{"id":17516,"date":"2025-10-08T13:54:23","date_gmt":"2025-10-08T18:24:23","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17516"},"modified":"2025-10-08T13:56:21","modified_gmt":"2025-10-08T18:26:21","slug":"de-cambures-y-pulperias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/de-cambures-y-pulperias\/","title":{"rendered":"De cambures y pulper\u00edas"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\">Mario Brice\u00f1o Iragorry<\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Cambure<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u201cNo hay serm\u00f3n sin San Agust\u00edn\u201d, es frase derivada de las frecuentes citas que del gran obispo de Hipona suelen hacer los oradores sagrados. Con ellas dan lustre de oro a la m\u00e1s pobre palabra. Tampoco se puede hablar ni se debe jam\u00e1s escribir de nuestra agricultura sin volver sobre los temas ya tratados con maestr\u00eda sin igual por don Andr\u00e9s Bello. Algunos han llegado a negar derecho al Pr\u00edncipe de las Letras Americanas de que se le mire como uno de nuestros m\u00e1s representativos poetas en el orden de lo nacional. Es decir, en el orden de la expresi\u00f3n de los valores que tipifican lo \u201cnacional\u201d nuestro. Yo creo que Bello es el primero y el m\u00e1s antiguo de nuestros grandes poetas nacionales. Su poes\u00eda expresa lo nuestro con un sentido de profundidad verdaderamente vat\u00eddica. A\u00fan m\u00e1s, Venezuela, como valor consustanciado con el propio esp\u00edritu del poeta, sirvi\u00f3 a ello de numen distante. Desde la brumosa Londres gust\u00f3 a sus anchas de nuestro luminoso paisaje. En las tardes sin luz de la <em>city<\/em>, \u00e9l se sent\u00eda abrumado en lo interior por el sol quemante del tr\u00f3pico. Era el poeta que sab\u00eda evocar. El Poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pudiera tenerse como el mejor de Venezuela aquel poeta que llegue a las m\u00e1s altas cumbres de la creaci\u00f3n ecum\u00e9nica. Pero para ser considerado \u201cpoeta nacional\u201d es requerido que exprese un nexo profundo con el alma del pa\u00eds y con su vario paisaje (Andr\u00e9s Eloy Blanco, por ejemplo). Es tambi\u00e9n \u201cnacional\u201d el poeta cuyas poes\u00edas hayan sido adaptadas por la voz y por la memoria del pueblo (Ezequiel Bujanda y Andr\u00e9s Mata, pongamos por caso.) Todo el contenido creador de nuestro paisaje lo elev\u00f3 Bello a altitudes de sublime espiritualidad. Renovador de la poes\u00eda didasc\u00e1lica, tom\u00f3 la naturaleza tropical como id\u00f3nea tribuna. Fue el poeta que supo evocar. Fue el Poeta.<\/p>\n\n\n\n<p>Pie obligado para todo tema que se relacione con la exuberancia de nuestra zona tropical, en Bello hallamos la m\u00e1s acabada pintura del guineo, pl\u00e1tano, banano o cambure<sup>1<\/sup>, que para el caso es la misma Musa.<\/p>\n\n\n\n<p>Y para ti el banano<br>Desmaya el peso de su dulce carga:<br>El banano, primero<br>De cuantos concedi\u00f3 bellos presentes<br>Providencia a las gentes<br>Del ecuador feliz con mano larga.<br>No ya de humanas artes obligado<br>El premio rinde opimo,<br>No es a la podadera, no al arado<br>Deudor de su racimo;<br>Escasa industria b\u00e1stale, cual puede<br>Hurtar a sus fatigas mano esclava;<br>Crece veloz, y cuando exhausto acaba,<br>Adulta prole en tomo le sucede.<\/p>\n\n\n\n<p>En el \u00e1mbito sonoro de estos pocos versos, el maestro inmortal pint\u00f3 la generosidad de la planta y pint\u00f3 lo parvo del esfuerzo que pide su cultivo. El tr\u00f3pico lo recibi\u00f3 como espl\u00e9ndido regalo de manos del fraile dominico Tom\u00e1s de Berlanga, quien, desde Canarias, lo llev\u00f3 a Santo Domingo en 1516. Lo recibi\u00f3 con la risa luminosa de sus soles y luego hizo m\u00e1s grato el fruto, en gracia de su fuerza fecundante. Dio el banano o cambure alimento al esclavo. Pan sin nobleza, se le sirvi\u00f3 fuera de manteles. Y as\u00ed como ayud\u00f3 a mantener la fuerza