{"id":18040,"date":"2025-12-18T17:03:12","date_gmt":"2025-12-18T21:33:12","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=18040"},"modified":"2025-12-18T17:03:13","modified_gmt":"2025-12-18T21:33:13","slug":"al-traves-al-margen-y-mas-alla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/al-traves-al-margen-y-mas-alla\/","title":{"rendered":"Al trav\u00e9s, al margen y m\u00e1s all\u00e1"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n<\/h4>\n\n\n\n<p>Volvamos ahora a la materia de los poemas. Nos refer\u00edamos a los poemas de largo aliento, reconociendo en ellos una especie de construcci\u00f3n formal a la manera de edificios verbales, aunque de arquitectura dispareja, buscada as\u00ed ex profeso para mostrar justamente su rebeli\u00f3n al canon. Tenemos en primer lugar a los tres poemas concebidos como proyectos de hermen\u00e9utica: \u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d (1914), \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la vida\u201d (1917) y \u201cAl margen de mi vida\u201d (1918).<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d un estribillo resuena siete veces en la primera parte: \u201cOh mi alma, sue\u00f1o de un dios, incoherencia de un dios atediado de su omnipresencia\u201d. Observemos bien la naturaleza an\u00edmica del poeta en este caso: se trata del sue\u00f1o incoherente de un dios que ya no puede soportar su propia presencia: est\u00e1 en todas partes y en todos los lugares. Luego tenemos un alma so\u00f1ada por un ser que est\u00e1 en todas partes, y adem\u00e1s incoherente: idea nada f\u00e1cil de aprehender, idea abstracta. El viaje comienza en la cuna, cuarenta a\u00f1os dormido como un hostil fantasma. La verdad no puede ser m\u00e1s hostil consigo mismo el poeta en el momento de juzgarse. Una ni\u00f1ez sin juegos, sin p\u00e1jaros, sumida en los libros, seg\u00fan se deduce de la lectura de los versos siguientes:<\/p>\n\n\n\n<p>Mi ni\u00f1ez no supo de hermosa cometa<br>Ni de la peonza que ritma el planeta,<br>Ni nunca en la copa del \u00e1rbol subido,<br>Saqu\u00e9 los piantes pichones del nido,<br>Ni fui con los otros rapaces al pozo.<br>Los cuentos han sido mi susto y mi gozo.<br>Mundo que por cierto contraste con<br>Y la negra f\u00e1mula adivinadora<br>Que previ\u00f3 en mi hor\u00f3scopo una mala hora,<br>leyendo la c\u00e1bala oscura que traza<br>el turbio residuo del caf\u00e9 en mi taza.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparte de las presencias materna, paterna o filial, pronto asoma la de una (hipot\u00e9tica) frustrada relaci\u00f3n amorosa, explicar\u00edan en parte el tedio y la neurosis que dar\u00edan lugar a la dipsoman\u00eda, las metamorfosis y las adicciones del poeta. En la segunda parte del poema el estribillo nueve veces repetido es el siguiente:<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras en la casa voy de Ceca en Meca<br>hila que deshila mi madre su rueca.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto es: en el deambular dom\u00e9stico de aqu\u00ed para all\u00e1, la madre tiene el tiempo atrapado en sus hilos, entonces se ha pasado a otro estrato de la vida del poeta a trav\u00e9s de la conciencia familiar, buscando una salida a la depresi\u00f3n nerviosa, los temores o el insomnio. Las cosas comienzan a desdibujarse en sombras, \u00e1nimas y brumas sobre unos cuadros. La madre y la hermana por fin aparecen y las sombras toman vida gracias a los efectos del \u00e9ter; los cantos de los p\u00e1jaros se confunden con el lenguaje humano en un amplio despliegue de im\u00e1genes lunares. Mientras todo esto acaece, puede cantar el gallo en la sombra diciendo: \u201cSe acab\u00f3 el sol\u201d (se corresponde con los fonemas ki- ki-ri-ki del ave) en lo que acaso sea una parodia de El Cuervo de Poe.