{"id":17328,"date":"2024-09-18T13:56:00","date_gmt":"2024-09-18T18:26:00","guid":{"rendered":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/?p=17328"},"modified":"2025-09-18T14:47:56","modified_gmt":"2025-09-18T19:17:56","slug":"dos-cuentos-de-yeiber-roman","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/dos-cuentos-de-yeiber-roman\/","title":{"rendered":"Dos cuentos de Yeiber Rom\u00e1n"},"content":{"rendered":"\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Las puertas se pintan en enero<\/h3>\n\n\n\n<p>La bolsa en mis manos ya estaba empapada en sudor.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abEso s\u00ed es m\u00fasica, compai, \u00bfoy\u00f3?\u00bb, grit\u00f3 el borracho del otro lado del bulevar. Sus ojos miraban hacia al frente. No hab\u00eda nadie m\u00e1s que \u00e9l. \u00abEso s\u00ed es m\u00fasica\u00bb, dijo otra vez antes de bajar la mirada y caminar en zigzag.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo estaba empezando a perder la paciencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi cliente a\u00fan no llegaba. Ten\u00eda ganas de llorar. Algo de&nbsp;n\u00e1useas tambi\u00e9n.&nbsp;La canci\u00f3n se escuchaba en una corneta en la entrada de una tienda de ropa. \u00abAy, compai\u00bb, gru\u00f1\u00eda el tipo sin dientes con su botella de ron pegada al pecho. Se meneaba de un lado a otro al ritmo de la m\u00fasica. Al ritmo de aquella distorsi\u00f3n que sal\u00eda de la corneta, mejor dicho.&nbsp;El volumen estaba muy alto y apenas pod\u00eda distinguirse alg\u00fan instrumento y la voz del cantante.<\/p>\n\n\n\n<p>Era la voz de mi pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Orquesta Cerro Bajo: la otra casa de mi padre.&nbsp;La Gran Orquesta Cerro Bajo, como era llamada segundos antes de que los integrantes aparecieran en tarima.&nbsp;A \u00e9l le molestaba eso. No ve\u00eda necesidad de que un tipo con voz de \u00ablocutor frustrado\u00bb tomara el micr\u00f3fono y los presentara con aquel \u00abcarisma falso\u00bb, como dec\u00eda. Sin embargo, eso no depend\u00eda de \u00e9l sino de los due\u00f1os de los locales donde la orquesta tocara. \u00c9l prefer\u00eda algo m\u00e1s \u00abm\u00edstico\u00bb: que se apagaran todas las luces de repente, los m\u00fasicos subieran a tarima, s\u00f3lo se vieran sus siluetas y, despu\u00e9s de algunos acordes, justo cuando la m\u00fasica estallaba, se prendieran de nuevo las luces para comenzar el show con la energ\u00eda a tope. \u00abEso emociona m\u00e1s a la gente, Juli\u00e1n\u00bb, me contaba. \u00abImag\u00ednate pagarle a un tipo para que nos llame justo despu\u00e9s de decir que una bulla las mujeres, que d\u00f3nde est\u00e1n los machos y pendejadas as\u00ed. No. Eso es una estupidez. Uno como artista&nbsp;deber\u00eda darse a respetar, pero qu\u00e9 se le va a hacer, Juli\u00e1n\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de eso,&nbsp;cuando empezaba el repertorio cada m\u00fasico se dedicaba a lo suyo y gozaba tocar su instrumento como mejor le pareciera: el del teclado pon\u00eda cara de concentrado; el del bajo sonre\u00eda todo el tiempo; el de las maracas hac\u00eda un bailecito. Mi pap\u00e1 tocaba las congas. Se luc\u00eda haci\u00e9ndolo. Era todo un maestro.<\/p>\n\n\n\n<p>Justo cuando estaban en la pen\u00faltima pieza de sus presentaciones, el cantante de Cerro Bajo&nbsp;pasaba lista con los m\u00fasicos. Cada uno&nbsp;mostraba su habilidad con el instrumento que tuvieran. Aquello parec\u00eda eterno. Ten\u00eda que pasar uno por uno y la canci\u00f3n f\u00e1cilmente duraba m\u00e1s de 10 minutos. La cosa es que cuando lo hac\u00eda mi pap\u00e1&nbsp;el p\u00fablico entraba en euforia: tocaba aquellas congas con una furia animal.