f\u00edsica del antiguo siervo, ha dado, tambi\u00e9n, su amistad al hombre sin tierra que, con la venia del amo, puede arrimar unos \u201chijos\u201d a la vera de la acequia cantarina. Planta opulenta que da generoso pan a la peonada, y cuando seca, ofrece pleitas para tejer la humilde estera donde descansa el fatigado labrador. Donde crece no hay hambre. En mir\u00e1ndola, el hombre puede olvidar las preocupaciones del trabajo y vivir sin hilar, como los lirios del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Depons le da por ello la gracia de mantener el hartazgo que afamaba en Europa al pan de las Indias. Todo lo del banano es \u00fatil: la hoja, que entre sus muchos usos tiene el de sazonar la hallaca multis\u00e1pida; la concha que sirve para abonar la tierra y alimentar cerdos; la cepa y la c\u00e1scara, aprovechadas como excelente forraje y aun como materia textil; en fin: el fruto, diverso y vario en gustos y colores, ora aprovechado como pan, ora como recado de olla, ora como fin\u00edsima golosina, digna de cardenalicias mesas. <\/p>\n\n\n\n<p>Nada pide para su cultivo. Es fruto ub\u00e9rrimo que devuelve el ciento por uno. Se parece a esos Bancos donde, con poca moneda inicial, se concluye haciendo reparto de fabulosos dividendos. Entre nosotros, as\u00ed ocurra que para pagar hoy un pl\u00e1tano haya de recortarse el diario, la agricultura del banano y su distribuci\u00f3n en ciudades han sido vistas con indiferencia. Actualmente, el general Jos\u00e9 Rafael Gabald\u00f3n estudia un plan de distribuci\u00f3n de bananos que puede abaratar la dieta del pueblo. Si Gabald\u00f3n no fuera un rom\u00e1ntico empedernido e incurable, se asociar\u00eda con alg\u00fan gringo e hinchar\u00eda de plata. Pero Gabald\u00f3n es persona decente, que prefiere el hambre a la claudicaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En los climas donde no se le cultiva, el banano tiene precio y aprecio. En Estados Unidos, Canad\u00e1, Inglaterra y Escandinavia es fruta de primera calidad, cuidado si de mayor estima que las manzanas y las peras. Esto ha hecho del comercio internacional del banano uno de los m\u00e1s ping\u00fces negocios. A la par del caf\u00e9, se le ha llamado \u201coro verde\u201d. Vaccaro Brothers, la Cuyamal Fruit Company, la Atlanta Fruit Company, la United Fruit Company, han jugado un papel predominante en las finanzas del Caribe. Estos trusts, hoy reducidos al poderoso pulpo de la United Fruit, han sido los brujos mal\u00e9volos de la pol\u00edtica de Centroam\u00e9rica.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay el \u201cimperio del banano\u201d, como existen el \u201cimperio del petr\u00f3leo\u201d y el \u201cimperio del hierro\u201d. El Imperio del Banano es el t\u00edtulo del libro publicado en 1935 por Ch. D. Kepner, Jr. y J. H. Soothill, traducido al castellano en 1949. En \u00e9l se desnuda la sutil, rastrera y corruptora pol\u00edtica de los monopolizadores del banano en la hoya del Caribe. Centroam\u00e9rica, especialmente, ha sido teatro del feroz gangsterismo de los bananeros, en quienes parece que superviviese el linaje esclavista de Walker. Cuando Sam Samurray, presidente de la Cuyamal, se vio desairado por el licenciado Estrada Cabrera, en relaci\u00f3n con unas concesiones de tierras para siembra del banano a las m\u00e1rgenes del r\u00edo Motagua, se pas\u00f3 a Tegucigalpa, y obtuvo, bajo t\u00edtulos hondure\u00f1os, derechos de explotaci\u00f3n sobre las tierras anteriormente solicitadas en Guatemala.<\/p>\n\n\n\n<p>De all\u00ed deriv\u00f3 una guerra entre ambos pa\u00edses. Toda la historia centroamericana de fines del pasado y todo este siglo est\u00e1 orientada por los intereses bananeros. Con la plata del banano se han comprado fusiles, machetes, senadores, diputados, jueces, coroneles y cabos. (El actual Gobierno guatemalteco ha apoyado a los obreros contra la voracidad del pulpo frutero, y ya el Departamento de Estado lo calific\u00f3 de comunista.)