{"id":1773,"date":"2021-10-10T11:38:56","date_gmt":"2021-10-10T11:38:56","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=1773"},"modified":"2024-02-13T21:01:38","modified_gmt":"2024-02-13T21:01:38","slug":"un-llanero-en-la-capital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/un-llanero-en-la-capital\/","title":{"rendered":"Un llanero en la capital"},"content":{"rendered":"<h4 style=\"text-align: right;\">Daniel Mendoza<\/h4>\n<p>Pum, pum, pum; jii\u00e1, jii\u00e1, jii\u00e1!<\/p>\n<p>-Muchacho, mira qui\u00e9n toca<\/p>\n<p>-Ahi\u00e1, ahi\u00e1, ahi\u00e1! d\u00f3nde est\u00e1n los blancos de aqu\u00ed? \u00bfNo hai quien choque al tranquero? Ah\u00ed, ah\u00ed, ah\u00ed!<\/p>\n<p>-Va!<\/p>\n<p>-Ya tumbo la palis\u00e1, hu\u00f3 hu\u00f3, hu\u00f3!<\/p>\n<p>-Pase U. adelante: \u00bfqu\u00e9 se le ofrece a U.?<\/p>\n<p>-No bibe aqu\u00ed el Dotor?<\/p>\n<p>-S\u00ed se\u00f1or, pase U. adelante!<\/p>\n<p>-Pero \u00bfpor d\u00f3nde choco? Caramba! mire U. que no quiero perderme m\u00e1s.<\/p>\n<p>-Por aqu\u00ed, por aqu\u00ed&#8230;<\/p>\n<p>-Por aqu\u00ed, por aqu\u00ed siga U&#8230; entre<\/p>\n<p>-\u00a1Oh, mi Dotor, dios me lo guar&#8230; Candela! \u00bftuab\u00eda est\u00e1 U. durmiendo cuando ya es hora de sestiar? Arriba, arriba!<\/p>\n<p>-Hola! Palmarote por aqu\u00ed? Cu\u00e1ndo ha llegado U.?<\/p>\n<p>-Ca\u00f1af\u00edstola! que por tris no doi con su comedero. Dende que apunt\u00f3 el lusero, lo ando sabaniando por estos pedreguyales, y aqu\u00ed caigo, ay\u00ed levanto: ac\u00e1 me arrempujan, ay\u00e1 me estrujan; y por onde quiera el fr\u00edo, y la gente, la buya; y los malojeros juio, juio, juio; y las carretas rrruuu. Caramba! \u00bfc\u00f3mo diablos pueen bibir y entenderse en esta gr\u00edsapa?<\/p>\n<p>As\u00ed se anunci\u00f3 en mi casa, no ha muchas ma\u00f1anas, el personaje que voi a presentar a mis lectores. No ser\u00e1 necesario decir que era un llanero, tipo tan conocido en esta capital, que las pinceladas precedentes bastar\u00edan a bosquejado, tipo original e interesante al propio tiempo; tipo, en fin, que difiere esencialmente de los dem\u00e1s caracteres provinciales de aquesta nuestra pobre Rep\u00fablica.<\/p>\n<p>Ser\u00edan las ocho de la ma\u00f1ana todo lo m\u00e1s, y yo dorm\u00eda a\u00fan, o, con m\u00e1s propiedad, yac\u00eda a\u00fan en el lecho en ese estado de par\u00e1lisis que suspende el uso de nuestras facultades f\u00edsicas y morales. Grata y deliciosa par\u00e1lisis, en que ni se duerme, ni se est\u00e1 despierto: en que los objetos se ven como al trav\u00e9s de un prisma y los sonidos se oyen como a una gran distancia. Par\u00e1lisis, de una vez, que quisi\u00e9ramos prolongar indefinidamente y de la que nos arrancamos por un esfuerzo de decidida voluntad.<\/p>\n<p>Bien se me alcanza, desde luego, que el escritor que as\u00ed describe esta situaci\u00f3n se compromete a algo, porque parece que se declara abogado de la pereza, ech\u00e1ndose a cuestas, por a\u00f1adidura, una grave responsabilidad higi\u00e9nica. Empero yo protesto que no es mi \u00e1nimo comprometerme a nada. En la inconstancia e instabilidad de mi car\u00e1cter, hoi aplaudo lo que tal vez ma\u00f1ana censuro: ahora saboreo las delicias de la cama, acaso m\u00e1s tarde escribo una fil\u00edpica contra los dormilones. Y \u00bfQu\u00e9 remedio, lectores m\u00edos? Cada uno es como Dios lo ha hecho y a veces un poquito peor, seg\u00fan dec\u00eda Sancho. Lo que s\u00ed no puedo pasar sin someterlo a mi f\u00e9rula, es el candoroso error en que incurren algunos cuando exclaman: \u00abOh, qu\u00e9 grato es levantarse temprano!