{"id":17810,"date":"2025-11-10T17:51:56","date_gmt":"2025-11-10T22:21:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17810"},"modified":"2025-11-11T15:29:52","modified_gmt":"2025-11-11T19:59:52","slug":"ebriedades-seleccion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ebriedades-seleccion\/","title":{"rendered":"Ebriedades (selecci\u00f3n)"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Gonzalo Fragui<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Pancho Massiani y Eug\u00e8ne Ionesco<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Una noche el escritor venezolano Francisco Massiani conversaba con un desconocido en un bar de Par\u00eds. La conversaci\u00f3n era de lo m\u00e1s animada. En uno de los viajes de Pancho al ba\u00f1o fue abordado por otro venezolano que tambi\u00e9n estaba en el bar. El otro venezolano le pregunt\u00f3 a Pancho si sab\u00eda con qui\u00e9n estaba hablando. Y Pancho respondi\u00f3 sinceramente que no. El venezolano le inform\u00f3 que se trataba nada m\u00e1s y nada menos que del famoso escritor Eug\u00e8ne Ionesco.<\/p>\n\n\n\n<p>Al saber la noticia, Pancho medio se sacudi\u00f3, sali\u00f3 inmediatamente y pregunt\u00f3 a su contertulio que si era verdad que \u00e9l era Ionesco.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo que Ionesco respondi\u00f3:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Es verdad, soy Ionesco, pero vamos a seguir conversando como si no lo fuera.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bebedores oce\u00e1nicos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Durante un tiempo los integrantes de El Techo de la Ballena, Hesnor Rivera, Hugo Batista, Adriano Gonz\u00e1lez Le\u00f3n, Alfonso Montilla y Edmundo Aray, entre otros, bebieron asiduamente en un bar que quedaba en San Bernardino, llamado \u00abEl Pac\u00edfico\u00bb, pero que, como a las 12 de la noche, los echaban a la calle, Adriano dec\u00eda siempre:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Camaradas, no nos queda otra alternativa que pasar el Canal de Panam\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Todos comprend\u00edan que deb\u00edan irse a otro bar que quedaba como a cuatro cuadras de all\u00ed llamado \u00abEl Atl\u00e1ntico\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso se hac\u00edan llamar \u00abBebedores oce\u00e1nicos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Club dif\u00edcil<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El narrador Rafael Victorino Mu\u00f1oz cre\u00f3 en Valencia un club donde s\u00f3lo pueden entrar escritores que adem\u00e1s sean deportistas y abstemios.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante diez a\u00f1os ha sido su \u00fanico miembro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Alcoh\u00f3licos Conocidos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Adriano dej\u00f3 de beber por un corto tiempo y se inscribi\u00f3 en Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos. Se puso antip\u00e1tico. Se dej\u00f3 el pelo largo en rulitos, andaba con un bolso que llamaban \u201cmaric\u00f3metro\u201d, y unos lentes redondos. Enver Cordido para fastidiarlo lo llamaba \u201cLa Peque\u00f1a Lul\u00fa\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces llegaba Adriano al Vecchio Molino, con su nuevo look, y empezaba a caminar por detr\u00e1s de los amigos que estaban bebiendo. Hablaba en voz alta para que lo oyeran:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014C\u00f3mo es posible, perdiendo el tiempo aqu\u00ed, en lugar de estar escribiendo, en lugar de estar pintando, en lugar de estar haciendo pel\u00edculas&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>De todas maneras, los poetas de la Rep\u00fablica del Este no le hac\u00edan caso.<\/p>\n\n\n\n<p>Al finalizar su mitin antialcoh\u00f3lico, ped\u00eda un \u201cpiloto\u201d, que consist\u00eda en aguaquina, amargo de angostura, un lim\u00f3n y hielo, pero sin alcohol.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda, Adriano se gan\u00f3 un premio, le dieron un reconocimiento muy importante, y lleg\u00f3 al Vecchio a pedir licor. Cuando ya ten\u00eda bastantes tragos encima llam\u00f3 al poeta Bonafina, el hermano de Doris Wells, quien lo llevaba y lo tra\u00eda a todas partes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Venga ac\u00e1. Ll\u00e9vame a Alcoh\u00f3licos An\u00f3nimos.<\/p>\n\n\n\n<p>Como a la una de la madrugada llegaron. Adriano toc\u00f3 la puerta y sali\u00f3 un se\u00f1or medio dormido:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfEn qu\u00e9 podemos ayudarlo, hermano?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014A que me borren de esa mierda.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando los vieron regresar, dijo Marcelino Madrid:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014M\u00e1s vale borracho conocido que alcoh\u00f3lico an\u00f3nimo.<\/p>\n\n\n\n<p>Entonces los amigos recibieron a Adriano como al hijo pr\u00f3digo.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY no piensan insistir?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo haberle le\u00eddo a JM Brice\u00f1o Guerreo esta an\u00e9cdota sobre el poeta Acevedo. La cuento de memoria.<\/p>\n\n\n\n<p>Un d\u00eda unos muchachos invitaron al poeta Acevedo a tomarse unos tragos. El poeta se neg\u00f3, dijo que que estaba tom\u00e1ndose unos remedios y que no pod\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ah, bueno, v\u00e1monos \u2014dijeron los muchachos, a los que se sum\u00f3 una hermos\u00edsima mujer que sali\u00f3 como de la nada.<\/p>\n\n\n\n<p>El poeta Acevedo, al ver que cambiaba la correlaci\u00f3n de fuerzas, se arrepinti\u00f3 y empez\u00f3 a llamarlos:<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ey, muchachos, \u00bfy es que no piensan insistir?<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/gonzalo-fragui\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Gonzalo Fragui Pancho Massiani y Eug\u00e8ne Ionesco Una noche el escritor venezolano Francisco Massiani conversaba con un desconocido en un bar de Par\u00eds. La conversaci\u00f3n era de lo m\u00e1s animada. 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