<\/p>\n\n\n\n<p>Estudiar el secreto del monopolio es harto complicado. Entran en juego mil factores, de ellos el principal el del transporte, tanto terrestre como mar\u00edtimo. El Gobierno les hace concesiones que ponen en sus manos la suerte de los sembradores. En un contrato costarricense figur\u00f3 la siguiente estipulaci\u00f3n: \u201cTodos los plant\u00edos de bananos y las propiedades bananeras pertenecientes a cualquier otra persona o compa\u00f1\u00edas o empresas quedar\u00e1n incluidos bajo los anteriores t\u00e9rminos\u201d. Si la United Fruit necesitaba quebrantar el derecho de propiedad garantizado por la Constituci\u00f3n costarricense, all\u00ed estaban los complacientes diputados y los alegres abogados de que tanto ha hablado el maestro Garc\u00eda Monge.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos veces ha fracasado la United Fruit Company en sus intentos de meterse en Venezuela. Cuando se asume una responsabilidad (y es bastante la de oponerse al imperialismo), se puede faltar a la modestia. En las dos oportunidades que fracasaron los prop\u00f3sitos de la Frutera yo puse mi peque\u00f1a ayuda obstruccionista. Por ello, cuando fui ministro en Costa Rica era el \u00fanico diplom\u00e1tico a quien mister Chittenden, gerente de la United en San Jos\u00e9, dejaba siempre de invitar a sus continuos y suntuosos festines.<\/p>\n\n\n\n<p>Pl\u00e1tano, banano, cambure. Variedades de la misma Musa. Todas f\u00e1ciles de crecer y f\u00e1ciles tambi\u00e9n para enriquecer a sus explotadores y distribuidores. Por ello, entre nosotros el vocablo cambure ha adquirido un valor nuevo. Todos, pl\u00e1tano, banano y cambure, parecen ser la negaci\u00f3n de la antigua sentencia griega que ense\u00f1a c\u00f3mo, \u201cantes del triunfo, los dioses pusieron el sudor\u201d. El cambure es la negaci\u00f3n del sudor. Sin ning\u00fan esfuerzo se le logra. Es sin\u00f3nimo de regalo, de facilidad, de sinecura. Hoy se da al cargo burocr\u00e1tico en general el nombre de \u201ccambure\u201d. Ello obedece a un proceso de extensi\u00f3n sufrido por el primitivo valor metaf\u00f3rico de la palabra. Se llam\u00f3 inicialmente \u201ccambure\u201d al cargo sin trabajo, a la canonj\u00eda, a la gabela. En su original connotaci\u00f3n no entraba la noci\u00f3n de esfuerzo sino la noci\u00f3n de ocio. Cuando el burocratismo creci\u00f3 desmesuradamente con fines de demagogia y de proselitismo pol\u00edtico, la mayor\u00eda de los viejos cargos de gesti\u00f3n se multiplicaron, como los hijos del banano, y se convirtieron en verdaderos \u201ccambures\u201d. El Presupuesto P\u00fablico se llam\u00f3 desde entonces la \u201cfronda mus\u00e1cea\u201d. A su abrigo el hombre venezolano se tendi\u00f3 indolente para acumular sin trabajo. Y como la dotaci\u00f3n de los cargos creci\u00f3 a manera de columna de mercurio en tarde de agosto, el \u201cno hacer\u201d se convirti\u00f3 en \u201chacer\u201d. Con \u201cbuscarse un buen cambure\u201d el problema estuvo resuelto<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed la gran consigna de trabajo de un pa\u00eds que clama por el esfuerzo tenaz de todos sus hijos. Un pa\u00eds que debiera convertir en d\u00edas las noches para trabajar por su destino. Y la mata de cambure, del mismo modo como esteriliza el suelo, ha esterilizado y desviado la voluntad c\u00edvica del venezolano. Al amor del sombroso cambure nos hemos echado a dormir. Toda otra carrera fue sobrepujada por la carrera de \u201casegurar el cambure\u201d. Aqu\u00ed, all\u00e1, f\u00e1cilmente o a cualquier costo, el venezolano ha de tener un \u201ccambure\u201d. Cambure de presupuesto o cambure de comisi\u00f3n. Por ello, mientras se abandona el suelo, mientras todo escasea, el bananal del Gobierno crece sin medida. Al cambure de la Administraci\u00f3n p\u00fablica \u201cescasa industria b\u00e1stale\u201d, como del banano generoso dice el maestro.