{"id":17696,"date":"2025-10-28T17:01:53","date_gmt":"2025-10-28T21:31:53","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17696"},"modified":"2025-10-28T17:01:55","modified_gmt":"2025-10-28T21:31:55","slug":"el-libro-de-la-risa-y-el-olvido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/el-libro-de-la-risa-y-el-olvido\/","title":{"rendered":"El libro de la risa y el olvido"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Edinson Mart\u00ednez<\/h4>\n\n\n\n<p>\u201cEn febrero de 1.948, el l\u00edder comunista Klement Gotwald sali\u00f3 al balc\u00f3n de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed comienza en sus primeras l\u00edneas la obra <em>El libro de la risa y el olvido<\/em>, de Milan Kundera, por cuya publicaci\u00f3n en 1.979 fue acusado de traidor a la patria y privado de su nacionalidad.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay una facilidad para proceder tan inveros\u00edmil como rid\u00edcula en todos los reg\u00edmenes autoritarios para acusar de agentes extranjeros y traidores a la patria a quienes se les oponen, que despu\u00e9s de tanto ponerse en pr\u00e1ctica se convirti\u00f3 en una tragedia de colosales repercusiones. Pues, se transform\u00f3 en la forma m\u00e1s expedita de liquidar cualquier discusi\u00f3n pol\u00edtica, ya no por la calidad argumental de ella, sino por la descalificaci\u00f3n artificiosa de actores pol\u00edticos adversos para quitarlos de en medio.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el tiempo se transform\u00f3 en una especie de libreto o guion para el ejercicio pol\u00edtico desde las alturas del poder. Pese a que es de una simpleza est\u00fapida, elemental \u2013en nombre de la cual, por cierto, algunos escritores han sido despojados de sus nacionalidades, como son los casos de Sergio Ram\u00edrez y Gioconda Belli en Nicaragua\u2013, sin embargo es usada como arma pol\u00edtica de modo sistem\u00e1tico, siendo la responsable en muchos casos de la ruina de incontables vidas en diferentes contextos hist\u00f3ricos y en innumerables pa\u00edses. Porque adem\u00e1s del ejercicio arbitrario del gobierno, ese desquiciamiento suele acompa\u00f1arse de una manipulaci\u00f3n masiva de la conciencia colectiva, de una alienaci\u00f3n grotesca en las mayor\u00edas de menor agudeza anal\u00edtica, para promover de esa manera sentimientos de patriotismo que los moviliza en torno a una epopeya, naturalmente enga\u00f1osa.<\/p>\n\n\n\n<p>La artima\u00f1a, usada en su momento por los comunistas, asimismo por los nazis, los fascistas y tambi\u00e9n por nuestros aut\u00f3cratas tropicales, han legado a la humanidad pavorosas consecuencias de persecuci\u00f3n y muerte en cada uno de los lugares donde semejante desdicha ha ocurrido.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cGotwald estaba rodeado por sus camaradas y justo a su lado estaba Clementis. La nieve revoloteaba, hac\u00eda fr\u00edo y Gotwald ten\u00eda la cabeza descubierta. Clementis, siempre tan atento, se quit\u00f3 su gorro de pieles y se lo coloc\u00f3 en la cabeza a Gotwald. El departamento de propaganda difundi\u00f3 en cientos de miles de ejemplares la fotograf\u00eda del balc\u00f3n desde el que Gotwald, con el gorro en la cabeza y los camaradas a su lado, hablaba a la naci\u00f3n. Hasta el \u00faltimo ni\u00f1o conoc\u00eda aquella fotograf\u00eda que aparec\u00eda en los carteles de propaganda, en los manuales escolares y en los museos\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El libro de la risa y el olvido.<\/em> (1979). Milan Kundera.