{"id":17929,"date":"2025-11-30T15:55:59","date_gmt":"2025-11-30T20:25:59","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17929"},"modified":"2025-11-30T15:55:59","modified_gmt":"2025-11-30T20:25:59","slug":"primer-humanista-americano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/primer-humanista-americano\/","title":{"rendered":"Andr\u00e9s Bello: El primer humanista americano"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><strong>Edinson Mart\u00ednez<\/strong><\/h4>\n\n\n\n<p>El D\u00eda del Escritor en Venezuela se celebra cada 29 de noviembre en conmemoraci\u00f3n al natalicio de nuestro m\u00e1s universal de todos los escritores, don Andr\u00e9s Bello, quien naci\u00f3 en Caracas en 1781, es decir, escasamente dos a\u00f1os antes que el Libertador. &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Comencemos por se\u00f1alar, como bien lo apunta el Instituto Cervantes que, el patriarca de las letras americanas, tuvo una larga vida al morir en 1865 a la edad de 84 a\u00f1os, cuando la esperanza de vida en aquellos d\u00edas era de unos 32 a\u00f1os, y hoy mismo, en Venezuela es de unos 73 a\u00f1os. Muri\u00f3 en Santiago de Chile, mientras nuestra naci\u00f3n era sacudida por las consecuencias de la Guerra Federal, apenas comenzando a superarla con Juan Cris\u00f3stomo Falc\u00f3n como el primer presidente surgido de aquella conflagraci\u00f3n que dur\u00f3 cinco a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Este venezolano tiene el destacado m\u00e9rito de ser la figura intelectual de mayor relieve en la cultura hispanoamericana del siglo XIX. Y, ya antes, en los postreros a\u00f1os de la centuria precedente, entre los a\u00f1os de 1797 y 1798, ofici\u00f3 como maestro de Sim\u00f3n Bol\u00edvar, a quien superaba, al precisar las fechas exactas en que nacieron, por apenas a\u00f1o y medio de edad. Seg\u00fan se cuenta, el joven intelectual daba clases en una especie de academia privada que la familia del futuro Libertador le organiz\u00f3 en su propia casa. Tendr\u00eda entonces entre 16 y 17 a\u00f1os. No prosigui\u00f3 estudios m\u00e1s avanzados de manera formal, aunque se inscribi\u00f3 en el curso de medicina que, como ya sabemos, no prosigui\u00f3. Su vida, como pocos personajes de nuestra historia, se consagr\u00f3 por entero, sin pausa alguna, a las lecturas de los textos de su tiempo, asimismo, como al estudio de los grandes cl\u00e1sicos para cimentar su vocaci\u00f3n intelectual. Vale la pena se\u00f1alar que, el contexto literario de su \u00e9poca y de las artes en general, estuvo dominado por dos grandes corrientes: El Neoclasicismo, ya de salida, hacia finales del siglo dieciocho y, seguidamente, el Romanticismo, que mantuvo su predominio hasta casi los \u00faltimos a\u00f1os del siglo diecinueve. De modo que, toda la referencia literaria y cultural del tiempo de Bello, estuvo determinada por lo que en Europa aconteciera en el \u00e1mbito de las letras y la cultura en general. Y no podr\u00eda haber sido de otra manera, pues el llamado viejo continente, era sin lugar a dudas, el centro del mundo. As\u00ed que, no hab\u00eda modo de alcanzar un nivel intelectual respetable, si no se estudiaba en sus propios idiomas a los autores franceses e ingleses que marcaban las tendencias culturales de aquellos d\u00edas. Esa fue la raz\u00f3n por la que Andr\u00e9s Bello comenz\u00f3 a cultivarse, a estudiar por su cuenta, todav\u00eda muy joven, el idioma franc\u00e9s, primero, y luego el ingl\u00e9s, a fin de conocer de sus mism\u00edsimas fuentes, el inquietante mundo de las ideas de su contemporaneidad.