- Con \u00e9l crecen todas las posibilidades de gastar. El hace f\u00e1cil el camino de la abacer\u00eda, donde el sueldo se convierte en agricultura enlatada, procedente de Estados Unidos. El \u201ccambure\u201d es una de las f\u00f3rmulas diab\u00f3licas de que los socios de los reyes del petr\u00f3leo se valen para que el oro regrese a su lugar de origen. Lejos de convertirse en sueldos y despilfarras el dinero que nos da nuestro petr\u00f3leo, debi\u00f3 convertirse en instrumentos de permanente riqueza nacional. Lejos de haberlo regado como sustancia esterilizadora sobre nuestro antes hum\u00edfero suelo, debimos propender a obras que hicieran duradero nuestro progreso. Hoy, si falta pan y falta carne, los altos sueldos y los salarios estirados permiten adquirir potes extranjeros. <\/p>\n\n\n\n<p>In\u00fatil fue mi esfuerzo por detener la entrada en Venezuela de la United Fruit Company. El imperialismo parece invencible. Para eso est\u00e1n los finos negociantes que saben llevarse no los verdes cambures, sino los verdes cheques que compramos con el dinero que nos da nuestro petr\u00f3leo, para pagar el pan nuestro de cada d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Responso a la vieja pulper\u00eda nacional<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Desde que le\u00ed en los deliciosos almanaques caraque\u00f1os de don Ar\u00edstides Rojas la etimolog\u00eda que \u00e9ste da a la voz \u201cpulper\u00eda\u201d, la tuve por muy en su puesto. En ella me afianc\u00e9 definitivamente cuando mi ilustre amigo el profesor \u00c1ngel Rosenblat me facilit\u00f3 su ficha de estudio, que termina, como escribe don Ar\u00edstides, por decir que Pulper\u00eda, corrupci\u00f3n de la palabra Pulquer\u00eda, se origina de la voz mexicana Pulque, que significa vino sacado de la penca d\u00faAgave (cocuy, cocuiza, etc.). Alderete recog\u00eda por 1606 el vocablo como indigenismo que expresa tienda de regatones. Sin embargo, don Julio Calca\u00f1o lo hace derivar de la voz Pulpo, dizque por venderse carne de pulpo en las primitivas tiendas de Indias, en las cuales, por el contrario, a la primitiva venta de Pulque, agregaron los incipientes abaceros pan, le\u00f1a, cacharros, v\u00edveres, etc. Nos parece forzada la etimolog\u00eda del ilustre autor de El castellano en Venezuela, seguida por el Diccionario de la Real Academia. (Este nunca se ha esforzado por buscar buen origen a las palabras.) En las pulper\u00edas, si hubo pulpo alguna vez, fue el propio pulpero. El jesuita Larramendi hace la voz pulpero correspondiente a la vascuence <em>pulperoa<\/em>, mas en esto de etimolog\u00edas hay que tener muy en cuenta que los ling\u00fcistas vascos a toda palabra de dudoso origen le propinan un ilustre linaje \u00e9uskaro.<\/p>\n\n\n\n<p>La antigua pulper\u00eda que en historia caraque\u00f1a aparece como tema de remate el a\u00f1o 1595 y cuyos precios eran vigilados por el Municipio, fue el centro de la vida modesta, apacible e independiente de nuestros pueblos, y objeto de imposiciones fiscales desde los tiempos de nuestra dependencia espa\u00f1ola. Al llegar de vacaciones a mi nativa ciudad de Trujillo, he buscado la vieja pulper\u00eda donde ayud\u00e9 a comprar, cuando muchacho, el diario mantenimiento de la familia. Claro que jam\u00e1s pens\u00e9 dar con las mismas pulper\u00edas de mi manzana familiar. Estas empezaban en la esquina de El Sol, con la bien abastecida de Jaime Barreto; m\u00e1s al centro, hacia El Matacho, quedaban las pulper\u00edas de Mario Arancia y de Juan Mariano Fern\u00e1ndez, doblando hacia La Barranca, estaban las pulper\u00edas, de productos m\u00e1s cercanos a la huerta, de Bernab\u00e9 Cos, Juli\u00e1n Isaacura y Miguel Ruza. En todas yo ten\u00eda \u201cfrutas\u201d. (Las \u201cfrutas\u201d era el sistema de acumular las \u201c\u00f1apas\u201d, por medio de granos de arvejas guardados en frascos que serv\u00edan de caja de ahorros, y los cuales se monetizaban convencionalmente.)