\u00bb Grave error gramatical, imperdonable confusi\u00f3n de tiempos! Se\u00f1ores, ser\u00e1 grato y mui grato haberse levantado, pero \u00bflevantarse, Dios m\u00edo? \u00bfPuede haber maldito el placer en arrancarse el placer mismo de los labios? Pasemos adelante, lectores m\u00edos, y no hablemos mas de levantamientos, que es plato que indigesta en estos climas.<\/p>\n<p>Palmarote acababa de llegar a esta melanc\u00f3lica capital, a donde se hab\u00eda encaminado no por capricho, ciertamente, sino a consecuencias de no s\u00e9 qu\u00e9 pecado cometido en Junio \u00faltimo en la provincia del Gu\u00e1rico; y no menos quer\u00eda sino que yo lo enderezase a esas notabilidades del poder o del favor. Yo precisamente que no s\u00e9 d\u00f3nde paran las unas ni las otras! Pero, paciencia, me dije, que esta es una de las ventajas del tener paisanos. Y despu\u00e9s de rebullirme y desperezarme lentamente, salt\u00e9 al fin de aquel lecho, sepulcro de mis gratos o desagradables ensue\u00f1os.<\/p>\n<p>En tanto que Palmarote lo registraba todo con \u00e1vida curiosidad, en tanto que comentaba las l\u00e1minas de algunos libros y examinaba atentamente los muebles, toc\u00e1ndolo todo con sus manos, como para salir de alg\u00fan error o mejor fijar una idea, en tanto, digo, hac\u00eda yo mi toilette, que, de paso sea dicho, ni es tan esmerada como la de un pisaverde, ni tan descuidada como la de un avaro.<\/p>\n<p>Y a prop\u00f3sito, el vestido de Palmarote no dejaba de interesar por su originalidad. Corto el calz\u00f3n y estrecho, terminando a media pierna por unas piezecillas colgantes que remedan, aunque no mui fielmente, las u\u00f1as del pavo, de donde toma su nombre, la camisa curiosamente rizada, no abrochado el cuello, ajustada al cinto por una banda tricolor, como el pabell\u00f3n nacional, y cuyas faldas volaban libremente por de fuera: un rosario al rededor del cuello del guarda-camisa ostentaba sus grandes cuentas de oro; desnudo el pie, y la cabeza metida por decirlo as\u00ed, entre un pa\u00f1uelo de enormes listas rojas, soportaba un sombrero de castor de anchas alas.<\/p>\n<p>Mir\u00e1bame el llanero, no sin curiosidad, pasar de una funci\u00f3n a otra de toilette y me abrumaba con repetidas preguntas.<\/p>\n<p>-Y ese palito, Dotor, qu\u00e9 significa?<\/p>\n<p>-Es la escobilla de dientes, Palmarote: sirve para el aseo de la dentadura.<\/p>\n<p>-De moo que el que no tiene dientes&#8230; \u00a1probe mi bale Alifonso! se qued\u00f3 sin el palito! Y este otro artificio, dotor?<\/p>\n<p>-Esa es una relojera: ah\u00ed se pone el reloj cuando no lo lleva el individuo.<\/p>\n<p>-\u00bfY la cabuyita negra?<\/p>\n<p>-Es el cord\u00f3n del reloj. Mire U. un curioso tejido de cabellos de mujer. Y se lleva as\u00ed, mire U.<\/p>\n<p>-Ja, ja, ja! Dotor, eso es cargar la soga en el pescueso. Caramba! que ya las mujeres enlasan con su mesma serda. Pues ahora, mi Dotor, tiene U. que cabrestiar hasta el botal\u00f3n o tirar para atr\u00e1s y rebentar la soga. Pero \u00a1que malo es este espejo!<\/p>\n<p>-Al contrario, Palmarote, tiene mui buena luz.<\/p>\n<p>-Pues \u00bfc\u00f3mo me beo yo tan feo? Jes\u00fa, qu\u00e9 espantamio!<\/p>\n<p>-Porque ese espejo refleja fielmente las im\u00e1genes, amigo m\u00edo.