<\/p>\n\n\n\n<p>La formaci\u00f3n inicial de Andr\u00e9s Bello, como habr\u00eda de suponerse en todo intelectual de su \u00e9poca, ha tenido que ser forzosamente Clasicista y Neoclasicista, para evolucionar m\u00e1s adelante a las nuevas tendencias que surg\u00edan. As\u00ed, en plena juventud, durante el comienzo de sus inquietudes, la est\u00e9tica dominante en las artes lo impulsaba a tener conocimientos profundos sobre el lat\u00edn y la cultura cl\u00e1sico-romana.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, la ambici\u00f3n intelectual de Andr\u00e9s Bello, fue tan marcada por su contemporaneidad, que las ideas de los movimientos culturales surgidos en ese periodo, cuando supera ya los veinte a\u00f1os, enseguida se manifiestan claramente en su obra. Este es el caso del Romanticismo, movimiento con una perspectiva est\u00e9tica que rompe con la Ilustraci\u00f3n y el Neoclasicismo, en ese sentido, el resultado es el de un artista rebelde interesado en la b\u00fasqueda de la libertad individual y la justicia. Por eso se considera que Andr\u00e9s Bello fue uno de los primeros poetas de habla hispana en acusar caracteres rom\u00e1nticos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como buen hombre ilustrado, se sinti\u00f3, adem\u00e1s, profundamente atra\u00eddo por los aspectos relativos a la cultura, el derecho, la pol\u00edtica y la educaci\u00f3n, es decir, un humanista que con los a\u00f1os patentar\u00eda en sus obras las m\u00e1s sublimes inquietudes de su tiempo. Recordemos que el Romanticismo se convirti\u00f3 en su momento en una especie de cisma cultural a consecuencia de la profunda crisis social e ideol\u00f3gica en las primeras d\u00e9cadas del siglo XIX, as\u00ed su influencia fue m\u00e1s all\u00e1 de la literatura, impactando a la m\u00fasica, la pintura, la pol\u00edtica y el derecho. En este contexto, por ejemplo, Napole\u00f3n Bonaparte, pasa de general republicano durante la Revoluci\u00f3n francesa (1789) a la figura de art\u00edfice de un golpe de Estado y posteriormente, en un lapso si quiere corto, a emperador de 1804 a 1815.&nbsp; En este periodo encontramos en el \u00e1mbito literario a V\u00edctor Hugo con su obra <em>Los miserables<\/em> (1862), uno de los escritores m\u00e1s destacados del movimiento rom\u00e1ntico franc\u00e9s. Alejandro Dumas, con <em>El conde de Montrecristo<\/em> (1845) y Gustave Flaubert con <em>Madame Bovary <\/em>&nbsp;(1856). Mary Shelley, con su obra <em>Frankenstein o el moderno Prometeo<\/em>, novela g\u00f3tica, con matices del Romanticismo en 1816. Charles Dickens, con su c\u00e9lebre <em>Cuento de Navidad<\/em> (1843). Y en nuestro continente, un poco m\u00e1s adelante, a Jorge Isaacs, con su novela <em>Mar\u00eda<\/em>, como expresi\u00f3n del Romanticismo hispanoamericano (1867).<\/p>\n\n\n\n<p>Aquel fue un periodo hist\u00f3rico de grandes turbulencias filos\u00f3ficas, existenciales y culturales a las que Bello, como hombre de su tiempo, no podr\u00eda escapar. Debo aclarar que, ciertamente, Andr\u00e9s Bello no tuvo acceso a varias de estas publicaciones, porque como bien sabemos falleci\u00f3 en 1865, de modo que, la referencia a ellas, tiene \u00fanicamente el objeto de contextualizar aquella transici\u00f3n tan crucial para la civilizaci\u00f3n occidental. Por cierto, he de acotar que, en este lapso, Carlos Marx public\u00f3 su archiconocido texto <em>El Manifiesto Comunista<\/em> (1848), suerte de catecismo de todos los movimientos pol\u00edticos antisistema que pondr\u00eda al mundo patas arriba hasta bien entrado el siglo XX.