<\/p>\n\n\n\n<p>En una verdadera catarata de im\u00e1genes, Curiel nos muestra los elementos que atraviesan su vida mientras \u00e9l se abandona a las sensaciones morfeas del \u00e9ter y el trional, ejecutando un rito. Aparece entonces un universo de s\u00edmbolos hasta un l\u00edmite de alucinaci\u00f3n. El poeta acude entonces al confesionario a buscar el perd\u00f3n: el perd\u00f3n de la madre. El poeta se halla en una ciudad inventada: Psic\u00f3polis, una ciudad donde el esp\u00edritu asciende hasta una estrella. Entonces tiene lugar una eucarist\u00eda, un rito mental donde se eleva hacia los astros, donde puede habitar Jehov\u00e1 o el esp\u00edritu de Dios. Todo parece convivir en la mente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al fin llega el d\u00eda y el poeta parece salir de su hipn\u00f3tica vigilia, sin saber si ha so\u00f1ado o ha estado despierto. Enfrenta las realidades solares, pero ese sol no dura mucho: pronto se torna luna opalina hasta el punto en que \u201cla sombra en mi sombra se vuelve reflejo\u201d. Todo en Curiel se vuelve noche: hasta las plantas le sugieren \u201cps\u00edquicas visiones\u201d. El padre muerto, los hermanos, amigos, mujeres se confunden con cosas y astros; la infancia vuelve como un duende a aposentarse en la casa, los esp\u00edritus regresan y ellos son quienes le hacen vivir. Se pudiera decir que en este texto es la infancia y su remembranza la que atraviesa la vida del poeta. Veamos algunos ejemplos:<\/p>\n\n\n\n<p>Psiquis es y ser\u00e1: pero no ha sido.<br>\u00bfA d\u00f3nde va y de d\u00f3nde ha venido?<br>Desde el himeneo de las constelaciones, atra\u00edda se sinti\u00f3 el planeta,<br>Entonces desbocado cometa;<br>Y la atracci\u00f3n, en consonancia de espuela y brida,<br>se consustanci\u00f3 la ignici\u00f3n de la Vida.<br>(\u201cPsicogon\u00eda\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p>El alcohol mi mente fosf\u00f3rica inflama<br>en el cadav\u00e9rico azul de su llama:<br>Nephente que infunde narc\u00f3tico olvido<br>o chispazo el\u00e9ctrico en gas comprimido:<br>actos que preside conciencia ilusoria<br>y clausura ausencia total de memoria.<br>Reacci\u00f3n depresiva de dientes roedores:<br>Nerviosos altruismos y absurdos temores.<br>(\u201cAl trav\u00e9s de mi vida\u201d)<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a \u201cM\u00e1s all\u00e1 de la vida\u201d (1917) la situaci\u00f3n po\u00e9tica es otra. Se trata, en efecto, de aquello que se sit\u00faa en un lugar al que no tenemos acceso, en un sitio que no depende de nosotros. \u201cAntes de ser nosotros nuestras almas han sido \/ otros seres y en otros \/ planetas han vivido.\u201d, dice. \/ La noche calla y balbucea Eolo (\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>En contraste con el texto anteriormente comentado, \u00e9ste es breve, de apenas dos p\u00e1ginas; sin embargo, aqu\u00ed se halla condensada una visi\u00f3n muy completa de ese \u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d, de esa regi\u00f3n inaccesible, desconocida, por donde suele merodear el esp\u00edritu humano. Es bueno rese\u00f1ar aqu\u00ed el elan eminentemente cristiano del poeta, donde la figura de Cristo aparece de modo reiterado en toda su obra, en numerosos poemas mantiene su imagen de naturaleza sacra, de s\u00edmbolo del bien o redenci\u00f3n, o como met\u00e1fora de enlace con fuerzas superiores. Todo el poema es una interrogaci\u00f3n con respuestas; unas respuestas que a su vez nos encaran al destino y los arcanos, los misterios y las utop\u00edas. Es de observar la trasmutaci\u00f3n aqu\u00ed efectuada entre los s\u00edmbolos de la cristiandad y los s\u00edmbolos del paganismo. Anotemos, a prop\u00f3sito de ello, que esta es otra de las caracter\u00edsticas de la poes\u00eda de Curiel: la mezcla heterodoxa, la combinaci\u00f3n de elementos, s\u00edmbolos e im\u00e1genes provenientes de diversas culturas o tradiciones:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEl gen\u00e9rico amor fabrica solo la viviente morada,<br>donde la esposa m\u00edstica, velada<br>de azul, a Cristo espera<br>o es Psiquis, cuerpo astral, solo la esfera<br>herm\u00e9tica en que habita el Ego humano,<br>como cada esp\u00edritu en su arcano<br>su propio Cristo gestatorio fuera<br>o fuera en gestaci\u00f3n un Dios pagano?