<\/p>\n\n\n\n<p>Las pulper\u00edas de Trujillo, semejantes a las viejas pulper\u00edas y bodegas de toda Venezuela, vend\u00edan al menudeo los art\u00edculos de la diaria dieta del pueblo. Acomp\u00e1\u00f1eme el lector a penetrar en uno de estos viejos expendios de v\u00edveres y vituallas, y seguramente encontrar\u00e1 con qu\u00e9 levantar en la imaginaci\u00f3n un buen almuerzo. Saludamos al pulpero con sencillas palabras, y mientras nos vende cualquier cosa, le echamos un vistazo a la tienda. En el rinc\u00f3n de la derecha da usted, con toda seguridad, con los atados de \u201cpescado blanco\u201d. Estamos en 1908. El \u201cpescado blanco\u201d viene de Poc\u00f3, de La Dificultad, de La Ceiba, de Moporo. Es industria del tiempo de los indios. Castellanos habla del trueque que los ind\u00edgenas del Lago hac\u00edan con los abor\u00edgenes de tierra adentro: ma\u00edz e hilados, con sal y peje. La base de la dieta del pe\u00f3n trujillano fue la curbina del Lago, conservada al sol y a la sal. As\u00ed el pueblo, sin necesidad de caer en los peligrosos alfabetos de la industria vitam\u00ednica, tomaba su buena raci\u00f3n de rayos solares al natural. (Hoy la t\u00e9cnica purifica los alimentos: arroz, harina, az\u00facar, etc. El dietista encuentra que, por carecer de vitaminas, ocasionan el beriberi, entre otros males, y entonces los laboratorios compensan lo que la perfecci\u00f3n de la industria ha destruido. En el proceso de desvitaminizar los alimentos para despu\u00e9s vitaminizar, por medio de un nuevo proceso capitalista, a los desmejorados enfermos, est\u00e1 la mejor s\u00edntesis del destino del hombre de la edad imperialista de la cultura.). Bueno. En el otro rinc\u00f3n exterior de la pulper\u00eda ten\u00eda usted los atados de \u201ccarne seca\u201d, como en Trujillo se llama la cecina o tasajo. La tra\u00edan de Pamp\u00e1n, en cuyos vecinos pastizales repastaban las reses de Monay. Con la \u201ccarne seca\u201d se vend\u00eda el \u201csal\u00f3n de chivo\u201d, procedente de las llanuras de Carora. El pueblo prefer\u00eda estas carnes a la fresca del matadero. Tambi\u00e9n eran m\u00e1s baratas. Como el \u201cpescado blanco\u201d, las carnes de salaz\u00f3n son ricas en principios vitam\u00ednicos, por su larga seca a los rayos solares.<\/p>\n\n\n\n<p>Ten\u00eda usted en las pulper\u00edas de Trujillo, y en sitio de excelencia, junto al venerable ma\u00edz ind\u00edgena, el gran caj\u00f3n de las arvejas que dan tipicidad a nuestra dieta regional. Cuando se preguntaba si eran blandas, y en verdad no correspond\u00edan a una calidad superior, el pulpero se limitaba a decir: \u201cregular\u201d, a lo que el comprador respond\u00eda: \u201cregular son duras\u201d, extra\u00f1a concordancia generalizada a otros casos, que, escuchada de labios de alg\u00fan trujillano, hubo de alarmar al profesor Rosenblat. Eran las de Trujillo (las de la Mesa de Esnujaque y el P\u00e1ramo de Misis\u00ed), las mejores arvejas de Venezuela. As\u00ed lo reconoc\u00edan los propios habitantes de los otros dos Estados de la Cordillera. El general G\u00f3mez, aficionado como buen tachirense a la rica arveja, prefer\u00eda en su mesa de Maracay las arvejas trujillanas. Hoy, en Trujillo se come arvejas de Estados Unidos. As\u00ed como lo escribo. Arvejas yanquis se dan por alimento al pe\u00f3n trujillano. Muchos se sienten felices con este progreso. Dicen que la nuestra se ech\u00f3 a perder a causa de haber llevado alguien a nuestros p\u00e1ramos semilla de no s\u00e9 qu\u00e9 demonios, la cual produjo el azote de la \u201ccandelilla\u201d. Nadie ha procurado desterrar esta plaga, que a lo mejor la ignoran los servicios de Fitopatolog\u00eda de nuestro laborioso Ministerio de Agricultura y Cr\u00eda. \u00bfSe pens\u00f3 alguna vez en semejante barbaridad? Ma\u00edz, arvejas, caraotas, frijoles, arroz, caf\u00e9, papas, cebollas, llenaban los otros cajones de la venta. En las bodegas de menor calidad