<\/p>\n<p>-Candela \u00a1pues cuando mi samba se mira en estos ojitos, dice que ya tiene sue\u00f1o. \u00bfY estos cueritos, Dotor, para qu\u00e9 son buenos?<\/p>\n<p>-Esos son guantes, Palmarote: se llevan en las manos de este modo, mire U.<\/p>\n<p>-Caramba \u00a1cu\u00e1ntos aperos! \u00bfSabe lo que se me ocurre, Dotor? Si todo lo que UU. emplean en tantos cachibaches, lo hubieran empleado en nobiyas de primer parto, \u00bfcu\u00e1ntos beserros no jerrariam en este berano?<\/p>\n<p>-Pero es menester, Palmarote, no ver la vida de sociedad s\u00f3lo por el lado de las invasiones que ella hace al bolsillo, sino tambi\u00e9n por el de los goces que da en cambio.<\/p>\n<p>-Oh! mucho que se gosa aqu\u00ed con el fr\u00edo y con las piedras y con la buya y dos riales por el sancocho y cuatro ramas de malojo por dos riales y los marchantes con sus tiendas y los nobiyos a rial y medio y uno tan corto y&#8230; Dotor, U. nesesita esta pistolita? qu\u00e9 bonita!<\/p>\n<p>-No dejo de usarla alguna veces, Palmarote; pero ese no es un inconveniente para que yo tenga el gusto de ofrecerla a U.: t\u00f3mela U.<\/p>\n<p>-Dios lo yebe al sielo, mi Dotor, aunque yo creo que ay\u00e1 no dentran los papeleros.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed interrump\u00ed yo la serie de preguntas de mi paisano para ponerme a su disposici\u00f3n, estando ya en aptitud de salir de casa. Mis servicios, le dije, se limitar\u00e1n a dar a U. la direcci\u00f3n de esos se\u00f1ores, de quienes anda U. tan sol\u00edcito. Sin contestarme una palabra, sac\u00f3 de su bolsillo un envoltorio de hojas de tabaco (del detestable que se produce en el pa\u00eds), mordi\u00f3 una dosis m\u00e1s que mediana que masticaba con entusiasmo, luego me ofreci\u00f3 para que yo mordiera a continuaci\u00f3n, lo rehus\u00e9 desde luego, me protest\u00f3 que su oferta era sincera, le prob\u00e9 que mi negativa lo era tambi\u00e9n, y por \u00faltimo, yo adelante y \u00e9l atr\u00e1s (humildad caracter\u00edstica del llanero), salimos de casa y nos echamos a rodar por las inmensas calles de esta capital.<\/p>\n<p>En puridad de verdad, no andaba Palmarote escaso de raz\u00f3n al quejarse del fr\u00edo, acostumbrado, por otra parte, al calor sofocante de las llanuras. La humedad de la atm\u00f3sfera helaba las extremidades del cuerpo, por lo cual tomamos la acera azotada entonces por el sol. Palmarote abr\u00eda unos ojos llenos de avidez y de curiosidad. Estamos en la calle del Comercio, le dije.<\/p>\n<p>-Mire U., Dotor: con rason yaman a esta suid\u00e1 la empoya de las letras: mire cu\u00e1ntos letreros!<\/p>\n<p>-El emporio de las letras, querr\u00e1 U. decir.<\/p>\n<p>-Lo mesmo bale, Dotor, que yo no soi plumario. \u00a1Cu\u00e1ntos letreros! uno, dos, tres&#8230; Caramba! cada casa tiene el suyo, Deletr\u00e9eme aquel.<\/p>\n<p>-\u00abPasteler\u00eda nacional\u00bb.<\/p>\n<p>-Eso s\u00ed es berd\u00e1, Dotor: en cuanto a pasteleros, aqu\u00ed no reconosemos padrote, y para descubrir el pastel, tambi\u00e9n estamos solitos. Lea aquel otro, aquel del pabo!<\/p>\n<p>-\u00abPavos y pichones para los parroquianos vivos y asados\u00bb.<\/p>\n<p>-\u00a1Jes\u00fa, y qu\u00e9 l\u00e1stima les tengo a los parroquianos bibos! Porque al fin ya los asados pasaron por la candela. El de m\u00e1s ay\u00e1, Dotor!<\/p>\n<p>-\u00abC\u00f3digos nacionales para instrucci\u00f3n de los empleados que se venden a precios c\u00f3modos\u00bb.