{"id":18414,"date":"2026-03-20T09:10:30","date_gmt":"2026-03-20T13:40:30","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18414"},"modified":"2026-04-05T16:47:07","modified_gmt":"2026-04-05T21:17:07","slug":"mi-regreso-al-liceo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/mi-regreso-al-liceo\/","title":{"rendered":"Mi regreso al liceo"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Amir Barrios<\/h4>\n\n\n\n<p>Regres\u00e9 a mi colegio donde estudi\u00e9 bachillerato, el Liceo Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez, casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de haber estudiado en ese hermoso refugio estudiantil. El N\u00fa\u00f1ez, como coloquialmente le llamamos, est\u00e1 ubicado entre el sector 1 y el bloque 11 de La Isabelica, Valencia y hab\u00eda sido fundado en 1965 pero mudado a aquel lugar en el a\u00f1o 1969. Tiempo despu\u00e9s, en 1980, fue cuando las autoridades municipales le colocaron cerca el convulsionado mercado perif\u00e9rico. <\/p>\n\n\n\n<p>Era un septiembre del a\u00f1o 1995 y ahora yo volv\u00eda en calidad de representante. Ingres\u00e9 por el port\u00f3n que est\u00e1 en la cara este de aquel enorme rect\u00e1ngulo geogr\u00e1fico que ocupaba el Liceo. Apenas pis\u00e9 suelo lice\u00edsta, miles de recuerdos surcaron mi mente, no pude evitar la tentaci\u00f3n de acercarme a la cancha deportiva, all\u00ed a\u00fan permanec\u00eda a la derecha, un busto del insigne escritor valenciano Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez, muy cerca las viejas gradas desde donde aplaud\u00edamos a nuestros equipos de baloncesto y voleibol, cruc\u00e9 toda la cara norte avanzando r\u00e1pido por las aceras desiertas y detr\u00e1s de las canchas estaban los frondosos \u00e1rboles que imped\u00edan ver para la avenida Este-Oeste, la brisa agitaba sus vastos ramajes sombr\u00edos. <\/p>\n\n\n\n<p>Minutos despu\u00e9s cruzo a mi izquierda y estaba, justo detr\u00e1s de la cantina, el sitio donde pas\u00e9 tantas horas de mi vida jugando felizmente pelotica de goma, al fondo continuaban exhibi\u00e9ndose orgullosos los sombreados ficus, pinos y acacias. Luc\u00edan bellos a pesar de contrastar con sus irregulares formas y tama\u00f1os. All\u00ed observ\u00e9 los asientos de concreto, en cada uno de ellos estaban las huellas acumuladas del tiempo, algunos de ellos pintados de verde ecol\u00f3gico, pero, era como si el color se hubiera roto y asomara una sustancia gris al fondo. <\/p>\n\n\n\n<p>Al llegar a la cara sur me fui presuroso al jard\u00edn que tanto cuidaba el director en mi \u00e9poca y estaba inc\u00f3lume, ileso, intacto, sano y salvo. Hab\u00eda algo que lo hac\u00eda parecer que su aspecto cambi\u00f3, pese a estar intacto, ahora luc\u00eda que se hab\u00eda vuelto distante y ajeno. Era como si el viejo director de mi \u00e9poca se las arregl\u00f3 para que no lo olvidaran. Ni en la vida ni despu\u00e9s de muerto. Lo malo fue que tuvo que morirse alg\u00fan d\u00eda y hoy lo recordaba con nostalgia. Eran unos recuerdos confusos y reiterados en que volv\u00eda m\u00e1s de una vez sobre los mismos puntos. <\/p>\n\n\n\n<p>Este jard\u00edn no es muy grande, yo lo recordaba de mayor tama\u00f1o. Ten\u00eda diversos tipos de flores como margaritas, claveles y tulipanes y mis preferidas, las rosas, en la esquina, al lado de una peque\u00f1a fuente, unas rosas matizadas que deb\u00eda ser la reina de aquel jard\u00edn ya que la vi protegida por unas espinas muy largas. Tambi\u00e9n hab\u00eda muchos pinos caribes y destacaba uno de copa enorme y tronco de color marr\u00f3n oscuro, ubicado frente al estacionamiento como si quisiera dar la bienvenida al que llega. Las fragancias que de all\u00ed flu\u00edan con el correr de la brisa me mantuvieron absorto en mis recuerdos. Me deleitaba imaginando lo que aquel jard\u00edn hab\u00eda producido en la comunidad estudiantil al ser visto como un verdadero para\u00edso, al disfrutar de aquel deseable ambiente de forma abundante y delicioso. <\/p>\n\n\n\n<p>Abruptamente recuerdo que me entretuve mucho merodeando los