<\/p>\n\n\n\n<p>Parec\u00eda que iba a salpicar sangre de las palmas de sus manos. Cerraba los ojos. Mov\u00eda la cabeza de un lado a otro. Apretaba los labios. Mi pap\u00e1 y el p\u00fablico estaban metidos en el mismo \u00e9xtasis.&nbsp;Aplaud\u00edan y gritaban a rabiar. S\u00f3lo con la descarga sonora de las congas era que el cantante no mostraba ni siquiera una sonrisa. Con el resto de los instrumentos s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando se fund\u00f3 la orquesta eran muy buenos amigos, pero entre mi pap\u00e1 y el cantante empez\u00f3 a crecer una rivalidad tremenda al cabo de unos a\u00f1os. En aquellos treinta segundos donde mi pap\u00e1 era una estrella, aquel medio minuto en que la gente aplaud\u00eda como loca, al cantante se le ve\u00eda el ce\u00f1o fruncido. No soportaba que alguien al fondo de la tarima tomara prestado el brillo por un momento. As\u00ed era su ego. Los celos llegaron a su cumbre cuando se volvi\u00f3 famoso un video donde mi pap\u00e1, en la sala de la casa, aparec\u00eda entonando una vieja canci\u00f3n que hab\u00eda escrito en sus veintitantos a\u00f1os. Ten\u00eda buena voz y millones de visitas en YouTube.&nbsp;Era un tema que \u00e9l nunca pudo grabar. Ante aquel hecho viral, los de la disquera tomaron una decisi\u00f3n: que mi padre tambi\u00e9n cantara.<\/p>\n\n\n\n<p>Tocar un instrumento y cantar al mismo tiempo es complicado. Es f\u00e1cil perderse y m\u00e1s si de percusi\u00f3n se trata. Mi pap\u00e1 no ten\u00eda ese problema en lo m\u00e1s m\u00ednimo. Hac\u00eda ambas cosas con soltura, con destreza. Con soberbia. Y eso le sacaba una vena en la frente al cantante.&nbsp;Al culminar esas noches donde mi pap\u00e1 entonaba los coros y hac\u00eda retumbar los cueros con cara de <em>sobrao<\/em>,&nbsp;el cantante no le dec\u00eda ni una palabra. Sab\u00eda que \u00e9l ya no era la principal atracci\u00f3n del p\u00fablico con su actitud de <em>latin lover<\/em> malandro. Trabajaban juntos porque no les quedaba de otra, pero ya no se hablaban.<\/p>\n\n\n\n<p>Al cantante no le bastaba con ser el que m\u00e1s dinero ganaba en la orquesta. Mientras \u00e9l ya hab\u00eda firmado el contrato de su cuarta mansi\u00f3n, los dem\u00e1s integrantes a\u00fan estaban pagando el cr\u00e9dito de su primer apartamento.<\/p>\n\n\n\n<p>A mi pap\u00e1 se le iban los sobrecitos con los pagos por los conciertos en comprar unas que otras cosas que llevaba al ranchito, pero aun en esas circunstancias era una leyenda para m\u00ed, y as\u00ed yo se lo hac\u00eda saber a mis pocos amigos de la escuela.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>La voz rasposa del borracho dice \u00abcarajo, tre-men-da pieza, caballero\u00bb. Pens\u00e9 en lo feliz que deb\u00eda estar ese hombre con la nota que cargaba encima. Apenas deb\u00eda saber qu\u00e9 d\u00eda era, qu\u00e9 hora&nbsp;era. No ten\u00eda preocupaciones. No deb\u00eda tener responsabilidad alguna m\u00e1s que hacer mandados a la gente de su zona, lo que le hac\u00eda ganar los billetes necesarios para seguir jodiendo su h\u00edgado a punta de ron barato.