{"id":17762,"date":"2025-11-06T13:41:17","date_gmt":"2025-11-06T18:11:17","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17762"},"modified":"2025-11-06T14:21:11","modified_gmt":"2025-11-06T18:51:11","slug":"inquietud-intelectual-en-lucila-palacios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/inquietud-intelectual-en-lucila-palacios\/","title":{"rendered":"Inquietud intelectual en Lucila Palacios"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Paredes<\/h4>\n\n\n\n<p>Lucila Palacios, mujer de obra y de ideal, ha recorrido hasta hoy un firme camino literario que la sit\u00faa entre nuestros m\u00e1s destacados valores.<\/p>\n\n\n\n<p>FUERZA AMBIENTAL DE \u201cLOS BUZOS\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Es esta su primera obra, escrita por el a\u00f1o 1934, cuando el \u00e1nimo nacional se trata desorientado entre dos fuerzas: la adulaci\u00f3n y la cultura. El estado de nuestro peque\u00f1o mundo impresion\u00f3 en grande al artista, por lo. cual \u201cLos Buzos\u201d es un gesto: de liberaci\u00f3n que surge desde las rec\u00f3nditas estancias del alma y llena todo un libro. Su valor literario radica, precisamente en esta lucha espiritual que a veces culmina en pintorescos trozos l\u00edricos y llega a establecer pol\u00e9micas familiares entre los personajes de principal categor\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Se trata de un matrimonio guayan\u00e9s venido a la capital. Sandoval, representa un tipo de marido com\u00fan: llevado por los caprichos de su esposa Chepita doblega la voluntad hasta convertirse en una figura decorativa dentro del hogar. De su anterior matrimonio le qued\u00f3 una hija, Mar\u00eda Elena, en quien coloca Lucila Palacios un c\u00famulo de virtudes, y viene a simbolizar la raz\u00f3n, en pugna siempre con la frivolidad \u2014Chepita\u2014; sin que esta pugna se traduzca en lucha abierta sino en simples choques espirituales.<\/p>\n\n\n\n<p>Sandoval tuvo en Chepita dos hijos: Jos\u00e9 Luis, quien siempre anhel\u00f3 un horizonte m\u00e1s amplio para desarrollar sus facultades y Griselda, muchacha que une a la frivolidad de su madre el <em>sprit <\/em>moderno y cae v\u00edctima de ambos en manos de Paco Amanguren, quien desempe\u00f1aba un brillante cargo en la pol\u00edtica; este se aprovech\u00f3 de la fragilidad de Griselda para saciar sus apetitos, la sac\u00f3 de su casa y ambos convivieron hasta que Amanguren rob\u00f3 tan descaradamente que se vio precisado a huir.<\/p>\n\n\n\n<p>La familia Sandoval con este paso de Griselda es abandonada por sus relaciones y en virtud de fuerzas de econom\u00eda tiene que regresar a la provincia. Despu\u00e9s de una serie de incidentes en el cap\u00edtulo VIII se emprende el retorno. El di\u00e1logo familiar le imprime a la obra caracter\u00edsticas de comedia. El plasticismo de Lucila Palacios est\u00e1 adornado de fuerzas naturales e instintivas, por ello apreciamos sus marcos con gusto sensorial. Parece que prob\u00e1ramos el vino cuando sus personajes se embriagan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cY juntos bebieron uno tras otro, y fue una misma la copa, y el whisky se les derramaba entre risas y palabras, todo como el licor impregnado de su sabor ardiente, picante, incentivo, fuego en las venas, fuego en el pecho, aunque una como sensaci\u00f3n de vac\u00edo se le iba de aquel v\u00e9rtigo, de aquella locura, de aquel derroche de placer, y era que corr\u00eda la noche, la embriaguez, el frenes\u00ed de sus cuerpos j\u00f3venes\u201d (Griselda y Amanguren. Capitulo IV)<\/p>\n\n\n\n<p>Por otra parte -es digno de nota el estado de reacci\u00f3n conque todos reciben la palabra regreso: Sandoval ve\u00eda en ello una derrota, y al mismo tiempo una oportunidad para vivir tranquilo en contacto con la naturaleza. Para Chepita era una tragedia el tener que separarse de tantas comodidades.