se expend\u00edan cambures, naranjas, apios, yucas, auyamas, pl\u00e1tanos. Todos cosechados en la tierra. Hoy se trae ma\u00edz de las Antillas, arroz del Ecuador, papas y lechugas de Estados Unidos, cebollas del Canad\u00e1, frijoles de Santo Domingo. Junto con los granos se vend\u00edan el papel\u00f3n y el az\u00facar. Esta no era bastante blanca, pues los ingenios de Carache y de Valera no la produc\u00edan muy pura, como tampoco era muy limpia la harina de Santiago, de la Cristalina, del P\u00e1ramo de las Rosas, que a su lado se expend\u00eda. \u201cLas Haciendas de sus oradores son Trapiches de Ca\u00f1a, de que labran mucha az\u00facar blanca, y prieta\u2026 se coge mucho trigo\u201d, dec\u00eda de Trujillo, por 1764, Jos\u00e9 Luis de Cisneros en su Descripci\u00f3n exacta de la Provincia de Benezuela, y en su informe de 1721, Pedro Jos\u00e9 de Olavarriaga, m\u00e1s tarde primer factor de la Guipuzcoana, anotaba que Trujillo prove\u00eda el trigo que consum\u00eda la antigua provincia de Venezuela. Hoy, en Trujillo, no hay harina, porque, prefiri\u00e9ndose la del Norte, que \u201ccrece\u201d m\u00e1s, por ser pobre de gluten, fueron decayendo los viejos molinos, que daban la harina negra para nuestra sustanciosa acemita. (Hoy el pan negro viene en latas desde los hornos de Nueva York.) Yo vi el molino de don Luis Parilli, entre Las Araujas y San Jacinto. Fue el primer molino moderno montado en la Cordillera y en la exposici\u00f3n andina de 1888, con motivo del centenario de Rangel, merecieron sus harinas la m\u00e1xima distinci\u00f3n. (Hoy se dar\u00eda premio a los jugos Yukery.)<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n hab\u00eda en la vieja pulper\u00eda trujillana la vidriera para la acemita y para el blanco bizcocho. Junto a la vidriera luc\u00eda el barril de guarapo, aderezado con conchas de pi\u00f1a. La gente del pueblo y los muchachos tom\u00e1bamos guarapo y acemita como reconfortante puntal de media tarde. (Yo ped\u00ed guarapo en una pulper\u00eda de Trujillo y me ofrecieron Coca-Cola.) Usted encontraba tambi\u00e9n los frascos con huevos, bolas de cacao, el chim\u00f3 y el azulillo. Todo, todo producido en la tierra. (Los huevos de hoy los traen de Nueva York.) Junto con la vela de esperma, fabricada en Maracaibo con productos importados, a usted le vend\u00edan, para la iluminaci\u00f3n de la casa pobre, velas de sebo y aceite de coco elaborados en la tierra. De M\u00e9rida tra\u00edan las cargas de confites y los dulces abrillantados. De Bocon\u00f3 y de Carache, y aun de El Tocuyo, los bocadillos y la mantecada. De la Calle Arriba, de la Otra Banda, de Las Araujas, de Hoyo Caliente, eran la manteca de cerdo y los gustosos chicharrones y chorizos. De Pamp\u00e1n y de Carora ven\u00edan los magn\u00edficos quesos duros, mientras de los p\u00e1ramos vecinos bajaban los quesitos blandos, las cuajadas y la mantequilla olorosa a frailej\u00f3n. \u00a1Qu\u00e9 iba usted a conseguir cigarrillos Camel o Chesterfield! De Caracas ven\u00eda el Fama de Cuba, y de Capadare los olorosos puros. En San Jacinto se fabricaba el \u201cni\u00f1o envuelto\u201d, preferido por el hombre del pueblo.<\/p>\n\n\n\n<p>Hab\u00eda enlatados de fuera, claro que s\u00ed, y hab\u00eda tambi\u00e9n vinos, aceites, pasas, aceitunas, alcaparras, especias y licores que la tierra no daba. La gente de posibles tomaba brandy; la mediana, ron de La Ceiba; el pueblo inger\u00eda aguardiente claro, aromatizado con el magn\u00edficos an\u00eds de Burbusay. Todav\u00eda, aun sin an\u00eds, se le llama \u201canisao\u201d. <\/p>\n\n\n\n<p>La pulper\u00eda de hace cuarenta a\u00f1os testimoniaba una autarqu\u00eda alimenticia. Era el reflejo de una Venezuela que no se mor\u00eda de hambre en el caso de una guerra internacional. Lo sustancial de ella era criollo, en la misma medida en que lo fue durante nuestra dependencia pol\u00edtica de Espa\u00f1a. Era todav\u00eda la pulper\u00eda tradicional, donde