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo intentaba calmar el temblor en mis manos, pero no lo lograba. Sent\u00eda una pena enorme por tener que hacer la entrega en una bolsa tan da\u00f1ada a esas alturas. El cliente ni siquiera hab\u00eda visto mi mensaje y yo no sab\u00eda a qu\u00e9 hora me iba a largar del bulevar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi mam\u00e1 siempre le gritaba a mi pap\u00e1. Dec\u00eda que c\u00f3mo era posible que no se preocupara por las goteras, que la casa era un colador cuando llov\u00eda, que estaba harta de tener que escurrir el piso de la sala a las dos de la ma\u00f1ana al caer aquellas tormentas. \u00abPero qu\u00e9date tranquila, michi, que yo veo c\u00f3mo resuelvo\u00bb, le respond\u00eda. \u00abMira que viene un toque bueno en la boda de unos ricos ah\u00ed. Con esa platica mando arreglar el techo y hasta compro algo m\u00e1s que no sea arroz para ver si cambiamos, vale. Qu\u00e9date quieta, mi chinita\u00bb, dec\u00eda mi pap\u00e1. Pero eso enfurec\u00eda m\u00e1s a mi mam\u00e1&nbsp;y empezaba a sacar lo de la casa mal pintada, lo desgastada que estaba mi ropa, lo poco que le quedaba de vida a mis zapatos escolares, tantas veces mandados a remendar. Eso era s\u00f3lo una parte del cat\u00e1logo de penurias que hab\u00eda en nuestro hogar. \u00abQu\u00e9date quieta, michi\u00bb. Al menos dos veces a la semana se escuchaba esa frase en el rancho. Siempre en ese tono lastimero.<\/p>\n\n\n\n<p>Las congas no le daban lo suficiente como para vivir de forma decente. Vivir con un techo sin goteras, con muebles donde no se viera el relleno de cada una de ellos. No le daba para vivir con las tres comidas al d\u00eda. Si pasar hambre ya es dif\u00edcil, pelear con el est\u00f3mago rugiendo como tigre es m\u00e1s complicado a\u00fan. Por eso ni se esforzaba en continuar con la discusi\u00f3n y s\u00f3lo se limitaba a decirle a mi mam\u00e1 que se calmara, que ya pronto vendr\u00edan buenos pagos por los conciertos, que \u00abdentro de poquito vamos a estar mejor. Ya t\u00fa vas a ver\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Quiz\u00e1s \u00e9l no sab\u00eda c\u00f3mo conseguir m\u00e1s dinero en esa \u00e9poca. Se dedic\u00f3 de lleno a las congas y se qued\u00f3 sin aprender algo m\u00e1s. No nos dio todas las comodidades, pero no era un mal padre. Me gustaba que me defendiera cuando mi mam\u00e1 no paraba de darme correazos por haber roto alg\u00fan adorno del ranchito, por ejemplo. \u00abYa deja al muchacho, michi\u00bb, dec\u00eda. Y ella, por alguna raz\u00f3n, dejaba de pegarme. Quiz\u00e1s por el tono en que \u00e9l se lo dec\u00eda. No lo s\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Me hac\u00eda re\u00edr con sus cuentos de los borrachos que ve\u00eda desde la tarima en cada presentaci\u00f3n. C\u00f3mo se ca\u00edan, hac\u00edan el rid\u00edculo, incomodaban a los dem\u00e1s. Era grato escucharlo llegar a la casa los s\u00e1bados o domingos apenas sal\u00eda el sol, pues ya sab\u00eda que me contar\u00eda algo interesante antes de irme al catecismo o a la misa, seg\u00fan el d\u00eda. M\u00e1s de una vez le toc\u00f3 ver batallas campales en las fiestas. M\u00e1s de una vez le toc\u00f3 defender a alguien tranquilo de un tipo ebrio e impertinente, o escoltar a alguna muchacha que fue a divertirse de alg\u00fan baboso de turno. Claro, esto \u00faltimo me lo contaba s\u00f3lo a m\u00ed, pues sab\u00eda que a mi mam\u00e1 no le gustaba escuchar espec\u00edficamente esas an\u00e9cdotas que involucraran a \u00ablas zorras esas\u00bb, como ella les dec\u00eda con rabia. Pero yo prefer\u00eda imaginar a mi pap\u00e1 como todo un valiente, un caballero como los de antes.