<\/p>\n\n\n\n<p>Mar\u00eda Elena tem\u00eda enfrentarse con el pasado, pero en su condici\u00f3n de observadora intelectual busca nuevos motivos para escribir el libro que tra\u00eda en mientes, y para Jos\u00e9 Luis resulta una claudicaci\u00f3n: entr\u00e9gase con Gregory, mozo libertino criado en Europa, a toda clase de des\u00f3rdenes, hasta que ambos mueren ahogados en el r\u00edo que los vio nacer.<\/p>\n\n\n\n<p>El Cap\u00edtulo IX de \u201cLos Buzos\u201d trae la siguiente descripci\u00f3n: \u201cLa cinta azul del Orinoco se ensanchaba a medida que el carro iba avanzando. Alborozados los pasajeros sacaban la cabeza del carro, ansiosos de admirar el paisaje pluvial, en contras:e con los \u00e1ridos caminos recorridos durante los \u00faltimos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>A lo lejos una, dos o m\u00e1s velas\u2026 La superficie m\u00f3vil del r\u00edo surcada por uno que otro daramero arrancado por las crecientes a las orillas inmediatas, y la espuma apenas visible formando peque\u00f1as escamas fosforescentes bajo el sol ardoroso.<\/p>\n\n\n\n<p>Atr\u00e1s hab\u00edan dejado la Mesa de Guanipa, seca, chamuscada, mustia por el calor, en donde la arena se junta con el cielo hacia el horizonte circundado a veces por una leve franja de monta\u00f1a, r\u00e1pida como una visi\u00f3n esfumada en el aire y que finge oleajes fant\u00e1sticos, tierras de prisma, espejismo de las pupilas encandiladas y enfebrecidas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Griselda es abandonada por Amanguren, ahora tiene que luchar con el hambre y la deshonra; pero los Salas, una familia de buen coraz\u00f3n e intachables costumbres, la recoge. Griselda regresa al lado de sus padres, la sigue Pepe Salas poco tiempo despu\u00e9s. Mar\u00eda Elena le muestra a \u00e9ste su libro \u201cLa Mujer de Piedra\u201d (aqu\u00ed brota una vez m\u00e1s la preocupaci\u00f3n \u201cfeminista\u201d de Lucila Palacios), y ambos sienten en su alma un profundo anhelo por contribuir a la transformaci\u00f3n de la patria.<\/p>\n\n\n\n<p>Sobresale la obra en descripciones de costumbres y Lucila Palacios se muestra en ella como una profunda conocedora del esp\u00edritu nacional. \u201cLos buzos\u201d es una obra de tesis: pone de realce que la deshonra de Griselda y el desv\u00edo de Jos\u00e9 Luis fueron consecuencia dela p\u00e9sima educaci\u00f3n; pero resulta noble y parece convertirse en tea de libertad. As\u00ed exclama su autora en e] cap\u00edtulo XXIV, con una especie de frenes\u00ed patri\u00f3tico:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c\u00a1Venezuela nueva! \u00a1Venezuela nueva!, sin grillos, sin aduladores, sin hombres repletos de l\u00fabricos deseos, o sin mujeres cuya holganza reclame sitio de placeres a toda costa. La Venezuela sin analfabetos y sin soldados siervos de una consigna cuyo significado desconocen!\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Responde a la \u00e9poca en que fue escrita y nos brinda una serie de incidentes que son necesarios para poder conocer la trayectoria art\u00edstica de Lucila Palacios.<\/p>\n\n\n\n<p>LIRISMO DE \u201cLA GRAN SERPIENTE\u201d<\/p>\n\n\n\n<p>Con esta obra teatral, Lucila Palacios nos muestra su profundo amor por las tradiciones ind\u00edgenas. Es el latido de la monta\u00f1a que obedece con todos sus misterios al Cacique Cucheme (\u00e1rbol fuerte), en quien pone la autora un c\u00famulo de caracter\u00edsticas para hermanarlo con la paz del bosque.<\/p>\n\n\n\n<p>La Princesa Can (culebra) es una sacerdotisa del mal, que quiere perturbar con su odio el tranquilo correr de la fuente. Resulta como una adaptaci\u00f3n del G\u00e9nesis a la mitolog\u00eda ind\u00edgena, y al mismo tiempo es una recia pugna entre los Cachimanes (genios ben\u00e9ficos) y sus contrarios, los Yoloquiamos.