<\/p>\n<p>-Gran consuelo es ese para los probes, mi Dotor \u00a1Mira, aquelotro; pero ap\u00e1rtese que lo tumba ese burro (Vuelta burro, juio, juio, juio)!<\/p>\n<p>-\u00abAqu\u00ed se amuela casi de balde\u00bb.<\/p>\n<p>-Caramba! ya lo creo; pero bu\u00e9lbase a apartar, Dotor, mire esa carreta (\u00a1Ese buei palomo chooo\u00f3! \u00bfMarchantes, compran carbones?) \u00a1Ah lusero! mire, Dotor, aqueya blanquita cabos negros que ba ay\u00ed; aqueya ojos negros, pelo negro&#8230; esa Candela! y qu\u00e9 buena pata debe de tener! mire c\u00f3mo pisa en la piedra, ni se trompieza, ni pierde el golpe. Tiene toas las condiciones.<\/p>\n<p>-Sepamos, Palmarote, cu\u00e1les son esas condiciones!<\/p>\n<p>-Ancas, pecho, siete cuartas, suabe de boca, y guen mobimiento. \u00bfNo correr\u00e1 con la siya, Dotor?<\/p>\n<p>-Pero entend\u00e1monos, Palmarote, \u00bfhabla U. de mujeres o de caballos?<\/p>\n<p>-Pue entonces l\u00e9ame aquel otro letrero, que ya beo que no nos vamos a entender. Y ap\u00e1rtese que ah\u00ed ba una carreta con basura, \u00bfpa \u00f3nde yeban esa basura, Dotor?<\/p>\n<p>-Para aquel basurero que ve U. all\u00ed.<\/p>\n<p>-C\u00f3mo! en la capital de Berensuela hai un basudero entre la suid\u00e1?<\/p>\n<p>-Uno no m\u00e1s no, Palmarote; todav\u00eda hai algunos otros.<\/p>\n<p>-Corotos! Y bu\u00e9lbase a apartar, Dotor, y le aconsejo que se biba apartando: mire una tros\u00e1 de gente que biene ay\u00ed, y aqu\u00ed biene otra, estos barriles, y ese borracho, mire, mire (Lepruu! Biba la emocrasia! Bibaa! Caraaamba! -\u00bfCompran piedras de amolar! -Arre burro, juio, juio, juio! Ea, \u00f1o elombre, ap\u00e1rtese! -\u00bfU. habla conmigo? Mire que si me le boi al bosal jase barro con el rabo).<\/p>\n<p>-Vamos, Palmarote, continuemos, y tomaremos ahora la calle del Sol.<\/p>\n<p>-Ja! est\u00e1n crendo estos mu\u00f1ecos que como uno anda medio inquilino no puee cantar en patio ageno, y no saben que yo ni miro joyo ni palma chiquita, y cuando no tumbo al toro le arranco el rabo.<\/p>\n<p>-Estamos, pues, ya en la calle del Sol, Palmarote.<\/p>\n<p>-\u00bfEn la caye del Sol, Dotor? \u00bfacaso el sol sabanea m\u00e1s por\u00a0 esta caye que por las otras?<\/p>\n<p>-Tienes raz\u00f3n; este es un nombre de capricho; pero esto viene de la necesidad de nombrar las calles, bien que algunas tengan un nombre alusivo o hist\u00f3rico. En los pueblos de las llanuras no se conoce esta necesidad, ni tampoco la de numerar las casas, porque all\u00ed las poblaciones son reducidas, las calles peque\u00f1as, las casas m\u00e1s distantes puede decirse que est\u00e1n vecinas, y los individuos todos se conocen entre s\u00ed. No sucede as\u00ed en las grandes ciudades atravesadas por muchas y extensas calles, con casas varias y en n\u00famero infinito y con una poblaci\u00f3n considerable, enriquecida casi siempre con gran n\u00famero de extranjeros.<\/p>\n<p>-S\u00ed, ya comprendo la nesesid\u00e1 de jerrar las casas, como susede con el ganao, que habi\u00e9ndose aumentao tanto, ha sio menester pegarle un jierro. Y diga U., Dotor, \u00bfalgunas casas orejanas que he bisto aqu\u00ed, no podr\u00eda el vesino quemarlas con su jierro?<\/p>\n<p>-Eso ser\u00eda un robo, Palmarote, como lo ser\u00eda el hecho de apropiarse el individuo un OREJANO que no est\u00e1 en sus sabanas. Esas casas no est\u00e1n numeradas por descuido.<\/p>\n<p>-Y a prop\u00f3sito de estranjeros, diga U., Dotor, \u00bfesa gente de esas otras tierras, ser\u00e1n cristianos?