alrededores e ingres\u00e9 por la puerta sur donde se pod\u00eda leer claramente \u201cInscripciones en el tercer piso\u201d, a paso ligero alcanzo el segundo piso con una breve parada para observar aquellas vetustas aulas que se divisaban a un lado del amplio pasillo, contin\u00fao al tercer piso y me introduzco al aula en la cual debo sentarme a esperar mi turno para la inscripci\u00f3n\u2026 pasen adelante los representantes que vienen por la inscripci\u00f3n, le escucho decir a una profesora ubicada en la puerta del aula\u2026 y all\u00ed estaba yo, como si mis pensamientos se sacudieran en una inquieta brisa y se extendieran abiertamente hasta el horizonte, mi coraz\u00f3n se aceleraba emocionado y con la mirada rememorando con nostalgia aquellos infinitos momentos de mi alegre juventud: mi primer d\u00eda de clases cuando mi padre me acompa\u00f1\u00f3 para tratar de disipar mis miedos, los partidos de baloncesto, las bombas lacrim\u00f3genas que constantemente lanzaban durante las manifestaciones estudiantiles, cuando miembros de unas organizaciones estudiantiles nos lanzaron cientos de piedras tras el triunfo del catire Jacobo en las elecciones del centro de estudiantes, cuando la profesora subdirectora me increp\u00f3 fuertemente por tratar de detener las clases para irnos a una caminata deportiva\u2026. im\u00e1genes y m\u00e1s im\u00e1genes como pel\u00edcula acelerada iban y ven\u00edan y all\u00ed vi al director, a su hermano y sus impecables trajes, a los profesores de Educaci\u00f3n F\u00edsica, mi amigo personal el de Qu\u00edmica, a los de Matem\u00e1tica y F\u00edsica (mi favorita), a los de Formaci\u00f3n Social Moral y C\u00edvica, a los de Ingl\u00e9s, tambi\u00e9n vi a uno quien me odiaba y nunca supe la raz\u00f3n. Vi al negro Antonio en la puerta, a las se\u00f1oras de mantenimiento, a las secretarias y a una se\u00f1ora que atend\u00eda la cantina que nos dec\u00eda que estudi\u00e1ramos para que nos vayan a partir\u2026 y a la m\u00e1s linda de todas las profesoras, una de Biolog\u00eda y en ese instante al recordarla, tambi\u00e9n llega a mi mente aquel fat\u00eddico examen de Biolog\u00eda, ser\u00eda oral, la docente al azar seleccionar\u00eda a \u201cla v\u00edctima\u201d y yo no hab\u00eda estudiado\u2026 <\/p>\n\n\n\n<p>Mis ojos se cerraban con fuerza como tratando de ocultarme de lo inevitable, imploraba al creador no ser el elegido para responder, la sudoraci\u00f3n corporal hace su aparici\u00f3n, escucho a lo lejos un incesante taconeo, siento como un desvanecimiento. Un latido fr\u00edo que me llega hasta los ojos, siento desaz\u00f3n en la barriga y sequedad en la boca y en el pecho. Por el sonido del taconeo, ya la profesora cambi\u00f3 de fila, no me atrev\u00eda a respirar fuerte. Me parec\u00eda que si tomaba una gran bocanada de aire llamar\u00eda mucha la atenci\u00f3n. Me quedo un rato como aletargado y perplejo pensando que ya no hab\u00eda como escapar del \u201cverdugo\u201d cada vez m\u00e1s pr\u00f3ximo. O\u00eda los pasos acelerados de ella que se acercaba. Ya estaba llegando, pisaba apresurada y firme. R\u00e1pido y resuelto me hundo hasta los hombros, hab\u00eda que dejarla pasar y esperar un rato para relajarse\u2026 tac, tac, tac, se acera, ya la siento muy pr\u00f3xima, ya est\u00e1 a mi lado. De pronto se detuvo. Siento el fr\u00edo del pavor recorrerme todo el cuerpo. Se hab\u00eda parado. Se hab\u00eda detenido. Se detuvo un rato. Aguanto nuevamente la respiraci\u00f3n y de repente\u2026 noooooooo\u2026 una mano se posa suavemente sobre mi hombro, siento la boca sin saliva y abro mis ojos relampagueantes y aterrorizado observo a una profesora quien amablemente me dice: -Se\u00f1or, su turno para la inscripci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/amir-barrios\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Amir Barrios Regres\u00e9 a mi colegio donde estudi\u00e9 bachillerato, el Liceo Enrique Bernardo N\u00fa\u00f1ez, casi dos d\u00e9cadas despu\u00e9s de haber estudiado en ese hermoso refugio estudiantil. 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