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando la orquesta se presentaba en televisi\u00f3n, me sent\u00eda a\u00fan m\u00e1s orgulloso de \u00e9l, aun si esos programas no eran vistos por mucha gente.&nbsp;Estaba ah\u00ed, en la pantalla, con todos los dem\u00e1s tocando sin ganas porque la orquesta hac\u00eda <em>playback<\/em>. Pero \u00e9l, fiel a su pasi\u00f3n, le daba con ganas a sus congas. Eso llamaba la atenci\u00f3n.&nbsp;\u00abCuando me ponchen en la c\u00e1mara te voy a picar el ojo, michi\u00bb, dec\u00eda. \u00c9l m\u00e1s o menos sab\u00eda cu\u00e1ndo una c\u00e1mara lo apuntaba. Picaba el ojo. Y aunque mi mam\u00e1 hubiera peleado con \u00e9l en la ma\u00f1ana, en la tarde ya sonre\u00eda un poco vi\u00e9ndolo en el televisor.<\/p>\n\n\n\n<p>Era evidente que \u00e9l no quer\u00eda hacer una presentaci\u00f3n floja, incluso cuando el programa en el que Cerro Bajo se presentaba dejaba mucho que desear. Los presentadores ten\u00edan esas voces y actitudes bobas que a \u00e9l tanto le molestaban.&nbsp;Ten\u00eda que escuchar al cantante alab\u00e1ndose a s\u00ed mismo en lugar de hablar todo lo que hab\u00eda logrado la orquesta en los \u00faltimos a\u00f1os. Sab\u00eda que no le pagar\u00edan mucho por esos falsos toques frente a las c\u00e1maras. Y a pesar de todo \u00e9l lograba destacarse. Siempre lo consegu\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>Verlo llegar a casa luego de una aparici\u00f3n en la televisi\u00f3n me hac\u00eda verlo como un h\u00e9roe, pues era mucha mierda la que ten\u00eda que soportar.<\/p>\n\n\n\n<p>Yo les comentaba a mis amigos, con mi pecho inflado y alzando la quijada, que era nada m\u00e1s y nada menos que el hijo del conguero de Cerro Bajo.<\/p>\n\n\n\n<p>Nunca les gener\u00f3 ninguna emoci\u00f3n, por cierto.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Una noche, justo antes de una importante presentaci\u00f3n en un festival del interior del pa\u00eds, encontraron el cad\u00e1ver del cantante en la habitaci\u00f3n del hotel donde la orquesta se estaba hospedando.<\/p>\n\n\n\n<p>Era evidente lo que hab\u00eda pasado ah\u00ed. No hab\u00eda mucho qu\u00e9 investigar. Ya se sab\u00eda de sus excesos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abMucho gusto, amigo\u00bb, me dijo el tipo. Perd\u00ed la cuenta del tiempo que ten\u00eda&nbsp;esper\u00e1ndolo. S\u00f3lo s\u00e9 que hab\u00eda sido bastante. Me molest\u00f3 que ni siquiera ofreci\u00f3 una disculpa o dijera una raz\u00f3n para su tardanza. No paraba de sonre\u00edr, de paso. Eso me molestaba m\u00e1s todav\u00eda. \u00abLa gente est\u00e1 loca\u00bb, coment\u00f3 luego de ver al borracho del otro lado del bulevar bailando.<\/p>\n\n\n\n<p>La sonrisa se le disip\u00f3 un poco&nbsp;al ver la bolsa de papel toda mojada y arrugada. Creo que sinti\u00f3 asco. Casi se me cae con el temblor que yo llevaba en las manos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Si hab\u00eda algo que ten\u00eda mi pap\u00e1 era carisma. Lo irradiaba. No fue muy complicado para \u00e9l ganarse el puesto del l\u00edder de la orquesta una vez superado el luto. Ya&nbsp;su lugar no estar\u00eda al fondo. Era el nuevo vocalista del conjunto. Se escuchar\u00edan sus congas y tambi\u00e9n su voz. La gente apreciar\u00eda mejor su talento de golpear los cueros de colores de sus congas y cantar al mismo tiempo. No era nada com\u00fan ver a un conguero