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, demos un paseo r\u00e1pido por algunos de los momentos singulares de la vida de Andr\u00e9s Bello. El 19 de abril de 1810 en Caracas, al integrarse la Junta Patri\u00f3tica, es enviado a Inglaterra junto a Sim\u00f3n Bol\u00edvar y Luis L\u00f3pez M\u00e9ndez. Es asignado como auxiliar debido a su conocimiento del ingl\u00e9s, la confianza y el respeto de sus contempor\u00e1neos. La permanencia de Andr\u00e9s Bello en Londres estaba prevista para un breve lapso, pues se hab\u00eda estimado para ellos una permanencia corta y transitoria. Entonces, Bol\u00edvar decide volver pronto a Caracas. Se quedan en Londres L\u00f3pez M\u00e9ndez y Andr\u00e9s Bello.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se interrumpe la vida republicana en Venezuela, en 1812, empieza para estos la dram\u00e1tica situaci\u00f3n de c\u00f3mo subsistir. Se ha comentado que sus d\u00edas no fueron de mayor desesperaci\u00f3n debido al hecho de que ten\u00edan casa donde vivir, pues estaban alojados en la residencia, imag\u00ednense ustedes, de Sebasti\u00e1n Francisco de Miranda y Rodr\u00edguez Espinoza, donde Andr\u00e9s Bello tuvo acceso privilegiado a la biblioteca de nuestro celebrado precursor de la independencia. De tal forma que este venezolano atrapado en el primer mundo por las vertientes del azar, vivi\u00f3 de primera mano los acontecimientos pol\u00edticos y culturales m\u00e1s importantes de su tiempo en Europa. Todo ello ocurriendo entre sus veintinueve y cuarenta y ocho a\u00f1os de edad. Una etapa de estudios y experiencia, de contemplaci\u00f3n desde el vientre mismo de las dos revoluciones que cambiaron el mundo para siempre: la Revoluci\u00f3n industrial en Inglaterra y la Revoluci\u00f3n francesa, en el \u00e1mbito de las artes, el humanismo y la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p>Sin embargo, no fue f\u00e1cil su estancia en Londres, y en este sentido, son varios los intentos que hizo Bello por regresar a Venezuela, pidiendo particularmente ayuda a las autoridades patri\u00f3ticas a trav\u00e9s de correspondencia formal. Estas solicitudes, en plena guerra de independencia, probablemente hayan sido ignoradas u obstaculizadas por las propias circunstancias del momento adem\u00e1s de la tardanza de las comunicaciones. As\u00ed le escribe a Bol\u00edvar desde Londres, el 21 de noviembre de 1826, en un momento de urgente necesidad:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cMi destino presente no me proporciona, sino lo muy preciso para mi subsistencia y la de mi familia, que es ya algo crecida. Carezco de los medios necesarios, aun para dar una educaci\u00f3n decente a mis hijos; [&#8230;] veo delante de m\u00ed, no digo la pobreza, que ni a m\u00ed, ni a mi familia, nos espantar\u00eda, pues ya estamos hechos a tolerarla, sino la mendicidad.