{"id":18241,"date":"2026-01-26T13:42:23","date_gmt":"2026-01-26T18:12:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18241"},"modified":"2026-01-28T17:27:52","modified_gmt":"2026-01-28T21:57:52","slug":"poemas-de-sergio-quitral","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/poemas-de-sergio-quitral\/","title":{"rendered":"Poemas de Sergio Quitral"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Cuando pasan los ciclistas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pasan los ciclistas<br>a trav\u00e9s de los campos<br>vemos los cuerpos subiendo<br>las manos sosteniendo<br>una antigua escalera<br>y los pelda\u00f1os pasando entre<br>las piernas<br>mientras los \u00e1rboles<br>quietos van cambiando de lugar<br>No mirar\u00e1n germinar los campos<br>No ver\u00e1n crecer a los hijos<br>Dejar\u00e1n que un remolino de hojas<br>siga girando y los r\u00edos sin presencia<br>contin\u00faen alej\u00e1ndose de donde vinieron<br>mientras corren sentados<br>desnudos y vac\u00edos<br>por creer en el viento<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Escuchando a las ratas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Cada noche las ratas<br>murmuran contra nosotros<br>y se persiguen y huyen<br>cayendo en las trampas<\/p>\n\n\n\n<p>Nosotros tambi\u00e9n huimos<br>de ciudad en ciudad<br>y de un cuerpo a otro<br>y mientras escondemos el arroz<br>las ratas escarban<br>mientras estamos despiertos<br>ellas duermen<br>y mientras dormimos<br>anidan en nosotros<\/p>\n\n\n\n<p>y son los fantasmas<br>que rasgu\u00f1an de noche<br>las abuelas<br>dejando caer las ollas<br>y los dioses<br>que responden en sue\u00f1os<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cierre de la Feria<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la feria se retira<br>y los comercios<br>se desarman y desinflan<br>se guardan las camisas<br>de los hombres<br>que nunca llegaron<br>y vuelven a sus cajas<br>los zapatos de los hijos<br>que no nacieron<br>y largos vestidos<br>se abrazan con chaquetas<br>decepcionados<br>porque la vida<br>sea el triunfo<br>de oportunidades perdidas<br>con los relatos<br>de la abuela<br>que nadie cont\u00f3 a los nietos<br>con en el soplo<br>de las cosas<br>que nunca pasaron<br>y con amores<br>que nunca<br>llegaron a encontrarse<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El ni\u00f1o toca la bandera<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El hombre que reprendi\u00f3<br>a mis manos<br>por tocar su bandera<br>ha muerto<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l no sab\u00eda que un ni\u00f1o<br>es tambi\u00e9n sagrado<br>y que la muerte<br>flamea en el aire<\/p>\n\n\n\n<p>A veces oigo su cuerpo<br>sacudirse al viento<br>entre s\u00e1banas<br>sin tierra ni patria<\/p>\n\n\n\n<p>A veces lo recuerdo guardado<br>en su caja de madera<br>A veces chicotea<br>el viento<br>all\u00ed donde no hay banderas<\/p>\n\n\n\n<p>solo el tiempo y la muerte<br>son banderas<br>que se retuercen en lo alto<\/p>\n\n\n\n<p>con la lengua<br>saboreando<br>el sinsabor de la nada<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Frankenstein<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Alguien junt\u00f3<br>y cosi\u00f3 brazos y piernas<br>pero no hay luz en mis ojos<br>Alguien me puso<br>en zapatos de ortopedia<br>pero no me ense\u00f1o a caminar<br>alguien me revivi\u00f3<br>con truenos y electricidad<br>pero no reanim\u00f3 mi coraz\u00f3n<br>Poseo la mano de uno<br>y el miembro de otro<br>Yo, el Ad\u00e1n genocida<br>estoy vivo<br>a pesar de estar muerto<br>y muerto<br>a pesar de estar vivo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un soplo de verdad<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si el mar se detuviera<br>y el sol se comenzara a enfriar<br>si la ciudad dejara de apresarnos<br>y no hubiesen d\u00edas que contar<br>Si los p\u00e1jaros dejaran de temernos<br>y los \u00e1rboles no tuviesen<br>que susurrar<br>si el tiempo dejara de girar<br>y los r\u00edos renunciaran<br>a seguir un curso<br>si la respiraci\u00f3n se asfixiara<br>y el coraz\u00f3n<br>renunciara a bombear<\/p>\n\n\n\n<p>Ese momento<\/p>\n\n\n\n<p>ha de llegar<br>para todos<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Palabras a una hija<\/strong><br>Yo, un extranjero en todo el mundo<br>sepultado como tal en otra tierra<br>dirijo a ti mis palabras:<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellas manos<br>con que te ense\u00f1\u00e9 a nadar<br>han sostenido<br>siempre tu cintura<br>y camino a tu lado<br>con mis piernas heladas<br>en el inframundo<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras t\u00fa podr\u00edas ahogarte<br>camino sin ver el camino<br>y te sostengo en aguas<br>cada vez m\u00e1s negras<br>mientras yo no sepa<br>cu\u00e1n hondo<br>es el mundo<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gato muerto<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de amar<br>los gatos<br>regresan con sus due\u00f1os<br>los que no regresan<br>duermen<br>con