al frente en tarima, y menos que cantara. Eso provoc\u00f3 que hasta gente de otros pa\u00edses apuntara sus o\u00eddos para ac\u00e1. Y&nbsp;aunque seguir\u00edan cantando los mismos temas que hab\u00edan grabado en los \u00e1lbumes anteriores, en la disquera&nbsp;decidieron regrabar sus m\u00e1s grandes \u00e9xitos con la voz de mi pap\u00e1, como para mostrar la nueva faceta de Cerro Bajo y que se acostumbraran a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>De hecho, ya que hab\u00eda pasado a la primera l\u00ednea, a mi pap\u00e1 dej\u00f3 de molestarle que la llamaran La Gran Orquesta Cerro Bajo segundos antes de salieran de la carpa que les asignaban en los festivales&nbsp;\u2014 o de los camerinos improvisados en las tascas, dependiendo del caso.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora era \u00e9l quien conced\u00eda las entrevistas en nombre de toda la orquesta.&nbsp;El que sal\u00eda en los programas de far\u00e1ndula respondiendo las mismas preguntas de siempre. El que aparec\u00eda en el medio de las portadas de los discos.&nbsp;El que se tomaba fotos con otros famosos que quer\u00edan conocerlo. Incluso conoc\u00ed gente famosa gracias a \u00e9l. Justo por ser tan dicharachero logr\u00f3 hacerse amigos de varios a tal punto de invitarlos a nuestra casa. Y, por supuesto, el que empez\u00f3 a ganar algo m\u00e1s dinero que el resto de los m\u00fasicos, lo que permiti\u00f3 que, luego de tantos ruegos que hizo&nbsp;mi mam\u00e1&nbsp;en sus oraciones de los domingos, pudi\u00e9ramos dejar el barrio.<\/p>\n\n\n\n<p>Aparec\u00edan buenas nuevas en la vida de mi pap\u00e1, claro, y tambi\u00e9n hab\u00eda menos espacio en la casa ante tantas botellas de alcohol. Whisky caro, cervezas, ron. Sobre todo, whisky. Ni siquiera necesitaba comprarlo. Lo consegu\u00eda gratis. Era una cortes\u00eda de quienes contrataban a la orquesta.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Mi padre estaba en lo m\u00e1s alto. Uno lo ve\u00eda motivado escribiendo canciones, tarareando cosas todo el d\u00eda, llevando m\u00fasicos a la quinta donde empezamos a vivir para discutir sobre futuras canciones, aunque siempre terminaban bebiendo y hablando sobre cualquier cosa que nada tuviera que ver con la raz\u00f3n de la visita.&nbsp;En una de esas se le ocurri\u00f3&nbsp;culminar aquella pieza que hab\u00eda compuesto a\u00f1os antes y que se hab\u00eda vuelto tan famosa en los primeros a\u00f1os de YouTube. De esta manera podr\u00eda presentarla a la disquera junto con las otras que conformar\u00edan el nuevo disco.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed empez\u00f3 a pulir la letra y melod\u00eda de su composici\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi pap\u00e1 sab\u00eda cu\u00e1l era su p\u00fablico. Siempre cantaba sobre cosas relacionadas al barrio donde viv\u00edamos. Era lo que vend\u00eda. Hizo que esta canci\u00f3n tratara sobre c\u00f3mo un malandro sustituye a otro, como una constante renovaci\u00f3n. Como ciclos que nunca paran.<\/p>\n\n\n\n<p>La cuesti\u00f3n estaba en que no hallaba qu\u00e9 t\u00edtulo ponerle.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>Una vez, a principios de enero, iba caminando por la cuadra y vio a uno de los vecinos pintando las rejas de su casa. El a\u00f1o anterior tambi\u00e9n estaba haci\u00e9ndolo, y el anterior a ese, igual.