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Pedro Grases Gonz\u00e1lez, escritor, historiador, acad\u00e9mico y, sobre todo, docente e investigador hispano-venezolano, escribe lo siguiente sobre el destino final de Andr\u00e9s Bello en la naciente rep\u00fablica de Chile:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cLos sucesos que jalonan la vida de Bello en Chile son los siguientes: en 1829 es nombrado oficial mayor del ministerio de hacienda; en 1830 se inicia la publicaci\u00f3n de El Araucano, peri\u00f3dico del que fue principal redactor hasta 1853; en 1834 pasa a desempe\u00f1ar la oficial\u00eda mayor del ministerio de relaciones exteriores; en 1837 es elegido senador de la Rep\u00fablica hasta 1855; en 1842 se decreta la fundaci\u00f3n de la Universidad de Chile, cuya inauguraci\u00f3n en 1843 es el acto m\u00e1s transcendental de la vida de Bello; en abril en 1847 publica la primera edici\u00f3n de la Gram\u00e1tica de la lengua castellana destinada al uso de los americanos; en 1851 es designado miembro honorario de la Real Academia Espa\u00f1ola, y en 1861 miembro correspondiente; en 1852 termina la preparaci\u00f3n del C\u00f3digo Civil chileno, que es aprobado por el Congreso en 1855; en 1864 se le elige \u00e1rbitro para dirimir una diferencia internacional entre el Ecuador y Estados Unidos; en 1865, se le invita para ser \u00e1rbitro en la controversia entre Per\u00fa y Colombia, encargo que declina por estar gravemente enfermo. Muere en Santiago de Chile el 15 de octubre de 1865.\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>En varios de los autores consultados se concuerda en que la mayor significaci\u00f3n literaria de Andr\u00e9s Bello es la de haber sido autor de esas dos grandes silvas que, por cierto, en mis lejanos d\u00edas de estudiante de bachillerato, eran materia de estudio en Castellano y Literatura: <em>La Alocuci\u00f3n a la poes\u00eda <\/em>(1823) y <em>La agricultura de la zona t\u00f3rrida <\/em>(1826).&nbsp; Los dos grandes poemas, le acreditan como <strong>Pr\u00edncipe de la literatura hispanoamericana<\/strong>. En la primera invoca el derecho de Am\u00e9rica por su independencia cultural, y en la segunda, canta a la naturaleza del tr\u00f3pico, a esa revelaci\u00f3n tel\u00farica que Regis Debray, por ejemplo, en su novela <em>El Indeseable<\/em> (1975), no pudo dejar de registrar con una clara perplejidad cuando se interroga:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00bfC\u00f3mo inventar la melod\u00eda de un tiempo c\u00f3mplice en una regi\u00f3n que no tiene estaciones? \u00bfC\u00f3mo componer una partitura para dos voces y un violoncelo donde hace m\u00e1s de treinta grados a la sombra desde la ma\u00f1ana a la noche y nunca menos de veinte desde el atardecer a la ma\u00f1ana? \u00bfD\u00f3nde el verano est\u00e1 separado del invierno por un aguacero y no por un oto\u00f1o? \u00bfD\u00f3nde los verdes son verdes lo mismo en julio que en enero y las corolas de los tulipanes, escarlatas durante todo el a\u00f1o\u2026? El a\u00f1o de Europa es una monta\u00f1a rusa, un follet\u00edn de episodios\u2026\u201d&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en los versos contenidos en <em>La Alocuci\u00f3n a la poes\u00eda<\/em>, donde se manifiesta la inquietud de Andr\u00e9s Bello por el destino cultural de Am\u00e9rica, aquel ignoto continente que reclamaba el control de su destino por propia mano, el poeta destaca su singularidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Divina Poes\u00eda,<\/p>\n\n\n\n<p>t\u00fa de la soledad habitadora,&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>a consultar tus cantos ense\u00f1ada<\/p>\n\n\n\n<p>con el silencio de la selva umbr\u00eda,<\/p>\n\n\n\n<p>t\u00fa a quien la verde gruta fue morada,<\/p>\n\n\n\n<p>y el eco de los montes compa\u00f1\u00eda;<\/p>\n\n\n\n<p>tiempo es que dejes ya la culta Europa,<\/p>\n\n\n\n<p>que tu nativa rustiquez desama,<\/p>\n\n\n\n<p>y dirijas el vuelo adonde te abre<\/p>\n\n\n\n<p>el mundo de Col\u00f3n su grande escena.