ojos abiertos<br>y yacen abandonados<br>y sucios<br>aun hermosos a causa del amor<br>y pienso en las manos<br>de quienes<br>no los volver\u00e1n a acariciar<br>y los dejo mojados y tiesos<br>en el pasto<br>pues la inocencia a veces<br>cierra los ojos<br>a veces la muerte camina<br>entre las hojas<br>y se vuelve un animal que vaga<br>y no entiende la separaci\u00f3n<br>ni la tristeza que depara<br>a quien todav\u00eda<br>los espera<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El Sable del Museo de Napole\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Un sable solitario en el museo<br>presiente la ciudad desde su caja de vidrio<br>detr\u00e1s de las ventanas hay campos<br>donde crece la maleza<br>y un avi\u00f3n a chorro<br>corta en dos pedazos el cielo<br>el sable sin embargo se sostiene inm\u00f3vil<br>y cada d\u00eda es pasado por el filo<\/p>\n\n\n\n<p>De noche brilla all\u00ed donde no hay r\u00edos<br>separados por orillas<br>Yo mismo<br>he cruzado esta hoja<\/p>\n\n\n\n<p>aunque el sable permanezca<br>taciturno y silencioso<br>con la hoja mellada<br>frente a un hombre<br>divorciado<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mosca<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La mosca camina por mi brazo<br>igual que el comprador<br>de una propiedad en venta<br>me esp\u00eda y observa c\u00f3mo<br>una masa de carne<br>se afeita y se soba las manos<br>y se acicala igual a una mosca<\/p>\n\n\n\n<p>Ella que ha merodeando<br>a nuestros muertos<br>sabe que nos rige el reloj<br>y camina sobre m\u00ed esquivando<br>la mano del hombre<br>y sin embargo muere de espaldas<br>en el polvo despu\u00e9s de chocar<br>con las ventanas<\/p>\n\n\n\n<p>Hay quien acepta la oscuridad<br>sin preguntar<br>luego est\u00e1n las moscas<br>que nos han visto morir<br>y se han detenido a caminar<br>sobre nuestros labios<br>pregunt\u00e1ndonos por qu\u00e9<br>anhelamos el cielo<br>Qu\u00e9 buscamos en lo alto<br>si finalmente nos hemos perdido<br>en un bosque de palabras<br>cubierto de hojas<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ciudad perdida<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Visito la ciudad perdida<br>oculta detr\u00e1s de mis ojos<br>una luz de atardecer le pertenece<br>una espera se mueve hacia nosotros<br>Una vez estuve en ella camin\u00e9 entre sus calles<br>y el aroma de agua muerta me rodea<br>y un sol amargo de pastos reseca mi garganta<br>sin embargo la hab\u00eda perdido<\/p>\n\n\n\n<p>A veces una piedra cae de sus torres<br>A veces las campanas dibujan sus iglesias<br>All\u00ed he estado muchas veces<br>palpo sus casas recorro con incertidumbre sus calles<br>sus piedras se han defendido por siglos del sol<br>y aunque la ciudad me pertenece<br>la desconozco sabi\u00e9ndola ausente<\/p>\n\n\n\n<p>Cada hombre que alguna vez<br>la ha encontrado, la ha perdido<br>Conrad y Pedro de Aguado so\u00f1aron esta ciudad<br>Humboldt escribi\u00f3 sobre sus \u00e1rboles de leche<br>y los Welsares la vieron cubierta de oro<br>Ella en cambio me espera con sus esquinas<br>con sus ventanas radiantes<br>en perpetuo atardecer<br>y camino por ella perdi\u00e9ndome<br>sabiendo que otros<br>tambi\u00e9n la han perdido<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Presencia del mar<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed estuvo el mar del que solo<br>queda la sal sobre la mesa<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed estuvo el mar<br>dice el p\u00e1jaro queltehue<br>con su graznido<br>de gaviota en la niebla<\/p>\n\n\n\n<p>La gente que nace y muere<br>es el polvo pasando bajo las puertas<br>y las palabras que dijimos<br>el mar las devora y el aliento<br>de vivir en vano es ahora<br>el viento que azota las ventanas<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed los d\u00edas fluyen con la rompiente<br>al detenerme en una calle<br>al hacer una cama<br>una ola blanca emerge<br>pasa entre nosotros un fr\u00edo<br>y una l\u00ednea indecisa cruza el horizonte<\/p>\n\n\n\n<p>Al decir adi\u00f3s o cuando suspiro<br>el silencio<br>se convierte<br>en la orilla<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/sergio-quitral\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Foto: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/geczain.andueza?__cft__[0]=AZZB7-Mn73a22ueOj7n2_wgr6o5S9hkKycjcytCbAEDzDKxeO6bNu1Cyv2xuerzM_DlJs_NGpGwy5oqH_SfjoNeW8dLVWJq7TRIz8-6wcCrBBXKesU4B2nWxwcc_LWpGL8HMNTdgDLlOwk08k0tNqEgsZ-v-l6EKDJAM0hRzuAXeUFs3vdirOxSEY93mGVPwy_g&amp;__tn__=-UC%2CP-R\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><strong>Geczain Tovar Andueza<\/strong><\/a><\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando pasan los ciclistas Cuando pasan los ciclistasa trav\u00e9s de los camposvemos los cuerpos subiendolas manos sosteniendouna antigua escaleray los pelda\u00f1os pasando entrelas piernasmientras los \u00e1rbolesquietos van cambiando de lugarNo mirar\u00e1n germinar los camposNo ver\u00e1n crecer a los 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