&nbsp;Era el vecino argentino. Mi padre se puso a hablar con \u00e9l, quien le dijo que eso es lo queda en enero, pintar las rejas, pues la tradici\u00f3n es que el resto del hogar se pinte en diciembre. As\u00ed fue como mi padre lleg\u00f3 a una \u00abrevelaci\u00f3n\u00bb: cada inicio de a\u00f1o se retocan las rejas. Una constante renovaci\u00f3n. Un ciclo que nunca para. Sin quererlo, el vecino argentino le hab\u00eda dado el t\u00edtulo a la canci\u00f3n que terminar\u00eda de disparar la carrera de Cerro Bajo, pero mi padre decidi\u00f3, en una reuni\u00f3n con los m\u00fasicos en la quinta, que las puertas son m\u00e1s \u00abpo\u00e9ticas\u00bb que las rejas. As\u00ed naci\u00f3 \u00abLas puertas se pintan en enero\u00bb, aunque nunca se mencione esta frase en la canci\u00f3n. Antes de tocarla en vivo, mi padre siempre daba las gracias a Mario, el vecino argentino, por haberle puesto t\u00edtulo a su composici\u00f3n. \u00abEl mejor amigo argentino que uno podr\u00eda tener\u00bb, dec\u00eda. Quiz\u00e1s porque era el \u00fanico amigo de ese pa\u00eds que \u00e9l ten\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>*<\/p>\n\n\n\n<p>La canci\u00f3n fue un palo. Sonaba en todos lados. Era la m\u00e1s esperada y bailada en&nbsp;todos los conciertos. El disco se vendi\u00f3 bastante, pero creo que el \u00e9xito fue mayor en los puestos de pirater\u00eda. Muchos se sent\u00edan identificados al escuchar la historia de c\u00f3mo mataban al l\u00edder de su barrio, y al nuevo l\u00edder, y al que le siguiera a ese. Todo era gloria hasta que lo llevaron \u2014vaya iron\u00eda\u2014 a una megafiesta en el barrio El Indio.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abS\u00ed, est\u00e1n perfectos\u00bb, dijo el cliente mientras revisaba los cueros. Sac\u00f3 una bolsa pl\u00e1stica. No quer\u00eda llev\u00e1rselos en la m\u00eda de papel, ya tan maltratada. \u00abEst\u00e1n en muy buen estado\u00bb. Claro que lo estaban. No dio chance a estrenarlos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>La fiesta iba de maravilla. La gente gozaba con la orquesta. Uno pod\u00eda ver a las parejas movi\u00e9ndose con los ojos cerrados, disfrutando con pasi\u00f3n pura. Y mi padre no se quedaba atr\u00e1s. Sus manos golpeando las congas en los solos bajo una especie de trance. Sus p\u00e1rpados apretados tambi\u00e9n. Cuando cantaba los abr\u00eda y se pegaba lo m\u00e1s que pod\u00eda al micr\u00f3fono. Lo daba todo ah\u00ed en la tarima. En especial cuando son\u00f3 \u00abLas puertas se pintan en enero\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquello fue una completa locura. La gente ni siquiera grababa con sus tel\u00e9fonos, sino que decid\u00eda cantar a todo pulm\u00f3n junto con mi pap\u00e1. En vivo la versi\u00f3n era m\u00e1s larga. Mucho m\u00e1s larga y con un ritmo m\u00e1s r\u00e1pido.<\/p>\n\n\n\n<p>La canci\u00f3n identificaba a los malandros tanto como a los que no lo eran. Todos en sus respectivos barrios conocieron al l\u00edder de su zona, l\u00edder que luego borraban del mapa un tiempo despu\u00e9s. Algunos celebraban, otros lloraban. Malandros expertos en controlar su territorio, pero incapaces de llegar a los veinticinco a\u00f1os. Sustituidos por una siguiente generaci\u00f3n. Incluso hay hijitos de vecinos que, por su actitud, hacen que uno intuya que ser\u00e1n parte del relevo por el control de la zona. Y ese era el problema: que la canci\u00f3n identificaba tanto al vecino tranquilo que miraba desde la ventana como al futuro delincuente rey.