<\/p>\n\n\n\n<p><em>La Alocuci\u00f3n a la poes\u00eda<\/em> (1823). Andr\u00e9s Bello.<\/p>\n\n\n\n<p>Ciento veintitr\u00e9s a\u00f1os despu\u00e9s, publicado en 1950, en M\u00e9xico, <em>Canto general<\/em> de Pablo Neruda, hermana sus versos con la misma impronta ancestral que animaron los de nuestro recordado sabio.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>LA L\u00c1MPARA EN LA TIERRA<\/p>\n\n\n\n<p>AMOR AM\u00c9RICA (1400)<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza el <em>Canto general<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>ANTES de la peluca y la casaca<\/p>\n\n\n\n<p>fueron los r\u00edos, r\u00edos arteriales:<\/p>\n\n\n\n<p>fueron las cordilleras, en cuya onda ra\u00edda<\/p>\n\n\n\n<p>el c\u00f3ndor o la nieve parec\u00edan inm\u00f3viles:<\/p>\n\n\n\n<p>fue la humedad y la espesura, el trueno<\/p>\n\n\n\n<p>sin nombre todav\u00eda, las pampas planetarias.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Yo estoy aqu\u00ed para contar la historia.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde la paz del b\u00fafalo<\/p>\n\n\n\n<p>hasta las azotadas arenas<\/p>\n\n\n\n<p>de la tierra final, en las espumas<\/p>\n\n\n\n<p>acumuladas de la luz ant\u00e1rtica,<\/p>\n\n\n\n<p>y por las madrigueras despe\u00f1adas<\/p>\n\n\n\n<p>de la sombr\u00eda paz venezolana,<\/p>\n\n\n\n<p>te busqu\u00e9, padre m\u00edo,<\/p>\n\n\n\n<p>joven guerrero de tiniebla y cobre<\/p>\n\n\n\n<p>oh t\u00fa, planta nupcial, cabellera indomable,<\/p>\n\n\n\n<p>madre caim\u00e1n, met\u00e1lica paloma.<\/p>\n\n\n\n<p>(\u2026)<\/p>\n\n\n\n<p>Tierra m\u00eda sin nombre, sin Am\u00e9rica,<\/p>\n\n\n\n<p>estambre equinoccial, lanza de p\u00farpura,<\/p>\n\n\n\n<p>tu aroma me trep\u00f3 por las ra\u00edces<\/p>\n\n\n\n<p>hasta la copa que beb\u00eda, hasta la m\u00e1s delgada<\/p>\n\n\n\n<p>palabra a\u00fan no nacida de mi boca.<\/p>\n\n\n\n<p>La obra de Andr\u00e9s Bello es inmensa en diversos \u00e1mbitos, fue destacado poeta, ensayista, fil\u00f3logo, traductor, cr\u00edtico literario, fil\u00f3sofo, y con relevantes aportes adem\u00e1s en el campo jur\u00eddico. Es un hito de referencia obligada en el \u00e1mbito human\u00edstico del siglo IXX, cuyo legado a\u00fan perdura en el mundo intelectual de Hispanoam\u00e9rica. Por eso, en homenaje a este primer humanista americano, su fecha de nacimiento celebra el D\u00eda del Escritor en Venezuela.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edinson Mart\u00ednez El D\u00eda del Escritor en Venezuela se celebra cada 29 de noviembre en conmemoraci\u00f3n al natalicio de nuestro m\u00e1s universal de todos los escritores, don Andr\u00e9s Bello, quien naci\u00f3 en Caracas en 1781, es decir, escasamente dos a\u00f1os antes que el Libertador. &nbsp; Comencemos por se\u00f1alar, como bien lo apunta el Instituto Cervantes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":17931,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17929"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17929"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17929\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17932,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17929\/revisions\/17932"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17931"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17929"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17929"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17929"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}