<\/p>\n<p>-No todos lo son, Palmarote; porque no todos los pueblos adoran al Cristo del Calvario. Hai los jud\u00edos que, no reconociendo al Hijo de Dios, observan el antiguo c\u00f3digo de Mois\u00e9s. Hai los mahometanos, que&#8230;<\/p>\n<p>-No siga, Dotor, que ni yo tengo catria de tos esos c\u00f3ligos, ni es eso lo que he quer\u00edo preguntale. Lo que yo quiero saber es si esos MUSIUS que bienen de por ay\u00e1 hablando en lengua, son gente g\u00fcena.<\/p>\n<p>-La sola calidad de extranjeros, Palmarote, o de naturales no hace a los hombres buenos ni malos. El coraz\u00f3n, la \u00edndole y los principios de educaci\u00f3n son las causas de la bondad o maldad del individuo. As\u00ed que entre los extranjeros, como entre los naturales, hai gente buena y gente mala. \u00bfNo conoce U. venezolanos malos, Palmarote?<\/p>\n<p>-Y tantos, Dotor, que m\u00e1s bal\u00eda que no los conosiera.<\/p>\n<div>-Pero hai una circunstancia en favor de los extranjeros. Todos los m\u00e1s vienen al pa\u00eds por conveniencia, y siendo desconocidos en \u00e9l, necesitan hacerse una reputaci\u00f3n, tienen que hacer dobles esfuerzos para merecer la estimaci\u00f3n p\u00fablica. De ah\u00ed viene que sean por lo regular mas morigerados y mas laboriosos que los naturales, y de aqu\u00ed el r\u00e1pido incremento de su fortuna.<\/div>\n<p>-Y c\u00f3mo ha de ser gueno, Dotor, que esos marchantes bengan aqu\u00ed a yebarse los riales?<\/p>\n<p>-Malo y mui malo ser\u00eda que se los llevasen, si no dejasen en cambio un equivalente. Pero al contrario, ello plegando a esa sed insaciable de riqueza, que no sentimos nosotros por cierto, contraen todas sus fuerzas al trabajo, establecen industrias desconocidas en el pa\u00eds, que van a ser otras tantas fuentes de riqueza p\u00fablica, emplean en sus establecimientos gran n\u00famero de obreros naturales, que m\u00e1s tarde se har\u00e1n empresarios, o al menos se har\u00e1n m\u00e1s h\u00e1biles y diestros en su industria, fomentan, por tanto, y hacen popular el amor al trabajo, satisfacen con sus productos gran parte de las necesidades del pa\u00eds y sirven, por \u00faltimo, de estrechar m\u00e1s y m\u00e1s los lazos de nuestra Rep\u00fablica con las distintas naciones a que ellos pertenecen \u00bfQu\u00e9 importa, pues, que en cambio de tantas ventajas se lleven parte de nuestro numerario? Porque has de saber, Palmarote, que la riqueza de una naci\u00f3n no consiste en el dinero que ella tenga, sino en los productos que&#8230;<\/p>\n<p>-Alto ah\u00ed, Dotor! c\u00f3mo es eso? \u00bfLa riquesa no consiste en el dinero? Ca\u00f1af\u00edstola! Si yo dijera eso ay\u00e1 en mi tierra, me apedriar\u00edan.<\/p>\n<p>-Y sin embargo esa es la verdad,\u00a0 Palmarote, como lo persuaden los economistas.<\/p>\n<p>-El diablo ser\u00e1n esos aconomitas, Dotor! No dormir\u00eda yo con eyos ni que me dieran una baca paria.<\/p>\n<p>En esta saz\u00f3n y coyuntura atraves\u00e1bamos mi paisano y yo la plazoleta de San Francisco. Aqu\u00ed tiene U., le dije, la iglesia de San Francisco, y ese edificio que ve U. a su izquierda es lo que fuera un tiempo el convento de frailes franciscanos, destinado hoi a las sesiones de las Asambleas legislativas. Acerqu\u00e9monos.<\/p>\n<p>-Y diga U., Dotor, \u00bfa \u00f3nde se han ido esos flaires?<\/p>\n<p>-A la eternidad, Palmarote. Despu\u00e9s de la extinci\u00f3n de los conventos todos han muerto ya.