<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s adelante se pregunta si existir\u00e1 la Cuarta Dimensi\u00f3n y llama a la Fe \u201chija nonata de la duda\u201d; vuelve a mezclar el Dios cristiano con el Dios pagano cuando afirma al final del texto:<\/p>\n\n\n\n<p>Si yo Cristo he de ser o ser Apolo<br>al cabo de mil evos, necesito<br>precisar en mi mente lo Absoluto,<br>que no concebir\u00e9 sino disfruto<br>de infinitos sentidos o de un solo<br>sentido infinito,<br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Observamos c\u00f3mo Curiel logra amalgamar figuras o im\u00e1genes sacras o santas en un solo texto y a la vez, merced a un admirable sentido c\u00f3smico situado en las interrogaciones de la infinitud, otorgando sentidos transcendentes a la existencia humana. En Curiel, pese a su inmanente escepticismo humano, hay una esperanza soterrada de naturaleza c\u00f3smica, una salida al absurdo fugaz de la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos ahora un comentario del poeta larense Elisio Jim\u00e9nez Sierra en relaci\u00f3n a este texto: \u201cSu poema titulado M\u00e1s all\u00e1 de la vida refleja a cabalidad la imagen ps\u00edquica de aquel so\u00f1ador, torturado por arcanas preguntas sobre el origen del Cosmos y sobre el destino del hombre.<\/p>\n\n\n\n<p>En el libro de Job se leen cap\u00edtulos que hubieran servido a maravilla para subtitular el herm\u00e9tico poema de Curiel. Son aquellos donde Jehov\u00e1 plantea arduas preguntas al abatido var\u00f3n de Hus, improper\u00e1ndole su ignorancia y peque\u00f1ez, y conmin\u00e1ndolo a responder abstrusas cuestiones de pante\u00edsmo gen\u00e9sico, de cosmolog\u00eda primordial, de ontolog\u00eda y de biolog\u00eda, de los arcanos designios de la naturaleza, y en fin, de todas las secretas leyes que rigen el sistema plural de los mundos.<\/p>\n\n\n\n<p>Escabrosas interrogantes, m\u00e1s para ser formuladas a Epicuro, a Her\u00e1clito, a Emp\u00e9docles o Lucrecio, que al arruinado terrateniente de las comarcas de Edom. Curiel vuelve a plantearlas en sentido esot\u00e9rico y tanto en el insondable poema \u00e1rabe de la Biblia como en el del maestro de escuela coriano, ellas siguen sin ser respondidas a satisfacci\u00f3n.\u201d1<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de ser nosotros<br>nuestras almas han sido<br>otros seres y en otros<br>planetas han vivido?<br>(La noche calla y balbuceo Eolo).<br>El gen\u00e9sico amor fabrica solo<br>la viviente morada<br>donde la Esposa M\u00edstica, velada<br>. de azul a Cristo espera?<br>O es Psiquis, cuerpo astral, s\u00f3lo la esfera<br>herm\u00e9tica en que habita el ego humano,<br>como si cada esp\u00edritu en su arcano<br>su propio Cristo gestatorio fuera<br>o fuera en gestaci\u00f3n un dios pagano?<br>Antes que el cosmos fuera y fuer el alma<br>\u00bfqu\u00e9 fue nuestro sistema de ocho mundos<br>qu\u00e9 fecundiza el sol con \u00e1urea palma<br>de luz? \u00bfMares de lodo?<br>\u00bfEs todo igual en el inmenso todo?<br>\u00bfTendr\u00e1 m\u00e1s numerosos y profundos<br>sentidos el siriano?<br>\u00bfHabr\u00e1 la cuarta dimensi\u00f3n? \u00a1Lo mismo<br>que s\u00f3lo linealmente el batraciano<br>ve y el quelonio s\u00f3lo mira el plano,<br>a los pies de Pascal se abri\u00f3 el abismo?<br>No leo de corrido en el arcano,<br>biblia indeletreable sin la ayuda<br>de la fe, hija nonata de la duda;<br>mas si no es vana utop\u00eda<br>que es cada ser su propia<br>theogopia inmortal y su presente<br>evoluci\u00f3n, involuci\u00f3n ma\u00f1ana,<br>\u00bfc\u00f3mo el fuego del Sol que arde y consume<br>germina, savia arb\u00f3rea, en la simiente:<br>ra\u00edz, tronco frondal, miel y perfume,<br>y el perfume ascendente<br>la odor\u00edfera estrella azul imana?