mercaron su diario sustento los hombres que hicieron la guerra de emancipaci\u00f3n. En las pulper\u00edas de Trujillo era costumbre colocar retratos heroicos. Se miraba en ellas oleograf\u00edas que representaban el congreso de 1811, cuando se firmaba la independencia. Hab\u00eda retratos de Bol\u00edvar, de Sucre y de Miranda. En algunas luc\u00eda su gran barba florida el \u201cLe\u00f3n de la Cordillera\u201d, general Juan Bautista Araujo. Aquellos cuadros estaban bien en el sitio modesto donde se daba prenda de una efectiva independencia nacional. <\/p>\n\n\n\n<p>Yo busqu\u00e9 en Trujillo la vieja pulper\u00eda de mi infancia, en espera de que no hubiera sucumbido por completo como ha sucumbido la pulper\u00eda de Caracas. Ten\u00eda una esperanza contenida de que la monta\u00f1a, m\u00e1s conservadora que la costa, hubiese defendido los derechos de la tierra nutricia. No la hall\u00e9 en Trujillo, donde, como en Caracas, encontr\u00e9 huevos importados, leche Klim, jugos enlatados, lechugas del Norte, alimentos Heinz y toda la flora yanqui transportada en cajas. Entonces la busqu\u00e9 en los pueblos y en los caminos. Monta\u00f1a arriba, hacia La Sabaneta de San L\u00e1zaro, esper\u00e9 topar con la vieja pulper\u00eda rural, toda sabor a tierra alegre. Solazando la mirada en el opulento paisaje lleno de gloria de los montes policromos, mi coraz\u00f3n se anchaba de esperanza. \u00bfD\u00f3nde se ver\u00e1n m\u00e1s amables y m\u00e1s diversos verdes que en esta hermosa v\u00eda de monta\u00f1a, por la cual mi esp\u00edritu corr\u00eda en un vano deseo de lograr una verdadera \u201cvacaci\u00f3n de humanidad\u201d? Emprend\u00ed el camino lleno de fe en la tierra de mis padres. Cuarenta lagos a\u00f1os hac\u00eda que no gozaba aquellos dulc\u00edsimos paisajes. <\/p>\n\n\n\n<p>Cuando pas\u00e9 por ah\u00ed en 1910 hice posada donde Nicanora. \u00a1Qu\u00e9 buenos quesos! \u00a1Qu\u00e9 rica leche! \u00a1Qu\u00e9 adobos y qu\u00e9 canes! \u00a1Qu\u00e9 hermoso caf\u00e9! Claro que Nicanora ya no existe. En el lugar de la vieja casa de paja, rodeada de hortensias y neblina, hay una casa de cinc, donde se me dijo que pod\u00eda almorzar. Yo baj\u00e9 del auto lleno de ilusiones nativistas. Pas\u00e9 al interior, y \u00a1madre, lo que vi! Una sinfonola el\u00e9ctrica, una gran nevera y una serie de enlatados yanquis. Vaya usted a pedir una totuma de guarapo de pi\u00f1a all\u00ed donde se dan las mejores pi\u00f1as de la tierra. Eso no se usa ya. Alguien dijo que el guarapo de papel\u00f3n no es higi\u00e9nico. Ahora se venden los bebistrajos extranjeros que se llaman Bid\u00fa, Coca-Cola, Grapette, Pepsi-Cola y el Diablo que los recuerde todos. Pida usted unos chicharrones, unos chorizos o una modesta arepa con cuajada y le ofrecer\u00e1n jamoncillo de Chicago, queso Kraft y galletas de soda. Atr\u00e9vase a pedir un hervido de gallina y le dar\u00e1n una detestable Sopa Continental de pollo y fideos. S\u00ed, se\u00f1or. Todas las casas, todas las humildes chozas de los caminos de mi antigua heroica provincia, le anuncian a usted Bid\u00fa y Sopa Continental. \u00a1Ah!, y pensar que por aqu\u00ed mismo, cuando Numa Quevedo inaugur\u00f3 como Presidente de Trujillo este hermoso ramal carretero, el optimista de Luis Ignacio Bastidas, a quien Dios debe haber premiado su confianza en la lealtad de nuestro pueblo a su destino, declar\u00f3, con engolada voz, \u201cque era Trujillo la despensa de Maracaibo\u201d. Claro que debiera serlo, pero las ratas destruyeron todas las provisiones y est\u00e1n exhaustos los viejos graneros. Las ratas han socavado, en verdad, los valores materiales y los valores morales que daban fisonom\u00eda nacional a nuestro pueblo. Las ratas.