<\/p>\n\n\n\n<p>En pleno apogeo, cuando todos estaban en un \u00e9xtasis tremendo cantando y bailando con la mano en el pecho, a algunos tipos del barrio El Indio no les hizo mucha gracia que llevaran a Cerro Bajo a tocar. Mucho menos que la gente disfrutara con \u00abLas puertas se pintan en enero\u00bb. Y menos aun cuando a su jefe, un malparido sanguinario como pocos se han visto, semanas antes lo hab\u00edan matado unos polic\u00edas luego de haberlo intentando m\u00e1s de una vez.<\/p>\n\n\n\n<p>Dos tiros le hab\u00edan dado al malandro ese. Dos tiros fueron directo a la tarima, cortando la m\u00fasica en seco. Otros cinco tiros fueron al aire justo cuando alguien cay\u00f3 en la tarima, como para decir \u00abse acab\u00f3 lo que se daba en esta mierda. V\u00e1yanse a sus casas y respeten el dolor ajeno\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLas puertas se pintan en enero\u00bb era la pen\u00faltima canci\u00f3n del repertorio de la Gran Orquesta Cerro Bajo.<\/p>\n\n\n\n<p>A estas alturas de la historia ya es f\u00e1cil adivinar qui\u00e9n fue el que cay\u00f3 en tarima, entonando as\u00ed su \u00faltima canci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">&#8211; o &#8211;<\/p>\n\n\n\n<p>De un momento a otro hab\u00edamos quedado sin nada. Para algunos \u00e9ramos un orgullo y para otros una verg\u00fcenza. Nos toc\u00f3 vender toda vaina en la casa para sobrevivir. Las prendas de ropa, los anillos que se pon\u00eda mi pap\u00e1 al salir en tarima, las botellas de whisky. Sus congas, nada m\u00e1s y nada menos. Ya no entraba dinero a la casa. Mi padre no ten\u00eda otro oficio y nosotros no ten\u00edamos empleo.&nbsp;Depend\u00edamos de \u00e9l.<\/p>\n\n\n\n<p>Mi mam\u00e1 tuvo que ponerse a trabajar en una casa de familia. Planchaba la ropa y tend\u00eda las camas de unos pol\u00edticos hijos de puta. La trataban como una basura. Yo dej\u00e9 la universidad y empec\u00e9 a vender cosas&nbsp;nuestras por MercadoLibre. Regalos que nos hab\u00eda dado mi pap\u00e1.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya por fin est\u00e1 terminando de sonar la canci\u00f3n maldita en la corneta. La canci\u00f3n que se llev\u00f3 a la estrella de Cerro Bajo y que ahora me causa n\u00e1useas, temblores y me hace sudar las manos. El borracho est\u00e1 acerc\u00e1ndose al final de su penoso show del otro lado del bulevar. All\u00e1 va un completo desconocido con unos cueros para congas sin uso.&nbsp;Los cueros de colores que mi padre iba a estrenar para su concierto en Miami. Lo \u00faltimo que nos quedaba de \u00e9l, adem\u00e1s de esta bolsa de papel donde estaban envueltos.<\/p>\n\n\n\n<p>Lo que ganamos de la venta nos servir\u00e1 para terminar de pagar la quinta, al menos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\">***<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Caballito<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">\u00bfD\u00f3nde van los malandros<br>cuando lloran?\u00c7antamarta<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\">&nbsp;\u00abPor cada honesto hay doscientos malvados\u00bb, me dijo una vez un taxista.<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014\u00bfDe verdad nunca lo has hecho?<\/p>\n\n\n\n<p>\u2014Ni con pel\u00edculas ni con canciones ni con nada, bella.