<\/p>\n\n\n\n<p>Can visita las potencias infernales, consulta a Cah\u00f3n y se vale del Cacique Hurivai (viento fuerte), quien amaba a la doncella Ir\u00faa, prometida de Cucheme, para hacerlo rabiar a este \u00faltimo, pues su \u201csereno equilibrio\u201d lo hace gobernar sobre seres y cosas y mantener en estado de felicidad a su pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Cucheme sabe que Hurivai ha raptado a Ir\u00faa, exclama furioso, no obs:ante las intervenciones del buen Piache y de Los Cachimanes, que quieren alejarlo del mal:<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl bosque se llenar\u00e1 de gritos de dolor. Morder\u00e9 como antes mordieron mis pumas brav\u00edos. Har\u00e9 pisotear las plantas. Caer\u00e1n los p\u00e9talos. Llorar\u00e1n las mujeres&#8230; Los hombres se quejar\u00e1n bajo mi yugo\u2026 Y cuando crujan los huesos y se oiga el chasquido de los miembros rotos, y haya l\u00e1grimas, y el incendio enrojezca los cielos, y la ceniza enturbie los arroyos y apague la cosecha&#8230; \u00a1Entonces solo existir\u00e1 la maldad en el reino de Cucheme!\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En el tercer acto hablan la doncella Tacin\u00fa (hermana) y el piache sobre el sufrimiento que ha cundido por todas partes: \u00abLa tribu gime desolada. Cucheme se excede. \u00a1Es fiero, implacable! Los hombres trabajan de solo a sol. Las mujeres temen la presencia del cacique\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Tacin\u00fa enceguece; todo es desolacion. Can, cuando siente llegar a Hurivai, se llena de alegria, porque sabe que Cucheme le dar\u00e1 muere: por celos perder\u00e1 todo su poder y ver\u00e1 desvanecerse como una visi\u00f3n a Ir\u00faa, quien ha regresado \u201centre un remolino y como arrastrada por el viento.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero la doncella Tacin\u00fa informa que no es Hurivai quien regresa: \u201c&#8230;no ha venido a\u00fan; pero los pumas han encontrado en el camino una serpiente verde y la destrozan\u201d. Can va en busca de la serpiente y los pumas tambi\u00e9n la destrozan. La sangre de ambas \u201csigue corriendo, engruesa, empieza a crece como un torrente\u2026 Se oye rumor de agua. Se abre el boscaje y brota una fuente verde y luminosa\u201d. El Piache exclama que la Serpiente Ciempi\u00e9s ha sido vencida, y Cucheme grita junto a la doncella Ir\u00faa: \u201cEn mi reino ha florecido de nuevo la paz y el amor\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta pieza teatral que termin\u00f3 de escribir Lucila Palacios el 22 de agosto de 1942, encierra un desbordante lirismo. Hay en nuestra escritora una profunda tendencia a humanizar las cosas, prueba de ello es su obra \u201cOrqu\u00eddeas Azules\u201d, en la cual pone en juego todo ese mundo natural de las f\u00e1bulas y los cuentos infantiles, con una seria preocupaci\u00f3n por el color y un mayor equilibrio entre el gesto y la palabra.<\/p>\n\n\n\n<p>Los animales obran y piensan como personas, y detr\u00e1s de todo ello hay una fina iron\u00eda por las costumbres y cierta inclinaci\u00f3n a moralizar que ya se pone de relieve en \u201cLos Buzos\u201d. Su obra Juan se durmi\u00f3 en la Torre\u201d es una superaci\u00f3n; toda ella est\u00e1 saturada de idealismo y ganada por el ensue\u00f1o. La expresi\u00f3n adquiere nuevos matices y el cuadro esc\u00e9nico se mueve con naturalidad y desenvoltura en el campo infantil. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta obra obtuvo el premio municipal premio Municipal de teatro para ni\u00f1os; \u201cLos buzos\u00bb fue laureada en M\u00e9xico, y su \u00faltima obra, a\u00fan in\u00e9dita; \u00ab3 Palabras y una Mujer\u201d, alcanz\u00f3 el premio de Literatura en el IV Concurso Femenino Venezolano.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cHay que pintar las verdes\u201d, resulta un poema dialogado y lleno de sugerencias. Pero, no es propiamente en el teatro donde se plasma el valor integral de Lucila Palacios, pues siempre all\u00ed se nos aparece contrastando con la realidad. El cuento y la novela constituyen sus expresiones m\u00e1s caracter\u00edsticas.