<br>Si yo Cristo he de ser o ser Apolo<br>al cabo de mil evos, necesito<br>precisar en mi mente lo absoluto<br>que no concebir\u00e9 si no disfruto<br>de infinitos sentidos o de un solo<br>sentido-infinito.<\/p>\n\n\n\n<p>El otro poema de esta suerte de tr\u00edptico, \u201cAl margen de mi vida\u201d (1918) aborda el tema de la mundanidad. Con un sentido del humor muy peculiar, Curiel escribe un poema narrativo con una an\u00e9cdota que versa sobre una org\u00eda en un lupanar, una aventura er\u00f3tica con mujeres acompa\u00f1ado de un amigo, conducido por los efluvios del alcohol y excitado por las mujeres, el poeta se adentra en recintos de placer. Cual Quijote, vuelve Curiel a mezclar paganismo y cristianismo, Santa Magdalena y Jesucristo, Citerea y El Quijote. En un tono dialogante el poeta nos narra la situaci\u00f3n:<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la borrachera pas\u00f3, vino la calma<br>y la conciencia abstemia cit\u00f3 a juicio a mi alma.<br>(\u2026)<br>Qu\u00e9 quieres, clam\u00f3 Psiquis. Y la conciencia: &#8211;Nada.<br>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Vuelve Psiquis por sus fueros a interrogar; vuelven las mixturas heterog\u00e9neas tan caras a Curiel; vuelven las preguntas. La org\u00eda se prolonga y el poeta pierde el sentido; cae de bruces y se hiere en la frente, reacciona y encara un di\u00e1logo alocado que mantienen otros borrachos: \u201cLa tierra entrar\u00e1 con la luna dentro de un siglo en guerra\u201d, dice. Siguen las discusiones de borrachos sobre los temas m\u00e1s \u201cdivinamente absurdos\u201d. Tal capacidad de vivir la bohemia s\u00f3lo la poseen los aut\u00e9nticos saboreadores de la vida; no solamente individuos clamando por pan y trabajo en sociedades donde se fabrican hombresmasa. Pero tiene tiempo para aleccionar:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cAl hombre verdadero y entero no lo urge el prejuicio del<br>mundo, sino la ley moral.\u201d<br>(\u2026)<br>Estuve anoche en un abismo m\u00e1s alto que una nube<br>no ha visto el pez su hondura, ni el c\u00f3ndor su eminencia.\u201d<br>do estuviste, Galimato?\u201d Estuve en mi conciencia.\u201d<br><\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed se produce, en efecto, una burla al comportamiento rutinario, a lo considerado hip\u00f3critamente \u201cnormal\u201d. La conciencia no ser\u00eda entonces, como algunos creen, puro raciocinio y verdades pre-fabricadas, sino un estado cambiante de fluctuaci\u00f3n reflexiva, similar al que nos acerca Curiel en este texto picaresco, donde se hace presente la cotidianidad del entorno, como si hubiese querido mostrarnos tambi\u00e9n el lado flaco, perentorio, cotidiano, fr\u00e1gil o vulgar del bohemio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1 Elisio Jim\u00e9nez Sierra, \u201cEl Teosofismo po\u00e9tico. Juan Santaella y El\u00edas David Curiel\u201d (1961). Ensayo in\u00e9dito que pasar\u00e1 a formar parte del libro El Universo,utop\u00eda de Dios y otros ensayos, F\u00e1bula Ediciones, 2019<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gabriel-jimenez-eman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Fragmento del libro \u00abEl\u00edas David Curiel y la m\u00fasica de las esferas\u00bb. Fondo Editorial OIKOS (2025)<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gabriel Jim\u00e9nez Em\u00e1n Volvamos ahora a la materia de los poemas. Nos refer\u00edamos a los poemas de largo aliento, reconociendo en ellos una especie de construcci\u00f3n formal a la manera de edificios verbales, aunque de arquitectura dispareja, buscada as\u00ed ex profeso para mostrar justamente su rebeli\u00f3n al canon. 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