<\/p>\n\n\n\n<p>Si hubiera que bosquejar alg\u00fan estereotipo sobre un aut\u00f3crata, entre ellos estar\u00eda, por ejemplo, que todos ellos han tenido un balc\u00f3n para hablarle al pueblo \u2013desde Mussolini hasta Per\u00f3n\u2013. Todos se han cre\u00eddo imprescindibles para un destino superior, trascendente, los elegidos para conducir a las masas a una misi\u00f3n predestinada, es el \u00abproceso\u201d al que se suele invocar como depositario de todas las virtudes redentoras, y uno tendr\u00eda en este caso que preguntarse qu\u00e9 clase de proceso puede ser ese que depende de una sola cabeza. Es aqu\u00ed, entonces, donde emerge desde las profundidades de los laboratorios de la manipulaci\u00f3n oficial el llamado \u201cculto a la personalidad\u201d \u2013expresi\u00f3n acu\u00f1ada por la propia izquierda y de uso frecuente en los tiempos posteriores a Stalin, cuando se denunci\u00f3 la perversi\u00f3n de haber convertido en pol\u00edtica de Estado los designios personales de inescrupulosa magnitud del jefe supremo\u2013, el mito que progresivamente va sembr\u00e1ndose&nbsp; en el inconsciente colectivo con la cara y el nombre del l\u00edder del proceso, el alfa y omega de esa suerte de secta ideol\u00f3gica responsable del desquiciamiento general que somete a una sociedad a trav\u00e9s de la persecuci\u00f3n y la intriga. Solo los ingenuos podr\u00edan creer que un individuo suplantando la denominaci\u00f3n civil de la carga p\u00fablica a la que necesariamente alude el ejercicio del poder en una democracia, no es una nueva versi\u00f3n de un aut\u00f3crata, que las reelecciones indefinidas en los cargos de elecci\u00f3n popular, por ejemplo, al final no terminan pervirtiendo la idea de la institucionalidad democr\u00e1tica, conformando en resumidas cuentas la piedra angular de una versi\u00f3n reencauchada de una autocracia en el siglo XXI. Incluso podr\u00e1 adornarse con palabrotas esa pretensi\u00f3n, como por lo general se hace, todas ellas cargadas de luchas hist\u00f3ricas, epopeyas, afirmaciones justicieras y de redenci\u00f3n social, pero, en el fondo del asunto, la verdad no es otra que el ejercicio continuado del poder hasta que el cuerpo aguante.<\/p>\n\n\n\n<p>Y no ser\u00eda nada nuevo en la historia nacional y mundial. Juan Vicente G\u00f3mez, como todos recordamos, estuvo en el gobierno hasta su muerte y son bien conocidas las argucias de las que se val\u00eda para hacer modificar la constituci\u00f3n para prolongar su estad\u00eda en el poder. P\u00e9rez Jim\u00e9nez, si bien no consigui\u00f3 ese objetivo, nadie duda de que aquel era su prop\u00f3sito, como sin rubor expres\u00f3 su idea respecto al poder, en el libro Habla el General. (1983) de Agust\u00edn Blanco Mu\u00f1oz durante una larga entrevista:<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abNunca me he sentido molesto porque me digan dictador. Hasta ahora no he visto en la historia de la humanidad que se llame dictador a quien se le pueda considerar un pendejo&#8230;\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>En Espa\u00f1a, el Caudillo Francisco Franco, se despidi\u00f3 de este mundo en el Palacio de El Pardo despu\u00e9s de casi 40 a\u00f1os en gobierno. Los jerarcas comunistas estuvieron en el poder la mayor\u00eda de ellos hasta su muerte, desde Mao hasta Brezhnev, pasando por el mariscal Josip Broz Tito en la extinta Yugoslavia, hasta pr\u00e1cticamente Fidel Castro, quien ejerci\u00f3 gobierno hasta que el cuerpo no le dio para m\u00e1s. En su lugar\u2026, \u00a1dej\u00f3 al hermano!<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde a Clementis lo acusaron de traici\u00f3n y lo colgaron. El departamento de propaganda lo borr\u00f3 inmediatamente de la historia y, por supuesto, de todas las fotograf\u00edas\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><em>El libro de la risa y el olvido.<\/em> (1979). Milan Kundera.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/edinson-martinez\/\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">*Detalle de la portada de la edici\u00f3n en espa\u00f1ol de Tusquets<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edinson Mart\u00ednez \u201cEn febrero de 1.948, el l\u00edder comunista Klement Gotwald sali\u00f3 al balc\u00f3n de un palacio barroco de Praga para dirigirse a los cientos de miles de personas que llenaban la Plaza de la Ciudad Vieja\u201d. 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