<\/p>\n\n\n\n<p>Cambrone result\u00f3 un amable ni\u00f1o de pecho ante el grosor de mis palabras. Las dije como para enriquecer el cal\u00f3 de los reprobos. No hay derecho a que uno se tropiece en las recatadas v\u00edas que enlazan estos remotos y sanos pueblos del interior, con testimonios tan elocuentes y vergonzosos de la ruina creciente de nuestra nacionalidad. <\/p>\n\n\n\n<p>Rufino Blanco-Fombona, en la justa exaltaci\u00f3n de sus argumentos para levantar a Bol\u00edvar sobre la fama estirada de San Mart\u00edn, dijo que la de \u00e9ste ten\u00eda su mejor soporte en las pir\u00e1mides de trigo que produce la Argentina. Cierto que existe notoria relaci\u00f3n entre la interesada propaganda que financian los argentinos y la gloria desmedida de su h\u00e9roe. Pero el argentino debe sentir liviana la conciencia c\u00edvica frente a la gloria antigua de su Historia. La grande naci\u00f3n del sur ha sabido mantener la independencia que le ayud\u00f3 a conquistar el h\u00e9roe de Maip\u00fa y Chacabuco. Nosotros, en cambio, pese a nuestro exaltado e interesado bolivarianismo y al pueril af\u00e1n puesto porque los extranjeros se sumen a nuestra vac\u00eda laudatoria bolivariana, no hemos sabido defender el derecho que tiene bol\u00edvar a seguir prestigiando con su efigie la vieja y humilde pulper\u00eda, que hasta ayer dio fe de que hab\u00edamos ganado una independencia. Su derecho paternal se ha reducido a que pongan funerarias coronas a sus estatuas y sepulcro y a que saquemos sangre a la palma de nuestras manos, cuando alg\u00fan \u201cvivo\u201d del Norte se muestre por admirador de su gloria, aunque cobre su admiraci\u00f3n con la entrega de un jir\u00f3n de nuestra dignidad c\u00edvica. Una efigie del Liberador entre cajas de avena Quaker, quesos Kraft, conservas Heinz, leche Klim, mazorcas heladas, pollos congelados, chicharrones neoyorquinos, es bald\u00f3n con que nunca so\u00f1\u00f3 el Padre de la Patria. \u00a1Que completen su obra los que entregaron los caminos de nuestra independencia interior y que pongan la efigie de Bol\u00edvar de cara a la pared. En tal forma la gente del pueblo cree que los santos hacen milagros. Pidamos al Padre de la Patria el milagro de que reviva la verg\u00fcenza antigua. Pid\u00e1mosle que nos deje comprender que no es independiente el pueblo que se ve obligado a recibir su diaria raci\u00f3n de un pueblo fuerte, poderoso y absorbente. Pid\u00e1mosle que nos ilumine la conciencia en el trance de buscarle en moneda para pagar el precio de nuestra esclavitud. Pid\u00e1mosle que nos deje ver c\u00f3mo nuestros bol\u00edvares, abundosos en los s\u00f3tanos de los Bancos, s\u00f3lo sirven para mantener la alegr\u00eda que disfraza nuestra desgracia nacional. Jam\u00e1s pens\u00f3 el Libertador, que sacrific\u00f3 todo por asegurar nuestra Independencia -todo, hasta su propia honra de rep\u00fablico-, que llegar\u00eda a ser burla y sarcasmo su retrato en la tienda donde el pueblo compra el diario mantenimiento.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/mario-briceno-iragorry\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<p>NOTAS<\/p>\n\n\n\n<p>(1) Cambur o cambure son voces con que nuestro pueblo designa esta mus\u00e1cea. Yo aprend\u00ed en Occidente a llamarla cambure.<\/p>\n\n\n\n<p>(2) Persona de autoridad me dice que fue primera en aparecer, en el orden pol\u00edtico, la frase \u201ccortar el cambure\u201d, como sin\u00f3nimo de estar mal con el Gobierno, en raz\u00f3n de que se dejaba de cortar los bananales dom\u00e9sticos a quienes tuviesen influencia, cuando Samuel Dar\u00edo Maldonado, como director de Sanidad, consider\u00f3 dichas plantas peligrosos dep\u00f3sitos de zancudos (MBI).<\/p>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Foto: CARACAS en retrospectiva (Facebook)<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mario Brice\u00f1o Iragorry Cambure \u201cNo hay serm\u00f3n sin San Agust\u00edn\u201d, es frase derivada de las frecuentes citas que del gran obispo de Hipona suelen hacer los oradores sagrados. Con ellas dan lustre de oro a la m\u00e1s pobre palabra. 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