<\/p>\n<p>-Ser\u00edan traviesos los tales flaires Dotor, porque yo s\u00e9 unas historias de sus paternidaes&#8230; \u00bfY dice U. que aqu\u00ed biben ahora esas se\u00f1oras Asambleas?<\/p>\n<p>-Dec\u00eda yo, Palmarote, que en ese local se hacen nuestras leyes.<\/p>\n<p>-Caramba, Dotor! \u00bfY pa una cosa tan peque\u00f1a un caser\u00f3n tan grande? Pues andar\u00e1n eyas toas reg\u00e1s quini frutas de maraca.<\/p>\n<p>-Continuaremos, si le place, Palmarote, y volviendo esta esquina, ganaremos la calle de Las Leyes Patrias. Mire U. ese pared\u00f3n, que arrancando desde aquel edificio que ve U. all\u00ed recorre toda la manzana! Todo eso es el convento de Reverendas Madres Concepciones.<\/p>\n<p>-Hum, malo, malo! \u00bfTan serca de los flaires esas madres? \u00bfY no es pecao que las monjas sean madres, Dotor?<\/p>\n<p>-No, Palmarote; es un t\u00edtulo que se da a las religiosas, quienes renunciando al mundo y abrazando una religi\u00f3n de las aprobadas, se dice que son esposas de Jesucristo, nuestro Padre, as\u00ed como a los cl\u00e9rigos se les llama padres, considerados como esposos de la iglesia, nuestra madre.<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 dir\u00e1n esas santas mujeres de nuestras cosas, Dotor? y gordasas que estar\u00e1n ah\u00ed entrese potrero, y c\u00f3mo chocar\u00e1n al tranquero por berse a toa sabana!<\/p>\n<p>-Ese edificio que est\u00e1 al frente, Palmarote, es el Seminario Tridentino, el establecimiento m\u00e1s \u00fatil y m\u00e1s c\u00e9lebre de nuestro pa\u00eds. Ah\u00ed se ense\u00f1an las ciencias mas importantes al hombre&#8230;<\/p>\n<p>-Hablemos claro, Dotor: aqu\u00ed se conse\u00f1a a papelero: aqu\u00ed es que se apriende a Dotor; pero ya nadie quiere aprender a cura, no, se\u00f1or \u00a1Papeles ban y papeles bienen; pero naide dice \u00abdominos bobisco\u00bb. Cuando saben haser cuatro gasetas, se cren ya unos hombresitos; pero coja U. un Dotor y p\u00f3ngale una soga en la mano, pa que lo bea too regao en la siya. Ni sabe api\u00e1rsele a un toro, ni arriar una madrina, ni trochar una potranca, ni pasar su siya, ni maldita la cosa. \u00a1Y esto no es sensia!. No se\u00f1or: gasetas ban y gasetas bienen: Dotores por ay\u00ed; y ni el toro se tumba, ni se jierra el beserro, ni se arrea la madrina, ni se trocha la potranca y se moja la siya. \u00a1Y too esto no es sensia!<\/p>\n<p>-Qu\u00e9 disparates, Palmarote! \u00bfQu\u00e9 ser\u00eda de la sociedad si todos fu\u00e9ramos arreadores de madrinas, como dice U.? Los cultivadores de las ciencias, como los industriales, como los que ejercen oficios, etc., todos, todos prestan un gran servicio a la sociedad, auxili\u00e1ndose rec\u00edprocamente, y es necesario que todos desempe\u00f1en funciones distintas. Ser\u00eda imposible que&#8230;<\/p>\n<p>-Pare, pare, Dotor, que ya beo que U. tambi\u00e9n es papelero, y d\u00edgame: ese jumo blanco que se be ay\u00ed arriba del serro \u00bfqu\u00e9 significa? Por que, jumo no pue ser, porque \u00a1hombre! \u00a1Quien ba a estar asando tanta carne ay\u00ed a estas horas? Polbo tanpoco, porque \u00a1candela! \u00a1qu\u00e9 bestiaa puee estarse barajustando ay\u00e1 arriba? Yo digo que eso debe ser el puro fr\u00edo.<\/p>\n<p>-Esos son los vapores que exhala la tierra, Palmarote, que no pudiendo ascender m\u00e1s por su peso, ni descender por ser m\u00e1s ligeros que las capas inferiores del aire, se quedan en esas regiones atmosf\u00e9ricas.