<\/p>\n\n\n\n<p>No botaba l\u00e1grimas. Me jur\u00f3 que no botaba l\u00e1grimas. \u00abLa \u00faltima vez yo estaba peque\u00f1o, pero ahorita no puedo hacer eso frente a los dem\u00e1s. No, no, qu\u00e9 va. Te r\u00edes, bella,pero es as\u00ed. T\u00fa sabes c\u00f3mo es eso\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Estaba muy disperso. Cuando me invit\u00f3 a la fiesta supuse que quer\u00eda relajarse, pero esa pregunta fue la \u00fanica con la que logr\u00e9 que empezara a hablar conmigo. Me dijo que nunca hab\u00eda llorado. Me resultaba dif\u00edcil de creer.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No quise decirle nada, pero me acord\u00e9 de cuando su mam\u00e1 le reclam\u00f3 que no siguiera con esa mala junta. Yo los escuchaba desde mi ventana. Hasta cu\u00e1ndo vas a llegar as\u00ed, con esas camisas llenas de sangre de perro, gritaba la se\u00f1ora. Te est\u00e1s da\u00f1ando toda la ropa, \u00bfcon qu\u00e9 vas a ir al liceo? \u00c9l empez\u00f3 a gritarle: \u00abCuando te di la plata el otro d\u00eda te quedaste calladita, \u00bfno? Y t\u00fa sab\u00edas bien de d\u00f3nde ven\u00edan esos reales\u00bb. Se escuch\u00f3 el sonido de una cachetada. Despu\u00e9s, silencio. Y esa madrugada escuch\u00e9 esa tos como de llanto; esa que tiene la gente cuando se pone a llorar con rabia. Quise pensar que estaba arrepentido de haberle gritado a su mam\u00e1.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>\u00c9l se meti\u00f3 en el negocio de los perros gracias a su primo, un muchacho del interior que los vino a visitar unos d\u00edas, pero se qued\u00f3 por m\u00e1s tiempo. El primo se ofrec\u00eda como entrenador de perros para que defendieran a sus due\u00f1os. La cosa estaba muy mala ac\u00e1. Todos los d\u00edas robaban a alguien. Una vez intentaron robar a un se\u00f1or medio loco que le daba comida a los perros callejeros, y esos perros lo defendieron. Al malandro no le qued\u00f3 m\u00e1s remedio que salir corriendo. Eso s\u00ed, le dio unos disparos al pobre se\u00f1or antes. Fue todo un proceso para que los forenses vinieran a llevarse el cuerpo. Hasta un vecino tuvo que usar una s\u00e1bana suya para tapar el cad\u00e1ver y que no lo vieran los ni\u00f1os que iban al preescolar.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading has-text-align-right\"><a href=\"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/yeiber-roman\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Sobre el autor<\/a><\/h4>\n\n\n\n<h6 class=\"wp-block-heading\">Publicados en: https:\/\/prodavinci.com y https:\/\/www.casapais.org, respectivamente. Foto: <a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/jorgeletralia?__tn__=-UC*F\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Jorge G\u00f3mez Jim\u00e9nez<\/a>.<\/h6>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las puertas se pintan en enero La bolsa en mis manos ya estaba empapada en sudor. \u00abEso s\u00ed es m\u00fasica, compai, \u00bfoy\u00f3?\u00bb, grit\u00f3 el borracho del otro lado del bulevar. Sus ojos miraban hacia al frente. No hab\u00eda nadie m\u00e1s que \u00e9l. \u00abEso s\u00ed es m\u00fasica\u00bb, dijo otra vez antes de bajar la mirada y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":17330,"comment_status":"open","ping_status":"","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17328"}],"collection":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17328"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":17343,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17328\/revisions\/17343"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17330"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/eldienteroto.org\/wp49\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}