u00e9n parida. Me estaba quedando con muy poco, mi rey, mendigando amor as\u00ed como as\u00ed. Decid\u00ed que ten\u00eda que dec\u00edrselo. Cuando esa noche nos vi\u00e9semos en el hotelito de siempre, lo pondr\u00eda a escoger, o su mujer o yo, as\u00ed de sencillo. S\u00ed, mi vida, pensaba que ten\u00eda el derecho de exigirle vainas. Me arregl\u00e9 ese pelo de lo lindo, llam\u00e9 a la Katy y le ped\u00ed que me acompa\u00f1ara a comprar una bata de seda elegant\u00edsima que hab\u00eda visto en una tienda. Gast\u00e9 veinte mamadas en esa bata, pero valieron la pena, porque la idea era estar bella. Pues bien, regresamos con la bata en una bolsa linda que todav\u00eda tengo guardada por ah\u00ed, dos maricones bien putos por la calle, te imaginar\u00e1s las miradas, y nosotros de lo lindo, con las tetas bien puestas, tambale\u00e1ndole ese culo a los mirones, haciendo o\u00eddos sordos a las risitas, pues esos putos que se r\u00eden tanto cuando pasas son quienes te buscan para met\u00e9rtelo, mi amor. Entonces para nosotras, las cochinadas que escuchamos mientras \u00edbamos de regreso con la bata de seda, fueron halagos. Cuando llegamos a casa, la Katy y yo nos pusimos a hablar del amor, de que lo iba a recibir as\u00ed, con la bata semiabierta, con las tetas asom\u00e1ndose y la verga bien parada, porque por supuesto iba a hacerme unas cuantas pajas antes de que llegara. As\u00ed fue, cuando entr\u00f3 dej\u00f3 sus corotos sobre la peinadora, la pistola y la chaqueta. Le grit\u00e9 \u00a1te amo!, pero nada, el maldito ven\u00eda con todo. Me vio la verga as\u00ed, apunt\u00e1ndole a diosito que todo lo puede, se baj\u00f3 los pantalones y puso el culo para met\u00e9rsela. Le comenc\u00e9 a dar lenguas y repet\u00ed: \u201cte amo, mi amor, te amo, quiero que dejes a la puta de tu mujer y vengas a vivir conmigo, ya no tienes que volver a meterte al barrio a matar a esos asquerosos, a correr el peligro de que te maten\u201d. El tipo no estaba escuchando nada. Me grit\u00f3 \u201c\u00a1puto!\u201d cuando le ech\u00e9 un lechazo en la espalda. Se levant\u00f3 de la cama, agarr\u00f3 sus cosas y sali\u00f3 del cuarto. Qu\u00e9 bolas, \u00bfno? Al menos a una puta le hubiese dejado plata, pero a m\u00ed ni eso, nada. Por \u00e9l hubiese sido capaz de cortarme una bola si me lo ped\u00eda. Lo persegu\u00ed gritando que lo amaba. No me hab\u00eda dado cuenta de que iba por los pasillos del hotel con la bata abierta, con las tetas y los huevos al aire. Lo persegu\u00ed hasta la entrada. El maldito se regres\u00f3 y con la pistola me parti\u00f3 la boca. Me dio una co\u00f1aza tremenda, patadas en la cara y en la barriga. \u00bfT\u00fa sabes que los dientes de adelante fue \u00e9l quien me los vol\u00f3?, pues s\u00ed, de un pu\u00f1etazo cuando amenac\u00e9 con contarle a la esposa. Te hubieses divertido con ese espect\u00e1culo en el hotel, la gente sali\u00f3 de los cuartos a ver qu\u00e9 pasaba, y yo le gritaba: \u201c\u00a1Se lo voy a contar a tu mujer! \u00a1Yo te amo!\u201d (S\u00ed, mi vida, estaba tan loco como para amenazar a un polic\u00eda). Y yo de rodillas, llorando, con la bata abierta, y todos en ese hotel con las bolas duras vi\u00e9ndome la mercanc\u00eda. Todo eso pasaba en el pasillo frente a la recepci\u00f3n del hotel. El maldito se dio la vuelta y me agarr\u00f3 del pelo, arrastr\u00e1ndome por el piso, d\u00e1ndome patadas en la cara, mi vida, y despu\u00e9s me dio una patada tan fuerte en los huevos que me cagu\u00e9 encima, maldita sea, ah\u00ed mismo estaba cagado. Sent\u00ed la pistola en la frente. Pens\u00e9, s\u00ed, hasta aqu\u00ed lleg\u00f3 esta belleza llena de mierda, pero la viejita que atend\u00eda la recepci\u00f3n me jal\u00f3 y me meti\u00f3 detr\u00e1s del mostrador. De puta quer\u00eda irme adonde estaba \u00e9l, entonces