<\/p>\n\n\n\n<p>VIVENCIA Y COSTUMBRISMO DEL CUENTO<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cTrozos de vida\u201d, libro de cuentos que apareci\u00f3 en 1942, encierra una c\u00e1lida preocupaci\u00f3n nativista, y al mismo tiempo es el resultado de una serie de experiencias en en que la propia observaci\u00f3n juega un papel muy importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Justamente, Lucila Palacios lanza primero una mirada a su interior y despu\u00e9s vuelve hacia el mundo. El valor dram\u00e1tico de sus cuentos reside en choques<br>psicol\u00f3gicos m\u00e1s que en contrastes de acci\u00f3n. Y es muy digno de nota el desenvolvimiento de la trama, que siempre oscila entre los extremos del bien y del mal.<\/p>\n\n\n\n<p>Como cuentista, Lucila Palacios tiene una personalidad muy definida: el hombre lucha contra el hombre. As\u00ed en \u201cLadr\u00f3n\u201d, don Aureliano siempre se considerar\u00e1 culpable por haber traicionado a su protector Carmelo Rijo, aunque lo ignore la mayor\u00eda\u2026 En \u201cEl V\u00e9rtice\u201d, pone a vibrar dos almas desechada por todos: el leproso y la prostituta. En \u201cCulpable\u201d, se levanta como torbellino el sentimiento de una madre contra el m\u00e9dico, aparentemente cruel, que inyectara al hijo agonizante una ampolleta mortal.<\/p>\n\n\n\n<p>En cambio como novelista nos presenta problemas de \u00edndole diferente, y pone a luchar al hombre contra la la sociedad en que se desenvuelve. Resumiendo: Lucila Palacios en teatro l\u00edrico el motivo ind\u00edgena ejerce sobre ella una considerable presi\u00f3n, las fuerzas tel\u00faricas constituyen el origen de toda acci\u00f3n humana.<\/p>\n\n\n\n<p>En el cuento enfoca motivos individuales y se preocupa mucho de la reacci\u00f3n ps\u00edquica. Y en la novela pone a luchar dos masas desiguales: integrada la una por sentimientos y pasiones, y la otra constituida por los prejuicios.<\/p>\n\n\n\n<p>EL PAISAJE INTERIOR EN LA NOVELA<\/p>\n\n\n\n<p>En \u201cLos Buzos\u201d bosqueja Lucila Palacios una tendencia literaria que desarrollar\u00e1 despu\u00e9s; \u00e9sta consiste en presentarnos como primer motivo el paisaje interior. El alma se lanza libremente dentro del cuadro novel\u00edstico; vuela, incendia, lo llena todo con su canto, e incluso el estilo reviste caracter\u00edsticas de confidencia. Los temas preferentemente, se relacionan con problemas femeninos; y toda la obra de Lucila Palacios es un grito de liberaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En esta escritora sucede algo muy parecido a lo que acontece en la mayor parte de las poetas scontempor\u00e1neas: utilizan la literatura como un medio de libertad. As\u00ed nos explicamos por que sus obras siempre tienden a un crudo realismo, tras el cual bulle la idea de una moral interpretada subrepticiamente; es decir, lo que no pueden realizar, porque el medio que se los impide, lo obtienen merced a su imaginaci\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Sus personajes femeninos se relacionan en muy alto grado con su propia \u201cvivencia\u201d. Es m\u00e1s, Lucila Palacios se plasma integramente en cada una de sus creaciones. La incomprensi\u00f3n ambiental, las luchas psicol\u00f3gicas, el sentimiento de inferioridad ante el hombre, no porque haya un complejo sino porque el medio se empe\u00f1a en marcar una desigualdad entre los elementos sociales; sus deseos de superaci\u00f3n, su tragedia como mujer; todo el palpita con violencia en las obras de esta escritora pasivamente revolucionaria. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00abRebeld\u00eda\u00bb tambi\u00e9n nos informa de esta lucha interior. Es una novela de contrastes psicol\u00f3gicos, en que se nos muestra dos tipos de mujer: caracter\u00edsticos en Lucila Palacios. Ellas son Carmelina y Teresa: la primera es una persona que lleva a la realidad cuanto piensa; se desprende de toda tradici\u00f3n familiar, trabaja y hace su vida propia. La segunda, al casarse, encadena su ideal a un ser extra\u00f1o, al que, est\u00e1 unida por un d\u00e9bil lazo, capaz de romperse a la menor intemperie. <\/p>\n\n\n\n<p>El problema se plantea de muy diverso modo que en \u201cCasa de Mu\u00f1ecas\u201d de Henrik Johan Ibsen, puesto que all\u00ed la mujer reacciona, mientras que en \u201cRebeld\u00eda\u201d la mujer hunde su acci\u00f3n en aguas del prejuicio y se queda durante el transcurso de su vida conyugal con un descontento bien disimulado; no obstante siente en lo m\u00e1s profundo de su alma el deseo de liberaci\u00f3n; pero como el marido le brinda comodidades domina esta rebeld\u00eda y sobrelleva la rutina del deber.