<\/p>\n<p>-Ap\u00e1rtese, Dotor, que aqu\u00ed biene uno a cabayo. \u00a1Gua! el mocho es de la cr\u00eda padronera: b\u00e9ale el jierro en este ganso! Mire, Dotor: yo tengo un mocho rusio, grande, buen moso, y con unas ancas, que se puee escribir una carta, y tan baquero, que la ilasion es que el toro se men\u00e9, cuando \u00a1sas! ya me yeba a la buelta del cacho; \u00a1mocho de responsabilid\u00e1! \u00bfNo le gustan a U. los mochos, Dotor?<\/p>\n<p>-Oh! Mucho, much\u00edsimo me desvivo por un mocho.<\/p>\n<p>Al llegar aqu\u00ed nuestro di\u00e1logo, tiempo hab\u00eda ya que nos encontr\u00e1bamos parados en la esquina que forman al cortarse las calles de las Leyes Patrias y de las Ciencias.<\/p>\n<p>-Mire U., dije a mi protegido, se\u00f1alando hacia el Oriente, aquella plaza que ve U. all\u00ed, es la de San Jacinto.<\/p>\n<p>Al o\u00edr esta palabra Palmarote hizo un movimiento convulsivo, semejante a esos sacudimientos galv\u00e1nicos, y palideci\u00f3.<\/p>\n<p>-Caramba! dijo despu\u00e9s de un momento de silencio, si yo juera desos jasedores de leyes, la primera lei que sacaba del morde, sera: \u00abque se conpusieran las c\u00e1rseles y se les a\u00f1adieran algunas piesas m\u00e1s\u00bb, porque, Dotor, puee ofreserse par\u00e1 un rodeo ay\u00ed y no hai sabana; bien es que en un barajuste de ganao hai nobiyo biejo que ba a ten\u00e9 al improsulto.<\/p>\n<p>Palmarote call\u00f3, su frente se puso un tanto sombr\u00eda, un profundo suspiro sali\u00f3 de lo \u00edntimo de su coraz\u00f3n y una pre\u00f1ada l\u00e1grima rodaba lentamente por la mejilla de aquel rostro tostado por el sol y arrugado por las fatigas de una vida rudamente laboriosa. A pesar m\u00edo interrump\u00ed aquella situaci\u00f3n interesante e hice se\u00f1a al paisano de continuar nuestra carrera. De all\u00ed \u00e1 poco nos encontramos al frente del palacio de Gobierno. La entrada estaba sellada de gente. Volv\u00edme hacia Palmarote y le dije:<\/p>\n<p>-Est\u00e1 cumplida mi oferta, amigo m\u00edo: est\u00e1 U. en el palacio de Gobierno, y aqu\u00ed tocar\u00e1 U., como Dios lo ayude, con las personas cuyo favor solicita.<\/p>\n<p>-Y diga U., Dotor, detr\u00e1s de ese serro no haber\u00e1 algun yano?<\/p>\n<p>-S\u00ed, Palmarote: detr\u00e1s de ese cerro est\u00e1 el horizonte. Adi\u00f3s!<\/p>\n<h4 style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/daniel-mendoza\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Daniel Mendoza Pum, pum, pum; jii\u00e1, jii\u00e1, jii\u00e1! -Muchacho, mira qui\u00e9n toca -Ahi\u00e1, ahi\u00e1, ahi\u00e1! d\u00f3nde est\u00e1n los blancos de aqu\u00ed? \u00bfNo hai quien choque al tranquero? Ah\u00ed, ah\u00ed, ah\u00ed! -Va! -Ya tumbo la palis\u00e1, hu\u00f3 hu\u00f3, hu\u00f3! -Pase U. adelante: \u00bfqu\u00e9 se le ofrece a U.? -No bibe aqu\u00ed el Dotor? -S\u00ed se\u00f1or, pase [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":1774,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[18],"tags":[3],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1773"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1773"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1773\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11159,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1773\/revisions\/11159"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1773"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1773"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1773"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}