la vieja me meti\u00f3 un co\u00f1azo, cerr\u00f3 el pu\u00f1o, apunt\u00f3 bien y me dej\u00f3 tendido en el suelo. Sali\u00f3 y le dijo al desgraciado ese que se fuera, que no quer\u00eda problemas. Bueno, m\u00e1s bien se lo rog\u00f3. Pobrecita, medio recuerdo que estaba temblando. No s\u00e9 c\u00f3mo se fue as\u00ed nada m\u00e1s. No lo vi irse, pero lo imagin\u00e9 tambale\u00e1ndose, con la pistola en la mano gritando te voy a matar puto maric\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa viejita fue mi salvaci\u00f3n. Me cuid\u00f3 y me llev\u00f3 al hospital. All\u00e1 dijo que yo era su sobrino, y que me hab\u00edan atracado. No le creyeron mucho, pero igual me atendieron. \u00bfLos dientes? Una millonada. La viejita dijo que no ten\u00eda dinero para mis dientes y claro, al principio me puse triste, pues yo antes estaba m\u00e1s flaca y con unos dientes lindos, derechitos. Despu\u00e9s me acostumbr\u00e9. Los hombres dicen que les encanta as\u00ed, sin dientes. Cuando sienten la enc\u00eda toc\u00e1ndoles la verga, se vuelven locos. En parte se lo agradezco al desgraciado ese, y ojal\u00e1 lo tuviese enfrente para hacerle una buena mamada. Al tipo lo volv\u00ed a ver. Pasaron tres meses y regres\u00e9 a su casa para arreglarle el pelo a la mujer. Se puso nervioso al verme, pero mi cielo, con esa co\u00f1acera en el hotel me olvid\u00e9 de las amenazas de contarle a la mujer, normal, fui a hacer mi trabajo, aunque en el fondo acept\u00e9 ir porque ten\u00eda la esperanza de verlo. Entonces los escuch\u00e9 discutir en el cuarto. Dec\u00eda que estaba harto de los maricones en su casa y otro poco de mierda. Ella regres\u00f3, qu\u00e9 pesar, toda avergonzada porque yo hab\u00eda escuchado la pelea. Est\u00e1 jodido en el trabajo, no le pares, t\u00fa sabes c\u00f3mo son los hombres. Pues claro que s\u00e9 c\u00f3mo son y lo que les gusta, respond\u00ed, y nos echamos a re\u00edr. Le pint\u00e9 esas mechas m\u00e1s bellas, rojo rojo. A los meses, cuando ella volvi\u00f3 a llamar porque necesitaba que la peinara para ir al matrimonio de una prima, dije que hab\u00eda tenido un accidente y ten\u00eda las manos quemadas, ja ja ja, la pobre se lo crey\u00f3, se puso triste. Para esa casa no volv\u00ed m\u00e1s, t\u00fa sabes, me alej\u00e9, y no por miedo, sino porque me hac\u00eda da\u00f1o, es m\u00e1s, todav\u00eda me duele acordarme del  polic\u00eda. Todav\u00eda se me corta la voz, \u00bfescuchas?<\/p>\n\n\n\n<p>Bueno, eso era lo que te explicaba del amor, papi. En esta situaci\u00f3n es dif\u00edcil enamorarse. Cuando uno se enamora lleva mucho co\u00f1azo, pero si se enamora de un polic\u00eda, mucho m\u00e1s, es como si te lloviera mierda, como si estuvieras rodeado de una barricada, pero de mierda. Y no se puede hacer nada porque el amor no escoge dolientes, \u00bfverdad? Ay, anota eso tambi\u00e9n, papi, que me qued\u00f3 bello: \u201cEl amor no escoge dolientes\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Ambos textos forman parte de la antolog\u00eda de la compilaci\u00f3n del PREMIO DE CUENTO Policl\u00ednica Metropolitana para J\u00f3venes Autores, correspondientes a los a\u00f1os 2011-2012 y 2013 &#8211; 2014.<\/h6>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"2aeb4e60-07f9-4276-95df-8c135b1cc984\"> Este entrecomillado pertenece al inicio de un cuento de Pablo Palacio titulado \u201cEl antrop\u00f3fago\u201d <a href=\"#2aeb4e60-07f9-4276-95df-8c135b1cc984-link\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mondadientes Y la cocinera tiene \u00f3rdenes de fre\u00edrme la carne hasta que est\u00e9 negra. Pero, sabe lo que pasa, es que la masco, la masco, la masco, y la masco y la masco m\u00e1s todav\u00eda y no puedo tragar. Simplemente no me pasa. 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