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el proceso psicol\u00f3gico entre las dos primas se realiza por medio de correspondencia. En la \u00faltima carta que se cruzaran piensa Carmelina que la mujer al casarse forma parte de la prostituci\u00f3n general, porque ha vendido su ideal a un hombre y ha entregado su mundo a un convencionalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Meditemos acerca de es:a obra y su trascendencia social: Lucila Palacios, cuando escribi\u00f3 \u201cRebeld\u00eda\u201d, se invisti\u00f3 con la t\u00fanica del pensamiento libre que bulle en el interior de muchas mujeres, y permanece all\u00ed oculto e ignorado.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta novela tiene una gran virtud: la espontaneidad. Acaso encierra una tesis bien disimulada; acaso fue escrita con un poco de apasionamiento, sin lograr el equilibrio que encontramos m\u00e1s tarde en su obra \u201c3 Palabras y una mujer\u201d. Pero expresa, como un poema, las perturbaciones de un alma sensible que capa la m\u00e1s leve anormalidad del medio en que se desenvuelve.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucila Palacios, responde a la \u00e9poca con todas sus fuerzas interiores. Abre su coraz\u00f3n y nos muestra, con originalidad y sencillez, sus m\u00e1s profundos secretos. Original, s\u00ed, porque ella ha construido un mundo de imaginaci\u00f3n \u00fanicamente con el auxilio de sus manos. Sencilla tambi\u00e9n, porque a medida que escribe se va superando hasta llegar a remedar con su prosa el correr de una fuente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201c3 Palabras y una mujer\u201d es la novela en que Lucila Palacios logra mayor elevaci\u00f3n espiritual, pues reviste caracteres de diario \u00edntimo y como en casi todas sus creaciones, los personajes son fiel trasunto de su universo interior. La acci\u00f3n es lenta pues obedece a un proceso psicol\u00f3gico en que la meditaci\u00f3n juega un papel principal.<\/p>\n\n\n\n<p>Lucila Palacios, cuando escribe, estudia. Su observaci\u00f3n es introspectiva; las dudas se confunden con el pensamiento creador, y al relegarse lo externo es f\u00e1cil de explicar el poco movimiento que tiene esta obra. Sus pasos en la niebla no parecen seguros, porque marcha podr\u00edamos decir que a tientas; ya que si el mundo exterior se nos presenta lleno de luz y con objetos bien delimitados, nuestro mundo interno es brumoso, lleno de im\u00e1genes: casi imperceptibles, la mayor parte nacidas en el recuerdo y el resto adivinado por la intuici\u00f3n\u2026<\/p>\n\n\n\n<p>Berta, protagonista de \u201c3 Palabras y una mujer\u201d, es la muchacha que apenas comienza a conocerse a s\u00ed misma; entrev\u00e9 un misterio social en la muerte de su hermana Rosalina, a quien toc\u00f3 la deshonra; se enamora fr\u00edvolamente de Alfonso con quien contrae matrimonio, y unida a \u00e9ste transcurre su existencia \u201cinalterable\u201d y tiene que fingir para atraerlo mejor. No deja de envidiar la vida libre de su hermana Susana, casada para obrar m\u00e1s f\u00e1cilmente\u2026 Susana, enga\u00f1a a la sociedad y se burla de<br>todos, porque ella ha sabido guardar las apariencias.<\/p>\n\n\n\n<p>Berta se enferma a ra\u00edz de las desavenencias conyugales y va a pasarse una temporada Junto al mar. All\u00ed conoce a Ricardo, de quien se enamora perdidamente. Alfonso vuelve a buscarla; bastante cambiado por la separaci\u00f3n quiere resucitar las primeras horas de novios, y de estos coloquios resulta un ni\u00f1o, <\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed arrecia el temporal en el alma de Berta. Su esp\u00edritu se est\u00e1 volviendo cada vez m\u00e1s sombr\u00edo y ya nada parece ser otra cosa que un caos. Ricardo \u201cgrita desde su coraz\u00f3n\u201d; y ella no ve en aquel hijo de Alfonso m\u00e1s que una copia fiel del amigo. Tiene el color de sus ojos, los cuales a su vez nos recuerdan el mar.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella se siente infiel porque en su esp\u00edritu se ha entregado a Ricardo. Su conciencia le reprocha d\u00eda a d\u00eda, y cuando tiene que enfrent\u00e1rsele al marido, la culpa le enciende el rostro; y su alma, como un torbellino, va girando vertiginosamente. La entrega fue s\u00f3lo espiritual, pero ella piensa que el cuerpo resulta una masa inconsciente, en cambio la idea es libre y responsable; ella ha pecado en idea, o mejor dicho, es verdaderamente pecadora.<\/p>\n\n\n\n<p>El cap\u00edtulo final podr\u00edamos llamarlo renunciaci\u00f3n: sacrifica sus ideales, sacrifica su amor, debido a los prejuicios; y con el marasmo de los vencidos se entrega a la corriente. Lucila Palacios nos presenta un tipo de novela muy evolucionado: cada expresi\u00f3n es fruto de la m\u00e1s sentida experiencia. La trayectoria seguida por ella es desde el mundo es hasta su esp\u00edritu. El lenguaje que emplea en su \u00faltima obra est\u00e1 lleno de armon\u00eda y sencillez.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos la gracia conque nos describe, ya el paisaje urbano, ya el ambiente campesino: <\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSobre el puente se levantan unos grandes \u00e1rboles. Desde el barranco suben hasta el barandaje roto y lo adornan con sus ramas de un verde claro. Abajo corre una cascada. Pero el hilo de agua s\u00f3lo se ve cuando llueve. De resto el el cauce es un t\u00fanel abierto entre dos calles. La gente camina por los bordes improvisados en aceras. Hay casitas muy pobres de lado y lado, cercadas con palos donde las mujeres cuelgan la ropa al sol. A lo lejos se ve un trozo de la ciudad envuelta en humo y niebla\u201d (Cap\u00edtulo VI).<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cEl camino largo bajo la luna. Tiemblan los ca\u00f1amelares, de lado y lado, y un dulce rumor de ramas que se doblegan y de hojas que se desprenden, una inquietud de vida nocturna, nos rodea\u201d (Cap\u00edtulo XIV).<\/p>\n\n\n\n<p>Las elementos novel\u00edsticos que utiliza Lucila Palacios en la concepci\u00f3n del plan resultan completamente subjetivos. \u201c3 Palabras y una mujer\u201d se\u00f1ala un mundo impreciso y lleno de sombras, y con toda la bruma de nuestros pensamientos nos conduce por los senderos del alma.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/ramon-gonzalez-paredes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ram\u00f3n Gonz\u00e1lez Paredes Lucila Palacios, mujer de obra y de ideal, ha recorrido hasta hoy un firme camino literario que la sit\u00faa entre nuestros m\u00e1s destacados valores. FUERZA AMBIENTAL DE \u201cLOS BUZOS\u201d Es esta su primera obra, escrita por el a\u00f1o 1934, cuando el \u00e1nimo nacional se trata desorientado entre dos fuerzas: la adulaci\u00f3n y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":17766,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[14],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17762"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17762"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17762\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17776,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17762\/revisions\/17776"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17766"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17762"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17762"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17762"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}